A/N: Me demoré en arreglar este capítulo, estuve algo ocupada en la semana (estoy procurando en estos momentos – estudio derecho) y bueno, eso me consume algo de tiempo. XD Ojalá el capítulo sea de su agrado y muchísimas gracias por los reviews :D me gustaría que me siguieran escribiendo para saber sus opiniones. Gracias!

Disclaimer: Naruto no es mío, es de Masashi Kishimoto.

Capítulo IX
De como me convertí en
Miss Icha Icha y como los planes de Ino y Naruto son un fracaso

Sasuke se quedó estático, con los ojos muy abiertos.

¡Mierda! Nunca se había percatado de lo aterradora que podía ser Sakura enfadada.

—¿Y bien? —Sasuke ignoró deliberadamente la pregunta de la sonriente kunoichi, mientras esta bajaba su chispeante mirada verde, desde la atónita cara del chico hasta el pequeño diario color rosa que yacía a sus pies—. ¿Me vas a explicar qué hacías con mi diario, Sasuke-kun?

El tono peligrosamente tranquilo y dulce de la chica hizo que al Uchiha se le atragantaran sus palabras y un sudor frío bajara por su frente. ¿Pero, por qué? Ah, claro, ya lo recordaba: La última vez que le había escuchado usar aquel tonillo tan falsamente amistoso fue cuando descubrió a Naruto tomando "accidentalmente" su ropa interior, después de que hubieran decidido descansar en aguas termales, antes de continuar con la misión que les había asignado la Hokage.

Una vez que regresaron, Naruto pasó dos semanas recuperándose de las múltiples lesiones que había sufrido por parte de la aprendiz de la Hokage. Esa fue la primera vez que Sasuke la vio a ella y a su fuerza, juntas en acción; y realmente no estaba interesado en saber las posibles secuelas que podrían dejarle alguno de esos inhumanos y monstruosos golpes.

—Fue un accidente —Sasuke volvió al presente en seguida y su cerebro formuló una explicación más o menos coherente—. Estaba empacando algunas cosas que tenía aquí, y tu diario se tuvo que haber confundido entre mis libros.

—¿En serio? —Sakura se acercó hasta él, olvidándose por completo de su escasa vestimenta. Sasuke maldijo algo por lo bajo y desvió la mirada—. ¿Y se puede saber qué hacían tus libros en mi cajón de ropa interior? —preguntó la chica fingiendo sorpresa, mientras se inclinaba en frente de él para recoger su adorado diario.

Sasuke contuvo otra hemorragia nasal ante ese inocente acto, que le hizo imaginar cosas entre él y la chica que definitivamente no debería imaginar si pretendía salir con algo de dignidad de aquella situación. Pero siendo el Uchiha que era, se compuso rápidamente y alejó cualquier pensamiento que implicara a Sakura estando agachada delante de él y… y entonces él podría acercarse un poco más para que ella— ¡NO, NO, NO!

Basta, Sasuke sacudió la cabeza tratando de pensar en algo que borrara la imagen de la molesta kunoichi, Rápido, piensa en lo más nauseabundo que puedas imaginar.

Súbitamente, la imagen de un Naruto en el mismo camisón que Sakura ocupó la mente del Uchiha. Sasuke se sintió repentinamente enfermo y aliviado en partes iguales. Sakura se levantó y se puso a su lado con gesto de preocupación, pero sólo recibió una mirada de molestia.

—Hn.

Hn —lo imitó la chica, entornando los ojos ante su falta de tacto y vocabulario. La mirada sardónica que le envió el Uchiha fue suficiente para colmar su escasa paciencia—. Sasuke, ya no tengo doce años.

Sasuke alzó una ceja. La verdad es que se esperaba una réplica más interesante de su parte.

Sakura suspiró.

—Te lo recuerdo por si has olvidado que ya no soy esa fan tuya que solía ir detrás de ti.

—Eso no viene al caso…

—Sé que en ese entonces era un absoluto fracaso como ninja —a pesar de su tono indiferente, Sasuke pudo distinguir el ligero temblor en su voz—. Uno muy grande, pero… ahora es diferente, yo soy diferente.

Sasuke parpadeó, confuso. ¿A qué venía este desahogo tan repentino?

Hacía tiempo que él y Sakura habían hablado sobre este tema y la chica no había mostrado ninguna señal de interés en él, al contrario, parecía detestarlo por completo. Eso lo descolocó un poco y de ahí que le empezó a tomar rencor también. No era necesario darle más vueltas al asunto.

¡Sasuke!

El aludido detuvo sus pasos hacia la torre de la Hokage al reconocer la voz de su compañera de equipo. Frunció el ceño, extrañado al no escuchar el usual "¡Sasuke-kun!" entonado por su molesta voz.

Sasuke… Sakura tomó aire, después de haberlo estado buscado por toda la aldea—. Tengo que hablar contigo.

Hn Sasuke entornó los ojos. Aquí va de nuevo, no ha cambiado en nada, el Uchiha bajó la mirada hasta ella y adoptó una mirada y una voz igual de frías—. Sakura, no tengo tiempo para tus tonterías.

Sakura parpadeó, confusa—. ¿Pero de qué estás hablando…?

De lo último que me preocupé mientras volvía a la aldea, fue en volver a escuchar tus ridículas quejas y lloriqueos le dijo, mientras la chica fruncía el ceño—. Se supone que ya tienes diecisiete años, deberías comportarte de acuerdo a tu edad y dejar de ser una admiradora inútil como hace cinco años.

Pero… la kunoichi se sintió profundamente ofendida. ¿Acaso este idiota era tan egocéntrico como para creer que ella todavía era una de sus fans cabezas-huecas?—. Sasuke, eso no es lo que yo—

Eres molesta Sasuke se dio la vuelta y retomó su camino hacia la oficina de la Godaime—. Veo que ni con el pasar de los años pudiste mejorar.

Metió las manos en sus bolsillos e ignoró a la irritada kunoichi. Frunció el ceño, extrañado al notar que la chica aún no había ido tras él, ni le había dicho nada para hacer que se quedara con ella. Tal vez si había cambiado un poco…

Se detuvo y se volteó nuevamente hacia su compañera.

Veo que esta vez no me ignoraste Sakura se cruzó de brazos—. ¿Puedo saber a que se debe este "honor"?

Hn no le gustaba nada el tono y la mirada con que la chica se estaba dirigiendo hacia él—. ¿Qué pasa?

Tsunade-shishou dijo que no podía recibirte hoy en su oficina le informó—. Así que puedes ir temprano mañana.

¿Perdón? Sasuke la miró con sorpresa y enfado. ¿Qué clase de Hokage no recibía e interrogaba a un presunto criminal clase S y lo dejaba caminar como si nada por la propia aldea que traicionó?—. ¿Por qué?

Eh… está ocupada le contestó, recordando como una medio borracha Tsunade le había dicho a ella y a Shizune que se deshicieran de todas sus visitas para esa tarde—. Y eso es todo lo que tengo que decirte. Adiós, Sasuke.

Sakura —su voz la detuvo. ¿Shishou? Sasuke frunció el ceño—. ¿Desde cuando tú eres alumna de la Hokage?

¿Y desde cuando a ti te importa lo que yo haga? preguntó con voz irritada.

Desde que fuimos puestos en el mismo equipo, idiota le respondió en un tono igualmente antipático.

Bien. ¡Pues quédate con la duda entonces! le dijo sacándole la lengua. Sasuke abrió muchos los ojos ante esto. Nunca se imaginó el día en que Haruno Sakura le dedicaría un gesto de este tipo. Sin saber por qué, eso lo irritó.

Hn Sasuke le dirigió una mirada de superioridad, pero algo distrajo su atención.

Indiscretamente bajó la vista, recorriéndola desde el protector rojo atado en su cabello hasta las altas botas negras que llevaba. Sasuke parpadeó. Definitivamente esa no era la Sakura que había visto hace un par de años atrás. Su mirada azabache descendió desde el largo pelo, su turgente pecho y llegó hasta sus atractivas piernas.

Sakura se sintió repentinamente incómoda ante su mirada. Si no lo conociera tan bien, y no supiera que estaba tratando con Sasuke-el-témpano-de-hielo-Uchiha, juraría que se la estaba comiendo con la mirada en ese momento.

¿Qué miras?

Sasuke reaccionó ante su voz.

Nada en especial. Sólo lo plano que sigue tu pecho, y que por lo visto, lo único que pudiste desarrollar aún más fue esa frente.

Y antes de que la chica pudiera insultarlo, se desvaneció en una nube de humo.

Sakura apretó los nudillos hasta que sus uñas se los lastimaron. ¿La acababa de llamar PLANA?

Para desahogar su furia, estampó su puño en el suelo abriendo una enorme grieta en el.

¡BASTARDO!

Sasuke sonrió altivamente al recordar eso último. Había estado observándola desde lo alto de un árbol, pero ella estaba tan enfadada que ni siquiera había notado su chakra.

—¿Qué es tan gracioso? —Sakura guardó su diario y puso las manos en su cintura. El Uchiha entornó los ojos.

—Tú —respondió simplemente, pasando por su lado y dirigiéndose hacia la puerta. Un carraspeo lo detuvo—. ¿Qué?

—¿Piensas salir por la puerta así como si nada? —inquirió la chica, mientras él ponía un pie fuera de su alcoba—. Mi padre no va a estar muy feliz de verte.

Sasuke detuvo su pie justo antes de que tocara el piso. Después de lo que había pasado hace algunas noches, el padre de la Haruno no le guardaba mucho aprecio; y eso pudo comprobarlo, gracias a la mirada de odio puro que recibió cuando se encontró con él esa misma mañana.

—Sal por la ventana —Sakura fue hacia el balcón y abrió el ventanal, dejando entrar una fría brisa.

—Recuerda que mañana debemos ir a la oficina de Tsunade —le dijo el chico, tomando su chaqueta—. Sé puntual.

—¡Siempre soy puntual! —se indignó la chica—. ¿Pero por qué tenemos que ir? Kakashi-sensei ya nos ayudó y ya tiene su libro, entonces…

Sasuke la miró como si padeciera de algún retraso.

—Vamos porque tenemos que decirle que por ningún motivo participaremos en su estúpido proyecto pervertido —le recordó, entornando los ojos—. ¿O es qué acaso quieres salir en su próxima película?

—¡Claro que no!

Sasuke caminó hasta ella, bajando indiscretamente la vista hacia su cuerpo cuando la tuvo en frente. Sakura estaba tan cansada que decidió ignorarlo. Pero justo cuando pensaba que tendría un poco de paz y tranquilidad, el Uchiha le dedicó una mirada burlesca y se inclinó hasta su oído

—Sakura, si planeabas seducirme con eso, no funcionará.

La kunoichi sintió un agradable escalofrío cuando el cálido aliento de Sasuke rozó su cuello, pero bajando la vista y siguiendo la línea de sus ojos escarlata, se dio cuenta de lo que se refería.

Sus ojos verdes se abrieron con pánico; el efecto del frío en su cuerpo se había hecho notablemente visible a través de la delgada tela de su ceñido camisón. Rápidamente se cubrió el pecho con sus brazos, mientras que su cara comenzaba a mimetizarse con el color rosa de los mechones que caían a sus costados.

Pasaron unos momentos en silencio, que por primera vez en su vida, fue Sasuke el que lo rompió.

—Eso fue… interesante, Sakura.

La aludida apretó los puños y lo encaró, lo que le resultó bastante incómodo ya que el Uchiha era considerablemente más alto que ella. Una mirada socarrona se formó en el rostro del chico.

—No has crecido casi nada en estos años —se mofó, mientras la cara de Sakura ahora podía confundirse perfectamente con su pelo. ¡Cómo se atrevía!

Aunque Sasuke no se refería a otra cosa más que su estatura. Pero Sakura, siendo lo acomplejada que era, creyó que se estaba burlando de sus (bastante) recientes atributos físicos. Aún recordaba lo incómodo que era caminar al lado de Ino o Hinata, y ni hablar de Tsunade. Se sentía más fuera de lugar y acomplejada que nunca. Pero un buen día, se dio cuenta de que su cuerpo ya era el de toda una mujer, por lo que no tardó nada en salir y lucirlo frente a cualquiera que se cruzara por su camino.

Sasuke recordaba haber entornado los ojos ante ese acto tan infantil. Sus atributos hace mucho tiempo que habían estado allí, es sólo que la muy idiota no los había notado debido a sus ridículos complejos. Y por supuesto que los hombres de la aldea estaban conscientes de ellos, incluido él mismo.

—Es mejor que te vayas —le dijo con voz tímida, como la que solía usar cuando tenían doce años—. Ya es tarde.

—Lo sé —Sasuke se colgó su chaqueta al hombro y salió rápidamente, pero justo antes de irse, se volteó y acercó su rostro al de ella. Sakura ahogó un grito de sorpresa—. Sakura…

Hizo un ademán de acercarse, pero luego reaccionó y se detuvo justo antes de que sus labios se rozaran.

Sabía que si lo hacía no sería capaz de controlarse después.

—¿Sasuke? —preguntó la chica, sintiendo la respiración del chico sobre su boca—. ¿P-Por qué te acercaste tanto?

—Es que no lo creí posible pero… —la kunoichi lo miró con impaciencia, mientras Sasuke ponía cara de falsa sorpresa—. Tu frente se ve aún más grande desde esta distancia.

Hubo una corta pausa, interrumpida por el crujido de unos nudillos.

¡FUERA!

La chica lo empujó violentamente hacia el exterior y cerró la ventana con tanta fuerza, que los cristales temblaron y amenazaron con romperse.

—Hn —Sasuke frunció el ceño e hizo una seña para desaparecer del lugar. Pero antes de hacerlo, le envió una última mirada a la alcoba de la chica.

Inmediatamente se limpió el sudor de la frente con su manga. Estúpida kunoichi…

De lo único que se alegraba, era que toda esa pesadilla ya había terminado.


Kakashi estaba feliz. ¡Este era el día que había estado esperando por tanto tiempo!

Por segunda vez en veinticuatro horas llegaba puntual a un evento, claro que no se trataba de cualquier evento. Sino de nada más y nada menos que la publicación del nuevo ejemplar del Icha Icha Paradise. Eso sin contar que le entregarían los libros que sus queridos alumnos se habían encargado de destruir en pedazos hace un tiempo atrás. Pero la mala noticia, era que ni toda esta experiencia le había servido a Sasuke y a Sakura para acercarse más. Ya habían vuelto a ser ellos, pero parecían odiarse más que nunca.

Aunque podía percibir cierta tensión sexual entre ambos… ¡Ah, la juventud!

El Jounin siguió caminando, reflexionando distintos planes en su cabeza para unir a Sasuke y a Sakura de una vez por todas. Tal vez el nuevo volumen del libro podría ayudarlo…

Aunque le costaba trabajo relacionar a Sakura con las perversiones de sus libros. Por Sasuke no tenía de que preocuparse, si incluso había aceptado los libros que le había regalado a él y a Naruto tiempo atrás. Pero Sakura… SU pequeña alumna, su única estudiante femenina, la niña que había visto convertirse en una hermosa mujer. Jamás se imaginaría verla involucrada en sus pensamientos se vieron interrumpidos y las bolsas de sus compras cayeron al suelo, cuando su vista reparó en cierta imagen.

Oh, por Kami-sama… Kakashi aguzó su único ojo visible hacia la revista, como asegurándose de que no fuera una ilusión, ¡Pero qué es ESTO…!

¡Ugh! Estaba seguro de que no podría volver a ver el Icha Icha Paradise de la misma manera.

Tenía que hablar con Tsunade cuanto antes.


El Sharingan resplandeció peligrosamente, viéndose más rojo que nunca, al notar cómo todos los ojos estaban puestos en ellos.

¿Qué mierda son esas miradas tan lascivas hacia Sakura?, Sasuke frunció el ceño con irritación. Bajó la vista hacia su compañera, que caminaba junto a él en silencio y perdida en su mundo, completamente ajena a las miradas hambrientas de los hombres.

Sasuke entornó los ojos.

—Oi, Sakura.

—¿Sí? —la chica no le tomó importancia al molesto tono en su voz. Ya estaba acostumbrada a él, de todas formas.

—¿Qué diablos traes puesto? —preguntó desdeñosamente, fijando la vista en su vestido blanco y hasta arriba de la rodilla. El vestido era ceñido, por lo que marcaba todas sus curvas, y la abertura que tenía revelaba casi por completo sus atractivas piernas.

—¿Te haces llamar a ti mismo un genio, y ni siquiera sabes lo que es un vestido? —le dijo la chica, entornando los ojos. El Uchiha le envió una de sus miradas de muerte, pero la chica no se dio ni por aludida—. ¿Y qué te importa de todas formas?

—Te ves como una cualquiera —respondió monótonamente, ahora siendo su turno de ignorar la mirada asesina de su compañera—. Estás llamando demasiado la atención de estos pervertidos, y eso es molesto.

—¡Pero qué dices, es un simple vestido!

—Pero todos te están mirando por culpa de ese vestido —siseó entre dientes, fulminando con su Sharingan a un sujeto que miraba la parte trasera de la chica—. Y me está irritando.

—¡Eres un paranoico, Sasuke! —Sakura se cruzó de brazos, indignada—. Nunca habías actuado así.

—No me importa —Sasuke metió las manos a sus bolsillos y ladeó la cabeza—. Mientras estés conmigo, no quiero que nadie te vea vestida así.

¿Por qué?

—Porque… —Sasuke apretó los puños, tratando de darle una buena razón que no fueran los incontrolables celos que sentía en ese momento—. Porque no quiero que los hombres se acerquen a ti pensando que eres una cualquiera, y le crees mala fama al equipo.

Silencio.

Bien hecho, Sasuke entornó los ojos ante su propia estupidez, Muy sutil.

Sakura apretó los dientes y una linda sombra color rosa apareció en sus pálidas mejillas.

—Si tanto irrito, ¡entonces no camines cerca de mí! —para darle más validez a sus palabras, la chica adelantó varios pasos al Uchiha, quien sólo suspiró y no la perdió de vista ni un momento.

Caminaba tan sumido en sus pensamientos, que no percibió un conocido e irritante chakra acercándose a él. Sasuke bufó con molestia al notarlo. Lo único que necesitaba.

—¡, MI ETERNO RIVAL, MI NÉMESIS DEL AMOR! —la ruidosa voz de Lee le llegó a sus oídos. Sasuke entornó los ojos con más irritación aún—. ¡UCHIHA SASUKE!

Rock Lee se plantó frente a él, sus dientes brillando, y su puño alzado en el aire.

—¿Qué diablos quieres? —preguntó él fríamente, maldiciendo internamente cuando notó que había perdido de vista a a Sakura.

—¡He oído los rumores de que tú y Haruno Sakura están saliendo! —le contestó enérgicamente—. ¡Y me temo que no puedo permitirlo, Uchiha Sasuke!

Sasuke lo fulminó con su Sharingan.

Piérdete.

—Lo siento, pero no —Lee se acercó hasta él—. Siendo consecuente con mis sentimientos hacia la bella flor del cerezo, no puedo permitir que esté contigo.

—No tengo tiempo para esto, te lo advierto…

—¡Sakura-san merece algo mucho mejor que tú! —el alboroto que estaba ocasionando Lee provocó que un tumulto de gente se formara alrededor de ellos, incluidos Neji y Tenten, que llegaron hasta allí en busca de su compañero.

Sasuke decidió ignorarlo y siguió su camino. Ya tendría tiempo para patearle el trasero a este loco obsesionado con Sakura. Pero se detuvo cuando sus oídos escucharon las palabras mágicas.

—¡Ah, No me digas que tienes miedo, Uchiha! —el alumno estrella de Gai se puso en frente de él. Sasuke le envió una de sus miradas de muerte, pero el chico no se dejó intimidar—. ¡NO PUEDO CREER QUE SAKURA-SAN SE HAYA FIJADO EN SEMEJANTE HOMBRE, QUE NO ES CAPAZ DE PELEAR POR SU AMOR!

—Lee, ya basta… —Tenten caminó hacia él, pero su compañero la detuvo del brazo—. ¿Neji, qué haces?

—Dejemos que se arreglen solos —dijo el Hyuuga, mientras Tenten asentía convencida y sin ver la mueca de diversión del prodigio.

—Se merece alguien que la valore y la proteja como a la bella flor que es, ¡Y YO PUEDO SER ESE ALGUIEN!

—Cállate —Sasuke apretó los puños—. Deja de hablar de Sakura.

—¡PERO LA AMO! —se excusó el chico, provocando que sus compañeros se encogieran avergonzados—. ¡LA AMO CON TODA MI ALMA Y LA INTESIDAD QUE SÓLO EL PODER DE LA JUVENTUD PUEDE—!

—Cállate —repitió el Uchiha con voz monótona, dándole una fuerte patada en el rostro.

—¡LEE!—Tenten corrió hacia su compañero, mientras Neji suspiraba y la seguía en silencio.

—¡Mfffft! —murmuró Lee detrás de la suela de la sandalia de Sasuke, que estaba plantada firmemente en su cara.

—De verdad, Uchiha… —Neji se acercó hasta él, mientras su compañera veía con horror como la sangre comenzaba a escurrir de la nariz del chico—. Te lo agradezco.

—¡NEJI! —le recriminó Tenten, mientras fulminaba al Uchiha—. ¡Oi, quita tu pie de su cara!

—Hn —Sasuke ni siquiera se movió.

—¡Está sangrando! —le dijo la chica, mientras lo señalaba.

—No me importa. Le dije que se callara —respondió fríamente mientras ladeaba la cabeza, haciéndolo lucir más arrogante aún.

—¡Sasuke!

Mierda, el Uchiha se tensó al oír aquella voz, pero aún así no se movió.

—¡Sasuke, déjalo! —Sakura llegó corriendo hasta ellos, acaparando gran parte de las miradas de los hombres que se encontraban por allí, todos con ejemplares del Icha Icha Paradise en la mano—. ¡Lee-san!

—¡Sakura-san! —el Uchiha retiró su pie, y Lee cayó de rodillas al suelo, siendo sujetado por sus compañeros—. No importa el dolor, no importa que tan fuerte sea. Yo… Yo… ¡Yo siempre lucharé por ti!

Sasuke hizo un ademán de volver a estampar el pie en su cara, pero la kunoichi lo detuvo justo a tiempo. El Uchiha bufó, metiendo sus manos a los bolsillos.

—Lee-san… —Sakura le dedicó una débil sonrisa, mientras se agachaba junto a él—. ¡Lo siento mucho! Pero tienes que perdonar a Sasuke, es un poco hostil por las mañanas.

—Hn.

—¡SAKURA-SAN, EL AMOR DE MI VIDA! —Lee trató de levantarse, pero Tenten y Neji lo sujetaron justo a tiempo—. ¡No me importa que tu corazón le pertenezca al infame de Uchiha, yo pelearé por tu amor hasta la eternidad!

—¡Cállate! —Tenten trataba de mantenerlo en el suelo—. ¿Qué no viste lo que te acaba de pasar?

—¡No me importa! —Rock Lee se levantó de golpe, y a pesar de tener impresa la huella de Sasuke en la cara, hizo un gesto solemne antes de tomar la mano de Sakura entre las suyas. El Sharingan resplandeció peligrosamente—. ¡Bella flor del cerezo, mi amor por ti NUNCA morirá!

—Eh… —las mejillas de Sakura se tornaron rosas, tratando de retirar delicadamente su mano de la del chico—. La gente está mirando hacia acá… Por favor, cálmate.

¡NUNCA! —el chico alzó su puño en el aire, mientras Sasuke apretaba los suyos—. ¡Voy a declarar mi amor por ti 1000 veces! —avergonzada, Sakura sintió todas las miradas sobre ella—. ¡Si fallo, entonces escribiré 2000 poemas sobre lo hermosa que eres, y si vuelvo a fallar, entonces compondré 3000 sonatas de amor para—!

—Vámonos —Sasuke arrancó literalmente la pequeña mano de Sakura de las de Lee—. Tenemos que hablar con Tsunade.

—¡Sasuke! —Sakura intentó soltarse, pero el Uchiha sólo apretó más fuerte su mano. Desde que la había llegado, prácticamente todos los hombres se le habían quedado mirando y señalando—. Kakashi-sensei también quiere hablar con Tsunade.

—¿Kakashi? —repitió el chico, soltando su mano cuando ya estuvieron a una distancia prudente—. ¿Para qué?

—No lo sé, sólo dijo que estaba furioso por algo que habían publicado —le contestó la chica, mientras el Uchiha fruncía el ceño—. Pero no me dejó verlo.

Sasuke iba a decir algo, pero en ese momento un chico se acercó hasta ellos y se dirigió a Sakura.

—¿Tú eres Haruno Sakura, no? —le preguntó con una sonrisa que al Uchiha no le agradó para nada. Pudo comprobar que este tipo también tenía un ejemplar del libro. ¿Pero qué diablos tenía que ver Sakura con ellos?

—Sí —respondió la chica, igual de confundida que su compañero. El chico ojeó su libro y luego volvió a mirarla, sonriendo lascivamente. Sakura frunció el ceño—. ¿Qué quieres?

—Nada, sólo quería asegurarme de que fueras tú —le respondió, dándoles la espalda y caminando en dirección opuesta.

Sasuke tomó a Sakura del brazo.

—¿Qué mierda fue eso? —preguntó, fulminando al chico hasta que se perdiera de su vista—. ¿Lo conoces?

—No—Sakura se veía tan asombrada como él—. ¡No tengo la menor idea de lo que está pasando!

—Espérame aquí —Sasuke tuvo un presentimiento y se acercó hasta un grupo de hombres que se encontraba allí cerca, ojeando el nuevo ejemplar— ¿Puedo verlo?

El tipo le iba a decir que se perdiera, pero en cuanto lo reconoció y vio el sharingan dirigido hacia él, no tuvo más remedio que aceptar—. ¡Es todo tuyo!

—Hn —Sasuke abrió el libro, molestándose en cuanto reconoció los diálogos idiotas que había tendido que memorizarse. Aunque no notaba nada extraño—. Es lo mismo de siempre, no hay nada…

Sus ojos se abrieron de golpe, mientras retorcía la revista con sus manos.

—¡Sasuke, qué ocurre! —Sakura se acercó hasta él, pero este estaba demasiado concentrado en las imágenes que tenía en frente como para escucharla—. Acabo de ver a un grupo de chicos huyendo de aquí y diciendo tu nombre. ¿Acaso los golpeaste también?

—Sakura —el moreno plantó la revista frente a sus ojos y su tono fue más frío que nunca—. ¿Me quieres explicar qué mierda significa esto?

Los ojos verdes de Sakura escanearon el libro y se abrieron con pánico en cuanto vieron fotos de ella misma, en diferentes lugares, posiciones, y ropa. En su mayoría, escasa ropa. Sus ojos se abrieron aún más cuando volteó la página, y notó que estaba lleno de ellas hasta que acababa el libro. Levantó la vista hacia Sasuke, pidiendo una explicación, pero el chico estaba tan asombrado como ella.

Sólo un pensamiento habitaba en la mente del Uchiha: Matar al responsable con su mejor chidori.

—¡Sasuke-kun! —el aludido se tensó al escucharla llamarle de ese modo. Oh, no. Sakura sólo lo llamaba así cuando quería fastidiarlo… o cuando estaba al borde del colapso nervioso—. ¡No entiendo que pasa, yo nunca me tomé estas fotos, no sé de dónde las sacaron y—!

—Guarda silencio, Sakura —la "alivió" Sasuke. Estaba tratando de concentrarse, pero su molesta voz lo estaba distrayendo—. Encontraremos a Kakashi y le pediremos una explicación.

—¡Yo no puedo esperar a que se aparezca, para ese entonces, toda la aldea ya las habrá visto! —Sakura arrugó la revista y la arrojó al suelo— ¡¿Tienes una idea de CUANTOS pervertidos leen esta basura?

—¡Oi, Ino! —Naruto divisó a la rubia, y ambos se camuflaron entre la multitud—. No creo que este plan fuera lo mejor. ¡Ya viste como se puso Sakura-chan!

—Sí… —Ino observó a su mejor amiga, que en ese momento gritaba y golpeaba a cualquier hombre que se le acercara, mientras Sasuke se armaba de paciencia y sólo la observaba—. ¡No creí que sería para tanto!

—Tú le diste todas esas fotos a uno de los editores para que las publicara —le recordó el rubio, cruzándose de brazos.

—¡Lo sé, pero no creí que sería para tanto! —la chica comenzó a hiperventilar—. ¡Se supone que Sasuke-kun se pondría celoso y reaccionaría al verlo!

—Pues no está haciendo nada —Naruto lo señaló—. Parece que ni siquiera le importara.

—Eso no puede ser, estaba segura de que iba a funcionar —Yamanaka se pasó una mano por el pelo—. Era a prueba de fallas.

—¡Pues tu plan apesta, 'ttebayo! —completó el rubio, recibiendo un fuerte golpe por parte de ella.

—¡Cállate! —Ino se cruzó de brazos, mirando de nuevo hacia su mejor amiga—. No pensé que las fotos iban a causar tanto revuelo… ¡Dios, no sabía que la frentona era tan popular!

—¿¡Y tú no vas a hacer nada! —Sakura encaró al Uchiha con un tono de voz completamente neurótico, quien la miró sorprendido—. ¡Hay fotos mías casi desnuda circulando por toda la aldea, y tú lo único que haces es quedarte allí mirando!

—Hn —Sasuke se cruzó de brazos y cerró nuevamente los ojos, tratando de concentrarse. Él estaba tan o más furioso que ella, pero no quería hacer ningún escándalo—. Sakura, cállate. Trato de pensar.

Sakura hizo un ademán de golpearlo, pero se arrepintió a último momento.

—¡Bien! No me ayudes, lo haré por mi cuenta.

—Sakura —el Uchiha vio como se perdía entre la gente, y no dudó en seguirla. Joder, ¡dejando que una chica lo manipulara de este modo! Nunca se podría haber imaginado el día en que Haruno Sakura lo controlaría a este punto. Sasuke apretó los dientes y siguió caminando—. Eres una verdadera molestia…

—Pues nadie te invitó —la aludida apareció desde una esquina y se acercó hasta él—. Te dije que no necesitaba tu ayuda. Aunque tampoco es que te importe mucho lo que me pase, ¿verdad?

Hubo una incómoda pausa y de pronto Sasuke detuvo sus pasos. Una fuerte realización lo había golpeado; él era capaz de hacer cualquier cosa por ella. Si ella le pedía matar a alguien, él no dudaría en hacerlo ni por un segundo. ¿Cuándo había pasado esto? Y para colmo su relación no podría estar peor en estos momentos y la chica no podía odiarlo más. Porque ella lo odiaba… ¿Verdad?

No, no estaba seguro; Y sólo había una forma de confirmarlo.

—¡Sasuke, qué haces! —Sakura retrocedió en cuanto vio que el Uchiha se inclinaba sobre ella—. ¡No voy a caer en lo mismo dos veces, anoche me hiciste lo mismo y…!

Pero no pudo seguir hablando, ya que Sasuke había juntado sus labios con los suyos en un violento beso. Sakura trató de apartarlo, pero el chico tomó sus muñecas y las sostuvo firmemente contra la pared. Sakura dejó de poner resistencia y comenzó a responderle con la misma intensidad. Sasuke sonrió sobre sus labios.

—Sasuke… —suspiró la chica, cuando este se separó inesperadamente. Se tocó los labios y notó lo hinchados que estaban—. ¿Qué fue eso?

—Eso, Sakura, te corresponde decírmelo tú a mí.

Ante su silencio, Sasuke se tomó el tiempo para preguntar lo siguiente.

Era ahora o nunca.

—¿Tú… aún me amas?