Hola!

Espero que les este gustando el fic.

Quiero daro las gracias a los lectores que lo siguen y a los que comentan...y por supuesto a los que me recomendaron Purificare tu sangre. Gracias a todos, y teniais razon, es un fic muy bueno y ahora lo sigo:D

Espero que os guste el tercer capi que voy a subir.

Gracias por todo y no lo dejen! :D


Tenía las maletas preparadas, lista para irse a ese viaje con Malfoy de no ser que faltaran dos horas aun; y allí estaba Hermione, frente a su gran espejo...

No podía creer que en todos esos años hubiera sido así...ahora, entendía porque todos se metían con ella, porque si que parecía una rata de biblioteca: el uniforme ancho, pelo alborotado, ojeras de dormir poco...Y por la mañana iría de viaje con Malfoy, un perfeccionista, culto, atractivo...¿atractivo? Bueno si, había que reconocerlo: era el chico más atractivo de todo Hogwarts. No podía permitir que se fuera de viaje con él y que él se viera mejor que ella. No quería dejar el colegio siendo una rata de biblioteca, una amargada…quería destacar, quería cambiar y de hecho lo haría.

Era la hora de irse. Bajo a la sala común con su maleta y para despedirse de sus amigos, pero ellos no tenían palabras para despedirse de ella.

-¿Hermione, eres tú?- dijo Harry con asombro. Ron no tenía palabras.

-Herm estas fabulosa!-Ginny estaba muy contenta con el cambio de su amiga.

La miraban y no veían a Hermione Granger, veían a una chica nueva, diferente…una chica bellísima, con rizos perfectamente definidos y unos jeans ajustados, con converses y un jersey blanco muy fino, por cuyo escote resbalaba un collar con una piedrecita brillante de color negra.

-Gracias...chicos, es la hora de irme, espero que se cuiden mientras yo no esté ¿eh?-Les dios un abrazo a los tres a la vez.- Les quiero.

Y salió de la sala común. Se dirigía a la orilla del lago, donde estaría la profesora McGonagall y su compañero Draco, y mientras caminaba por los pasillos todos la miraban asombrados, y a las chicas no les falto el tiempo para por lo bajito:

-¿sabéis que Granger se va de viaje con Malfoy?

-¿quién? ¿La rata de biblioteca?

-¿Estás viendo lo mismo que yo , Lav?

Ninguna chica lo podía creer. Siempre se veía como una perdedora empollona delante de todos, pero había cambiado...tenía el pelo suelto con media coleta, las ojeras cubierta con maquillaje, un brillo natural en los labios...ahora se veía bien, natural pero bien.

-¿Granger?-hasta la profesora se quedo helada.-Estas…muy guapa.

-Muchas gracias, profesora McGonagall.

- Te estábamos esperando. Es hora de zarpar...

-¿zarpar? Profesora, no me diga que vamos en barco...

-¡Claro! ¿Qué esperabas? Hay que cruzar un gran mar y os llevara tres días el llegar, no creo que puedan ir en expreso-rio suavemente. Malfoy no había dicho nada, solo se dedico a mirar...

-Buenos días, Malfoy.-Pero el chico no dejo de mirarla-¿Malfoy?

-eh…ah sí, Buenos días, Granger.-Otra vez igual…otra vez tenía esa mirada diferente, como perdida. Todo esto era nuevo para Hermione, pero lo de Malfoy era extremadamente raro, pero no tenía tiempo para rayarse ahora, tenían que irse.

-Bueno chicos…Compórtense ¿sí? ¡Os espero a la vuelta!

Y subieron al Barco. A Hermione le costó un poco, porque lo de viajar en barco no era precisamente lo que más le gustara…se mareaba, no le gustaban nada los barcos.

-¡Ah! Ustedes deben ser los estudiantes, ¿cierto?

-Sí, Yo soy Hermione Granger, y él es...-le costaría decirlo, nunca le llamo por su nombre-mi compañero Draco Malfoy. ¿Usted es…?

-El capitán del barco. Quiero informarles de que no son los únicos pasajeros del barco, si no que también viajan varias personas que se dirigen a East village. Les dirigiré a sus camarotes, por aquí por favor...

Quedaban justo enfrente, puerta con puerta. Si uno salía, lo primero que vería era el camarote del otro.

-Ah, chicos…antes de iros-añadió el capitán- la cena es a las nueve…

-¡Tan tarde!-dijeron ambos al unísono.

-Mmm…falta una hora.

-Señor…-Hermione siempre tan correcta-creo que se está confundiendo, solo son las… ¡¿ocho?

-Si señorita, ha habido un cambio de hora. Así es la magia. Y por favor, no me llamen señor, que no soy tan viejo…Llamadme Smith. Los veré en la cena.

Querían acomodarse, pero se tenía que duchar y preparar para la cena. A las nueve, se encontraron al salir de los camarotes:

-Ah, hola Malfoy, ¿sabes dónde está el comedor?

-Granger, estoy igual de perdido que tu, por si no lo sabes no todos los barcos son iguales, pero andemos, a lo mejor lo encontramos...

-Sí, lo siento, tienes razón...Perdóname, es que no subo mucho en barco.

-No importa, andemos a ver si lo encontramos.

Empezaron andando por muchos pasillos, pero se acabaron perdiendo. Al final, terminaron llegando a una cubierta con varias hamacas y ya eran más de las doce...así que se sentaron a descansar...

-Ya habrá cerrado, pero la verdad, se me paso el hambre.

-Si, a mi también...-Malfoy seguía igual de raro, y esta era la oportunidad perfecta para saber que era.

-Malfoy, siento mucho lo de tu padre, de verdad...

-Bah…-Hermione pensó por un momento en no hablarle por ese acto de frialdad, pero al cabo de un rato le contesto para romper el frio silencio.- en realidad me alegro de que le metieran allí.

-¡Pero es tu padre!

-Sí, mi padre... ¿llamas padre a alguien que busca su bien propio? No le importaba nadie ni nada...

-¿qué quieres decir?

-Como veras, este año me habrás notado distinto.

-Sí, ahora que lo dices, eres...

-Otro, si. Antes solo fui lo que mi padre quería que fuera...nunca me gusto insultar a nadie ni creerme superior, y mucho menos no tener tantos amigos, exceptuando a los pringados de Crabble y Goyle...

-Pues lo simulabas bien...

-Si no lo hacía me pegaba…-Hermione giro bruscamente la cabeza, no se esperaba esa respuesta.- más que a mí, a mi madre. Todo lo hice para protegerla...

No lo podía creer. Todo aquello parecía tan irreal…tato tiempo viéndolo y nunca sabía lo que sufría. Pero por una vez en la vida, Malfoy parecía sincero…se le notaba en la cara.

-Muchas veces te llame sangre sucia…-agacho la cabeza y soltó un suspiro.-y la verdad, lo siento mucho… a mí la sangre no me importa, nunca considere a nadie inferior a mí, es más, me metieron en Slytherin porque mi padre pago por ello...quería que fuera una copia exacta a el...

-Lo siento…

-¿siempre pides perdón por todo? Jajá…no importa.-Una pequeña sonrisa apenas visible salió de la boca del chico…y aunque apenas se noto, por lo menos estuvo ahí.

- ¿nunca has pensado en hablar con los demás y explicarlo?

-¿para qué? No sirve de nada...el odio y el rencor acumulado no se borra con un simple lo siento...

-Pues el mío si.

-¿qué?-La miro a los ojos.

-Que después de escuchar lo que me has dicho, creo que no hay motivos para odiarte, es más, creo que podríamos ser muy buenos amigos...

-já, que ingenua...-Eso le molesto a Hermione. Pensó que lo decía con desinterés, como antes.

-lo siento, se me olvidaba que era una rata de biblioteca...-bufo molesta.

-¡No! eso da igual...cada uno es como quiere, además, no eres ningúna rata de biblioteca…aunque el mote te lo puse yo, perdóname; lo decía por tus amigos...

-Seguro que si les explicas te entienden.-el chico se quedo callado contemplando las estrellas...-entonces, ¿amigos?

-Mira, esa es la osa mayor...

-¡No cambies de tema!-el chico se rio descaradamente...

-Que graciosa te pones cuando te enfadas ¿lo sabías?

-No tiene gracia....-pero al final ella también acabo riendo. ¿Quién iba a pensar que detrás de esa cara de chico malo, asqueroso y despreciable se escondía un niño adorable? Todos lo veían como un engreído y arrogante rubio de cuerpo atlético que vacilaba ante todos, pero nadie pensó que lo hacía por protección, que en realidad era el niño mas simpático, dulce y honesto que alguien podía conocer.

-es tarde, vámonos ya a dormir, ¿no crees?

-Sí. Sera mejor que volvamos.

Y por el camino, se volvieron a perder; pero más tarde llegaron a sus habitaciones. Por el camino a estas, fueron riendo provocando que se despertaran los demás pasajeros, y corrían para evitar las broncas que les echarían por ello.

-Buenas noches...Hermione-Y el chico le deposito un beso en la mejilla. No lo podía creer, la llamo por su nombre. El nuevo Mal...Draco era diferente al otro. Más que diferente, opuesto.

-Buenas noches Draco.

Estaba echada en su cama, notando el movimiento del barco, y recordando a aquel chico adorable que conoció un año antes de ir a Hogwarts.

*Flashback *

Era un dia soleado…uno de los pocos días soleados de Londres. Hermione estaba con su Hermana mayor de compras, pero se escapo al parque y se escondió detrás de un arbusto a comerse el helad de vainilla que tenía en las manos. Allí se encontró con un niño de su edad. Era muy guapo, y llevaba un gorrito negro, pero estaba llorando.

-Hola, ¿qué te pasa?

-¿quién eres?

-Me llamo...

-Lo siento, mi padre no me deja hablar con nadie que él me diga.

-Pero yo soy buena...y además soy maga-la chica sonrió.

-¿Si? ¡Yo también! Pero...yo no puedo habar contigo.

-Bueno, ¿por qué llorabas?

-Es que mi madre y yo hemos venido de compras a escondidas de mi padre...el dice que el mundo muggle es muy malo y feo.

-¿Es eso? Pero no pasa nada…

-Si pasa…el año que viene empiezo el cole…voy a ir a una escuela de magia, pero como mi padre no me deja hablar con nadie no tendré amigos…

-Mira, toma esto, así tendrás asegurado una amiga- y le entrego un pequeño collar que tenía una piedrecita rosada brillante colgando.-cuando te vea el collar me acordare de que eres mi amigo.

-¿qué es?-

-Es una piedra de la suerte, un amuleto.

-ah, yo también tengo uno…toma.-le dio una piedrecilla brillante de color negra, pero era muy valiosa y no era para llevar en collar, (aunque con los años la modifico y le puso un colgante plateado).-me la regalo mi madre, así te podre conocer yo también. Me tengo que ir…mi mama me está buscando. ¡Adiós amiga!

-¡Adiós!

* Fin de los recuerdos *