"SAN VALENTIN"…

AMOR Y AMISTAD?

-6-

Pasaron un par de semanas y ambas se sentían plenamente felices; Ya no había motivo para sentir que la felicidad de una podría causar envidia o tristeza en la otra, al contrario, ambas ya tenían algo más qué compartir. Cada noche aprovechaban para platicarse mutuamente las actividades, planes o incluso discusiones sostenidas con sus respectivos novios; Y esa noche una idea especial surgió en Carol…

-Suzette, recuerdas que pronto será día de San Valentín?

-Así es… Será la primera vez que ambas salgamos con nuestros novios! –Dijo con una sonrisa de oreja a oreja-… Aunque… eso significa que también será el primer San Valentín que no festejemos juntas amiga –Dijo con un poco de tristeza-.

-No necesariamente tiene que ser así… -Dijo enigmáticamente-.

-Qué quieres decir?

-Que podemos hacer una cita doble! Así ambas conoceremos a nuestros respectivos galanes y festejaremos juntas ese día también!

-En serio?... Es una gran idea Carol! Pero… crees que ellos estén de acuerdo?

-Nosotras podemos convencerlos! –Dijo Carol emocionada-.

-Sí, claro que sí! Es muy buena idea! Ese día será muy especial! –Dijo sonriendo eufórica-.

Ambas estaban seguras de que ese día sería muy especial porque entonces su amistad volvería a ser tan estrecha como lo era antes, al menos eso pensó Carol que ansiaba pronto poder dejar de tener secretos para Suzette… Sin embargo por otro lado ella sabía muy bien que a fin de cuentas seguiría guardando algo solo para sí misma, algo que ni siquiera su novio sabía.

-"Pero no hay problema, todos guardamos algo solo para nosotros mismos y Suzette seguramente comprendería… Además es mejor así para todos." –Pensó en silencio Carol-.

Al día siguiente, Carol salió muy temprano de casa y se dirigió a la parada de autobús, parecía que las calles estaban desiertas, aún hacía demasiado frío pese a que ya era fin de enero. En su cabeza comenzó a planear aquella cena de San Valentín y pensar en el mejor lugar para realizarla, ambas tenían que dar una muy buena impresión al novio de la otra para que se diera una buena relación de amistad… Pero inevitablemente pensó aún más allá de ese futuro cercano…

-"Sería maravilloso que ambas pudiéramos casarnos el mismo día! Seguramente Suzette también se ha imaginado la posibilidad de casarse con su novio… Ella lo ama tanto como yo amo al mío".

Aunque se dijo todo aquello solo en su mente, su cara evidenció una sonrisa soñadora y cerrando los ojos, parecía estar dormida ahí, de pie en la estación de autobuses. Inesperadamente sintió que algo estaba muy cerca de su rostro y abrió los ojos…

-Tr…Travis! Qué haces? Cuanto tiempo llevas ahí parado? –Preguntaba sorprendida y molesta al ver que muy cerca de su rostro se encontraba el rostro de Travis mirándola con curiosidad y al mismo tiempo riéndose de ella-.

-Jajajaja –Estalló en carcajadas-… Discúlpame pero la verdad te veías tan rara ahí "dormida" que no resistí acercarme para averiguar en qué estabas pensando…Aunque por la sonrisa bobalicona de tu cara supongo que estabas soñando con tu galán eh? –Y la mirada de Travis se volvió descarada y pícara-.

-No…Bueno yo… A ti no te importa lo que yo haya estado pensando o sí? –Alzó la voz y sintió que los colores le subían al rostro- Además, qué tu no tienes en quién pensar?

-Claro que sí!... Pero te asustaría conocer mis pensamientos sobre aquella bella personita –Le guiñó un ojo y después se acercó para susurrarle al oído- …Aunque si quieres puedo contarte un poco...

-Travis! –Gritó al mismo tiempo que lo empujaba alejándolo-… Desde cuando te volviste un patán? Cuando te conocí me parecía que eras tranquilo e incluso pensé que eras un muchacho decente!

-Y lo soy!...Soy todo un caballero! –Dijo haciendo una reverencia-.

-Pero después de que agarras confianza te conviertes en un cínico verdad?

-Decir lo que se quiere, se siente o se piensa no es ser cínico…es ser sincero –Y se cruzó de brazos fingiendo sentirse ofendido-.

-Eres un pesado! –Y se dispuso a caminar unos pasos para sentarse en una banca-.

-Espera, espera –Corrió tras ella- No tienes sentido del humor? Eres un "higadito"!

Ahora era Carol la que fingía estar enojada. Travis cambió su semblante y la miró en silencio, ella se inquietó por eso; Sin soportar más, se giró hacia él y le preguntó:

-Qué me ves? Tengo monos en la cara?

-No, pero tienes muchas pecas!

Carol no pudo evitar mirarlo fijamente a los ojos después de haber escuchado eso; No lo observaba con enojo o malestar, simplemente lo observaba como si en algún tiempo o en algún momento alguien más (que ella ya sabía quién) se lo hubiese dicho de la misma manera, con el mismo sentimiento…con el mismo deseo oculto.

Travis se sintió vulnerable ante su mirada, sintió como si poco a poco lo despojara de todo aquello que lo cubría dejando a plena vista lo que él realmente pensaba, sentía y quería decirle…Pero también vino a su mente aquella imagen de la que hace poco fue testigo: Carol era alcanzada por un muchacho y después caminaban juntos saliendo de la Universidad y dirigiéndose hacia la estación de autobuses y entonces cerró sus ojos para perder contacto y luego tranquilamente le dijo:

-Te vi salir de la Universidad hace unos días…

-No me di cuenta, me hubieras hablado –Dijo un poco aturdida por el cambio de tema-.

-Estabas con tu novio, subieron a un autobús…No quise causarte problemas, por eso preferí irme.

Carol se sintió desilusionada ante ese comentario, pero ni siquiera supo explicarse el porqué y entonces le preguntó:

-Querías decirme algo en especial?

-No. Simplemente tenía ganas de verte…justo como ahora.

Se sonrojó y prefirió guardar silencio, no sabía lo que era apropiado responder ante situaciones así. Travis le parecía muy atractivo, pero ciertamente él jamás le había dado muestras directas de interés hacia ella…y aunque actualmente se veían con cierta frecuencia y le hacía comentarios un poco subidos de tono; Ella no estaba segura de que solo por eso pudiera sospechar que él pensara en ella de una manera especial.

Llegó el autobús y ambos abordaron, se sentaron juntos pero ninguno de los dos habló. Al llegar a la parada de destino, Travis bajó primero y después le extendió la mano para ayudarla a bajar.

-Veo que después de todo sí eres un caballero!

Sin embargo, al estar hablándole, distraídamente pisó los escalones para descender y entonces resbaló! Afortunadamente Travis reaccionó velozmente y la sujetó por la cintura, pero en escasos segundos se dio cuenta que eso no fue suficiente…porque ella terminó cayendo completamente hacia él y lo único que pudo hacer fue abrazarla para amortiguar la caída.

-Están bien jóvenes? –Preguntaba el anciano chofer descendiendo del autobús para cerciorarse de que no era grave lo ocurrido-.

Tendidos ahí en plena acera, estaba Carol sobre Travis, ambos abriendo lentamente sus ojos y mirándose muy cerca mutuamente. El chofer volvió a preguntar y eso rompió el silencio obligando a Travis a responder en voz alta:

-Estamos bien! Fue un pequeño accidente!

Torpemente Carol comenzó a levantarse y cuando Travis pudo incorporarse, notó que ella se había lastimado el codo derecho.

-Tienes sangre –Y en seguida buscaba algo en su bolsillo del pantalón-.

-No es nada, solo un simple raspón…

Pero Travis pareció no escucharla y entonces improvisó un pequeño vendaje en su brazo.

-Debí haberte sujetado de la cintura desde el principio…Discúlpame no me di cuenta que los escalones estaban mojados… -Dijo en tono serio y preocupado-.

-Esta bien, no te preocupes…-Le parecía que él realmente se sentía responsable de lo ocurrido- Fue un accidente, en verdad, estoy bien.

Finalmente él la tomó del brazo y la llevó hasta la entrada de "Destello". Ella le ofreció entrar solo un momento y él accedió. Después de unos instantes de plática, él se despidió y salió de ahí tranquilamente.


En el escaparate de joyería de la tienda se encontraba una hermosa sortija de matrimonio, se puso los guantes y quiso observarla una vez más de cerca: Era una sortija de oro con incrustaciones de diamantes pequeños y además estaba finamente decorada con grabados delicados. Entonces recordó que unos meses atrás la había visto por primera vez y en aquella ocasión…

-Es hermosa verdad?

Detrás suyo se encontraba el Señor Grant que veía lo emocionada que Carol se mostraba al tener esa sortija en sus manos.

-Es bellísima!

-A esa sortija la llamo "La prueba del amor de papel".

-"La prueba del amor de papel"?

-Así es. Muchos han venido con la intención de comprarla…pero hasta ahora ninguno ha logrado presentar el justo valor de esa joya.

Carol supuso que ese anillo era excesivamente costoso y nerviosamente la devolvió a su cojín dentro de esa cajita de cristal. El Señor Grant, al ver este gesto de ella, le explicó:

-No es el dinero…De hecho, ese es bastante accesible creo…Me refiero al verdadero valor de esa joya. Hoy vendrá un joven llamado Héctor, en cuanto aparezca avísame y entonces entenderás a lo que me refiero.

Ese día transcurrió con tranquilidad, pero ya poco antes de la hora de cierre apareció en la tienda un guapo joven vestido de traje. Carol lo miró con curiosidad y alcanzó a notar tristeza en su mirada.

-Se encuentra el Señor Grant? –Dijo con voz amable-.

-Sí, quién lo busca?

-Mi nombre es Héctor.

-En un momento le aviso.

Después de unos segundos, apareció Carol acompañada del Señor Grant y entonces los ojos de ese joven se volvieron cristalinos como si en cualquier momento fuera a llorar.

-Usted tuvo razón. No puedo pagar esta joya tan hermosa –Dijo mirando fijamente el anillo que horas antes Carol había apreciado cuidadosamente-.

-Entonces tu novia…

-Dijo que no.

-Lo lamento.

El joven se retiró apenado pero más tranquilo. Carol observaba confundida la escena y entonces el Señor Grant comenzó a explicarle:

-La prometida de ese joven era una hermosa chica proveniente de una de las familias más ricas del país. Él quería comprar esta joya para su boda y le sugerí que primero le entregara un anillo más especial: un anillo hecho con una envoltura de dulce.

-Un anillo hecho con una envoltura de dulce? –Preguntó Carol con asombro-.

-Así es. Cuando el amor es verdadero, nada más importa, y mucho menos los lujos o joyas costosas; A ella no le importaría entonces aceptar ese humilde anillo porque estaría lleno de amor y orgullosamente lo portaría en su dedo porque sería igual o más importante que un anillo de piedras preciosas. Pero…En el caso del falso amor, entonces cosas tan simples como una joya serían motivo suficiente para romper una relación.

-Por eso es que usted llama a este anillo "La prueba del amor de papel"!

-Sí…Y tristemente debo repetirte que hasta ahora nadie ha podido mostrarme que cuenta con el valor justo de esta sortija: El amor verdadero.

Carol terminó de recordar aquel día de hace unos meses atrás. Lo que el Señor Grant le había dicho aquella vez era muy cierto. Esta vez le surgió un pensamiento curioso:

-Cómo se me verá esta sortija? –Se preguntó a sí misma-.

Y aprovechando que estaba sola en la tienda, se quitó el guante de su mano izquierda y lentamente lo colocó en su dedo anular. La observó cuidadosamente y vio que la luz producía hermosos destellos en las piedrecillas incrustadas y en ese momento dentro de su mente presenció una escena:

En una iglesia enorme, se realizaba una boda, los novios estaban arrodillados en el altar mientras el sacerdote hacía las preguntas de rigor:

-Tú, Cándida, aceptas por esposo a Terius de Granchester?

Justo en ese momento, la imagen fue subiendo a través del vestido de novia para dejar al descubierto el rostro de la mujer: Era una joven de cabello rubio, largo y rizado, con unos ojos verdes como esmeraldas y entonces ella respondió:

-Sí, acepto.

-Tú, Terius, aceptas por esposa a Cándida Wellington?

Nuevamente la imagen recorrió ahora lo que era el cuerpo del novio y al final mostró su rostro: Un hombre joven de piel morena clara, los ojos azul oscuro, las cejas pobladas y el cabello largo de color castaño. En ese momento pudo escuchar la voz de él:

-Sí, acepto.

Su rostro palideció y sus manos temblaron llevando puesta aún esa sortija…Pero no tuvo tiempo de siquiera asimilar lo que acababa de descubrir porque en ese momento la puerta de la tienda se abrió y entró una joven mujer:

-Suzette! Qué haces aquí?

-Hola Carol vine a visitarte!...Estás bien? Tu cara se ve blanca como el papel!

-Estoy bien…es solo que…

-Ah ya veo porqué estás así! Te descubrí! Estás probándote las joyas de la tienda!... –Rápidamente observó aquella hermosa joya que Carol tenía en su dedo y emocionada agregó- Es precioso ese anillo! Déjame verlo! Quiero saber cómo se ve a mi!

-No Suzette! Es un anillo carísimo! Suzette! –Dijo tratando de dejar el anillo fuera del alcance de ella-.

Pero Suzette no la escuchó y se abalanzó sobre Carol como una chiquilla frente a su juguete preferido, le jaló la mano izquierda y logró quitarle el anillo e inmediatamente lo puso en el dedo anular de su propia mano izquierda y en cuestión de segundos...

Dos mujeres forcejeaban: Una atacaba y la segunda intentaba escapar:

-Es que acaso te has vuelto loca? –Gritaba sin entender lo que aquella quería obtener-.

-Exijo que me des lo que me pertenece! –E inmediatamente la abofeteó-.

Aquella se tambaleó y entonces, aprovechando su confusión, consiguió sujetarle la mano izquierda arrancándole del dedo anular su argolla matrimonial.

-Esto de ahora en adelante me pertenecerá solo a mi! Solo a mi! –Alzó aquella argolla que sostenía entre sus manos-.

-Suzette debes tener cuidado con ese anillo! Si se maltrata aunque sea un poco, seguro que me despiden!

-Ehh?

La voz de Carol hizo que Suzette volviera a la realidad; Sin embargo al ver el rostro de su amiga frente a ella, no se atrevió a decir nada más; En silencio y lentamente se quitó el anillo y al entregarlo, su mano rozó la de Carol. Así, teniendo por intermediaria esa sortija entre su mano y la de su amiga, Suzette volvió a ver algo más: Por escasos segundos, el rostro de Carol se empalmó con el rostro de la mujer que trataba de escapar en su visión. Suzette tuvo que frotarse los ojos para lograr distinguir cual de las dos mujeres era la que se encontraba ahí frente a ella. Estuvo a punto de dejar caer el anillo al suelo pero Carol velozmente lo atrapó.

-Pero qué te pasa? Te dije que si se maltrata aunque sea un poco, seguramente me despedirán! –Dijo Carol enfadada-.

Pero Suzette pareció no dar importancia al asunto y caminando hacia la salida dijo:

-Lo lamento… Solo vine a decirte que mi novio esta de acuerdo con la cita doble de San Valentín…Te veré en casa.

Carol no comprendió lo que acababa de suceder con Suzette, sin embargo bastantes cosas tenía ya que pensar, especialmente aquellas cosas que vio al colocarse el anillo antes de que su amiga llegara a la tienda. No tenía ni idea de cuánto cambiarían las cosas entre ellas dos a partir de este momento.


Su intención era volver a casa, pero sinceramente sentía que estar ahí la asfixiaría, por el momento necesitaba despejar su mente y sus pensamientos. Caminó lentamente hacia el parque central, se sentó en el pasto, bajo la sombra de un árbol enorme cuyo tronco envejecido parecía tener más de 100 años. Mirando al cielo azul, trataba de desenmarañar todo aquello que acababa de serle revelado…

-Es esa la palabra adecuada para nombrar todo aquello que vi en mi mente?... Sí, a fin de cuentas todo esto es una gran revelación... Esa mujer…era yo…y la otra…también era yo… En ambos casos…era yo.

Y entonces su rostro evidenció sorpresa al recordar algo más:

-Pero también estaba ella!...Aunque su apariencia también era un poco distinta… Y lo que vi antes…también hay un hombre cuyo rostro… lo he visto en otra parte…y su nombre…

Se levantó rápidamente como si al mismo tiempo recordara que debía ir a alguna parte inmediatamente. No sabía si sentirse dichosa…o desgraciada; A fin de cuentas aún había huecos, pero creía que ya no era tan importante recordar el resto. Tal vez más tarde se daría cuenta que las otras partes de la historia también eran importantes.

-No puedo perderlo otra vez… No debo perderlo otra vez… -Se repetía una y otra vez mientras se apresuraba en su andar-.

Llegó hasta la biblioteca de la Universidad, era sábado pero sabía que él estaba ahí; Lo buscó con la mirada y a lo lejos vio a un muchacho cuyo rostro se le hizo conocido…

-Hola… -Saludó titubeante-.

-Mmm? Hola. –Permaneció en silencio esperando que ella explicara el motivo de su acercamiento-.

-Soy Suzette… Estoy buscando a Taylor…

-Pues yo no me llamo Taylor –Despectivamente se volvió hacia sus libros como si ella ya no estuviera ahí-.

-Lo sé. Pero te he visto con él y tal vez tú puedas decirme dónde está ahora…Por favor.

Esta era la primera vez que James tenía frente a sí a Suzette, la miró detenidamente, no logró comprender porqué ella se había aferrado a estar con Taylor pese a todo. Finalmente reaccionó y reconoció que no tenía derecho a intervenir en eso: Simplemente no era asunto suyo.

-Lo lamento, pero no sé donde podría estar. Últimamente hemos estado un poco…ocupados y no hemos hablado mucho –Dijo al fin con el tono de voz más tranquilo y tolerante que podía tomar-.

-Si llegaras a verlo, podrías decirle por favor que es urgente que lo vea?

-Sí, de acuerdo, se lo diré.

Suzette salió desilusionada de ahí, sin embargo, mientras caminaba de regreso a casa pensó mejor las cosas: Qué pretendía al ir rápidamente a buscarlo? Es que acaso se hubiese atrevido a contarle todo este asunto de los sueños y las visiones que desde hace unos meses tenía?

-Soy una tonta! Qué hubiera yo hecho? Decirle algo como "Taylor, estamos destinados a estar juntos, lo sé porque hace muchos años, en otra vida, fue así"… Seguramente diría que estoy loca!... Creo que por el momento es mejor no decirle nada.

Y comprendió que realmente había sido muy bueno no haberlo encontrado en la biblioteca. Pero unos minutos después pensó en aquel joven, el amigo de Taylor, se había comportado con ella de manera un tanto grosera sin motivo alguno, al menos sin motivo aparente.

-Seguramente ya sabe lo nuestro…espero que no sea amigo de la otra chica.

Esa fue la única manera que encontró de justificar la conducta de aquel joven. Unos minutos después en la biblioteca llegaba con James otra persona: Ahora sí era Taylor.

-Hola. Puedo sentarme? –Aunque realmente su petición era algo diferente ya que esperaba poder arreglar las cosas con James-.

-Claro –Respondió secamente y siguió su lectura-… Por cierto, vino tu "novia" hace unos momentos a buscarte.

-Discúlpame, no debí tratarte mal –Comenzó a hablar ignorando lo último que James había dicho- Sé que tienes razón y…ya tomé una decisión definitiva: Voy a terminar con una de las dos.

-Y ya decidiste con quién romperás?

-Sí. No será sencillo…pero es lo más adecuado. Aunque no se merece que yo…

-No todos se merecen lo que les sucede en la vida… Ella sabrá entender aunque inicialmente le dolerá bastante, creo.

-Pero tienes razón: Si dejo todo esto así entonces las cosas serán peor después.

James vio que esta vez Taylor en verdad había tomado una decisión y aplaudió esto; Sonrieron y chocaron sus manos en señal de un saludo amistoso. Taylor por su parte, se encontraba más tranquilo, había recuperado a su amigo y muy pronto se libraría de esa atormentadora situación en la que él solito se había metido, pronto podría estar tranquilo y solo junto a la mujer que amaba… Al menos ese era el plan que él tenía… Le hubiese ayudado mucho saber que el Azar nuevamente intervendría y entonces no estaría asegurado lo que sucedería después.


Era hora del cierre de la tienda; Carol se revisó el codo derecho y vio que ya estaba mejor, decidió quitarse el pañuelo, lo dobló cuidadosamente y entonces reparó en sus bordes: Garigoleados bordados en hilo blanco, lo extendió en el mostrador y lo miró con atención: Un pañuelo de seda celeste con finas líneas garigoleadas bordeadas en hilo blanco.

-Este pañuelo se parece a otro que… Terry usaba en aquel tiempo…

Brevemente recordó aquellos días del Colegio San Pablo en los que Terry y ella solían estar juntos y perseguirse mutuamente: En una ocasión ella cayó al pasto y se lastimó el brazo izquierdo; él le había atado su pañuelo en la herida, un gesto muy parecido al que Travis tuvo con ella. Solo que el pañuelo de Terry tenía bordadas sus iniciales…

-Lo recuerdo perfectamente: "T G" en la esquina inferior derecha…

El pañuelo que ella tenía enfrente en este momento se parecía mucho a aquel, pero faltaba un pequeño detalle...

-No tiene iniciales, claro que no las tiene! Eso es absurdo Carol! –Se regañó a sí misma dándose un pequeño golpe en la frente con la palma de su mano-.

Distraídamente guardó sus cosas y salió de la tienda; Iba contenta porque ya había trazado el plan perfecto para la cita doble: Había elegido un restaurante romántico. Quería llegar pronto a casa y comentarle el plan a Suzette y entonces también recordó la visita de su amiga en la mañana:

-Creo que fui un poco dura con ella… Pero se comporta como una chiquilla!... Aún así no debí gritarle, el anillo no sufrió daño… Y yo no debí sacarlo de su estuche…

Llegó a casa y Suzette la recibió con una sonrisa, parecía no haber dado importancia a lo ocurrido en la tienda.

-Qué estás haciendo?

-Intento tocarla! –Y le señaló la armónica que el Sr. Grant le había obsequiado en "Destello"-.

Carol se limitó a sonreír sin decir nada al respecto; Después comenzó a mencionarle su plan de San Valentín. Suzette escuchó emocionada el nombre del restaurante al que irían. Minutos después se encerraba en la recámara para hablarle a su "novio" e informarle los detalles y al finalizar la llamada volvió con Carol:

-Listo! Le dije todo menos el nombre del restaurante, eso quiero que sea una sorpresa para él, le encantará el lugar!

Los días pasaron casi sin darse cuenta, ya era día de San Valentín, ambas habían trabajado diariamente y sin descanso estos últimos días para poder pedir libre este día. Suzette había salido temprano para reunirse con Taylor: Quería entregarle su obsequio antes de la cita doble.

-Espero que te guste! –Dijo impaciente por ver el rostro de Taylor cuando viera su obsequio-.

-Una chamarra de piel?... Suzette esto es carísimo! Cómo lo pagaste?

-Estuve ahorrando mucho –Dijo sonriente-.

-Pero no puedo aceptarlo…es muy costoso!... Yo aún no te he comprado un obsequio!

-Por favor quiero que la uses en la cita doble de hoy! Quiero que te veas mucho más guapo que el novio de mi amiga! Eso es algo malo?

Taylor sonrió al escuchar a Suzette decir eso y moviendo la cabeza de lado a lado dijo en tono resignado:

-Mujeres! Siempre compitiendo entre ellas!... –Y después cambió de tema- Hay algo que debo decirte…

El rostro de Taylor se tornó serio y Suzette sintió que se le paralizaría el corazón, después de unos segundos de silencio, comenzó a explicarle:

-Te pedí vernos hoy temprano porque quiero decirte lo que pienso hacer: Hoy hablaré con ella…Romperé mi relación con ella.

-Taylor! –Los ojos de Suzette se abrieron de par en par, le parecía un sueño lo que acababa de escuchar de los labios de él-… De verdad vas a terminar con ella?

-Así es. De hecho la veré en unas cuantas horas, hablaré con ella y después podré ir contigo a la reunión para disfrutarla juntos!

-Pero… Lo harás en pleno San Valentín?...No te parece un poco cruel?

-Sabes que he tratado de hacerlo en estos últimos días pero no he tenido oportunidad de hablar bien con ella… Esta vez quiere que salgamos y entonces, aprovecharé para decírselo. Todo estará bien; Ella es una chica comprensiva, no te preocupes, no se escandalizará… Tal vez podamos seguir siendo solo buenos amigos después de hoy.

Suzette estaba emocionada y preocupada al mismo tiempo, pero sabía que después de este día, su relación podía ser oficial y darla a conocer sin problema. Se despidió de Taylor y regresó a casa para arreglarse tranquilamente; Mientras iba en el autobús, trataba de imaginar la reacción de la otra chica al escuchar que Taylor ya no quería nada con ella.

-No sé quién sea porque él nunca quiso decirme ni su nombre pero… Seguramente me odiará.

En el departamento, Carol estaba terminando de vestirse en la recámara y escuchó la puerta principal abrirse. Al ver entrar a Suzette le dijo muy curiosa:

-A donde fuiste tan temprano Suzette?

-A darle su regalo de San Valentín! Ya lo verás esta noche –Dijo con una sonrisita de satisfacción-.

-Bueno, entonces me aguantaré la curiosidad!... Sabes? Recordé que no le dije a mi novio la hora a la que nos reuniríamos en el restaurante!... Asique tuve que llamarlo hace un momento!... Se puso un poco "furioso" –Y rió traviesamente-.

-Y qué te dijo? Sí podrá ir?

-Claro que sí! Solo se molestó porque me dijo que tenía algo qué hacer extra pero que ya vería cómo le haría.


Comenzaron a elegir los vestidos que usarían para la cita, ambas estaban francamente emocionadas. Ya era más de medio día y entonces Suzette recibió una llamada: Inicialmente respondió alegre, pero después el tono de su voz se fue apagando.

-Hola!...Qué?...Pero entonces... Mañana?... De acuerdo… -Y pesadamente terminó la llamada-.

-Qué ocurre Suzette? –Preguntó preocupada Carol-.

-Creo que no podrás conocerlo todavía… -Dijo tristemente-… Dice que no podrá ir a la cita doble… Que en el mejor de los casos llegaría pero ya muy tarde…

-Lo lamento Suzette…

-Bueno, la verdad es que por una parte está bien que no vaya a nuestra cita doble…aunque eso eche a perder nuestros planes…

-No entiendo a qué te refieres, querías pasar este día con él no es así?

-Sí, por supuesto, pero… Hoy hablará con su novia seriamente y terminará definitivamente su relación…

-En pleno día de San Valentín?... Bueno me alegro por ti amiga, pero… creo que es un poco cruel para su novia…digo, futura ex novia.

-Ni tanto porque finalmente ella será quien pase este San Valentín con él! –Dijo un poco molesta-.

-La verdad es que me sorprende que no estés muriéndote de celos!... Yo en tu lugar no podría estar tan tranquila.

-Tú en mi lugar ni siquiera habrías aceptado tener una relación extraoficial con él, cierto? –Carol permaneció en silencio y entonces Suzette continuó- …Si después de esto, él se queda solo conmigo y ya nada se interpone…creo que puedo hacer un pequeño sacrificio ahora –Finalizó cruzándose de brazos-.

-Bueno, si lo ves de esa manera entonces anímate!... Y con la pena pero…ojalá esa chica sepa comprender y aceptar que ese hombre no es para ella. Oye, tú si vendrás con nosotros verdad?

-Por supuesto! Por nada del mundo me perderé conocer a tu galán!... Aunque me sentiré como "el tercero en discordia" porque no tendré pareja…

-No te preocupes Suzette, esta reunión es para celebrar!... Ya pronto haremos otra para conocer al tuyo!

Carol volvió a levantar el ánimo a Suzette y al verla sonreir se sintió más tranquila; Estaba dispuesta a que su amiga pasara muy bien ese día. Realmente no tenía ni idea de lo que iba a suceder!

Finalmente llegó la hora, ambas se dirigieron al lugar de reunión. Entraron al restaurante, había muchísima gente y no lograba encontrarlo con la mirada; Decidió ir a buscarlo y le pidió a Suzette que la esperara cerca de la recepción. Mientras esperaba, se dedicó a ver las parejas que entraban y salían de aquel lugar; Repentinamente a lo lejos le pareció distinguir a un muchacho con una chaqueta marrón parecida a la que le había regalado a Taylor esa mañana.

Suzette sintió que su corazón latía emocionado y al mismo tiempo pensaba que probablemente él había podido acudir a la cita doble en el último momento. Varias personas se atravesaron ocultando momentáneamente la figura de aquel hombre pero después de buscarle con la mirada lo confirmó…era Taylor! Sus ojos brillaron de alegría y en su rostro apareció una sonrisa de enorme felicidad: Finalmente podría mostrarle a Carol el hombre maravilloso con el que ya gozaría de un noviazgo sin obstáculos!

Rápidamente corrió a su encuentro y para llamar su atención quiso gritar su nombre, pero…A medida que se acercaba a él, notó que no estaba solo, que caminaba distraído, sonriendo felizmente a alguien más, a alguien que caminaba a su lado; De su brazo se sujetaba una mano femenina y en su hombro se recargaba una hermosa mujer… Era Carol, su amiga, quien venía sujetada del brazo de Taylor.

-Pero qué…? –Y enseguida se cubrió la boca con su mano derecha, como si quisiera retener las palabras ahí-.

Suzette ni siquiera alcanzó a terminar la pregunta que se hizo a sí misma porque inmediatamente vio que Taylor besaba dulcemente los labios de Carol y después ambos sonrientes caminaban hacia la dirección en que se encontraba ella. Los segundos parecieron dolorosos minutos interminables y después…ambos se encontraban casi frente a Suzette.

-Mira, recuerdas que te dije que hoy te tendría una sorpresa? Quiero que conozcas a mi mejor amiga: Suzette Morgan!...Suzette, él es mi novio, Taylor Graum! –Dijo Carol alegremente-.

Continuará...


Hola! Qué les pareció el San Valentín que están teniendo estas chicas? Y lo mejor (o lo peor) está por venir! Qué reacción tendrá Taylor? Qué hará Suzette? Qué pasará con Carol después de todo esto? Seguramente esto avivará sentimientos desagradables en una de ellas y detonará más recuerdos de sus vidas pasadas. No todo será "miel sobre hojuelas" y alguien se llenará de amargura...eso lo veremos en el próximo capítulo titulado "URAMI" (rencor).

Saludos!