-Rosie…- saludo Scorpius entrando a la casa, acababa de llegar del centro con el Señor Smith, ya que se había ofrecido en ayudarlo con la decoración nueva de su jardín, y eso incluía acompañarlo a comprar las cosas necesarias para poner en marcha su trabajo– Pecosa…donde estas?- pregunto desesperado y pensando lo peor cuando entro al cuarto y no la encontró dormida como esperaba que lo estuviera haciendo a las nueve de la mañana. El Hasta había decidido salir temprano para no perder su desayuno habitual del sábado por la mañana.

-Scorpius estoy en el otro baño…- le aviso con grito suave.

-Por que estas aquí?- dijo entrando al segundo cuarto, el que cual durante todo un mes solo había sido usado dos veces. – Veo que no estás sola..- dijo sonriendo al notar el bebe que estaba siendo bañado delicadamente por Rosie, quien estaba también en la tina con pijama y todo. – Hola Bobby…- le hizo muecas al bebe que le contesto con una sonrisa.

-Julie amaneció enferma- dijo Rosie sobre la bebe de 7 meses -hace menos de 20 minutos que vinieron Bob y Mia a pedirnos de favor que cuidemos a Bobby mientras ellos iban a buscar al doctor, me dijeron que tal vez se demorarían algo.

-No hay problema…- dijo arrodillándose en frente a la tina para ayudarla con el nino que salpicaba todo – Y Como asi el baño?- pregunto y noto como Rosie se sonrojaba, el no sabía mucho de bebes, pero estaba seguro que un bano a las 8 y media de la mañana no era normal.

-Prométeme que no te vas a burlar- le pidió tímidamente, a lo que el asintió con la cabeza -Cuando llego tenia que cambiarle el panal y tuve un pequeño accidente…- dijo y Scorpius comenzó a reírse – Prometiste que no te ibas a burlar!- se quejo lazándole espuma, para luego ver como Bobby también lo hacía o trataba de hacerlo.

-No me he burlado solo me reí imaginándome el accidente..- dijo sonriendo

-Ya Deja de pensar en eso...y ayúdame a vestir a Bobby- Scorpius inmediatamente tomo una de las toallas del baño y saco al bebe envuelto en ella.

-Scopus…Scopus- balbuceo el pequeño al estar en los brazos del rubio, demostrando lo feliz que estaba con el.

-Quieres que te ayude a bañar también? -pregunto coquetamente a notar que su novia estaba a punto de sacarse la pijama empapada.

-Eres un pervertido… estamos con el niño!- dijo riendo con la ocurrencia, hasta ella había decidido usar ese baño por respeto ya que el de su cuarto estaba muy usado por ellos para meter un bebe.

-Bueno por lo menos déjame darte un beso, que no sabes cómo me estoy muriendo al no haberte dado uno todavía…- pidió acercándonos para actuar.

– Te amo Scorpius…- dijo siguiendo el beso rosie.

-Scopus…- pidió el niño atención.

-Ya pequeño malvado- dijo caminando saliendo del cuarto - tu si te banas con ella, y no me dejas ni siquiera disfrutar mi beso…- dijo haciéndole cosquillas.

Rosie escucho las risitas del nino hasta que pudo identificarlas obviamente Scorpius se lo habia llevado hasta el otro cuarto a vestirlo, en pocas palabras tenia un tiempo para ella, se relajo en el bano aumentando un poco mas las sales marinas, ya un mes que estaban ahí, y se habia aconstumbrado fabulosamente, le encantaba todo de esta vida, tener a Scorpius a su lado siempre, reírse, cocinar, era una vida perfecta, y ya quería que sea completamente de ella. Se hundió en el agua perfectamente temperamentada, ni tan fría ni tampoco caliente, con el nivel perfecto de burbujas, cerro los ojos acordándose de sus padres, y como últimamente sabia mucho de ellos, las cartas llegaban cada dos días, siempre con buenas palabras, y cada vez daban a entender que la relación de las familias estaba mejorando. Ya habían recibido dos cartas de Albus también, en la primera solo les contaba cosas de el, que estaba saliendo con la amiga de Lily que era de Hufflepuff, y que los extrañaba, en la segunda confirmo lo de las relaciones de la familias, les conto como Ron se encontraba con Draco en el ministerio y que ambos juntos con Harry estaban trabajando en busca de los antimortifagos restantes, y que Astoria había ido un dia a la casa Potter aprender hacer el pie de manzana que tanto le encantaba a Scorpius, y que se habían pasado todo un dia con Ginny y Hermione, cortando manzanas de forma muggle. Rosie era consiente que los estaban buscando por todos lados, pero le alegraba saber que ya no habían mas ataques para familias inocentes. Y que todos podían estar tranquilos y en paz, especialmente su familia, que ya tenia un nuevo integrante, la bebe de Victoire y Teddy había llegado en el mejor momento, ahora todos se dedicaban a verla y pensar en la recién nacida, y asi habían podido olvidar el hecho que ella estaba amenazada a muerte. Por sus familia ella seguiría escondida de por abrió los ojos, no sabia cuanto tiempo ya había pasado en la tina, pero por la ausencia de las burbujas se dio cuenta que mucho, se levanto enseguida, Scorpius estaba solo con el bebe de los vecinos, y aunque era muy cariñoso y protector, no estaba bien que ella estuviera relajándose mientras el sin ayudaba cuidaba a Bobby, en ese momento pensó que por su futura familia, tenia que demostrarle a Scorpius que su vida no iba a ser así, el con los hijos, mientras ella durmiendo o en un baño eterno. Ella no era ninguna cómoda para dejar todo el trabajo de Malfoy, era una Weasley y le tocaba ya formar parte, en este momento de cuidar a Bobby, en unos anos, de cuidar a sus propios vistió lo más rápido que pudo, un calentador deportivo y la primera camiseta que encontró en el cuarto, la cual era de Scorpius, su pelo suelto le daba el look perfecto, sus rizos eran igual de perfectos aun cuando seguían mojados.

-Rosi, no quiero comer eso…- corrió a esconderse detrás de sus piernas, ella se quedo sorprendida por la forma que el nino le pedia ayuda para no comer algo que no le gustaba.

-Bobby… por que no quieres comer lo que preparo Scorpius para ti?- le pregunto agachándose a su nivel. –no te gusta lo que hizo?

-Quiero que mi mami lo haga…- pidió el nino cruzando los brazos –Scopus no sabe como hacer, los hizo mal, yo no quiero…

-Te prometo que los waffles que hizo Scorpius para ti son muy buenos, claro que no como los de mama, pero estoy segura que te van a gustar, ademas de que tengo salsa de chocolate en la nevera y te la voy a dar..- dijo alzándolo en brazos y llevándolo al puesto que tenia listo para el, con el cojin respectivo para que alcance la mesa. – pero mira que rico que se ve esto…- dijo con voz de sorprendida – Bobby no puedo creer que vas a perder de comer algo tan rico- dijo tomando un bocado de waffle, que en verdad estaba muy bueno, con un tono de voz muy atrayente para el nino – Si vas a comer? – le pregunto mientras tomaba otro bocado - Por mi?- le pregunto suplicando, y el niño sonrió antes de tomar la cuchara y comenzar a comer graciosamente su waffle, le dio un beso en la cabeza , alzo la mirada y se y se encontró con los ojos grises de Scorpius, que la miraban orgullosamente.

-Gracias…- la abrazo Scorpius de la cintura – Eres perfecta, la forma que lo manejaste, hiciste que para el, comer sea un juego divertido- dijo observando como Bobby tomaba un nuevo waffle. – No sabia que mas hacer para que coma…

-No Scorpius, es que no te tenia que haber dejado sola- dijo apoyando su cabeza –No medi el tiempo, me demore demasiado…- analizo al ver al bebe vestido, todo el desayuno listo para ser comido.

-Sin preocuparte, me divertí vistiéndolo, ademas me ayudo a preparar el desayuno, el me paso los ingrefientes y todo…solo que al final se enojo conmigo y no pude darle de comer.- termino de decir antes de ser besado por Rosie.

-Enojado? Es imposible…es solo un nino…- sonrio Rosie, al ver lo exagerado que estaba siendo Scorpius.

-Es cierto! Me vio con una cara de querer matarme, solo porque no hice los waffles cuadrados como el quería- explico -No me parece que Bob y Mia, lo deban mimar tanto, y hacer todo lo que el les diga y pida, es solo un nino, tienen que ensenarle…

-Esta hablando el hijo único de los Malfoy?- pregunto bromeando -Al cual todos los días le llegaba al colegio sus dulces preferidos de parte de su mama, el que cambiaba de escoba cada ano, el mismo que pidió a su papa que le consiga en Hogwarts el mejor cuarto y como no se lo dieron, le regalaron una lechuza japonesa, el que lloro por no poder sembrar una mandrágora, y…

-Algo mas..?-pregunto algo molesto, interrumpiendo lo que su novia decía, era verdad lo que decía, el había sido el perfecto niño rico, siempre obtuvo todo lo que quería y pedia, y aun lo era en algunos casos, pero no le gustaba que le refrieguen en la cara su época dorada, mucho menos Rosie.

-Si hay mucho mas…- dijo sonriendo al notar su enojo- El chico que compro todas las ranas de chocolates que pudo en su primer fin de semana en Hogsmeade y estuvo en la enfermería por dos días, se me olvidaba que también tuvo pases para los mejores puestos para la final del mundial de quidditch, y una snitch de oro en su super colección, casa en Paris, y muchas cosas mas que ni recuerdo…pero para terminar, ese nino no termion tan mal que digamos, fue capaz de formar una gran amistad con un buen chico- dijo hablando sobre su primo Albus – Y luego pudo enamorar a una nina muy exigente solo con palabras bonitas y notitas, al final ese nino ricachon y mimado cambio..

-Es verdad, aprendió que ver el partido con un mejor amigo era suficiente, que no necesitaba los mejores puestos para disfrutarlo y que un beso puede valer mucho mas que 20 snitchs coleccionables…- la beso románticamente.

-Si pero no te entusiasmes mucho, porque no cambiaste del todo…- dijo besándolo de regreso – y no cambies mas… que me encantas tal como eres…aun cuando eras ese niñito engreído, y aun no entiendo como, pero me gustabas…

-Siempre he sido irresistible- le sonrio pícaramente – En verdad no quieres que cambie nada?- dijo tocando su barba de 3 dias sin afeitar.

-Me gusta como te queda… ademas tampoco es que tienes mucho- dijo tocando el rostro de Scorpius. -Y si me dejo crecer el pelo como mi abuelo?- pregunto riendo.

-No te pases de la raya pequeño Malfoy.

-Scopus...quiero otro…- pidió el niño desde la mesa donde estaba con su plato vacio.

-Listo…- dijo tomando la bandeja y llevándola a la mesa. – Uno para Bobby- dijo poniéndole un nuevo waffle en el plato al niño – y otros mas para Rosie y para mi – termino de servir.

La mañana paso muy entretenida para todos, Bobby les había dado un día completamente diferente, algo fuera de la rutina, tuvieron que ver televisión con el, un canal infantil en donde cada propaganda animales salían cantando con las letras del abedecedario o números, Rosie estaba segura que Scorpius nunca iba a olvidar al elefante subido en el columpio con un numero tres en su camiseta, después Bobby le pidió a Scorpius que jugara con el, estuvieron como una hora sentados en el suelo, jugando con carritos, Scorpius era la caja de sonidos, las sirenas para el carro de bomberos, sonidos de motores, frenos y hasta bocinas, luego los tres dibujaron y pintaron, cuando al fin se canso el niño pidió que le lean un cuento, Scorpius estuvo a punto de contarle un de Beedle el bardo, hasta que Rosie le dijo que mejor era contarle el de los tres cerditos. Bobby se quedo dormido en la mitad del cuento recostado en Scorpius quee igual que cansado, se quedo dormido también. Rosie estaba muy feliz en ver lo bien que el rubio se porto con el niño, siempre haciéndolo reír y disfrutar, ninguna vez pregunto por sus padres, demostrando que estaba cómodo con ellos. Antes de las 4 de la tarde, los padres lo fueron a ver, muy avergonzados por el atraso pero a la vez agradecidos de que hayan cuidado de su hijo mayor tan bien.

-Espero que a la bebe nunca la dejen, ya que con Bobby por lo menos se puede fingir que se esta hablando- bromeo Scorpius acostándose a lado de Rosie.

-Te quejas de dientes para afuera, estoy segura que si te trajeran a los dos al mismo tiempo, no dirias nada, y pasaría todo el dia jugando y divirtiéndote.- dijo besándolo.

-Todavia no pecosa..- dijo terminando el beso -Tengo que ir donde el señor Smith, hoy comenzamos con el jardín…

Rosie se cruzo de brazo, se había olvidado de ese favor ya con el otro que habían cumplido, parecía que ese dia era el de ayudar a los vecinos. Nunca se habia quejado pero no le gustaba tener que compartir tanto a Scorpius con los Smith, era como si lo quisieran adoptar, ni con ella eran tan atentos, pero no se podia quejar ya que a su rubio le encantaba ayudar, y estaba consiente de que le tenia un gran aprecio a esa pareja, como que si sus abuelos se reflejaran en ella.

– Pecosa, yo vengo enseguida- dijo besándola – Ni vas a sentir que no estoy…sere un rayo desesperado para volver a tu lado…

-Mas te vale…- vio por la ventana como se iba su rubio caminando a la otra casa.

Este día la había hecho pensar mucho, y ahora su miedo se había transformado en un anhelo, preparados estaban, claro que no era el mejor tiempo, pero si era cierto, los dos iban a ser capaz de asimilarlo. La idea de estar embarazada era nueva, 3 días atrás, una de las cosas que siempre la alegro fue que sus días eran exactos, pero esa exactitud se había pasado, y el temor la invadió, primero quiso contarle a Scorpius su sospecha, pero no quería preocuparlo y ponerlo tenso, ya él tenía mucho enterándose de cómo lo buscaban, para pensar en que podía ser papa. Un bebe no estaba en sus planes del momento, ni el matrimonio lo estaba ya que este estaba primero en la lista del plan del futuro el cual tampoco hablaba de un bebe Malfoy Weasley. Se toco el vientre, la sensación le decía que si, pero tenía que confirmarlo, saco de su cajón el instrumento que las muggles usaban para verlo, ya que era mucho mas fácil comprar una de esas que buscar los ingredientes para hacer la poción que aprendió gracias a Wanda y las tontas de sus amigas. Las instrucciones le explicaron que hacer, sentarse orinar algo, y esperar… tres cosas fáciles de leer, pero imposible de poder soportar, al llegar a la tercera etapa, todo le dio vueltas, y si no estaban preparados? Que pasaría?Un minuto, dos, tres, era una eternidad esperar viendo el tubito blanco, cuatro, cinco, alzo la mirada y el timbre de la casa sonó.


El jardín de los señores Smith era perfecto, aun sin los arreglos que le iban hacer, la parrilla tenía que ser retocada pero habían quedado que eso era para otro dia, hoy solo iban a preparar el lugar donde iban a plantar las nuevas flores que compraron, primero debian sacar las raíces viejas, y poner la tierra para sembrar, para luego regar agua para dejarla lista para mañana.

-Las flores que compramos van a quedar muy bien, ya me imagino como se vera mi jardín después de estos días de arreglos. -

-La próxima semana terminamos con la parrilla, y podrá llamar a todos sus hijos para invitarlos a una gran barbacoa.- comento Scorpius terminando de sacar las raíces secas de la tierra, era tan experto en eso, que practicamente ya estaba acabando con todo.

-Si es verdad…-dijo con pena, el señor Smith se había acostumbrado mucho a pasar el tiempo con Scorpius, era un gran compañero, y siempre podia hablar con el de cosas de hombres. –Aunque quiero ver si pinto las habitaciones antes de llamarlos, crees que me puedas ayudar?- pregunto –Y como siempre ofrezco pagarte…

-Ya le he dicho muchas veces, no voy aceptar su dinero por ayudarlo, y claro que me encantaría pintar con usted…-acepto sonriente, el dinero no le sobraba, pero no le parecía que debia cobrarle a una pareja tan amable.

-Scorpius…- la señora llamo desde adentro – Tienes una llamada… - le grito desde la puerta.

-En verdad? - se pregunto sorprendido, una llamada, Rosie nunca lo llamaba a casa de los Smith, una de sus principales características era ser paciente y no había pasado ni una hora desde que salió de la casa, pero también pensó, que si hubiera sido Rosie se lo hubiera dicho la señora Smith al avisarle, se levanto enseguida, limpiándose las manos en el agua que estaba destinada para eso, y se seco la cara con la toalla, entro a la salita donde estaba el teléfono, lo tomo con gran curiosidad al saber quien podría ser, tal vez Bob o Mia, necesitaban otro favor… ahora capaz que querían llevar a Bobby al doctor y dejarla a la nena con ellos, pero porque llamarlo si podían ir directo a buscarlos. -Alo?- pregunto a la vez con miedo, por algún motivo tenía un mal presentimiento de esa llamada.

-Saben donde están!…- la voz de Albus lo alarmo - tu papa, el mio y mi tio Ron estan yendo para alla- aviso al aire, ya que Scorpius habia dejado el teléfono colgando y salió corriendo a la casa, Rosie no podía estar sola. No le importo irse de casa de los Smith sin avisar, pero no podía pensar en otra cosa que en el bienestar de su pecosa. Los habían encontrado, de alguna forma descubrieron su escondite, y lo mas seguro es que vengan a buscarlo. Rosie sola en casa, mientras él en casa de los vecinos, nunca debia de haberla dejado, por mas favores que quería cumplir primero debería estar la protección de Rosie, pero en verdad nunca pensó que llegaría el momento. Su corazón latía mil por hora, y estuvo seguro de su palidez al ver la puerta abierta de su casa.

-Pecosa!- grito, y la puerta se cerró detrás de el por magia obviamente.

Lo siento por la demora, no se por que no podia subir el capitulo nuevo, ademas de que si me he demorado ya volvi a la Universidad, pero prometo terminar lo antes posible...gracias por los reviews

Nanda