"ÉL"…
-4-
Los días pasaron y ella se dedicó a estar más cerca de él; No sabía cómo pero lo cierto era que aquel muchacho se había convertido en alguien muy importante y especial para ella. Se esforzó por coincidir en más lugares con él y aunque inicialmente él la rechazó, poco a poco terminó por aceptarla y acostumbrarse a su presencia. Sin embargo, para ella cada vez resultaba más difícil aparentar que todos aquellos encuentros eran solamente "casualidades", así que consideró que la opción más adecuada era ser directa finalmente.
-Hola Taylor!
-Hola Suzette!... Quieres ir a comer al terminar las clases? Yo estoy libre desde las 3pm…
-Sí, por supuesto!... Tienes algo que hacer el próximo fin de semana?
La pregunta tomó por sorpresa a Taylor, aunque había frecuentado a Suzette últimamente y salían juntos después de clases, nunca habían salido en fin de semana. No sabía qué responder pero finalmente…
-Creo que estaré libre. Porqué?
-Te gustaría ir a un día de campo conmigo? Solo los dos…
-Mmm… Está bien, creo que es buena idea.
-Entonces esta tarde lo planearemos juntos! –Dijo emocionada-.
Suzette se despidió y le dedicó una sonrisa rebosante de alegría. Taylor no sabía si había hecho bien en responder afirmativamente a esa invitación, sobre todo si ella se preocupó en enfatizar aquello de "Solo los dos".
-Veo que todo está perfectamente ahora verdad?
Taylor se sacudió brevemente al ser tomado por sorpresa con una palmadita en la espalda; Era James quien le hablaba. Rápidamente jaló una silla y se sentó al lado de Taylor.
-Amigo andas en la luna!... Veo que ya tomaste una decisión eh? –Dijo James al tiempo que miraba hacia la dirección en que Suzette se había ido-.
-No es lo que crees… Hemos salido pero todo ha sido en plan "amistoso", sin compromisos… Vamos a ir de día de campo este fin de semana… Quieres venir?
-No gracias!... Si dices que todo es en plan de "amistad" creo que debes decírselo claramente porque veo que ella no lo toma así!
-Pero nunca le he dicho algo comprometedor!
-Taylor en ocasiones creo que exageras de "inocente"… y tú no eres precisamente "inocente"…
-A qué te refieres? –Dijo molesto- Si salgo con ella es solo cuando no tengo nada mejor qué hacer!... Además tu sabes que…
-Tendrás tus propias razones para hacer lo que estás haciendo –Dijo interrumpiendo a Taylor-… Y en realidad a mi no tienes que darme explicaciones de lo que haces… Lo cierto es que como amigo debo advertirte que mientras no tomes una decisión, estás jugando en terreno peligroso y tú lo sabes perfectamente… No me parece válido que finjas no tener responsabilidad de tus actos y que después te "laves las manos" diciendo simplemente "Yo no fui".
Taylor perdió los estribos e inmediatamente se levantó y sujetó a James de la camisa, parecía que en cualquier momento lo golpearía. Las pocas personas que estaban alrededor dirigieron sus miradas hacia ellos. Los ojos de James permanecían fijos en los de Taylor…guardaba silencio esperando la reacción de él.
-Discúlpame James, no debí tratarte así… Tienes razón en todo lo que me acabas de decir… Me estoy comportando como un…
-Imbécil? –Completó James y ambos sonrieron más tranquilos-.
-Así es –Y esperó a escuchar todo lo que James tenía que decir-.
-Te dije que si querías divertirte con ella, lo hicieras, recuerdas?... Y sigo pensando lo mismo… siempre y cuando seas honesto con Suzette y le plantees la situación real; Deja que ella decida si quiere estar contigo bajo estas circunstancias… Aunque también te recuerdo que tienes otro "asunto" pendiente…y creo que eso también lo tienes que arreglar. Yo tengo hermanas Taylor… y realmente no me gustaría que estuviesen en la situación de Suzette…o de alguien más. Tú mismo me lo dijiste hace poco: "Se puede hacer mucho daño a los demás, aún sin ser mala persona".
Las palabras de James hicieron pensar a Taylor que realmente no tendría opción: En algún momento deberá tomar una decisión o arriesgarse a que todo se complique después… y de ser así, seguramente haría más daño del que imaginaba. Se prometió a sí mismo que entonces el próximo fin de semana hablaría sin rodeos pasara lo que pasara.
Ya en la tarde al reunirse con Suzette, ambos planeaban su "día de campo" sin embargo, hubo un momento en que ambos quedaron en silencio y entonces…
-Suzette… quiero hablarte de algo importante este sábado… así que por favor, no canceles nuestro plan por ningún motivo.
-Es curioso! Yo también quiero hablar contigo de algo muy importante!
Los ojos de Suzette brillaron mientras emocionada le decía a Taylor que por nada del mundo cancelaría su plan del sábado. Él se sintió culpable al ver la reacción de ella; Era evidente que ambos querían hablar de cosas distintas y muy probablemente al término del "día de campo" alguno de los dos no tendría una sonrisa en el rostro.
Hoy era un día especial: Carol cumplía veinte años! Era sábado y no tenía que ir ni a la escuela ni al trabajo puesto que el Señor Grant le había dado el día libre. Suzette había "preparado" un delicioso desayuno y un pastel para su amiga y de esa manera celebrar juntas.
-Feliz cumpleaños Carol! –Dijo emocionada extendiéndole una caja-.
-Vaya! Gracias Suzette! –Y al mismo tiempo desenvolvió el obsequio; Era un porta-retratos-… Y esto?
-Bueno, es para cuando decidas poner una fotografía de ti y tu novio aquí en la sala!
-…Y de esa manera lo conocerás!... Eres una tramposa!
-No puedes culparme por ser curiosa! Ya han pasado algunos meses y sigo sin conocerlo!
Carol iba a responder al comentario de Suzette pero justamente en ese momento sonó el timbre de la puerta. Sorprendidas ya que no esperaban visitas, se acercaron a la puerta y fue Suzette quien se asomó por la mirilla:
-Se ve un poco viejo para ser un vendedor… Tal vez es de esos que predican alguna religión de puerta en puerta…
-Déjame ver… -Carol vio a través de la mirilla y se sorprendió al reconocer a aquel que estaba de pie ante la puerta- No lo puedo creer!... Es mi jefe, Suzette!
Rápidamente abrió la puerta y entonces Suzette pudo ver de cuerpo entero a aquel hombre mayor que vestía de escrupuloso traje y una bufanda blanca al cuello…
-Feliz cumpleaños señorita!
-Señor Grant, muchas gracias!
-Puedo abrazar a la cumpleañera?
-Por supuesto! –Dijo encantada Carol-.
Al momento de sentir los brazos del Señor Grant rodeando su cintura, sin saber porqué, ella sintió su corazón latir más rápido y correspondió con sincera emoción. Durante unos segundos, mientras él la abrazaba, a Carol se le antojo pensar cómo sería el Señor Grant si tuviese su misma edad.
Después se avergonzó de sí misma al tener ese tipo de pensamientos y rompiendo el abrazo, ella le sonrió feliz.
-Esto es para ti –Dijo él al mismo tiempo que le entregaba un pequeño paquete-.
-Para mi?... Un obsequio para mi?
Con manos temblorosas de emoción abrió ese paquete y descubrió que se trataba de…
-La "caja de la felicidad"!
-Así es como tú la llamas?
-Eh…sí… pero no puedo aceptarla, es un objeto costoso y…
-Quédatela! Recuerdo que me dijiste que tenías una igual y pensé que sería muy bueno que pudieras conservar esta cajita… No es la original que tú tenías pero, se parece. Cierto?
-Sí… así es. Muchas gracias por venir! Pero…cómo es que…
-Que estoy aquí? Bueno, me tomé la libertad de revisar tu registro en la tienda y así pude saber donde vivías… La verdad es que no quería esperar a mañana para darte tu obsequio –Dijo tratando de disculparse por presentarse sin previo aviso-.
Carol se sonrojó y le dedicó una hermosa sonrisa. Suzette observaba todo en silencio y no se atrevía a pronunciar palabra alguna. Muchas veces Carol le había hablado del Señor Grant, pero descubrió que aquella descripción se había quedado corta frente al hombre de carne y hueso ahí presente, sí era un hombre mayor…pero aún bastante atractivo. Después, en un intento por ser amable finalmente se atrevió a decir:
-Gusta quedarse a desayunar?
Entonces el Señor Grant se giró hacia la dueña de aquella voz; Al ver a Suzette, su rostro denotó sorpresa y no pudo evitar mirar fijamente a aquella joven de ojos azules. Carol cayó en cuenta de que no había presentado a su amiga e intentó hablar pero aquel hombre se adelantó:
-Carol no me dijiste que tenías una hermana! –Y caminó hasta Suzette hasta quedar frente a ella, la sujetó por los hombros y continuó- Es muy parecida a ti… Sus ojos azules son… hermosos!
La rubia de ojos azules sintió que la mirada de aquel hombre resultaba un tanto incómoda, sin embargo la sensación no era desagradable…más bien le producía cierto nerviosismo.
-Mi nombre es Suzette… Mucho gusto señor –Dijo extendiendo su mano hacia él-.
El Señor Grant besó caballerosamente el dorso de la mano de Suzette justo como lo hiciera con Carol tiempo atrás. Los tres desayunaron y después él se despidió. Cuando ambas se quedaron ya solas, Carol corrió a abrazar a su amiga, se sentía tan feliz que inmediatamente Suzette lo notó; La escuchaba con atención pero le seguía sorprendiendo lo ocurrido…
-No te parece todo esto muy extraño Carol? –Interrumpió seriamente-.
-A que te refieres Suzette? –Dijo mientras sostenía "la cajita de la felicidad" entre sus manos-.
-Greta jamás ha venido el día de mi cumpleaños hasta aquí para darme un obsequio!
-Qué quieres decir?
-Qué no es obvio? –Dijo un poco desesperada al ver la ingenuidad de Carol- Es evidente que ese hombre tiene interés en ti!... Y a juzgar por tu reacción, creo que no te es indiferente verdad?... Oh por Dios Carol! No me dirás que él es tu…
Los ojos de Suzette se abrieron como platos y su boca pareció querer devorar a Carol, no quería terminar la frase y afortunadamente Carol pudo reconocer la sospecha que pasó por su mente en aquel momento.
-Mi novio?... No digas tonterías Suzette!... Él es bastante mayor para mi!
-Pero creo que ha tenido ciertos "detalles y cuidados" especiales contigo!… Digamos que tu jefe es demasiado…"espléndido" contigo y realmente tienes poco tiempo de trabajar ahí… Y si tú dices que no te has enamorado de él… eso no descarta la posibilidad de que él tal vez…
-Dime qué estás pensando pervertida!
-Si me estás llamando así es porque has entendido perfectamente de qué estoy hablando, o no?
-El Sr. Grant es un buen hombre! Creo que no tiene familia y supongo que quiere ayudarme porque ve en mi a…
-"La dulce nietecita que no pudo tener" blablablá…Solo falta la música de violín!... Carol, ambas estamos bastante grandecitas para entender que nada en este mundo se da gratis! Seguramente el "dulce abuelito" querrá después…sentar en sus piernas a su "dulce nietecita" –Dijo sarcásticamente al mismo tiempo que subía su vestido simulando una minifalda-.
-Pero el Sr. Grant no es como tú crees! Es un hombre decente! –Dijo Carol un poco enfadada-.
-Bueno, mi intención no es molestarte; Solo estoy preocupada…Quiero que tengas cuidado, eso es todo. –Finalizó Suzette en tono conciliador-.
-Esta bien, tendré cuidado, te lo prometo. Pero estoy segura que tú te equivocas… Él sería incapaz de tener ese tipo de interés en mí.
-Está bien. Tú lo conoces un poco más que yo… pero nunca descartes esa posibilidad!... Te fijaste cómo me miró?... Tal vez su fantasía es tener sexo con dos rubias!
Carol rió de las palabras de su amiga. Minutos después Suzette salía a toda prisa del departamento llevando una canasta mediana cubierta por un mantel.
-Me voy Carol! Este es un día muy importante también para mi! Deséame suerte!
-Está bien amiga, gracias por el desayuno y mucha suerte con tu galán!
Fue a "Destello" pero se enteró que ella no había ido a trabajar ese día ya que era su cumpleaños; No sabía dónde vivía y tampoco tenía nada qué hacer y al ver que su reloj marcaba las 3pm, decidió ir a tomar un café.
-Hola muchacho! –Saludó levantando la mano aquella señora-.
-Hola Greta! Puedo sentarme en la barra como siempre?
-Creo que sería más adecuado una mesa para dos! –Dijo señalando con una mirada hacía atrás-.
En ese momento, volteó hacia atrás y descubrió que ella estaba ahí!
-Hola Travis! –Le saludó con una sonrisa-.
-Hoy es su cumpleaños! No piensas darle por lo menos un abrazo de felicitación? –Preguntó Greta indiscretamente sin dar tiempo a que Travis respondiera el saludo-.
-Ss sí, claro… -Y dirigiéndose hacia Carol preguntó- Me permites?
-Por supuesto.
Entonces Travis rodeó a Carol suavemente pero cerró aquel abrazo con firmeza, al mismo tiempo se acercó más a ella y le susurró al oído un "Feliz cumpleaños, preciosa". Carol sintió que su cuerpo ardía e inexplicablemente sintió un poco de miedo…y felicidad. Entonces una luz cegó el lugar y a lo lejos le pareció escuchar un caballo:
Ella bajó velozmente las escaleras para comprobar con felicidad que él había vuelto; En cuanto lo vio entrando a la casa, sus ojos brillaron de alegría, él abrió sus brazos y los extendió hacia ella para recibirla.
-Finalmente has vuelto! –Dijo arrojándose a los brazos de él-.
-Querida! Te extrañé demasiado! –Dijo al tiempo que rodeaba la cintura de ella y la elevaba en un fuerte abrazo-.
Después de unos segundos, ambos se separaron lentamente y se miraron en silencio, siendo interrumpidos nuevamente por la impaciente Greta:
-Vamos muchachos! Pasen! Tomen la mesa del fondo que es la que tiene aire romántico! –Bromeó aquella mujer-.
Ambos se sentaron juntos y Greta complacida los veía platicar. Ellos se habían tornado un poco nerviosos ante la mirada de escrutinio que Greta les lanzaba de vez en cuando. Pero fue Travis el que comenzó a hablar:
-Supe que hoy es tu cumpleaños porque te busqué en "Destello"…Te habría comprado un obsequio si lo hubiese sabido antes...
Carol aún estaba asombrada por lo que hace unos instantes había visto…pero era obvio que solo lo había percibido ella dentro de su mente, por eso es que no podía preguntar a Travis nada sobre eso.
-Y no tenías ningún plan especial para hoy? –Preguntó interrumpiendo los pensamientos de Carol-.
-No, a decir verdad, pensé que hoy tendría que ir a trabajar y por eso es que acordé con mi novio reunirnos más tarde; Pero ayer a última hora me dieron el día libre…
-Bueno y porqué no le llamas ahora? Así tendrían más tiempo para estar juntos o no?
-Lo llamé pero aún no termina un trabajo que debe entregar en la Universidad el próximo lunes, así que prefiero dejar que por el momento haga eso y ya más tarde vernos.
-Qué mal!... Si yo tuviera a una novia tan hermosa no la dejaría mucho tiempo sola!
La voz de Travis había adoptado nuevamente ese tono seductor, suave y aterciopelado, nada que ver con la conducta de él cuando recién lo había conocido Carol; Lentamente se inclinó hacia adelante quedando su rostro muy cerca del de ella y sonriendo, le guiñó un ojo y agregó:
-Puede aparecer algún muchacho más guapo que quiera robarle la novia…
-Sí? Un muchacho más guapo eh? Dónde está porque yo no lo veo? –Dijo con sarcasmo al mismo tiempo que fingía buscar a alguien alrededor-.
-No eres muy amable eh?
-Pero tú sí que eres arrogante!
Ambos intercambiaron risas y miradas y siguieron conversando. Travis preguntó si aquellos sueños le habían dejado en paz finalmente y Carol se limitó a decir que todo ya estaba bien. Pero era obvio que no era así, nada estaba bien y por el contrario, dentro de su mente todo parecía enredarse cada vez más.
Suzette y Taylor se veían como una feliz pareja disfrutando de un día de campo, ambos sonriendo, felices, sin preocuparse por nada, parecía que el mundo desaparecía y que solo ellos dos existían en aquel espacio. Suzette quiso subir a uno de esos juegos para niños, pero al bajar estuvo a punto de caer, entonces Taylor que estaba cerca de ella en todo ese momento, se apresuró a sujetarla y abrazarla; Estando así, tan cerca uno del otro, se miraron en silencio y en un instante todo se llenó de luz devorando todo lo que ahí se encontraba…
Parecía estar dentro de una cocina. Las voces de un par de mujeres se dirigieron a ella avisándole alegremente lo siguiente:
-El señor ha vuelto!
-El señor? –Preguntó sorprendida ella-.
Sin resistir la curiosidad, se acercó a la estancia principal en silencio y entonces pudo ver la escena: Un hombre alto, guapo, de cabello castaño estaba con otra mujer pero súbitamente volteaba hacia donde la joven estaba. Paralizada por aquella mirada no pudo ni articular palabra y entonces aquel hombre habló:
-Quien es aquella jovencita?
-Ella es Samanta…Ven para presentarte al señor de la casa. –Dijo alegremente la mujer que se encontraba al lado de él-.
Pero pese a la orden de aquella mujer, Samanta no se movió de su sitio, grande fue su sorpresa cuando vio que aquel hombre caminaba hacia ella, tímida bajó la mirada y el hombre se presentó:
-Mi nombre es Terius de Grandchester y es un placer ver que mi linda esposa ha podido ayudar a tan bella jovencita!
Fue hasta ese momento que la joven se atrevió a ver fijamente a Terius y entonces el rostro de él quedó completamente descubierto: Un rostro de piel blanca, rasgos finos y hermosos ojos azules oscuros.
-"Me llamó 'Bella jovencita', él me considera hermosa!" –Pensó en silencio Samanta y después dijo en voz alta- Es un honor conocerle mi señor. Agradezco vuestra misericordia al permitirme quedarme y servirles.
Samanta le hizo una reverencia y se asustó al ver que Terius la tomaba de la mano y le besaba el dorso para después sonreírle al tiempo que le decía:
-Anda, vuelve a tus quehaceres que nada hay que agradecer.
Entonces Samanta pudo admirar de cerca el rostro de aquel joven nuevamente y quedó prendada de él, bastó solo ese instante para que en ella se despertara el deseo de entrar en esos ojos, el deseo de ser ella la dueña de sus besos, sus caricias y sus pensamientos.
Sin embargo, todo aquello se desvaneció en la nada y solo quedó el rostro de Taylor frente a ella: Los mismos ojos azules oscuros… Eso la confundió un poco pero inevitablemente sintió el deseo de cerrar sus ojos y lentamente dirigir sus labios hacia los de él. Taylor vio la intención de Suzette y dentro de él surgió el deseo de corresponderle, cerró sus ojos y también dirigió sus labios a los de Suzette. Un breve roce entre ambos y una chispa de deseo que creció aún más, pero entonces…repentinamente fue él quién se vio obligado a romper esa feliz atmósfera y preguntar:
-Y qué es aquello importante de lo que quieres que hablemos?
Ella medio abrió uno de sus ojos con la mayor discreción que pudo y se sintió abochornada al comprobar que Taylor la observaba curioso, con una sonrisa burlona y además ya no la abrazaba tan estrechamente…más bien apenas si rozaba su cintura.
-Bueno… Lo que pasa es que yo… He pensado que llevamos varios meses saliendo juntos y…
-Y?... –Preguntó notablemente impaciente-.
-Pues que tal vez podríamos poner un nombre a nuestra relación…
-"Relación"? –Alzó una ceja y evidenció su incredulidad ante lo que Suzette le decía-.
-Sí… Bueno, me gustaría saber qué somos tu y yo?... Qué relación tenemos después de todo este tiempo compartido…
Taylor giró dando la espalda a Suzette, metió sus manos en los bolsillos de su pantalón y caminó unos pasos alejándose de ella; Cerró los ojos como si eso le pudiera ayudar a elegir las palabras más adecuadas y el tono acertado para decirle aquello que James le había planteado con tanta insistencia antes.
-Suzette… Tú y yo somos amigos… Y la relación que tenemos después de todo este tiempo compartido es… amistad únicamente.
Ella palideció ante las palabras de Taylor, no daba crédito a lo que acababa de escuchar. Sabía que algo tendría que decirle, que era su turno de hablar…pero su boca permanecía paralizada sin siquiera poder emitir sonido alguno. Él había esperado durante unos segundos escuchar el reclamo de Suzette, pero al ver que nada de eso ocurría decidió continuar:
-Jamás podremos tener algo más que amistad… Te dije que no quería compromisos…porque yo ya tengo uno.
-Qué? –Los ojos de Suzette parecían salir de sus orbitas, había sospechado muchas otras razones para que él no quisiera "compromisos"…pero se había olvidado de la razón más obvia y probable-.
-Tengo novia y la amo. Es con ella con quien sí tengo una relación…y no pienso dejarla.
Nuevamente Taylor esperó unos segundos la reacción de Suzette pero ella seguía ahí, clavada en el piso y completamente muda. Él se dio cuenta que había sido duro con ella, pero ya no había nada más que decir así que…
-Lo lamento Suzette… No quería que pensaras en la posibilidad de tener algo más conmigo… Me he divertido mucho a tu lado…pero creo que será mejor ya no vernos más…
Volteó hacia la canasta, el mantel y la comida sobrante, recordó el verdadero motivo por el cual estaban ahí ese día, sonrió tristemente y finalmente agregó:
-Me gustó estar contigo hoy… La comida fue muy sabrosa… -Y se acercó hasta Suzette "regalándole" un beso en la frente para después irse y dejarla ahí, sola, inmóvil y en silencio.
No supo cuanto tiempo más se quedó ahí nada más viéndolo alejarse; Tampoco notaba aquellas lágrimas que bañaban sus mejillas ni el viento que parecía empeñado en secarlas forzosamente.
Nada había resultado como lo esperaba, se sentía como una completa estúpida, avergonzada de no haber siquiera imaginado todo lo que finalmente sucedió. Ni siquiera reparó en aquella "visión" que tuvo cuando él la abrazó.
Podría alguien siquiera señalar a Suzette y reírse de lo que le ocurrió? Cuando en realidad y siendo honestos con nosotros mismos, todos o gran parte, en algún momento de nuestra vida hemos cometido el error de enamorarnos de la persona menos indicada, ignorando todas las señales de peligro que se nos aparecían y que por una u otra razón al final lo que nos dejó fue decepción…
Había transcurrido casi media semana y no había podido ver a Suzette desde el sábado; Tenía curiosidad por saber lo que ocurrió durante su "día de campo". Al salir de "Destello" se dirigió a casa rápidamente con la esperanza de encontrar ahí a Suzette. En cuanto entró al departamento vio la luz de la sala encendida y a Suzette sentada en uno de los sillones viendo el televisor.
-Al fin puedo encontrarte! Cuéntame todo lo que pasó el sábado! Quiero detalles!
Pero entonces se percató de los ojos tristes de Suzette, viendo el televisor sin siquiera poner atención a lo que mostraba y sin reaccionar a su comentario. Lentamente giró la cabeza en dirección a Carol y comenzó a llorar silenciosamente buscando consuelo en los brazos de su amiga.
-Suzette! Porqué lloras? Qué fue lo que pasó? –Preguntó confundida-.
-No puedo estar más con él… He encontrado al hombre de mi vida y no lo puedo ver más!... No debo!
-Porqué?... Suzette qué pasó?
Con lágrimas en los ojos comenzó a platicarle lo ocurrido durante el día de campo y Carol sintió tristeza por su amiga; No sabía qué decirle, ni qué pensar de todo lo que ella le dijo.
-Me dijo que le gusta estar conmigo… pero que nunca podrá haber algo más entre nosotros… Me dijo que no quiere terminar con su novia!
-Novia?... Pero entonces… ustedes no eran novios realmente?... Cómo es que sin ser novios pasó mucho tiempo a tu lado?
-Ni siquiera sé lo que fuimos exactamente… Al principio me dijo que no quería tener compromisos, que le gustaba estar a mi lado… pero que no podría darme nada más… Y ahora entiendo porqué!
-Es un patán! –Dijo furiosa Carol- Es un vil patán! Dime quien es y enseguida iré a ponerlo en su lugar al muy…
-No Carol… Yo tengo la culpa… -Y en voz baja agregó- … Él no quería acercarse a mi y yo lo perseguí!
Carol no entendía a lo que se refería Suzette y entonces ella decidió contarle la manera en que lo había conocido y en que comenzó a acercarse a él.
-Así que solo yo soy responsable de esto que me pasó…y al parecer no tengo ninguna oportunidad de estar a su lado!
-No es verdad que solo tú seas la responsable de lo ocurrido! Él también es responsable! Jamás te dijo directamente que tenía novia! Y aún así siguió saliendo contigo!
-Sabes qué es lo peor de todo?...Que me enamoré profundamente de él! Quiero estar con él porque yo…lo amo Carol! Y seguramente mi amor por él es más grande que el que su novia dice sentir!
Le rompía el corazón ver a su amiga así. Desesperadamente quiso encontrar las palabras exactas para darle el consuelo que necesitaba o alguna manera de ayudarla y entonces comenzó a hablar…
-Tal vez…sí tengas una oportunidad de estar a su lado Suzette…
No estaba segura si lo que estaba a punto de decirle a su amiga sería el mejor consejo, pero lo que sí sabía era que ella merecía ser feliz, merecía tener a alguien a su lado. Eso la ayudó a terminar de decirle lo que pensaba.
-Dices que él ha pasado mucho tiempo contigo… Entonces muy probablemente él también siente algo por ti!... Pídele que te deje estar a su lado sin importar las circunstancias!
-Lo dices en serio? Tú siempre me has dicho que es mejor no meterse con alguien que ya tiene una relación! –Dijo Suzette con los ojos bien abiertos-.
-Bueno, tú y él han estado juntos ya desde hace unos meses… Si está más tiempo contigo que con su novia entonces… tal vez lo único que hace falta es ayudarlo a que tome la decisión definitiva realmente.
-De verdad piensas eso Carol? No me convertiré en la bruja malvada del cuento por hacer algo así?
-Eso no me toca juzgarlo a mi…Solo tú lo sabes… Lo que te digo es solo una opción… Tú eres la única que sabe qué tan dispuesta estás a hacer algo así…
Sabía que Carol siempre trataba de no juzgar a los demás, aunque eso en ocasiones le resultaba difícil. Sin embargo, su respuesta era muy sincera: No sería Carol quien le diría a Suzette lo que estaba bien o mal hacer, eso era responsabilidad solo de ella misma.
-Si lo quieres…lucha por él Suzette!
Generalmente es difícil dar un consejo adecuado, especialmente si vemos sufrir a nuestros seres queridos; Probablemente la mejor manera de ayudarles es ponernos en su lugar por un instante y de esa forma ver más objetivamente lo que les ayudará. Lamentablemente el afecto que sentimos por ellos muchas veces nubla nuestro juicio y nos impide ver una solución más realista e imparcial a su situación.
Carol no podía imaginar las consecuencias que tendrían sus palabras y lo que Suzette sufriría por ello… Pero quien podría reclamarle y culparla por tratar de ser buena amiga y dar un consejo que sinceramente pensó que ayudaría a Suzette?
Estando solo en su habitación, permanecía recostado en su cama, en silencio y casi a oscuras; Dentro de su mente repasaba una y otra vez todo lo que le había hecho y dicho y entonces sintió asco de sí mismo.
-Soy un… Lo que le hice fue horrible… No tengo perdón!
También recordaba cada momento a su lado, cada sonrisa y cada mirada compartida… Había sido feliz en todos esos momentos? Qué es lo que realmente había sentido a su lado?
-La verdad es que me gustas… pero yo la amo a ella… ojalá un día puedas perdonarme…
Tan absorto estaba en seguir culpándose que no había notado el sonido del timbre, alguien llamaba insistentemente a su puerta: Era James.
-Vine en cuanto pude… Me tuviste preocupado, todos estos días sin pararte en la Universidad y hoy repentinamente me llamas diciendo que no quieres salir de casa!... Qué ocurre?
Le bastó un instante para observar el semblante de Taylor y confirmar que era algo relacionado con Suzette… o con su novia.
-Un problema de "faldas" verdad?... Suzette lo tomó pésimo?... O tu novia se enteró de todo?
La última pregunta le hizo sacudirse y experimentar un escalofrío recorriéndole desde la cabeza hasta los pies; Hasta ahora no había considerado siquiera ese riesgo!
-No ella no sabe nada, ni lo sabrá… Nunca le he mencionado el nombre de mis amigas o de mis compañeras… y Suzette tampoco sabe quien es ella.
-Bueno, eso es una ventaja… Pero entonces?...
Taylor le contó con detalles lo ocurrido el sábado con Suzette y también dejó en evidencia lo culpable que se sentía por todo eso…
-Así que como te darás cuenta James, tu amigo es un perfecto ca…
-Taylor, sin importar la forma en que se lo dijeras, obviamente tendría el mismo resultado… -Dijo interrumpiendo a su amigo-… Me sorprende que no se te haya echado encima y que te dejara salir ileso… Generalmente cuando una mujer descubre algo así, le arranca los… ojos al que osó hacerle semejante jugada… Pero ella ni siquiera pestañeó; Creo que si le caló bastante la noticia… Pero algo bueno resultó de todo esto no es así?
-Qué cosa?
-Que finalmente tomaste una decisión y veo que elegiste seguir con tu actual novia… Tranquilízate, Suzette se olvidará de ti y ella ni siquiera se enterará de esto, te lo aseguro. Dices que ni siquiera se conocen, así que ni te preocupes.
James trataba de calmar a Taylor pero sinceramente no sabía lo que ocurriría cuando él asistiera a clases nuevamente. Le parecía sumamente extraña la reacción que Suzette tuvo; Le preocupaba el hecho de que ella ni siquiera reclamara nada – lo cual le parecía lo más lógico- y ver que en cambio se limitó a guardar silencio y dejar escapar tranquilamente a Taylor, le hacía pensar que no sería la última vez que su amigo vería en su camino a la "bella rubia de ojos azules".
-Si tan solo hubiera hecho lo que te dije en un principio de no acercarme a ella, nada de esto habría pasado!
-El "hubiera" no existe amigo… Así que… lo hecho, hecho está…
Obviamente James tenía razón: Por mucho que Taylor se culpara y se retorciera de dolor, no podría cambiar todo lo que ya había hecho. Había lastimado a Suzette y eso no se modificaría. Lo más extraño del asunto, es que comenzaba a preguntarse a sí mismo si había hecho bien en rechazarla y optar por quedarse con aquella chica que era su novia.
-Ahhh también tenías razón cuando me dijiste que tenía que tomar una decisión concreta! Si hubiera mantenido bien claros mis sentimientos… no estaría como ahora estoy!
-Quieres decir que entonces tú…
No pudo terminar la frase porque Taylor le miró fijamente y en silencio. Realmente ahora se arrepentía de lo que ya había hecho? O era simplemente que la culpa le impedía ver claramente lo que sentía? De cualquier modo supo que entonces él estaba metido en un lío porque no hay nada más difícil de resolver que las confusiones de uno mismo. Por mucho que James le aconsejara con la mejor de las intenciones, sería Taylor quien realmente tendría la última palabra.
Como ven las cosas se empiezan a poner color de hormiga! Qué hara Suzette respecto al consejo de Carol? De verdad se atreverá a vivir de lo "prestado"? Qué sucede con los sentimientos de Taylor? Más recuerdos aparecerán y eso complicará aún más la postura de nuestros protagonistas. Estas respuestas y más preguntas aparecerán en el próximo capítulo. Saludos!
