"PANDORA"…
-18-
La miró nuevamente sin decir nada y entonces se acercó lentamente; Probablemente en esos instantes ella tuvo miedo de que algo malo sucediera y por eso es que trató inútilmente de alejarse.
-Suéltame! No me toques! Qué me vas a hacer? –Gritó con desesperación-.
Esta vez, con movimientos veloces la tomó de la cintura y la echó sobre su hombro como si fuera un costal, atravesó el pequeño pasillo y abrió la puerta que estaba enfrente: Era el baño. Carol se retorcía como un gusano, tratando de bajar para poder correr, pero Travis se negó a soltarla y la arrojó a la tina llena de agua tibia.
-Ella murió protegiéndote! –Gritó abiertamente- Y aunque no lo creas, Taylor está destrozado! Te sacaré a rastras de aquí si es necesario, para llevarte hasta él y que vea que el sacrificio de su novia no fue en vano! –Sentenció finalmente-.
Carol se sobresaltó cuando él le dijo todo eso a gritos, no se atrevió a protestar ni siquiera a sollozar o emitir un leve quejido; Tomó la esponja y el jabón y comenzó a asearse. Al ver esto, él pareció tranquilizarse y sin decir nada más salió, dejándola sola en el baño.
Después de terminar, jaló la toalla que él le había dejado; Abrió la puerta con cautela, temiendo que él estuviese ahí, furioso aún. Al ver el pasillo vacío, cruzó hacia la recámara y al entrar descubrió que su cama estaba ya en perfecto orden. Se vistió rápidamente y unos minutos después:
-Puedo pasar? –Preguntó con voz ronca e insegura-.
Carol no contestó, pero abrió la puerta, entonces la encontró de frente y la observó detenidamente; Nuevamente parecía encontrar a la chica sana y risueña que tanto amaba, aunque esta vez no sonreía precisamente…
-El desayuno está listo, saldremos en cuanto terminemos –Fue lo único que dijo antes de volver al comedor-.
-A donde iremos? –Se atrevió a preguntar en voz baja-.
-A casa de James…para ver a Taylor.
Escuchar eso le estremeció el corazón, tal vez Taylor la culparía de lo ocurrido a Suzette y…lo peor es que la misma Carol estaba convencida de que era así. Nuevamente en sus ojos se asomó la tristeza y miró temerosa a Travis; Él comprendió lo que Carol pensaba en ese momento y tomándola de la mano le dijo:
-Taylor no te acusa de nada…sabe que fue decisión de Suzette llegar hasta las últimas consecuencias…supongo que él mejor que nadie entiende porqué ella actuó así…
-No has hablado con él?
-En realidad es él quien no ha querido decir nada…Igual que tú, se sumergió en su propio dolor sin dar oportunidad a nadie de acercarsele… James lo cuida tanto como le es posible…pero tal vez tú logres que él tome la fuerza necesaria para empezar a vivir otra vez.
Después de desayunar, hizo una llamada y enseguida salieron rumbo a la casa de James. Antes de subir al auto, Travis encendió un cigarrillo y lo aspiró un par de veces, después torpemente dijo:
-Discúlpame por ser tan rudo contigo…sinceramente fue mi último recurso para sacarte de ese estado…
-Me estuviste cuidando todos estos días…
-Sí, pero creo que no tengo tanta paciencia como pensé…
-Pero al final resultaste bastante "persuasivo"…gracias –Dijo sonriendo levemente por primera vez-.
-Dijiste que todas las personas que te quieren, te abandonan…bueno, ahora sabes que no siempre es así –Fue su única respuesta-.
Subieron al auto de Travis y minutos después llegaron a casa de James, sin embargo Carol se quedó ahí parada sin dar un paso más; Travis se acercó y nuevamente tomándola de la mano le dijo:
-Ya te dije que no debes temer… O acaso me obligarás a volver a cargarte como un costal?
Ella lo miró en silencio, sabía que si se resistía él haría lo que le dijo y emitió un suspiro como si esto le ayudase a fortalecer su voluntad; Se sujetó al brazo de él y caminaron hacia la entrada.
James abrió la puerta poco antes de que ellos llegaran, los estaba esperando. En cuanto entraron pudieron ver a Taylor, sentado en aquella misma silla viendo a través de la ventana hacia afuera, como si esperara la llegada de alguien...en los últimos días esto se había convertido en un ritual para él.
-Taylor… -Fue lo único que pudo decir en ese momento-.
Taylor la miró inicialmente de manera extraña, como si no la conociera; Sin embargo unos segundos después salió de su mutismo…
-Suzette quería que tú estuvieras bien…por eso no le importó sacrificarse en el último momento…
Carol se acercó y lo abrazó, ambos comenzaron a llorar. Después de un instante, Taylor pareció reunir fuerzas para salir de aquel ensimismamiento de varios días y volver al mundo real.
-Ella no quiso decir nada a nadie porque quiso resolverlo sola… Ese día fuimos a la casa donde se hospedaba el pintor, yo ni siquiera sabía dónde estábamos… Entró a enfrentarlo, a quitarle la última máscara…
Los tres escucharon atentamente cada palabra de Taylor y entonces fue James quien se atrevió a preguntar:
-Qué última máscara?
-Tal vez es mejor comenzar desde el principio…no crees Travis? –Dijo Taylor mirándolo fijamente-.
Travis supo que el momento había llegado y no sabía cómo comenzar el relato, tal vez una manera sencilla sin tantos detalles…pero cual sería esa manera sencilla? Después de unos segundos de silencio, carraspeó y con voz ronca indicó que seria mejor que todos se sentaran pues sería una plática un poco extensa; Cuando ya los cuatro estaban en aquella pequeña sala empezó a hablar:
-Carol…sinceramente todo este tiempo estuve buscando la mejor manera de decirte esto…pero tal vez no existe esa mejor manera, así que… Mientras estuviste hospitalizada, recibí la indicación de buscar a un pintor llamado "Nathan A. Laurent", al momento de verlo en persona, tuve la sensación de que ese rostro ya lo había visto en alguna parte…y no me equivoqué, ese rostro era muy parecido al de un hombre que tú conoces muy bien: Anthony Brower Andley…
-Anthony? –Súbitamente Carol recordó lo ocurrido en "Destello"-... El hombre que apuñaló a Suzette me dijo que él era Anthony!
-Ese hombre era precisamente aquel pintor al que me refiero…Yo no estaba seguro de que realmente fuera Anthony, por eso es que decidí pedir ayuda a James y a Taylor para investigarlo…y también Suzette se involucró en esto.
-Descubrimos que ese hombre era un completo fraude, no era pintor profesional y ni siquiera se llamaba "Nathan A. Laurent"; Supimos que su verdadero nombre, al menos en este tiempo, era "Nicholas Leman"…-Intervino James-.
-Su nombre en este tiempo? –Preguntó Carol confundida-.
-Llegamos a la conclusión de que ese hombre tuvo una anterior reencarnación y fue una persona que también conociste bien Carol: Él era Neil Leagan… -Esta vez fue Travis quien habló-.
-Por eso es que Suzette me dijo que no creyera nada de él, que no era Anthony, sino Neil Leagan?
-Así es… Para colmo de males, Suzette fue la única que pudo descubrir que él no solo tuvo una reencarnación previa… –Y Taylor no supo si debería continuar-.
-Qué quieres decir? –Preguntó temerosa-.
-Que Nicholas Leman hace cien años fue Neil Leagan…y hace quinientos años fue "Nemrod, el Alquimista", el responsable de que Suzette y tú pudiesen intercambiar cuerpos durante aquella ejecución en la Plaza Central –Concluyó Taylor-.
Carol no fue la única sorprendida ante esta revelación; James permanecía boquiabierto y los ojos de Travis se abrían como platos. Pasado el momento de estupefacción, fue Travis quien pareció perder el control.
-Ese hombre fue el que ocasionó que el cuerpo de Suzette se quemara en la hoguera mientras que el alma de Carol era condenada a desaparecer? Y Suzette no dijo nada! Porqué?
-Suzette no quería que tú o yo fuéramos tras ese hombre…no quiso que nosotros estuviésemos en peligro… Fue por eso que ella quiso enfrentarlo sola…quiso asegurarse de que no podría hacer daño nuevamente, ni a ella ni a Carol ni a nadie más… Aquel día, poco antes de lograr llegar a "Destello", me lo confesó…ni siquiera yo fui capaz de protegerla –Dijo con tristeza-.
Al escuchar esto y ver que nuevamente se hacía evidente el dolor que estaba sintiendo Taylor, Travis optó por tratar de calmarse y agradecer la fortaleza que tuvo Suzette para proteger a Carol.
Por otra parte, Carol cerraba los ojos y recordaba el momento en que se había enfrentado a Suzette descubriendo aquel horrible y doloroso pasado de hace quinientos años que ambas compartían.
-A decir verdad, Suzette jamás describió con detalle al alquimista, ni siquiera me dijo su nombre… -Reconoció Carol-.
-En realidad quien estuvo en contacto con él fue ella desde el principio hace quinientos años, no es así? –Dijo Travis mirando a Taylor-.
En ese momento fue Taylor quien se encargó de narrar un viejo recuerdo que Suzette le contara alguna vez…
Era una tarde soleada, Samanta logró inventar una buena excusa para poder pasar un tiempo a solas con él.
-Saldré al jardín a cortar unas flores para mi señora Cándida…
-A ella le fascinan las rosas!
-Quién podría elegir las mejores sino mi señor Terius?
Terius sonrió y aceptó gentilmente acompañar a Samanta al jardín, se sentía dichosa al saber que podía compartir al menos unos instantes a su lado, teniendo toda su atención solo para ella; Tan distraída estaba en crearse castillos en el aire que súbitamente sintió un pinchazo y sus dedos comenzaron a sangrar.
-Te has hecho daño?
Terius la tomó de la mano y con un pañuelo presionó delicadamente la herida producida por las espinas de las rosas, ella lo miraba embelesada… Sin embargo, en ese momento una voz femenina gritó su nombre y él a toda prisa se dirigió hacia la casa, de regreso a los brazos de Cándida que reclamaba su presencia.
Samanta se quedó sola, observando que él se alejaba con tan solo escuchar la voz de Cándida sin importarle nada más.
-Parece embrujado ante aquella voz! –Dijo con cierto enojo- Algún día tendré la dicha de verlo correr a mis brazos de la misma manera en que ahora corre hacia ella?
-Eso puede ser posible si usted lo desea realmente –Irrumpió una voz masculina-.
Samanta se sobresaltó al percatarse de que alguien le había escuchado; Temerosa se giró hacia aquella voz y vio a la orilla del jardín a un hombre alto y blanco, vestido con una capucha negra que le cubría prácticamente de pies a cabeza. Ese hombre intuyó el temor de Samanta y se apresuró a decir:
-No sienta temor…No es culpable de desear que ese hombre se enamore de usted, siendo tan bella como un ángel caído del cielo…
Aquel hombre sabía que hasta el más desconfiado sucumbe ante los halagos y con Samanta no fue la excepción; Ella le abrió su corazón, confió en él y le reveló su anhelo de convertirse precisamente en la dueña del amor de Terius.
-Esa fue la primera vez que vio al alquimista… Él le prometió ayudarla a conseguir el amor de Terius…pero nunca dijo cuál era el precio de todo eso… y ya saben cómo terminó ese asunto aquella vez -Finalizó Taylor-.
-Pero cómo es que Suzette logró descubrirlo esta vez? Qué ocurrió entre ellos Taylor? –Preguntó James-.
-Suzette entró sola a enfrentarlo, pero minutos después vi que él salía apresuradamente en un carro y enseguida apareció ella diciéndome que manejara lo más rápido posible…
Esta vez Taylor evocaba un recuerdo más reciente, que también resultó ser la última vez que viera a su novia con vida…
-Qué está pasando Suzette? –Preguntó confuso Taylor-.
-Él es capaz de matarla! Taylor debemos impedir que le haga daño a Carol!... Él no solo es Neil Leagan, sino también Nemrod, el alquimista! –Le gritó Suzette a viva voz-.
A toda prisa puso en marcha el auto y sin ser capaz de esperar ni un minuto más comenzó a preguntarle:
-Cómo sabes que el pintor es también el alquimista?
-Cuando James y Travis nos mostraron aquellos cuadros asquerosos…tuve la sensación de que algo malévolo había en la mirada de ese hombre que aparecía junto a Carol…
-Claro, es Neil Leagan! Travis nos dijo que él no fue precisamente una persona "agradable" en la vida de Candice White!
-No fue solo eso!...Esa mirada perversa y fría… ya la había visto antes…y recordé que esa misma mirada tenía el alquimista!... Además hay algo que ni tú ni los muchachos pudieron notar en esos cuadros…
-De que hablas?
-En esos cuadros no aparece realmente el rostro y el cuerpo de Candice White…sino de Cándida Wellington!
-Pero Candice y Cándida son la misma persona Suzette!
-Pero no tuvieron las mismas edades en la época en que se encontraron con Nemrod y con Neil! Neil conoció a Candy cuando apenas era una niña y después una adolescente… Pero Nemrod el alquimista conoció a Cándida adulta y siendo esposa de Terius!
Taylor permaneció perplejo ante las palabras de Suzette, ella tenía razón: Un detalle aparentemente insignificante pero de gran importancia! Cómo podría haber retratado Neil el cuerpo tan detallado y en plena adultez de Candy?
-Si hay alguien, además de Terius, que pudiese reconocer el cuerpo adulto de Cándida…esa persona soy yo…porque estuve dentro de ese cuerpo varios años –Dijo avergonzada Suzette-.
James, Travis y Carol escuchaban atentamente cada palabra de Taylor; Les resultaba sorprendente que Suzette hubiese reparado en detalles que ninguno había considerado.
-Por eso es que pudo reconocerlo aunque su aspecto como Neil Leagan fuera un tanto distinto al que tuvo como alquimista… Sin embargo ya como Nicholas Leman, el parecido resultó mayor… -Finalizó Taylor-.
-Ahora entiendo porqué era de suma importancia para ella, ver al pintor con sus propios ojos! Por eso me pidió que la llevara con él! –Reflexionó Travis-.
-También me confesó lo que sucedió en esa casa… Lo que le revelaste sobre los cuadros y sobre…el dueño de ese lugar… -Dijo pausadamente Taylor dando pie a que Travis decidiera si continuar o no con esa revelación para Carol-.
-Cuál casa? Qué cuadros? Cual dueño?... De quién están hablando? –Preguntó nerviosa Carol-.
Travis miró en silencio a Taylor y a James, ambos parecieron indicarle con la mirada que ya era tiempo de terminar con los secretos, si ellos ya sabían todo lo que ocurría, lo más justo era que Carol siendo la principal afectada en todo esto, también supiera toda la verdad. Se paseó nervioso por unos segundos y nuevamente carraspeó; Después, con la mayor tranquilidad de la que fue capaz, le dijo:
-Tal vez eso deba explicártelo en otro lugar…
En seguida tomó su celular y rápidamente marcó un número, la llamada fue breve y después de terminar, miró a Carol, le pidió que esperase unos minutos y salió; Poco después regresó con una caja en brazos y se la extendió diciéndole:
-Espero que sea de tu medida.
James le ofreció su recámara para que se cambiara de ropa, ella quiso hacer preguntas, pero comprendió que lo verdaderamente importante ocurriría después. Mientras en la sala, Travis esperaba nervioso y hasta cierto punto, temeroso.
-Es lo mejor que puedes hacer –Le decía James-.
-A fin de cuentas, no tiene sentido mantener oculto todo esto por más tiempo –Recalcó Taylor-.
Después de unos minutos la voz de Carol los sorprendió y lo que encontraron frente a ellos fue a una hermosa dama luciendo un vestido carmín con un ligero escote al frente y una cinta marrón que se entrelazaba en el pecho a modo de corsé ajustándose perfectamente al cuerpo, unas mangas largas que a nivel de los codos se hacían más anchas, una falda amplia retocada con un encaje color marrón en las orillas; El cabello rizado recogido con un listón de terciopelo carmín y finalmente unas zapatillas.
Travis la miró como si esa fuese la primera y también la última vez que podría tenerla frente a él; Vio que aquellos ojos brillaban como si en ellos se reflejara una joya, no, en realidad eran dos joyas las que brillaban al mismo tiempo: Unas hermosas esmeraldas verdes.
-El vestido te ajusta perfectamente… Es hora de…irnos –Y le ofreció su brazo para salir de ahí-.
James y Taylor no dijeron nada, simplemente lo miraron y sonrieron ligeramente como si con eso le enviaran un mensaje de buena suerte. Sí, en realidad necesitaría toda la suerte del mundo para que todo resultara bien. Le abrió la puerta para subir al auto y juntos, emprendieron aquella pequeña travesía cuyo destino final sería aquella caja de secretos que estarían a punto de abrir.
Al quedarse solos, Taylor pareció volver a la vida; Estaba contento de ver que Carol estaba bien y que pronto terminaría por saber todo lo que Suzette supo antes que ella. Entonces pudo recordar que aún tenía un asunto pendiente por resolver.
-Debo ir a mi casa…
-Porqué no te quedas al menos el resto de este día? –Le sugirió James-.
-Tengo que averiguar lo que Suzette estaba buscando en aquellos libros…
-Libros? Cuales libros? –Preguntó intrigado James-.
-Poco después de que Suzette y yo nos reconciliáramos, ella comenzó a llevar varios libros a mi casa, decía que si los llevaba a su departamento Carol podría verlos y no quería preocuparla…Tal vez, de alguna manera…Suzette sabía que algo grave ocurriría en los siguientes días…
-Puedo ir contigo? –Preguntó James-.
Poco después James y Taylor salían rumbo a la casa de éste último; En realidad James estaba aún bastante preocupado por Taylor ya que recordaba perfectamente las preguntas que recientemente éste había hecho: "Y si se equivoca?...Y si jamás vuelve?".
En silencio llegaron a su destino, Taylor abrió la puerta e invitó a pasar a James, todo parecía en orden y demasiado tranquilo…
-Mis padres están de vacaciones…-Explicó Taylor-.
Ambos se dirigieron a la habitación donde Taylor y Suzette habían pasado sus últimos momentos juntos. En una pequeña mesa James observó que había cuatro o cinco libros empastados…
-Esos son los que ella estaba leyendo?
-Así es…Buscaba algo…pero no pude saber exactamente qué. Aunque ella ya no esté con vida…quiero saber qué fue lo último que quería encontrar.
James entonces comprendió que todo aquello era importante para Taylor, probablemente sentía la obligación de completar la búsqueda que su novia comenzó…pero que no pudo terminar. Sin decir más, imitó la conducta de Taylor: Abrió uno de esos libros y comenzó a leer.
Durante el camino ninguno de los dos se atrevió a decir nada…aunque ambos deseaban lo contrario. Llegaron a aquel lugar, aquella casa que era tan familiar para Travis pero que resultaba ser una hermosa novedad para Carol. Se preguntaba una y mil cosas: Quién sería la persona que vive ahí? Qué relación tendría con ella? Y tal vez la pregunta que más le carcomía en curiosidad: Qué tenía que ver Travis con todo esto?
-Bienvenido joven Travis –Le saludó como de costumbre el mayordomo-...Desea que le diga al señor que ya están aquí?
-Sí, pero dígale que nos permita unos minutos en el Estudio –Ordenó gentilmente-.
-Así será, joven.
El mayordomo se retiró sin más, no pareció inmutarse por la presencia de Carol pero sí la había visto por unos segundos con una especie de sorpresa, aunque no dijo ni hizo nada fuera de lugar.
Travis nuevamente ofreció su brazo a Carol y juntos subieron las escaleras; Al llegar frente a esa puerta, con mano temblorosa sujetó el picaporte y lo giró, le cedió el pasó y finalmente cerró la puerta tras de sí.
Aquella habitación estaba un tanto en penumbras ya que las cortinas estaban cerradas aún cuando ya pasaba del medio día, lo único que Carol podía diferenciar era que se encontraba en un Estudio, con escritorio, libreros, sillas y un montón de cuadros en las paredes.
-Recuerdas cuando nos vimos por primera vez? –Preguntó él-.
-Sí, fue en el "Meijikan Café"…
-Debo confesar que ese encuentro no fue casual…
-No comprendo.
-Pasé mucho tiempo antes observándote, siguiéndote… Y fue hasta esa vez que me atreví a entrar a la cafetería, para preguntarle a Greta sobre ti…
-Observándome y siguiéndome? Porqué?
Carol siempre había considerado el encuentro con Travis como una fascinante casualidad del destino; Aún cuando en aquel tiempo ella era novia de Taylor, no podía negar que al reencontrarse por segunda vez con él, su corazón se sintió perturbado.
-Por esto… -Dijo al tiempo de que abría las cortinas y permitía que la luz del sol inundara la habitación-.
Frente a Carol quedaron todos aquellos cuadros que plasmaban su vida como Candice White hace cien años, aquellos cuadros que poco antes de morir también contemplara Suzette. Sintió un escalofrío recorriéndole cada tramo de su piel, era una extraña sensación de familiaridad hacia todos aquellos lienzos, como si ya antes los hubiese visto…seguramente eso se debía a que todas aquellas pinturas eran de las personas más importantes en su vida anterior, de aquellas personas que de algún modo, en algún momento, estuvieron relacionadas con ella.
-Todos estos cuadros los hizo aquel pintor que terminó con la vida de Suzette…pero fueron hechos bajo la indicación de él…
-Quién es él?
-El dueño de esta casa. Él fue quién contrató al pintor para que realizara estas obras, anhelaba conservar perfectamente sus recuerdos… por eso es que todos estos cuadros están aquí. Él me pidió que te buscara…y al encontrarte me encargó seguirte, averiguar dónde y cómo vivías, averiguar si estabas bien… Lo que ni él ni yo imaginábamos es que…en todo este tiempo que estuve siguiéndote…me enamoraría de ti…y mucho menos imaginábamos que terminaría amándote.
La mirada de Travis cambió; Observaba a Carol fijamente a los ojos, pero no parecía contento u orgulloso de reconocer sus sentimientos abiertamente…más bien parecía sentirse culpable, culpable por haber hecho lo indebido, culpable por haber sobrepasado un límite. Sintiendo que el tiempo se le acababa, que el momento de perderla se acercaba, con pasos firmes se puso de pie frente a ella y con voz temblorosa agregó algo más:
-Carol…necesitaba que vinieras aquí para darte las respuestas que tanto deseas conocer…que no pude decirte antes porque no me fue permitido... Pero ahora…creo que es momento de que lo sepas y seas tú quien decida qué hacer después...seguramente él comprenderá...
En ese momento, el sonido de unos pasos les indicó que alguien se aproximaba a aquella habitación, la puerta se abrió lentamente y la sombra de una persona quedó en el umbral. Una voz grave y masculina dijo:
-Quien debe darte una explicación…soy yo.
Aquel hombre entró completamente al Estudio y Carol abrió aún más sus bellos ojos verdes al reconocerlo inmediatamente…pero menos entendió lo que estaba sucediendo…
-Señor Grant! –Exclamó sin entender porqué su jefe estaba ahí-.
Sí, el Sr. Grant era el dueño de aquella hermosa casa y en consecuencia, era la persona que pidió al pintor hacer todos esos cuadros. Por unos segundos miró fijamente y en silencio a Carol, no sabía qué decir ni cómo iniciar aquel acto de confesión. Sus labios temblaron y lentamente se abrieron para decir:
-Perdóname por guardar silencio tanto tiempo…Pero, esta vez no pude llegar al mismo tiempo que tú…"Pequeña pecosa"…o tal vez prefieras que te llame "Tarzán pecosa"…
Las palabras del señor Grant, le provocaron escalofrío a Carol; Aunque había pasado mucho tiempo desde la última vez que escuchara que la llamaran así, recordaba muy bien lo que significaba para ella ese sobrenombre: "Tarzán pecosa"...
-Porqué me llama así?...Cómo es que usted sabe que…
-Que Terry Granchester te llamaba de ese modo? –Completó él-.
-Cómo conoce el nombre de Terry Granchester?... Travis qué está pasando?
Travis veía la cara de confusión de Carol pero no se atrevía a pronunciar ni una sola palabra, sabía que ahora ya no le correspondía a él aclarar la situación y sinceramente tampoco quería ser él quien por segunda vez le ocasionara tanto dolor. Tenía miedo de la reacción que ella pudiera tener al enterarse de toda la verdad.
-Él no es quien debe darte explicaciones, pero yo sí…Candy –Insistió el Sr. Grant-.
Carol recordó que en alguna ocasión comparó al Sr. Grant con Albert, aquel vagabundo que resultó ser el Tío abuelo William… Muchas veces se preguntó si alguien más habría "despertado" al igual que ella en esta época, pero jamás se imaginó que algo como esto podría suceder realmente!
Ante esta posibilidad evidentemente hecha realidad, sintió que el pánico la invadía, sin darse cuenta comenzó a dar unos cuantos pasos hacia atrás intentando poner algo de distancia entre ella y él.
-No…esto es una broma verdad?... Usted solo quiere jugar con mis recuerdos, con todo lo que soy!...Que yo haya sido su empleada y haya confiado en usted, no le da derecho a intervenir de esta manera en mi vida!... Qué tiene que ver mi persona con usted?
-Mucho Candy…Más de lo que crees…Y lo primero que debo hacer es pedirte que me perdones por no haber podido llegar antes…para evitarte todo este sufrimiento y confusión.
-A que se refiere? –Preguntó Carol al borde de la exasperación-.
-Candy…es que no me reconoces? No puedes ver más allá de mi aspecto actual?
Entonces Carol trató de huir pero el señor Grant la sujetó del brazo con firmeza, lentamente acercó su rostro al de ella y mirándola directamente a los ojos le suplicó:
-Por favor Candy…mírame bien…mírame a los ojos detenidamente…
Con reticencia ella abrió sus ojos lentamente y accedió a mirarlo; Pausadamente recorrió aquel rostro ya marcado por las arrugas desde el mentón hasta aquellos ojos marrones y estando así, a unos escasos centímetros sus ojos de los de él, súbitamente todo fue enceguecido por una luz brillante que inundó su mente…y lo que vio en unos cuantos segundos, le produjo un gran dolor en el pecho que casi pudo sentir su corazón romperse, como si el cristal de una ventana se rompiese en mil pedazos.
-Noo…No puede ser…No es verdad…No es verdad! –Repetía una y otra vez tratando de convencerse a sí misma que todo era una más de sus pesadillas-.
Entonces nuevamente comenzó a retroceder lentamente, quiso correr pero la fuerza de sus piernas se esfumó, solo atinó a caer de rodillas y con ambas manos se cubría el rostro una vez más bañado en lágrimas negándose a seguir mirando a aquel hombre.
Al verla así, el señor Grant se arrodilló frente a ella, él también lloraba en silencio, eran las lágrimas más amargas que había derramado en esta vida y sabía que a ella le ocurría lo mismo. Sin saber exactamente qué hacer, solo pudo estrechar con sus manos, aquellas manos blancas y diminutas:
-Perdóname por favor Candy! –Suplicó una vez más-.
-Cómo puede ser esto posible? Cómo pudiste dejarme sola tanto tiempo? Cómo pudiste después elegir a tu antojo el momento de hacerte presente frente a mi? –Súbitamente ella zafó sus manos de entre las de él y se levantó dispuesta a marcharse-.
-No Carol, no te vayas! –Travis alcanzó a sujetarla con fuerza- Escúchalo! Si te niegas a hacerlo jamás sabrás qué más sucedió en el pasado! Por favor, solo un momento, te lo suplico!
-Tú sabías esto y aún así lo ayudaste?... Me mentiste! Porqué te involucraste? -Le dijo mirándolo con rabia-.
-Porque él es mi abuelo! –Gritó Travis para obligarla a escucharle-.
Al escuchar esto, Carol quedó perpleja, le parecía algo tan inverosímil que pensó que era una mentira más; Sin embargo Travis aprovechó los segundos de silencio y siguió hablando:
-Hasta hace un par de años que me reveló su historia: Me pareció una locura, una fantasía! Pero me pidió que lo ayudara!…No pude negarme porque yo lo he visto sufrir todos estos años por una persona que ni siquiera estaba seguro de que existiera en este tiempo!… Por favor Carol, sé que tú entiendes bien el sufrimiento de mi abuelo, así que escúchalo!
En esa habitación se encontraba Carol frente a aquellos dos hombres que podrían terminar resolviendo todas sus dudas; Tanto tiempo teniendo la cabeza llena de preguntas, esperando y deseando que algún día pudiera conocer las respuestas…y ahora ya no estaba tan segura de querer continuar con todo esto, porque simplemente no sabía qué hacer, no sabía si saber todo le aliviaría o le causaría más dolor al abrir viejas heridas. La caja de Pandora se abrió…y ya no había modo de cerrarla otra vez…
Continuará...
Hola! Antes que nada una disculpa por el título de este capítulo (suena a grupo de música pop ochentero jejeje) pero realmente no se me ocurrió otro nombre! T-T Waa comenzará una larga explicación para Candy...El Sr. Grant bien podría haber sido la reencarnación de Albert pero no es así...cuál será su reacción al final?
Angelnr! gomen gomen, sé que me tardé...pero aqui ya estuvo la actualización!jejeje me imaginé al productor diciendo "corteee!" e indicandote que tomes el sitio de Carol para esa escena jejeje...
Parnaso! Me alegra que te haya gustado el capítulo! Bueno, ya puedes anotarte palomita en algunas de tus deducciones! Cuantos aciertos llevas?...Ahhh Sip, Travis es...bueno ya sabes que es!...Sí, también se me arrugó el corazón con lo de Suzette :( Waa no había pensado que Taylor podría hacer eso! (tendré que vigilarlo por lo menos hasta el siguiente capítulo)...Ahora falta escuchar al Sr. Grant, supongo que retomará algunas cosillas (como eso de la procedencia del anillo)...pero recuerda que algunas cosas se deben al azar!
Cilenita79! Me tardé un poquillo pero espero que te haya dejado con más dudas la actualización jejeje...aunque realmente ya solo será la explicación que une las piezas en un par de capítulos más!
Anngel! Sí quedó tu rev! Jejeje mi plan malévolo para conquistar el mundo? Noooo yo quería mantenerlo en secreto hasta este capítulooo...jejeje me sentí como en Pinky y Cerebro jojojo...Sip, pobre Suzette, pero ya le vendrán tiempos mejores(en otra vida)...Ahhh, Travis es encantador y ahora sabemos porqué o no?...Sí el pintor era demasiado perfecto jejeje...algún defecto tenía que tener no? XD
Miriam! Ya te extrañaba! Muy buenas observaciones! Como ves, resultaba complicado imaginarse el papel de Travis en todo esto al principio...y ahora es comprensible la razón por la que muestra "cierto comportamiento" tan "familiar"...Jejeje sí, soy mexicana, así que entiendo el sentido de esa frase (muy adecuada, por cierto jeje), pero yo también sentí feíto cuando se murió Suzette :(..
Bueno chicas, la siguiente actualización será después de dos días (más breve la espera no?)...y me temo que será el penúltimo capítulo! De pasó las invito a leer mis otras dos historietas y dejarme reviews: "Algo de mi, algo de ti" y "Superticiones", esas están completas.
Cuidense mucho y nos leemos dentro de muy poco tiempo!
Saludos y abrazos!
