Nota (pueden ignorar esto si quieren): Lamento muchísimo haber estado tan inactiva durante estas ultimas semanas, meses, años? okno. pero en serio, han pasado cosas y debido a esas cosas no he podido ponerme a escribir como se debe. Me robaron el celular y con el se llevaron todas las ideas que tenia almacenadas para este fic! (putos!) pero ya que hoy estaba aburrida y con tiempo de sobra, he escrito este capitulo y parte del siguiente! :D aunque creo que despues de subir esto me volvere a desaparecer... :/ como sea, sepan disculpar alguna falta ortografica y si me equivoque en alguna parte también. (hace ya mas de medio año que no he vuelto a ver rozen maiden! D: ) hasta me había olvidado de que iba esta historia xD
CAP.14: "garten"
Un gigantesco bosque los rodeaba, ni siquiera se podría ver por donde entraron, solo aparecieron allí como por arte de magia. La luz del sol apenas podía filtrarse por las ramas de los inmensos arboles de allí. Suiseiseki fue la primera en levantarse del suelo y hablar.
–Así que… ¿Aquí estamos? –
–Tiene que ser, era la única puerta escondida que se encontraba entre las demás puertas de los sueños. – respondió con naturalidad su gemela mientras observaba el entorno con detalle.
–Vaya, cuando me dijeron que iríamos dentro de un sueño, no me imagine que se viera así…– La adolescente de pelo corto miraba bastante asombrada su alrededor. –Parece un bosque común y corriente. –
–¡Y parece ser uno muy grande kashira~!– exclamó la peliverde. –Podríamos perdernos fácilmente…–
–¿Cómo encontraremos a Shinku aquí? – preguntó Jun un poco preocupado.
–Concuerdo con el chibi humano, este es un N-field, es interminable desu! Nunca la encontraremos a este paso! –
Souseiseki la miro con curiosidad, ya entendiendo a lo que se refería su hermana. –Suiseiseki, ¿insinúas que debemos separarnos? – La castaña asintió con la cabeza mientras se cruzaba de brazos, ganándose una mirada sorprendida por parte del pequeño grupo.
–¿¡Estás loca!? Y si algo malo nos pasa estando separados kashira? –
–En ese caso, si nos separamos en grupos de a dos estaremos más seguros. ¿Quién está de acuerdo? –
–…..–
–…..–
–Suiseiseki. –
–Qué? –
–Somos cinco. –
–Ehh… Kanaria! Ve tu sola por tu cuenta y asegúrate de ser la primera en morir desu! – Dijo a toda prisa, tomando rápidamente el brazo de su gemela. –Souseiseki y yo iremos por el este, el chibi humano y su novia pueden ir por el oeste! Si lo entienden, vayan y piérdanse. Lo entienden? De acuerdo, okay, adiós! –
Jun tuvo que aguantarse las ganas de darle un golpe en la cabeza a la castaña, ¿Cuándo dejara de molestarlo con Tomoe!? Kanaria, por otra parte, parecía estar a punto de hacer un escándalo. Tomoe no pudo evitar que una risita se le escapara, la muñeca de amarillo tenía mucho en común con Hinaichigo…
–De acuerdo. – Sentencio la muñeca pelirroja. –Hagamos lo que Suiseiseki dice, solo… asegúrense de no meterse en problemas, estamos en un territorio desconocido y posiblemente esa muñeca este dando vueltas por ahí. Si los ve, no sabemos lo que es capaz de hacer. –
Ambos humanos asintieron y estaban dispuestos a ir cada dúo por sus respectivos caminos, Kanaria quedo en el medio sin saber qué hacer, solo miraba en todas las direcciones desesperadamente mientras las gemelas se alejaban del lugar, incapaz de decidir qué camino tomar.
–Puedes venir con nosotros si quieres. – Ofreció amablemente la chica del lunar. –Si un enemigo aparece lo mejor será tener a alguien que nos defienda. –
Los ojos de Kanaria se iluminaron con esa propuesta ¡al fin alguien con corazón en el grupo!
Enseguida la peliverde corrió hasta estar al tanto con Jun y Tomoe, la joven seguía sonriendo ante la actitud de la muñeca, le resultaba adorable la ingenuidad de la pequeña… solo que Kanaria no era pequeña era cientos de años mayor pero su manera de actuar le hacía parecer una niña. No pudieron mantener mucho la sonrisa, pues el semblante oscuro del muchacho de lentes opacaba el poco aire alegre del lugar. Él no había hablado mucho desde que llegaron aquí, y ahora, durante su caminata, se encontraba mirando el suelo. Casi sin darle atención a las otras dos que lo acompañaban.
Las chicas se compartieron una mirada de preocupación… a lo mejor deberían solo seguirle en silencio.
Mientras tanto. Por el lado de las gemelas, Suiseiseki se hallaba trepada en un árbol.
–Suiseiseki, ¿se puede saber que intentas hacer? – preguntaba su gemela.
–Pienso que encontraremos algo más rápido si lo vemos desde la altura…– Dijo sin darle importancia a nada e improvisando unos binoculares con sus manos.
Souseiseki solo dio un suspiro cansado. –Suiseiseki, podemos volar ¿sabes? –
–….Oh. –
Volviendo con Jun y las otras…
El muchacho siguió caminando en silencio, cabizbajo. Tomoe le daba una mirada de reojo de vez en cuando, ni siquiera sabían hacia donde se dirigían pero no quería preguntar nada. Era un silencio bastante incomodo…Kanaria los miro con fastidio.
–Basta! – Dijo, frenando a los otros dos humanos. –¿No podemos hablar de algo? ni siquiera sabemos a dónde vamos kashira! –
Tomoe no estaba muy segura de que decir al respecto. –Bueno, yo no tengo mucha experiencia en esto… Sakurada-kun, ¿Qué crees que deberíamos hacer ahora? –
Como si lo hubieran sacado de una especie de trance, el muchacho miro para todos lados mientras se rascaba la nuca un poco confundido. –Creo…que fue una mala idea separarse de las gemelas…–
–Esto es en serio!? Kashira!? – Era el colmo, toda esta caminata fue por nada?
La muñeca de amarillo saco su paraguas y lo abrió. –Que estas haciendo? – pregunto Jun.
–¡Encontrare un camino para sacarnos de este montón de árboles! – Dijo con fingido fastidio, acto seguido se abrió vuelo por los cielos. Una vez allí, podía ver todo… o al menos, gran parte del paisaje.
–Ves algo? –
–De acuerdo, esto parece ser un poco más difícil de lo que pensé… –
–Acaso sucede algo malo? – pregunto el muchacho de lentes.
La muñeca de amarillo solo soltó un suspiro cansado y descendió para estar con los otros dos humanos. –Este mundo, o al menos gran parte de él, está cubierto por árboles y más arboles… están todos seguros de que Shinku está aquí? –
–Tiene que estar! – respondió casi al instante, un poco irritado por la pregunta. –Si no está aquí…entonces dónde estaría? –
–Pero… ¿porque traerían a Shinku a un bosque? – pregunto la joven de cortos cabellos, adoptando una pose pensativa.
Kanaria se cruzó de brazos.
–Quizás las jardineras se equivocaron de lugar? –
–No es posible…. – murmuro el muchacho. –Ellas no podrían….–
La chica humana y la muñeca se intercambiaron miradas preocupadas, ninguno sabía qué hacer, Shinku podría ni siquiera estar allí y ellos solo podrían estar perdidos! La ausencia de las gemelas también era otro problema, separarse no tuvo nunca que ser una opción!
Al ver que no podían hacer mucho para poder salir del problema no encontraron otra solución más que seguir caminando. Tal vez de esa manera podrían encontrar algo, alguna pista del paradero de Shinku o tal vez un claro donde descansar o simplemente una salida. Lo que sea iba a ser mejor que quedarse varados en el mismo lugar.
Siguieron caminando por el bosque durante un largo rato, más de una hora y media según Kanaria, aunque Jun podría jurar que paso más tiempo que ese. Ya cansados y perdidos, estaban a punto de perder las esperanzas y dar marcha atrás cuando…
–¡AH! – el pie de kanaria había quedado atrapado en la raíz sobresaliente de un árbol, causando que esta tropezara con la misma y callera cuesta abajo.
Los dos humanos no perdieron el tiempo y enseguida salieron detrás de la pobre muñeca para poder auxiliarla. Cuando la pobre al fin termino de rodar y ellos finalmente pudieron alcanzarla, otra cosa les llamo la atención.
Dejando a la muñeca de amarillo atrás, los dos aceleraron su marcha y corrieron hasta que la fila interminable de árboles quedo detrás de ellos. Se quedaron parados observando la imagen que tenían en frente;
Era un campo lleno de lavandas.
Y en el medio del mismo había algo, un cuerpo, una muñeca…
El muchacho de lentes fue el primero en correr hacia ella.
''Tiene un largo cabello rubio, viste un vestido rojo, podría ser….?''
Tomoe y kanaria también se acercaron. Pero la emoción se fue como llego.
–Esperen… ¿Quién es esta? – pregunto la segunda Maiden con confusión genuina.
La muñeca inconsciente estaba bastante maltratada, se notaba que le habían dado una paliza y de las buenas; su vestido estaba hecho jirones y le faltaban algunos mechones de cabello.
Ahora fue el turno de los únicos dos humanos en intercambiar miradas de preocupación.
–Que… le pudo haber pasado? – pregunto Tomoe.
–Sea lo que sea, no tenemos por qué meternos kashira…– dijo. –Ahora vámonos antes de que nos encontremos con lo que sea que le haya hecho eso. –
Dispuestas a seguir con su búsqueda, Kanaria y Tomoe dieron la vuelta y siguieron adelante. O al menos dieron un par de pasos hasta que notaron que el único chico del grupo no estaba con ellas.
–Sakurada-kun? –
El muchacho solo se quedó en su lugar, observando a la muñeca inconsciente.
–Jun! Vamos! A que estas esperando kashira!? –.
–Aún tenemos que encontrar a Shinku…– respondió.
–Sí, y si te quedas parado no lo lograremos nunca! – le reprendió, poniendo sus manos en sus caderas.
Él se voltea a mirarla. –Entiendo. Entonces…–
Se arrodilla cerca de la muñeca y la recoge, con cuidado para no lastimarla más de lo que ya estaba. Las otras dos lo miraron con sorpresa.
–Estás loco? Que haces? –
–La llevare con nosotros…no podemos simplemente dejarla allí ¿no? – dijo como si nada mientras caminaba con la muñeca en brazos.
Kanaria quedo boquiabierta. –QUE!? y si es una enemiga? Y si cuando despierta nos ataca o…!–
–Sakurada, ¿estás seguro de que deberíamos…?– pregunto Tomoe.
El muchacho las miro a ambas, dejando en claro de que no cambiaría de opinión. –Si ella es una de esas ''enju maiden'' entonces quizás debe saber dónde se encuentra Shinku…–
No hubo respuesta, ambas solo asintieron un poco dudosas. No había muchas opciones y ya no podían permitirse seguir dando vueltas en círculos… el tiempo se les acababa, Shinku estaba en peligro y todo en este gigante pero desolado lugar era terroríficamente misterioso. Nadie sabía cuántas Enju Maidens hay en total y por lo tanto deberían andar pendientes ante cualquier posible ataque…
Y mientras el pequeño grupo se alejaba del campo de lavandas, y escondida detrás de uno de los árboles, una muñequita de ondulados cabellos castaños los estaba observando. Ella espero lo suficiente como para darles tiempo a los otros en salir del lugar antes de simplemente salir corriendo hacia el lado contrario, hacia donde se encontraba la parte oscura del bosque…
–Ella no tiene que saber sobre esto… – Murmuro para ella misma con cierto temor antes de perderse entre las sombras.
Por el otro lado del bosque:
–Suiseiseki, por última vez… aquí no hay nada! – renegaba la gemela menor mientras caminaban por entre los árboles.
–¿Cómo puedes estar tan segura desu? No tienes por qué dudar de mi sentido de orientación. –
Souseiseki suspiro con frustración. Todo este tiempo caminando y perdiendo el tiempo!
–Suiseiseki, los otro ya deben estar esperándonos en el lugar que acordamos ¿Por qué no simplemente volvemos y ya? – trato de convencerla, pero la otra la callo poniéndole una mano en la boca.
Y antes de que la cuarta Maiden pueda decir algo, Suiseiseki señalo hacia adelante.
–Mira! Es una casa! –
podrán adivinar a que Enju Maiden han encontrado? c:
No les prometo subir el siguiente cap. pronto asi que BYEE!
Gracias x leer.
