Bueno aquí estoy de nuevo con la continuación (: Espero la disfruten
*Digimon no me pertenece & BLABLABLA (:
2. Welcome?
El detective miro con cierto deje de desconfianza al joven que se encontraba ahora de pie, siempre le había sucedido que el asesino era el que se levantaba primero para tener más confianza por parte del detective.
-Bien, empezaremos de una forma diferente- dijo con voz fría el detective cambiando por completo el rumbo de la investigación
Yolei miró a los sospechosos, los cuales se removían incómodos en sus asientos, luego miró a su jefe con el ceño fruncido, ahora tendría que cambiar todo su plan
El detective camino de un lado a otro de la habitación mirando a cada sospechoso de uno en uno detenidamente, se aclaró la garganta.
-Bien empezaremos con algo simple- dijo el detective con voz ronca – Quiero que cada uno de ustedes me diga que vínculo tienen con el Dr. Kido, y en que lugar estaban a la media noche y una lista de testigos que pueda confirmarlo- finalizó ante las miradas atónitas de los sospechosos y de sus ayudantes, sonrió un poco y cambió de nuevo su expresión retándolos con la mirada esperando que alguien se atreviera a hablar, ya no les era tan fácil ponerse de pie y decir que el de alado había sido el culpable
Cody se sentó en un pequeño sillón rojo que se encontraba cerca de la chimenea y se mordió el labio inferior y empezó a juguetear con sus manos, se encontraba nervioso y el sudor resbalaba por su frente, nunca se había encontrado en una situación así y francamente en esta no quería fallar, miró a Yolei la cual también lo miraba fijamente, tendrían que hablar acerca de la decisión de su jefe luego.
-Y bien Usted Señor se veía tan dispuesto a culpar a cualquiera de esta sala, ¿Porque no me hace el honor de comenzar?- le dijo el detective mirándolo con una mueca divertida.
El joven del sombrero carraspeó y se puso de pie, le dirigió una mirada al hombre que se encontraba a su lado y este solo se encogió de hombros, mirando fijamente cada movimiento que el chico hacia
-Mi nombre es Takeru Takaishi- dijo el joven rubio mirando directamente al detective a los ojos- Tengo 20 años y era el asistente del Dr. Kido, trabajaba con el en su consultorio.
-Bien, y dónde estuvo a la medianoche, que llevaba puesto y un testigo que pueda confirmarlo- le dijo el detective mirándolo con cierta desconfianza
Takeru suspiró y se quito el sombrero dejando ver su largo cabello rubio, se metió una mano al bolsillo del chaleco y saco un reloj de oro, cómo si chocando la hora en aquel costoso aparato hallara la respuesta.
-Me encontraba en la cocina- dijo al fin tras largos minutos- Estaba preparando una bebida, es decir me encontraba muy estresado.
El detective lo miró con cierta desconfianza y suspiró Takeru lo miró fijamente a los ojos y espero impaciente que el detective le dijera que podía tomar asiento, las palmas de las manos le sudaban mientras se mordía el interior de la mejilla, no podía dejar que el detective supiera, no podía
-Bien Sr. Takaishi, puede tomar asiento por ahora, el rubio soltó un suspiro de alivio sutilmente y tomo asiento comenzando a juguetear con su reloj.
El detective volvió a mirar a los sospechosos y se fijo en una mujer, era muy atractiva, se fijó en su pálida piel y luego fijó la vista en sus labios, reconoció el labial enseguida, ahogo un gritó de sorpresa, y en ves puso una mirada gélida
-Srta. Puede ponerse de pie por favor- le dijo el detective mirándola directamente a los ojos
La joven de piel blanca se puso de pie, sin lugar a dudas era una mujer atractiva, alta y delgada, el detective suspiró le daba un leve aire a su difunta esposa.
-¿Que necesita detective?- susurró coquetamente mientras se pasaba lentamente una mano por los cabellos castaños y le guiñaba un ojo al hombre.
El detective carraspeó un poco y volteó hacia donde sus asistentes se encontraban susurrando algo mientras tomaban notas en el cuaderno de la mujer de cabellos violeta, el detective rodó los ojos y volvió a dirigirse a la castaña que lo veía con una sonrisa burlona.
-Sabe lo que tiene que contestar así que no se haga la graciosa conmigo- le respondió bruscamente borrando completamente la sonrisa del rostro de la joven
La castaña gruñó indignada, nunca ningún hombre había osado hablarle así, se acomodo un poco el vestido rojo escarlata, con movimientos un tanto sugestivos, debía ser que aquel inspector era ciego o algo por el estilo, porque nadie podía resistírsele, o al menos eso pensaba ella
-Mi nombre es Mimi Tachikawa- dijo con una media sonrisa – Pero tu puedes decirme Meems- agregó guiñándole un ojo al detective, el cual solo suspiro con desesperación, al ver que sus tácticas no harían que dejaran de interrogarla suspiró y con un tono más serio añadió- Como ya le dije me llamó Mimi Tachikawa, tengo veintiún años y bueno Jou y yo teníamos nuestros asuntos- susurró con un poco de coquetería y una risita.
-¿Que clase de asuntos Srta. Tachikawa- gruñó el detective mientras la miraba furioso, no le agradaba ninguna clase de juego durante una investigación
La castaña abrió la boca y la cerró, se mordió el labio inferior y miró a los otros ocho sospechosos que la miraban con ojos y sonrisas burlonas, todos ahí sabían que clase de trabajos hacía la Tachikawa.
-Usted entiende a que me refiero Sr.- resopló Mimi- Y si se lo preguntaba a la media noche me encontraba en el Ball con TODOS los invitados, ahí están sus testigos
Para Mimi era más fácil actuar molesta cuándo se encontraba nerviosa, miró al detective con indiferencia a pesar de que detrás de aquella fría mirada miel escondía algo muy pesado, y que definitivamente le causaría problemas, graves problemas, así que así sería mejor mantenerlo todo en secreto.
El detective le hizo un ademán a Mimi para que se sentara, ella agradeció con un movimiento de cabeza y a los pocos minutos de tomar asiento comenzó a retocar su maquillaje y pelo, por el rabillo del ojo el detective pudo notar que la castaña sacaba de su bolso un tubo de lápiz labial, era un contenedor dorado con decorados en negro, no pudo evitar que su esposa le llegara a la mente, en su tocador mientras se colocaba ese lápiz labial, aquel tono carmín #2.
-Bien tomemos un descanso- dijo el detective saliendo de la sala de estar que en los últimos minutos que estuvo allí se le hizo la habitación más pequeña en la que hubiera estado.
Dentro de la sala Cody y Yolei continuaban discutiendo sin prestar la más mínima atención a los sospechosos, los cuales se miraba los unos a los otros con cierta desconfianza
-Yolei ya te e dicho, debe haber una manera- le susurró Cody a la mujer la cual solo asintió levemente con la cabeza
-Ya lo se, pero tenemos que hacerlo sin que el jefe se entere- respondió la joven de cabellos lilas mientras dirigía una mirada a la puerta, escuchó unos pasos pesados que se acercaban lentamente, le hizo una señal a Cody para que guardara silencio y ambos volvieron a retomar las poses de ayudantes eficientes los cuales examinaban al grupo de sospechosos exhaustivamente, se dirigieron una última mirada cómplice, nunca nadie se enteraría no debían enterarse
El detective entró con paso cansado tallándose los ojos con evidente molestia, la cabeza le dolía un poco por el mero hecho de pensar en las mil maneras en las que Takeru o Mimi hubieran podido matar al Dr. Kido, y seguía en la línea de salida, debía investigar un poco más y hacer que todos fueran honestos, aunque tuviera que usar las tácticas que su maestro le había enseñado.
-Bien, continuemos- dijo el detective con un tono de voz un poco molesto- Tu, ponte de pie
Un joven alto que vestía un elegante traje negro se puso de pie y miró al detective sin miedo alguno, se veía decidido y bastante confiado
-Bueno, ya sabes lo que tienes que decirme- le respondió el detective retándolo con la mirada
El joven del traje negro le sonrió y se dispuso a hablar.
Yo se :/ Corto, corto, CORTO pero no tenía mucha inspiración, ojala les haya gustado & sigan dejando Reviews :)
ACTUALIZACIÓN: viernes 15 de julio
ENJOY :D
Recuerden dejen REVIEWS no hace daño.
