Bueno aquí sigo con esto... jajaja espero que todavía no me odies por actualizar cada año, pero es que últimamente la musa se pasa poco a verme... gracias por seguirme. Los personajes pertenecen a Kishimoto Sama, yo solo hago que mi cabeza haga historias con ellos.
Lee y Neji llegaron corriendo a donde estaba Tenten después de soltarse de la prisión; al ver a Kankuro se frenaron en seco con los ojos muy abiertos, como Tenten.
-Linda flor- Lee término cogiendo a Tenten por las axilas para levantarla del suelo, pero ni ella ni él le quitaron el ojo a Kankuro de encima.
-Kankuro Kun- Tenten se soltó de los brazos de Lee y se lanzó a darle un abrazo.
-Bueno… Parece que estáis viendo un fantasma- se rió el ninja de su propia broma.
-Pensábamos que estabas muerto- dijo Neji apretando los dientes al ver que Tenten no le soltaba.
-Já, ¿crees que alguien tan mediocre iba a acabar conmigo? Cierto es que me dejó inconsciente, pero cuando desperté seguí el rastro de Tenten hasta aquí.- Tenten deshizo el abrazo y le miró, le toco la cara con la mano.- Parece que no te creas que esté vivo.
-Sasuke dijo que te había matado, y Gaara enterró tu cuerpo- dijo la Kunoichi todavía incapaz de separarse de él.
-Lo que enterró Gaara era mi marioneta… Fue el señuelo que le puse a Sasuke para que picara y lo hizo… Sin su maravilloso sharingan no ve nada.
Neji se acercó a Tenten y la retiró de Kankuro, abrazándola. La joven no se resistió, estaba de nuevo en estado de shock… No se podía creer que estuviera viva; estaba esperando el golpe de Kisame y entonces ahí estaba Kankuro, después de haberle oído morir a manos de Sasuke.
-Veo que sigues igual de sobreprotector con Tenten.
-Por tu culpa, maldito loco, casi la matan.
-Creo que la acabo de salvar la vida… Si hubiera sido por ti ahora mismo, estaríais los tres criando malvas.
-Cuando el Uchiha te dejó inconsciente se fue a por ella con tu apariencia y ella confiada de que eras tú no se protegió; si Naruto no llega a oler su chakra Tenten estaría muerta, porque eres un baboso.
-Neji, Tenten, Lee- oyeron una voz que gritaba desde el otro lado del bosque.
-Ese es Shikamaru- dijo Lee.
-Sí, se acerca corriendo con Temari y Gaara- dijo Neji activando el Byakugan.
-Shikamaru, en el claro- gritó Lee.
Shikamaru, Temari y Gaara aparecieron en una ola de arena que iba derrumbando los árboles a su paso, para ver dónde estaban los tres. Cuando los encontró la ola de arena desapareció y los tres cayeron al suelo.
-¡Hermano!- gritó Temari- Kankuro, estás vivo- Temari se lanzó a los brazos de su hermano y a Kankuro se le cayeron un par de lágrimas a oír llorar a su hermana en su hombro. –Gaara, está vivo.
-Lo veo hermana- dijo Gaara mostrándose de mármol como de costumbre, pero sonriendo al ver a su hermano.
-¿Cómo estás Kankuro San?- dijo Shikamaru dándole la mano.
-Muy bien Shikamaru, preparado para darle una patada en culo a Sasuke.
-Esa es la actitud Kankuro- dijo Lee, que tenía ganas de seguir peleando.
-Pues para eso he venido a buscaros, para ver si vosotros también teníais bajas.
-No, aquí no… No me digas que alguien ha muerto.
-No, Tenten, tranquila, Shino y Chouji están bastante apaleados y ya no pueden luchar porque el próximo golpe podría ser mortal. Se los han llevado Kiba e Ino encima de Akamaru a la arena, que es el lugar amigo que más cerca nos pilla.
-Gracias al cielo- dijo la kunoichi aliviada por la noticia de Shikamaru.
-Bueno, vamos todos a ayudar a Naruto y Sakura.
Gaara volvió a hacer salir su ola de arena para llevarlos hasta el lugar donde estaba Naruto. A Tenten le costaba un montón mantener el equilibrio en aquella ola, así que Kankuro, se acercó y la cogió de la cintura haciendo que no se cayera. La chica miraba de reojo a Neji, a quien le hubiera gustado hacer lo mismo, pero tampoco estaba acostumbrado a ese transporte y hacía lo posible por no caerse. Lee sin embargo tenía cara de estar pasándoselo en grande.
Cuando divisaron un pelo rubio pararon y vieron a Naruto, Sakura y Sai mirando a la gran puerta de la cueva donde supuestamente estaba Sasuke.
-Le he perseguido un rato durante el bosque cuando perseguía a Tenten, pero finalmente se ha vuelto a meter aquí- decía Sai.
-¿Venía detrás de nosotros?- preguntó Lee.
-Sí, justo detrás del otro Sasuke- explicó Naruto- Por cierto, ¿quién era?
-Kisame- dijo Kankuro.
Naruto por fin se dio la vuelta al reconocer la voz de Kankuro, miró a Tenten y esta asintió con la cabeza para asegurar a Naruto que su vista no le estaba causando una mala jugada.
-Bienvenido Kankuro- dijo el ninja rubio sin más volviendo a girar la cabeza.
-¿Entramos Naruto?-preguntando Sai viendo el silencio de la escena.
-No, todavía no. Sakura- dijo el rubio mirando a su amiga- encárgate de curar a todos los que estén heridos y cuando todos estemos en buena forma entonces entraremos en la cueva.
Neji, Lee y Temari se acercaron a Sakura para que les mirara las heridas y los dolores que podían tener por el cuerpo por sus respectivas peleas.
-Gaara…- le llamó Naruto que se había alejado un poco del grupo- ¿puedes venir un momento? Tengo que hablar contigo.
Gaara y Naruto se adentraron un poco en el bosque, siempre mirando de reojo hacia donde se encontraban los demás por si acaso a Sasuke le diera por atacarlos, y Naruto comenzó a hablar.
-Mira- empezó Naruto- como no sé en qué estado voy a salir de esa cueva…- Gaara puso cara de resignación como queriendo decir que no iba a dejar que le pasara nada y Naruto la ignoró- quería contarte algo que tiene que ver con Naruko antes de entrar.
-¿De Naruko?- repitió Gaara- ¿Has sabido algo de ella?
-No, Gaara, no he sabido nada ella- Gaara le apremió con la mirada para que le dijera qué era lo que pasaba con Naruko. No era de las personas que se solían impacientar con nada- Es que Naruko- Naruto puso los de dedos en forma de cruz y una nube de humo lo envolvió. Al disolverse el humo blanco Gaara no dio crédito a sus ojos; delante de él, estaba la mujer con la que se había estado acostando y la única mujer que había conseguido hacerle sentir algo… De pie, mirándole, con esos ojos azules y ese pelo rubio que tanto le gustaban. Naruto se acercó a él y le besó, el Kazekage estaba confundido por aquel beso, era como siempre pero de manera distinta; era un beso lleno de arrepentimiento, lleno de sinceridad, tranquilo y suave. Gaara cerró los ojos para disfrutarlo y cuando los volvió a abrir la persona que le besaba ya no era una mujer, era Naruto. La pared de arena de Gaara saltó y empujó a Naruto, tirándole al suelo.
-Gaara…- dijo Naruto desde el suelo viendo la cara de rabia del Kazekage.
-Eras tú… Todo este tiempo… ¿Naruko no existe?
-No, Gaara… Era yo- Se levantó del suelo y se intentó acercar al joven.
-¡No te acerques!- la arena volvió a atacar a Naruto al mismo tiempo que Gaara gritaba- Me has engañado… te has reído de mí…
-No Gaara, no me he reido d…
-¡¿No?- gritaba el pelirrojo tirando ráfagas de arena mientras Naruto intentaba esquivarlas- ¡¿Y hacerte pasar por una mujer qué era…?
-Pensé que como hombre… Nunca te gustaría…
Gaara frenó las ráfagas de arena. Naruto también paró de saltar al ver que por fin había entendido sus motivos.
-¿Te hiciste pasar por mujer para poder acostarte conmigo?
-No, Gaara, lo hice porque me había enamorado de ti, desde el día que te salvé de Akatsuki. Cuando te vi muerto, pensaba que mi vida se había acabado, oía al Kyubi salir de mí para matar a todo lo que estaba alrededor, ya no me importaba nada, pero entonces la vieja Chiyo se sacrificó por ti, y tú volviste. Desde ese día decidí que te iba a hacer feliz y que jamás permitiría que te pasara nada. Por eso pasé a ser Naruko, para que me dejaras estar cerca de ti. No importa quien fuera, Naruto o Naruko… Siempre he estado enamorado de ti.
Gaara no tenía palabras para aquello, se había quedado mudo ante la declaración de Naruto, se dio la vuelta para volver a donde estaban todos los demás.
-Gaara- dijo Naruto con voz suplicante, lo que hizo parar al Kazekage- ¿No vas a decir nada?
-No tengo nada que decir… Eres un buen amigo, pero eres un hombre… No puedo verte como nada más…- Se dio la vuelta y vio como a Naruto se le escapaban las lágrimas -Naruto- el rubio miró al pelirrojo- te pienso proteger con mi vida, pero no me pidas te trate como a Naruko, porque no puedo.
Gaara se fue del lugar, y Naruto cayó de rodillas en el suelo llorando como un loco.
