Antes que nada. Tengo tres cosas que decirles chicos...
1- Perdon por tardarme taaaaaaaaaaanto en actualizar, es que me dedique a escribir otras historias que supongo que terminare no subiendo al final :v
2- Soy un asco con eso de las peleas.
y 3- me estoy odiando por eso xD.
disfruten!
CAP.10: "Auf Wiedersehen"
–Qué significa eso? –
—Hinaichigo…– dijo con voz apagada. –Yo… enserio tengo que irme…–
–No…Hina no quiere que te vayas! –
–No creo que sea algo que puedas evitar.–
La pequeña se alteró un poco con las palabras de su hermana mayor, bajo la cabeza y se quedó mirando al suelo en silencio. De verdad no podía hacer nada para evitarlo? Para empezar, a donde iría Shinku? No podía ser un buen lugar si la ponía de esa manera.
–A…a donde iras? –
–No es algo que tenga que ser de tu incumbencia.– dicho eso salió de la sala, dejando sola a Hinaichigo allí.
Eso fue difícil, no le gusto tratarla de esa manera pero no podía hacer otra cosa! Contarle implicaría meterla en este problema y no quería eso. Lo último que quisiera en este mundo, sería volver a perder a su querida hermanita.
Soltó un sonoro suspiro y suavizo un poco su expresión. Dejo de caminar y levanto la cabeza para mirar al frente; donde estaba parada Souseiseki. Esta estaba de brazos cruzados y la miraba seriamente.
En menos de 5 minutos se encontraban ambas en la habitación de Jun.
–Y bien?– rompió el silencio.
–Que cosa? – respondió la rubia sin darle importancia a las palabras de la jardinera.
–Volvimos a lo mismo.– hablo de manera casi frustrada. –Siempre tratas de guardártelo todo para ti, deja de pensar en las consecuencias y habla! –
Casi termino sorprendiéndose por las palabras de la muñeca de azul pero, como siempre, termino poniendo una cara inexpresiva y se hizo la desentendida.
–No veo el porque me molestan tanto. Ya les he dicho que no me pasa nada malo.–
–Mientes. Quizás puedas engañar a Jun y a nuestras hermanas pero a mí no!–
La muñeca de rojo se sentó en la cama de su médium. –Me imagino que no tienes nada más que hacer no?– habló en un tono sarcástico, bastante raro en ella.
Ese comentario saco de quicio a la jardinera, como podía tomar su preocupación como objeto de burla?. Souseiseki abrió la boca para regañarla una vez más pero entonces la puerta se abrió de golpe revelando a Suiseiseki quien las estuvo espiando desde detrás de la puerta escuchándolas todo el tiempo.
–Es hora de dormir desu! – Anuncio la jardinera mayor con una sonrisa de oreja a oreja.
–Dormir?...pero si ni siquiera son las 8…– dijo mientras le daba un vistazo al cielo desde la ventana. Este apenas estaba empezando a oscurecer.
–Es hora de dormir porque yo lo digo! Y tú también Souseiseki! Tienes que irte yendo ya desu!–
Suiseiseki empezó a empujar a su gemela fuera de la habitación, sonriendo con nerviosismo. Apenas se fueron, apareció Jun. El joven le dio una mirada de preocupación pero la rubia solo evito mirarle a los ojos y se metió en su maleta con la excusa de estar muy cansada.
Al otro día;
Todo transcurrió de manera normal; Suiseiseki se la pasó toda la tarde haciendo tonterías con Hinaichigo, Nori salió a practicar una vez más lacrosse con sus amigas y Jun desapareció desde temprano en la mañana diciendo que tenía muchas cosas importantes que hacer en la biblioteca.
Como era de esperarse, Shinku estuvo todo el día pensativa…cosa que preocupo a la menor de las gemelas. Souseiseki trato de acercarse a ella e intentar hacerla hablar de lo que le estaba molestando nuevamente pero la rubia solo le ignoro y evito durante el resto de la tarde.
Fue un día bastante gris y oscuro no solo para Shinku sino también para la pequeña fresa. La charla que había tenido con su hermana la noche anterior le había dejado bastante mal aunque no quisiera admitirlo. Estuvo todo el día tratando de olvidarlo, era un pensamiento bastante molesto que siempre volvía sin importar cuantas tonterías hiciese. No podía evitarlo, era una de sus hermanas más queridas y el hecho de que estuviera sufriendo internamente era algo lo suficientemente malo como para querer correr y directamente abrazarla con fuerza…pero si llegaba a hacer eso lo más probable es que Shinku le dé una bofetada.
"Sea lo que sea lo que la esté atormentando…Shinku podrá contra ello, ella es fuerte y yo confió en ella". Con ese pensamiento en mente lograba calmarse un poco y seguir jugando tratando de auto convencerse de que nada saldría mal.
…..
La noche había caído antes de lo deseado. Si bien el encuentro acordado era a la medianoche pero surgieron unas cuantas cosas que hicieron que su "plan de escape" se jodiera bastante pues para empezar; Souseiseki se había quedado a dormir así que lo más probable es que la vea cuando este en camino hacia cierto n-field y lo peor de todo es que podría seguirla. Así que se encerró en su maleta durante horas esperando pacientemente hasta cierto punto para poder recién salir. Le dio una leve mirada a Jun, quien dormía plácidamente. Se acercó a él y con el mayor cuidado del mundo le deposito un leve beso en su mejilla, le dio una sonrisa algo triste y se fue de la habitación.
Se aseguró de no hacer ni el más mínimo ruido mientras iba por el pasillo y luego prácticamente corrió escaleras abajo en dirección a la habitación del espejo. Se paró frente al mismo observando su reflejo durante unos segundos antes de apoyar su mano sobre su superficie y murmurar algo.
–Espera.– Alguien detrás de ella hablo.
Aterrizo en una especie de salón de baile, era un lugar bastante extravagante y lujoso. Tenía un ambiente bastante cálido, estaba totalmente limpio y era bastante hermoso a la vista. La rubia miro a un lado y hacia el otro, buscando a alguien aunque no pudo ver a nadie a lo largo de todo el lugar.
Con un poco de desconfianza, avanzó unos cuantos metros de donde estaba. Sin dejar de mirar a todas partes en la espera de algún ataque sorpresa o algo por el estilo. Pero nada. Todo era silencio a su alrededor, el lugar era bastante bonito pero aun así no dejaba de darle cierto tipo de incomodidad.
–Vaya, no esperaba que te tardases tanto!– hablo en voz alta la otra muñeca.
–Dónde estás? Muéstrate! – Shinku se puso en guarda haciendo aparecer inmediata mente su bastón, mirando a todas partes sin saber de dónde provino la voz.
–Tranquila...– dijo Keiko apareciéndose por detrás de la muñeca de rojo, rodeándola con sus brazos en un intento por inmovilizarla. La contraria al darse cuenta de esto se alejó rápidamente.
–Basta de juegos Keikoutou!–
Al notar lo nerviosa que se encontraba su contrincante, la peli-corta no pudo evitar soltar unas cuantas risitas burlonas las cuales no le cayeron nada bien a Shinku.
–Pobrecita…haciendo todo esto por personas a quienes ni siquiera les importas.– Comento con malicia, sus palabras causaron el efecto deseado en la otra rubia; la cual solo frunció el ceño tratando de ignorar lo que acababa de escuchar.
Pero Keikoutou continuo; –Oye, Quizás los demás no se den cuenta pero yo lo veo claramente… a pesar de tu apariencia, en el fondo eres bastante frágil y delicada.– hizo una pausa para agrandar un poco más su sonrisa y mirarla de forma insana antes de continuar. –Sin importar lo mucho que trates de ocultarlo lo seguirás siendo! De esa manera, crees que serás capaz de proteger a tus seres amados? Alguien tan inútil como tú-…–
No pudo terminar la frase, pues un golpe bien dado la hizo caer al suelo.
–CALLATE!– Grito Shinku con bastante furia. –Tú no sabes absolutamente nada de mí!–
Se le abalanzo encima e intento golpearla con su bastón pero este fue frenado por la espada enfundada de Keiko.
–Y además te enfadas con facilidad…eres un libro abierto!– Se incorporó casi de inmediato y siguió luchando con su adversaria.
La batalla comenzó, los golpes volaban y se escuchaba constantemente el choque entre el bastón rosa de Shinku con la espada de Keiko. Lo único que le hacía rabiar a la rubia peli corta era lo bien que se defendía la otra muñeca; era como si leyera cada uno de sus movimientos y atacara según ello. Por supuesto que la doncella de Enju no se quedaría atrás, esta esquivaba y atacaba ágilmente pero aun así no fue capaz de acertarle ni un solo golpe.
Quizás no la tenía tan fácil como se esperaba que fuera…
Una gran cantidad de pétalos de rosa se dirigieron hacia ella, esta se deshizo de una buena cantidad de ellos con su espada. Acto seguido desapareció y volvió a aparecer detrás de Shinku.
–Sinceramente no esperabas que fueses tan problemática!– Dijo al mismo tiempo que dirigía su espada hacia la nuca de la otra rubia.
Pero su espada chocó con una gruesa y rosa pared hecha de estos mismos pétalos, maldijo por lo bajo y volvió a lanzar otro ataque con la esperanza de deshacerse de esas malditas cosas y poder acercarse a su nueva enemiga. Pero Shinku fue más rápida. Le dio una potente patada en medio del pecho haciéndola retroceder, esta al ver como más de esos molestos pétalos se acercaban de forma peligrosa a ella los corto a todos de un rápido y único movimiento con su espada.
La Rozen Maiden se vio ligeramente sorprendida por eso pero no dejo que le afecte y siguió atacando a la otra sin darle un respiro o lugar para que esta pueda defenderse del todo bien. Por su parte Keikoutou estaba claramente frustrada al no poder acercarse lo suficiente a la otra doncella como para poder atacarla eficazmente con su espada. Mientras intento darle otro golpe con su espada, Shinku le esquivo con total facilidad y la golpeo con su bastón en la cabeza lo que la dejo sin sentido durante unos segundos, segundos que no fueron desperdiciados por la rubia vestida de rojo al darle un brutal golpe que lanzo a Keiko al suelo.
Con su enemiga caída, se le lanzo encima nuevamente para acabar con ella pero esta reacciono a tiempo y tomo su espada rápidamente, volviendo a lanzar otro ataque con la misma pero esta vez logro ocasionarle una buena aunque poco profunda cortada a Shinku en la parte del abdomen.
Después de haber sido herida, retrocedió casi inmediatamente dando un salto hacia atrás y luego más pétalos se esparcieron por el aire, estos rodearon a Keiko y en menos de un segundo estos cambiaron de forma volviéndose como pequeñas agujas que se dirigieron hacia ella antes de que pudiera siquiera pestañear.
Sin poder esquivarlos o bloquearlos, solo pudo cubrirse con sus brazos antes de sufrir la gran oleada de esas cosas filosas. Las cuales le produjeron múltiples cortes en el cuerpo y algunos hasta se incrustaron en su piel de porcelana haciéndolo peor.
…..
Shinku se paró frente a Keikoutou quien se encontraba tumbada en el suelo con múltiples golpes y cortaduras, tanto su cabello como parte de su vestimenta estaban hechas un desastre. Por supuesto que Shinku tampoco se veía perfectamente bien, pero había ganado y eso era todo lo que le importaba en ese momento.
–Ugh…Santo cielo, esta es la primera vez en mi vida en donde conozco a alguien que haya sido capaz de causarme tanto daño de esta manera…– Se quejaba. –Aunque no es normal que me ataques sin piedad.–
La muñeca de rojo hizo desaparecer su bastón, pues su adversaria se veía bastante malherida y no parecía ser capaz de poder levantarse por su cuenta.
–Eso era todo lo que tenías? Por esto estuve preocupándome todos estos días? Que pérdida de tiempo…– Comento con tono furioso.
Acto seguido se dio la vuelta y se dispuso a salir del lugar. Dejando atrás a su enemiga. Cuando estuvo a punto de llegar a la gran entrada del lugar todo se volvió negro de repente. Fue como si todas las luces se apagaran dejándola a ella sola en medio de la divina nada. Podía sentir el suelo debajo de ella pero no podía verlo! Todo negro, absolutamente todo.
Antes de que pudiera saber que estaba pasando sus brazos y piernas fueron tomados por gruesas cadenas las cuales aparecieron repentinamente y ni siquiera se veía de donde habían venido o donde terminaban.
–Pero que…. Que es esto!?– Trato inútilmente de librarse de ellas, con cada movimiento que hacia las cadenas comenzaban a apretarla más.
–Esto, cariño…– la voz de Keikoutou se escuchó en el aire y en un abrir y cerrar de ojos apareció repentinamente frente a ella. Sus narices casi se tocaban…–Es parte de mi juego…–
La rubia de pelo corto lucia perfectamente bien, como si toda la lucha que había tenido con ella hace un rato no hubiera pasado nunca.
Shinku intento desesperadamente de alejarse de la mirada psicótica de la otra muñeca pero las cadenas volvieron a apretarla con más fuerza esta vez. Ella jadeo, el dolor en sus brazos y piernas aumentaba cada vez más…sentía como si estuvieran a punto de quebrarse. Se sentía enferma al mirar a ese par de oscuros ojos azules que la miraban directamente al alma.
La sonrisa enferma de Keikoutou se ensancho más antes de desaparecer nuevamente.
La muñeca de rojo se estremeció al sentir manos en su cintura. Podía sentir el aliento de su contraria en su cuello, esta le hablo con un tono venenoso;
–Sabes porque te quiero a ti en específico?... apuesto a que no.–
–Ba-basta… déjame… ir….– Apenas podía pronunciar las palabras, estaba aterrada… ella había ganado el encuentro entonces porque? No iba a terminar todo ahí? Porque….?
Cerró los ojos con fuerza. El miedo se apodero de ella por completo, quería gritar… quería gritar y pedir ayuda pero a quién? El dolor que le causaban las cadenas en sus brazos y piernas se volvía cada vez más insoportable… este sería su fin?
Porque cuando más te necesito…
Keikoutou saco su espada.
Ni siquiera estas allí… ni siquiera cerca….
–Jun…– pronuncio débilmente, la voz se le estaba yendo y las lágrimas empezaban a escaparse de sus parpados cerrados. Si ella lo llamaba él vendría verdad? Él es su médium, su sirviente…él la protegería de todo…verdad? Sin lugar a dudas…lo haría.
Que inútil.
Alguien sálveme…
Keiko levanto su espada en el aire, lista para terminar con la vida de la Rozen Maiden.
Por favor…
–JUN!–
Entonces la espada bajo y después de eso solo hubo silencio absoluto.
Fin de cap. 10
Es posiblemente el cap. mas largo que habre escrito... espero que no se aburran a media lectura jeje...
diganme que les parecio el cap de hoy :) repito; perdonnn por tardarme tanto... es que me meti en cierto fandom y ademas de eso la escuela me tiene sin vida...
posiblemente el proximo cap salga en menos de una semana asi que nos vemos!
