Realidad.
-no….no…!no lo puedo permitir!- un azabache corría entre las casas de la aldea. Mientras recordaba lo que Gaara le había dicho hace ya unos minutos "Naruto ha despertado, está aquí y viene por su esposa e hijo, el está vivo"- mierda…- cuando se encontraba a unos pasos de la casa en la que habitaban él y Hinata, miro frente a su puerta a una figura tan bien conocida, aquella persona que el vio durante los últimos meses reflejado en el espejo, sin embargo, ya no estaba frente a un espejo, y aquel rubio de ojos azules no era su reflejo, sino la persona que no deseaba ver en estos instantes.
-Sasuke- observo como aquel rubio acortaba la distancia y lo apresaba en un fraternal abrazo, sentia aquel cariño que Naruto siempre enfocado hacia él.
-Naruto- y por fin Sasuke cayó en cuenta de lo que estaba por suceder, ahora que el verdadero Naruto se encontraba frente a él, podía decirle adiós a todo lo que había vivido.
Adiós a sus falsos amigos.
Adiós a su odioso suegro
Adiós a su maravillosa cuñada
Adiós al cariño de los habitantes de Konoha.
Adiós a la mirada de respeto y admiración por parte de sus colegas.
Adiós a Hinata..
Adios a su hijo
Adiós a su falsa familia …
Adiós a su falsa realidad
La puerta de la casa se escucho abrirse. Una figura femenina de cabello azulado y ojos perla salió a recibir a ambos.
-Naruto-kun- Hinata se abrazo del cuello del rubio, sus cabellos rosaron los hombros de Sasuke, quien aspiro el aroma que de ellos se desprendía. Lo sabía. Siempre lo supo pero no quiso aceptarlo, el seria nadie cuando el verdadero Naruto volviera.
-Hinata- Naruto se abrazo de su esposa, respiro aquel aroma a jazmines, que tanto le agradaba, rodeo su cintura y la apretó a su pecho- mi Hinata.
Sasuke observaba todo, en un estado parecido al shock, sin embargo, no duro mucho tiempo dentro de aquel trance del que parecia no podía salir.
-Naruto, te has cambiado las ropas, además te ves muy cansado ,pasa, te preparare una deliciosa so…pa..- los ojos de la Hyuga se abrieron al ver parado frente a su puerta al mismo Sasuke Uchiha en persona, no le producía miedo, al contrario ver a Sasuke allí, significaba que Naruto podría ser plenamente feliz. –Uchiha-san- Hinata le hizo una ligera reverencia y lo invito a pasar, el Uchiha con un nudo en la garganta se limito a asentir con la cabeza, pero Naruto pidió a Sasuke hablar en otro lugar. Se disculparon con Hinata, no sin antes de que el rubio entrara a la casa a ver a su hijo.
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-me alegra que haya regresado, Uchiha-san-
Sasuke no dejaba de observarla, cuanto deseaba apresarla en un abrazo, cuanto deseaba probar esos dulces labios, deseaba aunque fuese malo, aunque fuese perverso, que Naruto nuevamente se fuera, Sasuke deseaba que Naruto no existiera, y que él pudiese tomar su lugar por siempre.
-gracias- Hinata creyó entonces que Sasuke agradecía el hecho de haberle animado por regresar, pero en realidad, el Uchiha agradecía todo los momentos agradables que habían vivido juntos. Claro está, sin que la propia Hinata fuera consciente de ello.
-esperare a Naruto en la torre del kazekage- el Uchiha no soportaba la cercanía de aquella mujer y aquel hijo que ya no eran suyos.
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-vaya, entonces has tenido que hacer aquello por mi- un rubio ensancho su sonrisa, frente a su querido amigo- gracias, Sasuke, de verdad, muchas gracias.
-HMP- el Uchiha quería llorar, quería gritar, quería golpear a Naruto, pero sabía que aquel rubio no tenía la culpa de querer de vuelta a su familia, a sus amigos; Naruto no era culpable de haber escogido el buen camino y ahora tener aquella vida plena, el único culpable de todo era el mismo, sus malditos deseos de venganza y odio, solo ellos eran los culpables.
-Sasuke- Naruto le observo, aun no podía creer que el Uchiha hubiese aceptado hacerse pasar por el, imaginaba lo duro que habían sido estos meses, pero agradecía de corazón a su amigo.- ven a cenar esta noche a la casa.
-lo siento- el Uchiha no deseaba volver a ver a Hinata por un tiempo- me voy al lugar del que me sacaste- Naruto se levanto rápidamente y lo sujeto del cuello de su capa.
-óyeme bien Uchiha, tú no te vas a ningún lado.
-¡Basta!- Sasuke sonrió y ante ello Naruto se llevo una impresión muy fuerte, aquella sonrisa no era ni de tristeza ni de dolor, era una sonrisa llena de alegría- ¿has encontrado tu vida en Konoha, verdad?, tienes una buena esposa, un hijo y unos excelentes camaradas. Yo también deseo encontrar aquello Naruto, esta vez debes entender que mi vida no está en Konoha.
-pero…-
-vendré a visitarlos, yo… volveré de vez en cuando, no pienso arrancar a Konoha de mi vida, como se que Konoha no me arrancara de la suya, hasta que encuentre una familia, una vida… hasta que sea capaz de encontrar mi realidad… en ese momento, yo Sasuke Uchiha, puedo presentarme ante los demás como el mejor amigo de Uzumaki Naruto. El gran dobe, Hokage de Konoha y amigo de Kiba, Shino, Neji, Sai, Lee, Chouji, Shikamaru, Gaara, Kakashi, Sakura, Tenten, Temari, Kankuro, Ino… esposo de Hyuga Hinata, y padre… en es momento, seré digno de ser tu amigo-enemigo de nuevo.
-Sasu..ke- Naruto de verdad estaba impresionado, pero ante aquellas palabras no podía hacer nada más. No importaba nada, incluso era incapaz de decirle lo que había planeado durante todo el camino desde que salió de Konoha, ya no le pediría que se hiciese pasar por él para siempre, no le diría que cuando Sasuke volviera, ya no lo encontraría sentado en la oficina del Hokage, no mencionaría que aquellas palabas le habían asegurado al uzumaki, el descanso en paz. – cuando vengas a visitarme, recuerda traerle un juguete a mi hijo… también trae un regalo para Hinata y asegúrate de que todo esté muy bien en la aldea… también ven y visítame, tráeme flores y regalos teme.
El Uchiha no había entendido muy bien las palaras del rubio ¿flores?... pero en ese momento las omitió por completo… - lo hare…dobe.- una sonrisa y un abrazo de amigos. Ese fue el adiós entre ambos, uno decía un hasta luego, mientras otro decía en su mente… hasta siempre.
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-aja… ¡te encontré!- un rubio corría en dirección a una ojiperla que reía.
-eso es trampa- la joven inflo sus cachetes de manera graciosa. – eres tramposo Naruto-kun
-¡'¿Qué!- el rubio jugaba a las escondidas con su esposa, ni siquiera a ella podía decirle lo que le ocurriría en unos días, había decidido ocultar su muerte a sus seres queridos, ahora solo intentaba vivir al 100% la vida. Incluso le había pedido a Gaara que lo acompañara de vuelta a Konoha, realmente quería despedirse adecuadamente de sus amigos… como lo había hecho con el Uchiha. -¿tramposo yo?, ¿Quién es la que anda viendo con sus hermosos ojos perla a través de las paredes?
-no se- menciono la chica haciéndose la desentendida.
-eso merece un ataque- ambos se pusieron en posición de pela, sin embargo Hinata sintió aquella sensación de que Naruto llevaba la ventaja.- ¡COSQUILLAS!
-noooo!- la Hyuga corrió y se escondió detrás de la cuna de su pequeño hijo.
-eyyy! Eso no se vale.- ante todo esto el bebe sonrió, como si fuese consciente de que sus papis lo amaban y se amaban demasiado. El rubio ataco por sorpresa a la chica, quien no pudo más que intentar detener a su esposo antes de volverse loca con tanas cosquillas
-¡para!- la Hyuga intentaba hacer cosquillas al rubio, pero fallaba por completo- espera..hahahahhaha…deten…hahahah..te…- los jóvenes se detuvieron al escuchar cierto "cof-cof" de Neji.
-HOKAGE-SAMA- quien diría que el único que sabía todo, desde el falso Naruto, lo de Sasuke, lo del Kyubi, acerca de los planes de Tsunade, y de la muerte próxima de Naruto, seria Neji, al parecer no solo tenía una excelente vista, sino también una gran intuición, acompañada de su infalible deducción.
-Naruto, Tsunade desea verte.- el rubio asintió, ya sabía lo que venía.
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El rubio se dirigía al despacho de la Hokage, pero antes de abrir la puerta escucho la conversación que dentro de la oficina se llevaba a cabo.
-siento decírtelo, de verdad yo pensé que…. Tu no lo harías por voluntad propia…por eso no lo mencione antes. –
-entiendo- al escuchar el rubio aquella voz comprendió todo, abrió de golpe la puerta y observo dentro de ella, a su queridísima anciana, y a su mejor amigo…
-¡NO LO HARAS!- Sasuke tuvo que tranquilizar a Naruto antes de que este terminara golpeando a la exhokage.
-tranquilo- el rubio soltó un golpe al Uchiha-
-imbécil, yo utilice el jutsu, nadie tomara mi lugar.-
-pero Naruto…- la rubia intentaba convencer a Naruto que era lo mejor.
-Tsunade, te lo pedí… que dejaras por la paz a Sasuke…
-es mi decisión Naruto…
-no imbécil… esta no es tu decisión…nadie tiene por que hacerlo…no morirás por mi…
-no lo hago por ti Naruto…
-de que hablas?...
-lo hago por Hinata, por tu hijo… por tus amigos, y por esta aldea… por todo eso estoy dispuesto a morir… daré mi vida por tu realidad … que la aprecio como si fuese mía … para mi… vivir como tú.. no fue una falsedad… sino lo mas real y puro que he vivido en toda mi existencia.. Para conservar aquello tu no debes morir..
-sasuke, no lo hagas, seré yo quien muera… y tu quien cuide de mi realidad…
-¿de que hablas imbécil?- el Uchiha tan solo lo miro sin comprender..
-Sasuke, toma mi lugar… para siempre..
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No sé si una vida vale mas que otra…pero sé que no hay nada mas valioso que vivir la vida a nuestra manera… por nosotros y para nosotros..
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Mangetsu-san
