-Esta solicitud es muy repentina. Ademas, ¿Qué encontraron de información solida para convencerme de que apruebe esto?-

-Señor,-Hopps dio un paso al frente.- no poseemos información solida con la que respaldarnos. Pero tenemos sospechas de que si actuamos en investigación en los siguientes lugares durante esta semana, podremos encontrar información suficiente para hallar la guarida del criminal que buscamos.-

-…Varios agentes han dicho lo mismo en distintas situaciónes y con información mas tangible, pero el caso sigue en la nada. Y aunque nunca he rechazado información sobre este caso, lo suyo no parece muy confiable…-

-Señor,-El lobo se adelanto.- con el debido respeto. No creo que podamos conseguir información mas fiable en documentos que en lo único que informan, es sobre teorías de un suspuesto criminal del que no se tiene registro. En este caso, poseemos a una oficial que podría identificar a quien este detrás de estos hechos.-El jefe medito unos segundos.

-Colmillar, la informante aquí presente no posee un puesto oficial en la comisaria. Por lo que el caso será llevado a cabo en tu nombre, y si consiguen la información suficiente, la subiré a oficial, dando el crédito a ella. Pero en caso que suceda algún error, tu deveras atender a las consecuencias. De lo contrario, debere rechazar sus sospechas. ¿Estas de acuerdo con esto?-

-Yo…-Bajo la cabeza, aun no conocía suficiente a esa persona como para poner en juego toda su carrera por sus sospechas. Pero su instinto le decía que podría confiar en ella. Algo muy raro, dado que siempre desconfiaba de todos, incluso de Mc-Cuerno al principio. Finalmente, tomo la descicion de arriegarse.-Yo tomo la responsabilidad del caso, señor.

O-O

Habian pasado aproximadamente unas 10 horas desde que Finnick había salido. Nick despertó y comprobó que desde que su amigo salio, aun no había vuelto. No se preocupo, era normal de ambos irse y no volver hasta luego d dias. Pero le sorprendio que no había comida en ningún lado, dado que normalmente siempre uno de los dos cocinaba cuando el otro se encontraba durmiendo. Pero en este caso, no solo que no había comida para el, sino que no había indicios de que nadie hubiese comido allí. Tomo su teléfono y llamo a Finnick, pero este lo tenia apagado. Algo raro estaba pasando, pero no podía saber que. Aun asi, pensó que solo estaba exagerando. No podía darse el lujo de exasperarse, pensó fríamente que era lo que podría pasar con su compañero.

-Veamos… El siempre deja algún mensaje cifrado en mi casilla de correo cuando planea ausentarse durante un largo tiempo.-

Encendió su computadora y conecto su celular para proveerle internet. Inicio un programa de deslocalización global para que nadie pudiera rastrear su correo o su conexión. Una vez cargada la página, pudo ver que había recibido 3 correos, de los cuales, ninguno era del pequeño zorro.

Abrió uno por uno los corres y comenzó de descifrarlos. El primero era de su contacto de hacia un par de meses atrás que solicitaba una reunión con el para la semana siguiente. El segundo se trataba de un desconocido sin renombre en su ámbito que pedía información sobre una compañía a cambio de proveerle de una cantidad considerable de armas de fuego con bastante munición. Nick respondió a este proponiendo una reunión en la chatarrería en 2 horas. A los 10 minutos, su solicitante respondió confirmando que estaría allí. Se dispuso a leer el ultimo correo que le había llegado 5 minutos antes de que el encendiera su computador. Su collar se activó, dándole una descarga. Había olvidado lo que era que la electricidad recorriera su cuerpo, dado que él había aprendido a dominar sus sentimientos y emociones hacía más de 5 años. Aquel correo le dio la ira y miedo de su vida. La nutria con la que él había contactado para obtener información, le informaba que Finnick había sido capturado por la policía. Acusado de múltiples robos bajo el nombre de "la sombra".

O-O

Había salido a comprar comida para él y su compañero el cual había desaparecido la tarde anterior y volvió hacia solo 10 minutos. Tenía todo el día y parte de la noche para conseguir comida para los dos, dado que siempre que su amigo volvía luego de una misión, dormía mucho tiempo. Como si se concediera así mismo unas vacaciones de un par de horas.

-Maldito afortunado…-Comento por lo bajo con una sonrisa.

Había salvado a Nick cuando este tenía 16 años. Nunca se fiaba de nadie, después de todo, había sobrevivido tanto tiempo gracias a no bajar nunca la guardia. Además que aprovechaba su aspecto infantil para sacar provecho de las situaciones "normales". Gracias a que aparentaba tener 10 años, nunca le pusieron un collar. Eso le daba su aire de confianza hacia los demás que no se encontraban en su ambiente. Pero con Nick fue diferente, un zorro desafortunado como él. Con la determinación de salir adelante sin importa que, dado que ya había perdido todo lo que le importaba. Aunque no era nada bueno con sus emociones, dado que aun recibía choques eléctricos cada tanto.

-Déjame tranquilo niño. No tengo intención de volver a ese maldito lugar. Y mucho menos que un infante con voz desarrollada me hable sobre cómo ganarme el pan.-Se encontraba ebrio, junto a la basura.

-Eres irritante. ¿Acaso todos los que se topan contigo te ofrecen dinero a cambio de trabajo?-

-Más de lo que crees. La gente me ve solo como un estafador, el cual pueden usar a su favor.-Una lagrima broto de su ojo, al mismo tiempo que su collar le daba una descarga.

-Debe doler cuando se activa, ¿no?-

-Más de lo que puedas imaginar. No sé cuánto sepas, pero te lo resumiré. Soy electrocutado por ser feliz, por estar triste, por enojarme, por tener miedo…-

-Los conozco bien. A las presas se les dio solo la información por la ira, pero en realidad esos collares controlan toda emoción "fuerte".-

-Exacto, ¿Cómo es que sabes tanto? Tienes una voz bastante grave por más de ser un niño.-

-Acompáñame y te lo explicare en la mañana. Cuando estés sobrio.-

-Igual no tenía nada mejor que hacer…-Se bebió el resto de la botella en un segundo y se puso en pie lo mejor que pudo.

-Debe gustarte mucho el alcohol para beber tanto. Personalmente solo bebo en fiestas y reuniones.-

-La verdad es que nunca me gusto mucho el alcohol. Pero me ayuda a dormir rápido, además que hacer que las descargas no duelan tanto.-Respondía mientras caminaba al lado de su guía mientras tanteaba las paredes para recobrar un poco el equilibrio.

Fue una larga caminata en silencio. Finnick era desconfiado incluso con los de su especie, pero ese joven despertaba algo en él. Algo le decía que debería intentarlo al menos. Después de todo, ya se estaba poniendo viejo y necesitaba alguien que hiciera los trabajos más complicados por él. Pero no cedería tan fácil, después de todo, no estaba de más ser precavido.

-Dormirás aquí.-Señalo un colchón en el piso de aquel largo callejón oscuro.

-Bien, me hacía falta una siestecita.-Se desplomo y quedo dormido casi de inmediato gracias a la borrachera.

-Te veré en la mañana…-Comento mientras se alejaba.

Tenía su camioneta a unos 20 metros de donde reposaba su ebrio acompañante. Entro y se tendió en su cama sin comer nada. A la mañana siguiente se despertó temprano y preparo 2 tazas de café negro sin azúcar. Fue en dirección a su futuro "pupilo" y lo encontró inconsciente. Lo pateo varias veces hasta que por fin despertó.

-¿Qué quieres?-Musito con voz aun dormida.

-Bebe, te quitara la resaca.- Le tendió la taza a Nick, quien la acepto y bebió sin preocuparse de nada.

-Si le hubieras puesto veneno me habrías hecho un favor.-

-Me sirves más vivo que muerto.-

-De acuerdo. Puedo ver que tienes el cuerpo de un niño, pero dada tu voz, tu lenguaje y forma de hablar puedo percibir que tienes aproximadamente 35 años.-

-36 para ser exactos. Aunque poco importa mi edad.-

-Entonces… ¿Vienes a ofrecerme trabajo? Porque la verdad que me vendrían bien un par de dólares…-

-¿Para volver a emborracharte esta noche?-

-En parte si, aunque también me hace falta dinero para comprar una memoria nueva.-

-¿Para qué le serviría a un simple ladrón una memoria?-¡Bingo! No era un simple ladrón.

-Pues para todo… Las direcciones IP de las cámaras, los planos de la construcción y notas sobre los guardias.-

-Se te olvida tener en cuenta los horarios del dueño del lugar, así como rutas de escape en caso de emergencia. Por no mencionar el tiempo aproximado que tarda la policía en llegar al lugar, así como un lugar para esconderte en caso de que no puedas salir a tiempo.-

-…-Comenzó a aplaudir al desconocido que tenía en frente.-Nunca había tenido eso en cuenta, pero parece que tú sabes bastante del tema.-

-Pues es a lo que me dedico. Realizo robos y trafico información. Aunque ya no se me da tan bien, dado que la edad empieza a cobrarse su parte en mi cuerpo. Pero aun puedo hacer lo que sea necesario por un par de miles de dólares.-Los ojos de Nick mostraban impresión.-Aunque no lo creas, lo que haces por unos 100 o 200 dólares, varios pagan varios miles por la mitad de información que tu usas.-

-Eso significa que lo estuve haciendo mal durante 2 años.-

-Al menos no es tanto tiempo. Conocí a varios que no tenían talento para este trabajo, pero dado que están a punto de que los atrapen, no me importa que cobren poco por información que no sirve.-

-¿Y cómo puedo fiarme de que no intentas aprovecharte de mí haciéndome creer que realmente existe un negocio que puede hacerme millonario? Digo… apenas te conozco desde hace unos minutos.-

-Puedes rechazarme si así lo deseas, y demostrarme que hice mal en creer que podrías tener éxito en este rubro. Pero sin mi ayuda no serás distinto a esos idiotas.-Señalo un par de vagabundos que buscaban comida en la basura.

-…-Suspiro.-Bien, igual no tenía esperanza de trabajo hasta la semana que viene.-

Así comenzó todo, Finnick le daba varios trabajos menores para mantenerlo entretenido. Y cuando no tenía trabajos para él, lo entrenaba en combate cuerpo a cuerpo. Luego de un par de meses, compro una cámara que Nick podía colocarse en su collar, para grabar todo lo que él hacía. Cuando volvía, analizaba lo que había hecho, castigándolo con más horas de entrenamiento por cada error y premiándolo con una memoria USB con información que valía varios dólares para que pudiera intercambiar con alguien que se interesara.

Luego de un año, Finnick comenzó a agarrarle cariño a su alumno. Pero no se lo demostraría, o este se ablandaría. Lo había entrenado para controlar sus emociones y sentimientos, pero aun no lograba pensar en frio al cien por ciento. Aun así, empezó a confiar en el para trabajos más importantes. Hasta un maldito día…

Había recibido una orden normal sobre un cliente que deseaba información sobre una casa en el distrito del centro. Y este le pedía que si poseía un asistente, que creara una distracción mientras él se colaba para conseguir la información, dado que solo había una entrada y estaba llena de guardias. Procedieron según Finnick lo había planeado. Pero cuando estuvo en el lugar para conseguir la información, cayó en una trampa. Los guardias que debían perseguir a Nick, se encontraban detrás de él. Y este estaba detrás de estos, junto a un león con traje.

-Vaya, vaya, vaya… No creí que caerías tan fácil en mi trampa.-Le dirigió una mirada a Nick.-Un millón de dólares por un tiro certero en el pecho, y cinco si aciertas a la cabeza.-Le acerco un arma de 9mm.

Tomo el arma y apunto a su compañero. Era su fin, la entrada bloqueada, su amigo, quien conocía todos sus posibles movimientos y era más rápido que el, apuntándole con un arma. "Esto es lo que me pasa por confiar, lo tengo merecido". Cerro los ojos esperando el momento de su muerte…Escucho un disparo…Así como un cuerpo cayendo al suelo, seguido de cuatro cuerpos más cayendo en seco. Abrió los ojos, para comprobar que la bala de Nick, se encontraba en la cabeza del cliente, seguido de los cuatro guardias inconscientes en el suelo.

-Haciendo los cálculos, creo que estamos a mano.-Dijo el zorro arrojando el arma.-Tu vida por la mía, ya he pagado mi deuda.-

Aun no lo podía creer. Aquella confianza que Finnick puso en duda, se veía justificada al ver que su amigo, y con orgullo lo reconocía así, le había salvado la vida.

Los siguientes trabajos consiguieron unirlos aún más. Nick cada vez le contaba más sobre su pasado, mientras que Finnick le daba los trabajos más importantes, confiando plenamente en sus capacidades. Se habían vuelto inseparables, dado que cada uno cubría las espaldas del otro. Luego de varios años de entrenamiento, pudo ver como su alumno había conseguido ser aún mejor que él, pero aun había cosas con las que no estaba de acuerdo. Nick había comenzado a apoyar en secreto a varios detectives ayudándolos en casos de racismo contra los depredadores. Y aunque no se ponía en peligro realmente, Finnick temía que su compañero se esmerara demasiado en una campaña que no tenía futuro. Había perdido la fe de que algún día, predadores y presas pudieran vivir en armonía. Pero apoyaba a su amigo, dado que cada vez que lo miraba, la tristeza lo invadía. Al principio, este reía cada tanto, o hacia chistes sarcásticos, incluso lloraba al enterarse de alguna noticia que le afectara. Pero con el paso de los años, pudo ver como toda emoción o sentimiento se borraban de su vida. Últimamente ya no reía, no se alegraba ni lloraba. Aquel maldito collar había conseguido borrar todo atisbo de vida en él. Solo veía una mirada vacia, sin emociones. De vez en cuando se lograba ver su convicción y determinación hacia varios trabajos. Aunque, fuera eso, solo se veía a si mismo como una herramienta. Con esas misma palabras se describió el en una conversión con su amigo.

-Solo existo para ser usado. No puedo sentir ninguna emoción. Solo puedo pensar, analizar y actuar.-

Finnick había logrado encariñarse demasiado con su amigo, y le dolía profundamente ver que no se veía con futuro alguno.

Intento dejar de pensar en el pasado y volver a por lo que había abandonado su vehículo. Llego a un restaurante de comida rápida para examinar las ofertas del día, nada le había interesado. Siguió su recorrido hasta el siguiente puesto en su lista.

Llevaba ya 3 horas caminando, y aunque no había comido nada, no tenía hambre. Decidió ir al lugar a donde había enviado a Nick el día anterior, debía asegurarse que nadie lo había visto entrar o salir de allí. Estando a 3 cuadras, logro divisar una patrulla que se encontraba frente al almacén.

-Extraño, hoy no se iba a celebrar ninguna reunión…-Recordó que 2 veces a la semana, varios oficiales se acervaban allí para vender información sobre casos o reclutas. Pero eso solo ocurría los viernes y domingos.

Se acercó lentamente hacia donde se encontraban los oficiales y se arrojo al suelo, arrugando su ropa y ensuciando su cara y vestimenta para parecer un indigente. Hecho esto, camino los 20 metros que separaban a los agentes de el.

-¿Has encontrado algo?-

-No… pero juraría que aquí es donde vi a ese zorro ayer.-Finnick fijo su mirada en quien estaba hablando. Era una coneja, y por lo que podía apreciar, unos años más joven que Nick.

-Maldición. Bien, entrare yo. A lo mejor logro conseguir algo más. Es tu turno de quedarte y vigilar.-Un lobo de mediana altura bajo del vehículo y se dirigió en dirección al almacén. Dejando el coche con la coneja.

Se quedó esperando en una esquina a que volviera el uniformado. Aquella situación se estaba complicando, sabían que Nick había estado allí ayer, pero por suerte, era demasiado listo como para dejar evidencia alguna.

-Maldita sea. Este lugar parece abandonado desde hace años, ¿Estas segura que este es el lugar?-

-Sí, estoy segura.-

-Bien, lo siguiente que podemos hacer para intentar conseguir información es preguntar a gente del lugar.-

-Pero… aquí no vive mucha gente. Dudo que alguien haya visto algo.-

-Te equivocas y aciertas al mismo tiempo. Aquí no vive mucha gente, con casa. Este barrio esta principalmente habitado por mendigos.-Dicho esto, tomo una libreta y un lápiz examinando a su alrededor. Poso la vista en Finnick y se le acerco.-Hola pequeño, ¿Vives por aquí?-

-Sí, mis padres trabajan hasta la noche en el aserradero local.-Respondió con una voz que hacia acopio a su aspecto de infante de 10 años.

-Eso es genial, ¿Cuántos años tienes?-

-¡Ya soy un adulto! ¡La semana que viene cumplo 11!-Grito con euforia y una sonrisa falsa. A lo cual el oficial respondió con una pequeña risa.

-Bueno, bueno… Te quisiera hacer unas preguntas si no te molesta.-El zorro asintió.- ¿Has visto a algún zorro con pelaje color naranja con una chaqueta larga hasta las rodillas de color verde oscuro ayer por la noche?-

-No, los únicos zorros que conozco son mis padres, pero ellos tienes pelaje como el mío.-Finnick poseía un pelaje gris opaco.

-De acuerdo, amiguito. Gracias igualmente y que tengas un buen día.-El policía se alejó.

Se quedó observando como los oficiales preguntaban uno a uno a todos los indigentes que había allí. Nadie les decía nada, lo cual le tranquilizaba bastante. Estuvo a punto de retirarse victorioso si no fuera por ese maldito tigre blanco que se había detenido a hablar con los oficiales. La podía reconocer en cualquier lado. Era una de los peores informantes de toda Zootopia, pero no por su falta de información, sino porque en lugar de buscar información de lugares, buscaba la información de todos los criminales que encontraba interesante. Pudo recordar claramente como amenazo a Nick hacia 3 meses de que develaría su escondite a menos que él se mudara con ella. Era muy ambiciosa. Nick la rechazo argumentando que cuando ella hiciera eso, el sabría la ubicación exacta de ella y la mataría y escaparía de la ciudad antes de que la policía siquiera suba a uno de sus vehículos. Aunque era exagerado, era muy rápido tanto consiguiendo información como ejecutando planes. Así que no le quedo más opción que retirarse, por el momento…

-Oficiales, veo que buscan a un zorro naranja. ¿No es así?-

-Así es, señorita…-

-Alexandra…Alexandra Vermont de Wilde…-