Capítulo 3:"Como siempre, solo hace falta un poco de sutileza."
Sorpresas.
Normalmente asociadas a momentos gratos y pacíficos, las sorpresas pueden venir de muchas formas. Como, por ejemplo, una fiesta de felicitaciones por un logro personal, o un regalo de un novio detallista.
Sin embargo, a lo largo de mi vida, las sorpresas para mí no han sido, y digo esto de una manera objetiva, buenas.
Casi siempre venían disfrazadas bajo la forma de bromas "inocentes", como tirar basura en mi casillero, dejar el sobre de una carta de amor que iba dirigida a otra persona (también en mi casillero) y por último, robarme la poca dignidad que me restaba difundiendo el rechazo que sufrí de parte de Orimoto.
Por lo tanto, y después de un simple razonamiento, me parece que es muy sencillo deducir que no me gustan las sorpresas.
Por supuesto, este razonamiento es específicamente para mí, y no está generalizando nada. A las demás personas probablemente les encanten. Tch, riajuus.
Ahem, como iba diciendo, las sorpresas son algo muy común en la vida cotidiana, tanto así que comienzan a perder la gracia y la semántica de su nombre, porque siempre estamos seguros de que vamos a tener unas cuantas por día.
Pero, a pesar de esta certeza, es imposible evitar que algunas de ellas nos afecten de verdad.
Seguramente habrán escuchado, 'El pájaro madrugador se queda con las lombrices; pero el segundo ratón consigue el queso.' (1)…No, espera, esa no era. Me equivoqué de película.
Ah, sí, ya recordé. 'Altera el orden establecido, y el mundo se volverá un caos.' (2)Verdaderamente sublime.
Siempre tan profundo, Heath. (3)
¿Que por qué menciono esta frase, que a simple vista no tiene relación con el tema? La razón es bastante simple, de hecho.
Las frases como esta normalmente son tomadas en un sentido superficial y estrictamente literal, sin centrarse mucho en subjetividades u opiniones.
Es por eso que no caen en cuenta del sutil modo en que transmite un mensaje muy cierto.
Si sorprendes a alguien, cambiándole la vida lo suficiente como para afectarlo, aunque sea ligeramente, perderá el orden que tenía establecido, y es seguro que eso no le va a hacer la más mínima gracia.
Esto siempre es así, sin lugar a objeciones, y no porque yo lo diga, sino porque las personas lo dicen.
A los humanos "civilizados" y adaptados a un estilo de vida monótono y sin sobresaltos, los saca de sus casillas las interrupciones que sucedían en ese sacro ciclo que llaman rutina.
En otras palabras, les jodía.
Y mucho.
Pero no están aquí para escuchar cómo me quejo de lo injusto del mundo y cada uno de sus aspectos. Si quieren leer eso, entonces busquen al Hachiman de los primeros volúmenes. (4)
Ah, lo siento Cuarta Pared, no te vi. (5)
De seguro se preguntarán, '¿Entonces, por qué carajos me hiciste perder el tiempo con tus estupideces de perdedor, asqueroso ojos de pez?'
Les aseguro que no es ninguna pérdida de tiempo, y ahora sabrán por qué.
'Esas dos se llevarán una buena sorpresa…'
Inner monologue-Present time Time Skip! (A/N: Discúlpenme si sonó estúpido, es que siempre había querido escribir eso.)
Entré al salón, preparado para todo. Bueno, casi todo.
Como todas las mañanas, mi mirada se dirigió primero hacia Hayama y su grupo de "amigos", que estaban conversando (muy ruidosamente, debo decir) sobre alguna estupidez adolescente que estaba de moda.
No saben cuántas ganas tenía de escucharlos. No, en serio.
Bueno, como decía, la mayoría de estudiantes estaban enfrascados en sus propias conversaciones, así que no me prestaron atención, para variar.
'Perfecto, todo va de acuerdo al plan.'
Con una preocupación menos, silenciosamente fui hacia mi carpeta y, recostando mi cabeza sobre mis antebrazos, activé una de mis 108 Habilidades de Solitario™, Siesta Falsa.
Tiene un bonus de observación silenciosa. Nah, a quién engaño, solo los miro a través de mis brazos como un acosador y ya.
Ah, extrañamente, Yuigahama no estaba presente aún, lo cual era una ocurrencia muy rara. Aun así, no era preocupante, seguramente se quedó dormida o tuvo una discusión con su madre.
De hecho, borra eso último, esas dos se llevan demasiado bien como para pelearse. Espera, ¿debería preocuparme a pesar de que dije que no debo? N-No es como si me gustara Yuigahama o algo, ¿está bien?
Baka.
Mientras iba pensando esto, apareció la susodicha pelirrosa, tirando todo mi monólogo y mi preocupación a la basura. 'Gracias por esos modales a los que nos tienes acostumbrados, Gahama-chan'
"Hey, Yui. ¿Qué pasó?" Preguntó Miura, con una expresión curiosa, y ese extraño aire maternal que tenía cuando se desasosegaba por Yuigahama o por Ebina-san. "Normalmente no llegas tan tarde."
"¡Yahallo, Yumiko!" Respondió la aludida, con la misma energía de siempre. "Es que estuve discutiendo con mamá; pero tranquila, siempre lo hacemos. Claro, nunca pasaba en la mañana."
'Wow, ya van dos veces en menos de 3 minutos en que algo inesperado pasa. Debe ser por el calor. No, espera, si estamos en mitad de marzo…'
"Oh, ¿en serio? Eso suena muy tedioso."
"Sí, lo es." Afirmó Yuigahama, reforzando el enunciado de Miura. "Pero no importa, hablemos de otra cosa, ¿ya vieron esa nueva serie de…"
Algo que siempre he admirado de Yuigahama, es su habilidad y destreza en los distintos aspectos de sus relaciones sociales. Esa prodigiosidad para cambiar de tema tan naturalmente, merece ser aplaudida. Y no estoy siendo sarcástico.
Esa chica, de verdad es increíble. Es como un ser híbrido que tiene parte de socialité y de muchacha de escuela.
¿De qué estábamos hablando, otra vez?
De cualquier manera, antes de desviarme más del tema, hay que ir directo al grano.
¿Qué buscas conseguir con las observaciones que estás haciendo?
Nada en especial, solo quiero tomar nota de la conducta del grupo de Hayama, para tener información útil en un futuro.
¿En serio?
Por supuesto.
¿…no estás mintiendo?
Hey, estoy diciendo la verdad. ¿Quién te crees que eres, mi conciencia?
De hecho, sí.
Oh. Lo siento, no te había reconocido.
No te preocupes, eso pasa siempre…
Debe ser duro.
Sí, lo es.
Te entiendo.
…
…
Finjamos que eso jamás pasó.
Ahem. Siguiendo con la historia, Hiratsuka-sensei ingresó finalmente al salón, produciendo con su presencia orden y silencio, mientras daba por iniciadas las clases.
(Otro Time Skip.)
"Bueno, chicos. Eso fue todo, los veo mañana."
Tan pronto como la última materia del día acabó, junto con las horas de escuela, me apresuré a salir del salón, dirigiéndome a los baños, para una revisión final.
Yuigahama me miró varias veces en el transcurso del día, pero, al ser algo rutinario, no le di importancia. Además, mi rostro estaba cubierto por mis antebrazos, mientras fingía que dormía.
El camino hacia mi destino fue corto y sin complicaciones, por la ventaja que proveía el tiempo, ya que los pasillos estaban casi vacíos todavía.
Me detuve frente a la puerta, preguntándome si hacer esto estaba bien.
¿Por qué estaría mal? No es algo que vaya a causar daño ¿o sí?
Es decir, es solo una inofensiva sorpresa.
Procedí a entrar, e inmediatamente contemplé mi reflejo. Todo parecía estar bien, mis ojos estaban igual que en la mañana al menos, y satisfecho con mi improvisada inspección, salí del lugar.
Ya sin ese peso en los hombros, resumí el viaje habitual hacia el club. El edificio en el que se encontraba el dichoso espacio no era muy concurrido, pues no tenía muchos usos.
Una ventaja como esa me permitió andar con tranquilidad por los pasillos de la solitaria estructura.
Sintiendo el característico e irracional temor que se presenta antes de afrontar una situación incierta, doblé la última esquina, para luego caminar por el pasillo que conduce a ese ambivalente sitio.
Conforme me acercaba, las voces de las ocupantes femeninas se hicieron evidentes, aumentando gradualmente su volumen mientras más me acercaba a la puerta corrediza.
Algo que también aumentó, en una proporción igual (o mayor), fue ese temor que mencioné antes. Mi respiración se tornó errática, mi pulso se aceleró, no podía pensar con claridad, y todo por esa maldita inquietud.
Quise levantar mi mano, para tomar la manija de la puerta, pero mi brazo no respondía, y mis palmas habían comenzado a sudar. Perdí la noción del tiempo, y no estoy seguro de cómo, pero al final pude librarme de esa fastidiosa sensación y, decidido, agarré con mi mano derecha la pequeña barra de metal que había en la concavidad de la manija de la puerta, y después de tomar un hondo suspiro, me dispuse a abr-
"¡Seeeeeeenpai!"
…
…
…
¿…es en serio?
Dioses de las Comedias Románticas, por mí pueden irse a la m-
Wow, wow. Hey, es clasificación T, y no tengo tiempo para enfrentar problemas legales con Fanfiction.
Entonces no me hagas pasar por estas situaciones tan estúpidas.
Eso no lo decides tú.
Hijo de… Ok, tú te lo buscaste, no me supliques después.
Sí, sí. Creo que tienes un saludo que responder, Rorschach.
"¿Senpai?Holaaaa, ¿estás ahí Senpai?" Dijo Isshiki, mirando aún mi espalda, pues había llegado justo por detrás.
Parece que tengo que lidiar con esta peste primero. Retiré mi mano de la puerta que había estado a punto de abrir y le respondí sin voltear.
"Yo."
Ella solo hizo un ligero "hah" burlón, antes de decirme:
"Pensé que tu cerebro había sido desconectado o algo, Senpai. Debería dejar de divagar tanto en espacios públicos. Las mujeres podrían asustarse o al-"
"Isshiki, ¿puedo mostrarte algo?"
La repentina interrupción (ya van muchas ¿no?), sobresaltó a la chica de primero, que quedó aún más sorprendida con mi extraña declaración.
"¿Eh? Ah… pues, claro, aunque no estoy segura de por qué me quieres enseñar a mí." Dijo, con algo de duda.
"Perfecto, pero antes prométeme algo." Hizo un sonido de afirmación. "Que no gritarás."
"No sé por qué tendría que hacerlo," Me giré lentamente, hasta quedar frente a frente con Isshiki. "pero lo pro-"
Las palabras de Isshiki, cualesquiera que hubieran sido, no pudieron ser.
…
¡Lo sé, lo sé, lo siento! Sé que es muy corto, considerando el tiempo que ocupé haciéndolo, pero por favor, comprendan.
Ahora, les diré la verdad, no esperan saber de mí al menos en 2 meses, que es más o menos lo que pienso que me tardaré.
Una vez más, mis más sinceras disculpas, y los veré (o leeré) en el siguiente capítulo.
