CAP.4: ''kränk''

Ya había pasado una semana, los días pasaban tranquilos y en normalidad como siempre habían estado antes de que apareciera Barasuishou, aunque con una leve excepción;

La manera en la que actuaban Jun y Shinku…

Al principio todo parecía normal, después se fue haciendo más evidente a medida que pasaban los días… Jun pasaba ahora menos tiempo en casa y solo volvía para comer o dormir, el resto se lo pasaba afuera ya sea solo o con amigos. En más de una ocasión se quedó a dormir en el sofá, solo para no tener que verle la cara a Shinku, si alguien preguntaba por ella él solo cambiaba el tema de conversación o se levantaba y se iba a otro lado. Si se llegaban a cruzar por alguna casualidad de la vida, se intercambiaban miradas de odio puro y luego seguían con lo suyo, a veces ni siquiera eso. La creciente tensión preocupaba a todos los demás miembros de la casa, especialmente a Souseiseki quien había empezado a ir a la casa Sakurada con más frecuencia….y no solo para ver a Suiseiseki.

La quinta Maiden había empezado a salir de su cueva y a veces bajaba para pillar algo de comer o beber, también se ponía a ver tele cuando no había nada de su interés en la nevera. Aun así no dejaba que nadie se le acerque mucho y apenas soltaba unas cuantas palabras si alguien quería armar una conversación con ella, solamente hablaba bien con Hinaichigo o con Nori pero si se llegaba a topar con Jun enseguida se levantaba y se iba.

Claramente había ocurrido algo entre esos dos…

Ese día Nori, las gemelas y Hinaichigo se encontraban bastante ocupadas haciendo postres, había sido una tarde divertida ya que Suiseiseki y Hina trabajaron juntas y no compitieron como siempre solían hacerlo. Nori las felicito por su gran trabajo en equipo y les dijo que, como recompensa, les haría su cena favorita. Sip, hablamos de las hamburguesas florales que tanto aman nuestras doncellas.

–YAAAAY! – gritaron al unísono, muy emocionadas.

–Hacía tiempo que no comía una de esas desu! – dijo la castaña.

–Bieen! Quizás de esa manera podremos hacer que Shinku venga y coma con todas de nuevo! – festejo la pequeña rubia.

Eso dejo calladas a las otras tres, no porque la idea de Hina allá sido extraña sino porque era bastante buena. Sin más tardanza la humana partió hacia el supermercado para comprar los ingredientes.

En eso, las muñecas se quedaron solas en la casa. Suiseiseki y Hinaichigo partieron hacia el sofá en una carrera para ver quien llegaba más rápido a encender la tele. Souseiseki se les quedo mirando con una gota en la cabeza mientras ellas peleaban evitando que alguna llegara a tomar el control remoto.

Al final se retiró del lugar yendo escaleras arriba.

Se paró frente a la puerta de la habitación de Jun y la abrió suavemente, tratando de no hacer ruido ya que nunca se sabía que podía estar ocurriendo detrás de esa puerta. Además también corría el riesgo de que Shinku la reciba lanzándole una enciclopedia a la cara.

Pero nada de eso paso, cuando entro pudo ver a la rubia sentada en la cama de su médium leyendo un libro que estaba posicionado encima de sus piernas. Cuando la vio abrir la puerta levanto la vista y la saludo de buena manera…

Souseiseki se sorprendió al principio, parecía ser la vieja Shinku que todos conocían…eso la alivio y mucho. Ahora parecía que estaba mejor.

–Como estas Shinku? Te sientes mejor hoy?-

Ella asintió. –Si…no hay nada de qué preocuparse en primer lugar, no soy tan débil.-

–Bueno, me alegra ver que estas de mejor humor…- Sonrió y le tendió una mano. –Vamos, Nori está por hacer hamburguesas florales.

Le tomo la mano aceptando la invitación al tiempo que se bajaba de la cama, estaban por irse las dos de la habitación pero entonces la jardinera se detuvo bruscamente, volviendo a mirar algo incrédula a la rubia.

–Sou….Souseiseki? pasa algo malo? –

–Shinku, tu….-

–Que sucede?-

La muñeca de azul se acercó más a ella pero con la mirada fija en otro punto que no era la cara de Shinku, esta se alertó por un momento. Souseiseki tomo su lazo y se dispuso a observar la joya que estaba en su centro, donde anteriormente había una pequeña rosa.

–Un broche…? Pensé que nunca volverías a usar uno de estos…- Dijo seriamente.

La muñeca de rojo estaba usando un broche con forma ovalada de color rojo muy oscuro y finamente decorado con lo que parecía ser oro y plata, de donde lo había sacado?

–…Bueno, sobre eso…yo solo…– Estaba dudando bastante, hasta casi empezaba a temblar.

–Porque lo estas usando?-

–….Era bastante lindo, por eso no pude negarme a aceptarlo. – Respondió al cabo de unos minutos.

La jardinera no dijo nada más, soltó a la quinta y volvió a dedicarle una sonrisa. Cosa que tranquilizo un poco a Shinku, sin más nada que decir continuaron con su camino hacia la cocina.

Una vez allí, las otras dos muñecas detuvieron su discusión.

–Ehhh…pero miren quien está aquí! Por fin saliste de tu escondite, vaya…parece que lloverá el día de hoy desu!- Comento sarcásticamente la jardinera mayor.

En cambio la pequeña fresa se puso contentísima y se le tiro encima a la otra rubia dándole un abrazo.

–Shiiinkuu! Hacia tanto que no te veiaaa, porque evitaste todo este tiempo a Hina?-

–Perdón…bueno es que yo…– No pudo terminar la oración, pues Hina la abrazo con más fuerza.

Al cabo de unos minutos por fin pudo librarse del agarre de la sexta muñeca pero no de las miradas de asombro que estas le dieron al ver el accesorio que esta llevaba en su lazo.

–Unyuu? Un broche?...-

–De donde lo sacaste? No era que odiabas los broches?-

Shinku se llevó una mano al mismo tratando de taparlo. –Bueno…es que…fue…un regalo.-

Esa respuesta solo hizo que las preguntas aumentaran.

–Quien te lo regalo? Fue Jun?- pregunto inocentemente la muñeca de rosa.

La rubia bufo molesta. –No les interesa eso y no, NO fue Jun…-

Antes de que siguieran preguntando la puerta se abrió y entro Nori con unas bolsas.

–Ya llegue! Quien quiere ayudarme con los preparativos?-

–YOOOOO!- gritaron Hina y Suiseiseki mientras corrían hasta donde estaba Nori.

–No tienen remedio…- Souseiseki y Shinku dijeron al mismo tiempo.


Ya estaba todo listo, la mesa estaba perfectamente ordenada y la comida servida. Las muñecas comenzaron a comer mientras que la única humana presente en ese momento las observaba felizmente, todas charlaban y reían al momento que también disfrutaban de la comida.

Incluso Shinku estaba disfrutando de la cena allí con ellas, hace unos días de seguro se hubiera negado firmemente a bajar de la habitación de Jun y hasta quizás alguien habría salido herido por el simple hecho de preguntarle, pero gracias al cielo ahora ella estaba sonriendo y junto con las demás o al menos hasta que….

–Estoy en casa…– Anuncio un chico, obviamente Jun.

–Con permiso. – Dijo una chica, en ese momento todas dejaron de comer para ver de quien se trataba. Para sorpresa de todas, era Tomoe.

–Oh! Tomoe-chan! Que te trae por aquí? – Pregunto Nori mientras se ponía de pie.

–Tomoe, Jun! Bienvenidos! – Saludo Hinaichigo, las gemelas también los saludaron.

Y entonces, un fuerte golpe dado a la mesa hiso saltar a todos.

Cuando todos voltearon a ver asustados que había sucedido, Shinku los miro despectivamente.

–Gracias por la comida. – Dijo rápidamente y se retiró del lugar yendo para la habitación del espejo.

Jun se molestó tanto, casi corrió detrás de ella. Esa maldita muñeca…

Pero entonces Souseiseki se metió en su camino. –Iré a buscarla así que tranquilízate por favor…– Pidió antes de darse la vuelta.


Ahora estaba parada en la puerta de la sala de almacenamiento, frente a ella estaba Shinku sollozando.

–Shinku… –Dijo con lastima.

–Porque….? Porque yo? – Balbuceo sin sacar sus manos de su cara. –Lo lamento…lo lamento! Yo no quería pero es que ELLA…!–

''Ella''? a quien se refería?

La jardinera se acercó y la tomo por los hombros. –Dime que es lo que te pasa…Te ayudare, prometo que voy a hacerlo así que por favor….dime, que te pasa? –

Ayuda…eso era todo lo que quería, que alguien la ayudara! Pero…si le contaba a alguien lo que estaba pasando lo más probable es que todos…

''No puedes…'' Escucho esa terrible voz otra vez en su cabeza.

–Maldición…– Susurro, si no hacía algo por su propia cuenta y rápido pondría en peligro a todo el mundo.

Alejo lentamente las manos de Souseiseki y le dedicó una triste sonrisa…

–Puedes…dejarme sola un rato? –


Sinceramente no era lo que esperaba escribir...pero bueno fue inspiracion instantanea(?

MAAs drama por parte de shinku! (Ya se deben estar cansando no? Dx) Como sea, tengo que estudiar asi que no estare activa hasta finales de febrero :( pero cuando vuelva prometo subir mas caps como loca y hasta incluso publicar mas fanfics! xD tengo como tres bien raros y comicos (a mi parecer) para subir.

Hasta entonces agradezco el apoyo que me dieron con los caps anteriores. Saludos.