Hola chicas... se que me quieren matar, pero la universidad no me ha dejado insiparame para escribir el cap... pero hoy me dije: cris, tienes que terminar el cap... y pues aqui esta, espero que les guste mucho, ya solo queda 1 cap mas y termino la historia, muchas gracias por su paciencia de mas de un mes... bueno no las entretengo mas
¡digan NO al plagio!
los personajes no me pertenecen, solo la historia
Capítulo 20
¿Regreso a la normalidad?
Exactamente cuando entramos en la casa, lizzi se despertó, por lo que caminamos hacia la recamara y me senté en la cama ¡ah! Como la había extrañado pensé, me acomode para darle de comer a lizzi, mientras Edward iba por las cosas que dejo en el auto.
El darle de comer a mi pequeña era una experiencia que nunca se me olvidaría, se aferraba a mi pecho como si no hubiera un mañana, era simplemente encantador verla comer, por desgracia todavía no habría bien sus ojitos, por lo que todavía no podíamos ver de que color era, y por lo que nos había dicho Ángela, en pocos días los iría abriendo cada vez más y saldríamos de la duda.
-llamo tu mamá, y dice que al rato trae una parte de tu ropa – me dijo Edward en cuanto entro al cuarto, se recostó en la cama observándonos
-Puff, tan rápido me va a sacar de su casa – le dije en tono fingido de ofensa, con lo cual se rio
-Al parecer, pero por mi está bien – me dijo – ¿ya se durmió?
-En eso está – le conteste, sin quitarle la mirada de encima a lizzi, después de unos 10 min mi niña se quedó dormida – ya – le dije
-Quieres que la valla a dejar a su cuarto, para que puedas descansar
-¿Pero y si se despierta y no la escucho? – le dije de pronto algo alterada
-No te preocupes, para eso compre un par de monitores (no sé si se llaman así, pero ustedes entienden ji), anda dámela, para que te puedas acomodar y yo la voy a acostar – me dijo, y accedí a regañadientes, no quería separarme de ella, pero estaba algo cansada
-Sácale el aire, no la vallas a acostar así – le dije
-Claro amor – me dijo, la tomo y me dejo un beso suave sobre los labios y salió del cuarto, mientras yo me terminaba de meter bajo las sabanas y a acomodarme para dormir un poco, me empecé a quedar dormida, cuando de pronto Richi vino a mi mente Oh mi pobrecito pequeño, debe de estar muy, pero muy enojado conmigo al pobre casi lo teníamos algo olvidado, debido a que no podía moverme demasiado el último mes, por lo cual Jake me hacia el favor de sacar a pasear un poco todos los días.
No sé cuánto tiempo paso exactamente, pero sentí que Edward se recostaba junto a mí y me abrazaba por la espalda
-¿y Richi? Dejaras que este aquí ¿verdad? – le dije con un puchero, sabía que no lo podía ver, pero tenía que hacer que lo aceptara por las buenas o por las malas, porque el paquete es completo Lizzi, Richi y yo, o nada
-Bella – gimió – me odia y yo a él no lo quiero ni tantito, además está muy pequeña lizzi, como para que tengamos una mascota en la casa
-Edward, es mi perrito, y lo quiero mucho, y lo quiero aquí, conmigo, no en la casa de mis padres, además ya no te ha gruñido, bueno es más, ya ni te pela
-Bells, ahora no
-¿Porque? Anda, además que yo sepa, no están prohibidos las mascotas en el edificio, y Richi no ladra mucho, así que no tendremos problemas – medio suplique, aunque sabía que dijera lo que dijera, lo iba a traer, solo quería que se diera cuenta que su llegada iba a ser muy pronto
-Ahí bella, para que me preguntas, si estoy seguro, que un día que llegue a la casa, ya estará aquí ese demonio vestido de perrito – me dijo enterrando su cara en mi cabello – ya no hablemos de eso, duérmete – y empezó a tararear mi nana, con la cual caí rendida a los brazos de Morfeo.
No sé cuánto tiempo paso, escuche que alguien lloraba, a lo lejos escuchaba un pequeño chillido, Oh mi pequeña, abrí de golpe los ojos y me encontré con Edward y lizzi entrando al cuarto
-Ya te veníamos a despertar, porque esta pequeña bebe tiene hambre y exige a su madre – dijo Edward mientras me entregaba a lizzi, la acomode en mis brazos y le di pecho
-¿Tiene mucho que despertó?
-No, apenas unos minutos – dijo en un susurro, mientras acariciaba la manita de lizzi y la observaba con adoración pura
Pasaron los días lentamente, por fin pudimos ver el color de sus ojos y eran idénticos a los míos, me decepcione un poco, ya que quería que tuviera las esmeraldas de su padre, pero después de unos segundos y unas lindas palabras que le dijo Edward, me enamore de sus ojos también.
El tiempo dio paso al calor de mayo, el cual era algo extenuante, pero en cuanto ponía el clima, no demasiado frio, claro está, lizzi, Richi y yo, estábamos de mejor humor, y si Richi ya había llegado a la casa, claro que Edward no le agradaba la idea, pero Richi era muy lindo con Lizzi, ya que cuando la dejaba en su cuna y yo me iba a recostar un rato, se quedaba en su habitación, vigilándola desde un sillón que teníamos en su habitación, no se movía de ahí, a menos que escuchar que se pusiera a sollozar, y salía corriendo a buscarme a mí o a Edward, lo cual le agrado a Edward, pues nos decía, que en la noche nos iba a servir como despertador, claro que en la noche no se quedaba dentro de su cuarto, sino afuera, junto a su puerta, como su fiel vigilante, definitivamente mi princesita, ya tenía dos fieles cuidadores, Edward y Richi.
-Bella – escuche que Edward gritaba, algo enojado, seguro es Richi pensé
-¿qué pasa? – pregunte cuando llegue al cuarto
-Mira lo que le ha hecho a mis tenis nuevo – me dijo como niño pequeño
-Oh – dije cuando los vi, totalmente destruidos - ¿aceptas un cheque? – le dije en burla
-bella, no te burles, tienes que enseñarle que no debe de hacer esto – dijo chillando, parecía niño chiquito
-Hay, deja de berrear, tu sabes por qué lo hizo, ya sebes que no lo debes de hacer repelar, por que toma venganza, así que no le hagas nada y él no te hará nada
-Pero…
-Pero nada, luego te compro otros, además no los usabas, o me vas a decir que haces mucho ejercicio, porque últimamente, la única cosas que levantas es a tu hija, la cual se va a despertar si sigues chillando como niño chiquito
-Oye, ¿cómo que no levanto nada? ¿Me estás diciendo gordo? – pregunto con ofensa fingida
-No… bueno algo – le dije en burla y saliendo rápidamente del cuarto
-bella – dijo, y lo vi de tras de mi
-si te ve Richi que me estas molestando, te muerde – lo amenace, ya que sabía cuál era su objetivo, las cosquillas
-No importa – dijo amenazador y se lanzó sobre mí, tirándome sobre el sillón de la sala
-No… ya no… - le dije entre risas, cuando de pronto escuche que Richi gruñía y trataba de morder las piernas de Edward
-Richi – le grite – muérdelo – le dije entre risas
-Oye – medio grito Edward – no se vale, y a mí quien me defiende – me dijo cuándo se detuvo y Richi dejo de morderlo
-Pues… cómprate tu perro – le dije con una sonrisa inocente
-No, otro más y me da algo – dijo con horro y me beso apasionadamente… ¡y que beso!
Todavía no habíamos estado juntos, si dormíamos en la misma cama, pero no pasaba nada más, primero, porque la cuarentena todavía no terminaba y otra era porque no me sentía lista para dar ese paso, sabía que él no me presionaría porque sospechaba que era por eso, y se lo agradecía
-Te amo – me susurro cuando nos separamos – tanto que me duele cada vez que no estoy cerca de ti – me dijo
-Yo también te amo – le dije cerrando los ojos y dejando que su frente se recargara sobre la mía, después de unos cuantos minutos escuchamos que tocaban el timbre
-Yo voy – me dijo
-Hola Eddy – escuche el grito de Emmett – Richi – grito, a lo cual el aludido ladro
-Hola Emmett – escuche que contesto Edward riéndose – Hola Rose, que sorpresa – dijo
-Sentimos si interrumpimos algo, pero veras Emmett no aguantaba más la emoción de ver a la pequeña
-Pasen – escuche, me acomode mi ropa, agracias a dios poco a poco iba quedándome mi ropa anterior, y eso que apenas habían pasado 6 semanas, pero mi mamá me había dicho que era normal, ya que el amamantar hacia que perdiera peso más fácilmente, o al menos eso le sucedió a ella y Esme me lo confirmo también
-Bells – dijo Emmett, y se acercó a abrazarme, algo fuerte
-Hola Emmett, Rose ¿Cómo han estado? – les dije, después de que casi me estrangulara con su abrazo de oso
-Muy bien Bella, extrañándote montones – dijo Rose, y se acercó a saludarme – ¿y la nena?
-Durmiendo, pero ya no tarda en despertar, ¿quieren algo de tomar? – les pregunte
-un café – dijeron, asentí y camine a la cocina, me fije que rose fue detrás de mi
-¿Cómo te has sentido Bella? – pregunto, sabia a lo que se refería
-Bien, hay veces que me siento ansiosa, más cuando llega algo tarde o tiene que salir el sábado, pero trato de mantener la calma, además creo que él se da cuenta, ya que me habla o me manda mensaje, haciendo saber en dónde está o con quien, si se quedara un poco más en la oficina o llegara más temprano, cosas por el estilo – dije
-Eso está bien, que te haga sentir segura
-Sí, día con día me siento más segura de él, pero sé que será un viaje largo para recuperar la confianza que le tenía hace casi un año – dije suspirando
- ¿Y cómo van con la paternidad?
-Bien, más el, casi no me deja que me levante en la noche, así que me la lleva a la cama para darle de comer – le dije– y Richi, es un encanto con ella, definitivamente es su fiel compañero, ya que si ve que no acudimos rápidamente por ella, va a despertarnos
-¿En serio? – Dijo – que tierno, ¿y ya no le hace maldades a Edward? – pregunto
-Claro, pero ya sabes quién es el principal culpable de sus desgracias
-Edward – dijo rápidamente – me da gusto que las cosas recuperen su estado natural – me dijo
-y bueno me vas a decir por que vinieron, porque me temo no que no es solo una visita de cortesía – le dije
-Pues ya te vas a enterar, vamos – me dijo tomando algunas cosas para el café
Después de seguir platicando, note que Emmett se ponía algo ansioso, pero no de mala manera, todo lo contrario
-Bueno chicos, ahora si les diéremos a que venimos – dijo conteniendo su emoción, y note que Rose sacaba de su bolsa un sobre y se lo entregaba a Edward, el cual lo abrió y se quedó meditando, era una invitación de boda, mientras que yo, abrí los ojos y salte a los brazos de Emmett
-¡Oh el osito se va a casar! – le grite, y me regreso el abrazo, cuando me solté abrace a Rose, la cual empezó a llorar y Edward se acercó a felicitarlo también
-Lo siento es que son las hormonas – me dijo, pero rápidamente se dio cuenta de su error
-¡No! ¿Cuánto tiempo tienes? – le medio grite de la emoción
-¡Oye! Eso me tocaba decirlo – se quejó Emmett
-¿Qué pasa? - pregunto Edward confundido, tenía que ser hombre, muy despistado
-Tengo 6 semanas de embarazo – nos dijo y volví a abrazarla
-Pues doble felicidades hermano – le dijo Edward a Emmett
-Gracias, son los primero en enterarse sobre eso, y los segundos en lo de la boda
-¿y por qué tan rápido las invitaciones?
-Pues queremos algo pequeño y dado que estoy embarazada, no queremos hacerlo después de que nazca, así que la boda es en 3 semanas en Manchester, todo fue muy rápido, solo será la ceremonia en un hotel y la comida hay también solo la familia y unos cuantos amigos – dijo rose
-Me da mucho gusto por ti – le dije, volviéndola a abrazar
Después estuvimos platicando un rato más, lizzi hizo acto de presencia, y quedó prendada de Emmett, al cual no lo dejaba de ver, o al menos de fijar su mirada en él
Cuando se fueron Lizzi quedo dormida y yo también algo cansada, ya que no había podido dormir bien
-Ve a dormir Bella, yo termino de limpiar, si se llega a despertar yo le dio de comer, con las reservas – me dijo
-¿Seguro?
-claro, al fin que mañana es domingo – me dijo – anda – tomo mi mano y me arrastro al cuarto, busco mi pijama y me ayudo a cambiarme y después me arropo – duerme amor, lo necesitas – y me dejo un cariñoso beso en los labios
Las semanas pasaron más rápido de lo que a mí me hubiese gustado, la pequeña boda de Emmett y Rose fue hermosa, discreta y sencilla, algo que nunca me imaginaria de ella, pero lo disfruto mucho, lo cual me recordó cuando me case con Edward, y al parecer él lo noto, ya que las últimas semanas, me había dicho que deberíamos de volver a casarnos, pero siempre le decía que no, en el fondo me hacia ilusión, pero me sentía cómoda de la manera en que estaba con él, aun así seguíamos casados, solo por la iglesia, ya que la anulación tardaba un año y habíamos detenido el trámite días después de que naciera Lizzi, pero aun así, el defendía su idea, diciendo que de esa manera reafirmaríamos los votos que habíamos tomado y que ahora nuestra bebe estaría con nosotros como testigo.
Sin embargo yo no daba mi mano a torcer, y menos después de que Alice y Jasper anunciaran que se habían comprometido, lo cual lleno de emoción a mi mamá, ya que se sentía como la segunda madre de Alice, y Esme pues era prácticamente la madre de Jasper, por lo que los preparativo estaban al orden del día, y gracias a dios no requería mucho de mi presencia, ya que mi pretexto siempre funcionaba, Lizzi, ella hacia que me deslindara de eso.
Los meses fueron pasando rápidamente, ya estábamos en Agosto, lizzi ya tenía cuatro meses, y esto atrajo muchas cosas buenas, ya dormía alrededor de 5 a 6 horas seguidas, las cuales Ed, Richi y yo agradecíamos mucho, también ya reconocía nuestras voces, pues cada vez que la llamaba por su nombre, me buscaba y me daba un sonrisa, aunque todavía no se reía, también ya empezaba a jugar con sus sonajas, me encantaba jugar con ella, y no se diga de Edward, que en cuanto lo escuchaba llegar, gritaba y movía sus manos, y eso me encantaba verlo, ya que en esos momentos se quitaba la corbata y dejaba cualquier problema, que tuviera en la empresa, en la puerta y se ponía a jugar con la bebe, se tiraba en el suelo de la sala, donde habíamos puesto una alfombra y la ponía bocabajo para que ejercitara su cabeza y equilibrio, o también la ponía bocarriba y le hacía cosquillas, le hacía mover mucho sus piernitas, porque al parecer estaba poniendo en práctica todo lo que había leído sobre estimulación temprana…
…Y llego el 17 de septiembre, hoy se casaba Alice, todos estaban con los nervios de punta, lizzi y yo nos encontrábamos en la casa de mis padres, ya que aquí se arreglaría Alice y la boda seria en el jardín de los Cullen, iba a ser una boda intima, solo familia y amigos.
Edward estaba en la casa de sus padres, ya que él era el padrino y tenía que estar hay para calmar a Jasper, que por lo que me dijo Edward hace unos minutos por el teléfono estaba algo histérico, me recordó a mí el día que nos casamos, estaba igual o más histérico que el… creo que le daré algo de tequila como él lo hizo conmigo me dijo
- ¡ah! Esa es la razón por la cual no dejabas de reír después de la ceremonia señor - le dije con enojo fingido
- así es amor, lo siento - me contestó riendo.
-Lista duende, todavía te puedes echar para atrás – le dije mientras terminaba de ponerle los aretes
-No, estaría loca – casi grito, se volteó a ver al espejo - ¿Cómo me veo?
-Como una princesa, estar más hermosa de lo que ya eres, cariño – le dijo mi mamá
-Sip, definitivamente hermosa – le dije
-Pues sí, yo también lo creo – nos dijo riendo – pero me temo que la que se llevara el espectáculo era cierta pequeña niña con unos hermosos ojos cafés – dijo acercándose a Lizzi, que estaba dormida sobre mi antigua cama, rodeada de cojines para que no pasara un accidente - ¿crees que Jazz se enoje si le digo que quiero un bebe dentro de unos 8 meses? – pregunto inocentemente
-¿qué? – grito mi mamá y Rosalie
– Dios Alice, cuanto te enteraste – le pregunte emocionada y me acerque a abrazarla
-La semana pasada, no le he dicho nada, es solo que no quería irme de luna de miel sin decirles que iban a hacer abuelita de nuevo y que te ibas a ser tía por partida doble – nos dijo con mucha emoción, casi brincado
-Estoy muy feliz Alice, Emmett se pondrá loco, hijo y sobrino en camino, mis sueños hechos realidad, niños en casa – dijo mi mamá con lágrimas
-Alice, vas a ser una súper mamá… solo espero que no desesperes a tu bebe con cambios repentinos de ropa – le dijo Rosalie en broma
-Gracias bella, rose, tía… ya quiero contarle la noticia, pero me da un poco de miedo su reacción
-Pues yo creo que deberías de tener listo el alcohol para despertarlo, porque de seguro se va a desmayar de la emoción – le dijo mi mama volviéndola a abrazar, después de unos minutos escuchábamos que tocaban la puerta
-¿Se puede? – pregunto Emmett
-Claro oso – le dijo su hermana
-Wow cariño estas hermosa, pareces una hada- le dijo Emmett mientras la miraba por todos los ángulos posibles – Jazz se va a desmayar en cuanto te vea
-Sip, definitivamente se va a desmayar- dijo Jake en cuanto entro en el cuarto, seguido por Leah y Charlie
-Bueno es hora de irse, no queremos que el novio le vaya a dar un infarto – dijo mi padre
-Bueno nos vemos haya cariño – le dijo mi madre y salieron todos, solo nos quedamos Rose, Leah y yo
-Tenemos algo para ti – le dije – viejo y azul – y saque de una cajita una liga delicada de encaje
-¡Oh! Es hermosa – me dijo Alice
-La uso mi mamá y se la gano la tuya, solo que Renée la estuvo guardando para ti – le dije y se le llenaron de lágrimas sus ojos – pero hoy no se vale llorar cariño
-Lo sé y gracias… los extraño sabes… aunque era muy pequeña cuando murieron, todavía extraño a mi mami – nos dijo con mucha emoción – pero no debo de llorar, mejor ayúdenme a ponerme, que Emmett debe de estar ansioso por irse y pues yo también – dijo entre risas, Leah alzo la falda del vestido y yo me agache a ponerle la liga, ya que rose no podía ayudarnos mucho, pues su vientre de casi 5 meses se lo impedía
- listo – le dije
-ahora va lo prestado… y lo quiero de regreso - le dijo entre risas Leah y le enseño una peineta con unos hermosos zafiros y diamantes, que formaban una rosa
-Leah es hermosa
-Gracias… es de mi mamá, pero me dio permiso de prestártela – le dijo mientras se la ponía a un costado del peinado – ahora si estas perfecta – dijo Leah
-Pues en marcha que ya vamos con el tiempo encima
Cuando salimos de la casa, yo me subí a la camioneta de Emmett, la sillita de mi hija estaba instalada temporalmente, y allí estaba ella, todavía dormida, en el siguiente carro iba mi madre, Leah y Jake y en el otro carro iba mi padre y Alice, ya que él iba a ser el que la entregara.
Cuando llegamos, Edward estaba en la puerta esperándonos, ayudo a bajarme, pero ni siquiera me dijo hola, porque rápidamente saco a lizzi de su sillita y la acuno en sus brazos
-Hola princesita, te extrañe horrores… espero que tus tías no te hayan hecho repelar… ¿ya comió? – me pregunto sin ni siquiera mirarme
-Pues hola para ti también… y si ya comió
-Oh si lo siento, hola amor – me dijo con un corto beso en los labios – es que me quede preocupado, ya sabes que siempre la hacen repelar con su peluche – me dijo
-Pues con toda la emoción, ni la hicieron repelar – le dije mientras nos tomamos de la mano y caminamos por la casa para poder llegar al jardín – ¿y Jazz?
-En el altar… parece león enjaulado – dijo riéndose – está nervioso… ¿y Alice?
-Pues iba atrás de nosotros… pero tu emoción por tu hija no te dejo verla – le dije con algo de burla
-Ah… pues después la saludare… vamos a buscar su carriola y a tranquilizar a jazz – me dijo
Entramos al comedor y hay estaba la carriola, una Kensington Pram, cortesía de su abuelo Carlisle, Edward la acomodo y la abrigo y salimos al jardín, donde Esme trataba de mantener calmado a Jazz
-Hola jazz – le dije
-Bella ¿Y Alice? – me pregunto rápidamente
-Afuera, esperando a que te tranquilices – le dije con una sonrisa
-Ok – fue lo único que dijo, para ubicarse en su lujar y mirando hacia el pasillo, por donde entraría Alice
-Bueno creo que es hora de que empiece la ceremonia – dijo Esme, mirando al sacerdote, el cual asintió y tomo su lugar correspondiente, todos los invitados se ubicaron en sus sillas correspondientes, mientras Edward ubicaba de manera estratégica a lizzi, para que la pudiera ver desde el altar, pero para que yo también la viera, ya que yo también me encontraba en el altar, pero del lado izquierdo, Rosalie entro por un costado de las sillas y se ubicó detrás de mí, no quisimos hacer el recorrido, ya que solo queramos que Alice fuera única que caminara por ese pasillo, después de unos cuantos segundos, todos se levantaron y entro.
Se veía radiante, y mi padre algo nervioso, pero también con una gran sonrisa, parecía que Alice quería corre y arrojarse a los brazos de Jazz y parecía que él también quería hacer lo mismo, como me recordó el día que me case, tenía esa necesidad de correr a los brazos de Ed y no separarme de ellos nunca, pero ahora sabía que eso era imposible, que había situaciones en la cuales, la separación era necesaria, algunas veces temporales, como en nuestro caso, y algunas veces permanentes.
En ese momento moví mis ojos hacia la posición de Edward y vi que él no me quitaba la vista de encima, me sonreía de con ternura, amor, anhelo, uf muchos sentimientos a la vez, no recuerdo cual fue la reacción de Alice y de Jasper cuando por fin pudieron unir sus manos, tampoco recuerdo las palabras que les dedico el sacerdote a esa pareja de enamorados, solo recuerdo que los ojos de Edward y los míos no se despegaron y sobretodo recuerdo cuando vi que los labios de Edward se movían y articulaban un te amo y después volvió a articular un las amo
Fue en ese momento en que supe que mi vida no necesitaba nada más que esas dos personas que más amaba en este mundo, no necesitaba de carros lujos, joyas, viajes ni nada de eso, solo necesitaba saber que ellos dos estaba conmigo, que eran felices como lo era yo y que nunca nos separaríamos, claro a excepción de Lizzi, porque sabía que un día, muy lejano espero yo, tendría que dejarnos a su padre y a mí para poder hacer su vida con alguien que la haga igual o más feliz de que lo que sentía yo en este mismo momento.
-Mira bella – dijo Edward desde la sala, volteé y vi a mi nena de 6 meses ya gateando
-¡Oh! – exclame, mi bebe estaba tan grande, el tiempo pasaba demasiado rápido para mi gusto, parecía ayer cuando apenas podía abrir sus hermosos ojos y ahora ya gateaba… y en pocos meses caminaría – lizzi – la llame, y camine a su encuentro, agachándome para poder estar un poco más a su altura – mi amor, ven con mamá – le dije con voz tierna, algo que había notado, a la cual no podía resistirse, y lo hizo, volvió su cabecita y me miro y sonrió, y cambio de dirección, ya que se dirigía a Ed y ahora se dirigía hacia mí, cuando llego, algo agitada, la tome en brazos y bese su nariz, mejillas y frente, a lo cual ella solo reía un poco y movía sus manos y pies
-¡Oye! – Me reclamo Edward, lo cual no le gusto a Richi, que estaba sobre el sillón mirándonos, por lo que le gruño a Edward – ¿qué? – Le dijo Edward - se suponía que tenía que llegar hacia mí – dijo como niño chiquito… dios pensé, había veces que pensaba que tena dos niños en casa en vez de uno
-no le grites – le dije sin dejar de hacerle cariñitos a mi bebe, me alce de piso y me senté junto a Richi en el sillón y Edward también – crecen muy rápido ¿no crees?
-Si amor – me dijo algo melancólico, y tomando la mano de lizzi para besarla – solo esperemos que nunca se case para que siempre sea de nosotros
-Como se te ocurre decir eso, yo quiero que mi bebe encuentre a alguien que la ame y la respete y forme un familia, no en 15 años, obviamente, pero algún día llegara amor, así que hay que disfrutar estos momentos – le dije mirándolo
Llego diciembre, lizzi ya casi cumpliría los 8 meses y estaba muy activa, ya se sentaba solita y empezaba a balbucear, era muy platicadora, sobre todo con Edward, ya que en cuanto llegaba no me presentaba más atención, parecía que ella le quería contar todo lo acontecido en el día, y Edward la escuchaba encantado y le seguía la corriente…
Y hoy precisamente, parecía que no se quería callar nada, pues se durmió más tarde de lo normal
-Se divirtió mucho en el parque al parecer – me dijo Edward cuando se acostó en la cama
-Sí, la verdad es que si nos divertimos mucho… y al parecer ya pronto dirá su primera palabra comprensible – le dije con una gran sonrisa
-eso espero… por más que la hostigó por que diga mamá o papá, no quiere – me dijo con una mueca, mientras se acercaba a abrazarme y acomodar mi cabeza en su pecho – mañana vamos a comprar los regalos de la familia ¿te parece?
-Pero mañana es viernes, ¿no iras a trabajar? – le pregunte un poco sorprendida
-No, he adelantado algo de trabajo, así que desde mañana empiezan las vacaciones hasta la segunda semana de enero
-¡Oh! Qué bien – le dije dándole un beso en los labios – lizzi disfrutara mucho que estés en casa todo el día – le dije volviendo a poner mi cabeza sobre su hombro
-¿Y tú? – susurro
-También amor – le dije en un susurro
-¿bella?
-¿sí?
-te algo que contarte
-¿Qué pasa? – le dije un poco a la defensiva… sentí que algo anda mal y la verdad esperaba que no se estuviera repitiendo la historia otra vez… porque esta vez no perdonaría
OH! q creen que vaya a suceder? creen que edward sea capaz de volver a engañarla o solo sera algo irrelebante? no olviden dejar su Reviews! xfis... ellos son mi mayor motivacion para seguir escribiendo esta historia!
XOXO
P.D. Twitter: lucecitasky20 y el enlace a mi blog esta en mi perfil! visitenlo, ya que hay subire un preview del sig cap
