"PERSPECTIVAS"…
-19-
Carol quiso irse, se sentía traicionada por aquel muchacho en el que llegó a confiar incluso más que en su ex novio Taylor, también se sentía traicionada por aquel hombre que ella había idealizado como un protector…y recordar los momentos en que Suzette y ella se enfrentaron, alimentó aún más ese deseo de escapar de ese lugar.
-Me pides que comprenda? Me pides que le de la oportunidad a él de que me explique todo lo ocurrido? Qué hay de Suzette? –Y entonces miró fijamente al Sr. Grant- Ella anhelaba encontrar a Terry tanto como yo o hasta más!
Carol estaba furiosa, apretaba los puños con rabia y agregó:
-Desde que Suzette pudo recobrar sus recuerdos, siempre tuvo la esperanza de encontrarte!...Y simplemente murió sin siquiera tener oportunidad de enterarse de todo esto!
-Te equivocas! Un día antes de que ella muriera estuvo aquí! –Intervino Travis- Suzette quiso enterarse de todo lo que estaba ocurriendo! Ella sí le dio una oportunidad a mi abuelo y lo escuchó!
Esto la tomó por sorpresa; Si bien es cierto, le dijeron que Suzette se había involucrado en la investigación sobre el pintor…pero no le habían dado más detalles sobre todo lo demás en que intervino.
-Suzette estuvo aquí frente a ti? –Preguntó al Sr. Grant-.
-Así es…Aunque fue Travis quien primero le habló sobre mí…
Tocó el turno a Travis de recordar lo que habló con Suzette en esa habitación después de que le informara sobre la historia de cada uno de los cuadros…
Suzette se giró rápidamente hacia Travis mirándolo fijamente; Travis supo que el momento había llegado, tendría que explicarle quién era "Él" y estaba decidido a hacerlo, a revelarle toda la verdad.
-Suzette, tienes razón, yo no soy Terry Granchester…pero soy… una persona ligada a él estrechamente...
-Eres su amigo?
-No.
-Qué relación puede ser más estrecha que la amistad?
Suzette comprendió inmediatamente la respuesta a la pregunta que ella misma acababa de hacer; Supo que se encontraba justo frente a un familiar de Terry Granchester!
-Cómo es posible que tú seas un familiar suyo? –Preguntó aún sin poder creerlo-.
-En esta época...mi madre fue hija de Terry Granchester, por lo tanto…yo soy su nieto.
Suzette pareció quedarse como de piedra! Lo más que había pensado era que Travis fuera hermano de Terry!
-Quieres decir que él no llegó a esta época al mismo tiempo que nosotras? Entonces eso significa que Terry ahora…
-Es un anciano… Comprendes ahora porqué no quiso mostrarse frente a ustedes desde el principio?
Se dejó caer pesadamente sobre la silla, simplemente no alcanzaba a entender porqué razón Terry se había "adelantado"…o ellas se habían "demorado" en su llegada a este mundo, a este tiempo; No lograba entender el capricho del Destino al desfasar de este modo sus vidas haciendo aún más caótico su encuentro.
Travis notó que en este momento Suzette estaba pensando lo que justamente él mismo pensara hace un par de años, al descubrir que "Candice White", la mujer que tanto amaba su abuelo, no era una anciana, sino una hermosa joven de menos de 20 años de edad!
Después de unos segundos, Suzette pareció recobrar la cordura y le preguntó:
-Entonces sabías quién era Carol desde mucho antes que ella te confiara sus recuerdos y te hablara de su reencarnación?
-Sí…pero me resistía a aceptar que ella fuese la misma "Candice White" que mi abuelo ansiaba encontrar… Desde que tengo uso de razón, recuerdo que mi abuelo ha sido un hombre bueno y generoso pese a su carácter… Sin embargo, al comenzar mi adolescencia también pude ver que había momentos en los que parecía ausente y nostálgico… Siempre me pregunté el motivo de esa tristeza que se empeñaba en ocultar…ni siquiera mi madre sabía nada. Cuando mi madre murió en un accidente de auto vine a vivir con él aquí, a esta casa que resultaba enorme para él solo; Poco después todos estos cuadros comenzaron a aparecer aquí. Además, la convivencia diaria y más estrecha me ayudó a notar que nuevamente él volvía a estar inquieto y cada vez más preocupado…Una noche, escuché que gritaba y fui a su recámara…Al llegar a la puerta, pude escuchar claramente que gritaba un nombre: "Candy"…
-Fue en ese momento que te enteraste de su existencia?
-No. Tú mejor que nadie, sabes que Terry Granchester siempre ha sido reservado con sus asuntos y sus sentimientos, además de ser bastante necio también, cierto? –Sonrió Travis-...Tuvo que pasar un tiempo en el que esas pesadillas se hicieron más frecuentes y casi todas las noches despertaba gritando ese mismo nombre desesperadamente…solo hasta después de eso finalmente un día me llamó y me reveló su historia…Debo confesarte que en un principio me asusté al considerar la posibilidad de que mi abuelo estuviese perdiendo la razón o se estuviese volviendo senil!
-Y entonces qué te hizo creer en él?
-Su dolor. -La mirada de Travis se tornó triste al recordar aquellos días-... Dormía y comía poco, todo el tiempo estaba metido aquí…y fue cuando me convencí de que aquel nombre que tanto repetía entre sueños, realmente tenía un rostro actualmente… Entonces decidí contratar a un investigador privado para buscar a una mujer que físicamente compartiera rasgos con la pintura de "Candice White"… No sabía si tendría una apariencia similar en este tiempo pero, era la única pista para encontrarla…
-Y el investigador dio con Carol, verdad?
-Así es… Eso fue devastador para mi abuelo…y para mi fue inconcebible! Ambos habíamos esperado encontrar a una mujer casi de la misma edad que mi abuelo…pero increíblemente no resultó así. Por eso decidí ser yo quien continuara averiguando y me encargué de vigilarla…A decir verdad, quedé bastante sorprendido al verla por primera vez porque era la viva imagen de estas pinturas!
-Por eso le dijiste a Carol que tú eras Terry Granchester? Para ocultar que él era ya un anciano?
-Mi abuelo pensó que si él había llegado mucho antes a esta época, aunque ya no podía estar con Candy tal vez podría ayudar a que su destino fuese distinto esta vez…así que al saber que ella ya había recuperado todos sus recuerdos, él me hizo prometerle que yo me quedaría a su lado para hacerla feliz…
-Y la manera más segura de que ella se quedara contigo fue diciéndole que tú eras Terry...
-Ahora comprendes porqué le mentí a Carol?... Independientemente de que yo la amara…tenía que estar a su lado para protegerla…
-Pero eso no es justo para ti!
-Lo sé…pero creo que si hay alguien que puede entenderme, esa persona eres tú Suzette… -Caminó hacia la ventana y con tristeza miró hacia afuera-...Poco importa quién soy yo en realidad…lo importante es que ella esté bien.
-Si no te hubieses enamorado de ella…aún así estarías dispuesto a estar a su lado?
-Si él me lo pidiera, sí, lo haría…y tú sabes ahora porqué.
-Puedo…verlo? –Preguntó temerosa-.
-De hecho soy yo quien iba a pedírtelo…es tiempo de dejar de usar las máscaras.
Todo su cuerpo tembló y lentamente se levantó; Ambos salieron del Estudio y se digirieron a una de las habitaciones. En ese momento, al estar frente a la puerta de esa recámara, Suzette le tocó el brazo como si acabara de recordar algo que la hiciera dudar en el último momento:
-Pero entonces tal vez no sea buena idea que me vea porque él no supo que yo también estaba en esta época buscándole!
-Claro que lo supo!...Y eso complicó las cosas…él también se preocupó por tu bienestar… Esta vez ustedes eran buenas amigas…y nosotros no queríamos que eso cambiara, pero…no pudimos evitar un nuevo enfrentamiento… Sin embargo, pese a eso, vimos que la amistad entre ustedes se fortaleció y él se alegró mucho al saber que tu destino sí se había modificado y que habías encontrado a alguien que realmente te amara…
Travis terminó su relato sobre aquel momento, Carol escuchó todo en completo silencio. Le pareció risorio que justamente Suzette fuese la primera en encontrarse con el verdadero Terius Granchester esta vez.
-Suzette no me mencionó nada de esto… -Dijo hasta cierto punto, decepcionada-.
-Ambos le pedimos que no te dijera nada, hasta que pudiera traerte yo mismo a esta casa –Aclaró Travis-.
Y ahora el Señor Grant recordaba un fragmento de aquella plática con Suzette...
-Finalmente nos encontramos...Aunque mi apariencia no me favorece demasiado esta vez...
-Terry...
-No digas nada...
-Jamás imaginé encontrarte de este modo, en estas circunstancias! -Y Suzette lloró silenciosamente arrodillándose junto a la cama-.
-En ocasiones el destino es caprichoso...Pero me alegro de ver que tú y ella están bien...Eres hermosa y libre de ir a donde tú lo desees! Y lo más importante: Has encontrado a alguien que sí podrá darte todo el amor que yo no pude...y Candy...Carol tendrá seguramente a quién amar después...
-Candy debe saber que tú estás aquí!...Ha sufrido mucho por tu ausencia!
-El momento llegará...pero no sé si ella querrá siquiera tenerme frente a sus ojos...tal vez me despreciará...
-No es así! Sin importar el nombre que ahora tenga, ella sigue siendo la misma Candy que bien conoces y que has amado!
Suzette le aseguró que Carol seguía siendo la misma Candy que él siempre amó y recordar esto le dio fuerzas para suplicar a Carol nuevamente que le escuchara.
Carol comprendió que la única manera de saber lo que había pasado en aquellas otras vidas, era escuchar a T. J. Grant. Quería saber toda la verdad, poder dormir tranquilamente sin temor a que una nueva pesadilla se presentara, quería continuar viviendo su nueva vida sin tener temor al futuro solo por no conocer su pasado completamente. Decidida, se giró hacia aquel anciano y con voz firme le dijo:
-Te escucho –Se secó las lágrimas con el dorso de la mano, se sentó en una silla cercana, cruzó los brazos y guardó silencio-.
Sin más preámbulo, el Sr. Grant permaneció de pie, mirando fijamente a los ojos a Carol, trató de no volver a llorar y de la forma más calmada que pudo, comenzó a hablar:
-Ojalá existiera un manual para aquellas almas reencarnadas...al menos así uno sabría qué hacer... Pero por lo visto, nada de esos "despertares" de aquellas almas están programados y solo ocurren al azar... Cuando desperté en esta vida yo ya tenía 25 años, estaba casado y ya tenía una hija de dos años; Me sentí confundido y no sabía qué hacer con todos esos recuerdos... No sabía donde podrías estar, no sabía lo que podría haber pasado contigo…ni siquiera sabía si existías en el mismo tiempo y espacio que yo... Por un tiempo decidí continuar mi vida sin remover más en el pasado…
-Pensaste olvidarte de mi y abandonarme igual que lo hiciste hace poco más de 5 siglos?
Carol ya no lloraba, ahora preguntaba con tono de reproche directamente aquello que tanto ansiaba saber. El Sr. Grant solo bajó la mirada y con tristeza respondió:
-Mi amada Cándida…Tal vez sea mejor comenzar por el principio…Aunque vuelva a surgir ese horrible dolor en mi corazón…Es importante que sepas toda la verdad: Después de que el cuerpo de Samanta se quemara en la hoguera, aparentemente todo volvió a la normalidad, sin embargo..."Cándida" se comportaba extraña, como si desconociera los aspectos más íntimos de nuestra vida. Los sacerdotes dijeron que eso se debía a la impresión de haber visto a una persona morir en la hoguera, me dijeron que debía tenerle paciencia y ayudarle a volver a ser la misma de antes…
El Sr. Grant pareció perderse en aquellos ojos verdes hasta lograr que el tiempo retrocediera y que su memoria evocara aquel pasado, aquellos años nuevamente…
Terius notaba cada vez más diferente a su esposa, al principio ella se justificaba diciendo que ver aquella ejecución le había afectado demasiado, después argumentó olvidos simplemente, pero cada vez le era más difícil convencer a Terius de aquellas excusas porque él repentinamente insistió en preguntarle cosas que solo ellos dos sabrían como matrimonio, cosas tan intimas que era imposible que ella las hubiese olvidado!
Por si fuera poco, una noche un sirviente descubrió que la señora Cándida salía de casa y lo avisó a Terius; Una punzada de traición le atenazó el corazón y desde ese momento, se dispuso a ser él mismo quien vigilara los pasos de su esposa... No tardó en descubrir que aquellas salidas a media noche se habían convertido en una rutina para la hermosa Cándida…y eso le abrió una grieta en el corazón.
Había pasado casi un mes desde la ejecución de Samanta; Él se sentía cada vez más inquieto porque no lograba encontrar explicación alguna convincente acerca de la conducta de su esposa, la sentía cada vez más lejana…como si fuese completamente una extraña para él. Para colmo de males, los celos terminaron por contaminar su corazón y la desconfianza creció.
Una noche, Terius fingió dormir y cerca de la media noche notó que Cándida salía de la recámara, se vistió rápidamente y la siguió sin que ella lo descubriera. La luz de la luna le ayudó a seguir sus pasos a cierta distancia y lograr esconderse entre los arboles y arbustos exitosamente. Descubrió que llegaba hasta una cueva y que caminaba sin temor hacia las profundidades.
-En qué momento Cándida perdió el temor a la oscuridad? –Se preguntó Terius al recordar las muchas veces en que ella había sollozado como niña pequeña ante la oscuridad-.
Poco después él también entró a esa cueva y palpando la pared se guió tratando de no tropezar; Después de unos metros descubrió que en el fondo había una luz tenue, escuchó algunos ruidos, algunos jadeos, algunos gemidos...
Sin poder contener más su incertidumbre y ya presintiendo lo que encontrarían sus ojos, se asomó discretamente hacia aquella luz...y lo que vio le heló el corazón: Cándida, su esposa, yacía en la cama completamente desnuda, en los brazos de aquel hombre que igual que ella, estaba desnudo y se unía a ella como si fuesen una pareja.
Terius se cubrió la boca con su propio puño, tratando de guardar el mayor silencio posible. Una ira enervante parecía intoxicarlo lentamente y convertirle la sangre en veneno; Su primer impulso fue dirigirse hacia la cama y jalar de aquellos hermosos rizos dorados a su amada obligándola a salir del lecho de su amante! Mataría a golpes a aquel reptil que osó tocar a aquella mujer que a él le pertenecía!
Pero nada de eso pudo hacer porque junto a aquella ira intoxicante también estaba el dolor que experimentaba mientras su corazón se destrozaba… Sin embargo...algo en escena le parecía extraño. Nuevamente miró a aquellos dos y entonces se percató de lo que le resultaba extraño: Cándida y ese hombre realizaban su acto con naturalidad, sin preocuparse por ser descubiertos, seguros de su intimidad perfectamente escondida en lo profundo de aquella oscura cueva!
-Qué estúpido he sido!... Esto es lo que ha hecho mí amada Cándida todas las noches en que ha salido de casa... Desde cuando habré sido engañado?
Terius, a pesar de ser un hombre fuerte y de carácter enérgico, no pudo evitar derramar unas lágrimas silenciosas, le dolía en el alma la traición de su amada. Sin poder soportar más, se dispuso a retirarse pero entonces los escuchó hablar el lenguaje humano de las palabras y no el lenguaje animal del acto sexual:
-Ahhh te dije que un día lo disfrutarías tanto como yo… Aprendes rápido mi preciosa Samanta… -Dijo el alquimista-.
Al escuchar ese nombre, Terius no comprendió absolutamente nada de lo que estaba pasando, asique pensó fríamente y regresó al lugar en el que había permanecido oculto unos instantes antes:
-Lo cierto es que…Tú eres el único que me da lo que necesito… Al menos sabes quién soy realmente y me llamas por mi nombre! –Dijo Samanta con un poco de amargura-.
-No te satisface estar al lado de aquel que dijiste amar locamente? –Preguntó burlándose el alquimista-.
-Dicen que "aquel que amas es el que más te hará sufrir"…Terius es cruel conmigo! Siempre me llama Cándida!...Para él no existe nadie más que Cándida, Cándida, Cándida!...Si mi cuerpo no hubiese sido consumido por el fuego aquel día, entonces lo recuperaría sin dudar! Fui una estúpida al pensar que apropiándome del cuerpo de ella, Terius me amaría a mí! Maldigo la hora en que cambié mi cuerpo por el de ella!
Los ojos de Terius se abrieron como platos! Todo lo que escuchó le pareció incluso absurdo…pero esa era la única explicación posible a aquel cambio total en la personalidad de su esposa. No le cabía la menor duda de que aquella mujer ya no era Cándida realmente!
-Sabía que llegaría el día en que dirías eso pero no pensé que sería tan pronto –Rió el alquimista-...Aunque al menos yo fui beneficiado de un modo o de otro...
El alquimista siguió acariciando aquellos rizos dorados entre sus dedos de manera despreocupada, mientras que Terius en su escondite permanecía estupefacto pues todo lo que acababa de oír le parecía una horrible pesadilla!
Terius volvió a casa rápidamente, apenas si logró acostarse poco antes de que "Cándida" apareciera en la recámara; Él quedó de espaldas a ella y fingió dormir profundamente, pero en realidad lloraba en silencio porque por primera vez meditaba sobre lo que había ocurrido: Si Samanta se encontraba en el cuerpo de su esposa...entonces su esposa estaba en el cuerpo de Samanta el día de la ejecución!
A la mañana siguiente, él se despertó muy temprano…aunque realmente ni siquiera pudo dormir. Se aseó y desayunó mucho antes de que su esposa se levantara y comenzó a hacer sus labores diarias. Avanzada la mañana, ella apareció en el pasillo, justo en el momento en que Terius y uno de los sirvientes trasladaban unos muebles, de una habitación a otra:
-Qué se supone que estáis haciendo? –Dijo confundida-...Tendremos visitas?
Pero la sorpresa le hizo palidecer al percatarse de que eran las ropas de Terius las que ahora transitaban por el pasillo rumbo a una nueva habitación:
-Terius! Qué harás con todo eso?
Tranquilamente él suspiró y después, sin importar que sus sirvientes estuviesen ahí presentes, le respondió:
-No compartiré más mi lecho contigo –Y siguió en su mudanza-.
Ella se quedó ahí, parada como una tonta, sin saber qué responder o qué preguntar y los sirvientes seguían trabajando como si ella no estuviese ahí; La había humillado con una frase tan corta frente a la servidumbre y no había sido capaz de pensar rápidamente en una buena frase defensiva.
Pasado el medio día, decidió acercarse a Terius y tratar por primera vez de averiguar lo que estaba pasando entre ellos:
-Terius, qué te sucede? –Dijo con una dulzura empalagosa-.
-Donde está tu sortija de bodas? –Preguntó secamente-.
-Cómo?
-Donde está tu sortija de bodas? Siempre, durante cada día de todos estos años de matrimonio, la has llevado en tu dedo, sin separarte ni un minuto de ella…Dónde está ahora?
-De eso se trata todo esto?... Por una sortija mi señor hace tremendo berrinche? –Preguntó en un tono casi maternal que resultó exasperante para Terius-.
Ella intentó acariciar la mejilla de él como si fuera un pequeño niño, sin embargo él la rechazó y con un movimiento brusco evitó que ella lograra tocarlo. La había rechazado una vez más y de manera más directa! Esto la hizo enfurecer y entonces…
-Está bien! Te diré lo que pasó con aquella sortija! Samanta me la robó! Si quieres recuperarla, entonces ve a la plaza central y búscala entre las cenizas de lo que se quemó hace más de un mes! Seguramente ahí encontrarás aquella maldita sortija! –Dijo gritando de rabia-.
Terius no pudo contenerse más, súbitamente y sin pensar, la abofeteó con tal fuerza que la tiró al piso. Ella emitió un lastimero quejido, desde el suelo lo miraba ferozmente, su labio sangraba…pero la vergüenza de aquella nueva humillación pudo más que el dolor del golpe al ver que todos los sirvientes estaban ahí alrededor suyo, observando atentos la escena.
-A partir de ese día todo fue distinto: Yo quedé como un muerto en vida…como si me hubiesen arrancado el corazón…y parecía que lo único que podía sentir era una incontenible ira contra Samanta, contra ese alquimista, contra todo, contra todos… Busqué por todos los medios, la posibilidad de recuperar tu alma, de hacerte volver…pero nada sirvió. Afortunadamente la Muerte acudió en mi auxilio y pocos años después dejé de existir…en realidad, esa fue mi liberación.
Carol ahora recordaba brevemente aquella ocasión en que Suzette le reveló que Terius repentinamente decidió que permanecieran en dormitorios separados, evitando toda posibilidad de convivir como marido y mujer a partir de ese momento, ahora comprendía porqué.
-Entonces…después de la ejecución jamás pudiste recobrar mi sortija de bodas?
-No. En ese tiempo solo quedó la mía, recordándome todos esos años felices que tuve a tu lado, antes de que ocurriera aquello terrible.
Carol iba a preguntar algo más, pero prefirió dejar que Terius continuara su relato…ahora en la etapa que vivió como Terry Granchester…
-Sobre aquella vida, no hay mucho que desconozcas: Por azares del destino nuevamente los tres volvimos a coincidir…y nuevamente terminé quedándome con Susana a costa de perderte. Aquella vez…
Candy acababa de despedirse de Susana en aquella habitación del Hospital Jacob, se apoyaba contra la puerta y lloraba silenciosamente; Terry estaba ahí, mirándola en silencio, sin saber qué decir.
-Adiós –Le dijo mirándolo brevemente y dirigiéndose a las escaleras-.
-Te llevaré a la estación.
-Será mejor que no –Y se apresuró a bajar las escaleras-.
Al ver que ella se empeñaba en alejarse a toda prisa de ahí, Terry corrió detrás de ella.
-Candy! Te llevaré a la estación! –Le dijo con tono más firme logrando sujetarla del brazo derecho-.
-No. Dije que no. No! –Y esta vez sí se dignó a mirarlo- Eso hará las cosas más difíciles!
Terry se sorprendió ante sus palabras y al ver que ella se liberaba bruscamente de su mano y bajaba casi corriendo aquellos últimos escalones, supo que en ese justo momento la estaba perdiendo, esa era la despedida. Entonces su reacción inmediata fue correr tras ella, impedir que se alejara de su lado:
-Candy! –Logró abrazarla firmemente de la cintura como un náufrago se aferra a la única tabla de salvación- No quiero perderte! Quiero que el tiempo se detenga para siempre!
-Terry! –Y nuevamente las lágrimas fluían-.
-No digas nada… -Sus ojos le traicionaron desbordando el llanto y el dolor contenido desde tiempo atrás- Déjame estar así un momento…
-Aquella vez me dejaste ir aún más fácilmente –Dijo Carol cortando abruptamente aquel recuerdo tan doloroso-.
-De verdad creíste eso? Tan buen actor fui? En realidad…tenía la esperanza de que al menos si te acompañaba a la Estación, tendría tiempo para poder hacer que desistieras de tu decisión de alejarte de mi…pero te conocía demasiado bien: Eras tan terca como yo y no cambiarías de opinión…mucho menos sabiendo que Susana estaría siempre entre nosotros… Aquel último abrazo fue…fue con el desesperado deseo de que te dieras cuenta que yo no podría vivir sin ti…que en realidad te marchabas llevándote todo de mi: Mi alma, mi vida entera!
Le mencionó lo que comenzó a ser su vida al lado de Susana, le hizo saber de aquella vez en que desesperado y borracho llegó hasta Chicago para verla, pero a fin de cuentas solo habló con Albert… Por otra parte, Carol le confesó su absurda conducta de creer inmediatamente todo lo que se relacionaba con él, como aquella vez en que Neil Leagan enviara una limusina argumentando que era Terry Granchester quien deseaba verla.
-Crees que fuiste el único que sufrió con esa separación? Yo tontamente cedía a los deseos de mi corazón de volver a estar contigo! Por eso es que aquella vez fue muy fácil para Neil engañarme!
El viejo corazón de Terry pareció recobrar fuerzas al saber que Candy no había logrado eliminar su recuerdo tan rápidamente como siempre creyó a partir de esa despedida en el Hospital Jacob.
-Yo tampoco pude olvidarte…pese a estar con Susana…a quien amé siempre fue a ti…Pasé los siguientes años escribiéndote una carta alguna vez…pero al ver que no me respondías, dolorosamente acepté que era tiempo de dejarte en paz, de dejarte ir… Vino la segunda Gran Guerra y todo quedó en manos del caos…La familia Andley desapareció…y junto con eso, desapareció mi única manera de saber de ti. El teatro dejó de darme los pocos ánimos para seguir con vida…y Susana irónicamente fue la que me cuidó en mis últimos días…no pude cumplirle mi promesa de cuidar de ella aunque no la amara.
-En aquella ocasión ninguno de nosotros recordó lo sucedido en nuestras vidas pasadas...Entonces lo que nos dejó vivir en paz aquella vez a los tres fue precisamente el no recordar lo ocurrido siglos antes… -Dijo Carol con tristeza-.
-Tal vez si hubiésemos recobrado esos recuerdos, el curso de nuestras vidas habría resultado diferente… Creo que de alguna manera nuestra forma de apreciar las cosas habría sido diferente…
Carol lo miró fijamente, ambos parecían responderse en silencio una misma frase: "Jamás sabremos lo que podría haber sido".
Después de un instante, supo que ya era el turno de aquella última historia, tal vez era la más difícil de explicar porque aún se encontraban escribiéndola y no podrían saber cómo terminaría esta vez, al menos no todavía.
-Como te dije antes, esta vez mi "despertar" comenzó a través de mis sueños; Para entonces yo tenía ya 25 años de edad, tenía una esposa y una hija de dos años…y vivía en Inglaterra; Sinceramente no supe que hacer al principio: De qué me serviría buscarte si seguramente ya tendrías tu vida hecha al lado de alguien más justo como yo…Sin embargo, tenía la necesidad de saber que estabas bien, que ahora sí eras feliz… Finalmente comprendí que era una locura cruzar el océano solo para encontrarte y destruir la vida que ya tuvieras en ese momento; Aquellos sueños desaparecieron por un tiempo y eso me ayudó a mitigar la incertidumbre…
-Eras feliz con tu esposa? –Carol se mordió los labios, no sabía si tenía sentido hacer esta pregunta, pero quería saber la respuesta-.
-Fui feliz…hasta que recordé quién era yo realmente. Después me sentí como un extraño, ajeno a todo lo que me rodeaba…pero traté de disfrazar lo más que pude esta soledad que se apoderó de mí y cumplir mi compromiso con ella, después de todo, ella no era culpable de que yo súbitamente recuperara mis recuerdos junto con un amor adormecido en mi interior. Diez años después mi esposa falleció y fue entonces que decidí venir a este país, traje a mi hija conmigo y adoptamos una nueva forma de vivir... En realidad, vine deseando que el Destino nos hubiese dado otra oportunidad…y comencé a buscarte yo mismo…pero no obtuve resultados.
-Por eso es que decidiste dejar de buscarme?
-Muchas ideas vinieron a mi mente: Tal vez estabas en otra parte del mundo, tal vez tenías otra apariencia completamente distinta, tal vez no sabías quién eras realmente…o tal vez habías recuperado tus recuerdos pero quisiste continuar viviendo tu vida actual…incluso, llegué a pensar en la posibilidad de que…ya hubieses muerto…
Escuchar esto y ver el rostro melancólico y cansado de él le hicieron imaginar al menos algo de lo que pudo estar sintiendo durante todos estos años.
-Una y otra vez recordé aquella fría despedida que tuvimos en el Hospital Jacob, con mi última petición para ti…
Seguían ahí, los dos clavados en ese lugar, ella a punto de desaparecer de su vida y él aún abrazándola fuertemente de la cintura, ambos lloraban ya. Luego, Terry finalmente abrió sus brazos, liberándola de su prisión y solo sujetándola suavemente de los hombros, le dijo:
-Candy vas a ser feliz verdad? Tienes que prometérmelo Candy, promételo…
Ella solo pudo tocar suavemente su mano izquierda y forzar una pequeña sonrisa al tiempo que le respondió:
-Terry, tú también.
Esta vez Carol no pudo aguantar más, nuevamente sus ojos se inundaban por las lágrimas que fluían pareciendo no tener fin. Entonces el Sr. Grant tuvo la certeza de que finalmente había conseguido penetrar en el corazón de Carol nuevamente.
-Por aquellas últimas palabras que nos dijimos, me propuse firmemente dejarte vivir en paz… Mi vida transcurrió sin mayores cambios, mi hija cumplió 18 años y se embarazó; Al nacer mi nieto se convirtió en madre soltera y obviamente registramos al bebé solo con mi apellido: Travis Grant.
Fue hasta ese momento en que Carol volvió a recordar que Travis se encontraba ahí, frente a ellos, sentado en un rincón y esperando ver cómo terminaría todo esto. Los ojos de Travis reflejaban angustia e incertidumbre, pero Carol no supo si eso era por lo que pasaría con su abuelo…o lo que pasaría con él después de todo esto.
-Años después, mi hija y mi nieto fueron a vivir a una ciudad vecina, yo los visitaba con regularidad…y ahí fue donde casualmente encontré a un hombre que quiso venderme una vieja armónica blanca, justo como la que tú me regalaste en el Colegio San Pablo… Eso me dio la idea de fundar "Destello" y dedicarme a la venta de antigüedades, me dediqué a ese proyecto desde entonces.
-No entiendo. Si habías decidido dejarme en paz…qué te hizo reanudar mi búsqueda?
-Hace casi seis años murió mi hija y Travis vino a vivir conmigo, poco después de eso, un hombre vino a "Destello" y me vendió una sortija que dijo era una herencia de familia, la traía envuelta en un pañuelo de seda, dijo que necesitaba dinero y que por eso es que quería venderla… Al verla, supe sin duda alguna que esa sortija fue la que siempre te perteneció Cándida!... Supongo que eso fue suficiente para que los sueños volvieran a hacerse presentes, pero esta vez se convirtieron en algo más frecuente e intenso…sentía que me estaba volviendo loco…Y entonces tuve miedo…
-Miedo?
-Sí, tuve miedo de olvidarte, me di cuenta que yo tenía ya sesenta años y que tal vez un día, mi memoria querría evocar tu bello rostro…y simplemente sería incapaz de conseguirlo! En una de las ocasiones en que volví a la ciudad vecina para visitar la tumba de mi hija, encontré por casualidad nuevamente al hombre que me vendió antes tu sortija…Pero para entonces su situación económica había cambiado radicalmente y resultó que se desempeñaba como aprendiz de pintor, aprovechó para mostrarme el cuadro de "Portal de rosas"…Luego le pedí que hiciera todos estos cuadros…y ya sabes qué pasó con él.
Sí, recientemente Carol se había enterado de todo lo concerniente a Nicholas Leman, antes Neil Leagan, antes Nemrod el alquimista. Y entonces quiso preguntarle sobre eso, quiso saber si realmente no había logrado reconocer antes a Neil, pero automáticamente ella misma se contestó: En realidad Terry no convivió demasiado con Neil Leagan como para recordarlo demasiado, además de que su apariencia en esta vida era muy parecida a la de Anthony, incluso el mismo Travis le confesó haberlo confundido!
-Cuando Travis comenzó a sospechar de mi conducta, me resistí a confesarle lo que me estaba ocurriendo, no quería correr el riesgo de que inmediatamente decidiera internarme en un hospital o en un asilo –Dijo bromeando ligeramente-... Pero al final terminé revelándole todo mi pasado...Él decidió contratar a un investigador y cuando al fin encontró información tuya, me llené de felicidad…pero también de un enorme dolor y amargura al ver que yo vine mucho antes que tú a este mundo, a esta época…
Escuchar aquello le provocó aún más tristeza pero al mismo tiempo cierto consuelo apareció: Terry realmente no la había olvidado.
-Gracias a Travis pude saber más de ti…e incluso fue él quien te llevó hasta mí…
Carol recordó que Travis fue precisamente quien le sugirió un nuevo empleo y le dio aquella tarjeta de presentación de "Destello" donde figuraba el nombre del propietario: T. J. Grant.
-Y de esa manera T. J. Grant terminó convirtiéndose en mi jefe… -Dijo Carol ya sin sorpresa al comprender que todo había sido planeado-.
-Mi nombre es Terrence Joseph Grant… pero al preparar la tarjeta que Travis te entregó preferimos dejarla solo con las iniciales para que no pudieras asociar nada.
-Y Travis resultó bastante escurridizo porque no pude saber su nombre inmediatamente…y jamás me mencionó su apellido…Pero…porqué nuestros nombres...
-No coinciden? –Completó la pregunta-... Supongo que el Destino quiso cambiar algunas cosas, tal vez darnos una nueva oportunidad de tener realmente vidas diferentes y así liberarnos de la condena de repetir nuestro fatal destino por tercera vez…
-Pero aún así, yo no…Cándida no pudo quedarse con Terius…tampoco Candy pudo quedarse con Terry…y obviamente yo no podré quedarme contigo…
La tempestad al parecer ya había pasado, Carol no parecía enojada ya, sino más bien, invadida por cierta tristeza y melancolía. No se puede llorar por la leche derramada…así que solo quedaba pensar en lo que ahora podría ser o no ser.
Sin duda alguna, para todos quedó bastante claro que solo podían poseer su propia perspectiva de las cosas y esto les había dejado algunos huecos en la historia, sin embargo, al darse la oportunidad de escucharse entre sí, lograban armar el gran rompecabezas de su existencia.
Travis permanecía en silencio sentado en un rincón, escuchaba cada palabra de Carol y de su abuelo, cada vez le resultaba más evidente ver el gran amor que existía entre ellos, un amor nacido hace poco más de cinco siglos…y cada vez surgía en sí mismo una pregunta que comenzaba a desgarrarle su propio corazón: "Podría realmente ella amarme tanto como a él lo amó?".
Continuará...
Hola nuevamente! Esta vez me tardé un poco en terminar de arreglar este capítulo pero aquí esta! La historia se va completando verdad? Bueno, respondo reviews (en el orden en que me llegaron jeje):
Parnaso! Así es, no fallaron tus congeturas! Qué te pareció la historia del ?...No sé si eso sea suficiente para Candy, espero que sí. Jejeje me mataste de risa con esa frase de "cuando pele el bollo" jamás la había escuchado!...waaa no crees que sería algo radical que el Sr. Grant pida que lo entierren al estilo egipcio? (cuando el faraon moría lo enterraban junto con su esposa o su mascota viva!) jejeje. Chispas pues creo que el conflicto que enfrenta Travis es dificil no?...No tengo idea de lo que ese jovencito está pensando...pero creo que al final de este capítulo quedó con "el corazón rompido" :(...
Cilenita79! Claro que has dado en el clavo con la primer observación!...y nop, no es broma :( El destino es azaroso en ocasiones...Que Candy decida quedarse con alguien o sola...eso dependerá de ella...Aunque sinceramente espero que esta vez haga algo bueno para ser feliz porque de lo contrario me darán ganas de ahorcarla! jaja :)
() No mencionas tu nombre asi que solo pongo el signo con el que apareció tu review jeje Gracias por leer esta historia que comparto con ustedes! No te preocupes, a lo largo de la historia voy dando los datos necesarios para ir identificando a cada personaje y por supuesto en estos capitulos finales se revela completamente todo eso! Asi que si leiste toda la historia, te resultará muy sencillo comprender el final.
Miriam, yo también amo e idolatro la idea del amor entre Candy y Terry...sin embargo no ocurrió en el ánime ni en el manga...una y otra vez durante todos estos años, he visto el ánime tratando de entender porqué él optó por quedarse con Susana y Candy optó por reforzarle esa idea de un compromiso por gratitud...Rayos! siempre que veo el capítulo donde Candy se despide de Terry en el hospital Jacob, estoy al borde de la silla esperando que esta vez Terry y Candy hagan algo distinto...pero no ocurre :(...Pero después de tanto darle vueltas al asunto al menos llegué a cierta conclusión...que les mostraré en mi siguiente Fic titulado "El ayer se fue"! Coincido contigo: Para mi Albert también es solo un protector, un hermano mayor...pero no una pareja para Candy, no sé porqué, pero nunca he podido verlo de otra manera. Así es, Travis no es él, pero de alguna manera quise que este jovencito heredara la esencia de él y que en consecuencia pudiera ser capaz de hacer lo que Terry no hizo...aunque todavía no sé si se animará a actuar o no!
Bueno, creo que son todos los reviews por ahora, cuidense mucho, nos leemos en el siguiente capítulo!
Saludos!
