Ya era tarde en la noche, la oficial apenas había llegado a su departamento. Aún estaba alterada por lo que le había dicho el jefe, pues si ese ladrón deseaba aparecer por su casa, no tendría a nadie para protegerla. Pero recordó que solo había llegado ayer, y nadie aparte de ella y sus hermanos sabía en donde estaba su domicilio. Teniendo esto en mente, ¿Por qué preocuparse hoy? Tal vez fuera peligroso en dos o tres días, cuando ya aquel zorro decidiera seguirle la pista y la encontrara saliendo o entrando de allí. Así que se convenció a si misma de que por ahora ese era un lugar bastante seguro.

Tomo una pequeña cena, se quitó el uniforme y se puso el pijama. Dejo su uniforme en la silla que se encontraba a un par de metros de su cama, para volver a ponérselo en la mañana. Se acostó, pero le costó un poco conseguir el sueño, hasta que por fin quedo completamente dormida.

-Mama… cierra la ventana que hace frio…-Dijo medio dormida cuando sintió una ráfaga de viento frio acariciar su cabeza. Entonces se acordó, vivía sola, y había dejado cerrada la ventana.- ¡¿No me digas que…?!-Susurro mientras levantaba la cabeza en dirección a la ventana. Efectivamente, allí estaba.

Nick se encontraba sentado en el marco de la ventana, mirando hacia el cielo, más específicamente, la luna. Había algo en su brillo que lo cautivaba. Giro un poco la cabeza, lo suficiente como para ver a la coneja en su vista periférica.

-Así que te has despertado… Es una lástima…-Comento saliendo del marco para apoyarse en la pared contraria a la cama de Judy.- Esperaba que siguieras durmiendo un poco más. Dado que los conejos no son animales nocturnos.-

-…-Estaba paralizada, ¡¿Cómo la había encontrado?! Ni siquiera su jefe sabía su dirección. Y más importante aún, ¿Por qué estaba el allí? ¿Acaso su vida en zootopia terminaría antes de empezar?

-…Veo que me tienes miedo…Pero no tienes de que preocuparte…No he venido a hacerte daño alguno…Mas bien…-Comento estirando la pata hacia ella.- Vengo a darte la bienvenida a mi ciudad…-

-… ¿Tu… ciudad?...-

-Así es, no hay nada que pase aquí sin que yo me entere. Ya sea porque lo he causado o porque lo he visto.-

-…Tu… Eres la… ¿Sombra naranja?...-

-Si…- Suspiro pesadamente- Ese soy yo…-

-Necesito saber algo…-Nick levanto la vista para posar sus ojos sobre los de la coneja.- Si no has venido a hacerme nada… ¿A qué has venido entonces?-

-…-Se quedó viéndola unos segundos, hasta que finalmente comento.-Eres la primera policía que logra ver mi cara. Aunque no es algo que me moleste, sí que me incomoda pensar que gracias a ti, ya no poder caminar tranquilo por la calle para tomar un café, comprar algún bocadillo, o si quiera caminar un domingo por la tarde sin rumbo.-

-Pues es lo que te mereces por ir en contra de la ley.-Dijo ella con un tono de voz bastante furioso.

-¿Crees acaso que tenía opción?-

-¡Siempre hay opción cuando de hacer el bien se trata!-

-…Realmente no sabes nada, ¿no?-Dijo haciendo una seña a su collar.

-Sé muy bien que es eso, y sé que te ayuda a que no te vuelvas furioso, o de lo contrario te electrocutara.-

-…-Nick bajo la cabeza ladeándola.-No sé porque esperaba que hubiera una sola presa comprendiera la realidad. No vale la pena seguir hablando contigo.-Busco en su bolsillo, hasta que saco un frasco pequeño.-Dulces sue…- No puedo terminar su frase cuando vio que la coneja se apresuraba hacia el con una patada en alto, la cual el esquivo sin problema.

-No creas que me daré por vencida tan fácilmente, voy a intentar todo hasta atraparte. Como oficial de la ley, te daré caza hasta por fin verte tras las rejas.-

-No espero que lo entiendas… Pero no hago esto por el gusto de tener billetes que contar a costa de otros…-

Ambos empezaron la lucha en combate cuerpo a cuerpo, mas solo uno atacaba mientras el otro esquivaba con mucha agilidad los golpes. Era un espacio pequeño, por el cual se le dificultaba a Judy poder acertar un golpe preciso buscando un hueco en su defensa. Más Nick se había entrenado en espacios incluso más pequeños que en el que estaba ahora, por lo cual no le resultaba difícil esquivar los ataques de su rival, aunque debía admitir que era bastante rápida.

Judy por fin consiguió ver un hueco en la defensa del zorro, se impulsó a dar un golpe. Lamentablemente, era una trampa, él se hizo a un costado, haciendo que ella perdiera el equilibrio. Se apresuró a ponerse sobre la coneja, y rápidamente saco su gas para dejarla inconsciente.

Una vez fuera de combate, se alejó hacia la ventana por donde había entrado. Pero antes de salir, miro a Judy.

-Torpe coneja…-

O-O

Judy despertó de su letargo al escuchar su alarma, la cual parecía sonar más fuerte de lo normal. Se encontraba en su cama, con un amargo sabor en la boca, como quien despierta de una horrible pesadilla, pero que no logra distinguir el sueño de la realidad.

-Una simple pesadilla…-Dijo para sí misma.

Trataba de recordar cada detalle, pero al mismo tiempo intentaba convencerse de que aquello solo había sido un mal sueño. Pues no había evidencia de aquella batalla en su habitación. Y lo hubiera conseguido, si no fuera por un detalle el cual saltaba a la vista de la coneja. Una pequeña tarjeta negra estaba pegada en la pared contraria a su cama. "Usted ha sido visitado por la sombra naranja", decía la tarjeta.

-…-Contuvo su rabia, hasta que por fin se calmó y solo pudo decir unas palabras antes de caer presa de la decepción que sentía por haber sido incompetente a la hora de atacar a quien había entrado en su domicilio.- ¡Maldito y astuto zorro!-