Todos los personajes pertenecen a Fairy Tail, cuyo creador es Hiro Mashima.
Capítulo 5: La "Carrera de las preguntas".
El café aún caliente corrió por la garganta de la maga celestial, quemando su interior sin compasión; aun así, aguantó el gemido de dolor que trepaba por esta. Debería haberse esperado más, pensó Lucy adolorida, pero lo necesitaba con urgencia. Estaba demasiado cansada para que le importara si le dolía o no. Y aquel líquido negro y amargo le proporcionaba la energía que necesitaba para enfrentar el primer día del concurso.
Lucy sintió unos ojos sobre ella y miró hacia delante, desviando su vista del café a una chica de cabellos azules recogidos por una cinta, la cual bebía otro, que la miraba fijamente.
-Lu-chan, ¿Te encuentras bien? Parece que no has dormido muy bien-Le preguntó su amiga Levy McGarden un poco preocupada por el estado de la rubia, sentada enfrente.
-Levy-san tiene razón, "Rival de amor" parece muy cansada- Estuvo de acuerdo Juvia a su izquierda, con una taza de chocolate entre las manos, también humeante.
- No, tranquilas, estoy bien-Les dijo a las tres, dejando el café en el platito lanzando un suspiro al aire. Erza –la cual se encontraba a su derecha- la miró con una ceja levantada, sin creerse sus palabras. Las ojeras que tenía debajo de los ojos la delataban.
-¿Ha sido por el estúpido de Natsu por lo que estas así?-Preguntó Titania, con sus ojos puestos en ella y una sonrisa maligna en el rostro. Lucy asintió dejando a la maga de la armadura a cuadros, estaba claro que Erza tenía una idea muy equivocada.
-Se pasa toda la noche roncando…-Se quejó cogiéndose la cabeza Lucy con ambas manos, con desesperación. Erza al escuchar eso, se relajó y se sonrojó de tal manera que se podía camuflar perfectamente entre su pelo- Y encima, ha sido una semana horrible.
-¿Y eso? Yo pensaba que se llevaban bien-Preguntó Levy inclinando la cabeza hacia un lado.
-Sí, si nos llevamos bien, pero…-Mustió Lucy molesta, recordando todo por lo que había pasado. Sacudió la cabeza al notarse otra vez cansada- Estamos hablando de Natsu. ¿Tú realmente crees que ha sido fácil enseñarle?
Sin poder evitarlo, un recuerdo se coló por su mente. Ella; con ropa deportiva, y él; con la misma vestimenta de siempre. Ambos en un extenso prado, lejos de Magnolia y de alguna que otra mirada curiosa que pudiera copiarles la historia para su prueba. Delante de los dos magos, se encontraba Capricornio, el espíritu celestial de la rubia, con una gota de sudor en la nuca. Lucy también la tenía, aunque ella en vez de permanecer tranquila como el espíritu, estaba muy enfadada con el Dragon Slayer. ¿Por qué? Porque no quería cantar. Y así llevaban por media hora, tratando de convencer al cabezota que aún seguía negándose a hacerlo.
-¡Natsu, maldita sea! ¡Tienes que cantar, la prueba es de Canto! ¡Y también de Baile!- Gruñía exasperada la maga celestial, al límite de su paciencia.
-Que no.
-¡Te juro que te voy a dar la paliza de tu vida como no cantes!-Explotó la rubia levantando los brazos de una manera muy brusca amenazándolo de una manera muy violenta y poco femenina, comenzando a caminar hacia el pelirosa pero antes de alcanzarlo, el espíritu celestial en vista de lo que iba a pasar a continuación, la cogió de la cintura y la alzó como si de una muñeca de trapo se tratara. Lucy por su parte, maldecía e insultaba al mago, moviendo las piernas hacia delante y hacia atrás, queriendo –en vano- avanzar.
–Natsu -san. Debe haber una razón por la que no quiera cantar usted- Le habló amablemente como si no pasara nada, Capricornio.
Natsu resopló cansado, descruzando los brazos de su pecho.
-Yo…Yo no sé cantar-Confesó con vergüenza y un pequeño rubor en sus mejillas, desviando su mirada de los dos individuos que se encontraban delante del mago. Lo había dicho de tal manera que parecía que aquello fuera como si le pidieran a Erza que dejara de comer pasteles, vamos, una desgracia. "Será imbécil" pensó Lucy ya más calmada, mirando con el ceño fruncido y los ojos entre cerrados al pelirosa.
-¡Maldita sea, Natsu! ¡Yo tampoco sé, por eso lo he llamado!-Gritó la maga, señalando al espíritu cabra, que miraba a Natsu asintiendo.
Sí. Había sido una semana muy dura. A parte de tener que aprenderse la letra y la coreografía, debía ayudar a Capricornio a enseñar a Natsu a cantar y a bailar; el pobre no mentía cuando había dicho que no sabía hacerlo, pero ahora que lo pensaba en frio y habiéndole visto, no se le daba nada mal. Además, por las noches la maga se quedaba hasta tarde perfeccionando los trajes junto con Virgo o planeando la puesta en escenario. Toda una semana estresante.
-La verdad es que tienes razón- Mencionó Levy, con una gotita de sudor en la nuca, rascándose la mejilla. Volviendo ya a la realidad a Lucy, que se había perdido en sus recuerdos- A mí me ha pasado algo parecido con Gajeel…-Confesó agachando la cabeza, a su alrededor se formó un aura muy tensa y deprimente. Pobrecita, ella también lo debió pasar mal. Lucy sintió una enorme empatía por su amiga de cabellos azules. Gajeel era un hueso duro de roer.
-¡Pues Juvia con Gray-sama no ha tenido ningún problema!-Exclamó la maga de agua, con la misma energía de siempre-¡Es más, Juvia y Gray-sama se lo han pasado de miedo juntos!- Su mirada-que pasó de ser alegre a intensa- se dirigió hacia la rubia, y añadió con orgullo y una ceja levantada:-¡Juntos!
-¿Por qué repites "juntos" mientras me miras así?-Preguntó Lucy suspirando, aun sabiendo la respuesta. Juvia comenzó a explicarles con pelos y señales la maravillosa semana que había pasado con Gray, aburriendo a las tres magas que habían a su alrededor.
Detrás de la chica se escucharon unos pasos; Lucy vio como sus amigas abrían sus ojos y sus bocas con sorpresa-y Juvia interrumpía su relato-. La mujer giró su cuerpo para observar lo que causaba aquella reacción en ellas, y al reconocer a la persona que había detrás de ella, reaccionó de la misma manera.
-¡Oh, al fin os encuentro! Llevo buscándoos desde que llegamos, parecía como si se os hubiera tragado la tierra- Su cabello rosa se agitó cuando una brisa alcanzó su rostro, quitando con ella la capucha de su capa, mostrando por completo la cara de la recién llegada.
-¡Meredy!-Exclamaron las tres magas, sentadas junto a la pequeña mesa de madera en la terraza de la cafetería que daba al rio. La susodicha sonrió aún más y soltó una risa, sacudiendo su mano, saludándolas con alegría.
Y así, comenzaron a armar escándalo, lanzando preguntas con rapidez, sin darle tiempo a la pobre chica a contestar. La maga de espiritus celestiales se había sorprendido mucho al verla.
-¿Qué haces aquí?-Preguntó Lucy, acercándose a Meredy.
-¿Dónde te fuiste?-Preguntó Juvia, igual.
-¿Dónde está el resto?-Preguntó Erza.
-¿Cómo es que te dejas ver?-Preguntó Levy.
-¡Esperad, por favor! ¡Dadme tiempo a contestar las preguntas!-Alzó un poco la voz, un poco abrumada de tantas preguntas. Al hacerlo, varias personas giraron sus cabezas hacia el escándalo. Meredy, evitando todas las miradas, cogió una silla y se sentó junto a Lucy y Juvia, en una esquina. Señaló a Lucy, comenzando a contestarlas a todas- Vengo a ver el concurso-Después señaló a Juvia- Fuimos en busca de gremios oscuros- A continuación, a Erza- Están todavía saludando a los del gremio- Y finalmente, a Levy- Tras lo de Zeref, el Congreso nos dio el visto bueno pero sin exculpar nuestros pecados. Nos dejó caminar entre la gente con una condición: ir localizados- De su capa, sacó la mano derecha donde tenía una especie de pulsera con una gema en el centro, que brillaba en aquel momento con una luz roja- Esta pulsera les dice dónde estamos en cada momento y de vez en cuando nos miran a través de ella-Les explicó mirando la gema-¡Venga, saludar al Consejo!-Les animó alegremente mientras sacudía su mano izquierda delante de la gema.
En la nuca de todas las magas, excepto Meredy, apareció una gota de sudor. No había cambiado nada, seguía igual que siempre. La maga de cabellos rosas pidió un café cuando se acercó un camarero. Mientras esperaban a que trajeras su pedido comenzaron a hablar de cosas triviales, hasta que llegó el tema de su llegada a Magnolia.
-¿El concurso?-Preguntó Levy extrañada mirando con el ceño fruncido a la pelirosa que ya comenzaba a beber su café recién traído. Que todo Crime Sorcière había ido hasta Magnolia exclusivamente para ver aquel concurso era un poco excesivo y extraño.
-Ya, es un poco raro, pero cuando mencioné al resto que era Fairy Tail el que haría el concurso hubo unos cuantos que quisieron ir de inmediato- Meredy sonrió significativamente mirando de reojo a Erza, la cual se había sonrojado bastante pillando lo que pretendía decir en realidad. El resto de magas sonrieron contentas, la peliroja merecía un final feliz por fin, había luchado demasiado, necesitaba relajarse de una buena vez. La recién llegada continuó- Erik-oh, es verdad que no sabéis su verdadero nombre- bueno, pues Cobra dijo que tenía "asuntos pendientes" que finiquitar-Hizo las comillas con los dedos, pero ninguna comprendió- Y Jellal dijo que tenía que buscar un libro en la biblioteca de Magnolia, la que está al sur pasando el rio dentro de diez minutos- Lucy, Levy y Juvia sonrieron divertidas captando la indirecta por completo-y quien no- y a juzgar por el aumento del sonrojo de la maga de armadura también. Jellal le estaba pidiendo a través de Meredy que se reunieran tras meses sin verse. Lucy no podía evitar pensar que todo aquello era super tierno y romántico.
Erza se levantó de la silla torpemente, sin mirar a ninguna de las presentes, ocultando sus ojos detrás de su flequillo rojizo. Su cuerpo temblaba un poco, haciendo que sonara un tintineo a causa de su armadura.
-Yo…Yo creo que debería irme…La pre-preparación del concurso…si…Y esas cosas. Bu-bueno, no-nos vemos- Inclinó la cabeza despidiéndose de las presentes, dejó el dinero de su consumición en la mesa con fuerza, haciendo que esta saltara un poco y asustara a las chicas, y salió corriendo como alma que lleva el diablo, casi tropezándose con un anciano.
Las cuatro chicas, que habían estado aguantando, estallaron a risas, ganándose más miradas reprochadoras. Ver a Erza tan nerviosa y sonrojada no era algo que se viera todos los días. La temible Titania, una de las mujeres más fuertes de Fairy Tail, tartamudeando y sorprendida, sin tener el control de la situación. Increíble.
Levy suspiró de repente con los ojos entornados y una sonrisa tonta, mientras apoyaba su cabeza en sus manos, llamando la atención del resto.
-Ojalá yo tuviera una historia de amor tan bonita como la que se traen esos dos- Volvió a suspirar, con aires de soñadora, imaginándose en brazos de un príncipe a caballo. Juvia y Lucy resoplaron divertidas, haciendo que Levy las mirara con confusión y recobrara la postura-¿Qué? ¿De qué os reis? ¿Acaso no puedo soñar con tener un romance así?-Cuestionó con molestia, haciendo un puchero.
-Levy-san. Ya tiene una historia de amor así- Juvia sonrió al ver como seguía la confusión en el rostro de la maga de escritura mágica, era divertido verla tan confundida.
-¿Yo?
-Claro, Levy. No trates de ocultarnos lo. Hay cierto Dragon Slayer de Hierro que te ha llegado hasta el corazón- Lucy observó con maldad la reacción de la maga, con la taza en los labios. El rostro de Levy comenzó a echar humo y a ponerse muy rojo, causando que la recién llegada soltara una débil risita y que Lucy y Juvia sonrieran cómplices intercambiando unas miraditas.
-¡Qué demonios estáis diciendo, Lu-chan, Juvia! ¿¡Yo con Gajeel!? ¡Imposible!¡Simplemente imposible!-Las tres estallaron a risa, aumentando el enojo de la maga sonrojada. Levy apretó los dientes casi sintiendo como iba a estallar de vergüenza- ¡Además! ¡Lu-chan, tú también! ¿¡Te crees que no nos vemos dado cuenta!? ¿¡Eh!?-Atacó a la rubia con una actitud a la defensiva, sorprendiendo a Lucy por completo.
-¿Yo, qué?-Preguntó esta, con una ceja bajada y una sonrisa de satisfacción, confusa por la acusación de su amiga.
-¡Tú con Natsu!-Aclaró la pequeña peliazul, aun sonrojada.
Hubo unos segundos de silencio en la mesa. Lucy le costó asimilar lo que su amiga insinuaba del Dragon Slayer de Fuego y ella mientras era observada por todas las magas, esperando la reacción de esta. Los colores comenzaron a trepar por el rostro de la maga estelar, a la vez, su corazón comenzó a bombear sangre con rapidez. Un momento…
-¿¡QUÉ!? ¡ESPERA! ¿¡QUÉ!?-Estalló Lucy despertando por fin de su shock, levantándose de la silla, provocando que la mesa saltara por segunda vez en el día. Todas se asustaron ante aquel movimiento tan brusco- ¿Con Natsu? ¿Yo? Todas lo conocéis, a ver. Él y los temas románticos como que no combinan, es decir, no existen. ¡DE NINGUNA MANERA!
-¡Ja! ¿A que ahora no mola tanto divertirse a costa de alguien?-Se burló Levy cruzándose de brazos. Lucy le lanzó una mirada asesina. No podía reprocharle nada. Tenía todo el derecho a vengarse.
-Lucy-san, Juvia piensa que Natsu-san y Lucy-san harían muy buena pareja-Comentó Juvia con una sonrisa malvada, asintiendo levemente. Y añadió en voz baja: -Así Juvia se desharía de su Rival de amor- Lucy negó con brusquedad aquella insinuación. "¿Llevaría algo el café?" pensó la rubia, dudando del contenido del líquido negro y del chocolate.
-Además, no creo que no existan los romances para Natsu, al fin y al cabo, uno termina enamorándose de alguien-Rebatió la maga de escritura, más calmada-Incluso aunque sea Natsu Dragneel.
-¡Que os digo que no existen! En su cabeza solo hay: peleas, comidas y dormir. Nada más.
-Te olvidas de algo-Le recordó Meredy, sorbiendo un poco de su café, mirándola con las cejas levantadas. Lucy sintió un mal presentimiento.
-¿El qué?-Musitó la maga estelar, volviéndose a sentar, sintiendo como las energías se le iban de su cuerpo. Este tema no le gustaba, se arrepentía de haber bromeado a costa de Levy.
-También existe "Lucy" en su cabeza- Continuó la maga de cabellos rosas, sonrojando a la mencionada. Dios mío, la maga celestial pensaba que le iba a dar algo- No conozco mucho a Natsu-san, pero lo he visto en acción y siempre está cuidando de ti, sobre todas las personas-femeninas-.
-No se os olvide la vez en la que arrancó el Cerezo Arco Iris, aun sabiendo las consecuencias de sus actos-Añadió más sal a la herida, Levy, mirando la cara/tomate de la rubia.
-Y según Mirajane-san, tras la invasión de los Dragones, Natsu-san y Lucy-san se abrazaron de una manera muy tierna-Aportó también la maga de agua, asintiendo junto con las otras dos.
-También en la presentación del concurso, por la tele-lacri pude ver como ambos estaban con las manos entrelazadas- Dijo Meredy con corazones en los ojos, emocionada al recordar el momento.
Todo lo que las magas que tenía Lucy delante era verdad, no podía negarlo, excepto lo del tema del romance. Natsu se había mostrado muy tierno con ella en esos momentos, pero eso no daba lugar a insinuar que pudieran estar entre los dos enamorados o llegar –siquiera- a tener un romance. Estaban hablando del Dragon Slayer. Del hiperactivo, destructivo e inocente Natsu Dragneel. Simplemente im-po-si-ble.
…
-Malditas imbéciles- Gruñó Lucy mientras abría la puerta del portal de su casa. Llevaba un dolor de cabeza que no podía ni con su alma.
Tras esa "agradable" conversación cada una marchó hacia su casa (Meredy se fue a la de Juvia) y durante el trayecto del café a casa, Lucy no había podido evitar darle vueltas al asunto, aun sabiendo que acabaría fatal. Y así fue, ahora le palpitaba la cabeza dolorosamente y tenía un humor de perros.
Subió las escaleras de una en una, gruñendo de dolor con cada escalón. La chica tenía ganas de llegar a su reconfortarle habitación y dormir hasta el día siguiente, pero no podía ser. Esta noche sería el primer día de concurso y debía estar completamente despierta. Para colmo, aún tenía que hacer la comida y seguramente el animal que tenía como compañero estaría ahora mismo subiéndose por las paredes del hambre. ¡Que pocas ganas tenía de hacer algo!
Ya con la llave metida en la cerradura, la giró, empujó la puerta hacia dentro y al abrirse, un agradable olor entró por sus fosas nasales alterando a su estómago que rugió a continuación con gusto. Aquello la extrañó –y asustó- bastante, no reconocía aquel aroma. Caminó despacito, tratando de no hacer ruido, cruzando la entrada de su casa, observando si había algo roto o quemado pero para su sorpresa no fue así. Ya asegurado el lugar, se dejó guiar por el olor que procedía de la cocina, confundiéndola más. Se asomó a la habitación para encontrar la mesa perfectamente puesta para dos personas y el horno en marcha pero sin rastro de nadie. Con el ceño fruncido, caminó hasta el horno y se agachó para observar el interior de este. Dentro se hacía un delicioso pollo acompañado de patatas y alguna que otra verdura, causando que la rubia salivara demasiado. ¡Qué hambre!
-¡Hola Lucy! ¿Qué tal te lo has pasado?-Le saludó alegre una voz masculina de repente, asustándola. La mujer se levantó de golpe, dándose la cabeza contra la encimera, alertando al que acababa de entrar por la puerta de la cocina. El individuo corrió hacia ella cuando la oyó quejarse de dolor -¿Estas bien? ¿Te has hecho daño?-Preguntó Natsu agachándose a su lado preocupado por el golpe que se había dado, para luego cogerle la cabeza y observar si se había hecho sangre o no- Deberías tener más cuidado.
Entonces, Lucy se dio cuenta de la ausencia de ropa en el cuerpo del Dragon Slayer, vestido únicamente con una toalla envuelta en su cintura, dejando a la vista el resto. La piel del pelirosa estaba húmeda y caliente, causando escalofríos y sonrojos en la mujer al sentirla contra la suya. A juzgar por su aspecto, acababa de salir de la ducha.
-¡Na-Natsu, apártate!-Dijo muy nerviosa por su cercanía y desnudez, empujando al pobre chico hacia atrás-¿Qué demonios está pasando? ¿Por qué esta la mesa puesta y un pollo haciéndose en el horno? ¿Y por qué demonios estás desnudo? ¿Y por-?-Antes de pronunciar una sola palabra más, la mano del Dragon Slayer tapó su boca, silenciándola por completo.
El pobre pelirosa había tratado –en vano- de responder a todas sus dudas, pero al haber sido pronunciadas con tanta rapidez, no le había dado tiempo a hacerlo.
-¡Calla y déjame hablar, maldita sea!-Exclamó Natsu harto de tanta pregunta, con el pelo mojado y despeinado, dándole aspecto muy atractivo para los ojos de la chica-y para cualquiera-. Cosa que empeoraba su situación- Me estaba dando una ducha cuando he sentido un olor, he ido a ver de quién pertenecia y eras tú. No me ha dado tiempo a cambiarme como ves-Lucy emitió un sonidito tratando de hablar pero el chico tapó con más fuerza la boca de su amiga, evitando que lo hiciera-Silencio. He hecho todo esto- A "todo esto" se refería a la mesa puesta y el pollo- porque te he notado últimamente muy cansada y como hoy era el primer día del concurso, quería…-Natsu trataba de encontrar la palabra correcta, sin notar que Lucy se había puesto completamente roja, más de lo que ya estaba- quería que descansaras hasta la noche. ¡Por una vez que trato de ser amable y portarme bien, y vas tú y comienzas a actuar como una histérica!-Le reprochó el pelirosa con el ceño fruncido y sacudiendo su cabeza, soltando a la maga.
Ser regañada por Natsu era demasiado raro para ella. Pero gracias a eso, la chica había conseguido relajarse aunque fuera un poco.
-Está bien, está bien. Lo siento, no debí reaccionar así, solamente estoy un poco estresada-Se disculpó Lucy evitando la mirada del Dragon Slayer- De todas formas… ¿Has hecho tu toda la comida? Mejor dicho. ¿Sabes cocinar?-Preguntó sorprendida cogiendo la mano que le tendía Natsu para levantarse.
-Que va, lo ha hecho todo Mira- Soltó una risa con diversión, rascándose la nuca. La maga se había sorprendido mucho al pensar que supiera cocinar- Simplemente le he pedido que me lo pusiera para llevar, así podrías después dormir.
-Es muy amable por tu parte-Le agradeció Lucy con una sonrisa. A veces, Natsu hacia cosas muy tiernas por ella.
-Así podré dormir en tu cama como favor por la comida y eso- Condicionó el Dragon Slayer con un tono burlón, quitando la ternura del acto a ojos de la maga que se volvió contra él, con enojo.
-¡SABÍA YO QUE ERA DEMASIADO BUENO PARA SER VERDAD!-Gritó Lucy con el puño alzado-¡Casi me engañas, Natsu Dragneel, casi!-Y comenzó a perseguirlo por toda la cocina. El chico soltó una carcajada y cogiéndose la toalla, corrió huyendo de la loca que lo perseguía.
…
El corazón de Lucy parecía querer atravesar sus costillas, sus músculos hasta la piel y correr libre. Su cuerpo temblaba más que un flan siendo observado por la pequeña Dragon Slayer del Cielo. La mujer nunca había sentido tanto miedo y nervios en su vida.
Con su mano temblorosa apartó un poco la cortina que la separaba del público, y observó a través de ella con terror como estaba todo abarrotado. En la plaza de la catedral podían haber más de diez mil personas esperando a que comenzara el famoso y nuevo concurso de Fairy Tail celebraba en honor a San Valentín, donde los magos de dicho gremio competirían en parejas.
Al lado de la maga, una pequeña niña de cabellos azules observaba también la cantidad de gente del lugar con una mueca de espanto. Wendy, la Dragon Slayer del Cielo, estaba al borde de un ataque de pánico. Debajo de la celeste y la rubia, una Exceed blanca con indiferencia la multitud.
-Ha-ay mucha ge-gente, Lu-Lucy-san-Murmuró Wendy temerosa, temblando como una hoja.
-Y-Y que lo di-digas, Wendy-Estuvo de acuerdo la maga celestial, en el mismo estado de nerviosismo que la pobre niña.
-Deberíais calmaros, dais pena- Suspiró cansada Charle, con los brazos cruzados, también observando la multitud- En los Grandes Juegos Mágicos hubo más gente y no os vi en ese estado tan patético.
Antes de que pudieran contestar la Exceed, una música irrumpió la conversación anunciando el inicio del primer día del concurso. En lo que quedaba de escenario, entre una nube de arena, apareció Max, un mago de Fairy Tail, el cual se encargaría de hacer de presentador.
-¡Buenas tardes y bienvenidos al Concurso Fairy Love, donde todos nuestros magos participarán en una multitud de pruebas donde demostraran su amor hacia su pareja!- Se escucharon gritos como "¡Que amor ni ocho cuartos!" y otros más, logrando que se le creara una gotita de sudor en la nuca. Ignorando el comentario, continuó con su energía-¡Mi nombre es Max Alors, y yo seré el presentador de este concurso, que se emitirá todos los viernes a las 6!-Anunció caminando por el escenario, dirigiéndose exclusivamente a una cámara, que lo seguía rebitando. Max se paró en seco y señaló al extremo opuesto del escenario, donde habían unas escaleras. El foco que lo había seguido mientras caminaba, se dirigió a aquel lugar, mientras hablaba-¡Y ahora, sin más dilación, presentaré a los jueces de este concurso!- Subiendo aquellas escaleras apareció el Maestro de Fairy Tail, vestido de gala con un esmoquin negro conjuntado por una corbata roja, iluminado por el foco- ¡Makarov Dreyar, nuestro Maestro!- El anciano saludó efusivamente al público y se dirigió hacia donde se alzaba una mesa con micrófonos. De un salto se sentó en la silla, cuando se dio cuenta de que todavía seguían grabándolo, mostró una tensa sonrisa. Max había avanzado hasta la mesa donde se sentarían los jueces mientras Makarov era el centro de atención. Volvió a señalar la escalera y el foco dejó de iluminar al Maestro para hacerlo a…-¡Mirajane Strauss!- Mira subió las escaleras con cuidado de no caerse. Llevaba un vestido de color azul, donde se dejaba ver su pierna derecha por una raja, todo conjuntado con unos tacones del mismo color. Saludó con una tierna sonrisa y se dirigió a la mesa. El foco no se movió de sitio-¡Y por último, Erza Scarlett!- La nombrada salió temblando levemente, al parecer, Lucy no era la única que tenía miedo escénico. Erza caminó como un robot hasta la mesa, mientras el foco la iluminaba. La maga llevaba un vestido blanco con un cinturón dolado conjuntado por sus tacones del mismo color. Ya sentada, inclinó su cabeza a modo de saludo. Max soltó una risita.
-¡Lucy, Wendy, Charle!-Las llamó Levy de repente, provocando que las tres dejaran de mirar a través de la cortina y dirigieran su mirada a la maga de escritura-¡Preparaos, que vamos a salir dentro de nada!
-¿Ya-ya?-Exclamaron temerosas las dos primeras, abrazadas. Levy asintió, frunciendo el ceño por la reacción de las dos chicas. Charle suspiró y miró a todos los lados.
-Oye ¿Y dónde están los chicos?-Preguntó la Exceed, dándose cuenta de la ausencia de estos.
Lucy y Natsu habían llegado a la plaza donde se hacia el concurso hacia unos treinta minutos, y cuando subieron al escenario, todos se encontraban charlando tranquilamente con sus respectivas parejas. En algún momento, todos se habían esfumado.
-Les han llevado abajo del escenario, para comenzar cuanto antes las pruebas. Al parecer no serán solamente en la plaza-Le informó Levy señalando unas escaleras que descendían hasta el suelo, agachándose para estar a la altura de Charle. Mientras charlaban, Max explicaba en qué consistía el concurso y las pruebas que se someterían.
-¿Qué tipo de prueba será?-Preguntó aun nerviosa la pequeña Dragon Slayer.
-Seguramente sea como un test- Sugirió Charle, cruzándose de brazos- Si no, no nos habrían separado para contestar unas preguntas.
-Podría ser…-Estuvo de acuerdo la rubia. "Espero que Natsu y yo podamos acertar la mayoría de ellas" pensó un tanto preocupada. No estaba muy segura de saber todo acerca de Natsu, ni que él tampoco lo hiciera. Nunca se había sincerado o se había parado a hablar con él de ese tipo de cosas.
Nada más llegar al lugar, tras unos instantes de conversación entre todos, apareció uno de los organizadores del concurso, con dos montones de hojas y bolígrafos, y les separó en dos grupos para que contestaran una serie de cuestiones. Las preguntas habían sido muy variadas; desde la altura de la rubia hasta sus gustos musicales, unas intimas y otras no tanto. Pero ninguna iba relacionada con las otras. Lucy trató de contestar a todas a tiempo y claramente, teniendo en cuenta que Natsu debería responderlas, pero le quitaron la hoja cuando solamente le faltaban 3 por contestar.
Una chica vestida de uniforme se les acercó interrumpiendo su charla, con una libreta en la mano y unos cascos en las orejas, era una de las que trabajaban para que el concurso funcionara bien. Todas la observaron aproximarse, sabiendo lo que vendría a continuación.
-¡Hola chicas! Lamento interrumpirlas, pero está a punto de comenzar, por lo que debéis ir a vuestros puestos- Les avisó con una sonrisa, señalando al resto de chicas que se encontraban ya colocadas y preparadas para que comenzara el espectáculo.
Todas se dejaron guiar por la chica de uniforme hasta el centro del escenario, apartándose de la cortina. Desde el lugar se podía escuchar los gritos y los aplausos del público, y sobre todo ese ruido, la voz de Max por megafonía anunciando a las participantes. Acto seguido, la cortina comenzó a correrse a ambos lados, descubriendo la otra parte del escenario e iluminando a las chicas intensamente, provocando que algunas se taparan la vista y soltaran una queja por culpa del foco que las apuntaba. El escándalo que antes se escuchaba se fue intensificando paulatinamente, todos los que habían ido a Magnolia para verlas estaban emocionados.
Cuando sus ojos se adaptaron a aquella luz tan intensa, apartó su mano que la protegía de dañarse la vista y se vio a sí misma en una pantalla que estaba en frente del escenario, tapando una parte del público. Todas las participantes del concurso iban deslumbrantes, arrebatadoras y hermosas: Evergreen; llevaba un vestido blanco con volantes verdes, el pelo recogido con una coleta alta y unos tacones del mismo color que las decoraciones de su prenda. Wendy; llevaba un vestido color rojo, con un gran lazo blanco en la cintura, su pelo lo llevaba suelto y calzaba unas sabrinas de color marrón. Charle; llevaba un vestido rosa con detalles blancos y azules, conjuntado con un lazo en su cola con los mismos colores. Juvia vestía un vestido largo de color azul marino, casi negro, que le llegaba hasta el tobillo y debajo de este, calzaba unos tacones del mismo color. El pelo lo llevaba suelto. Levy; iba vestida con un vestido con rallas blancas y amarillas, conjuntadas con su calzado y su cinta del pelo. Y finalmente, Lucy; llevaba un vestido blanco y rosa, con un cinturón negro separando los colores. En sus pies llevaba unos tacones negros, que realzaban su figura. Su cabello estaba suelto, como Wendy y Juvia. Todas las magas que participarían en el concurso iban así de arregladas a petición de la prueba, en cambio, sus compañeros debían llevar ropa elástica y cómoda. Eso solo podía significar una cosa: Que los chicos tendrían una prueba física y las chicas, no.
-¡Aquí están nuestras preciosas magas! ¡Bienvenidas! ¡Madre mía, que guapas estáis!-Exclamó Max con el micrófono en la mano, caminando hacia ellas. El comentario acerca de las chicas había causado alguna que otra risa entre el público y el jurado. Todas miraban impactadas la cantidad de personas, que les devolvían la mirada. El mago de arena se colocó entre Juvia y Levy y pasó los brazos por los hombros de las dos chicas-causando que pegaran un pequeño salto, despertando de su petrificación- mirando siempre a la cámara que les grababa-¡Y ahora solo falta sus valientes compañeros, los cuales están ya preparados y ansiosos por empezar las pruebas en la línea de salida! ¡Vamos a verlos!
Por la pantalla que tenía delante suya vio a todos los chicos en una calle- quien sabe dónde-, con una línea roja delante de ellos, marcando la salida. Todos se encontraban tal y como había dicho Max, ansiosos por comenzar. Natsu se encontraba en medio de todos, pegando saltos y estirando el cuerpo, como si fuera a correr un maratón. Lucy observó en la mirada del Dragon Slayer determinación y concentración, se sintió un poco aliviada. Si hubiera sido solamente correr, pues no se preocuparía, pero la prueba no consistía en eso.
- Parece que quieren comerse el mundo. ¿Y para qué hacerlos esperar? ¡Que comience la primera prueba de este maravilloso concurso!-Volvió a exclamar con emoción, Max, separándose de Levy y Juvia. Caminó hasta colocarse en el filo del escenario, debajo de este, todos los magos de Fairy Tail que no participaban le observaron. Se le notaba que sabía y que le encantaba trabajar como presentador. Max señaló al público con el micrófono-¿Qué decís? ¿Comenzamos?-Preguntó a todas las personas con una enorme sonrisa en los labios. Estas le respondieron con un grito en conjunto "¡Sí!" y él soltó una risa limpia. El chico de cabellos marrones asintió como si hubiera comprendido el mensaje y a continuación, giró su cuerpo en dirección a la mesa de los jueces, de una manera muy graciosa. Mirajane le tendió dos tarjetas de distintos colores: una rosa y otra azul. Lucy sospechó que cada color representaba la prueba de las chicas y de los chicos.
Max volvió al centro del escenario y leyó rápidamente la prueba- la tarjeta de color azul-. Al terminar de hacerlo, la lanzó lejos del escenario.
-Esta prueba consistirá en que cada chico demuestre sus conocimientos sobre su pareja- Explicó al público, mientras detrás de él aparecía una pequeña pantalla, donde aparecían dibujos para hacer la explicación más fácil y entendible. Charle tenía razón, la prueba era una especie de test-Deberán pasar una serie de obstáculos hasta llegar a la "Casilla Pregunta" y se quedarán allí hasta que no respondan a la pregunta que se les presente. Independientemente de que la respuesta sea correcta o incorrecta, repetirán este proceso hasta llegar al final del recorrido. Para aclarar: Esta prueba no es de velocidad o agilidad, sino de ver quién es el que acierta más. Los resultados serán revelados tras la prueba final. Dicho esto… ¡Que comience la "Carrera de las preguntas"!
Una sirena sonó alta y clara, dando por iniciada la prueba a la cual se someterían los chicos. Mientras los concursantes arrancaban a correr-y algunos volar-, al lado de las chicas aparecieron del suelo unos sillones con aspecto cómodo los cuales tenían delante una pantalla donde ponía "¡Preguntas –el nombre de su compañero-¡". Lucy había soltado un grito de sorpresa mientras los sillones se creaban, causando una risa colectiva. La maga de espíritus celestiales se sonrojó violentamente, avergonzada. Max le indicó a ella y a las demás que se sentaran mientras los magos realizaban la prueba, así podrían observar – en privado- las respuestas que acertaban.
A través de la pantalla que estaba enfrente del escenario, Lucy seguía el recorrido que realizaba su compañero, animándolo interiormente. Natsu iba el primero, a la par que Happy. Detrás de ellos, Gray y Gajeel, rivalizaban por el segundo puesto. En tercer lugar, corría solitariamente Romeo, abrumado por los que iban adelantados .Por último se encontraba Elfman gritando "¡HOMBRE!", el cual no era que digamos muy rápido. Evergreen se tiraba de los pelos porque su compañero fuera una masa de músculos y no una pluma. Los primeros se iban acercando al obstáculo númer la "Casilla Pregunta número 1".
-¡Natsu y Happy pelean por el puesto! ¿Quién será el que pase el obstáculo antes?-Comenzó a comentar la carrera el mago de arena con emoción- ¡Oh, al parecer en el pelotón por el segundo puesto se está habiendo una disputa entre los dos!- Se escuchó a lo lejos un "¡Tú puedes Gray-sama!-¡Y la pareja se topa con el primer obstáculo!- En la pantalla apareció un primer plano del lugar: Una fosa había sido cavada- ejem, Virgo, ejem- en medio de la calle, y de ella, salían unos troncos que servirían para poder pasar. En esta, Happy llevaba mucha ventaja.
El Exceed sonrió malvadamente, dando por ganada la primera prueba, pero no contó con el factor "Natsu". El mago de fuego, también sonrió al ver como su compañero se relajaba y se confiaba, entonces, justo al filo de la fosa, de sus pies salieron unas potentes e intensas llamas que lo impulsaron hacia arriba, saltando a Happy que volaba por el cielo hasta llegar a la otra punta. Por la pantalla se pudo escuchar perfectamente la risa malvada del Dragon Slayer al ver la cara blanca del Exceed de color azul. Y asi fue como Natsu llegó a la primera pregunta. Tras das unos pasos, se estampó de lleno contra una pared invisible, provocando una risa entre el público. Alrededor de él aparecieron unas runas, envolviéndolo por completo, mientras el mago sacudia la cabeza aturdido por el golpe. Por eso no podría salir.
La pantalla de Lucy fue sustituida la frase "Preguntas Natsu" por "Primera Pregunta". Abajo del título apareció la cuestión y a su vez, debajo de esta tres respuestas, dos de ellas de distinto color. Una en verde-indicando la respuesta correcta- y dos en rojo - indicando las respuestas incorrectas.
¿Qué es lo que más teme? Decía en su pantalla a la vez que aparecía en la barrera de Natsu. Lucy observó sorprendida la pregunta, era una íntima y muy complicada. Leyó las respuestas:
Las tormentas. X
Estar sola. V
No pagar la renta. X
"No la acertará" Sentenció desviando su mirada de la pantalla de su sillón a la del escenario viendo como su compañero leía la pregunta y las respuestas con el ceño fruncido, muy concentrado "No le he contado a nadie nada de eso, ni siquiera a él" No podía decirlo al aire, sería abrir su pequeña muralla y sentirse desnuda ante otra persona. Vulnerable y débil.
Natsu alzó su mano, con una pequeña y fugaz sonrisa en los labios -vista por un instante por la maga-, y pulsó una de las tres respuestas. A continuación, la barrera de runas que lo encerraba explotó dejándolo libre. Alrededor suyo, sus compañeros seguían dentro de sus barreras pensando la repuesta con calma, ya que tenían todo el tiempo del mundo. Acto seguido, en la pantalla de Lucy apareció una palabra que la dejó sin respiración: "Correcto"
"¿Cómo?" Se preguntó a sí misma incrédula, mirando por la pantalla a su compañero corriendo hacia el próximo obstáculo, sus cabellos revotaban alegres con cada paso que daba. El sonido de a su alrededor había sido aplacado por sus pensamiento. "¿Cómo es posible que lo sepa?" No se hubiera sorprendido que hubiera dicho que la respuesta era la C, porque siempre estaba muy alterada con su tema económico. O la A, ya que hubo días en los que estaban de misión y durante esas tormentas, no paraba de gritar de miedo.
Lucy no comprendía nada. Natsu, el que parecía que viviera en su mundo, había acertado una pregunta muy personal de ella. Algo que solamente ella sabía y que se esforzaba por ocultar a todos. ¿Cómo era posible?
Pregunta 2: "¿Comida favorita?"
Yogur. V
Ramen. X
Helado. X
Natsu acierta la segunda pregunta en apenas unos segundos dentro de la barrera y pasa a la tercera. "No lo entiendo" Pensó Lucy, muy sorprendida, conforme el tiempo pasaba.
Pregunta 3: "¿Cuál era el sueño de Lucy de pequeña?"
Casarse con un príncipe encantador. X
Obtener las 12 llaves del Zodiaco. X
Entrar en un gremio de magos. V
Punto para Natsu, pasa a la siguiente prueba. Durante el obstáculo es adelantado por Gray, Romeo, Happy y Elfman, ya que consiste en aguantar sobre un tren que da vueltas esquivando unas bolas. Los Dragon Slayers pasan la prueba a duras penas. "¿Tan transparente soy?"
Pregunta 4: "¿Qué es lo que más le gusta?"
Ir de compras. X
Salir con chicos. X
Leer un libro. V
"¿O es que…?". 4/5 preguntas acertadas, Natsu corre por la calle principal de Magnolia, siendo el tercero. Liderando está Gray con 3/5 preguntas acertadas y en segundo lugar, Happy con 4/5 preguntas acertadas. Los tres pasan el último obstáculo con facilidad y llegan a la "Casilla Pregunta número 5". Lucy observa como el pelirosa está sudado a causa del esfuerzo pero aún conserva su sonrisa deslumbrante, sabe que las ha acertado todas. Ante ella, aparece en la pantalla la pregunta.
Pregunta 5: ¿Quién es la persona más importante para Lucy?
" - " V
Erza Scarlett. X
Gray Fullbuster. X
El chico de pelo rosa alza su cabeza tras leer la pregunta, con la mano alzada, preparado para contestar. Gira su cuello y mira directamente a la cámara que lo grava en directo, pero la maga siente que la mira a ella. El rostro del chico no muestra ninguna emoción, todo lo contrario a Lucy. Entonces, antes de bajar su mano y responder, sus labios que hacía nada eran una línea perfecta se curvan y se abren para mostrar una perfecta y cálida sonrisa.
Natsu Dragneel, preguntas acertadas: 5/5.
"También existe "Lucy" en su cabeza"
¡Dios mío este ha sido un capitulo muy, pero que muy largo! Lamento si se os ha hecho pesado pero los días del concurso siempre se harán más largos que los normales. Antes de nada una aclaración: No significa que no le importe Gray o Erza, es el que más. Por si alguien decía algo XD. Espero que os haya gustado ¡Nos vemos!
