Soy toda una mentirosa! Deben estar odiándome!es más, seguro q ya nadie lee esta historia! D: perdon perdon! los otros fandoms no me dejan tranquila (?) jaja lo lamento. ya no tengo excusas para poder posponer estos capitulos. Se suponia que esto seria cortito, con no mas de 13 capitulos, pero lo alargue tanto... ni siquiera vamos por la mitad de la historia! lamento la ausencia. No tengo más que decir.

CAP.15: "Tiër"

Las gemelas corrieron por el largo camino de cerezos para llegar hasta la casa que se encontraba al final, o más bien, Souseiseki intentaba detener a su gemela de llegar hasta allí.

–Suiseiseki! no puedes simplemente aparecerte por allí! Deberíamos primero buscar a los otros y-

–De ninguna manera desu! – la interrumpió. –Vamos a adelantarnos tres pasos más! – dijo y siguió corriendo a toda prisa por ese sendero, la muñeca de azul tuvo que detenerse en cierto punto para descansar, y se cuestionaba como era posible que su gemela corriera tan rápido sin tropezarse con ese vestido largo que tenía.

Al darse cuenta de que ahora iba sola, Suiseiseki freno y se dio la vuelta. –Hum? Souseiseki, por favor! No hemos hecho demasiado camino desu! –

–Llevamos todo el día caminando Suiseiseki, no tengo tanta resistencia como tu…–

La jardinera mayor simplemente dio un suspiro frustrado y regreso sobre sus pasos.

O al menos lo intento porque cuando estaba a punto de dar un paso más, dos figuras altas se le pusieron en medio, la rapidez y brusquedad con la que aparecieron alerto a ambas gemelas; Souseiseki enseguida se puso en guardia, no sabía que o quienes eran pero si venían de este mundo entonces no significaban nada bueno. Suiseiseki cayó sobre su trasero al levantar la vista y encontrarse con dos rostros mirándola sombríamente, soltando un leve pero bastante oíble ''Que rayos!?''.

Eran altas, una vestía de negro y la otra de blanco, una tenia cabello largo y la otra lo tenía corto. La de blanco con cabello corto se giró para ver a la gemela restante. Souseiseki tuvo que retroceder un poco, esas dos parecían ser muy peligrosas.

Y no se equivocaba.


–¡Te lo dije kashira! – grito furiosa la Maiden amarilla. –Te dije que despertaría y nos atacaría! – dijo aferrándose con su vida a la pierna de Tomoe, quien también estaba escondida detrás de Jun mientras veía preocupadamente a la muñeca que tenían en frente.

La muñeca había despertado mientras Jun la llevaba en brazos hace unos cuantos minutos, eso fue suficiente para hacerla entrar en pánico y, ahora, en modo de ataque. Había sido tan rápida que nadie supo en que momento exacto se fugó de los brazos del chico pero se delato a si misma cuando fracaso considerablemente al intentar correr, y ahora mismo no podía dar un paso sin quejarse y por la expresión en su rostro se notaba que le estaba tomando un esfuerzo increíble el solo hecho de mantenerse de pie.

–Y ustedes…quiénes son? Que quieren…de mí? – pregunto entre jadeos.

La primera reacción de Tomoe y Kanaria fue mirar desesperadamente a Jun por algo de ayuda, una idea o cualquier cosa para sacarlos de esta pero él simplemente quedo allí, callado y tratando de mantener su semblante serio ante una posible amenaza.

Nada. No se les ocurría nada, ni una manera más eficiente de reaccionar ante la situación, correr o atacarla no eran opciones ni mucho menos quedarse parados allí.

La muñeca pareció notar el efecto amenazador que tenía en ellos así que solo se dejó caer de rodillas, ya incapaz de mantenerse más tiempo de pie. Ante esto, Jun no pudo evitar dar un paso adelante con preocupación, obviamente fue detenido por Kanaria y Tomoe.

–¿Eres una de esas Enju Maidens…verdad? – pregunto la chica humana.

La muñeca solo asintió. –…quiero saber quiénes son ustedes y como se las arreglaron para llegar aquí? –

–Emm… bueno, veras kashira… estábamos, más bien, estamos buscando a alguien y bueno, nosotros nos perdimos… aunque en realidad creo que fue una mala idea venir aquí. intento explicar Kanaria con algo de torpeza, diciendo la última parte de manera rápida mientras miraba nerviosamente el suelo.

La rubia, obviamente, no fue capaz de entender lo que había dicho la otra muñeca.

–Esperen…– dijo mientras abría los ojos sorprendida. –Ustedes son de quienes estuvo hablando Garuda! – exclamo.

–Quien? – pregunto el muchacho.

–No puede… ustedes no deberían estar aquí. –

–porque no? –

–Porque no! Ella los matara si se entera! – dijo con miedo, llevándose las manos a la cabeza.

–Quien!? Quien es el que controla este lugar!?–

Pero la muñeca no era capaz de contestar, estaba temblando mientras trataba de controlarse. –A ella no le agradara saber que hay humanos en su mundo…! Ella… ella va a deshacerse de ustedes, deben irse! Ni siquiera le importara que sean humanos… no le importo con Akira…–

Estaba a punto de llorar, estaba tan asustada… Jun supo que habían tocado un nervio allí. Esta muñeca estaba terriblemente asustada de alguien o algo…pero de qué?

–Váyanse… váyanse antes de que sea tarde….– titubeo.

Estaba temblando. Empezó a ver borroso y luego todo se fue nuevamente a negro.


–Quienes son estas? De donde salieron desu!? – grito Suiseiseki antes de esquivar un golpe dado por la muñeca de negro.

–Suiseiseki! – la jardinera menor trato de acercarse para ayudarla pero entonces se encontró de frente con una guadaña blanca.

Inmediatamente llamo a su espíritu artificial del cual saco sus tijeras. Estas muñecas habían sido enviadas con el claro objetivo de deshacerse de ellas, si querían salir de allí en una sola pieza y seguir con su búsqueda debían de enfrentarlas.

Suiseiseki saco su regadera también pero no veía mucho que hacer enfrentándose a una muñeca más alta y fuerte que ella quien además tiene una maldita guadaña como arma.

Otro golpe, y esta vez le atino.

El cuerpo de Suiseiseki voló unos cuantos metros hasta estrellarse con el tronco de un árbol.

Su gemela no pudo auxiliarla, la muñeca blanca no dejaba de atacarla con violencia y lo único que podía hacer por el momento era esquivar y defenderse de todos los golpes que le lanzaban.

Pero con una rápida maniobra seguida de un fuerte golpe en el estómago, Souseiseki también fue a parar unos metros más allá. Cayendo fuertemente sobre el suelo y levantando una buena cantidad de tierra.

–!...pero que…son ustedes!? – dijo entre dientes.

Ambas muñecas se pusieron una al lado de la otra y se miraron a los ojos de la otra. Souseiseki quedo boquiabierta. Ahora que las veía así, eran casi exactamente idénticas! Podrían ser gemelas?

Habían muy notables diferencias entre una y la otra, mientras que la muñeca de negro mostraba bastante inocencia a través de sus ojos color avellana, la de blanco tenía una mirada perdida y oscura, sus ojos azules eran tan oscuros que a simple vista parecían negros.

Ambas le sonrieron de una manera que envió escalofríos por la espalda de la cuarta Rozen Maiden.

La muñeca de negro fue la primera en hablar, presentándose con un rostro inocente, dio un paso al frente. –Mi nombre es Kokuyouseki…– dijo mientras daba una leve reverencia. –La tercera muñeca con vida creada por el aprendiz de Rozen; Enju. –

Acaso escucho bien? Esa muñeca acaba de decir "Enju"? oh no…

Souseiseki empezó a tratar de alejarse de ellas, retrocediendo como podía mientras seguía en el suelo. Sin quitarles la mirada de encima a esas dos. Enju de verdad creo a esas muñecas? Si era así, como Padre pudo permitírselo!? Esto no estaba bien… para nada, solo siete jovencitas fueron creadas solo gracias al simple objetivo de devolverle la vida a Alice… si habían más que esas siete, no podría ser posible.

–Porque nos miras así tan de repente? – Pregunto con voz suave "Kokuyouseki". –Hace un rato tenías una mirada tan temeraria en tu rostro… porque ahora reflejas tanto miedo? –

La muñeca de blanco dio un paso hacia adelante, preparando su guadaña.

–Espera, Shiroyouseki. – Dijo mientras se ponía en su camino, deteniéndola. –Quisiera ver que tan bien hechas están las hijas de Rozen…–

Le dio tiempo a Souseiseki a que se ponga de pie e invoque a su espíritu artificial. Pero sin previo aviso, saco a la muñeca de azul de su camino con una fuerte patada, sin darle tiempo a ni siquiera sacar sus tijeras.

La muñeca blanca, ahora conocida como Shiroyouseki, corrió hacia ella rápidamente. Una vez que la alcanzo, levanto su arma, lista para dar el siguiente golpe y posiblemente cortarle un miembro en el proceso. De no ser porque una raíz gigante se enroscó en la cintura de su atacante y la envió hacia el otro extremo del campo, la pelirroja ya le estaría diciendo adiós al mundo, nuevamente.

Kokuyouseki gruño en voz baja y se abalanzó hacia la dueña de dicho ataque, dando un salto y cayendo con su propia guadaña dándole al piso del lugar con una fuerza increíble, mandando pedazos grandes de roca a todas partes. Suiseiseki había logrado salir de allí a tiempo pero no dejo de atacar en ningún momento.

Las raíces la rodearon e inmediatamente cayeron sobre la muñeca de negro con el claro objetivo de aplastarla, ella fue más rápida sin embargo, saltando por encima de ellas y evitando el golpe. Una vez en el aire, Souseiseki vio su oportunidad y rápidamente invoco a sus tijeras. Era la chance perfecta para golpearla con sus tijeras y luego hacer un ataque en conjunto con Suiseiseki para poder terminar con ella.

Al menos ese era el plan hasta que algo pesado aterrizo justo a sus narices, impidiéndole avanzar hacia donde estaban su gemela y la otra. Retrocedió con cautela, le ponía nerviosa la diferencia de altura, esta muñeca le doblaba el tamaño! Como iba a poder luchar contra algo como eso!?

Ataco rápidamente con su guadaña, Souseiseki dio un salto hacia atrás esquivando el ataque y tratando de no perder de vista a la batalla de su gemela.

Mientras tanto:

–Tu poder es muy grande, como es que puedes llegar a manejarlo? – Dijo con desdén desde la altura.

Suiseiseki solo elevo los hombros. –Oh, no lo sé. Solo pienso en lo que quiero hacerles a idiotas como TÚ! – Dijo al tiempo que lanzaba más raíces hacia la despreciable muñeca de negro, por Dios! Casi le recordaba a Suigintou… desde su manera de vestir a su cabello y por supuesto como ignorar la forma exagerada de su cuerpo.

Suiseiseki suspiro, aunque ahora estaba haciendo un esfuerzo muy grande por no decir algún insulto no podía evitar reírse de sus propios chistes mentales. Era una batalla pero eso no impedía que se divierta, después de todo… ni siquiera son sus hermanas!

Levanto más y más raíces, hasta se estaba preguntando de donde sacaba tanto poder ahora mismo. Oh, pero a quien le importa? Le pateara el trasero a esta tonta y luego ira por la de abajo! Esto solo era cuestión de tiempo para ella.

Kokuyouseki, al verse rodeada, chasqueo los dedos llamando a su espíritu artificial.

–Ágatha! –

Y enseguida apareció en sus manos una nueva guadaña.

La sostuvo fuertemente entre sus manos, mientras las raíces se acercaban a ella con una velocidad peligrosa, no se inmuto. Solo aguardo hasta que estuvieran más cerca. Y una vez que lo hicieron, con un rápido movimiento múltiple, todas quedaron reducidas a trizas. Ninguna de ellas pudo siquiera tocarle un cabello. Eso fue lo que saco de quicio a Suiseiseki.

La jardinera mayor voló directamente hacia donde se encontraba la otra muñeca iba a tener que atacarla de alguna manera para poder hacerla caer al suelo y desde ahí tratar de nuevo con el mismo ataque…

O simplemente podía dejarse perseguir. Si llegaban al suelo, podría pedirle apoyo a Souseiseki y juntas vencer a esas dos raritas.

Enseguida se dirigió cuesta abajo. Por supuesto que la otra la siguió casi de inmediato.

Souseiseki por su parte, logro bloquear un ataque de la muñeca blanca. Shiroyouseki empujaba todo el peso de la hoja de su guadaña contra las tijeras de la menor de las gemelas, esto mantuvo su guardia baja, por lo que Souseiseki solo se deslizo por abajo y le dio una fuerte patada a los pies, lo que hizo que esta perdiera por completo el equilibrio y cayera al suelo con un fuerte y contundente golpe!

Tomo sus tijeras y espero ser capaz de atravesarla con ellas, aunque lamentablemente la otra muñeca fue más rápida y la tomo fuertemente del brazo, impidiéndole continuar el ataque.

Era una pelea de fuerza, una que Souseiseki perdía por obvias razones.

–Sabes que no lograras convertirte en Alice aun si nos matan a todas? – Dijo, tratando de frenar esta batalla de alguna manera.

Shiroyouseki se mantuvo neutral pero finalmente respondió. –…no lo hacemos por ser Alice, lo hacemos por Keikoutou-Sama! – dijo para luego darle un buen golpe en el pecho a la jardinera que la hizo caer de espaldas.

La muñeca gigante se reincorporo. –Nosotras no tenemos elección… no hay otra opción! –

La cuarta Maiden se movió de lugar rápidamente antes de recibir un pisotón en la cara, el cual dejo un gran cráter en el suelo. Estaba a punto de conseguir otro golpe de no ser porque una rama gigante se puso en el medio de ambas muñecas, separándolas y de paso llevándose puesta a la muñeca de ojos negros.

Souseiseki miraba todo con sorpresa. –Suiseiseki! – Logro decir después, cuando su gemela aterrizo a su lado.

–No quiero perder mi tiempo con esas locas! – Grito antes de darse la vuelta y volver a regar el suelo con su regadera, provocando que saliera otra raíz gigante y golpeara a la muñeca restante. –Y no soportare hacer una búsqueda de dos días! –

Ambas muñecas cayeron al suelo, Shiroyouseki volvió a incorporarse sin problema alguno, era como si esa muñeca no sintiera dolor! En cambio la otra solo levanto la cabeza para mirar a ambas gemelas. Estas se pusieron en posición de ataque, listas para acabar con la primera que hiciera el más mínimo movimiento defensivo.

La muñeca de negro solo sonrió un poco. –Somos dos contra dos… quizá por eso estamos en las mismas condiciones…– insinuó. –Que les parece si llevamos esto a un nivel superior? –

Y antes de que alguien pudiera hacer algo, arremetió de seco contra Suiseiseki.

Y cuando Souseiseki pudo reaccionar e intentar atacar a la maldita de ojos avellana, esta solo la enfrento sonriendo con perspicacia. Como si estuviera esperando el golpe con gusto. Eso solo saco de sus cabales a Souseiseki, quien sin más, levanto sus tijeras en el aire, lista para cortarla en dos y deshacerse de ella.

Pero cuando dio el ataque, sus tijeras pasaron de largo. Como si no hubiera nada allí.

Ella abrió los ojos en sorpresa, que demonios acababa de pasar?

Todo a su alrededor empezó a desmaterializarse, era como si todo fuera…

–Un sueño? – Se preguntó a si misma mientras veía como todo se volvía blanco.

….

En menos de lo que dura un parpadeo, se encontraba sola, flotando en medio de la nada. Todo a su alrededor era blanco, lo cual le recordaba al mundo de los sueños de la esposa de su anterior maestro.

–Qué es esto…?–

–Esto…– Se escuchó detrás de ella. La jardinera se volteó rápidamente hacia el origen de la voz, quien resultaba ser nadie más ni menos que aquella muñeca de cabellos blancos y vestido turquesa, la que se había presentado como su contraparte… la cuarta Enju Maiden!

–Esta… es mi realidad. Y ya que tú estás en ella, deberás ser eliminada. – termino de decir con su vocecita suave. –


Tratare de acortar un poco desde aqui. Apurare la pelea entre estas chicas para traerles lo que de verdad importa! (y desaparecerme por otro tiempo largo debido a que no se me ocurre que podrian pasar en los ultimos caps) :v pero hasta eso, algunas preguntas para los que leen el fic...si es que lo siguen leyendo;

No extrañan a Shinku? Quieren que vuelva a al menos ser mencionada en los proximos caps?

Que creen que le haya pasado a Suigintou?

Y... Me extrañaron? Admitanlo, se que lo hicieron. xD

Chaito!