Y pensar que me tarde un maldito año y medio en actualizar esto. Pero bue, le daré una larga nota de autora al final.

Cap.20 "knopfschuss" /disparo a la cabeza

–¿Dónde está Shinku? – cuestiono él.

–Y-yo…–

Todo se le vino debajo de repente, las imágenes aparecieron delante de sus ojos como si de una película se tratase; las voces, los gritos y las risas hicieron eco en su cabeza, las conversaciones a veces se mezclaban entre ellas haciendo que todo se vuelva confuso e insoportable.

Se tapó los oídos y cerró los ojos con fuerza, pensando que quizás de esa manera podría detener las alucinaciones.

Se puso de pie agarrándose la cabeza, tratando de mantener todos sus pensamientos en orden, pero las cosas solo parecían empeorar, todo daba vueltas, era un verdadero lio.

De tanto forcejear con ella misma, no escuchaba lo que decía su compañero humano, ni tampoco se daba cuenta de que se dirigía directamente hacia el final del precipicio…

Unos brazos la sujetaron fuertemente de los hombros, obligándole a abrir los ojos nuevamente.

–¡OYE! ¡Deja de hacer eso! – el muchacho humano exclamo, mirándola con una mezcla de molestia-preocupación.

Tomándose unos minutos para calmarse del todo, ella tomo las manos del chico, quien la miro extrañado por su actitud, y visiblemente temblando –No sé dónde está Shinku, tampoco sé que fue de ella…– Jun estaba a punto de abrir la boca para decir algo pero ella lo callo. –Pero, puedo hacerme una idea…– Le dijo con la mayor seguridad que pudo adquirir en aquel momento.

Quitando suavemente las manos de Jun de encima, ella camino hacia el borde del precipicio, Jun temía que fuera a tirarse del mismo pero no fue así, Pinku simplemente se sentó en el borde y volteo a mirarlo, con una cortés sonrisa le invito a que el haga lo mismo. Dudando, y con un poco de miedo de tropezar y arrojarse a sí mismo al vacío, Jun se sentó al lado de la rubia con extremado cuidado.

Ella rio. –¡No te preocupes! Si te caes, yo te sostendré. – Pero luego añadió –Aunque la última vez que me caí de aquí no pude hacer nada para amortiguar mi caída. –

–Si lo dices solo para asustarme, voy a irme. –

–¡No! ¡no! – rio. –¡Es verdad! Me he caído de aquí y termine allí abajo… justo donde me encontraron! – De hecho, al mirar más atentamente a lo que había debajo, pudo observar un gran campo de lavandas.

Abriendo los ojos como platos por la repentina comprensión, miro alarmado a Pinku. Recordando cómo, hace un buen par de horas, esta había sido encontrada hecha un desastre, inconsciente, en medio del mismo campo.

Y sabiendo lo que pasaba por la cabeza del chico en este momento, ella soltó un suspiro pesado, recordando los eventos que la trajeron hasta aquí.

–No fue un accidente. – dijo, sin mirarlo a los ojos.

Notando el evidente cambio de actitud de la Enju Maiden, opto por preguntar lo sucedido. Y prediciendo su pregunta ella se le adelanto. –A Keikoutou hace tiempo que le dejo de importar otra cosa que no sea ella misma, antes, hace mucho tiempo, era muy diferente… –

–¿Y qué de tus otras hermanas ? – pregunto con curiosidad. –Ninguna de ellas tiene porque escucharla si lo único que ella quiere es alcanzar sus propios objetivos…–

Cuando ella volvió a mirarlo, sus ojos estaban vacíos, carentes de todo tipo de emoción. En su rostro de porcelana solo se podía ver un semblante aburrido, oscurecido por el repentino peso de los recuerdos. –No es tan fácil…– habló. –Sabíamos que la salud mental de Keikoutou no estaba en buen estado pero siempre y cuando ella actuara como si nada nosotras podríamos estar tranquilas… cuando nos enteramos de todo lo que tenía planeado hacer… solo hubo una de nosotras que inmediatamente se opuso a ella. –

–¿Q-quien…?

–Yo.


(FlashBack)

Cuando Keikoutou termino de hablar, todo el lugar que en un silencio sepulcral, ninguna de las presentes de digno a hacer otra cosa que no fuera mirar con miedo hacia adelante, donde la rubia de pelo corto y vestimentas negras las miraba a todas con sorna. Sabiendo bien que nadie diría nada en su contra…

Un fuerte golpe hizo eco por todos lados y todas las muñecas se voltearon para ver a la causante de brusco movimiento. Pinku no se hizo de esperar y en menos de un segundo corrió y quedo cara a cara con su hermana mayor, incredulidad mezclada con furia en su rostro. Tomo de la camisa a Keikoutou y hablo entre dientes.

–¿De que estas hablando…? ¡¿Acaso terminaste de perder la cabeza?!

Todas las demás miraban la escena horrorizadas.

La quinta muñeca creada por Enju, cuya belleza se supone que tiene que hacer competencia con la quinta creación de Rozen, siempre tan tranquila, bromista, algo grosera para decir cosas que una señorita no debería decir a veces… el enfado nunca había sido visto proviniendo de ella. Levantarle la voz a una de las hermanas con las que mejor se llevaba tampoco era algo que alguien esperaba.

Y sin embargo allí estaba, gritándole a Keikoutou, mostrándose violenta.

La mayor de las presentes, a pesar de todo, la miraba sin más, esperando que su hermanita termine de sacar todo de su sistema antes de intentar hacer otro movimiento.

–Pinku… suéltala, estas actuando como una salvaje. – Intervino Garuda, caminando hacia ellas y separando a Pinku de Keikoutou.

–Keikoutou-sama, disculpe la pregunta pero… ¿Qué pretende lograr con esto? – pregunto Kokuyouseki, siendo seguida de cerca por Shiroyouseki. Aotenjou hace rato que había abandonado la conversación debido a que busco el primer lugar cómodo que encontró y se echó allí para tomar una siesta.

Pero antes de que Keiko pudiera responder, Pinku intervino nuevamente. –¡Pide lo imposible! – Grito. –Dices que quieres vengar a Padre con tus actos pero la verdad es otra ¿o me equivoco acaso, Keikoutou? –

Garuda tomo a Pinku del brazo, acomodando su cabello rubio mientras hablaba. –Vamos a verle el lado positivo ahora ¿de acuerdo? Solo necesitamos sus rosas mysticas para ser Alice y- –

–¡NINGUNA DE NOSOTRAS PUEDE SER ALICE! – Se soltó del agarre de Garuda dándole un golpe y se giró a enfrentar a sus otras hermanas. –¿¡Acaso no se dan cuenta!? ¡Somos Enju Maidens! ¡Aunque ganemos el Alice Game, ninguna de nosotras realmente será vencedora! ¿Con que propósito nos volveríamos Alice? ¿De qué vale la pena matarlas a ellas si nuestro destino puede ser igual al de Barasuishou? –

Cuando la duda e incertidumbre ocupo gran parte del rostro de las presentes, Keikoutou sonrió de lado a lado.

–¡Bueno! Parece que les he planteado un tema difícil! – caminando hacia una alterada Pinku, Keikoutou solo volvió a hablar con toda la tranquilidad del mundo. –No se preocupen, tienen todo el tiempo del mundo para pensarlo bien y decidir, pero permítanme convencerlas de que no se arrepentirán… ahora mismo, lo que todas ustedes necesitan es descansar un poco y dormir bien. Mañana hablaremos más sobre el tema, cuando algunas de nosotras no estemos tan… trastornadas–

Y con un movimiento de manos, abrió un gran agujero de conejo para que sus hermanas pasen por él y vuelvan al mundo real. Todas se fueron excepto una.

Pinku.

–¿A qué esperas, cariño? – su voz sonaba dulce pero sus ojos eran exactamente lo contrario. Mostrándose traviesos ante la otra rubia del lugar. Pinku enseguida entendió el mensaje y dio un par de pasos hacia atrás, desconfiando de la otra muñeca.

Chasqueando los dedos, el agujero de conejo, y la única salida del lugar, se cerró. Dejándolas a ellas dos completamente aisladas del resto.

–Aunque lo hagas, seguiré teniendo la razón… ¿lo sabes, verdad? – Pinku invoco silenciosamente a su espíritu artificial, el cual enseguida apareció y empezó a girar alrededor de su ama.

Keiko volvió a sonreír, su espíritu artificial haciendo aparecer su espada. –Tu puedes tener razón… pero yo tengo poder sobre cada una de ellas e incluso sobre ti! Podríamos ambas hacernos cargo de las nuevas reglas del Alice Game, Pinku, así que te doy una oportunidad más… ¿Me escogerás a mi…o a las Rozen Maidens..? –

Sin tomarse el tiempo que le dio su hermana mayor para responder, la quinta Enju Maiden simplemente se esfumo de la habitación dejando sola a Keikoutou, la mayor se quedó mirando a la nada durante un par de minutos antes de bajar la mirada al suelo.

La decisión había sido tomada. No había vuelta atrás.

–Sera de la manera difícil, supongo… – dijo en voz alta.

Y Laplace, mirándolo todo a su lado, asintió.


Ella corrió, corrió lo más lejos que pudo. Huyendo de Keikoutou y del destino que ahora le esperaba por haber negado la oferta de su hermana, sabía que iba a pagar caro el precio de semejante rebeldía, pero ella no podía solo pararse al lado de Keiko y ver como el caos se esparcía a su alrededor. No, no podría, ella no era mala… a pesar de que su padre le enseño durante todo el tiempo que estuvo viva a no sentir nada por los que te rodean, ella no podía evitarlo, estaba en su naturaleza ser alguien muy sentimental y afectuosa.

Se encariñaba con la primera persona con la que intercambiara dos palabras, no había manera de hacerle ver el mal en algo o alguien porque para ella todos eran buenos incluso después de que se demuestre lo contrario. Pensaba eso de Keikoutou, SABÍA eso de Keikoutou porque sabía todo lo que le había pasado a su querida hermana mayor para que su sanidad mental quedara por los suelos.

Llego hasta un lugar conocido, así que freno lo más antes posible que pudo para no caer de cabeza hacia el fondo del precipicio. No pudo pensar en algún otro lugar para huir ya que en ese mismo instante al darse vuelta se dio de frente con quien más temía.

Sin perder el tiempo, invoco sus pistolas y apunto ambas a la cabeza de la otra muñeca rubia que se encontraba allí. No iba a dudar, si tenía que hacerlo jalaría el gatillo y terminaría con ella. Keikoutou la miro con una expresión indescifrable; se mostraba firme y dispuesta pero al mismo tiempo parecía desamparada.

Ninguna de las dos se movió o dijo nada por unos minutos, no sabía cómo se estaba sintiendo Keiko en aquellos momentos pero Pinku estaba aterrorizada. Sabía luchar pero nunca antes había tenido que demostrar sus habilidades contra alguna de sus hermanas, o de alguien alguna vez.

–Todavía puedes retractarte Pinku…– Rompió el silencio.

–¡No! ¡No estaré de tu lado, nunca! No si es a consta del dolor de otros…–

–Por favor Pinku, no me hagas hacer esto… eres la única de todas nuestras hermanas que realmente me entiende… no puedes simplemente abandonarme por aquellas muñecas a las que ni siquiera conoces. – Rogó, mirando con ojos suplicantes a su hermana. Sin embargo, ella no cedió, negando levemente con la cabeza, Pinku le dijo las palabras que nunca hubiera quería escuchar salir de su boca.

Adoptando la pose más seria y firme, hablo. –Keikoutou… te reto a un Alice Game. – y sin titubear, dio el primer disparo.

Solo le basto mover un poco la cabeza para esquivarlo de todas formas.

La muñeca de rojo no cabía en su sorpresa, su primer ataque y fue un completo fracaso. No se dejó intimidar y volvió a dar otro disparo, esta vez con la certeza de que la otra muñeca no pudiera esquivarlo tan fácilmente como al anterior.

La otra rubia desapareció justo a tiempo para evitar que la bala le diera en medio de los ojos.

–Acepto. – fue lo que dijo Keikoutou antes de lanzarse encima de Pinku.

Entre golpes y ataques, ambas se hundieron en la batalla. La velocidad de Pinku y la tele transportación de Keikoutou solo lo volvía más interesante. Ninguna de las dos podía acertar un solo golpe con su contraria, siempre esquivando a una vivacidad que hacía imposible que la pelea se llevara alguna ganadora. Si alguna perdería en este punto seria del cansancio.

Y la rubia de pelo corto sabía que si seguía usando la tele transportación como escape, su energía comenzaría a flaquear y sus ataques no tendrían el impacto deseado. Pinku era más suertuda en ese ámbito, ella tenía médium y bastaría más que simples movimientos para hacer que esta se cansara del todo.

Anticipándose a los movimientos de su contrincante, en un punto de la pelea, Keikoutou fue capaz de tomar del cuello de la camisa a Pinku, dejándola quieta la suficiente cantidad de tiempo para poder acertarle un golpe mortal. En medio del pánico, Pinku intento dispararle, pero sus pistolas terminaron cortadas en dos gracias a algún movimiento invisible de su hermana mayor.

Creyendo que ya estaba a su merced, Lupica su espíritu artificial ya estaba listo para invocar a su espada. Solo que no conto con que cientos de pequeños puntos verdes aparecieran a su alrededor y acto seguido arremetieran contra ella. Soltando un grito de dolor, soltó a Pinku, dejándola caer en el suelo.

Y dándole una patada certera, también hizo que la muñeca de negro cayera al suelo llevándose un fuerte golpe.

Invocando rápidamente otro revólver, apunto al cuerpo y disparo.

Pensó que la pelea había acabado y que resulto victoriosa al ver que el cuerpo de quien alguna vez fue su hermana se encontró inmóvil. Pero definitivamente no conto con que la tan conocida funda de Keikoutou se le pusiera bruscamente en el cuello hasta el punto de casi ahorcarla, intentando zafarse del agarre apenas pudo prestar atención a la desquiciada risa que desconocía totalmente que su hermana poseía.

–Eres rápida con esas pistolas ¿eh? – dijo Keiko. –Ahora veo cuál es tu verdadera cara mi querida hermanita~ parece que no te importa mucho acabar con mi vida ¿verdad? Bueno, ahora que acabo de ver cómo eres en realidad… – haciendo una pequeña pausa, Pinku se podía imaginar la macabra sonrisa que ahora estaba tomando lugar en la cara de su hermana. –No me importara en lo más mínimo acabar con la tuya.

Sintiendo una parálisis en todo su cuerpo, la pobre muñeca de rojo no pudo ni siquiera darse el tiempo para asustarse ya que un terrible dolor en su espalda se hizo presente.

Luego otro dolor se esparció por su costado, y después sus piernas hasta llegar finalmente a un fuertísimo golpe en la nuca. Cuando cayó de bruces al suelo debido a ese último, apenas tuvo la movilidad suficiente como para poder levantar la vista y ver sobre ella a Keikoutou. Sus ojos azules brillaban con intensidad y su sonrisa solo le daba escalofríos. Una patada justo debajo de la quijada y luego una en medio del pecho fueron los mas dolorosos. Los golpes no cesaron allí, puesto que luego Keikoutou desenfundo su espada y el brillo fluorescente de la misma fue lo último que logro ver antes de cerrar sus ojos esperando el impacto del golpe.

Y cuando este llego. Sintió como todo su torso empezó a quemar hasta el punto de volverlo un dolor agonizante.

Ni siquiera pudo gritar. Se sintió caer al vacío…

Y luego todo fue oscuridad.

(Fin del flashback)


Cuando termino de relatarlo, estaba temblando ligeramente, abrazándose a sí misma. Incluso podía sentir que un par de lágrimas le mojaron las mejillas.

Jun poso su mano en la cabeza de la rubia, mirándola con tristeza. Quería ser capaz de decir algo pero en esos momentos el shock no lo dejaba con muchas opciones. Esa muñeca Keikoutou de verdad está loca y el solo hecho de pensar en lo que le pudo haber pasado a Shinku solo hacía que se sintiera peor con toda esta situación y con él mismo.

–T-tengo miedo…– gimoteo Pinku. –Si mis sospechas son ciertas y K-Keiko tiene a Shinku… tengo miedo que la utilice a ella…–

El médium solo pudo preguntar con ira –¿Para qué…? ¿Para qué a Shinku? –

–Para traer a la vida a Alice…–


3/3

De los tres putos años que tuve este fanfic en mente solo deseaba llegar hasta la parte de la pelea entre Keikoutou y Pinku ya que yo me la imaginaba de puta madre y ahora que por fin llegue les doy esta mierda. Lo lamento, pero no estoy orgullosa de como quedo… supongo que no les puedo traer el AMV que me imagine de esta pelea mientras escuchaba Hit & Run XD

Como sabrán mi computadora se rompió a principio de año y recién hace un par de semanas fue que convencí a mis Padres para que me la lleven a arreglar, y sin contar con todo el lió que se armo en mi casa por razones personales y todo eso... COMO SEA, he vuelto a las andadas y me había prometido a mi misma que publicaría tres capítulos seguidos para compensar toda la espera. Sin embargo, la escuela tenia otros planes para mi y solo me limite a escribir dos caps seguidos y deje a medio escribir este. Pero aqui lo tienen, espero que lo hayan disfrutado (porque yo no lo hice) y me digan que es lo que esperan o imaginan que pasara en el siguiente cap.

PREGUNTAS!

Que opinan de la relación amistosa entre Jun y Pinku?

Les pareció buena la primera impresión de Garuda?

Que se imaginan que pueden estar haciendo las gemelas ahora mismo?

SPOILER: en los proximos capitulos Suigintou volvera!

Y un AVISO: Dividiré la historia en dos partes ya que se suponía que solamente tendría menos de 15 capítulos y viendo que no he avanzado nada todavía pues... prefiero que solo sean 25 capitulos o quizas un poco más pero sin llegar al 30. Asi que si... la historia llega a su final :)

Saludos