Una habitación vacía, un techo desconocido, una leve luz pasando por la rendija de lo que parecía ser una puerta y una incómoda presión en su cuello. ¿Dónde estaba? ¿Cuánto había estado ausente? Muchas preguntas pasaban por su cabeza al mismo tiempo que comprobaba que era la presión que sentía. Con sus patas pudo distinguir una superficie lisa en donde debía haber pelaje, del mismo modo que toco una pequeña caja a un costado. Sus ánimos cayeron por el suelo al darse cuenta de que era lo que tenía. Un collar de control se encontraba en su garganta restringiendo una libre movilidad. Y por lo que creía, una vida normal.
Sollozo en silencio al darse cuenta que se encontraba solo en ese momento y recordar que quienes lo habían capturado, tenían suficiente evidencia para dejarlo tras las rejas por el resto de su vida. Como si no fuera eso suficiente, se torturo al pensar que no podría tener emociones gracias al collar. Entonces un pensamiento invadió su mente. El collar no se había activado.
-Tienes visitas.-Sonó una voz ronca al otro lado de la puerta.
Luego de unos segundos de adaptar su vista a la luz que ingresaba a la habitación, pudo ver a un lobo con traje de policía frente a él.
-Veo que has despertado.-Se veía muy tranquilo, aunque su voz sonaba bastante amenazante.-Supongo que habrás notado el aparato que hay en tu cuello. Es un collar de control modelo KJ-801A, con adaptación de control a distancia. Por lo que solo se activara cuando haga esto.-Saco un pequeño control de su bolsillo y presiono el botón.
Una sensación extraña y aterradora recorrió todo su cuerpo. Sus músculos se contraían y estiraban cada breves milésimas de segundos. Su mente se puse en blanco, dando paso a un dolor sin posibilidad de pensamiento alguno. La respiración se dificultaba y su sangre hervía, aquello segundos que duro aquella tortura parecieron eternos. Cuando por fin termino, no pudo hacer otra cosa que caer al suelo. Toda energía había sido succionada de su cuerpo, pero aun podía conservar la conciencia.
-Ni…-Trato de hablar, pero su boca aun no le respondía bien.-"Nick, -Comenzó a decir en su mente- ahora puedo entenderte mejor…"-Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro al mismo tiempo que una lagrima caía.-"Prometo quitarte esa maldita cosa… aunque sea lo último que haga…"-Se desmayó en el lugar, dejando al lobo solo con sus pensamientos.
-Debe ser la primera vez que te electrocutan.-Comento mientras se acercaba al cuerpo del zorro.-Por eso esta reacción.-Lo cargo en sus brazos y lo deposito en la cama.-No sabes la suerte que has tenido. Lástima que se te haya acabado.-Se dispuso a salir pero se detuvo en el marco de la puerta. De reojo miro al prisionero, quien descansaba inconsciente en su lecho de madera.-Tranquilo, no estarás solo mucho tiempo. Pronto tendrás a cientos de criminales alrededor de ti.-
o-o
-Lo que pides, es más de lo que me estás dando.-
-Esa información tiene más valor personal que económico, y lo sabes.-
-Aun así, no fue fácil obtenerla.-
-Que tus ayudantes sean inútiles no es problema mío. Yo mismo conseguiría esa información para mañana si no tuviera las horas contadas.-
-…-Un largo suspiro salió de su boca.-Solo por esta vez te la dejare más barata.-Se dio vuelta para ver al zorro a la cara.-Pero deberás hacer un recado por mi.-Arrastro un pendrive por la mesa que los separaba, dejándolo frente a este.
-Si no tiene nada que ver con drogas o niños, puedes contar conmigo.-Respondió firmemente mientras tomaba la memoria y la conectaba en su tableta.
-Hay otro criminal que también va a ser transportado en ese autobús. Su nombre es Caleb, es una pantera negra. Por suerte, pude borrar sus registros antes de que la policía pudiera acceder a ellos. Sera transportado bajo el nombre de Josep. Lo quiero aquí ni bien termines lo tuyo.-La nutria se paró como pudo y camino hacia la puerta con una muleta.-Te puedes ir.-Sentencio abriendo la puerta de la habitación.
o-o
-He regresado del lugar donde nos indicaste, pero solo había una camioneta abandonada sin ruedas. Y por el color y la cantidad de óxido, debe llevar así aproximadamente 5 años.-
-Muy astuto, Nick…-Susurro por lo bajo.-Mire oficial, la información que yo le he dado es cien por ciento cierta. Ambos zorros Vivian hay. Hace dos días, ese vehículo poseía ruedas y tenía pintura nueva. ¿No le parece extraño?-
-Es tu palabra contra lo que yo vi hace menos de dos horas. Espero que tengas pruebas de lo que dices. De lo contrario, solo cuento con evidencia de ataque hacia oficiales y sospechas sobre robos contra el delincuente. Además que el expediente que me has hecho buscar dice que Nicholas Piberius Wilde lleva desaparecido desde los 15 años y medio.-
-Usted lo vio en persona, debe haber algún rastro que le pareciera familiar en la foto de cuando era más joven y cuando lo vio hace un par de días.-El collar de la tigresa comenzó a titilar, pero esta se calmó antes de recibir una descarga.
-Si bien hay indicios que indican que puede ser similar al sujeto que estoy buscando, no puedo basar mi caso en un "tal vez".-Apoyo sus manos en la mesa y bajo las orejas dejando ver una débil y tierna coneja que solo buscaba respuestas.-Por favor, debe haber algo más que puedas decirme para encontrar al fugitivo.-
-Lamentablemente, ese zorro es mucho más inteligente y hábil de lo que cree. Va a desaparecer por bastante tiempo, no va a ser fácil seguirle la huella.-
Ambas quedaron en silencio, entendiendo que no sería posible dar con el criminal en ese momento. Ambas tomaron sus cosas y salieron de la habitación. Se despidieron cortésmente en la entrada y cada una fue por su lado.
-¡Hopps!-Colmillar corría a toda prisa hacia ella.
-¡Colmillar! ¿Qué sucede?-
-El convoy de los prisioneros que salió esta mañana rumbo a la cárcel… fue atacado…-Las orejas de la coneja subieron al cielo y su pelaje se erizó al escuchar eso.-Tenemos a tres criminales muertos, además de siete bajas de oficiales.-
-…-No pudo pronunciar palabra alguna, su voz había quedado atrapada en su cuerpo, el cual también estaba en shock.
-¡Debemos ir cuanto antes a la escena!-Grito mientras se dirigían hacia la salida en dirección a las patrullas.
