Correr hacia la luz plateada fue mucho más difícil de lo que pensaba, Aunque la distancia era corta sentía su cuerpo pesado y sin fuerza , su corazón le decia se diera la vuelta que corriera hacia el postre hecho por su tia que la esperaba en la madriguera para estar más tiempo con su familia, muy dentro de su corazón algo le pedia que se quedara además de que lleno su cabeza de muchas preguntas... Seguiría Albus parado en pleno jardín? O le había hecho caso y entro antes que sus primas? Se daría cuenta su familia rápidamente que no estaba? Sería bueno ver a la madriguera por una última vez en quien sabia cuanto tiempo? Si paraba alguien la vería! O peor alguien la habría visto y corría detrás de ella persiguiéndola?... Muchas preguntas sin respuesta en tan poco tiempo, preguntas que la torturaban internamente, estaba cometiendo un error? Estaba dudando?...

Pero al mismo tiempo otra parte de ella le decía que estaba bien irse, todo por evitar que su querida familia se pase las vacaciones defendiéndola de los antimortifagos, con el stress que podían atacarla en cualquier momento, más trabajo para su tio Harry que llevaba ya meses investigando, James recién graduado era capaz de entregarse por completo a su protección sin importarle ni por un minuto por su futuro, su mama lloraría mas por miedo a perderla, su hermano se pasarían las vacaciones en la madriguera y no podría hacer el super viaje a Francia junto a su padre que llevaban organizando por casi dos anos, y no solo Hugo estaría en la madriguera, todos los Weasleys se encerrarían en ella, ya que entre todas las casas era el lugar mas seguro en cual entraban todos.

Su decisión era una bendición para los suyos, esa era la forma que ella se sacrificaba por ellos, dejarlos libre de cualquier inconveniente, ya que lamentablemente ella estaba marcada y eso nadie lo podía cambiar...

La luz estaba más cerca y ya no brillaba tanto como al comienzo, ni 10 segundos se había demorado en llegar corriendo al lugar de donde salía, se dio cuenta por el olor de los árboles y sus formas que aun seguía muy cerca de la casa de sus abuelos pero a la vez ya se sentía tan lejos de ella.

Atrás de uno de los arboles pudo distinguir a su Malfoy, muchas veces encontró alguno de sus primos en esos mismos arboles mientras jugaban a las escondidas, típico juego muggle de niños, agradeció de todo corazón que haya sido Scorpius que la haya ido a recoger y no su padre Draco como estaba planeado, ya que al mirar esos ojos grises que tanto le encantaba, era remedio suficiente para dejar de preguntarse y pensar en cosas que la entristecían y la ponían a prueba. Y solo hasta recibir una sonrisa de bienvenida de parte del rubio, se dio cuenta que estaba dejando a su familia libre mientras que ella estaría segura junto al amor de su vida. Aparentemente no estaba cometiendo ningún error.

-Pecosa...- dijo Scorpius tomándola de la mano, al mismo tiempo que con la otra se agarraba de lo que a simple vista era un transbordador. De repente todo el bosque conocido comenzó a dar vueltas y desvanecerse frente a ella, cerró los ojos para no ver más, ya que nunca le había gustado la sensación de los transbordadores, esa mezcla de colores y sonidos siempre la mareaban, desde que era una niña, hasta tenia recuerdos de haber vomitado unas dos veces por todo el movimiento, pero por un extraño motivo de todas las veces que se recordaba en un transbordador, esta fue la experiencia más larga y rara, ya que en un gran tramo, lo único que percibió fue como que olor de agua y unas cuantas gotas, cuando al fin sintió que el exterior no daba vuelta a su alrededor abrió los ojos.

El lugar donde estaba parada era nuevo para ella, estaban en un parque muy bonito y colorido, pero el ambiente era diferente, el aire se sentía más puro, el olor era nuevo e incomparable. Había una calle cerca, y al ver pasar unos cuantos carros, noto una gran diferencia a los que estaba acostumbrada. Pero por lo menos ya no se sentía tan perdida, sabia algo, estaba segura que estaba fuera de Inglaterra, pero no sabía exactamente en donde. Scorpius nunca la había soltado de la mano en todo el camino hasta aca y la guio por el parque hacia la calle, unos cuantos niños muggles jugaban, y gracias a sus palabras y acento se dio cuenta donde estaban, aunque eso era imposible.

-Yo tampoco entendí como mi papa logro que el transbordador nos trajera hasta acá, yo también pensaba que estaba prohibido salir de Europa…- dijo comprendiendo la cara de incrédula de su novia.

-Vamos a ir a la casa de tus abuelos?- fueron las primeras palabras de Rosie, después de caminar unos cinco minutos por casas muy bonitas y hogareñas.

-No…- contesto deteniéndose enfrente de una de las casas bonitas –tu familia te va a buscar por cielo y tierra, y a la casa de mi abuelos es el primero lugar al que van a llegar. Así que nosotros tomamos otro rumbo, muy diferente al el de mis padres.

-Y cuando llegue mi familia a buscarme si es que lo hacen- dijo como probabilidad aunque con seguridad si iba a pasar -Tus papas que van a decirles?- pregunto mientras veía como Scorpius sacaba un juego de llaves de su bolsillo para abrir la puerta.

-la verdad…- sonrió pícaramente – Mira cuando mi papa me dio los detalles lo único que me pareció lógico fue en venir a EEUU, todo lo demás fue una tontería, lo de vivir con mis abuelos, y si tu familia llegaba, íbamos a tener un lugar para escondernos y no se qué otras cosas- dijo abrazándola por detrás, indicándole en señas que ella iba a abrir la puerta en el momento adecuado – Eso era ponernos en riesgo todos, íbamos a ser mas odiados que los mismos mortifagos y ahora de los antimortifagos solo por haber secuestrado a Rose Weasley, ya que eso dirían todos…Claro que no le dije a mi papa que me parecía una pésima idea, imagínate escondernos más de lo que ya íbamos hacer, hacerte pasar un mal rato- dijo todo enojando, haciéndola notar que tuvo mucha fuerza de voluntad en no enojarse frente a su padre – por eso fingí estar de acuerdo, y acepto todo pero de dientes para afuera… y se me ocurrió una gran idea " quieres estar conmigo, escondernos, huir de todos"- le dijo susurrando en el oído como a la vez proponiéndoselo.

-Si quiero en verdad, muero por estar solo contigo, aunque esto es una locura estoy dispuesta a cometerla…

-Pecosa, no te vas arrepentir- le dio un beso corto -Prácticamente somos adultos, no necesitamos de mis padres peor de mi abuelos, yo tengo mis ahorros y listo, nadie nos va a encontrar…- dijo tomándole la mano llevándola a la cerradura de la puerta

-Scorpius, me quieres explicar de quien es la casa que estoy a punto de abrir…- pregunto riéndose nerviosa

-Hice unas llamadas haciéndome pasar por mi papa antes de irte a buscar, y conseguí esto…por favor será más linda mi historia si abres la casa- le pidió dulcemente, Rosie hizo caso y la abrió.

La casa era muy bonita, era pequeña, solo de un solo piso, la sala y comedor tenían un estilo rustico algo medieval, la cocina chiquita y delicada, con todo lo necesario, dos cuartos, ambos amoblados. Aunque era humilde tenia un toque acogedor.

-Lo único complicado fue cambiar el rumbo del transbordador, por eso llegamos un poquito lejos.- haciendole un casa tour –Mira justo dos cuartos, uno para ti y el otro para mi- dijo riendo a carcajadas

-Scorpius Malfoy no seas ridículo- lo beso para silenciar las risas, claro que ninguno de los dos querían estar en cuartos separados

- Bienvenida a casa Rosie...- dijo alejándose un poco de ella para darle el espacio que necesitaba.

-Quieres decir que vamos a vivir aquí! juntos!- se lanzó a los brazos de Scorpius para luego besarlo, ese era el sueno de su vida, vivir con el, aunque claro que en sus sueños estaban en otra circunstancias, pero bueno al fin y al cabo iba a vivir con él. – Entonces tus padres no saben dónde estamos?

-Nadie lo sabe indirectamente…- dijo dándole un beso corto – Cuando mi abuelo decidió venirse aca, mi padre compro como unas 8 casas por todo EEUU, de todo un poco, pequeñas como estas, y otras un poco mas grandes como la que estan viviendo, mis abuelos tenían que elegir en cual vivir. La ventaja fue que mi papa nunca las devolvió, yo creo que se olvido, así que cuando hice mi llamada, en realidad estaba consiguiendo la dirección y datos de unas de las 7 casas restantes que mi abuela desprecio, por chiquita, fea, el barrio, o cualquier pretexto que puso. Mi abuela Narcissa es especial muchas veces.

-Y como decidiste tu cual elegir?- esta era perfecta, y estaba segura que ninguna de las otras le iba a gustar o llenar tanto como esta.

-Ya la había elegido hace mucho tiempo…Desde que vi las fotos de las compras, esta me encanto, el barrio era muy lindo, floreado con rosas por todos lados, detalle que me encanto por que combinan contigo- dijo acariciándole el rostro – el tamaño era el ideal para comenzar, tu sabes la primera casa y todo eso…- se sonrojo -además aquí en Georgia, creo que se llama este estado, el clima es rico, y no estamos localizados en una ciudad muy grande, mas bien estamos en un pueblito, como un suburbio.- explico con su típica sonrisa – Yo se que no estuvo bien lo que hice pero seamos consientes, de esta forma ganamos los dos, tu libras a tu familia de los antimortifagos, y yo libro a la mia de los Weasley.- explico lógicamente- Te gusta?-pregunto con miedo

-Me encanta…!- en realidad Scorpius lo había pensado muy bien en tan poco tiempo y con tanta presion– Pero solo quiero saber una última cosa…

-Pregunta lo que sea pecosa…-

-Por cuánto tiempo vamos a estar aquí?- esa pregunta la tenía desde que Draco le conto su plan.

-El tiempo necesario para que capturen a los antimortifagos o por lo menos saber que estaremos seguros allá… - dijo dando a entender que podía ser mucho mas tiempo de lo que esperaban -La cosa es estar juntos, así el tiempo no va a pasar en vano- dijo tomándole la mano, Rosie se puso nerviosa, nadie iba a saber de ellos, como se iban a enterar de lo que pasaba afuera, de alguna u otra forma Scorpius se dio cuenta de su preocupación y continuo hablando –Por cierto, si pienso decirles a mis padres donde estamos- aclaro al notar lo que le preocupaba a Rosie -Pero he calculado que en dos semanas, lo suficiente para que llegue tu papa a buscarte y mi padre pueda defenderse aun si le dan veritaserum- dijo riéndose – ya me los imagino diciendo " Huron! Donde esta mi hija! Que le hiciste a mi Rosie!" "no se nada de tu hija Ronald…tampoco se de mi hijo! se suponía que iban a llegar aquí, pero nunca vinieron".

-Eres un tonto…- dijo moviendo la cabeza, no sabía si retarlo o reírse por la perfecta imitación que hizo de los padres de cada uno – pero eres el tonto que más amo en este mundo…

-Espera… que tan Tonto no soy… porque si lo fuera no me acordara de lo que comenzamos en mi habitación de San Mungo cuando fuiste hablar conmigo, y no sabes las ganas que he tenido de terminarlo- dijo trayéndola hacia el de una forma provocativa.

-Que cosa Scorpius?- bromeo sonriendo Rosie, claro que se acordaba de ese detalle– Creo que tendrás que hacerme recordar…- termino antes de ser comida a besos y atacada por las caricias de Scorpius Malfoy.

La casa de Lucius Malfoy, estaba hecha justo para ellos, planta baja, con un espacioso comedor, y una sala completa que también servía como sala para leer, la cocina era perfecta hasta para que la silla de ruedas entre. Una casa elegante ubicada en uno de los barrios ricos de New Orleans. Y para la suerte de ellos, hasta habían unas cuantas familias magas viviendo por ahí. Cosa que facilito mucho los recién llegados en las reparaciones adecuadas para la silla de rueda. Y la mejor parte que aqui todos sabían lo que habia pasado con Voldemort, pero no con detalles, tranquilamente podían decir que eran Malfoy.

-Eres un cabeza hueca- le grito – Entiende de una vez por todas, mi nieto no va a llegar- Lucius con la silla de ruedas se acercaba su hijo Draco que esperaba por la ventana a que apareciera el tercer Malfoy de la generación.

-Pero en donde estan? El transbordador los traía hasta aca pero ya están retrasados por más de quince minutos- dijo viendo el reloj una vez mas - lo habrán visto en la madriguera?- todo lo que decía Draco eran por su preocupación.

-Mi nieto es un Malfoy, estoy seguro que ningún pelirrojo lo atrapo- dijo orgulloso de su único nieto – además tu sabes qué fácil es cambiar las rutas de los transbordadores, yo te ensene a ti al igual que le ensene a mi nieto, y ahora vemos que aun sin practicar logro un excelente trabajo, ese es mi Scorpius!- volvió alabar a su nieto

-Papa… entonces que sugieres que hagamos?- su padre tenía razón, había sido engañado por su único hijo, y ahora no tenia ni la menor idea de donde estaba este atrevido –Que le ocurre a este muchacho! Venir a cambiar mis órdenes!

-Como si tu no lo hubieras hecho lo mismo a su edad!- le dio con su varita en la cabeza - Yo te ordene que te presentes con un buen amigo mío del ministerio, uno que estaba dispuesto a contratarte como su ayudante, pero que hiciste tu? Fuiste al ministerio a pedir un trabajo muy diferente al que yo ya te había conseguido, y te dedicaste arreglar copiadoras mágicas y todas esas cosas por pura "diversión"…

-Papa…- se alegro Draco y lo despeino a su padre como muestra de afecto, aunque a Lucius no le gustaba que su hijo haga eso. – Tienes razón, Scorpius debe estar bien, haciendo lo mismo que yo, buscando la mejor solución por el bienestar de sus padres…- comprendió rápidamente, porque busco otro empleo en el ministerio en un puesto nada importante, por que no quería estar ahí siendo recomendando por Lucius Malfoy, de esa manera iba a ser vigilado y controlado, y por cualquier error iba hacer quedar mal a su padre, además que le gustaba arreglar cosas, y entregar cartas no era lo indicado.

-Draco al fin lo entendiste… tu hijo piensa como tú, así como tú lo haces como yo…por eso somos Malfoy, es nuestra esencia- sonrió como siempre, aun en la silla de ruedas se podía ver a un Lucius bien puesto y recto, como que si nada lo debilitaba externamente, aunque por dentro ver el acoso hacia su familia lo mataba, ni los anos le afectaban tanto como las amenazas de los antimortifagos. Su rubio platinado era más bien blanco platinado, pero igual de liso y peinado. – Mi nieto a de estar de lo más contento con la chica Weasley, en un lugar seguro, juntos pueden ser más útiles que con nosotros- termino de decir - son jóvenes, salvajes, en busca de aventura…además nos ahorramos de ver a tu madre desesperada en acomodar a todos en los 3 cuartos que hay aquí- dijo al ver que su esposa terminaba de acomodar la mesa para cena – Aunque yo le propuse que ponga a los muchachos juntos- le susurro a su hijo antes de comenzar a reir.

-Te escuche Lucius- lo regano Narcissa al igual que su esposo su pelo también era blanco, pero aun viviendo en la cuarta parte de lo que era su casa, no dejaba su tono de superioridad y elegancia. Su casa era la mejor de la calle, de una sola planta por salud de su esposo, podía hacer toda la magia que quisiera, pero aun no podía conseguir el permiso para traer uno o un par de elfos domésticos a los Estados Unidos y por eso le tocaba hacer las cosas que nunca había hecho en su vida, pero por su esposo era capaz de todo. - Draco, tu padre tiene razón, solo hay que esperar que nos digan donde están, ahora anda a ver si mi nuera se tomo todo el te tranquilizante que le hice.- le ordeno gentilmente, como suegra le tenía un gran cariño a Astoria por hacer tan feliz a su hijo, pero ese cariño se demoro muchos anos en cosechar ya que al principio no soportaba ver como una chiquilla dos anos menor a su hijo lo ponía poner tan bobo y enamorado, hasta al principio pensaba que ella era muy poca cosa para un Malfoy. Y a veces tenían diferencias, pero igual la quería. Al contrario de la relación Astoria y Rosie, que desde el principio congenio tan bien, y el cariño fue inmediato, ya que Narcissa era mucho más difícil de tratar que Astoria, ventaja para la hija de Ron.

-Draco que hicimos…Porque nuestro hijo nos hace esto?- le pregunto a su esposo al verlo entrar a lo que iba a ser su cuarto por un tiempo.

-No se exactamente por que, pero creo que es para protegernos…- explico la conclusión sacada gracias a su padre.

-Protegernos? de que?- se pregunto Astoria –Si Supuestamente aquí íbamos a estar mejor- dijo enojada, aunque con su voz suave ni se notaba el enojo -Nos estaban siguiendo! y el decide alejarse de nosotros, como va a cuidarse el solo.- hizo florecer su mayor preocupación.

-Amor, nuestro hijo Ya tiene 17, ya desde hace mucho que sabe cuidarse solo, es muy responsable y seguro, sabe lo que hace- le explico dulcemente – Claro que si me da pena que no esté aquí, pero hay que pensar que su motivo es importante para el. Además recuerda que no está solo, esta con Rosie Weasley…- para Draco eso era un alivio, porque confiaba mucho en esa chica y en su forma de pensar y solucionar las cosas, muy parecida a su madre que cuando estaban en el colegio era la única que contestaba cosas que nadie mas sabia, hasta el siempre pensó que Hermione Granger tuvo mucho que ver en el éxito de Harry Potter, y realmente no se equivocaba esa mujer era muy inteligente y su hija era igual. -tu sabes que ella no va a permitir que Scorpius haga una locura…

-Rosie… eso también me preocupa, como estará? Ojala que no este triste por dejar a su familia…-suspiro apenada, alejarse de su familia era algo muy triste, recordó que cuando se caso, irse de su casa era lo que más le dolió, ya que por ser la menor siempre fue la mas consentida de su padre -Draco habrá sido lo mejor aceptar que ella venga con nosotros, no hubiera sido mejor hablar con su familia, explicarle lo que estaba sucediendo - respiro profundamente

-Ella lo pidió y dijo que no le digamos a nadie, y por un lado tiene razón, mejor que esté con nosotros que expuesta en su casa… Recuerda que esos tienen gente hasta en Hogwarts, como no sabemos si algún cercano a los Weasley este metido en todo esto… Me parece lo mejor que ella haya venido con nosotros…

– Aunque da lo mismo, al final no vino ni ella ni mi hijo– dijo quebrándosele la voz – Solo espero que estén bien y se sepan cuidar…-pidio en voz alta a lo que su esposo asintió– Como estará Hermione?- ella era también madre y en estos momentos sentía lo mismo que ella. Y no era agradable.

-Amor, si tu estas así porque tu hijo decidió irse a otro lado que venir a casa de sus abuelos con sus padres, como crees que estén los Weasley al ver que su hija desapareció de la nada…- dijo recordando el plan para sacarla a Rose de la madriguera, sin que nadie se diera cuenta.