—Gastar en ti no me importa, puedes comprar todo el ramen que quieras, pero claro, dobe, yo quiero una recompensa —Sasuke dijo aquello con esa expresión característica en él.
—¿Q-qué clase de recompensa...?
—Tú dime, ¿ya has pensado sobre el reto? —susurró a sus oídos— sobre lo que quiero.
—Eh... ¿Cómo voy a saberlo?, lo dices cómo si fuera un acertijo, teme —enunció el rubio, sonrojado por el susurro que le hizo cosquillas.
—Si no tienes idea, entonces... ¿Qué es ese sonrojo? —Sasuke lo señaló con los ojos.
—E-es por tu mirada... —contestó nervioso, sintiendo esos ojos seductores sobre él.
GIRA LA BOTELLA
[5/6]
Proposición: Te quiero para mí
—Mmm... esos dos andan en su mundo —comentó Ino mientras volteaba a ver a sus dos amigos.
—Sí, Sasuke-kun ya escogió a alguien con quien pasar el resto de su vida —dijo la pelirosada.
—Y ni tú ni yo... sino la persona que menos nos imaginábamos, Naruto, la persona con quien tanto rivalizaba.
Una pequeña sonrisa se dibujó en los labios de la Haruno.
—De algún modo me alegra que haya sido él —expresó con sinceridad.
—Nm, yo ya no sé que pensar —dijo la rubia y miró a Sai que también caminaba junto a ellas, se acercó a él y sonrió—. Oye, Sai, ¿tú qué piensas? —preguntó— ¿Será que también tienes a alguien a quien amar?
El chico no respondió, de hecho pareció que ni escuchó la pregunta, pues seguía caminando sin prestar atención a lo que pasaba a su alrededor.
—¿Sai? —Sakura colocó su mano sobre el hombro del muchacho.
—No sé qué sucede —dijo éste y las dos chicas lo miraron extrañadas—, pero no se veía bien —seguía diciendo.
—¿Veía bien? ¿Quién? —preguntó la rubia.
—Debo averiguarlo —dijo por último y saltó a un tejado, perdiéndose después de la vista de las dos médico ninja.
—¿Qué le sucede? —se preguntó la ojiverde y una exclamación la hizo voltear para ver a sus dos compañeros de equipo.
—No sé de qué hablas, teme —dijo el rubio en voz alta y con la ceja arqueada—. ¡Deberías ser más concreto! —expresó y comenzó a correr, pasando por Ino y Sakura.
—Espera, no te hagas el idiota... por lo menos debes tener una idea —enunció el Uchiha comenzando a correr tras el chico.
Mientras ambos corrían, los ojos de Sakura e Ino los miraban partir.
—Esos dos... estoy comenzando a sentir celos —enunció la pelirosada al verlos correr por ahí cual niños.
La ojiazul cruzó los brazos.
—Pues parece que se olvidaron de nosotras... ahora nos quedamos solas.
—Ah, iré a comer dangos —se dijo Sakura al mirar el local en frente de ella.
—Mmm... pues ya que —la rubia la siguió.
Naruto parecía divertirse, correr y que Sasuke le intentará atrapar era algo de lo que no jugó de niño, no al menos con el azabache.
—Espera Naruto… ¿Cuánto tiempo más piensas correr? —preguntó el azabache.
—Jaja… ¿no me digas que ya te cansaste-tebayo? —preguntó el rubio y se detuvo—. Oye, hagamos algo —dijo sonriendo.
—¿Qué es?
—¿Quieres lo que es más importante para mi en este mundo? —preguntó el rubio pero sin esperar respuesta continuó—. Si logras atraparme dentro de un intervalo de media hora te lo daré.
—¿Entonces lo sabes? —preguntó el moreno.
—Sí —respondió con un asentimiento y esa sonrisa radiante—, ya lo he pillado.
El azabache sonrió también.
—Entonces... hecho —dijo aceptando el desafío.
—Pero —agregó el ojiazul— si no logras ganar, entonces tú... me darás lo más importante para ti.
Sasuke lo miró extrañado.
—Mmm, esta bien, estoy de acuerdo —dijo por fin.
—Bien, pero no será tan fácil —Naruto colocó sus manos juntas y haciendo un sello enunció sus palabras—: ¡Kage bushin no jutsu!.
Cuarenta y nueve clones idénticos a él aparecieron y todos comenzaron a esparcirse por todos los lados posibles.
—¡Quién es el yo verdadero! —dijeron todos al unísono.
Sasuke sonrió de lado.
—Me parece que has olvidado algo —cerró los ojos con suficiencia— yo poseo el sharingan —hizo recordar y al abrir sus iris, un color rojo los había teñido.
—Idiota, todos mis clones contienen mi misma esencia, no hay nada que los diferencie de mi —dijeron cinco que se quedaron ahí.
—No estaría tan seguro —Sasuke se acercó a ellos pero pasó directo, sin hacerles nada.
"Antes de que hicieras tus clones, mis ojos ya te estaban siguiendo, no puedes perderte de mi vista, sé dónde estas", pensó Sasuke para sí mismo.
(...)
—No, no esta aquí —dijo Shizune mientras cargaba a su pequeño cerdito—. Hace unos momentos que ha venido a hablar con Tsunade-sama y ella, con excusa para no hacer sus deberes le dijo que le invitaría algo de comer antes de que se marchara a su aldea, así que deben estar en algún lugar de la aldea.
—Bien, gracias —Sai salió corriendo del lugar.
—No... no es nada —expresó al mirarlo partir.
(...)
—Sasuke no tiene posibilidad de encontrarme —pensó el rubio en voz alta mientras permanecía sentado en el tejado de un local—. Mm... ese teme de seguro debe estar confundido —miró a todos lados, y en un rápido vistazo encontró a Tsunade y Gaara sentados, parecían platicar—. ¿Tusnade-bachan? ¿Gaara? —Se preguntó y saltó al suelo, se acercó a ellos pero antes de que pudiera hablarles unas manos lo envolvieron en un suave abrazo.
—Te tengo —dijo el Uchiha, sonriente por su rápida captura.
—¿Sasuke?... ¿Cómo supiste que soy el verdadero? —preguntó el rubio sorprendido.
—Las explicaciones después... quiero mi recompensa —exigió.
—Ah... sí, pero...
—Pero nada —Sasuke cargó al ojiazul sobre su hombro derecho.
—¡Espera, Sasuke! ¿A dónde me llevas? —el moreno no respondió y se marchó con todo y rubio—. ¡Sasuke! —de lejos solo se escuchaba la voz de Naruto gritar el nombre de su compañero, perdiéndose entre los tantos ruidos que se escuchaban de un día monótono en la aldea.
Tsunade volteó un segundo por donde Sasuke se había llevado al rubio.
—Qué raro, me pareció oír la voz de Naruto —comentó ella.
—Tsunade-sama —habló un moreno al pararse en frente de la mujer.
—Sai, eras tú —dijo la rubia y después miró al pelirrojo que la acompañaba—. Bien, entonces los exámenes chunnin tendrán lugar dentro de un mes.
—Estoy de acuerdo —asintió el chico.
—Muy bien, nos veremos hasta entonces —la rubia de ojos pardos se levantó y después posó su mirar en el chico de piel clara, casi blanca—. Sai, acompaña al Kazekage hasta la aldea de la arena.
—Sí —asintió el muchacho.
—Bien, nos veremos —la mujer pasó a retirarse.
Gaara, sin mirar al joven que le hacía compañía se levantó de aquella silla y salió del establecimiento.
—Gaara —habló Sai al ver que el pelirrojo pasaba de él sin hacerle caso.
—Puedo... —el chico se detuvo y una pausa se coló entre sus palabras, dudoso de lo que quería pedir, por fin se decidió a decirlo—. Necesito hablar, ¿tienes un momento? —preguntó.
—Sí —asintió el pelinegro, un poco extrañado por esa petición, aunque extrañamente feliz.
Gaara comenzó a caminar de nuevo y el joven de tez blanca se colocó a un lado del muchacho.
(...)
—¡Espera Sasuke! ¡Puedo caminar solo! —exclamaba un rubio sobre el hombro del azabache.
El moreno bajó al chico y Naruto miró que ahora se encontraban en la casa de Sasuke.
—Bastard, ¿qué hacemos en tu casa? —preguntó extrañado.
—Bien, aquí quiero saber que es lo que se supone tú crees que quiero de ti —dijo serio.
Algo enredado le pareció aquellas palabras, pero al fin y al cabo las entendió.
—Mmm bien, entonces espera un minuto.
Naruto se metió en la cocina de aquella casa y tras unos minutos de hacer esperar al azabache salió de ella con algo en mano.
—Toma, esto es lo más importante para mi —dijo extendiéndole una tipo cajita que decía ramen instantáneo.
—¿Esto es una broma verdad? —preguntó el chico, con una pequeña venita saltando en su sien.
—No —respondió el rubio.
—Na-ru-to —silabeó el muchacho.
—Oye, no aguantas nada-tebayo —dijo el oji-azul al ver que su compañero tenía una aura tenebrosa rodeándolo—. Esta bien, esta bien... teme. Te diré qué lo más importante para mi ya no lo tengo.
Sasuke tuvo que admitir que el tono de esas palabras no le gustó.
—A qué te refieres —pregunto serio.
—Lo más importante para mi lo entregue hace varios años atrás —respondió.
—¿A quién? ¿De qué hablas? ¿Qué se supone que debo pensar? —dijo, colocando sus manos sobre los hombros del kitsune— ¡¿A quién, dobe?! ¡¿A quién se lo has entregado?! —Sasuke ya lo estaba zarandeando un poco.
Naruto se estaba mareando.
—¡A ti teme...!
—¿A mi?... ¿Cuándo? Que no lo recuerdo. ¿Estás seguro que fui yo? —dijo exaltado.
—¿De qué hablas teme? —Preguntó al notar que las palabras de Sasuke parecían ir orientadas hacia otra causa—. Lo más importante para mí es el sentimiento que tengo por ti…
Sasuke lo soltó y con tono tranquilo dijo:
—Ah, hablabas de eso...
—Oye, ¿pues de qué creías que hablaba-tebayou? —preguntó Naruto, frunciendo el ceño.
—Nada... de nada —respondió el otro, mirando a otro lado.
—Mientes, pero no tengo tiempo de quedarme a pelear —dijo el rubio y se acercó a la puerta.
—¿Y se puede saber qué vas hacer? —preguntó el Uchiha acercándose al Uzumaki y abrazándolo por la espalda.
—Escucha, tengo casa y aunque mi misión es vigilarte no creo que Tsunade-bachan sea tan estricta como para que tenga que estar contigo todo el día —se dio la vuelta para quedar de frente al azabache— aprovecharé para...
A Sasuke parecía gustarle el callar al rubio con un beso, pues cada que tenía la ocasión lo hacía sin vacilación. Naruto cerró los ojos y con un sonrojo siguió el juego de su compañero.
Ahí estaba Sasuke, a solas con Naruto... tanto tiempo tuvo que pasar para que pudiera besarlo con total libertad, y ahora lo tenía para él, ¿qué más podía pedir sino era el amor del rubio? Bien, sí que quería algo más.
—Naruto —habló el Uchiha, rompiendo el beso y acreditándose el mirar azul del muchacho.
—¿Qué sucede? —preguntó el rubio, mirándolo examinante y curioso.
—¿En verdad me amas?
El oji-azul le miró aún más extrañado.
—Claro que sí. ¿Por qué lo preguntas?
Sasuke llevó a Naruto contra la pared, colocando sus manos sobre los hombros del chico.
—Sasuke... ¿pasa algo? —Las reacciones de Naruto apuntaban a que no sabía que era lo que su compañero deseaba.
—Yo también te amo —dijo el azabache acercándose al cuello del ojiazul y aspirando su aroma
Naruto cerró los ojos con fuerza, el aliento tibio de Sasuke impactar contra la piel de su cuello lo hizo estremecer.
—Por eso… quiero tenerte para mi, sentir que eres mío —expresó en un susurró que se quedo en sus oídos como un eco.
Notas:
Siendo honestos, éste fic no iba a tener lemonada, pero siento presión por sus expectativas jajaja xD, y ahora parece que les engañé. Mi interpretación de un Sasuke dominante es, supongo bastante sexual y entiendo que dé pie a pensar que habría escenas más explícitas, jajaja. En fin, solo quiero decir que no tengo experiencia en relatos eróticos, así que de antemano no esperen mucho de mí ;_;.
Saluditos y gracias por leer. Les espero en el último capítulo -lluvia de corazones-.
