"TRAICIÓN"…
-8-
Aquella solitaria casa a orillas de la ciudad se encontraba más lúgubre que de costumbre; Pese a que sus amplios jardines se encontraban con arbustos bien recortados y el césped limpio… El ambiente estaba lleno de tristeza especialmente ahora…
-Lo que me dices es increíble!... No debió estar aquí… Ella no debió estar aquí!... Ojalá le hubiese sucedido algo como a… -Decía el visitante casi furioso-.
-Sabías que lo más probable es que todos "despertaran" nuevamente… -Interrumpió aparentemente tranquilo el dueño de la casa mientras se colocaba sus pantuflas y caminaba por el Estudio-.
-Pero no de este modo!... Parece que el Destino se burla de todos!... Ponerlas juntas: Una junto a la otra…eso es demasiado!
-Bueno, "la mejor forma de esconderte de un enemigo, es permaneciendo muy cerca de él"…
-Me sorprende tu reacción… A veces tengo la impresión de que soy yo quien se sorprende más por lo que está pasando!... O es que acaso… -Dudó el visitante y prefirió no terminar la pregunta-.
-Qué? –Le incitó a continuar con aquello que iba a decir mientras le ofrecía una taza de café-.
-Acaso tú ya sabías lo que iba a suceder?
-Que haya recuperado todos los recuerdos de mi pasado no significa que tenga el poder de predecir el futuro, son cosas distintas…
-No necesariamente, si crees que la historia se repetirá por tercera vez!
-"Quien no analiza la historia, está condenado a repetirla"…
-A qué te refieres?
-Eso es lo único que puedo hacer: Analizar la historia para no repetirla…
-Pero eso solo es aplicable en tu caso!...Ellas qué podrían hacer?
-No es así. En realidad es aplicable en todos los casos: Puedes analizar la historia de los demás, no solo la tuya…y de esa manera darte una idea de lo que es mejor hacer o no hacer –Dijo directamente el dueño de la casa-.
Al escuchar esto, el visitante no pudo evitar recordar la actitud de ese hombre cuando recién había comenzado todo esto: Un día lo llamó y urgentemente le pidió que viniera a su casa, le contó una historia que le pareció una novela, pero al final se sorprendió cuando le dijo que no era ficción, que aquella historia había sido completamente real y había sucedido a principios del siglo pasado!... Y casi quedó en shock cuando le reveló que esa historia era SU historia!
Ni siquiera había imaginado que algo así pudiera ocurrir realmente, nunca se había planteado el tema de la "Reencarnación"; Pero a raíz de todas esas confesiones, aquél visitante se vio envuelto en este asunto cada vez más, aún sin darse cuenta.
-Siempre me he preguntado porqué no pediste que te hicieran un cuadro con ella a tu lado… Es que acaso no la amas lo suficiente? –Preguntó cambiando de tema un poco-.
-Claro que sí…pero aún en este tiempo no estoy seguro de que ella pueda estar conmigo como yo lo deseo…
Y el dueño de esos cuadros se acercó con pasos lentos pero firmes hacia ese cuadro tan especial en el que aparecía ella junto a ese otro hombre de larga cabellera; Lo miró en silencio por unos segundos y después continuó hablando:
-Te dije que él sí había logrado estar a su lado de la manera que yo solo podía imaginar o ver en mis sueños…pero que jamás pude lograr… Ilusamente pensé que esta vez sí podría ser yo quien estuviera a su lado, quien tuviera el privilegio de aparecer en una pintura al óleo junto a ella…
-Y ya no lo crees así?... Ya no piensas que exista esa posibilidad?
-Aunque yo lo desee… es probable que su destino cambie pero no para favorecerme precisamente…
Ambos permanecieron en silencio unos instantes; Después el visitante nuevamente paseó su mirada por cada uno de aquellos cuadros y repentinamente se percató de algo:
-Ese cuadro!... No estaba antes!... Quienes son?
-Ellos tres fueron personas muy especiales e importantes… -Y cerró los ojos al mismo tiempo de que en su rostro apareció una sonrisa apacible-.
-También estuvieron ahí?
-Así es. Aquel del centro fue…digamos que ella me confundía con él…
-Y entonces podrías decir que fue tu "primer rival"? –Dijo en tono jocoso-.
-Exactamente…Pero yo ni siquiera lo sabía…
-Y los otros dos?
-Eran los primos de mi "primer rival" como lo llamaste…También ellos fueron especiales…Eran buenos chicos y siempre cuidaron de ella en mi ausencia…
Al parecer, el visitante se había tranquilizado y ahora se dedicaba a evocar recuerdos en el dueño de aquellos cuadros; Con sincero interés escuchaba los relatos de aquel hombre y trataba de recordar el resto él mismo sin siquiera poder imaginar lo que ocurría en otra parte en aquel mismo momento.
La espera le pareció eterna pero finalmente la puerta del consultorio se abría y Suzette salió primero, seguida de Greta. Carol se levantó de su asiento y las miró en silencio sin saber qué decir, fue Greta quien comenzó a explicarle:
-El médico dice que está bien, le revisó los ojos y no hay daño evidente, sin embargo sugiere que descanse unos días y en caso de que la visión se le altere de algún modo, le traigamos nuevamente a revisión. Solo le indicó estas gotas lubricantes.
Carol se limitó a extender su mano y recibir la receta y el medicamento que Greta le entregó; Al mirar a Suzette, se preocupó ya que parecía ausente, como si no estuviera ahí en ese momento, con ellas. Greta fue quien nuevamente habló pero ahora dirigiéndose a la rubia de ojos azules:
-Cariño estás bien? Irás a casa con Carol, debes descansar. No te preocupes, puedes volver al trabajo después de unos días.
-Sí…gracias Greta –Fue lo único que respondió-.
-Carol, tal vez sea mejor que tampoco vaya a la Universidad, así que deberás avisar a sus profesores.
-Está bien. Lo haré. Gracias, yo…no habría podido resolver esto sola… Si yo no la hubiera distraído mientras cocinaba…
Greta miró a ambas jóvenes de manera maternal y simplemente sonrió agregando:
-No te preocupes más Carol… Los accidentes ocurren obviamente sin previo aviso y no es culpa de nadie.
Se despidieron de aquella mujer y se dirigieron a su departamento. Suzette permaneció todo el tiempo en silencio, mirando fijamente al suelo. Al entrar a casa, ella permaneció de pie en la sala y luego miró a Carol diciendo:
-Greta me explicó lo sucedido después de aquella llamarada… Lamento haberte gritado Carol…
-Suzette perdóname!... -Los ojos de Carol se llenaron de lágrimas y la abrazó fuertemente repitiendo aquello una y otra vez-.
-Ya estoy bien Carol, no me pasó nada grave… Greta tiene razón: Fue un accidente… ya estoy bien, en serio –Respondió sin gran cambio en su voz, sin embargo, sus ojos también estaban derramando lágrimas silenciosas-.
Aquella noche Carol casi no durmió y se dedicó a velar el sueño de su amiga. No habían hablado mucho y por el contrario, Suzette dijo no recordar nada de lo ocurrido después de aquellas llamas, simplemente dijo sentir algo como un hueco en la memoria pero que Greta le había ayudado a enterarse de todo al final.
Siendo de madrugada, Carol sintió la necesidad de tener a alguien que le apoyara al menos un momento y decidió llamar a Taylor para contarle lo sucedido; Él al principio se oyó alterado pero después ya más tranquilo le decía:
-No te preocupes Carol…Dices que ella está bien, así que no hay motivo para sentirte mal.
Terminó su llamada telefónica pero poco pudo descansar el resto de la madrugada, apenas el cielo se aclaró y se dispuso a cocinar lo que sería el desayuno de su amiga, se lo puso en la mesa y le escribió una nota. Luego salió rumbo a la Universidad.
Eran casi las 10m de la mañana, el celular sonaba insistentemente, Suzette despertó y se sorprendió al ver el identificador en la pantalla; Por un instante dudó en contestar…pero era obvio que esa llamada era lo que más deseaba en este momento.
-Hola.
-Suzette, déjame verte! Necesito hablar contigo! Supe lo que te pasó ayer! Estoy muy preocupado y quiero verte! –La voz de Taylor evidenciaba su desesperación-.
-Está bien. Ven a casa entonces… Recuerdas donde vivo no es así? –Su voz seguía siendo casi monótona, sin un atisbo de emoción-.
-Sí!... Salgo en seguida para allá…probablemente llegue en una hora si me doy prisa.
Suzette simplemente colgó y miró unos segundos aquel pequeño teléfono, recordó el día en que ella había visto el celular de Carol con una llamada de "T.G."…pero esta vez ya no lloró. Salió de la habitación y vio sobre la mesa aquel desayuno, entonces leyó la nota:
-"Regreso en la tarde, antes de irme a trabajar, iré a casa para ver que estás bien."
En su cara por primera vez intentaba dibujarse una sonrisa…que terminó siendo una mueca y en sus puños arrugó aquella nota arrojándola al cesto de basura violentamente. Revisó con la mirada todo el departamento y notó que aquellos portarretratos estaban en su sitio, colocados en orden como debía ser. En aquellas imágenes estaban ella y Carol, su mejor amiga, "casi hermanas", como ambas se habían dicho muchas veces; Las dos sonreían felices y se abrazaban como si estuvieran viviendo los mejores días de sus vidas. Se acercó a aquellos portarretratos y cuidosamente los sostuvo entre sus manos un momento pero finalmente decidió guardarlos en un cajón cercano.
Regresó a la mesa nuevamente y se llevó a la cocina la charola del desayuno que ella le había dejado…y tiró todo al fregadero accionando el triturador de basura. Después de todo eso, pareció respirar más tranquila, nuevamente entró a la recámara y se preparó para ducharse…quería estar presentable ya que dentro de poco tiempo él estaría ahí.
La calle estaba completamente vacía, pronto oscurecería; Una persona corría con desesperación, tratando de huir de aquello que acababa de ver. A lo lejos pudo captar la tenue luz de una lámpara que se acababa de encender, justamente estaba al lado de una banca: Había llegado al parque de la ciudad.
Sin poder seguir corriendo, llegó hasta la lámpara y posó una mano en el poste; Casi sin aliento sus piernas amenazaban con doblarse y entonces escuchó una voz detrás de sí:
-No importa cuanto corras, no lograrás alejarte lo suficiente.
-Travis!
-Qué ha pasado? Iba a visitarte a tu departamento pero te vi salir intempestivamente, como si alguien te persiguiera! Te hablé pero ni siquiera me escuchaste.
Los ojos de Carol se volvieron acuosos y discretas lágrimas rodaron por sus mejillas. Travis se acercó más y fue hasta entonces que pudo ver bien la expresión en el rostro de Carol: Estaba completamente pálida y sus ojos tan abiertos como si algo la hubiese horrorizado! Comprendió que algo grave acababa de sucederle y solo atinó a abrir los brazos para recibirla; Ella no dudó en buscar refugio en aquel joven que nuevamente aparecía para rescatarla, necesitaba ahora más que nunca saber que alguien podría sentir preocupación por lo que ella estuviera sintiendo.
Travis la abrazó con fuerza, sin decir palabra alguna, esperó a que Carol se calmara un poco y después la animó a sentarse en aquella solitaria banca. Continuó en silencio esperando que ella comenzara a hablar en el momento en que se sintiera capaz de hacerlo.
-Lo vi con mis propios ojos…Travis, fue horrible lo que vi!... Fue horrible!… -Y nuevamente rompió a llorar desconsoladamente-.
Él se sentía inquieto porque aún no lograba saber qué es lo que había dejado en ese estado a Carol; sin embargo estaba hasta cierto punto tranquilo porque veía que al menos físicamente ella estaba bien.
Después de unos minutos más, finalmente cesó el llanto; El rostro de ella se llenó de una vergüenza ajena y bajó la mirada al suelo; Con voz quebradiza le describió el hallazgo de su habitación sin poder evitar que su memoria evocara todo como si apenas sucediera o mejor dicho, como si sucediera otra vez…
Carol había planeado regresar a casa para comprobar que Suzette se encontraba bien y después de eso se iría a "Destello"…pero las clases se prolongaron más de lo normal y ya no tenía tiempo para volver a casa aunque sea por cinco minutos así que llamó a Suzette.
-Hola Suzette… Discúlpame pero no podré volver a casa, tengo que ir a trabajar directamente, las clases se prolongaron y…
-Está bien, no te preocupes, ahora tengo una agradable compañía: Mi novio acaba de llegar a casa, espero que no te moleste –Respondió Suzette en un tono que más que alegría parecía ironía-.
-Claro que no! Al contrario! Me alegro mucho! Entonces nos veremos hasta la noche sí?
Carol cerró su celular y se dirigió a "Destello"; Su jefe no estaba, pero unas horas después apareció en la tienda; Entonces le explicó lo ocurrido el día anterior ya que no había regresado al terminar su horario de comida:
-…Por eso es que ya no volví ayer y solo le llamé diciéndole que necesitaba llevar a Suzette al hospital.
-Comprendo. Lo que le ocurrió a tu amiga pudo haber sido más grave… pero veo que tú aún sigues muy preocupada… Porqué no regresas a casa para cuidar de ella?
-Lo dice en serio señor?
-Claro! Ve con ella! Aunque dices que hace unas horas estaba su novio con ella, lo más probable es que solo se haya quedado a su lado unos minutos… Si ella se queda sola tú seguirás aún más preocupada, mejor ve con ella y mañana vienes a trabajar.
Carol finalmente aceptó el permiso que su jefe le daba y volvió a casa; En el camino había comprado algunas frutas y al llegar al departamento primero las llevó a la cocina. Le pareció muy extraño encontrar todo tan silencioso y supuso que el novio de Suzette ya se había ido y ella estaría dormida; Tratando de no hacer ruido abrió la puerta de la recámara lentamente y entonces vio todo:
El rostro de Suzette con los ojos cerrados, un rubor en las mejillas y los labios entreabiertos emitiendo gemidos, después su cuello y hombros desnudos, la cabellera castaña de un hombre que besaba sus senos mientras la acariciaba, una sábana que apenas los cubría desde la cintura hacia abajo dejando en evidencia cómo las piernas de ella abrazaban el cuerpo de él y respondían a un cadencioso vaivén.
Inmediatamente ambos se percataron de que alguien los observaba y fue él quien primero levantó el rostro…era Taylor!
-Carol! –Gritó Taylor como si hubiese visto un fantasma-.
Carol sintió que no podía ni siquiera pestañear, sus piernas se convirtieron en piedra y se negaron a moverse, sus manos tampoco la obedecían, solo sus ojos finalmente parecieron reaccionar comenzando a derramar amargas lágrimas. Tuvo la sensación de que esos eran los segundos más largos de toda esta vida y aún seguía ahí, mirando a aquellos dos en esa cama, completamente desnudos.
Travis abrió los ojos como platos, no podía concebir aquella imagen en su cabeza y mucho menos que Carol la hubiese visto sin reaccionar! Tan solo hace un par de días ambos habían tomado un café, habían celebrado juntos San Valentín y ella le había platicado de aquella amiga que consideraba como su hermana! Sinceramente no creyó que la amistad de aquellas dos chicas resultara tan frágil como para ser destruida y desplazada por un muchacho.
-… Después de ver todo aquello, aún tuve que aguantar algo más: Suzette tranquilamente abriendo los ojos y mirándome directamente, sonriéndome lentamente en silencio.
-No dijo nada? Qué hiciste después?
-Al fin mis torpes piernas se movieron y salí corriendo de ahí…por eso ni siquiera había visto que tú estabas cerca.
-Cómo pudo ser capaz de algo así? –Exclamó Travis como si fuese a él a quien le hubieren traicionado de ese modo-.
-Ya sabía que esto pasaría…No es…la primera vez que ocurre…Supongo que… -Comenzó a explicar Carol, sacando de sus pensamientos a Travis-.
-Cómo que no es la primera vez que sucede Carol? –Esta vez fue él quien se quedó sorprendido porque no lograba comprender lo que ocurría entre ellas dos-.
-Ya en otras ocasiones ella había logrado arrebatarme a la persona que más he amado-Dijo cerrando sus puños con fuerza y aunque inicialmente en su rostro se asomó la ira, inmediatamente después reflejó tristeza.
-Si eso ha hecho entonces cómo es que sigues considerándola tu amiga? Como es que has podido decirme hace unos días que ella es casi tu hermana? –Preguntó Travis inquieto-.
Carol tomó aire y luego hizo un esfuerzo por tranquilizarse, mirando hacia cielo ya completamente oscurecido y deslumbrándose por el resplandor de aquella luna plateada que apenas notaba, de sus ojos comenzaron a emanar nuevamente lágrimas silenciosas.
-Ya antes, en otras vidas…ella ha logrado quitarme lo que más he amado en el mundo…
-O…Otras vidas? –Preguntó con débil voz-.
-Sí…Supongo que en realidad así deben ser las cosas…Supongo que en realidad no es ella la intrusa sino yo…Siempre yo he estado fuera de lugar…
Travis aparentemente no conseguía comprender nada de lo que Carol decía, sin embargo, muy dentro de su corazón sabía perfectamente porqué ella se sentía así. Recordó todas aquellas veces en que ambos se habían encontrado y Carol insistía en saber más sobre cosas como los "sueños", "premoniciones"…"reencarnación"… Pero pese a eso, le preguntó:
-A qué te refieres con "otras vidas" Carol?
Y entonces ella comenzó a confesarle todo lo que ya había logrado recordar: Su nacimiento en 1898 bajo el nombre de Candice White, su adopción por parte de los Andley, sus estudios en Londres y junto a eso, el momento en que conoció a Terry Granchester, su abrupta separación, el reencuentro en Chicago donde también fue la primera vez que vio a Susana Marlow, el accidente en el teatro, su viaje a Broadway y…aquella triste separación en invierno.
Travis permaneció por unos instantes en silencio, no sabía qué podría decir ante esa historia que acababa de escuchar. Al ver su reacción, Carol se apresuró a decir:
-No me crees, verdad?
-No es eso…Es solo que…
-Suena demasiado fantástico? –Preguntó con aire retador-.
-Cómo estás segura de que todo eso realmente sucedió?
-He encontrado…las pruebas suficientes…
-Qué pruebas?... En donde? –Preguntó aún más inquieto-.
-En mi cabeza!...y en "Destello".
-Qué tiene que ver la tienda de antigüedades?
-Aquella pintura al oleo, aquel crucifijo con una monja en el centro, la armónica…Todo me hizo despertar gradualmente…Pero lo que me dio el tiro de gracia fue la cajita musical; Su melodía me hizo despertar completamente…reviviendo en mí el dolor de aquella separación para que ella se quedara con él…
-De quienes hablas?
-De Terry Granchester y de Susana Marlow o mejor dicho…de Taylor Graum y Suzette Morgan.
Travis se quedó atónito, lo que Carol decía mientras le comentaba los sucesos más detallados de su vida pasada asociados a esos objetos, de algún modo tenía una extraña coherencia! Locamente todo eso parecía ser verdad! Pero una nueva idea saltó a su cabeza y dijo:
-Pero dijiste "otras vidas"…Es que acaso hay más? –Preguntó con miedo de la respuesta-.
-Sí…El principio de todo fue hace más de quinientos años…
Los ojos de Travis parecieron salir de sus orbitas y observó fijamente a Carol sin siquiera parpadear, pero una vez más no se atrevió a decir nada más y esperó a que ella continuara su relato.
-España, 1490… Esa fue la primera vez que nos encontramos los tres…Y el asunto fue peor…No solo consiguió arrebatarme su cariño sino que lamentablemente yo…
La voz de Carol se quebró y entonces rompió en llanto otra vez. Nuevamente buscó refugio en los brazos de Travis; Él solo pudo abrazarla fuertemente y permanecer así. Parecía que los ojos de Carol jamás terminarían de llorar y esto empezaba a oprimir el corazón de Travis. No sabía qué podría decirle, tal vez no había palabras adecuadas para aliviar su dolor.
Siguieron hablando por más de dos horas, ya pasaba de la media noche y finalmente él la acompañó hasta su casa. Al llegar, él preguntó con cierto temor:
-Estás segura de poder verla sin que haya un enfrentamiento?
-Sí. Es lo mejor. Ambas…hemos sufrido demasiado y este tercer enfrentamiento sería…aún más doloroso…Tengo la pequeña esperanza de que ella aún no haya logrado recuperar nada de sus recuerdos de nuestras vidas pasadas y yo...sería incapaz de obligarla a recordar todo aquello… No sabría qué decirle…ni cómo reaccionaría.
Travis no quiso insistir más, era evidente que pese a todo, Carol tenía un profundo cariño por Suzette, aunque en otros tiempos, en otras vidas, ambas hubiesen rivalizado e intervenido con o sin intención en la felicidad de cada una.
-"Probablemente existen cosas que más vale dejar en el pasado porque si las recuerdas una y otra vez lo único que consigues es llenarte de amargura y más dolor, pero…Me pregunto si así estarás realmente bien Carol". –Se dijo a sí mismo Travis mientras observaba a la joven entrar al edificio.
Para Travis inicialmente fue incomprensible que Carol se resignara a ceder a su "novio" para su "amiga", mucho menos entendía cómo era posible que tuviera el valor para regresar a casa en ese mismo instante y hacer frente a todo lo que pudiera pasar. Pero sin duda lo que más le preocupaba era que Suzette había tenido el cinismo de herir de esa manera a su mejor amiga, eso significaba que ya nada le importaba y sería capaz de causar aún más daño sin tomar en cuenta las consecuencias.
Entró al departamento silenciosamente, trató de armarse de valor y prepararse para ver cualquier otra cosa; Si aún estaba Taylor en casa, le pediría que se fuera para poder hablar sola con Suzette. Qué diría ella? Le dolería haberla lastimado así? En realidad eso no le importaba mucho, le importaba más averiguar los motivos por los que decidió traicionar su amistad de esa manera.
Al dirigirse a la recámara encontró de frente a Suzette que salía del baño cubierta solo con una toalla. La miró de pies a cabeza y esperó que ella fuera quien hablara primero:
-Vaya! Pensé que esta noche no regresarías!...Bueno en realidad pensé que ya no regresarías jamás. –Dijo en el mismo tono de alguien que estuviese diciendo lo opuesto-.
-Suzette, quiero que hablemos…
-No hay nada de qué hablar. Él es mío!...Tú me dijiste que luchara por él! –Repentinamente rompía en sollozos- Tú me dijiste que podía estar con él sin importar que tuviese novia! Dijiste que tal vez él decidiría quedarse conmigo y así fue!
Escuchar estas palabras hicieron sentir enojo a Carol y apretando los puños y elevando el tono de voz respondió:
-Yo no sabía que te hubieses interesado en mi novio!
-Y tu consejo solo era válido si se trataba del novio de alguien más?
El tono de Suzette fue como ácido que disolvía lo que antes había dicho Carol; Ella tenía razón, aún cuando fuese el novio de otra, la situación sería similar. Aún así, Carol se atrevió a responder algo más:
-No trates de echarme la responsabilidad de tus actos! A fin de cuentas yo no te obligué a nada! Tú tomaste tu propia decisión!
-Él me ama a mi! Hace poco lo viste con tus propios ojos! Yo te gané! Acepta que esta vez perdiste!
-Lo que hizo Taylor es cosa suya! A mi no me interesa que mi novio haya decidido meterse en la cama con alguien más! A mi lo que me interesa saber es porqué mi amiga, la que yo consideré mi hermana, decidió meterse a la cama con él! –Dijo gritando sin control-.
Suzette quedó pasmada al ver que Carol estaba enfurecida no por la infidelidad de Taylor, sino por la traición a la amistad entre ellas dos.
-Te importa más conocer mis motivos que los de él?
-De hecho…tus motivos…son lo que más me hiere… -Dijo ya tratando de no gritar-…Él podría haber hecho esto contigo o con alguien más y créeme que aún así no le pediría explicación alguna porque no me dolería tanto…
-Hablas de que te herí? Y qué hay de mi? Es que acaso pensaste que podrías tenerlo para ti otra vez?
Las palabras que hicieron eco en Carol fueron esas últimas: "Tenerlo para ti otra vez"; No supo qué decir y ya no pudo ser capaz de mirar el rostro de Suzette, entonces ésta última volvió a hablar:
-Lo sé todo Carol! Cuando era una actriz de teatro y lo conocí! Era Terry y era mío! Pero tú llegaste y nos separaste! Tú te quedaste con él aquella vez!
-No es verdad!...No es verdad!... Si tú no hubieras perdido una pierna! Si tú no hubieras tratado de suicidarte! Si tú no me hubieses dicho que solo si estaba él a tu lado tendrías las suficientes ganas de vivir! –Carol supo que había hablado de más y se cubrió la boca con temor-.
-Mi pierna? De qué me hablas? –Preguntó horrorizada Suzette-.
-Entonces no has recordado todo? –Carol comprobó que en verdad había entrado en terreno peligroso pero ya no había marcha atrás-… Tuviste un accidente por salvarle la vida a Terry…y perdiste una pierna…
Suzette se tocaba la cabeza como si la sostuviese ante la amenaza de que en cualquier momento se le fuera a caer. En su mente vio a la velocidad de la luz aquella escena: Terry y ella ensayando para Romeo y Julieta… Los reflectores desprendiéndose del techo y cayendo hacia él… Ella lanzándolo lejos y siendo la que recibiera aquella pesada estructura… Su hospitalización… La exigencia de ella hacia él… Su intento de suicidio desde la azotea del hospital… La aparición de Candy rescatándola…
-Me estás diciendo que tú fuiste quien me lo cedió en aquella vida?... Me estás diciendo que solo por lástima él se quedó a mi lado?
Carol no supo qué responder y entonces Suzette entró a toda prisa a la recámara para vestirse al mismo tiempo que le gritaba:
-Estás mintiendo Carol!...Él me amó esa vez y aún me ama! –Y se dirigió a la puerta para salir del departamento-.
-Las cosas no son como tú dices!... Espera Suzette!... No te vayas! –Le decía mientras la perseguía hacia la puerta-.
Pero no pudo detenerla, salió del departamento azotando la puerta y dejando a Carol parada ahí en la sala sin saber qué mas hacer. Carol estaba consciente de que había cometido el error de hablarle sobre aquello que no recordaba aún… pero ahora se preocupaba más porque no sabía qué tanto habría recordado ya de la historia más antigua.
Suzette caminó hasta el parque, las últimas palabras de Carol hacían eco en su mente, pero ella lloraba de rabia y se repetía una y otra vez a sí misma:
-"No fue lástima!... Fue por amor!".
Sentía la necesidad de convencerse a sí misma de eso e intentó llamar a Taylor… pero no contestó el celular. El corazón comenzó a oprimírsele de tristeza y dolor y se sentó en una de las bancas abrazándose a sí misma, llorando desconsoladamente.
Después de unos minutos, vio a unos metros a una pequeña banda de jóvenes que fumaban; Uno de ellos improvisaba lo que sería una pequeña fogata. Como una sonámbula se dedicó a contemplar la manera en que aquel muchacho juntaba papel y algunas ramas, las amontonaba y sacaba unos fósforos de su bolsillo; Entonces como si se tratara de una escena en cámara lenta, encendió el fósforo, la primera chispa de fuego detonó en Suzette aquello mismo que vio poco después del accidente en la cafetería… Y al momento de que aquellos papeles y ramas comenzaron a arder con un fuego vivaz ella pareció enloquecer!
-Nooo! No me quemen por favor! No quiero morir! –Nuevamente gritaba con desgarradora voz y la mirada fija en aquella fogata improvisada-.
Los muchachos asustados voltearon hacia la dirección de los gritos: Vieron que era una mujer la que estaba ahí parada y que muy probablemente había perdido la razón. Todos huyeron y abandonaron la fogata al ver que ella corría hacia ellos… Pero Suzette solo quería llegar hasta esa fogata y apagarla con sus propios pies!
-No lo permitiré!... No os permitiré que volváis a hacerme daño! No me matareis como hace muchos años! –La forma de hablar de Suzette se había modificado un poco por escasos segundos sin que ella lo notara, pero el rencor que había despertado estaba muy fresco y presente en cada una de sus palabras-.
Finalmente parecía que Suzette terminaba de recuperar todos sus recuerdos… Qué consecuencias tendría todo esto? Carol sabría cómo sellar aquello que sin querer había liberado? Y qué sucedió con Taylor? Es que acaso no intervendrá para resolver esto y dejará que ellas sean quienes decidan el resultado final? Qué tanto sabe Taylor de todo esto que está sucediendo ahora?
Qué queda después de una traición? Logra conservarse el amor o la amistad? Realmente se puede perdonar a aquellos que nos hieren con o sin intención? Muy probablemente eso depende del tipo de daño que nos causaron o que hemos causado…pero una cosa es cierta: Todos pagaremos nuestras deudas a su debido tiempo.
Continuará...
