Capítulo 1:"Y así, la 'normalidad', se acaba."

"¡Hikki, vamos al club!"

Tan pronto como terminó la clase, la enérgica y voluptuosa Yui Yuigahama vino hacia mí dando saltitos.

'En serio, tiene que preocuparse más de su comportamiento frente a los hombres, estuve peligrosamente cerca de hacer algo que lamentaría cada noche sentado en mi celda.'

"Ah, Yuigahama." Le respondí letárgicamente, contrastando mucho con su exclamación anterior. "Sí, vamos."

Salimos del salón, y nos dirigimos hacia el salón del club.

Caminamos en silencio; pero no uno incómodo, como los que pasan cuando te quedas sin temas de conversación, sino uno agradable y pacífico, que me permite perderme en mis pensamientos sin ninguna interrupción y por el que le estaré eternamente agradecido a Yuigahama.

Finalmente, nos detenemos frente a la puerta del salón, y es Yuigahama la que hace los honores.

'Aquí viene…'

Se oye el sonido de la puerta al abrirse, y Yuigahama lanza su estruendoso saludo.

"¡Yahallo!" El grito de la chica del cabello rosado no inmuta a la otra existencia femenina del aula, la Reina Helada, Yukino Yukinoshita, mientras sigue leyendo cualquiera que sea su libro esta vez.

"Yo." Al saludo de Yuigahama le sigue el mío, aunque si los enfrentamos (en términos de entusiasmo, claro), creo que la diferencia de presión espiritual me dejaría en coma… (1)

"Buenas tardes, Yuigahama-san, Hikigaya-kun." Responde Yukinoshita, con una voz suave y calmada, como siempre.

"¡Yahallo, Yukinon!"

'Hey, ¿no acabas de decir exactamente lo mismo que hace 3 segundos?'

Mientras las dos chicas se ponían cariñosas (o más bien Yuigahama abrazaba a Yukinoshita mientras esta trataba de soltarse del agarre de la primera), me encamine hacia mi silla y, reposando mi codo sobre la mesa y mi barbilla sobre mi codo, comencé a leer la novela ligera que había extraído de mi mochila.

"Ne, Yukinon. ¿Has oído de ese Café del que todos están hablando? ¡Deberíamos ir allí algún día! ¡Hikki también! "Exclama emocionada Yuigahama.

'Esa es una referencia increíblemente vaga. Además, ¿acaso se olvidó de que Yukinoshita no tiene amigos en su clase como para hablar de esas cosas? Que desconsiderada eres, Gahama-chan' (2)

"¿Por qué me arrastras a esto? Nunca dije que quisiera ir. Y aún si fuera, solo arruinaría el paisaje." Dije, tratando de mostrar irritación en mi voz. En verdad no quería desperdiciar mi tiempo, pero no pude encontrar la voluntad para decirle directamente que no.

"Aww, ¡vamos!" Yuigahama hizo un puchero, mientras mostraba insatisfacción en su rostro. "No tienes que estar tan irritado, Hikki."

"No, en serio no creo que sea una buena idea el que yo vaya. Así que gracias por la consideración, pero voy a tener que rechazar su generosa oferta, capo."(3)

"¿Capo?" Ladeó su cabeza, confundida. " ¿Qué significa eso?"

Yukinoshita soltó una risilla, y levantó la vista de su libro. "Creo que a lo que Hikigaya-kun se refiere es que no quiere ir, pero no se sentiría bien diciéndote directamente que no, así que usó una referencia cinematográfica para expresar sutilmente su desacuerdo"

'Eso fue estúpidamente preciso. Mujer, ¿acaso eres un Esper? '

"Eso es…cierto." Me di por vencido, no estaba de humor para discutir con Yukinoshita.

La reacción de Yuigahama vino con algo de 'delay'.

"Oh, creo que si recuerdo algo así de una película…" Su rostro se contrae en una expresión de concentración, como si tratara de recordar algo.

Finalmente, sus músculos faciales se relajan y su expresión se ilumina.

"¡Ah, es esa frase de El Padrino!"

Bingo.

"Exacto." Le digo a Yuigahama, confirmando su respuesta. "Aunque estoy algo sorprendido de que en realidad conocieras esa película."

"¡No soy tan ignorante!" Me refuta, haciendo el mismo puchero de antes. "Yo también puedo ver esas películas... Tú no me consideras tan ignorante, ¿verdad, Yukinon?" Le preguntó a Yukinoshita con una mirada suplicante, como diciéndole: '¡No me dejes sola en esto!'

Yukinoshita suspiró y, luego de masajearse las sienes como siempre acostumbra, le respondió a Yuigahama, con un tinte de compasión en la voz. "Lo lamento, Yuigahama-san, pero por mucho que me desagrade tengo que admitir que concuerdo con Hikigaya-kun, a mí también me sorprendió el que supieras de lo que estábamos hablando."

Al oír esto, Yuigahama levantó los brazos y dejó caer su cuerpo sobre la mesa en señal de derrota.

"No me hablen, ninguno de los dos." Dijo, aún sin levantarse, señalándonos con su dedo índice.

La actitud deprimida de Yuigahama no cambió por algunos minutos, hasta que finalmente se irguió y comenzó a jugar con su teléfono.

Aunque esta actividad no ocupó su mente demasiado tiempo, y se cansó, dejando el aparato sobre la mesa, ¿que no puede hacer algo por más de 5 minutos?

"Chicos, estoy aburrida."

Yukinoshita y yo, que habíamos estado leyendo desde la última vez que Yuigahama había hablado, nos volteamos hacia Yuigahama, que había vuelto a su posición de depresión.

"¿Y?" Le respondí, volviendo a mi lectura. No quería ofender a Yuigahama, pero tampoco deseaba iniciar una conversación.

Afortunadamente, Yuigahama no tomo a mal mis palabras. "Pues que deberíamos hacer algo, ¿no creen?"

"No, no creo." Dejé mi novela por segunda vez y giré mi rostro para responderle. "Además, ¿Qué necesidad hay de iniciar una conversación? ¿Tomaste demasiada azúcar o algo?"

"¡No tengo sobredosis de azúcar!" Me respondió, obviamente irritada. "¡Ah, olvídenlo!"

Con eso dicho, Yuigahama se sumió en su fingida depresión por tercera y última vez esa tarde, yo resumí mi lectura y Yukinoshita permaneció silenciosa, como había estado durante toda mi discusión con la pelirroja.

Y así pasó el tiempo, hasta que llegó la hora de irnos. Yukinoshita se dio cuenta de esto, cerro su libro, se levantó de su asiento, y nos dijo:

"Me parece que ya es hora de que nos vayamos a casa."

Después de lo dicho por Yukinoshita, recogimos nuestras cosas y, después de despedirnos, nos dirigimos a las puertas de la escuela.

Las dos chicas se fueron por la misma ruta, al parecer porque Yuigahama quería ir al apartamento de Yukinoshita. Ambas se despidieron, aunque Yukinoshita con un poco de duda, y se perdieron al voltear la esquina.

Yo me dirigí hacia donde estaba mi bicicleta, monté y me fui pedaleando a casa.

Tan pronto como llegué a la entrada, Komachi, mi hermana menor, corrió a darme la bienvenida.

"¡Bienvenido, Onii-chan!" Me saludó, con un entusiasmo que solo era comparable al de Yuigahama. "¿Cómo estuvo tu día? Komachi estuvo muy preocupada por ti, ¡Kyaah, eso debe haberme dado muchos puntos!"

"Si, si, te lo agradezco mucho. ¿La cena ya está lista?" Me quité los zapatos y caminé a la cocina.

"Uh-huh. Está en el congelador." Me dijo, volviendo a la sala a ver la televisión.

Al oír la respuesta de Komachi, saqué mi cena del mencionado aparato y la introduje en el horno de microondas.

Luego de oír la alarma, extraje mi plato y me dispuse a comerlo.

Terminando mi plato, lo llevé al lavavajillas, para hacer lo que se hace cuando llevas un plato al lavavajillas.

Sin embargo, no pude dejar de notar algo extraño, como una sensación cálida en los ojos al comer…

Pero no le di importancia, y después de despedirme de mi linda hermanita, me encaminé hacia mi cuarto, sintiéndome cansado.

Ni siquiera me molesté en ducharme, simplemente me cambié a ropas más apropiadas para mi siguiente actividad. Después de haber hecho esto, me recosté y me quedé dormido.

Me dormí sin soñar, y, después de lo que pareció un segundo, empecé a oír el sonido de mi despertador.

Normalmente, me levantaría a regañadientes y susurrando maldiciones.

Pero por alguna extraña razón, esta mañana me sentía con mucha energía. Apagué mi despertador, y me dispuse a salir de mi cuarto, cuando de pronto siento pasos fuera, y, antes de que abra la puerta, una voz me llama.

"Onii-chan, levántate ya."

La puerta se abre y mi hermana Komachi entra.

"Si que te gusta dormi-" Su oración queda incompleta, porque se queda mirándome con los ojos y la boca muy abiertos.

De la nada, su expresión de sorpresa cambia por una de miedo.

"¿Quién eres y que hiciste con mi Onii-chan?" Su repentino cambio de ánimo me confunde.

"¿Eh, de qué hablas, Komachi? Soy yo." Digo, tratando de calmarla.

"Como si fu- ¿Ah?" Vuelve a dejar su frase inconclusa. "Esa voz… ¿Onii-chan…eres tú?"

"¿Quién más iba a ser" Aún estaba confundido por su reacción, pero lo mejor era calmarla antes de hacer las preguntas.

"Es que…tus ojos…" Señaló mi rostro con su dedo índice. "Están… normales."

Ah, solo era eso. Por dios Komachi, no me asu-Espera, ¿qué?

"¿Qué?"

"Sí, espera." Salió corriendo de mi habitación, aparentemente en busca de algo.

'Mis ojos… ¿están normales? Eso es imposible.' pensé.

Mientras me cuestionaba esto, Komachi regresó, trayendo en sus manos un espejo de mano. Me lo dio. "Mira."

Hice lo que dijo, y quedé boquiabierto.

Ok, ¿qué les pareció?

Traté de hacer este un poco más largo ya que es el primer capítulo, y les agradezco a las 5 personas que me dejaron reviews. En serio, ustedes me motivaron chicos.

Le agradezco especialmente a KairuG y a Hikigaya, thank you guys, you´re awesome.

Estaré updateando semanalmente, más o menos.

Bueno, sin más que decir, me despido.

Referencias:

Bleach.

Es un apodo que Hachiman usa a veces para referirse a Yuigahama. Aunque la creadora fue Haruno.

Hachiman parodia una respuesta a la oferta a la que hace referencia la frase de Marlon Brando: "Le haré una oferta que no podrá rechazar"