"PRÉSTAMOS"…

-5-

El clima seguía siendo frío y se acercaba el fin de año, pero ocasionalmente amanecía soleado y hoy era una de esas ocasiones. Esta vez quiso aprovechar la soleada mañana y salió a desayunar al jardín teniendo como única compañía a su mayordomo. Una hora después, un hombre vestido de traje se presentó; Con singular afecto le dio un apretón de manos y enseguida se sentó al lado de aquel que casi terminaba de desayunar.

-Veo que hoy estás animado! Me alegro mucho –Dijo dándole una palmadita en el hombro-… Me gusta más el jardín que tu Estudio… deberías pedir que instalen todas aquellas pinturas aquí.

-Quieres algo de desayunar? –Preguntó con toda calma ignorando los comentarios del recién llegado-.

-No, solo un jugo de naranja estará bien, gracias. Ahora dime… qué es aquello tan importante como para pedirme que viniera tan temprano eh? –Le inquietaba lo que aquel pudiera responder-.

Lo que escuchó lo dejó boquiabierto. No sabía cómo reaccionar, aunque a decir verdad…

-Entonces yo tenía razón? –Y comenzó a dar pequeños sorbos al jugo cítrico-.

-Así es… Tu sospecha fue correcta… Lo cual significa que…

-Las cosas se complicarán seguramente!... Crees que en verdad haya un modo de evitar que todo suceda otra vez igual?

-Sí… He pensado en algo que podría servir… pero…

-Pero qué? –Preguntó impaciente-.

-Te involucra más de lo que hasta ahora has estado involucrado…

-Bueno eso ya lo sospechaba también… No podría permanecer solo como un espectador siempre o sí?

-Eso es lo que quisieras?

-Sabes bien la respuesta!... Con gusto me haría a un lado si todo marchara sobre ruedas… pero con lo que ambos hemos descubierto hasta ahora… Me temo que tendré que acercarme finalmente…

-No creo que realmente te sientas obligado a eso…

-Qué quieres decir? Crees que lo disfruto? –Preguntó con aire inocente-.

Aquel hombre se levantó de su silla y caminó unos pasos adelante, miró con curiosidad a su visitante y después sonriendo se giró dándole la espalda para decir…

-Te he visto durante todo este tiempo y he visto tu reacción: En un principio ni siquiera me creíste, luego te sorprendió ver que lo mío no eran cuentos…y así comenzaste a involucrarte más… Incluso hace muy poco discutimos un poco por ella…

-Es malo que yo…le tenga cierto "aprecio"? –Preguntó el visitante enfatizando la última palabra-.

-Sabes bien la respuesta… Yo creo que estás en todo tu derecho de sentir algo por ella… Tal vez en esta vida es ahora tu oportunidad… Pero a fin de cuentas la decisión final es solo de ella… Aunque supongo que tú tendrás cierta ventaja sobre mí, la verdad es que la rivalidad entre tú y yo sería completamente absurda esta vez –Dijo en tono de reserva-.

-Lo que es evidente es que ambos queremos evitarle ese sufrimiento otra vez, cierto? –Sonrió abiertamente-.

-En eso estamos totalmente de acuerdo –Y le devolvió la sonrisa-.

-Y cual es el plan? –Preguntó nuevamente impaciente-.

-Tranquilo. Eso lo sabrás a su debido tiempo… solo tenemos que esperar a que ocurran ciertas… "cosas".

Escuchar este último comentario le hizo sospechar que aquel sabía perfectamente de lo que hablaba; Aquel sabía que había cosas en la vida que no se pueden –o no se deben- evitar… Sabía que era necesario que algunos eventos sucedieran obligadamente porque a fin de cuentas, esas mismas vivencias nos convierten en lo que somos o lo que debemos ser.

Por muy doloroso que pudiera resultar, probablemente por ahora no tendrían más opción que ambos ser espectadores de lo que aconteciera y estar dispuestos a ayudarla al menos a sostenerla frente a la tempestad que estaba por venir. Al parecer todos estaban viviendo con una tranquilidad "prestada"…


Carol recordaba una y otra vez lo que le había ocurrido a su amiga. Realmente se sentía furiosa con aquel tipo que ni siquiera conocía y no comprendía cómo era posible que ella lo amara tanto.

Una cosa era segura: Suzette francamente sufría por él y no sabía que sería lo peor: Que ella decidiera renunciar a él… O que decidiera y lograra estar con él pese a no tener un compromiso real.

Pero había algo más que la inquietaba y no lograba saber bien lo que era. Por milésima vez repasó con todo detalle la conversación que aquel nefasto día tuvieron ambas y entonces…

-Es eso!... Cuando Suzette lloraba, me dijo que…

Y entonces recordó claramente las palabras de Suzette: "No puedo estar más con él… He encontrado al hombre de mi vida y no lo puedo ver más!... No debo!".

El corazón de Carol se encogió de dolor repentinamente y entonces cerró los ojos al tiempo que dijo para sí misma:

-Yo…dije lo mismo…alguna vez, dije y sentí lo mismo…

Entonces en su mente apareció una imagen inmediatamente:

Un hombre rubio de ojos azules y larga cabellera se acercaba a ella y le preguntaba:

-Candy…Qué ocurrió entre ustedes?

Ella vestía un camisón rosa con encajes blancos, observaba a ese joven en silencio unos segundos mientras comenzaba a llorar y después corría a refugiarse en sus brazos diciendo entre sollozos:

-Albert yo…yo rompí con Terry…Encontrarnos después de tanto tiempo y no lo puedo ver más, no debo…No debo!… Si Susana fuera más egoísta, una chica horrible, entonces yo podría…Trató de morir por mi y por Terry! No podía decirle: "No me lo quites" –Y ahora arrugaba con ambos puños la sábana de su cama, llena de impotencia-.

-Yo en tu lugar hubiera hecho lo mismo Candy…Terry te amó por ser como eres…

-Sí y yo lo amé por ser como era! Yo…

Carol abrió los ojos lentamente, vio que sus puños sujetaban con fuerza la sábana como en aquel momento de su "visión", sintió la misma soledad y dolor de aquella vez y gruesas lágrimas silenciosas surcaban sus mejillas. Después de unos minutos en silencio, lentamente se dijo a sí misma:

-En aquel momento así debió ser…así debió ser. Pero…si nuevamente ocurriese algo así…qué haría yo?

Sintió miedo al tratar de buscar la respuesta de sí misma. Recordaba ahora más cosas que antes…pero prefería no decir nada todavía… Tenía miedo de que todo se repitiera nuevamente…

Pero entonces una nueva pregunta surgió en su mente: Qué pasaría si ahora los papeles se invertían? Aquella chica haría lo mismo por Carol? Carol sería capaz de exigir el amor de él?

Sin poder contener más el llanto, cubrió su rostro y dejó que aquel dolor la inundara hasta desbordarse, pensó que si no permitía aquello, entonces se ahogaría de tristeza, justo como aquella vez. La diferencia sería que ahora no estaba tan segura de poder soportar eso por segunda… o tercera vez.

Despertó y descubrió que ya era de noche, estaba sola en casa y no sabía si Suzette aparecería pronto. Se preparó un té y encendió el televisor, una novela era transmitida: En ese momento una joven pareja se abrazaba.

No puso tanta atención a aquella imagen, sino al recuerdo que asoció rápidamente: El momento en que Travis la abrazaba y había tenido ella otra "visión". Dentro de sí misma hizo a un lado aquel momento con Travis y se esforzó por recordar bien el rostro del hombre que en su visión la llamó "Querida" y después de unos segundos, dijo:

-Creo que cada vez mis sospechas se confirman… Pero y si estoy equivocada?... Y si no existe en este mismo tiempo? Si no es así…entonces todo resultará diferente…muy diferente.

No sabía lo que tener esta idea le hacía sentir: Se alegraría porque el Destino cambiaría su curso?… O sufriría el dolor de una pérdida total nuevamente? Al parecer, lo que Carol experimentaba era una especie de esperanza "prestada", por lo tanto, tarde o temprano se acabaría… y no sabía exactamente cómo ocurriría esa transición.


Varios días habían pasado ya desde que lo había visto; Pensaba una y otra vez en la sugerencia que Carol le hizo y aunque inicialmente no estaba muy convencida, finalmente decidió intentarlo otra vez.

Una tarde al terminar sus clases, corrió hacia el aula donde se supone que él tendría la última clase; Después de casi media hora él apareció y afortunadamente venía solo. Sin dudar ni un instante se plantó frente a él:

-Puedo hablar contigo un momento?

-Pensé que ya no querrías verme otra vez… -Miró su reloj y enseguida dijo- Está bien, de cualquier manera ya es un poco tarde para intentar entrar a mi clase… Vamos a tomar un café?

Y así, ambos se dirigieron a una cafetería que ella conocía bastante bien: El "Meijikan Café". Al verlos, desde la entrada Greta estuvo a punto de saludarla a su modo muy peculiar, sonriente y a todo pulmón; Pero en seguida vio la expresión de los ojos de Suzette y entonces por primera vez en mucho tiempo prefirió ser prudente y guardar silencio optando por saludar a Suzette solo con la mirada.

-Mesa para dos por favor! –Pidió aquel joven-.

Ya estando solos en la mesa, ella comenzó a hablar esta vez:

-Quiero que me des una oportunidad –Dijo simplemente-.

-Pero ya te dije que…

-Sí, ya sé! Ya me dijiste que tienes novia, que por eso no puedes tener un compromiso conmigo… Pero…también me dijiste que has pasado buenos tiempos conmigo, que te has divertido a mi lado.

-Y te aseguro que es verdad pero yo…

-No me amas. También lo sé…y no me importa.

-Cómo? –Se sorprendió al escuchar el tono en que ella decía aquello-.

-Taylor yo quiero estar contigo, quiero que me des la oportunidad de seguir a tu lado! No me importa que no quieras dejar a tu novia!

-Estás diciendo que estás dispuesta a estar conmigo en una relación de seudonoviazgo? No seremos solo amigos…pero tampoco seremos novios! Porqué me pides algo así?

-Porque lo único que me importa es poder estar contigo! Taylor yo te amo!

La mirada de Suzette se dirigió directamente a Taylor; No había duda, ella estaba decidida a todo y no le importaba las condiciones en las que tendrían su "relación", simplemente se conformaba con estar a su lado. Dentro de él también existía aquel deseo de seguir con ella…pero aún no se aventuraba a renunciar a la que aún era su novia y quedarse solo con Suzette. Quiso rechazar la "oferta" pero bien sabía que ella insistiría probablemente más de una vez, así que pensó y finalmente le dijo:

-Me gustas Suzette…y siento cariño por ti, pero no te amo. Mi novia es alguien a quien sí quiero y no voy a dejarla, ya te lo dije.

-Pero Taylor yo no espero que la dejes ni te exijo que lo hagas!

-Suzette…me gusta estar contigo y quisiera que eso siguiera, pero entonces solo yo sería el que estuviera cómodo en esta situación porque yo sí tendría a las dos personas que deseo: a mi novia y a ti!... Pero tú qué tendrías?

-Taylor… -Y la voz de Suzette bajó de volumen-… Para mi es suficiente lo que tú puedas darme.

Y lágrimas silenciosas comenzaron a rodar por sus mejillas. Él tenía el deseo de abrazarla y… Verla así lo hizo doblegarse y entonces sujetó entre sus manos el rostro de ella, la miró fijamente y le dijo:

-La verdad es que yo también quiero…

Prefirió no terminar la frase y en vez de eso, acercó sus labios a los de ella y la besó dulcemente por unos instantes para después secar cada lágrima de ella con un beso suyo.

-Taylor! –Dijo emocionada- Esto significa que…

-Sí. Estaremos juntos y veremos qué pasa… Solo te pido un favor…

-No hace falta que me lo digas…nadie sabrá de lo nuestro!

A Greta se le antojó imaginarse la historia de lo ocurrido sin preguntar a Suzette: Ella y su novio habían discutido y ahí, en el "Meijikan Café", se reconciliaron. Le daba gusto saber que sus dos "niñas" eran felices ahora. No conocía al novio de Carol, pero al menos ya había visto al de Suzette.

Al parecer Suzette había obtenido lo que tanto deseaba, pero… por cuánto tiempo le sería posible tener el afecto "prestado" de Taylor? Cuando llegara el momento de renunciar a él, podría hacerlo realmente sin remordimientos ni ninguna clase de malestar o dolor? Prefirió no pensar en ninguno de esos "detalles" y disfrutar plenamente el momento.


Era una tarde lluviosa y Carol salía de clases para dirigirse a "Destello"; Buscó en su bolsa y después de unos minutos…

-Genial! Llegaré completamente empapada a mi trabajo! -Con enojo descubrió que su paraguas lo había olvidado en casa-.

-Hola bonita!

-Vaya apareciste! Ya hasta estaba olvidando que tenía un novio! –Dijo al ver que él se acercaba sonriente-.

-No digas eso ni en broma! Quieres que te acompañe a tu trabajo?

-Tienes un paraguas?

-Claro!

-Entonces vámonos! –Y enseguida se colgó de su brazo y caminaron a la parada de autobús.

Ninguno de los dos se percató de que había una persona atrás de ellos pero un poco lejos, los observaba fijamente y al ver que ambos abordaban el autobús dio media vuelta y regresó sobre sus pasos.

Poco después ambos llegaban a "Destello" y entonces el Señor Grant aparecía diciendo alegremente:

-Carol! Al fin llegaste! Estaba pensando que tal vez no vendrías porque la lluvia comenzó de repente!

-No Sr. Jamás faltaría a mi trabajo!

El Sr. Grant reparó en aquel muchacho que acompañaba a Carol y lo observó con un poco de suspicacia.

-Y este joven quién es?

-Es mi novio –Y luego se dirigió a él para decirle- Mira, él es mi jefe, el Sr. Grant.

-Mucho gusto señor –Y extendió su mano hacia aquel señor-.

Con recelo el Señor Grant le respondió el saludo estrechando con más fuerza de la habitual, la mano de aquel muchacho y agregó en tono severo:

-Es bueno ver que te preocupas por Carol… Ella ha trabajado aquí desde hace varios meses y hoy es la primera vez que la acompañas, cierto?

Ambos jóvenes se desconcertaron ante tal comentario que a todas luces parecía un reclamo, pero en seguida el Sr. Grant sonrió tranquilamente y recuperó su amabilidad habitual:

-No la descuides muchacho! Debes venir más seguido por aquí!...Juegas ajedrez?

-Sí…señor.

-Bueno, pues un día me dará gusto jugar una partida contigo! –Y en seguida miró a Carol y le tomó una mano- Carol, voy a arreglar unos documentos en mi oficina, estarás bien?

-Sí, por supuesto señor.

Ambos esperaron a que el señor desapareciera de ahí y entonces en tono molesto, él le dijo:

-Vaya pareciera que en vez de ser tu jefe es tu papá!

-Por Dios!... Tú dices que parece mi papá y una amiga mía dice que parece mi novio!

-Qué? Ese ruco, novio tuyo?...Bueno, aunque pensándolo bien, esa suposición puede ser mas acertada que la mía, tal vez el abuelo cree que tiene alguna esperanza, no?

-Baja la voz!... No seas grosero! Él es muy bueno conmigo! Y no es lo que te imaginas!

-Esta bien, está bien! No quiero que discutamos por un ruquito calentón… Nos vemos hoy en la noche?

-Eres incorregible!...Está bien, hoy saldré a las 8pm de aquí, así que te veo a las 9pm en el lugar de siempre.

Su novio salió de "Destello" haciendo muecas burlonas y fingiendo caminar como un anciano, Carol sonreía pero también comenzaba a recordar los comentarios previos de Suzette.

-Estos dos están locos de remate o son unos pervertidos!

Comenzó a limpiar los objetos que estaban en el área de música y así pasaron unas horas; Ya cuando estaba por terminar, un instrumento en especial llamó su atención: Una armónica blanca.

En una pequeña colina un chico vestido de traje negro estaba recostado sobre el césped mientras fumaba un cigarrillo; Ella usaba un uniforme blanco, se acercaba a él y le entregaba algo:

-Esto es para ti

-Una armónica?

-Es mi instrumento favorito.

-Así que tu favorito… Qué quieres? Que te de un beso indirectamente?

-Cállate Terry!

-No te enojes Candy…Era una broma, la tocaré si tu quieres.

-Haces y dices cosas imposibles.

Y entonces él comenzó a tocar una melodía; Ella se limitó a guardar silencio y después sentarse al lado de ese chico contemplando el horizonte.

Carol sintió su corazón latir más rápido y más fuerte al recordar a aquel muchacho. Sin embargo poco después la puerta de "Destello" se abrió: Era Suzette.

-Hola! Quise venir a visitarte y aprovechar para conocer la famosa tienda "Destello"!

Suzette dio un recorrido visual por todo el lugar y se maravilló de los objetos que ahí se encontraban; Luego miró a Carol y entonces notó que algo sostenía entre sus manos.

-Qué es eso? –Señaló con curiosidad-.

-Es… Es una armónica… La estaba limpiando…

-Es bonita! Déjame verla –Extendiendo su mano, agarró la armónica-.

Subía a toda prisa al tejado de ese edificio, llevaba un vestido rojo y largo. Encontró a un joven solitario, vestido de blanco como si fuera un príncipe; Él tocaba una melodía triste utilizando una armónica.

-Es tu costumbre?...Usar la armónica…Cada vez que te sientes solo o te enfrentas con algo que te disgusta te concentras en ella…Debe tener un gran valor para ti!

-Más que un cigarrillo.

Y él siguió tocando como si ella no estuviera ahí.

-Es buena verdad? –Dijo interrumpiendo los pensamientos de Suzette-… Aunque no se ve tan vieja… No sé porqué la tiene aquí el Señor Grant… Suzette me estás escuchando?

-Eh?... Sí… Bueno, tal vez alguien vino a venderla antes.

-Así es hermosa señorita –Dijo la voz dirigiéndose a Suzette-… Hace algún tiempo vino un joven y me la vendió, la verdad no tenía muchas ganas de comprarla porque no es precisamente una "antigüedad" pero se veía necesitado de dinero asique terminé pagando por ella.

-Buenas tardes Sr. Grant… Entonces… podría decirme cuánto quiere por ella? –Preguntó tímidamente Suzette-… Es que…me gustaría comprarla…claro, si no es muy cara.

El Señor miró atentamente a Suzette y se percató de la emoción y ternura con que sostenía aquella armónica, pensó unos segundos y después despreocupadamente dijo:

-Veo que te gusta mucho… Puedes quedarte con ella si prometes cuidarla muy bien.

-Lo dice en serio?... Muchas gracias!

Y sonriendo se despidió de Carol diciendo que tenía una cita importante y no iría a trabajar; además probablemente la esperaría despierta en casa para contarle algunas cosas que recién habían sucedido.


Suzette esperaba a Taylor en un restaurante, ambos habían planeado cenar… Pero realmente ella quería algo más…íntimo, así que en cuanto él llegó le lanzó la propuesta:

-Oye, apenas son las 6pm… Qué te parece si mejor vamos a mi casa y ahí cenamos juntos y completamente solos!

-Ir a tu casa?... Bueno, creo que es una idea muy interesante –Dijo mirándola fijamente a los ojos y sonriendo provocativamente-.

Ambos abordaron un taxi y Suzette le dio indicación al chofer; A medida que se acercaban más al lugar de destino, Taylor se sentía cada vez más incómodo; Algo no estaba bien y no sabia lo que era. Después de unos minutos, llegaron a un edificio, subieron hasta el cuarto piso y Suzette abrió la puerta lentamente. Taylor se sentía como un ladrón, como si estuviera entrando a donde no debía pero trató de relajarse ya que no encontró explicación lógica alguna. Pasaron a la sala y ella le dijo:

-Toma asiento! En seguida vuelvo, voy a la cocina para ver que podemos cenar, de acuerdo?

-Claro –Y rió nerviosamente-.

Paseó rápidamente su mirada por aquella salita, le pareció un lugar cómodo y agradable. Sobre el televisor vio unos pequeños portarretratos caídos y entonces se acercó para levantarlos y colocarlos como debía ser. En ese momento apareció Suzette.

-No te preocupes por eso, déjalos. Vamos a cenar.

Con reticencia se alejó de aquellos portarretratos y se sentó a la mesa con Suzette; La cena era exquisita pero él seguía sintiéndose inquieto sin saber porqué. Finalmente llegó el momento de la despedida y salió de aquel lugar.

Ya casi a la media noche Carol regresó a casa, Suzette estaba aún despierta… Brevemente le contó todo lo ocurrido con su ahora "novio":

-Entonces finalmente él aceptó –Dijo con algo de decepción-.

-Así es! Soy completamente feliz!

-Ojalá sea duradero, aunque…

-Por favor Carol! No seas aguafiestas! Tal vez ocurra lo que me dijiste antes: Él termine dejando a su novia y se quede conmigo!

Carol no estaba convencida de lo que decía Suzette, pero tampoco quiso confrontarla; Al fin y al cabo ella había decidido querer estar con ese muchacho de esa manera…y él también había aceptado esa situación. Fugazmente pensó en la que era la "verdadera" novia, pero entonces Suzette cambió el tema.

-La verdad es que sería completamente feliz si una sola cosa dejara de molestarme…

-A qué te refieres?

En el último momento dudó, pero finalmente decidió mencionarle algo de lo que le había estado sucediendo últimamente aunque de una forma muy general:

-Desde hace un tiempo yo…

-Qué pasa Suzette?...Es algo grave?

-No lo sé…Creo que más bien es algo… extraño Carol… Desde hace un tiempo he empezado a tener sueños extraños.

Escuchar esto le produjo miedo a Carol, en los escasos segundos que Suzette permaneció en silencio, se imaginó un montón de posibilidades, pero…

-Carol, veo cosas, como si yo estuviera en otro tiempo, en otra vida! A decir verdad…es como si recordara gradualmente pedazos de otra historia, una historia que supuestamente también me pertenece…pero que no sé cuando ocurrió exactamente…

-Y si solo son simples sueños?

-Los sueños no suelen tener secuencia o sí?

-En ocasiones sí –Dijo aparentando no dar importancia al asunto-.

-Pero todo esto resulta demasiado coherente como para ser solo sueños! Incluso, cuando fui al día de campo con mi novio, tuve una visión Carol! Un hombre guapísimo que yo conocí antes!... Y sabes, lo más curioso del asunto es que de repente tengo la certeza de que ese hombre es…

-Tranquila, tal vez es solo que has estado muy desgastada por tantas cosas que te han pasado…

Carol la interrumpió e hizo un esfuerzo por tranquilizarla y minimizar aquello que estaba diciendo; Lo cierto es que dentro de ella sintió una fuerte necesidad de evitar que Suzette hablara sobre todo eso.


-Así que finalmente cediste ante la tentación no es así? –Dijo decepcionado-.

-Oye lo dices como si fuera el fin del mundo! –Trató de minimizar aquello que le había comentado-.

-El mundo en sí jamás termina; Se acaba el mundo que cada persona construye para sí mismo… Pero el mundo en general, nunca se acaba…

-Veo que estás molesto por lo que he decidido hacer –Y evidenció sentirse incomprendido-.

-El sufrimiento es resultado de la ignorancia y el apego… Pero en ocasiones me resulta difícil de entender que alguien acepte algo aunque sabe bien que al final terminará mal y entonces solo le dejará sufrimiento… Supongo que eso también es parte del ser humano…

-Hablas como si nunca hubieses cometido un error en tu vida! Además tú mismo me decías que podía "divertirme" con ella siempre y cuando ella también estuviese de acuerdo! –Dijo molesto-.

-Sí, es verdad…pero no es por mis palabras que tomaste una decisión, eso en realidad es responsabilidad tuya solamente. Así que, tranquilo, no es conmigo con quien debes enojarte precisamente…

-Ah no? Y entonces con quién?

-Tal vez contigo mismo…por ser incapaz de preocuparte por aquella otra chica que en verdad es tu novia y solo pensar en ti y en lo que deseas… Ni siquiera te preocupas por Suzette tampoco.

-Cómo puedes asegurar algo así?

-Porque si te preocuparas por ambas, habrías terminado por alejarte de alguna de las dos –Dijo directamente-… Yo confiaba en que podrías darte cuenta de ello.

-Quise alejarme de Suzette!... Pero hubieras visto lo mal que se sentía!

-Y eso fue suficiente para cambiar de opinión?... Creo que no querías dejarla realmente; Si así hubiese sido en verdad, tu voluntad habría sido más fuerte… Desde un principio le habrías hablado a Suzette con toda la verdad para evitar que ella se hiciera "castillos en el aire".

-Yo siempre le mencioné que no quería compromisos!

-Pero nunca le explicaste el porqué!... En ocasiones es necesario decir directamente aquello que queremos que la otra persona entienda muy bien!... Tal vez yo debí haber hecho lo mismo contigo…

Taylor empezaba a desear no haberle comentado nada a James sobre su decisión de tener una relación "oculta" con Suzette. Guardó silencio pues ya se estaba cansando del "sermón" que estaba recibiendo y entonces James continuó:

-Y respecto a errores en mi vida, claro que los he cometido!... Pero he tratado de aprender de ellos… Tal vez necesitas experimentar tus propios errores…en ocasiones no se puede aprender de experiencias ajenas…

-No necesito de tus advertencias o consejos –Dijo secamente-.

-Lo sé. He visto que tú solito puedes tomar decisiones. En fin… realmente no puedo hacer mucho, es tu vida, es tu mundo, es tu fantasía… Pero si en algún momento crees que te puedo ayudar, llámame.

Y dicho lo anterior James se fue. Estando ya solo Taylor se sintió frustrado al ver que no había recibido el apoyo del que suponía su mejor amigo, pero también recordó parte de lo que alguna vez le dijo: "Tengo hermanas…y no me gustaría que estuviesen en el lugar de Suzette… o de alguien más".

Las palabras de James resultaban ser bastante acertadas: Todo era una fantasía… pero cuánto tiempo Taylor podría vivir sumergido en aquel mundo de fantasía? Cuánto tiempo le sería concedida aquella satisfacción "prestada" en la que cómodamente solo se dedicaría a disfrutar del cariño de dos personas sin tener que "pagar" por nada de eso aparentemente?

Difícilmente todos podrían darse cuenta de que por ahora estaban viviendo de "cosas prestadas" y que en algún momento todo eso terminaría de algún modo pasándoles la factura con el respectivo precio a pagar.


Hola nuevamente! Este fue el quinto capítulo, como ven las cosas se complican más dado que Suzette ha decidido continuar con una extraña "relación". roxyta grandchester bienvenida a mi historia! Me alegra que esté siendo de tu agrado! Bueno, ya subí este quinto capítulo, tratare de no demorar demasiado con el resto!

Pasarán más días y se acercará el tan ansiado día de "San Valentín", ese día será especial y ambas planearán una "celebración" que no terminará como lo esperaban...pero bueno, esto y más lo veremos en el siguiente capítulo! Por el momento me despido.

Saludos!