-Todd! Todd!- los gritos de Scorpius retumbaban en las 4 paredes que lo tenían encerrado, al comienzo llevaba la cuenta, pero al llegar al dia 50, prefierio olvidarse de contar, y comenzar a ver los lados positivos a su encierro, los cuales no eran muchos. Pero el mayor de todos, era haberse enterado que Rosie estaba bien, y lo descubrió debido a gritos descontrolados de Todd, pero si iba a o no a ser papa no lo sabia, pero algo le decía que si. –TODD!
-Que quieres Malfoy?- en la puerta de entrada había una ranura por la cual podía preguntarles cosas a Todd, una diaria era la condición, pero si su pregunta traia nuevas preguntas o hacia hablar mas a su secuestrador era un apoyo.
-Puedo hacer mi pregunta de hoy..?- dijo levantándose y dirigiéndose a la puerta, para poder ver por la pequeña ranura, ya que eso le servia para ver si la cara o expresiones de Todd le decían otras cosas que las palabras.
-No crees que es muy temprano aun?
-Quiero hacer mi pregunta… yo pregunto y tu contestas lo hemos venido haciendo muchas veces, no te pongas difícil hoy.
-Apura que mi programa muggle va a comenzar en la televisión en 10 minutos.
-Porque no me has matado?- pregunto provocando risas interminables a Todd.
-Esta es una fácil, primero no te he matado por que no tengo varita y no pretendo usar la tuya, ya que la han de estar rastreando…- contesto lógicamente – segundo, si no lo he hecho con mis propias manos, es por que quiero que me supliques que te mate… quiero que padezcas aquí todo el tiempo que puedas, te quiero ver arrastrándote por comida o por agua, estoy esperando que tu me pidas que te mate… - cerro la ranura – Veré mas tarde si te doy de comer hoy…- Scorpius escucho como subia por las escaleras y una segunda puerta se cerraba, obviamente estaba en un sótano, en algún lugar frio, porque las primeras noches se congelaba, y aunque Todd quería ser malo siempre, a veces tenía sus momentos, como cuando le dio la cobija de lana, y ropa limpia.
Haciendo un aproximado por su estado higiénico, ya debía tener 3, casi 4 meses ahí, su pelo ya estaba mas largo de lo que habia sido lo mas largo que habia tenido en su vida, se banaba cada 2 dias porque le predian la bomba de agua de su "cuarto", pero ese chorrito no se le podía llamar bano.
-Prefieres desayuno, almuerzo o cena?- escucho la voz de Todd horas despues de la respuesta de su pregunta.
-Cena…- contesto inmediatamente, ya habia probado las tres opciones, y la mejor era cena, porque podía guardar algo para el siguiente dia del desayuno. Se sento en su sofa viejo, el cual era su cama también, a volver a leer el único periódico que tenia, el de su primer dia encerrado, tomo una de sus piedritas, y escribió una palabra, para poco a poco comenzar a sacar palabras formaba con las letras de la palabra del periódico, ese juego lo hizo por muchos días, hasta que se aburrió, y comenzó todo de nuevo aumentando un nuevo paso, luego de terminar con la palabra y tener unas 10 derivaciones, las usaba en oraciones o trataba de auto contarse algo con las palabras recien formadas, y ya en los últimos 10 días, su juego tenía una nueva parte, a veces buscaba canciones con esas palabras, pero el recuerdo de Rosie en cada una de las letras que se venían a su cabeza, las cuales eran muy pocas porque siempre se había complicado con las canciones, hacían que casi ni le tome importancia. Saco una nueva palabra, se podía formar "Roie", haciéndolo sonrojar con el recuerdo de sus últimos días con ella, viviendo como esposos, compartiendo todo, una buena época de su vida… que estaba acabando con las paredes de piedra que lo encerraban.
-Malfoy…- por la comunicación de la puerta, Todd le lanzo un pan, algo viejo pero comestible.
-No que solo ibas a darme cena?- pregunto sorprendido sentándose recostado a la puerta de donde habia salido volando el pan.
-Me dio la gana de hacer lo contrario a lo que habia dicho …tu ya sabes que no me interesa respetar las cosas o las reglas… ademas tu no eres nadie para opinar lo que hago o dejo de hacer – fueron las palabras antes de un silencio total, en el cual Scorpius comenzó a comer su pan.
-Sabes…- dijo comiéndose el ultiimo pedazo– No todos los malos son completamente malos… tu eres uno de ese otro grupo, el de " me quiero hacer malo pero a la vez no quiero hacer dano"… - dijo saboreando lo ultimo del sabor de pan en su boca. – Creo que Algo muy dentro tuyo no te deja completar lo que quieres… - comento Scorpius sintiendo que no estaba solo, y que obviamente su secuestrador escuchaba todo lo que decía desde el otro lado de la puerta . –Sabes, cuando ustedes los antimortifagos comenzaron a amenzar hacer cosas por ahi, mi padre tuvo demasiado miedo, los Malfoy eran unas de las familias mas marcadas, pero mi abuelo fue el que dijo que no habia que tener miedo a nada y que teníamos que enfrentarnos a lo que venga- suspiro al recordar la valentía de su abuelo – Claro que dos meses después de que dijo eso, el fue el mas perjudicado de todos los ex mortifagos, pero lo mas sorprendente era que no le importaba en absoluto, sus cartas eran tan entregadas a lo que estaba viviendo, mi abuelo acepto sin miedo estar en silla de ruedas por el resto de sus días, el era consiente de lo que hizo ,mi abuelo sabe el daño que causo a muchas familias, a muchos lugares, no es solo a ti Todd, perjudico a muchas personas- dijo recordando todo lo que su abuelo Lucius le habia contado sobre la guerra - yo siempre creí que el estaba aceptando las consecuencias de sus errores del pasado, incluyendo mi relación con Rosie, un viejo Lucius Malfoy hubiera preferido morir en ver a su nieto y futuro heredero con una Weasley, pero mi abuelo cambio demasiado- dijo algo que nunca se lo habia dicho a alguien – Repito una vez mas que Hizo sufrir demasiado siendo mortifago, ese día que dices que tu padre murió, mi abuelo tuvo una misión que no cumplió, se encontraron en ese bar antes de salir, ni idea que los 6 que fueron con el habían matado a alguien en el lugar, lo siento por el mal rato que te hizo pasar mi abuelo Lucius cuando era Mortifago, pero te tengo que contar que como abuelo, es un hombre excelente… El nuevo Lucius Malfoy Me enseno a volar en la escoba, y siempre me daba un libro de la biblioteca para que lo lea, es de las personas que dicen que un libro es un buen amigo y que no hay que descuidarlos- se rio al recordar una de las frases de su abuelo –Junto Con mi papa me ensenaron a ver las estrellas y sus constelaciones, no creo que puedas imaginarte tanta cosas buenas que pase con mi abuelo, pero solo te pido que trates de no odiarlo tanto, si te hizo daño, te pido disculpas no solo una, mil veces si es posible… Lo siento Todd- hubieron segundos de silencio, al momeno creyo que estaba hablando una vez mas con las paredes, pero la respiración agitada de Todd lo delato, Scorpius no estaba loco hablando hacia la puerta. – En fin… Gracias por el pan y escuchar lo que tenia para decirte…- en el pasillo los pasos alejándose retumbaban, Scorpius sonrió al darse cuenta que en verdad había sido escuchado, y volvió a su puesto a jugar con su palabra "Roie" y todas las que siguiera encontrando.
En todo el dia Todd no apareció en la puerta peor aun en la ranura, Scorpius se quedo dormido como siempre lo hacia pensando en Rosie, cerraba los ojos para sentir como si estuviera junto a ella, sintiendo su respiración muy cerca. Imaginarse a su pecosa era el rayito que lo ayudaba a sobrevivir, y pensar en encontrarse con ella algún dia, era la fuerza para soportar todo.
Paso el segundo día, Todd seguía sin aparecer por su puerta, y aun mas ni se lo escuchaba como antes, pero las cosas empeoraron cuando despertó seguro que ya era el tercer día, En su cuerpo ya no quedaba ni una molécula de energía producida por ese viejo pan que había comido, se paso la mano por la cabeza como signo de desesperación, el hambre que sentía era mortal, respiro profundo no se iba a desmoronar no por comida, ya habia soportado tanto, que tener hambre no lo iba a vencer, cerró los ojos y volvió a pensar en Rosie, el con un terno elegante y Rosie, hermosa como siempre, con un vestido color negro, y el color tenia que ver mucho en su imaginación, ya que siempre se volvió loco al ver a su pecosa vestida de negro, los juntos tomados de la mano, llegando a un gran banquete, donde comenzaron a comer y tomar vino en grandes cantidades. Sonar era mucho mejor que tener que estar despierto pensando en todo lo que no habia comido desde que habia decidido entregarse por amor.
Su cuerpo había cambiado, gracias al no comer ya había perdido unas libras, muchas a decir verdad, se sentía delgado al extremo, si Albus en 2do lo molestaba diciéndole "palo flaco" ahora volvería a lo mismo o hasta uno peor, su perfecta tonificación la había perdido con el tiempo, y no solo por la delgadez también se le ameritaba la falta de actividad física, ya que hacerla era una locura por la falta de agua o de comida. Se paso las manos por su rostro, su casi barba de Estados Unidos la misma que Rosie acepto habia mutado a una masa de pelos de todos los tamaños, en algunos lugares lo sentia mas alto que en otros, más claro tenía una barba super que mal poblada, obviamente Rosie se la hubiera hecho quitar enseguida o por lo menos le hubiera pedido que se la arreglara.
Se recostó una vez mas en su puesto favorito de su encierro, lo que parecía ser el lugar más cómodo de lo incomodo no con mucha humedad, casi el lugar perfecto, respiro profundo y trato de sentir que hora seria, y como siempre no tenia ni la menor idea, ya que nunca recibía el sol ahí… volvió a reírse a recordar que Albus podría encontrar un nuevo apodo por su palidez, tanto tiempo sin ver el sol, probablemente ya era transparente. Una idea se le cruzo por la cabeza, irse a la playa apenas este libre, al principio solo esperaba el dia de su muerte, ahora podía estar decir con seguridad que iba a salir de esa. Estaba confiado que lo haría.
-Malfoy…despierta…- Todd lo estaba pateando, no con mucha fuerza para la suerte de Scorpius, ya que fácilmente podía perder sus costillas. – Oye! Despierta..!
-Que hora es..?-pregunto sorprendido al tacto de algún humano, Todd a lado suyo era algo extremadamente extraño, mas aun con tantos días de desaparición, la cosa dormido o desmayado, el golpe lo despertó, sin estar seguro si habia pasado uno o dos días inconsiente.
-tarde...- contesto secamente - aquí está tu cena…te la debia- dijo entregándole un recipiente con un pedazo de carne y ensalada. – Y te traje esto espero que te sirva.- dijo entregándole un bolso pequeño.
-Gracias Todd- dijo descubriendo ropa limpia, y envuelto con toalla, un espejo, rasuradora y tijeras.- Que pretendes con todo esto?
-Que te largues…- dijo con gran esfuerzo – Eres libre estupido… y no te atrevas a buscarme por que te juro que no te acabare solamente a ti!- dijo lanzándole un periódico.
-Me quieres decir porque me haces esto! Después de tanto tiempo me liberas!- se paro con dificultad para seguirlo, ya al fin sabia la fecha, había estado casi 9 meses encerrado, era febrero, Todd se lo habia llevado al principio de Julio, ya que todo Junio y un poco de Julio, vivio con su pecosa. – Eres un…- dijo alcanzándolo.
-Agradece que vas a salir vivo de aquí rubiecito…tu varita esta en el fondo del bolso- informo apenas Scorpius lo alcanzo, y desapareció enseguida.
-Por lo menos dime donde estoy!- grito desesperado pero nadie lo escucho, estaba solo en un lugar desconocido en el cual vivió por demasiado tiempo, regreso a su calvario a ver el bolso, primero comió la ensalada y la carne como un cavernícola, después de procesar la idea que al fin se había echado un bocado, decidió salir en busca de Rosie, ese era su destino buscar a Rosie. Pero antes de eso debía arreglarse, subió las grandes escaleras, y la casa que encontró estaba prácticamente vacia y lo poco que había estaba desordenado, se metió al primer baño que encontró en la casa, ya en la ducha se quedo sin moverse por mas de diez minutos, sentir el agua caer era una bendición en esos momentos. Salió del baño eterno con un peso menos de encima, ya no se sentía un asco absoluto, hasta se olio diferente, se miro al espejo después de tanto tiempo de estar imaginándose la barba la pudo ver, completamente fuera del lugar, tomo su nueva rasuradora regalo de Todd y decidió desaparecerla completamente, menos en la parte del mentón donde consiguió un buen formado "candado" y comenzó a rebajarse el pelo para que queda un poco mas corto de lo que estaba en Julio.
Al terminar con todo, se vio al espejo por completo, estaba cambiado, con ojeras, pálido, y extremadamente flaco, ya era Febrero. Rosie debia de estar en sus últimos meses de colegio, rehaciendo su vida, como el se lo pidió al creer que iba a morir. 9 Largos meses pasaron en los cuales su pecosa podía estar con Frank Butcher o cualquiera que mientras la consolaba la atrapo en sus garras, otra opción era que no lo quisiera ni ver por abandonarla, y la opción mas deseada por el, es que lo recordara con mucho amor , y ue estaba esperando que apareciera vivo para abrazarlo y besarlo, como si nunca hubiera pasado nada.
Saco su varita del fondo del bolso, ahí estaba una nota.
Lo siento mucho…tienes razón lo que paso en el pasado no debe molestarnos, me siento mal en haberte quitado tiempo a tu vida teniéndote aquí, por eso te libere, y cuando me encuentren será muy tarde, porque estaré en el fondo de cualquier mar o rio, no merezco vivir más aun al enterarme que mi papa era uno de ellos, uno de los mortifagos, toda la vida pensé que había muerto defendiendo a los otros, ahora se que murió siendo parte de ellos, el no trabajaba en ningún bar, en la misión de tu abuelo el murió… Lo siento de nuevo rubio… te escuche hablar sobre tu abuelo, sobre los 6 que fueron con el, investigue, mi padre era uno de ellos que se encontraban ahí para organizar… me dolió enterarme, yo también tengo que asumir las consecuencias…esa es mi ideología… la respetare…así que lo hare!
Espero que afuera no te pierdas…dudo que lo hagas…te sorprenderás a ver donde estas… Todd
Y no se equivocaba al anunciar la sorpresa que tendría Scorpius, cuando salió del lugar, se encontró en el barrio muggle que quedaba muy cerca de su casa, había pasado antes por ahí no solo una muchas veces, hasta una vez con Rosie tomados de la mano volviendo de una cita muggle. Estaba prácticamente a la vuelta de sus padres, y no lo sabía.
Quiso correr a su casa, pero las pocas fuerzas no lo ayudaban, tendría que caminar y esperar ansioso a ver a su mama y papa, para que enseguida lo lleven donde Rosie, un nuevo miedo lo invadió, y si su pecosa estaba muerta… Acelero el paso olvidándose de ese horror de pensamiento, dio la vuelta a la manzana y vio la entrada a la mansión Malfoy, saco su varita para reconocimiento, y la puerta se abrió ante el, su corazón comenzo a latir de una forma alocada no solo al reconocer la infraestructura de su hogar el cual extrañaba de una forma inexplicable, también al notar unos de los carros estacionados afuera, era el de la mama de Rosie.
