-¡¿Acaso crees que esto es un juego?!- Grito enfurecido.
-Esta es una oportunidad que no pienso desaprovechar.- Respondió tranquilamente.
-¡¿Sabes lo que pasa si llegan a descubrir que tienes algo que ver con eso?! ¡Vendrán a por mí!- Grito con aun más fuerza.- Y luego sigues tú, estos tipos no van a dejar cabos sueltos.- Dijo más tranquilo.
-Me has enseñado todo sobre esconder mis pasos, y no dejar rastro o evidencia de que estuve ahí.
-Que te lo haya enseñado no significa que lo hagas bien, aun eres un cachorro. Vas a renunciar a ese trabajo.- Cuando termino se dio la vuelta.
-…No…- Dijo Nick tras una breve pausa.
-¡¿Qué?!- Grito Finnick.- ¡¿Crees que estás listo para este tipo de trabajo?!
-…- Le dirigió una mirada, que para la mayoría solo sería una mirada normal, pero para Finnick no. Lo conocía muy bien, y aunque no mostraba nunca sus emociones, sabia reconocer los pequeños detalles que daban a entender todo. Y vio la determinación de Nick en sus ojos.- Soy el mejor de todos, me prepare para que así sea. No voy a permitir que nadie me robe ese título, voy a demostrarle a esta ciudad de lo que un zorro es capaz de hacer.
-*suspiro* Solo espero que no te maten antes de poder cobrar el dinero. Luego de eso, voy a irme de la ciudad por un tiempo, no pienso dejar que descubran lo que hiciste y nos maten por eso.-
-Bien, que así sea.-
-Bueno, seguramente no sabrás por dónde empezar. ¿O me equivoco?-
-Solo tengo el nombre y la ocupación.-
-Bien, entonces iras a ver a un viejo conocido.- Dijo esbozando una sonrisa a lo que Nick solo respondió asintiendo con la cabeza.
Finnick le dio la dirección, era en un almacén abandonado al cual solo se podía acceder mediante una puerta muy vieja que se encontraba escondida tras una gran cantidad de madera podrida. Una vez allí, Nick se dispuso a mover toda la madera, mirando hacia atrás para detenerse y esconderse en caso de que alguien lo viera, aunque era muy poco probable dado que estaba en un barrio muy alejado de donde se encontraba el movimiento normal, pero no esta de mas ser precavido.
Entro al almacén y espero a que sus ojos se adaptaran a la oscuridad. Miro para todos lados en busca de algo que diera la señal de que podía seguir avanzando. Finnick le advirtió que en caso de que no se diera ninguna señal, se retirara. O acabaría su investigación antes de poder comenzar.
Un pequeño sonido se escuchó a lo lejos, como si alguien disparara una pequeña arma de compresión. Luego de esto, una lata cayó al suelo, mostrando un pequeño papel en su interior. "Santo y Señal. O te volverás un santo a mi señal". Dejo la lata en el piso, abrió las manos, las cerró y junto los puños.
-Solo mi sombra será testigo de mis actos.-
Otra lata cayó al piso, con un mensaje distinto. "Puedes pasar".
Estuvo por empezar a caminar cuando de pronto sintió un golpe de la puerta detrás de él.
-¡Policía! ¡Quieto!- Podía ver a la coneja perfectamente parada frente a la puerta. Aunque por suerte, el lugar en donde estaba era imperceptible para la vista de la coneja.
-Solo un pequeño contratiempo.- Dijo para sí mismo, calmando su ánimo.
Judy no lograba distinguir nada en tanta oscuridad, pero se fio de su ágil sentido del oído para así poder detectar cualquier tipo de movimiento. Nick por su parte, podía apreciar que la policía venia sola y que no era un animal que pudiera ver sin la ayuda de la luz. Pero también noto que las orejas de la coneja estaban en alto y muy atentas, cualquier ruido lo delataría. Dos pequeñas ventajas contra una gran desventaja, para alguien normal. No era la primera vez que lo perseguían, y sabía bien como moverse en la sombras sin hacer ruido.
Se dispuso entonces a agacharse y caminar en la punta de sus pies para no hacer ningún tipo de sonido. Por cada vez que se disponía a moverse, contenía la respiración, para que no pudieran percibirlo ni por el sonido de su respiración.
Judy mientras tanto, se dispuso a observar todo cuanto pudiera en esa oscuridad, mas no lograba distinguir nada. Se adentró un par más de metros, sin perder de vista la puerta, su única forma de escape en caso de que las cosas se salieran de control. Entonces lo pensó bien, aquel individuo podría no estar solo. Pero ya había entrado y había delatado su presencia, no había vuelta atrás.
Cuando se encontraba a pocos metros de la oficial, vio que esta no poseía un arma real, solo una pistola incapacitadóra. En menos de un segundo, se abalanzo sobre la coneja, quitándole su arma, e intentado agarrarla. Pero esta era ágil, no por nada era la mejor de su clase. Aunque perdió su arma, antes de que el criminal pudiera atraparla, le propino una patada en el pecho para alejarlo de ella.
Ambos retrocedieron para verse a la cara. Nick se encontraba de espalda a la salida, lo que le daba una clara vista a Judy de su objetivo, mientras que esta se encontraba en mitad de la bodega en completa oscuridad, pero que no era problema para los ojos del zorro.
-¡Oficial Judy Hopps, del departamento de policía de zootopia!- Grito la coneja.- Usted se encuentra en propiedad privada sin autorización, le recomiendo que se rinda y me acompañe a la central.
-Bien, oficial. ¿De qué SECUESTRO se me acusa?- Nick levanto la voz para hacer hincapié en esa palabra.
Para muchos animales, las palabras no son más que expresiones de lo que uno quiere transmitir. Pero para aquellos que saben que las palabras valen oro, tienen ciertos códigos. En este caso "SECUESTRO", palabra utilizada por los traficantes de información para pedir ayuda a alguien más de su trabajo que se encuentre cerca.
-¿Secuestro?- Dijo Judy anonadada.- Pero si yo en ningún momento dije…- Antes de que la coneja terminara su frase, vio tres objetos metálicos volando y colocándose en medio de ella y el zorro.
Logro reconocer que fue lo que cayo, eran bombas de humo. Al momento de darse cuenta, estas explotaron, dejando una gran nube gris entre ambos. Judy pudo escucharlo correr, pero no pudo prestar atención sobre hacia dónde. No podía respirar, aquel humo le tapaba los pulmones. Una vez afuera, se concentró en volver a escuchar, pero no percibía nada. El criminal había escapado…
O-O
Respiro profundo al ver las bombas. Cuando estas explotaron, corrió hacia donde estaba antes. Teniendo cuidado de no chocar con la policía en el proceso, dado que no podía ver bien por el humo. Se mantuvo quieto y en silencio por unos 20 minutos. Asomo su cabeza de entre las cajas para comprobar que la coneja se había ido. Se tomó un momento para acomodar su ropa y emprendió la marcha hacia una escalera que pareciera que estaba a punto de caer. Subió cuidadosamente, mirando bien por donde pisaba. Una vez arriba, vio una habitación vacía y una puerta de metal. Toco tres veces y espero.
-Vaya desastre que armaste abajo.-Dijo una voz al otro lado de la puerta.
-Ya estoy acostumbrado a que la desgracia me persiga, pero no dejo que eso me domine.
-Ya veo…-La puerta se abrió, mostrando a una vieja nutria a la cual le faltaba una pierna.
-Tampoco tengo la opción de actuar imprudentemente. Si no mantengo la mente fría, me mato a mí mismo.- Comento señalando el collar de contención que tenía en el cuello.
-El modelo viejo según supongo…-
-Así es.-
-Es una lástima, tengo la llave para los collares, pero para los nuevos. La de los anteriores se ha perdido en el tiempo.-
-No importa, ya me acostumbre a él.
-…Pasa, afuera hace frio.- Dijo mientras abría la puerta y hacia una seña a Nick para que entrara.
-Gracias, pero no puedo quedarme mucho tiempo, si esa policía me encontró, seguro vienen más en camino.-
-Te equivocas, esa policía te encontró por casualidad, y aunque diera aviso a los demás, no la van a tomar en cuenta.-
-¿Y porque sería eso?-
-Porque es la "nueva". Llego ayer y hoy era su primer día.-
-Pues tuvo bastante suerte en encontrar al encontrarme en su primer día y salir ilesa. Aunque pega bastante duro.-Dijo mientras se apretaba el estómago resintiéndose de la patada que recibió.
-JAJAJA… Ya lo creo… Primera coneja policía, y además la mejor de la academia. Se recibió con recomendación de todos los instructores.-
-¿Cómo es que sabes tanto?-
-Mis informantes me mantienen al tanto sobre cada suceso que pasa en toda zootopia en el día a día.-
-Mejor, porque necesito información sobre un objetivo que tengo actualmente.-
-Soy un comerciante de información, no un pastor de iglesia. Si quieres información, tendrás que pagar por ella, con dinero o alguna información de la cual no esté al tanto. Aunque es bastante difícil de encontrar algo de lo que no esté enterado.-
-Pues tengo algo que ninguno de tus informantes es capaz de conseguir.- Saco una pequeña memoria USB de su campera.
-Vamos a echarle un vistazo entonces.-
En aquella memoria se encontraba la información de todos los puestos de negocio de la Zona Glaciar. Movimientos, cámaras, códigos de seguridad, ganancia aproximada por temporada, dirección IP de las cámaras para rastrearlas y poder verlas en tiempo real o anularlas, planos arquitectónicos desde que se construyó hasta el día de hoy, incluyendo el "Gran Banco Polar".
-JOJOJO… sin lugar a dudas te has ganado a pulso tu título del mejor informador de zootopia.-
-Una información por una información. Quiero un informe por cada negocio, sin incluir el banco. Ese vale por 5.-
La nutria estuvo a punto de rechazar esa propuesta, pero lo volvió a pensar. Ninguno de sus informadores fue capaz de conseguir tanta información como la que tenía este zorro, mucho menos de todos los lugares, incluyendo el banco. Sin lugar a dudas, hacia honor a su apodo.
O-O
-¡¿No llevas ni un día y ya desobedeces mis órdenes?!-
-Señor, con el debido respeto, hay algo grande atrás de esto. Ese zorro dijo algo de un "Secuestro".-
-…- Suspiro- "Secuestro" es la frase usada por los traficantes de información para pedir a otro informante que le brinde apoyo.-Judy bajo la cabeza en señal de decepción.- Si tuvieras experiencia, sabrías que frases usan estos criminales y que significan. Tuviste suerte de que solo lanzaran bombas de humo.-Bogo le dirigió una mirada de curiosidad.- ¿Qué aspecto tenía el informante al que perseguías?-
-Bueno pues…-Medito un minuto, recordando los detalles.- Llevaba una chaqueta verde oscuro que le llegaba a las rodillas, y tenía un pelaje naranja muy brilloso. Actuaba de forma muy pasiva, era muy rápido y ágil. Además que usaba un collar del modelo antiguo.-
-¡No puede ser!-Bogo se sorprendió ante esa descripción.- ¡¿Le pudiste ver la cara?!- Pareciera que estaba a punto de morir por toda la energía que recorría el cuerpo del buey.
-…Si...-Respondió la conejo con bastante nerviosismo.
-…Es imposible…No puede ser el…-Murmuro el jefe.- Puede que me equivoque –Dijo parándose.-, pero creo que hoy acabas de ver a la "Sombra Naranja.-
-…No parece un nombre propio de un criminal…-
-Nunca juzgues a un libro por su portada. Llevo persiguiendo a ese maldito desde hace 5 años, pero lleva haciendo de las suyas por más tiempo que ese. En una misión me confié que estaba a punto de atraparlo, lo acorrale en un callejón sin salida. Pero para cuando me di cuenta el solo lanzo una granada de gas lacrimógeno y escapo mientras yo me recuperaba. Nunca lastima a nadie, y es algo que debo agradecerle, de lo contrario, la mitad del departamento estaría en el cementerio. Pero tú eres la única que pudo verle la cara.-Comento dándose vuelta para verla.- Aunque eso significa que puedes delatarlo. Y estoy casi seguro que irá a visitarte en esta semana, una vez que encuentre tu domicilio.-
-…P-Pero… eso es imposible, apenas me mude ayer…-
-Y el banco del bosque forestal solo llevaba 2 días de apertura cuando fue atracado, las cámaras deshabilitadas y los teléfonos, incluso los de emergencia, desconectados. Sabemos que fue el, porque los criminales dejaron su tarjeta en la bóveda.
Aquel comentario puso nerviosa a Judy, quien quiera que sea este criminal, no era un principiante. Llevaba varios años dominando su arte.
-No puedo hacer nada por ti, más que poner a una patrulla afuera de tu casa…-
-No será necesario, señor.- Dijo ella, Bogo se sentó para ver por completo a la coneja.- No dudo de la habilidad de este ladrón, pero si realmente es como usted lo describió, no creo que tenga de que preocuparme.-Termino poniendo una sonrisa falsa en su rostro, no quería ser una carga para nadie.
-Como desees. Aun así, pasare por alto esta infracción solo por ser la primera vez. Pero no quiero que se repita. Cuando doy una orden, es porque quiero que se cumpla. Ahora sí, puedes retirarte.- Se dio vuelta dándole la espalda.
Ella salió por la puerta y fue rumbo a las duchas para cambiarse.
O-O
-Muy bien, trato hecho. Un informe mío por cada uno de los tuyos.-
-Bien.- Se estrecharon las manos.- Empezare el intercambio por toda la información que tengas sobre Alberto Roerdriguez.-
-Déjame ver lo que tengo…-Reviso en su computadora por todo lo que tenía con respecto a ese sujeto.- Aquí esta… ¡Vaya!... y aun así le queda tiempo para postularse de alcalde…-Comento con una risa sarcástica.
-¿Cuánto tienes?-
-Tengo 17 informes bastantes comprometedores de su vida pública, más 3 de su vida privada.
-Hecho. Te quedan 7 locales más, además del banco.-
-De acuerdo ¿Algo más?-
-Quiero toda la información que tengas sobre la policía que me ataco hoy.-
-…-Se tomó un momento para meditarlo. Hasta que al final cedió.- Bien, pero si te atrapan, yo no te di nada. No es fácil librarse de la policía cuando saben que has dado información personal de ellos.-
-Así será.-
-Bien, 5 archivos personales más 7 expedientes de sus familiares más cercanos.-
-Aquí tienes la memoria.- Dijo lanzándosela.
-Y aquí tienes lo tuyo.- Le arrojo una tableta de datos con todos los informes que había solicitado.
-Bien, ahora me voy…- Se fue de la habitación, dejando al otro animal solo con sus archivos.
Se dispuso a leer todo lo que la nutria le había dado con respecto a la coneja.
-Oficial Judy Hopps, 20 años. Parece que voy a tener que hacerle una visita. Bien, su departamento está en…
