"ADIOS TERRY"…
-11-
La mañana transcurrió rápidamente, tuvo que ir a trabajar sin llegar a una conclusión de todo lo ocurrido. Pero estaba tranquila, sabía que Suzette había confiado en sus palabras, sabía que podría quedarse al lado de Taylor sin la amenaza de que Carol interviniera.
Le resultaba extraño sentirse más tranquila pese a haber perdido definitivamente al amor de su vida…pero esta vez, igual que hace cien años, estaba convencida de que eso era lo mejor…Aunque una cosa le parecía peculiar: Su corazón no sufría como antes.
-Tal vez…mi amor por él se ha desgastado…A fin de cuentas, hace quinientos años él no reparó en mi ausencia y simplemente siguió su vida al lado de Samanta…sin siquiera notar que no era yo realmente…
Por primera vez en mucho tiempo, dejaba fluir aquellos pensamientos que estaban guardados en lo profundo de su mente: Guardaba resentimiento hacia Terius por no haber luchado por ella, por no haber notado su ausencia real.
-Hace cien años…también él aceptó pasivamente mi decisión de alejarme y dejarlo con Susana…jamás volvió a buscarme. Quizá su amor por mi no era tan fuerte como el mío…ni en ese entonces, ni ahora…
Pensar esto último le quemaba el alma, no por dolor, sino por decepción. Pese a que en aquellos años Albert fue quien encontró a Terry en un bar de Chicago, ahogándose de borracho y deseando ver a Candy, ella nunca se enteró de eso y supuso que simplemente él se había resignado a estar con Susana y que incluso había logrado amarla o por lo menos tenerle algo de cariño.
-Tal vez fue mejor así… Tal vez solo siguió viviendo del modo más adecuado para él… Yo de alguna manera terminé haciendo lo mismo: No me casé con Neil ni con nadie pero…me quedé al lado de Albert considerándolo mi única familia además del Hogar de Ponny.
Fue hasta ese momento que pensó por primera vez en lo que sería la versión de la historia de Taylor, fue hasta ese momento en que recordó que él también poseía una parte de la historia hace cien y quinientos años!
-Podría pedirle una explicación, pero…no creo que modifique nada ahora…
Lo cierto es que Carol tenía miedo de saber lo que la historia de él revelaría, miedo a que sus sospechas resultaran ser ciertas: Que Terius pudo seguir su vida felizmente conformándose con quedarse al lado de Samanta… Que Terry logró realmente amar a Susana olvidándose de ella por completo!
-Eso nunca lo supe y ahora, aunque tal vez pueda, dudo que quiera saberlo…
-Hablando sola nuevamente? –Le interrumpió una voz masculina-.
-Señor Grant! Discúlpeme, no vi que estaba usted aquí afuera –Dijo apenada-.
Carol había llegado hasta la puerta de "Destello" donde justamente se encontraba su jefe dando un poco de agua a las flores que adornaban el exterior de la tienda; Tan absorta había estado en sus pensamientos que ni siquiera reparó en su presencia.
-Tu amiga ya está mejor?... Dirás que exagero pero, el día de ayer se me hizo tan largo que me pareció no haberte visto en una semana completa! –Confesó riendo el Sr. Grant-.
-Sí, ella esta mejor… A mi también me pareció que el día de ayer nunca terminaría… -Agregó cansada-.
-Afortunadamente después de la oscuridad siempre vuelve la luz del sol, no es así? Anímate y sonríe porque seguramente hoy será un mejor día que ayer! –Le dijo alegremente el Sr. Grant-.
-Es verdad señor… -Y luego esbozó una sonrisa- …Comenzaré a ordenar todo inmediatamente!
Enseguida entró a prisa a la tienda para comenzar sus labores; Pero ya estando dentro, se volvió para mirar nuevamente a su jefe a través del cristal y pensó para sí:
-Albert era justamente como el Sr. Grant… Siempre me hacía sentir muy bien a su lado…
Transcurrió lentamente la tarde y ahora, estando nuevamente frente al escaparate de joyería vio aquella sortija que alguna vez le perteneció. En algún momento pensó en pedirle a su jefe que se la vendiera para poder recuperarla pero…
-Ya no me pertenece… Es mejor así… Adiós Terius de Granchester… -Susurró dolorosamente pero sin derramar ni una sola lágrima-.
Pese a que Carol decía poder renunciar a él sin dificultad y trataba de convencerse a sí misma de que lo superaría y pronto estaría mejor, de algún modo sentía que le arrancaban parte de su propio corazón…pero paradójicamente sentía una extraña y dudosa tranquilidad en lo más profundo de su ser y la única explicación que le parecía posible era que simplemente ahora ya no amaba tanto a Terry como hace muchos años lo amó.
Esa tarde decidió ir al "Meijikan Café"; Realmente no había pasado mucho tiempo después de su accidente pero necesitaba sentirse útil, sentir que podía hacer algo más aparte de pensar una y otra vez en todo lo que había sucedido la noche anterior. Al verla entrar, Greta la saludó con una sonrisa y le recibió como una visita en vez de una empleada:
-Hola Suzette! Ven y toma un café conmigo en la barra! –Y enseguida le extendió una taza de café- Veo que ya estás mejor aunque has descansado muy poco eh?
-Ya estoy bien Greta…vine a trabajar.
La señora iba a negarse y enviarla de regreso a casa, sin embargo, la mirada de aquellos ojos azules le hizo saber que algo no estaba tan bien como parecía y entonces en vez de preguntar directamente, le indicó que solo le ayudara a servir mesas. Entre plática y trabajo, finalmente fue la misma Suzette quién comenzó a preguntar:
-Greta…qué piensas de la amistad que hay entre Carol y yo?
-Pienso que difícilmente se podría romper…Necesitaría pasar algo terrible para que eso ocurriera…y espero que eso jamás suceda.
-Crees que Carol sería capaz de hacerme daño?
-Mi niña! Carol te adora como si fueras su hermana! Antes de hacerte daño, seguramente preferiría ser ella quien sufriera!
-Pero…y sí soy yo quién la ha lastimado?
-Bueno, en ocasiones herimos a los que amamos pero obviamente no es nuestra intención… Carol te perdonaría de corazón.
Las palabras de Greta se convertían en pequeños alfileres que sin saberlo, los clavaba en la conciencia de Suzette que solo la escuchaba en silencio y atentamente.
-Y si la he herido…intencionalmente? –Preguntó con temor-.
-Carol terminaría por entender tus motivos…Escucha Suzette –Y se giró para ver de frente a la joven- Ella es muy buena y difícilmente creo que pueda guardar rencor contra alguien… Si en verdad lamentas haberle hecho daño, ella sabrá perdonar.
-Y olvidará también?
-Eso no lo sé. La gente tiende a pensar que "perdonar" y "olvidar" suelen ir siempre de la mano o que incluso se convierten en sinónimos…pero lo cierto es que no es así: Se puede perdonar, pero en ocasiones nos es imposible olvidar aunque lo deseemos… Supongo que eso depende de lo lastimado que quede nuestro corazón… Pero cada cabeza es un mundo, asique tendrías que averiguarlo tú misma.
Greta siguió limpiando aquellas mesas vacías y Suzette quiso decirle algo más, pero justo en ese momento entró un joven y se acercó a la rubia de ojos azules:
-Suzette…podemos hablar?
-Taylor! –Su cara palideció en cuanto lo vio pues no se imaginó verlo tan pronto-.
No fue necesario que le dijera nada más a Greta ya que ésta le sonrió y le hizo una señal con la mano despidiéndose. Minutos más tarde ambos jóvenes salían de la cafetería.
-Esta bien si caminamos un poco? –Sugirió él-.
-De acuerdo…
Ambos caminaban uno al lado del otro pero ni siquiera se tomaban de las manos, permanecieron callados por unos instantes más y finalmente él habló:
-Quería verte lo antes posible…pero también sé que tengo que hablar con Carol…
El corazón de Suzette comenzó a latir a prisa, comenzó a imaginarse el resto de aquella conversación que apenas iniciaba; Probablemente él ya había optado por volver al lado de Carol y esa sería la despedida.
-No puedes estar conmigo, cierto? –Preguntó directamente ella-.
-Suzette… Tú…me amas? –Preguntó deteniéndose súbitamente y mirándola de frente-.
-Qué pregunta es esa? Claro que te amo! Es que acaso…crees que miento?
-Me amas a mi realmente por lo que ahora soy? –Insistió Taylor-.
-No entiendo a qué te refieres.
-Quiero saber si me amas a mí…o amas a quién esperas que sea yo.
Suzette supo lo que trataba de decirle él; Pero aún así no estaba segura de cuánto podía hablarle sobre el pasado, no estaba segura de que él supiera realmente quién era.
-Y quien supones que espero que seas? –Respondió con una pregunta tratando de dar pie a hablar sobre el pasado-.
-Tal vez…debiéramos separarnos un tiempo… -Dijo ignorando la pregunta de ella- …hasta que tú estés segura de que realmente es conmigo con quien quieres estar. No soportaría que te quedaras a mi lado solo porque esperas que yo siga siendo el mismo actor de Broadway que hace mucho tiempo conociste…porque él ya no existe más... Lo lamento, Suzette.
Sin decir nada más, Taylor comenzó a alejarse mezclándose entre la gente. Suzette simplemente se quedó ahí, clavada en el piso viendo como se alejaba el hombre por el que tanto había luchado desde hace mucho tiempo…Irónicamente parecía que por tercera vez perdía a Terry… Pero en realidad esta vez era diferente: Él no estaba dispuesto a vivir bajo la sombra de un recuerdo, de alguien que actualmente ya no existía como tal.
La duda pudo más que el amor que Taylor sentía por Suzette; De cierta forma era comprensible su reacción: Quién en su sano juicio estaría dispuesto a vivir al lado de alguien que nos sigue viendo con otros ojos, con la expectativa de que seamos lo que ya no somos ni seremos jamás?
Habían pasado casi dos días en los que no pudieron coincidir Carol y Suzette, así que cada una siguió con su rutina diaria, de alguna manera esto ayudaba a que el caos entre ellas se calmara y entonces comenzaran a desear arreglar razonablemente su situación como amigas.
Sin querer, Carol volvía a pensar en Taylor y el modo en que había terminado todo entre ellos:
-Ni siquiera se molestó en buscarme para disculparse… Supongo que no le importa ya lo que suceda conmigo.
Por azares del destino, en ese momento un joven entraba a "Destello" y la sacaba de sus pensamientos:
-Hola Carol… Tienes cinco minutos?
-Taylor!... Estoy trabajando y ya pasó la hora de la comida –Respondió cortante-.
-Entonces dime a qué hora terminas de trabajar y vendré…si no te molesta, claro.
Carol ya no pudo inventar algún otro pretexto para negarse a hablar con él, sabía que era "un mal necesario" y que tarde o temprano tenía que enfrentarlo, así que le pidió volver a las 8pm.
Durante ese par de horas estuvo inquieta y no sabía qué postura tomar ni qué decir; Recordó que ella en realidad no había hecho algo que lo lastimara y que quien le debía una explicación o disculpa o lo que sea, era él. Pero eso no era lo que en verdad le causaba tanta preocupación…
-Si empieza a hablar del pasado…si quiere hablar de lo ocurrido hace ya tantos años…Sinceramente no sé si podré soportarlo.
El reloj marcó las 8pm en punto y en ese momento, Taylor se presentó ahí, en la puerta de "Destello", el Sr. Grant lo observó y le dijo a Carol:
-Tu novio ha venido a recogerte, es un buen gesto de su parte. Vete ya, no te preocupes, yo cerraré la tienda.
Ella no tuvo valor para decirle en voz alta a su jefe que aquel muchacho ya no era su novio…pero sí tuvo valor para mirar directamente a los ojos a Taylor y mostrarse inflexible y sin temor. Ambos caminaban en silencio pero poco después Carol tomó la iniciativa:
-Porqué has venido?
-No hice lo correcto antes…y quiero hacerlo ahora…
-Ya no es necesario…Acaso me crees estúpida?
Esta pregunta tomó por sorpresa a Taylor acostumbrado a una Carol alegre y vivaz además de amable. Después de unos segundos se atrevió a hablar:
-No. No creo eso… Lamento lo que te hice.
-Y qué se supone que debo decir o hacer? Llorar tristemente? O sonreírte y decirte tranquilamente que no te preocupes?
Carol vio que él no sabía qué decir exactamente, probablemente ni siquiera sabía exactamente para qué la había buscado; Trató de controlar su enojo y volvió a hablar:
-Supongo que lo mejor hubiera sido que me dijeras francamente que alguien más estaba cerca de ti…pero no lo hiciste y ya nada puede cambiarse…La amas, no es así?
-Sí… Pero tal vez ella no me ama a mí realmente…
-Eso ya no es asunto mío. Tú me dejaste para estar con ella, esa fue tu decisión y lo acepto.
-Desde cuando dejaste de quererme? –Preguntó bruscamente Taylor-.
Los ojos de Carol se abrieron al escuchar esa pregunta que ella no esperaba, guardó silencio unos segundos, no porque no quisiera contestar…sino porque realmente no conocía la respuesta todavía.
-Será que mientras te acercabas cada vez más a Travis…te alejabas más de mi? –Volvió a preguntar Taylor-.
Ella no sabía qué decir; Era evidente que Taylor conocía a Travis, pero desde cuándo? Y cómo pudo ser posible que ella nunca se enterara? A decir verdad, Travis jamás mencionó conocer a Taylor tampoco…
-Travis es solo un buen amigo, nunca lo vi como un prospecto de pareja o algo así… Yo solo tenía ojos para ti… Aunque tú no me miraras a mí solamente.
Taylor escuchó claramente cada una de las palabras de Carol y aunque sintió un poco de alivio, también se sintió un poco más vil de lo que ya se había sentido por haber sido infiel a ese amor. Al ver que él nuevamente guardaba silencio, Carol no quiso prolongar más ese encuentro y dando unos pasos se puso frente a él pero no le miró, sino que observó aquellas estrellas que ya titilaban en el cielo nocturno.
-Te quedarás con Suzette no es así? De sobra lo sé... No la hagas sufrir y ámala como realmente se lo merece… En el fondo ella es buena…pero todo lo que ha sufrido en el pasado le ha llenado de dolor el corazón… Supongo que algo así me ocurrió a mí también… Ayúdala a olvidar el pasado y traten de ser felices esta vez… Yo trataré de hacer lo mismo a mi manera… Adiós…Taylor.
Carol no esperó a la respuesta de Taylor; simplemente se alejó o mejor dicho, huyó de ahí sin mirar atrás; Apretaba sus parpados como si esto impidiera que las lágrimas brotaran pero no resultó tan eficaz. Lo que realmente hubiese querido decir al final era: "Adiós Terry" pero, por alguna razón, no tuvo fuerzas para hacerlo.
Taylor por otra parte, repasó una y otra vez una frase en especial: "…Ayúdala a olvidar el pasado y traten de ser felices esta vez…". Lentamente vio como la figura de Carol se perdía entre la oscuridad y la multitud…y comprendió que no tenía caso seguirla ni buscarla otra vez.
Prácticamente entró a su departamento arrastrando su bolsa, se sentía triste pero no devastada como lo había imaginado antes. Encendió la luz del pequeño comedor y descubrió que al fondo, sentada en el sofá se encontraba Suzette, silenciosa y ensimismada. Con cierta precaución se acercó a ella pero al ver que ésta no acusaba reacción alguna, decidió ir a la recámara sin decir palabra alguna; Sin embargo, justo después de dar media vuelta para alejarse, la voz de Suzette la detuvo:
-Me dejó –Dijo solamente-.
-Cómo? –Preguntó sin saber de lo que hablaba ella-.
-Taylor me dejó.
Esto sorprendió y confundió a Carol porque entonces no comprendía el motivo por el cual él la había buscado en "Destello" tan solo unos minutos antes. Suzette vio que ella no decía nada así que continuó diciéndole:
-Supongo que tú…has ganado.
-Esto nunca fue una competencia Suzette… Pero porqué dices que él te dejó?
Suzette le comentó lo sucedido cuando Taylor habló con ella y entonces concluyó:
-Teme que yo me haya enamorado esta vez de él solo porque en el pasado fue Terry…
-Y no fue así Suzette?
-No lo sé…
Suzette comenzó a llorar silenciosamente; Al ver esto, Carol sintió que se le arrugaba el corazón, se sentó juntó a ella y le puso una mano sobre el hombro…Suzette no pudo soportar mas: Buscó consuelo en los brazos de aquella que siempre se había preocupado por su bienestar y entre sollozos le confesó:
-Yo me enamoré del muchacho que me llevó a la enfermería aquel día de mi accidente en la biblioteca…pero junto con eso comenzaron a llegar los recuerdos del pasado…por eso intuí que él era Terry!...No quise decirte nada porque pensé que de esa manera evitaba que ustedes se reencontraran!...Él no quería estar conmigo al principio pero yo fui la que lo persiguió!...Yo fui la que lo obligó a aceptarme!
Carol podía sentir el dolor que Suzette experimentaba al hacer su confesión y entonces ya no pudo seguir aguantando las ganas de llorar. Después de unos instantes, finalmente pudo tener la fuerza necesaria para responder:
-No lo obligaste a nada Suzette…Cada persona es libre de elegir lo que desee… Ahora la situación es diferente!
-En qué puede ser diferente si me he quedado sin él nuevamente?
-Por lo que te dijo! Él no te dejó. Solo quiso que se separaran un tiempo hasta que tú estuvieses convencida de amarlo a él como Taylor! –Y entonces le dijo lo ocurrido poco antes- Hace unos instantes fue a buscarme y solo fue para despedirse de mi y decirme que sí te ama!
Escuchar esto le dio un vuelco a su corazón; Por primera vez tuvo valor para mirar fijamente a Carol y entonces supo que lo que decía era verdad.
-No me odiarás por todo esto? –Preguntó como un niño frente a la amenaza de dejar de ser amado-.
-No Suzete…Ya no podría odiarte ahora.
Ambas sonrieron en silencio mientras las lágrimas bañaban sus rostros y nuevamente se abrazaron. No se formuló entre ellas explícitamente una solicitud de perdón, pero en realidad eso no hizo falta; Ambas ya habían sufrido demasiado como para seguir atormentándose por cosas del pasado que simplemente no podían ser ya modificadas.
Los días pasaron tan rápido que todo aquello sucedido empezaba a parecer solo un mal sueño; Suzette se había dedicado a sus clases y había regresado a su trabajo en "Meijikan Café"; Respecto a Taylor tomó la decisión de esperar y darse un tiempo para aclarar sus sentimientos y separarlos del pasado.
Carol por su parte, siguió también con sus clases y su trabajo en "Destello"; Eso le ayudaba a sentirse tranquila y gradualmente sanar su herido corazón de aquella desilusión amorosa que recién había tenido. No había vuelto a pensar en nada respecto a noviazgos y realmente no tenía la menor intención de tener pareja por el momento. Cierto día…
-Qué terrible! Ya no está la linda rubia de ojos verdes que solía atender a la clientela? –Dijo una voz alegremente-.
-Travis!
-Bueno al menos no te has olvidado de mi nombre!
Carol se sentía feliz de ver que aquel muchacho volvía a hacerse presente en su vida; sin embargo las palabras de Taylor hicieron eco en su mente y entonces su rostro se tornó un poco sombrío. Travis advirtió este discreto cambio y se acercó tanto que su rostro quedó a escasos centímetros del de ella y con voz suave le preguntó:
-Qué pasa? Ya no te da tanto gusto verme?
No supo que responder, sin embargo verlo así, tan cerca, le hizo sentir algo dentro de su pecho y no fue capaz de sostenerle la mirada. Él insistió y con su mano, levantó el mentón de la joven suavemente para obligarla a verlo directamente. Después de unos segundos, ella se separó y simuló buscar algo al mismo tiempo que le dijo:
-Desapareciste mucho tiempo…
-Solo fueron unos cuantos días…pero sabía que estabas bien…
-Cómo es eso?
-Procuro pasar desapercibido frente a la tienda…Te he visto venir a trabajar y eso de algún modo implica que pese a la tristeza y dolor por lo que pasó, tú has podido seguir adelante…
-Preferiste observarme solo a distancia? Pensé que podrías preocuparte un poco más por mí!
Aunque no sabía porqué, Carol se sentía molesta con Travis por haber optado permanecer lejos de su lado y le reclamaba por ello; En realidad lo había extrañado tanto en estos días y ni siquiera ella misma lo había notado! Travis se sintió culpable y al mismo tiempo un fuego en su corazón ardió con más fuerza que antes; Ya no podía seguir así, atravesó el mostrador lentamente y se dirigió con pasos lentos hacia ella. Ella retrocedía pero finalmente chocó contra la pared; Al ver que ya no tenía escapatoria, él extendió su mano y acarició suavemente aquel bello rostro, pasó sus dedos lentamente por aquellos labios y descubrió que temblaba.
-Quería estar contigo…pero sabía que necesitabas tiempo para estar sola…
Carol no supo qué decir y tampoco se movió; Travis nuevamente levantó aquel mentón y al mismo tiempo acercó sus labios a los de ella…Un suave y dulce beso fue seguido de otros más. Se miraron a los ojos y ninguno dijo nada, en realidad no hacía falta; Él la abrazó con fuerza y ella se limitó a escuchar el latido del corazón de él.
Lo sucedido en "Destello" fue en realidad el inicio de varias citas y una cercanía entre ambos, que si bien aún no le ponían la categoría de "noviazgo", era obvio que funcionaba como tal. Carol había optado por no hablar nada más sobre Taylor ni preguntar la relación que Travis tenía con él.
Varios días pasaron rápidamente, el tiempo transcurre a mayor velocidad cuando se es feliz; Sin embargo, la vida nos depara sorpresas y cambios…aunque nosotros deseemos que todo siga igual para así poder disfrutar más de nuestra dicha.
Aquel día había permanecido con un sol resplandeciente, pero inexplicablemente unas nubes negras aparecieron y ocultaron la luz, todo quedó bajo un tono grisáceo.
-Mal presagio –Dijo él mirando hacia el cielo y sintiendo que comenzaba a soplar un frío viento como si fuese invierno-
Llegó hasta un restaurante de comida italiana, a través del cristal pudo ver a la persona que lo esperaba, había llegado primero ella. Con pasos presurosos entró, pero ante el mesero que le recibió, se quedó de pie en seco:
-Desea una mesa el señor? –Preguntó cortésmente el mesero-.
-Alguien me está esperando, gracias.
No pudo evitar seguir ahí, parado, sin mover siquiera un músculo al menos por unos segundos, el momento había llegado y no había marcha atrás. Habría elegido un buen lugar para lo que iba a hacer? Al principio estaba muy convencido de que así era, pero ahora…Suspiró resignado y caminó firmemente hacia una mesa alejada del bullicio de los otros clientes.
-Hola, disculpa mi tardanza –Y la besó en la mejilla-.
-Hola. Yo fui quien llegó un poco antes –Dijo sonriendo aquella joven-.
-Yo…tengo que hablar contigo de algo muy importante…
-Te veo preocupado, tan grave es lo que vas a decirme?
-No sé si la palabra "grave" sea la que lo describa mejor…Es sobre todas las cosas que te han sucedido…
-Por Dios! Puedes ser más directo?
-Hablo de todo aquello que recordaste: Tu vida de 1898 y la de 1490…de todo aquello que…fue alguna vez tu vida…
-Ya veo, finalmente has decidido pensar que estoy loca realmente y que es mejor dejar de vernos, no es así?
-No! Claro que no!...Te dije antes que estoy convencido de que dices la verdad pero…te has equivocado: Una de las personas no es quien crees que es.
-Cómo que me he equivocado? Suzette realmente es Susana y antes fue Samanta! De eso ahora ya no queda duda alguna!
-Eso es verdad…Pero… -Travis no sabía cómo continuar-.
Carol entonces palideció; La otra persona cuya identidad podría ponerse en duda era…
-Te refieres a Taylor? –Exclamó asustada-.
Entonces ella recordó lo último que había hablado con él, la manera en que se habían despedido diciéndole que ella había aceptado que él se quedaría al lado de Suzette y agregó:
-Si Taylor no es Terry o Terius, entonces quién es? Por qué decidió quedarse con Suzette? –Preguntó con seriedad-.
-Taylor es simplemente Taylor y seguramente ama a Suzette…no hay nadie más en su pasado. Supongo que es un "alma nueva"… o si acaso ha tenido vidas pasadas, por lo menos no está relacionado contigo ni con Suzette.
Travis bajaba la mirada realmente avergonzado, sin saber cómo explicar a Carol todo lo que él sabía.
-Cómo puedes estar seguro de eso? –Preguntó Carol al punto de la desesperación-.
-Porque yo… Porque yo estuve ahí…
-Hablaste con Taylor?... Pero cómo puedes tener la seguridad de que él no es Terry?
Escuchar esta última pregunta estremeció el corazón de Travis, ya no había modo de dar marcha atrás y entonces, buscó con urgencia las palabras adecuadas para aquella confesión.
-Carol, yo soy aquel hombre que siempre te ha amado, yo soy aquel hombre que tuvo que perderte dos veces antes…Yo soy Terius… Yo soy Terry…
El corazón de Carol se congeló. El tiempo pareció detenerse lentamente hasta quedar completamente suspendido, todo a su alrededor dejó de moverse; Sus hermosos ojos verdes se abrieron aún más y su boca se abrió como señal de querer decir algo…pero ningún sonido salió. Al ver esto, Travis supo que se había equivocado de lugar, supo que lo que estaba por venir era una gran tormenta que con un último esfuerzo trató de apaciguar:
-Sé que debí decírtelo antes…pero en realidad no sabía cómo hacerlo… No sabía si valía la pena reavivar en ti el dolor del pasado y…
Entonces lo inevitable sucedió: Carol impulsivamente se levantó de la silla y él la sujetó del brazo queriendo retenerla, eso ayudó a que finalmente de la boca de ella salieran esas palabras que desesperadamente querían salir:
-Mientes! Si tú hubieses estado ahí entonces me lo habrías dicho desde el principio! Mientes! –La voz de Carol iba en aumento cada vez-.
-Escúchame Carol! –Interrumpió presionando el brazo de ella aún más-.
-Y si es verdad lo que me estás diciendo…si acaso en verdad eres quien dices ser…entonces eres un maldito cobarde! Un maldito cobarde que prefirió seguir su vida y olvidarse de mi!
Gritando esto último Carol sacudió con fuerza su brazo para liberarse de él y salió corriendo de ahí. Las miradas interrogantes de los demás se clavaron en Travis que rápidamente dejó dinero en la mesa y salió persiguiendo a aquella que sin desearlo, acababa de herir.
Una fuerte lluvia había comenzado ya, los relámpagos se hicieron presentes atravesando el cielo ya oscurecido como si lo partiera en mil pedazos; Carol corría sin poder ver bien por donde iba, no sabía si las lágrimas o el agua de lluvia le impedían ver con claridad, lo único que alcanzaba a escuchar entre los relámpagos y el ruido de la lluvia era la voz de Travis tras ella, llamándola desesperadamente:
-Carol! Carol por favor detente! Carol escúchame! Carol! –Gritaba sin lograr darle alcance aún-.
La lluvia se hizo más intensa; Carol había llegado hasta un parque, estaba empapada hasta los huesos. Quiso que en ese momento se abriera la tierra y se la tragara, quiso desaparecer o por lo menos esconderse. Corrió hacia un viejo y grueso árbol, pero cuando casi lograba llegar hasta ahí, una luz cegadora apareció en el cielo acompañado de un estruendoso ruido que parecía un grito lleno de furia y entonces…
-Noooo! –Gritó él sin poder creer lo poco que alcanzó a ver antes de aquella luz cegadora-.
Travis estaba todavía un poco lejos, pero pudo ver cuando Carol corrió hacia el árbol…cuando ese terrible relámpago cayó en la misma dirección…y cuando el cuerpo de la joven era lanzado por los aires como si de un muñeco se tratara! Corrió aún más rápido, pero el pasto mojado le hizo resbalar una y otra vez.
Ya eran escasos metros los que separaban a Travis del lugar donde Carol cayó, sin embargo para él fue como correr varios kilómetros sin oportunidad de alcanzarla alguna vez.
Qué sería lo que Travis encontraría cuando su carrera terminase? Tendría que ver con sus propios ojos que la mujer que tanto amaba había dejado de existir de esa terrible manera?
Por mucho que Travis había planeado una y otra vez ese encuentro, esa confesión, las cosas salieron de control y de nada sirvió todo lo que él había previsto. Se olvidó de que los seres humanos reaccionan de mil maneras distintas y en ocasiones esa reacción produce más daño que todo lo demás.
Continuará...
Hola! Espero que este undécimo capítulo haya sido de su agrado!
Miriam, no te me desesperes, sí a mi también me decepcionó Taylor al principio...pero como viste en este capítulo, no todo es lo que parece y las cosas tomarán su propio curso gradualmente, jejeje, me alegra que me sigas acompañando en esta historia, es algo rara pero...veremos en qué acaba todo este rollo. Sabes? ya vamos a mitad de toda la historia, estoy pensando en agregar un capítulo más...pero ya veremos si la cabeza me da para eso jojojo. Y bueno, pensaba subir este capítulo hasta la semana próxima, pero no podía dejarte con ese mal sabor de boca por culpa de Taylor! Saludos!
