Doble personalidad

Capitulo 12: El último adiós

Habían pasado dos días desde que había ocurrido la tragedia, Joey se encontraba haciendo los preparativos del funeral, quería hacerlo con todo el respeto posible, respeto que sus amigos no recibieron en vida, los gastos del funeral estaban corriendo por parte de Tyler ya que después de enterarse de lo que había ocurrido también entristeció ya que jamás se imagino este final para los dos hermanos, Tyler ayudaba a Joey para que no cayera en depresión, Joey estaba sobrellevando bien la perdida de sus seres mas queridos en el mundo pero aun así le dolía mucho, no quería creer que de un momento a otro sus amigos ya no estuvieran a su lado, era una injusticia el haber perdido a lo mas valioso que tenia en este mundo.

Estaba en la sala de su casa sentado con una lata de soda en sus manos, recordaba el consejo que Tyler le había dado: "una perdida así siempre duele y es difícil de superar pero no recuerdes a tus amigos con tristeza ya que a ellos no les hubiera gustado, siempre recuerda con alegría todos los momentos felices que pasaron juntos, ellos siguen en tu corazón su recuerdo los mantiene vivos y solo cuando tu mueras ellos morirán"

Tyler tenía razón en eso pero aun así era difícil aceptar su perdida, estando sentado un pequeño recuerdo vino a su mente, el día que conoció a Yami y Yugi.

-RECUERDO-

Era un día soleado, dos pequeños niños que eran hermanos, ninguno de los dos tenían no mas de 6 años, jugaban en el parque a la pelota con su madre, cuando el más pequeño voló la pelota lejos.

-Yo iré por ella.- dijo el mayor de los hermanos.

Buscaba su pelota cuando vio una pelea entre 3 niños, 2 de ellos tenían acorralado a un niño rubio de ojos color miel, se le hizo injusto 2 contra 1 además de que aquellos dos niños eran mas grandes que el, cuando uno de los dos niños iba a darle un golpe al pequeño rubio se abalanzo sobre el tirándolo al piso.

-Oye tu no te metas, este no es tu asunto.- en eso el niño rubio aprovecho para zafarse del agarre en que lo tenían.

-Gracias por tu ayuda.- dijo el rubio.

-De nada

Vieron que los otros 2 niños se les abalanzaron pero ellos al pelear hacían un gran equipo logrando vencer y ahuyentar a sus oponentes.

-Como dije gracias por tu ayuda peleas muy bien, me llamo Joey Wheeler ¿Cómo te llamas?

-Me llamo Yami Moto es un gusto conocerte Joey.- en eso se escucho el grito de su madre, llamándolo.- mi mamá me esta llamando acompáñame.

Los dos fueron a donde estaba la madre de Yami, cuando lo vio se preocupo ya que tenia unos raspones en la cara.

-Mi vida ¿Qué te paso?- pregunto preocupada.

-Había dos niños grandes que atacaron a Joey, yo lo ayude, era muy injusto 2 contra 1.

-Lamento las molestias señora.- se disculpo Joey estando algo apenado por lo sucedido.

-Mi pequeño valiente lo bueno es que los dos están bien y nada malo les paso.

-Joey ella es mi mamá y el es mi hermanito Yugi.- Joey los saludo.

-Hola, mi hermano es un héroe.- esa ocurrencia del pequeño Yugi hizo que todos se rieran.

-Espero podamos ser amigos Yami.

-Desde este momento somos amigos Joey.- dijo Yami con una gran sonrisa en su pequeño rostro.

-FIN DEL RECUERDO-

Después de eso que comenzaron a asistir a la misma primaria y se hicieron amigos inseparables, Joey recordaba eso con una sonrisa en su rostro ya que ese recuerdo era uno de los más atesorados en su corazón.

-Es irónico amigo como te enfrentaste a esos dos bravucones y a otros que vinieron con el tiempo pero a tu abuelo no te enfrentabas mucho, el te domino, te quito tu alegría y las ganas de vivir.- Joey dijo eso con algo de enojo ya que era verdad Yami se enfrentaba a muchos de una manera física pero no fue capaz de regresar ni un solo golpe a aquel que lo masacraba y que en mas de una vez estuvo a punto de matarlo debido a los golpes que le propinaba, no fue capaz de demostrarle a la fuerza a Solomon que debía respetarlo tanto a el como a Yugi.

-Sin duda vivimos muy buenos momentos e hicimos muchas travesuras y nos metíamos en cada lio del cual lográbamos salir.

Joey se lo decía a si mismo pero hablaba como si se lo estuviera diciendo a Yami o a Yugi, recordar todo aquello que hicieron los hermanos Moto y él le traía felicidad pero a la vez mucha tristeza. Recordaba los buenos momentos con sus amigos también las palabras de aliento que Yami le dijo cuando sus padres se divorciaron: "todo estará bien, se que ahora te sientes triste pero ya pasara ya que estoy contigo para ayudarte a superarlo, lo haremos juntos".- todo venia a su mente como si estuviera viendo una película y como tal vino el momento en que los vio por primera vez golpeados eso era algo que jamás iba a olvidar.

-RECUERDO-

Era un día caluroso de primavera Joey esperaba en el salón a sus dos amigos cuando los vio llegar fue a saludarlos pero ellos estaban muy serios.

-Hola amigos ¿Cómo están?- Yugi paso de largo pero Yami se paro a contestar el saludo.

-Hola Joey estamos bien.- estaba muy serio, no sonreía y eso era raro en el.

-Estas muy serio ¿Todavía sigues triste por ya sabes?- refiriéndose a la muerte de la madre de ambos chicos que no tenia mucho que había sucedido.

-Si todavía no lo aceptamos, no te preocupes.- Yami siguió su camino para alcanzar a Yugi, cuando dio media vuelta Joey noto un pequeño moretón en la parte de atrás de su cuello.

-Yami ¿Qué te paso? Tienes morado atrás de tu cuello.- Yami se puso nervioso.

-Estoy bien lo que pasa es que me caí y me pegue, no es nada.- Joey le creyó en esos momentos y no sospecho nada sino hasta unos días después Yugi estaba triste todo el tiempo y Yami comenzaba a caminar muy lento también parecía que le dolía caminar por los gestos que hacia.

-¿Seguros que están bien? Últimamente los he visto muy mal.

-Ya te dije que estamos bien Joey, no te preocupes.- esta vez Joey no le creyó solo se quedo mirando a los dos hermanos, le dio una palmada en la espalda a Yami pero este casi da un grito de lo mucho que le había dolido aquella acción.

-Vez no estas bien mas bien estas adolorido ¿Qué es lo que te ha pasado?- vio que Yugi tampoco había pronunciado palabra y vio que quería llorar, últimamente solo se mantenía muy callado- ¿Qué les pasa? Últimamente han estado muy raros.- Yugi decidió romper el silencio de lo que realmente pasaba.

-Es nuestro abuelo, hace 1 semana empezó a pegarnos, ayer lastimo mucho a Yami.- dijo manteniendo la mirada en el piso, Yami volteo a otro lado no queriendo encarar a Joey.

-Wow eso no me lo esperaba ¿Por qué no me querían decir nada? ¿Acaso no confían en mi?- pensando que esa era la razón de su silencio.

-No es eso Joey, es que es tan vergonzoso y no queríamos que te preocuparas.- dijo Yami admitiendo que esa era la razón de su comportamiento.

-Son mis amigos yo siempre me voy a preocupar por ustedes.

Ellos le mostraron una sonrisa al verse apoyados por su mejor amigo.

-FIN DEL RECUERDO-

Recordaba eso muy bien, cada día los veía golpeados sin una esperanza de poder escapar de su tortura, cada día la alegría que había existido en ellos iba desapareciendo hasta que se veía la tristeza y una desolación total en sus rostros, sus otros amigos les habían dicho que no querían volverlos a ver y el recibió amenazas de parte del abuelo Solomon para que se alejara ya que de lo contrario le causaría mucho daño pero el no podía hacerlo, no podía dejarlos solos a merced de aquel tirano, la solución seguir con su amistad pero a escondidas.

-Lo odio tanto, para mi ese sujeto los asesino, por su culpa ustedes ya no están a mi lado mis queridos hermanos.- derramos unas lagrimas.- jamás los voy a olvidar.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Mientras en la casa tienda Solomon caminaba alrededor del sofá desesperado, su mirada ya se veía insana, se tapaba los oídos como queriendo callar las voces que lo torturaban desde la muerte de sus nietos, escuchaba muy claramente aquellos gritos que siempre había escuchado cuando los golpeaba pero ahora le parecían muy tortuosos, se había dado cuenta de que había hecho mucho mal a la única familia que le había quedado pero ya era demasiado tarde para darse cuenta, fue a un rincón de la casa donde su mente hizo que visualizara una de las tantas escenas en donde golpeaba a Yami sin piedad alguna, en eso creyó escucharlo suplicar.

-¡Por favor abuelito ya no me pegues, me duele mucho por favor ya no!- Yami estaba arrodillado en el piso temblando de miedo y rogaba con lagrimas en los ojos para no ser golpeado mas ya que su cuerpo estaba muy adolorido por los golpes recibidos anteriormente, vio claramente en contestación a aquella suplica un golpe mas sobre su pequeño cuerpo de 10 años, vio como gritaba, lloraba y se retorcía ante el dolor de ser golpeado por quien se suponía que debía cuidarlo.- ¡YA NOOOO! ¿Por qué nos odias tanto abuelito? ¿Por qué? Sniff.

Solomon quería creer que esa era otra persona golpeando a su nieto pero la realidad es que era el quien hacia aquella atroz acción, contemplo como después de recibir mas golpes el pequeño Yami no soporto mas quedando en la inconsciencia, cerro sus ojos al ver como estaba cubierto de sangre respirando muy lentamente y el con una expresión de satisfacción al verlo en ese estado tan deplorable. Así había sido en esos últimos días, su mente hacia que recordara de una manera tan vivida la tortura aplicada a los dos hermanos, su mente se estaba encargando de torturarlo con sus acciones pasadas haciendo que las recordara y que estas no lo dejaran en paz.

Se alejo de ahí y subió a la planta alta de la casa donde se visualizo otra escena pero esta vez con Yugi, se veía a si mismo entrando a la habitación del mas pequeño con una gran palo en las manos, lo vio golpeándolo y también con lagrimas en los ojos suplicando para que se detuviera.

-¡Abuelito ya no, ya no, me duele mucho, ya no me pegues sniff!- en eso vio que hacia otra acción contra Yugi, comenzó a tocarlo donde no debía lastimándolo aun mas, Yugi suplicaba para que su abuelo no continuara con aquella acción que estaba lastimándolo mucho.- ¡NOOO POR FAVOR NOOO! ¡DUELE! ¡ME DUELE!

Bajo corriendo de ahí, no podía soportar ver aquella escena donde comenzó a violar a su pequeño nieto, otras escenas vinieron a su mente eran como una película de horror y lo peor es que el era el protagonista donde torturaba a dos niños inocentes, unos pequeños que no tenían la culpa de su enfado, un enfado surgido tras la muerte de su hija, quería desquitarse por el dolor sufrido y quienes pagaron las consecuencias fueron sus dos nietos. Seguía escuchando los gritos de suplica de Yami y Yugi los cuales era muy desgarradores, ni el mas valiente habría soportado escuchar tales gritos de dolor, desesperación y angustia de dos pequeños.

-¡Ya basta! ¡Dejen de torturarme así!- cayo de rodillas.- lo siento, lo siento.- decía en susurro mientras derramaba lagrimas pero aquello no servía ya que las voces se hicieron mas fuertes, al parecer estaba condenado a que su mente lo torturaría de esa manera por el resto de su vida y ese era el peor castigo de todos.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Paso una semana era el día del funeral, Joey veía con tristeza los dos ataúdes, se sentía tan destrozado, sintió una mano en su hombro, al voltear se encontró con Tyler.

-Estas siendo muy fuerte con esta situación, te admiro por ello.- se expreso Tyler.

-Doctor Tyler debo agradecerle por tratar de ayudar a mis amigos y por ayudarme a sobrellevar su perdida, pero aun me duele mucho.

-No debes agradecerme lo hice con las mejores intenciones del mundo, se que los quería mucho ya que los considerabas tus hermanos solo recuérdalos con felicidad y no tristeza.

-Así lo hare doctor.- Joey se acerco a los ataúdes los cuales estaban abiertos mostrando los rostros de Yami y Yugi, aquellos rostros que alguna vez estuvieron llenos de vida ahora se mostraban pálidos, marchitos y sin vida.- jamás los voy a olvidar.- en medio de sus pensamientos escucho una voz por detrás.

-Lo sentimos mucho Joey.- dijo la voz de una chica, Joey volteo y puso un gesto de desagrado.

-No creo que les importe así que ahora vayan a darle su lastima a otro lado.- dijo Joey.

-Vamos Joey ¿Acaso crees que no tenemos derecho de estar aquí con nuestros amigos?- Joey enfureció al escuchar eso.

-¿Amigos? ¿Cómo te atreves a decir eso Tristán? Según yo se un amigo no abandona en los momentos difíciles y ustedes les dijeron que no querían saber nada de ellos y ¿Ahora resulta que son sus amigos? Váyanse al diablo.

-Estábamos asustados por el señor Moto y sus amenazas, fue un gran error y ahora nos arrepentimos de eso.- dijo Tea con mucha tristeza.

-Muy tarde para eso, por si no lo recuerdas Tea a mi también me amenazo pero yo me quede para apoyarlos a pesar de todo sin en cambio ustedes son tan malditos como el desgraciado que me los arrebato ya que ustedes no quisieron quedarse para brindar su apoyo en el momento en que ellos mas lo necesitaron, ustedes jamás sabrán ni se imaginaran todas las malas que ellos pasaron.

-Claro que podemos imaginarlo Joey…

-¿Enserio? no lo creo y se los diré, Yami fue torturado y siempre era molido a golpes y Yugi fue violado, todo eso se los hizo el abuelo Solomon, Yugi a causa de todo eso creo una personalidad llamada Dark que termino asesinando a Yami y después Yugi recobro la conciencia y al darse cuenta de lo que había hecho termino suicidándose.- Tea y Tristán estaban sorprendidos, Joey tenia razón eso jamás se lo imaginaron.- si quieren dar su respeto lárguense de aquí, creo que es lo menos que podrían hacer.

-Pero Joey…

-Pero nada Tristán, créanme me estoy conteniendo para no dejarte en muletas como te lo mereces por respeto a mis amigos, no quieran acabar con mi amabilidad, ahora largo no los quiero volver a ver por lo que resta de mi vida.

Joey se dio media vuelta para ponerse a rezar junto a sus mejores amigos, ver a Tea y Tristán le produjo mucho enojo, los odiaba por el hecho de venir y decir que eran sus amigos cuando nunca lo demostraron, quería golpearlos pero por respeto a quienes mas aprecio cuando estuvieron vivos no lo hacia, solo esperaba que no se apareciera el mayor de los desagradables ya que ahí no se contendría.

Tyler había observado todo aquello, sabia del odio y resentimiento que había hacia aquellas dos personas y lo entendía perfectamente, una persona que también había presenciado aquello se acerco a Tyler.

-Se ve que no acepta a esas dos personas aquí.

-Es comprensible Lían, es comprensible.- ambos se acercaron junto a Joey para rezar una rato.

Tea y Tristán optaron por irse, ellos querían decir adiós pero Joey no se los permitiría.

Cuando termino el funeral los cuerpos fueron llevados al cementerio de Domino para su ultimo destino, el sacerdote estaba dando la mis para cuando termino el sacerdote pregunto si alguien quería decir unas ultimas palabras, Joey se ofreció.

-A todos los presentes quiero agradecerles por su presencia y quiero decir a mis amigos que yo siempre los quise mucho, siempre estuvimos juntos en las buenas y en las malas, ustedes Yami y Yugi pasaron por las cosas mas terribles eso es algo que se muy bien y ahora ya pueden descansar del dolor que lo agobio, siempre seremos amigos sin importar el tiempo, adiós mis queridos hermanos algún día nos volveremos a ver.

Después de aquellas palabras los ataúdes fueron bajados a dos fríos hoyos en la tierra para después ser sepultados, eso le dolió de sobremanera a Joey que no se contuvo y comenzó a llorar ya que aquella escena había sido muy dolorosa, el entierro y el funeral terminaron, todos se retiraron excepto Joey quien se quedo unos momentos mas.

-Este es el adiós, los voy a extrañar, me alejare de Domino pero regresare solo para verlos eso seria a lo único.- puso unas flores en ambas tumbas.- algún día nos volveremos a ver.- después de eso procedió a retirarse del cementerio donde ahora yacían los cuerpos de los que en vida fueron Yami y Yugi.

Aunque pasaba el tiempo para Joey el recuerdo de sus amigos seguía vivo en el y aunque pasara mucho tiempo su perdida seguía doliendo con la misma intensidad que cuando ocurrió, se había mudado a otra ciudad cercana a Domino, solo regresaba para visitar y arreglar las tumbas de sus amigos, regresaba una vez a la semana, era lo único.

Tyler seguía con su vida pero no podía olvidar a los hermanos Moto, ellos fueron personas que sin querer se habían ganado su corazón y por eso mismo dedicaba mas esfuerzo para sacar adelante a sus pacientes, una cosa le había molestado y eso era que Solomon no había asistido al funeral de sus nietos, se preguntaba ¿En verdad tan poco le importaban sus nietos que ni a su funeral fue?

En parte sabia que eso había sido lo mejor ya que Joey no se hubiera podido controlar pero aun así por lo menos una vez visitar las tumbas y el hecho de que no lo hacia demostraba que no le importaba en lo absoluto. Un día se le ocurrió ir a hacer una visita al señor Moto, cuando llego vio la puerta abierta así que decidió entrar para encontrar el cuerpo sin vida del señor Moto, se había clavado un cuchillo en el estomago y se había desangrado a causa de ello, Tyler solo dio un suspiro de resignación.

-Vaya final para un hombre horrible, en parte debo decir que se lo merecía.- al ver un poco mas la habitación encontró una nota, la tomo y la leyó, esta decía lo siguiente: "ya no puedo aguantar ya que cada día que pasa escucho los gritos de Yami y Yugi pidiendo y suplicando para que ya no los lastime, ahora que ya no están en este mundo es cuando me doy cuenta del daño tan terrible que les hice, es cuando comprendo que los lastime de tantas maneras tan crueles, por ahora ya no hay nada que hacer, ya no aguanto la culpa ya que el recuerdo constante de lo que les hice me tortura a cada momento del día y ya no puedo estar así, por favor hija perdóname por no cuidar a tus hijos como te lo había prometido, Yami, Yugi espero que desde el cielo puedan perdonarme por las cosas tan terribles que les hice pasar y por no haberlos amado lo suficiente, se que ya no los veré ya que a mi me tocara ir al infierno por mis acciones y eso es lo mejor".

-Se arrepintió, esto es algo que no creí que pudiera pasar, la culpa fue tanta que decidió quitarse la vida, ojala estas palabras de perdón las hubiera dicho cuando ellos estaban con vida, adiós señor Solomon Moto.

Salió de ahí dando aviso del cuerpo, después de investigar se dio la causa oficial de la muerte del señor Moto: suicidio. Todo había terminado para la familia Moto empezando por un ambiente lleno de violencia que dio como nacimiento a una personalidad violenta y asesina en un niño amable y dulce, todo había concluido de la peor manera y todo por no recibir la ayuda que necesitaba a tiempo para tratar aquello que lo lastimaba.

El recuerdo de Yami y Yugi seguía en el corazón de un amigo que fue incondicional, un amigo que demostró amor y cariño reales hacia ellos, Joey seguía yendo a visitar las tumbas de Yami y Yugi, su recuerdo jamás desaparecería de su ser y el día en que Yami y Yugi ya no fueran recordados seria porque ese día Joey ya había muerto.

Fin.-

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Hola a todos he aquí el final de esta historia la cual no acabo de una manera feliz, este seria mas un final realista que el acostumbrado final feliz ya que en la vida real las cosas no siempre acaban felizmente como a todos nos gustaría, espero que esta historia haya sido de su agrado, agradezco a todos los que la leyeron y comentaron, eso me hace sentir orgullosa ya que con esto cierro una historia mas cumpliendo un primer año desde que empecé a escribir y subir mis historias a fanfiction, con esta historia cierro mi primer año con 12 historias y empiezo otro con mi siguiente historia, bueno sin mas que decir me despido agradeciendo todo su apoyo. Sayonara.

DarkYami Motou.