-Scorpius…- fue la primera palabra de Rosie al despertar con el tacto delicado de los dedos de su novio recorriendo su espalda descubierta. – Estas contando?- le pregunto pero volviendo a cerrar los ojos, la oscuridad del cuarto mas las caricias de su novio la arrullaban, aun estaba cansada sentía que aunque había dormido unas horas no era aun suficiente para recuperar todo ya que después de una noche sin dormir en San Mungo, el partido de quidditch con sus primos, mas toda la acción maravillosa con Scorpius, Rosie había quedado agotada y eso que no contaba la noche antes de San Mungo en la cual Scorpius estuvo en su dormitorio en Hogwarts.

-Estaba…-contesto el rubio sin parar de recorrer con sus dedos toda la espalda. – Rose Weasley no se que tienes pero me encantas…- se dijo a si mismo cambiando los dedos por sus labios.

-Malfoy…- murmuro Rosie dándose la vuelta para encontrarse debajo de un fuerte y bien formado rubio.- Eres un malvado- lo jalo hacia ella para besarlo –y un egoísta de lo ultimo…- le beso de nuevo con una mezcla de pasión y furia – Tu sabes que tus besos tienen el poder de levantarme del más profundo sueño, por eso te pido que pares de hacerlo, por favor déjame seguir durmiendo…- le pidió con ojitos de niña consentida.

-Estas segura que quieres dormir mas…?-pregunto coquetamente, le encantaba cuando Rosie trataba de enojarse con el cuando el se ponía romántico, ya que era como un juego de confusión por parte de ella, enojo mas las ganas de querer comérselo a besos.

-No he dormido bien desde dos noches, y la de aquí aun no acaba- señalo el cuarto oscuro.-te lo suplico…- termino de decir antes de volver a recostarse bien su cabeza en la almohada y cerrar los ojos.

-Pecosa… - dijo con voz informativa -Has dormido más de 10 horas, 15 para ser mas exactos...- dijo sin dejar de sonreír de lo gracioso que era todo eso, el ya se había levantado hace dos horas, las cuales le sirvieron para alistar todo lo que tenía preparado para hoy.

-15 horas?- dijo abriendo bien los ojos, estaba preocupada eso era bastante tiempo, se sentó en la cama y al notar que Scorpius estaba con pantalón de pijama se sintió la mujer más indecente del mundo, ya que ella aun estaba como Dios la había mandado al mundo, y no podía evitar sentir vergüenza al saber que su novio la había visto por muchas horas sin nada.

-Llegamos a casa tipo 5 y media, hablamos y después de todos los besos y tu sabes de que mas…- termino de decir antes de reirse al notar lo apurada que estaba Rosie por encontrar algo que ponerse, alzando las almohadas y moviendo las sabanas, asi que la ayudo y le paso su camisa que estaba en el suelo, haciéndola sonrojar más de lo que ya estaba – te quedaste dormida como a las 7 en mis brazos, mientras yo jugaba con tu pelo…- dijo viéndola tratar de ponerse su camisa rápidamente, le sorprendió ver la vergüenza que ella le tenía, eso nunca había pasado, porque a decir verdad era la primera vez que despertaban juntos después de toda una noche. – Déjame ayudarte con esos botones- y con sus manos comenzó abotonar, desde los de abajo hacia arriba, ya que Rosie no habia atinado a ninguno por sus nervios ridículos, Scorpius disfruto el momento abotonando lo más lento posible, dejando los últimos tres botones abiertos – Me gusta así- le sonrió – Claro cuando estoy solo yo cerca- hizo notar sus celos hacia cualquiera que se atreviera a ver el escote de su novia –Pecosa- dijo tomándole la mano -Que nunca más te de vergüenza de que te vea… tu eres perfecta, solo verte es como un regalo maravilloso para mi… mas aun si puedo tocar…- dijo abrazándola por debajo de la camisa, para inmediatamente recorrer todo su cuerpo con su manos. – Ya te lo dije antes…- le susurro al oído, haciéndola sentir mariposas por eso -No se que tienes que me encantas- termino atrayéndola mas a el de una forma que Rosie sentía como esa frase se estuviera repitiendo mil veces con el abrazo, y mil veces mas a comenzar a besarla primero por sus hombros, para subir por el cuello hacia su boca, a lo que ella le siguió apasionadamente, a la vez que comenzó a jugar con sus manos, tal como el lo había hecho, recorriendo con caricias el cuerpo de su perfecto novio, notando cada uno de los músculos bien formados que tenia gracias a su auto-ejercicio personal.

-Gracias…- le susurro agradeciendo que le haya hecho quitar la vergüenza por su desnudez ante el, pero a la vez también le agradecía la manera que lo habia hecho, desde los botones hasta el último beso, ya que no solo perdió la vergüenza de que la vean, también gracias a el habia perdido la vergüenza de ver y sentir de otras formas.

-Gracias a ti pecosa…por no dejarme ser el único…- la sensación de las caricias de Rosie, recorriendo su cuerpo, lo habían completado, ya que nunca pensó que su iniciativa termine con un reconocimiento de cada uno.

-Entonces estás tratando de decirme que son las 10 de la mañana- dijo terminando el tema, ya que el hablarlo era un nuevo escalón que tenía que superar, pero su interior no podía negar que ahora se sentía mas mujer gracias a Scorpius –Déjame informarte que el cuarto dice todo lo contrario...

-No es culpa mia que nuestras cortinas sean perfectas para su función principal, hacer que no entre luz al cuarto- dijo tomando su varita y abriendo un poco las tan admiradas cortinas, dejando entrar al fin la luz resplandeciente del sol.

Rosie sonrió al ver el sol, ya todo el cansancio se había desvanecido, se sentía como nueva, renovada, miro al que era su cuarto, ya que anoche lo único que vieron al entrar, era si es que habia una cama o no, el cuarto era lindo, tenia un closet, una repisa pequeña para libros, y un solo velador con dos cajones al lado de donde estaba acostado Scorpius, ya que su lado estaba pegado hacia la pared, las sabanas eran llanas de un color café oscuro, y el colchón y las almohadas de lo mas cómodo que había probado, noto que habían dos puerta, una cerrada que obviamente era la del baño, y la otra que sorprendentemente se abrió dejando ver una bandeja flotar hacia ella, con un desayuno muy elaborado.

–Feliz Cumpleaños pecosa… - le dijo Scorpius dándole un beso en la mano, al recibir por completo la bandeja de plata en la cama, que estaba decorada con pétalos de rosas de distintos colores, tenia gran variedad de fruta picada, tres tipos de cereal uno de los cuales era un cereal muggle, tostadas normales he integrales, solo un tipo de huevos, los revueltos, ya que eran los favoritos de Rosie, y para terminar dos pequeñas torres, una de waffles y pancakes…todo esto acompañado con jugo y todas las salsas y mermeladas que podía necesitar.

-Scorpius…- dijo con emocion, se habia olvidado de sus 17 anos, de una forma que ni ella se lo creía, ya era mayor de edad libre de ser rastreade por el ministerio si se le ocurria hacer magia, era su cumpleaños, el primero en la vida que su primo Albus no la despertaba a las 12 para después dar paso a sus padres con un gran pastel con su nombre escrito en el, pero al ver a su rubio no sintió mas melancolía por eso, ellos estaban bien, a salvo, y ella tampoco estaba mal. –esto esta fabuloso…

-espera… que aun falta la mejor parte…- dijo y poco a poco entro al cuarto un regalo envuelto en papel de color verde con un lazo dorado, que estaba mágicamente controlado para aterrizar frente a Rosie.- ábrelo pecosa…

Rosie le hizo caso enseguida, primero rompió la envoltura con la misma emoción que una niña pequeña abriendo el anhelado regalo de Navidad y luego abriendo la caja de cartón, al ver lo que tenia adentro descubrió que no solo era un regalo, habían varias cosas entre mas petalos de rosas, fue sacándolas poco a poco, lo primero que saco, fue un paquete de Bertie Botts Every Flavor Beans, pero solo con sus 3 sabores favoritos, luego fue sacando tres libros nuevos para ella pero en realidad tan viejos que estaba segura que eran las primeras ediciones que habían salido a la venta, luego en un estuche negro se encontró con un reloj que tenia los números hechos con diamantes, y por ultimo una cajita de terciopelo que cuando la abrió descubrió un anillo hermoso pero no tan brillante como los números del reloj.

-Te has molestado demasiado en todo esto…- dijo con lagrimas de felicidad pero a la vez de dolor al calcular todo el dinero que puedo haber gastado Scorpius en sus regalos, pero mas le dolia que el no habia cumplido con la promesa hecha hace mucho tiempo -Solo puedo aceptar los caramelos…- dijo mirándolo sorprendida, en todo este tiempo la habia cumplido y justo hoy, venia a romperla con tres regalos.

-Rosie...por favor…- suplico al entender que ocurría –Si gaste mucho mas en los caramelos que en todo lo demás que tienes ahí en frente...- le aseguro a su novia, Rosie siempre habia sido tan Weasley en sus aniversarios y su cumpleaños, viéndole cualquier "pero" a los regalos ostentosos, pero ya habia aprendido a tolerarlo - En verdad te lo digo, me demore horas recolectando estos 3 específicos sabores preferidos por ti en más de 10 paquetes completos..- dijo recordando como su cama estuvo llena de esos frijolitos de colores por toda una noche, buscando exactamente entre ellos, el rojo canela, el cual tenia que comparar con dos tipos de rojos mas, el rosadito multicolor tuttifruti que gracias a Merlin no se confundía con ningún otro del paquete, y el de malvavisco, que era el peor de encontrar por que el color era el mismo que el de cerilla de oreja solo que con manchitas cafés.

- Tu sabes que no lo digo por el tiempo Scorpius...desde que cumplimos un ano de estar juntos te pedi que nunca gastaras tanto en mi y que lo preferible era que no gastaras en nada- eso lo acordaron cuando el trato de regalarle una cadena de oro por su aniversario en su primer ano juntos.

- llevo casi 3 anos cumpliendo tu regla que es el mismo tiempo que llevo diciendo lo absurda que es…- dijo alzándole el rostro para que pueda verlo directo a los ojos y le crea –Pero tu sabes que igual siempre cumplo con tu regla y hoy no fue la excepción pecosa…

-Explícame entonces como salió todo esto…- los ojos grises de su novio, brillaban de tal forma que le decían que estaba diciendo la verdad, que no habia roto la condición puesta por ella, pero igual tenia que escuchar la explicación de cada uno de ellos.

-Como ya te lo dije Solo gaste en los caramelos...- volvió a repetir con una sonrisa -Los libros son unos de la biblioteca de mi casa, mi abuela Narcissa alguna vez me comento que estos eran los mejores libros sobre historia mágica antigua, y como a ti te encanta tanto leer sobre ese tema, decidi dártelos a ti- dijo abriendo uno para mostrarle el sello legendario de los Malfoy – Bueno el reloj si fue comprado, pero no es un regalo mio, yo solo lo debia entregar- comenzo a explicar el segundo regalo - Es de parte de mis padres lo añadí a mi super caja ayer antes de salir a buscarte, para que ahorrar espacio y tiempo, desde el momento que lo compraron siempre pensaron que mejor era que yo te lo de por parte de ellos- dijo sacando del cartón la tarjeta olvidada por Rosie, la cual estaba firmada por Astoria y Draco deseándolo un feliz cumpleaños -Te quieren tanto que no quisieron quedarse afuera de la celebración de tus 17 anos, tanto que hasta decidieron seguir la tradición de dar un reloj cuando alguien se hace mayor de edad- dijo tomando el reloj en sus manos – Yo se que puede ser feo aceptar un regalo asi tu me entiendes costoso, mas si es de los padres de tu novio, pero quiero que sepas mi mama lo eligió, yo estaba con ella tratando de evitar de cualquier manera que se sobrepasen, ya que sabía que íbamos a tener problemas por eso, pero al tomar este reloj, dijo que era como tu, sencillo y hermoso por fuera, pero por dentro precioso y con un gran valor. Hasta me dijo que se veía normal, y que solo alguien que viera los números por mas de 10 segundos seria capaz de reconocer de que estan hechos los números y las manecillas..

-Tu mama piensa en todo, al igual que tu…- dijo sonriendo y poniéndose el reloj, en verdad que no se notaba que era algo muy caro. – De que estan hechas las manecillas?-pregunto después de tratar de descifrar de donde podía provenir ese verde, nada esmeralda.

-Te digo pero no te lo sacas…- alzo su menique para que lo prometa, y ella acepto, tenia curiosidad de saberlo – De Alejandrita, una de las piedras preciosas mas raras y exóticas, con la característica de su cambio extremo de color de verde a la luz del dia

-A violeta con luz incandescente…completo la frase, en verdad que su reloj era especial. – Me haces acuerdo de agradecerle a tus padres por esto…ahora cuéntame rápido sobre el ultimo regalo…

-y bueno el anillo lo herede de mis otros abuelos cuando cumplí 17, ellos no tuvieron hijos varones, y como soy su unico nieto, me lo dieron…- dijo tomándolo en sus manos -Por tradición este tipo de anillos en las familias se usa para pedir matrimonio...- le comento tranquilamente sin saber lo que sus palabras estaban desatando.

- Scorpius me vas pedir matrimonio?- dijo riéndose preocupada y a la vez sorprendida, volviendo a ver el anillo con algo de temor.

-claro que voy a pedirte matrimonio pecosa...- contesto para inmediatamente darse cuenta que indirectamente eso parecía que hacia ahora – en algún otro momento…-aumento rápidamente –Creo que todavía no es el tiempo…- dijo sonrojándose, aun con todo el amor que le tenia a Rosie, estaba seguro que ese paso todavía no lo iban a dar, aun eran jóvenes, claro que prácticamente estaban comenzando una vida juntos quien sabe por cuánto tiempo y no estaría mal para completar la huida, pero igual para Scorpius el matrimonio tenia que esperar, además que le prometió a Albus no llevarse tan pronto a su prima por parte no lo estaba cumpliendo pero no quería embarrarlo mas, ya que el el mismo le dijo que si el papa de Rosie aun no lo aceptaba para Rosie, el estaba decidido a entregarsela en el altar..- Son muchas cosas que se me ocurren para…

- Scorpius...- lo interrumpió con un beso romántico - estoy completamente de acuerdo contigo... Seré una Malfoy cuando llegue el momento...- dijo poniéndose su tercer regalo - tomare esto solo como una promesa de parte tuya...

- tomalo como mas que una promesa, mejor como un juramento de amor…- le sonrió -Yo soy solo tuyo, todo mi ser te pertenece, juro que te amare por siempre pecosa de mi vida y quiero que cada vez que veas este anillo en tu mano, sientas que ya estás en cierta manera comprometida conmigo…esto es como un pre compromiso…te parece?

-Es perfecto…- le sonrió contenta, un pre compromiso la hacia muy feliz, ya que también pensar en casarse a sus recién cumplidos 17 la asustaba demasiado, mas que si se casaban quedaba un registro, y mut fácil podían ser encontrados por su familia o los otros que los estaban buscando - te amo demasiado Scorpius…- le dio un beso en la mejilla -gracias por los regalos, son fabulosos… - dijo cerrando el cartón – y sabes ya quiero que llegue el dia de estar oficialmente comprometida contigo, organizando la boda junto a mi mama y la tuya, eligiendo el mejor vestido, la comida, quien formaría parte de nuestra corte, un testigo mas por que Albus obvio que es el primero…- ambos se rieron por ese comentario - Pero mas que todo esos deseos, anhelare el dia que me propongas casarte conmigo, ya que si en este pre compromiso dijiste cosas tan hermosas no puedo imaginar que diras o haras el día oficial…

-Solo te puedo adelantar algo..- sonrio - El anillo con el cual los Malfoy han pedido matrimonio a sus esposas por todos estos años es un poquito mejor que el de los Greengrass solo un poquito- dijo sarcásticamente con su orgullo Malfoy, dejándola tratando de imaginárselo tambien –No te preocupes, ya notaras las diferencias cuando lo tengas en tu mano...- le saco la lengua como un niño chiquito al mismo tiempo que le lanzaba mermelada al rostro.

- Por Que lo hiciste Scorpius Malfoy!- grito riéndose a carcajadas al igual que lo hacia Scorpius después de su ataque, Rosie nunca se hubiera esperado ser vilmente atacada con una cuchara estilo catapulta llena de mermelada casera de durazno. – Me puedes limpiar por favor…- pidió al sentir que la mermelada bajaba ya por todo su rostro…

- Solo quería que ya comiences a desayunar- dijo obedeciendo enseguida lo de limpiarla usando su creatividad para al hacerlo. – sabes que nunca imagine que podías llegar a ser más dulce…

-También puedo llegar a ser mas amargada- dijo divertida, le gusto bastante la sensación de los labios de Scorpius saboreando la mermelada de su rostro – Mas aun ahora, que me dejaste toda pegajosa a ti..tendrás que hacer algo respecto a esto- exigió bromeando mientras comía una de las frutillas de su super desayuno, pero al devorarla de inmediato noto que moría de hambre, enseguida comenzó a comer sus pancakes que era lo que mas le llamaba la atención de todo lo que le había preparado

-Primero y por tu bien desayuna...- le pidió –Te quito una antes que las absorbas de una sola -dijo robándole una de las frutillas, bromeando por la desesperación por comer que tenia Rosie.- ya cuando termines, tendré todo listo para resolver tu problema pegajoso.- dijo levantándose de la cama despacio tratando de no mover mucho las cosas del desayuno.

-Espero que lo que tengas en mente sea algo muy bueno para tener que dejarme aqui comiendo sola...- dijo obligando que Scorpius se diera la vuelta.

-Lo será...- le dio un beso rápido al caer frente a ella, después de tirarse a la cama, sin importarle ahora las cosas del desayuno – por cierto habrán muchas burbujas- le susurro al oído antes de volver a levantarse para abrir la puerta que Rosie intuyo que era la del baño – No te muevas de ahí querida Rosie…- la amenazo sonriendo –Yo voy a venir por ti… -dijo con su tono seductor desde la puerta.