—Esta bien… —dijo el Uchiha ante la mudes del rubio—, si así lo quieres... Naruto, dime por qué insististe en traerme de vuelta a esta aldea y quiero una respuesta mejor a "porque somos amigos" y, quiero que tú, por propia voluntad me entregues lo más importante que en esta vida se pueda otorgar.
Silencio. Tras aquellas palabras hubo un total silencio. Ahí estaba una pregunta y un reto y Naruto tendría que realizar ambos. La pregunta era entendible, pero el reto más que reto parecía otra cosa… ¿A qué se refería Sasuke con lo más importante que en esta vida se pueda entregar? ¿Cuándo Sasuke comenzó a hablar en doble sentido?
GIRA LA BOTELLA
[3/6]
Un secreto, una verdad. Te Amo.
Una pregunta y un reto. Sasuke había declarado lo que quería y sin poderlo siquiera evitar, un colorido tono rojizo se apoderó del rostro de Naruto. Comenzó a analizar, buscando un millón de respuestas o posibles interpretaciones al reto, pues era el reto el que le dejó en confusión, la pregunta tenía respuesta, claro que sí, y aunque la respuesta significaba declararse y decir lo que tanto guardaba, pues en verdad no estaba seguro de si podría reprimirse más.
—¡Un momento, Uchiha Sasuke! —gritó uno de los jugadores, levantándose del lugar—. ¿Qué es eso de 'entregar lo más importante'? —el chico exigió una respuesta mientras se levantaba y acercaba al Uchiha, pero en el intento se quedó, Sai lo había jalado del pie y obligado a que se sentase de nuevo.
—Espera, Gaara... —dijo, mirando la escena entre Sasuke y Naruto— esto se esta poniendo interesante.
—¿Interesante? —cuestionó el pelirrojo, incrédulo—. De interesante no tiene nada. Esto va más haya de lo que se puede tolerar, no estoy dispuesto a ver como ese Uchiha hace lo que se le de la gana con Naruto y no me voy a quedar sent...
Sai tapó la boca del chico con sus manos y no lo soltaría hasta que el turno de Sasuke terminara y eso sería cuando Naruto contestara la pregunta y realizara el reto. Bueno, el reto fuera lo que fuera.
—Y bien, Naruto, estoy esperando —el azabache se cruzó de brazos mientras veía a Naruto, necesitaba que contestara ya.
—Abah... ah... e... —palabra entendible nada más no salía de sus labios.
—¿Qué? —preguntó Sasuke, arqueando la ceja por esas palabras o intento de palabras.
El rubio tragó saliva.
—Yo... —si alguna vez en su vida se sintió presionado, esa era esta.
Maldita la vez en que aceptó jugar, maldito el momento en que esa botella le apuntó a él y aunque maldijera a medio mundo, así no saldría de esta.
Por un periodo de un minuto eso fue su único monosílabo y aquella pausa eterna no parecía terminar.
—¿Es tan difícil decirlo? —cuestionó el Uchiha, sonriendo de lado—. ¿Es que tienes miedo de admitir algo?
—Tsk… ¡Deja de burlarte, temme!
—¿Burlarme?... no me estoy burlando. Eres tú el que se hace pensamientos equívocos, eres tú el que no quiere admitir lo que siente —y mientras formulaba aquellos enunciados, comenzó a acercarse a Naruto, lento pero decidido.
—¿Sentir...? —Naruto retrocedió un poco.
—Sí, sentir... —y una mano rozó las suaves mejillas del rubio.
El muchacho, ante aquella caricia sintió una especie de escalofrió pero agradable.
—Sa-Sas-Sasuke... —tartamudeó.
La manera de Sasuke de sacarle la verdad a uno era muy extraña, ¿es que acaso era una nueva manera de obtener información de un ninja?, pues parecía efectiva. Se sentía algo intimidado.
—Dime qué es lo que sientes... ¿Por qué la insistencia de que volviera a Konoha?
De no ser porque estaba nervioso y ya no sabía muy bien lo que veía, Naruto hubiera podido jurar que en el rostro de Sasuke se formaba una sonrisa seductora y... y le agradaba verla. Desde hace tiempo había deseado que esos ojos negros como la obsidiana lo miraran solo a él y esa boca solo sonriera para él.
Quizás esto era una broma de Sasuke, pero en aquellos momentos sintió el interés de Uchiha Sasuke por él. Aunque claro, eso no podría ser más que un tonto pensamiento. Y entre más pensamientos de aquellos tenía, más creía que tenía una loca enfermedad por su mejor amigo. Si Sasuke se enteraba, lo más probable sería que él se alejaría.
"Sasuke-kun... ahora sé porque rechazabas a todas las chicas", se decía Sakura en su mente, mientras su 'Iner' lloraba por un chico imposible para ella y para toda chica, no solo en la aldea de Konoha, sino que también del mundo. Seguramente lo mismo cruzaba por la cabeza de Ino.
—Vamos Naruto, el tiempo corre y ¿no puedes responder? —ante la torpeza que en ese momento demostraba el rubio, el azabache pudo colocar con facilidad su mano sobre la cintura del joven— ¿Y bien?
Por un momento, Naruto creía que padecía el mismo mal que Hinata, pues sentía que en cualquier momento perdería el conocimiento y caería desmayado. Pero eso sería vergonzoso y de ninguna manera quería terminar así.
—Yo pues, yo... yo no siento nada —mintió el Uzumaki ante la pelea de pensamientos interiores y quizás se había olvidado del jutsu antimentiras que Sakura había colocado para hacer al juego justo y sin trampas, pues al decir eso cometió un grave error, al terminar sus palabras en seguida siguió con otras que jamás se hubiera atrevido a decir en su sano juicio—. Aunque si hablamos de verdad, siempre he sentido una extraño sentimiento de deseo cuando me miras —y tras ello se tapó la boca inmediatamente. Él se alejó del moreno, pero demasiado tarde, esas palabras habían llegado a los oídos de Sasuke.
El Uchiha tuvo que admitir que aquello le sorprendió un poco, pero también le dejó satisfecho y con una sonrisa dibujada en su rostro. Y si ha Sasuke le sorprendió un poco, no había necesidad de decir que los espectadores estaban en las mismas o peores condiciones.
Sai soltó por fin a Gaara y éste se quedo estático, de golpe, comprendió el estado sentimental de Naruto hacia Uchiha Sasuke. Ya lo había sospechado, pero nunca se imaginó que aquella sospecha se reafirmaría así.
—Con que 'deseo' ¿eh? —habló Sasuke sin dejar de sonreír, ¿y quién no lo haría si estuviera en el lugar de él?
—No, no, no... no, yo no quise decir eso, es solo que esto es más que deseo —quiso componerle pero no le salió diferente, su boca se negaba a decir mentira alguna.
—Es decir... te gusto —el azabache le ayudó a afirmarlo.
Naruto iba a negarlo con la cabeza, pero el bendito jutsu que Sakura había empleado era muy efectivo, pues cuando su boca dijo un no, fue cuando sus labios soltaron su secreto.
—Te amo.
Momento justo para intentar suicidarse, por fin su secreto ya no era más eso... secreto. El palpitar de su corazón se aceleró e intento por cualquier modo el evitar la mirada de Sasuke, no quería verlo ¿Qué pensaría ahora de él? ¿Lo vería como un fenómeno? ¿Sería esta la acción definitiva que acreditaría el rompimiento del lazo que lo había unido a Sasuke?
La mano blanca del muchacho se acercaba para apoyarse en el hombro del rubio, pero Naruto no le dio tiempo para hacerlo. El Uzumaki no quiso quedarse a esperar la reacción del chico, lo que quería era irse y no saber nada más.
—Naruto —le habló Sasuke y el chico se detuvo— ¿No esperarás a saber que opino de esto?
—¡No! —exclamó el rubio y efectivamente, no mentía, no quería saber.
—¿Es esa la actitud del futuro Hokage de Konoha? Si es así, ¿entonces qué le espera a la aldea en un futuro?
El rubio se volteó para encarar a Sasuke, esas palabras atentaban con su orgullo de ninja.
—Naruto, eres un completo idiota —dijo el Uchiha, sonriendo— no puedo creer que no te hayas dado cuenta de que yo...
—Ah, aquí están —interrumpió una voz, la de Kakashi— los estaba buscando y por un momento pensé que la tierra se los había comido.
Inmediatamente todos voltearon como por inercia. La novela de la tarde se había puesto buena y olvidaron la hora.
—¿Qué hacen todos aquí? ¿Reunión? —Preguntó y nadie pareció responder—. Bueno, no importa, Sasuke y Naruto, la Hokage-sama solicita sus presencias.
—Enseguida iré Kakashi-sensei —dijo Naruto y se volteó a ver a Sasuke—. Tienes razón, soy un dobe, uzuratonkachi y... nunca he estado más de acuerdo contigo que en esto —enunció y formando un sello, se desvaneció en una nube de humo.
—¡Espera Naruto! —gritó Sasuke pero era obvio que el rubio no le haría caso. El azabache colocó su mano en la sien—. En serio que eres un idiota, deberías aprender a escuchar las cosas completas.
—¿Sucede algo con Naruto? —Preguntó el peliplateado que estaba a mitad de un drama que no entendía.
—Ka-ka-shi – sen-sei —una voz tenebrosa surgió del pecho del Uchiha.
—Sasuke... ¿Qué pasa? —preguntó, mirando la aura sombría que recorría el cuerpo del muchacho.
—Usted... —la venita saltaba en la sien del moreno, pero comprendió que era inútil enojarse y como si estuviera contando hasta diez comenzó a tranquilizarse—. No importa, esto no se quedará así, Naruto no se escapará —dijo y comenzó a caminar para dirigirse al despacho de Tsunade.
—¿Qué sucede aquí? —se preguntó el jounin.
—¡Moh!… ¡Yo quería saber que sucedía! —replicó Tenten y se levantó de aquel lugar—. Bueno, espero que esto se aclare —dijo y al sacudirse se fue.
—Yo ya me voy —enunció el chico ojiblanco— ahí me avisan como termina todo —dijo casi sin interés y prosiguió a marcharse.
—Espera, primo Negi —enunció Hinata y aunque seguía pensando en su adorado Naruto, se marchó junto a su familiar.
—Mmm… yo también voy con ellos —enunció el cejas encrespadas.
—Eh, sí, Kakashi-sensei, nos vemos —dijo Kiba y junto a él se fue Ino, después de todo, la llegada del jounin había marcado el fin del juego.
El jounin miró a los tres que habían quedado y ellos, también se fueron... fue así como el ninja copia se había quedado solo.
—¿Es que acaso estropeé algo? —se preguntó y ni el viento le respondió.
(...)
—Tardaste —enunció el azabache recargado en la puerta del despacho de la Hokage.
El rubio se detuvo en frente.
—Sí, de nuevo, eres el mejor en todo —dijo serio.
—Naruto, yo...
—Tsunade-bachan nos habla —interrumpió y tocó la puerta con los nudillos—. ¿Tsunade-bachan, puedo pasar?
—Adelante, Naruto —permitió la mujer, extrañada, Naruto no era de aquellos que tocaban antes de entrar a un lugar.
—Kakashi-sensei dijo que nos llamaba.
—Así es... —señaló Tsunade.
—¿Y qué sucede? —preguntó Sasuke entrando en el lugar también, esperando que lo que esa mujer tenga que decir lo diga rápido, necesitaba aclarar las cosas con Naruto.
—Verán... —la Hokage cruzó sus manos y miró directo al azabache—. Sasuke, no tienes más de un mes desde que regresaste a esta aldea. Te he permitido estar libre por la insistencia de Naruto y Sakura, sin embargo, debo admitir que aún no confió en ti.
—¿Entonces sugiere mi encierro? —preguntó el de cabello negro, completamente calmado.
—No —la mujer miró al rubio—. Tú, Naruto, eres el mejor amigo de Uchiha Sasuke, por esa razón, ¿tendrías algún inconveniente en vigilarlo por otros meses más? Necesito que alguien como tú me confirme que Sasuke no es un peligro para la aldea, solo así, mi desconfianza hacia Sasuke desaparecerá.
—No creo que a Sasuke le agrade la idea de que yo este cerca de él.
—Tonterías. Son amigos, ¿no? Sasuke, durante un año estarás bajo la vigilancia de Naruto. ¿Tienes algo que objetar?
El chico sonrió.
—No —respondió casi complacido.
"Un año"
Un año eran doce meses. Doce meses vigilando a Sasuke.
Primero un juego y ahora esto, sí, esto parecía un complot contra Naruto, y aún el rubio no se imaginaba lo que le esperaba… ese juego de la botella aún no estaba terminado, no, aún faltaba una sentencia o reto que tenía que cumplir y Sasuke, a Sasuke no se le olvida nada.
Notas:
Usé algunas palabras en japonés. Son los típicos insultos que se dan, no sabía si ponerlos en español o en japonés, pero opté por la última porque me parecen más icónicas que un simple "idiota", "estúpido", "imbécil", "pelele" XDD.
Gracias por leeer *A* -les tira confeti-.
