-Miren niñas, aquí en este mismo lugar, su papa Scorpius me trajo una vez…nos sentamos juntos en esta misma banca que están ustedes conmigo, y jugamos a ver formas de las nubes- contaba Rosie viendo al cielo –Si no me equivoco, creo que no teníamos ni un ano de estar juntos, pero recuerdo que me dijo cosas hermosas como siempre lo hace…- Rosie hablaba angelicalmente a las dos bebes, una en cada brazo. – Virginia no tienes que hacer pucheros, tu papa también te va a decir cosas hermosa- dijo acariciándole la pequeña nariz a la bebe de su lado derecho -Claro que menos pecosa, ya que ese es solo mío…- susurro entre risas, es verdad que eran sus hijas, pero pensar que alguien más Scorpius le dijera pecosa, no le gustaba –Pero ya verán que su papito encontrara la mejor forma para decirles- sonrió al notar las caritas de sus gemelas eran preciosas –No me digas que ahora tu Lyra…- suspiro al reconocer el mismo puchero en la bebe de su izquierda -Ambas se han puesto de acuerdo en llorar para poner triste a mami…- dijo y con un gesto las acerco a su pecho para darles tranquilidad.
No podía creer que al fin era libre de San Mungo y de su casa, el aire nuevo la ayudaba a relajarse. Ya era suficiente con todo un embarazo acostada, sin poder hacer nada, además que paso sufriendo por la salud de sus niñas y a eso le aumentaba el dolor de no tener a Scorpius con ella en ese momento difícil.
Rosie estuvo hasta el 6to mes de embarazo en San Mungo, las tres necesitaban recuperarse lo sucedido en Estados Unidos, sangre, energía, reposo, y un sinnúmero de pociones. Luego para alivio de Rosie la mandaron a casa, pero la alegría no duro mucho, ya que enseguida noto que era un encierro nuevo, por que nadie la dejaba hacer nada, seguía estando solo acostada, hasta los papas de Scorpius llegaban muy seguido a cuidarla y llevarle golosinas. Pero aun con todo ese cuidado por parte de todos sus seres queridos, sus nenas se adelantaron a la fecha programada, y era consciente que por milagro tenia a las dos en ese momento en sus brazos. Nacieron el 18 de Diciembre, un mes antes de que creían, y a fines de Enero, las tres mujeres de Scorpius Malfoy pudieron salir de San Mungo.
Virginia y Lyra Malfoy, nacieron con solamente por 1 min de separación, los nombres fueron especialmente elegidos por Rosie, quien quiso seguir la tradición Malfoy que una vez Draco, Lucius y Scorpius se la contaron en una cena, que trataba en poner a sus hijos nombres de constelaciones, aunque obviamente al principio a todos les sorprendió que sean nombradas por dos constelaciones de Ptolomeo, hasta hubo una pelea entre Ron y Draco, porque el pelirrojo se quejo con Rosie, de porque no le ponía nombres normales a sus nietas y tenia que elegir de estrellitas, Rosie obviamente no se hecho para atrás, pero lo sorprendió al decirle los nombres completos, Virginia Mione y Lyra Jane Malfoy, Ron se alegro ya que ambos tenían una relación con su esposa, además que no le quedaba otra que aceptar la decisión de su hija, que hasta dijo que si hubieran sido niños, se hubieran llamado "Corvus y Cygnus", demostrando lo pensado que estaban los nombres, haciendo sonreir orgulloso a Draco Malfoy, su nuera era perfecta.
– Ustedes son unas hermosas…- las mimo y no pudo dejar de sonreír en ver una mueca de Scorpius en Lyra, aunque sus hijas eran la copia de ella incluyendo el color celeste penetrante de sus ojos, tenían cositas de Scorpius, como el pelo rubio platinado, eso les daba el toque Malfoy, y como ahora, sus chiquitas muchas veces la sorprendían con muecas o gestos que le recordaban mucho a su rubio favorito. – Niñas…lo serán todo para mi… se los prometo nunca las abandonare ni las dejare sola… son una huellita de mi Scorpius y nunca podre separarme de eso- dijo mientras una lagrima recorría su rostro, moría por saber de Scorpius, algo muy dentro de ella le decía que estaba bien y cerca de ellas, pero a la vez la incertidumbre de que no apareciera aun, la angustiaba. – Se me ocurrió algo… que les parece si cerramos los ojos, y vamos a pensar juntas que papi está muy cerca de nosotras- dijo mientras cerraba los ojos aunque sus nenas no lo hicieran, hacerlo solo ella era suficiente. – Imaginen al hombre más lindo del mundo, ese es su papa, Piensen que acaba de llegar, primero las ve y les regala una hermosa sonrisa, luego se siente a lado de mami, las vuelve a ver a ustedes por unos segundos mas, y luego me ve a mi y sonríe antes de saludar como siempre lo hacia… "Pecos…
-Pecosa de mi vida… - completo Scorpius las palabras y Rosie inmediatamente abrió los ojos para encontrarse con los grises de el, como lo había relatado, estaba sentado a su lado sonriendo. – Luego… papi acariciara el rostro de mami, porque no lo ha hecho desde hace mucho- Scorpius continuo el relato, y hizo lo que iba diciendo - la mirara de frente y le dirá de la manera más romántica de todas. "Volví para estar con ustedes porque las amo…"- dijo con dulzura -Como era de esperarse mami aun esta creyendo que puede ser un sueno lo que está pasando, así que yo me acercare delicadamente a ella, y la besare… por muy poco tiempo, solo para hacerla entrar en la realidad- dijo besándola inmediatamente después de terminar de decirlo, y ella lo siguió de una manera romántica y provocativa, todo este tiempo, con sus hormonas locas por el embarazo, solo sonaba en besar a su rubio, y ahora al fin volvía hacerlo, después de 9 meses probaba esos labios.
Sin darse cuenta el beso aumento cada vez más, sus bocas por mas que sus mentes decían "separarse" no lo hacían, estaban pegadas como un iman.
-Creo que sería mejor dejar a los papis solos…por un momento..- se metió Astoria acompanda de Hermione, y tomaron de los brazos de Rosie a las ninas.- No queremos que las gemelas se refríen o se caigan…
-Lo siento hija… pero las ninas tienen que entrar hace demasiado frio aquí además sus biberones están listos- excuso Hermione ahora. La verdad es que ver como se besaban la pareja tuvieron miedo del descuido que podrían tener hacia las gemelas, pero mas era el miedo absurdo de abuelas protectoras.
-La vamos a llevar al cuarto…- dijo Astoria viendo a su hijo que obviamente veía sorprendido la entrada de las mujeres – Ustedes tienen mucho de que hablar, apenas terminen, sus hijas los estarán esperando…
-No sé si agradecer o enojarme..- dijo seria Rosie al ver a las abuelas alejarse con sus bebes en brazos. – No me gusta que se metan mucho… es verdad que soy primeriza y con gemelas, pero deben darme mi espacio.
-Sabes…creo que nos dieron nuestro espacio- dijo besándola de nuevo ahora con más facilidad y comodidad – Por un lado creo que tenían razón..- dijo al notar que las manos de Rosie lo acercaban mas a ella, y el beso mejoraba.
-Eres un idiota Malfoy- dijo entre beso y beso Rosie. – Crees que puedes venir después de 9 meses, besarme y besarme y pensar que todo estará igual…- se quejo pero enseguida su cuerpo se estremeció al sentir la mano de Scorpius por su espalda.
-En verdad no puedo pensarlo?- dijo besando el cuello de su pecosa.
-"Quiero que sigas con tu vida, eres una mujer muy hermosa, inteligente, yo se que podrás hacer todo lo que te propongas… no me extrañes y recuerda que te amare por siempre"- repitió lo que el le había dicho y con toda la fuerza de voluntad que tenia paro los besos. – Scorpius Malfoy me hiciste daño…- dijo dolida.
-Lo siento mucho pecosa… ese dia paso muy rápido, al enterarme de tu embarazo, según para Todd ya perdido, mas verte a ti en el suelo con toda esa sangre alrededor, no tuve otra cosa que hacer, era irme con el, o seguir viendo cómo te ibas poquito a poquito… lo hice por ti, y me dolio…
-Porque recién regresas?- lanzo una nueva pregunta
-Recién salgo… Todd me libero hace un poco mas de una hora, estuve encerrado por todo este tiempo, pensando solamente en ti…- la abrazo.
-Te odio Scorpius!- exploto Rosie de rabia, coraje, tristeza, alegría, una explosión de todos modos, que inicio por la tranquilidad del rubio al contar en donde estaba metido, como si no hubiera estado sufriendo, como si su delgadez que Rosie obviamente se dio cuenta no hubiera sido causada por una mala alimentación, por lo que sea, igual Rose Weasley no pudo evitar llorar y descargar todo lo que tenia muy dentro de ella. – Eres un desconsiderado!- grito antes de echarse a llorar.
-Yo también te amo pecosa…- le dijo sin sentido alguno a los recientes reclamos por parte de ella, reclamos que Scorpius sabía que se merecía, pero a la vez sabía que ella se quejaba por amor, la abrazo fuertemente para tranquilizarla, odiaba verla llorar, pero en ese momento tenia que aceptarlo, y apoyarla. – Pecosa Llora todo lo que quieras… aquí estoy yo para ti…- lloro por mucho tiempo en los brazos de su rubio, poco a poco la respiración de Rosie fue mejorando, al notar Scorpius que estaba en su momento final, delicadamente le alzo la mirada y le seco unas de las ultimas lagrimas – Rosie, te prometo que es la última vez que lloraras por mi culpa…- dijo sonriendo – Yo te amo intensamente, de una forma posiblemente no sana, busque tu nombre en el mismo periódico por meses, dormía, me despertaba, estaba durante el día, en verdad lo único que podía hacer ese lugar para vivir, era pensar en ti…- le tomo las dos manos -Ya aprendí mi lección, nunca mas voy alejarme de tu lado, no habrá un día que no sepas de mi por lo menos por teléfono si es que estamos en lugares diferentes, criaremos juntos a nuestras enanas, juntos por siempre y para siempre, y aunque suene un poco infantil y tonto, Tu Rose Weasley Granger, lo eres todo para mi… y no me cansare de decirte que te amo, te amo, te amo, te amo…- repitió y le beso la mano.
-Yo también te amo…- contesto al fin, después de quedarse en silencio y meditando – Scorpius yo tampoco quiero estar sin ti, pero por favor nunca mas hagas eso, decirme que haga mi vida, entregarte a una posible muerte- se lo pidió suplicando, como nunca lo habia hecho a un hombre – Scorpius tuve miedo de perderte, tenía miedo de creer que podías estar muerto, y ya no solo soy yo quien te necesita, tus hijas también…
-Lo sé…a mis tres nenas no le faltara nunca nada…
-Una última cosa quiero que me comprendas, estar sin ti todo este tiempo ha sido como si me apuñalaran mil veces- dijo y el rubio pudo ver el reflejo de dolor en sus ojos -Mi corazón está herido por tanta pena y tristeza que sentía…
-Pecosa, ayudare a curar cada una de esas heridas, y no quedara ni cicatriz que te recuerde estos fatales meses…- le dio un beso en la frente.
-Te amo Scorpius…- estaba feliz de tenerlo de nuevo de una forma que no lo podía explicar.
-Soñaba todos los días con escuchar esas palabras nuevamente- dijo dándole un beso corto. – Ahora que te parece si…- dijo dirigiendo su mirada a su casa y encontrándose con una novedad - Se nota que nos están viendo…- bromeo
Rosie rio al ver un grupo de cabezas en la misma ventana, no solo la de los papas y abuelos de Scorpius, también estaba la de su mama, y ahora habían dos más, obviamente una era de su padre, que vino a buscarla, ya que él no quería que su hija y nietas salgan de la casa aun, y la segunda cabeza, la de Albus, que se tuvo que haber enterado del regreso de su mejor amigo, y corrió a verificarlo con sus propios ojos, sin importar abandonar el colegio para hacerlo.
-Yo se lo que quieres en estos momentos- dijo adivinando lo que quería en estos momentos -Nuestras hijas también quieren verte, estar contigo, ellas te estaban esperando…
-Vamos entonces- se levanto rápidamente –No las hagamos esperar más de lo que ya han hecho…- la ayudo a levantarse de su banca preferidos y caminaron hacia tomados de la mano fueron caminando tomados de la mano hasta la casa, para alivio de ambos, ambas familias estuvieron en la sala portándose como personas adultas y razonables, fingiendo con total normalidad que nunca se habían ido de ahí para ver qué pasaba afuera, ninguno dijo nada al verlos entrar, porque todos sabían que aun faltaba algo que debían hacer ellos dos solos.
Scorpius no pudo evitar sonreír al entrar a uno de los cuartos de visita de su casa, ya no era nada como se acordaba, transformación por completo, estaba más que hermoso el cuarto que sus padres habían preparado para sus hijas, se notaba la dedicación y el tiempo que usaron para hacerlo, noto que había mucho de su abuela en ese lugar, todos se esmeraron por hacerlo. Las cunas eran de madera oscura, que daba contraste con los colores rosas y lilas pasteles de las sabanas, el cuarto en si se basaba en esos colores, desde las cortinas, hasta los cuadros de flores bordados.
-Tu mama y abuela se pasaron con todo- dijo al notar la sorpresa de Scorpius al entrar.-Hoy también es mi primera vez aquí, y me maraville al igual que tu…- dijo acercándose a una de las cabeceras de las cunas. Como lo suponía, las bebes estaban quedándose dormidas, se quedo fijamente a la bebe que reconoció como Virginia, sus hijas unas muñequitas, con su poco pelo rizadito dorado, que le daba un toque de ternura.
-Scorpius Malfoy…esta es tu hija mayor pero solo por un minuto, Virginia Mione Malfoy Weasley- dijo Rosie atrayendo a su lado a Scorpius. –Virginia por Virgo- explico sencillamente, no faltaba más para entender el respeto de su tradición familiar por parte de su pecosa, Scorpius le dio un beso en la mano sin dejar de ver la primera cuna, pero inmediatamente fue jalado por Rosie hacia la segunda - Ella es Lyra Jane…- Scorpius sonrió al descubrir a una bebe idéntica a la primera, en todo sentido se parecía, menos por el color de la pijama pero eso era algo irrelevante. Lo que sus ojos veian eran sus hijas, pero mas que eso, eran el producto de un gran amor.
-Son perfectas…como tu… - dijo sonriendo coqueto, se paro en medio de las dos cunas, y desesperadamente veía de un lado a otro, observando, comparando, viendo alguna diferencia para también poder reconocerlas, solo Scorpius sabía lo que hacia al mirarlas de esa forma.
Ha Rosie se le ocurrió una mejor idea, que lo iban ayudar en lo que sea que estaba haciendo, además de hacerlo muy feliz.
-Sabes…- interrumpió la concentración del rubio –Aun no es hora de que duerman, y opino que deberías estar cargándolas en vez de verlas como un loco- dijo riendo.
-En verdad? Puedo?- se emociono Scorpius como un nino pequeño.
-Claro que si tontito… son tus hijas…- le sonrió – concejo… preferible siéntate, al principio cargar a las dos juntas no es tan fácil…- dijo por experiencia propia, ya que la primera vez que las tomo en su brazos, se le dificulto demasiado el estar parada, lo llevo al sofa y lo acomodo. Camino a la cuna mas cercana y trajo con ella a la primera, que abrió sus ojos al contacto de su madre. Se la entrego a Scorpius dulcemente.
-Hola Lyra…- dijo automáticamente tomándola en sus brazos. – Es tan pequena…!- exclamo ,la siguiente bebe estaba ya lista en los brazos de su mama, para ser entregada por primera vez a su papa.
-Amor…trata de separar un poco los brazos, pero las manos deben estar juntas…- le explico Rosie la tecniaca dada por Molly Weasley, Scorpius obedeció, haciendo puesto en sus brazos para su otra gemela, que fue entrega de la misma forma– Virginia…- le dijo a la segunda bebe sonriendo.
La escena era maravillosa, Scorpius con sus dos hijas, disfrutando cada gesto, bostezo, sonrisa, pero lo que más le gustaba era el parecido a su Rosie, eran tan perfectas. Rosie se sentó a lado, aprovechando a ver cada juego y acción de Scorpius hacia ellas, les comenzó a hablar, y contar historias de los dos.
-Pecosa… ayúdame con una por favor- pidió al ya no poder tener a las dos, era maravilloso, pero cansado.
-Claro que si…- dijo y tomo a la pequeña Virginia. – si...si...papito se canso, es que esta muy débil y flaquito- dijo hablando con su hija -tienes toda la razón Virginia, papi debería ir al doctor hoy mismo…- indirectamente, Rosie opinaba sobre el estado fisico y nutricional de Scorpius, diciéndole lo que debia hacer.
-Lo hare… - dijo besándola a Rosie. Para volver a ver a Lyra que la tenia en sus brazos –Como haces para reconocer cual es cual?
-No sé cómo explicártelo… creo que tiene que ver lo de ser mama, estoy segura que tu en poco tiempo también lo sentirás ya que ser papa también es algo valido- dijo levantándose a dejar a Virginia en la cuna -Pero te cuento que nuestros padres, no las pueden reconocer todavía, pero en el caso de Draco es comprensible, el no las ve todos los días como mi papa, en cambio nuestras mamas, si las reconocen, se demoran pero al final logran saber cual es cual…- dijo riéndose al recordar como tuvo que ponerle panales distintos a cada una de sus hijas, por protección de error de ella misma al principio. -tu mama es una hermosa, nos ha visitado todos los días, siempre trayendo algo, mi mama le dijo que si traía algo mas no la dejaría pasar, pero justo hoy yo dije que quería venir..-dijo recordando su desesperación por ir ese día a la mansión Malfoy.
-Están en casa de tus papas… - fue lo único que pudo articular mientras llevaba a la otra bebe a su cuna, estaba preocupado, no se había acordado que Rosie no era su propiedad, y estaba seguro que Ron Weasley todavía no lo aceptaba por completo, no solo la enamoro a su hija, además fue el motivo de la primera y única que padre he hija habían tenido en público, luego huyeron juntos a un lugar donde nadie los podía encontrar, la embarazo, y si todo eso fuera poco, casi le provoca la muerte por su irresponsabilidad, esos y algunos más eran los motivos suficientes para que el pelirrojo dificulte la relación que tenia con Rosie, además de que ahora estaban Virginia y Lyna de por medio.
-Si…ahí estamos- contesto notando el temor del rubio -Claro que las niñas no tienen un cuarto como este, pero tengo unas cunas hermosas regalo de mi tio Harry y mi tia Ginny y sus cosas en mi habitación- explico primero la comodidad de las 3 – Además de que Mi mama me está ensenando demasiado sobre el cuidado de bebes y a la vez me ayuda…- respiro aliviada a decirle sus motivos - las gemelas han sido cosa seria en algunos aspectos- bromeó en vano, porque la seriedad de Scorpius la asombro por completo. – Muchas veces nana Molly también va a ensenarme cosas, todos quieren lo mejor para las niñas y para mi, si tu vieras mi cuarto ya no es nada como era antes, Hugo se encargo de limpiarlo por completo añadieron repisas y un mueble con cajones y me sacaron los libros, todos se esforzaron por cada detalle, no sabes lo feliz que estoy en ver que mi familia me ha apoyado incondicionalmente, mas aun al ver como quieren a nuestras hijas, no hay ningún Weasley que no haya sido conquistado por Virginia y Lyra.
-Que bien por tu familia, pero quiero saber algo- dijo caminando de un lado a otro - Y yo? En todo esto en dónde estoy? Que voy hacer por mis hijas y por ti?- pregunto rápidamente, no enojado pero si con curiosidad de saber donde estaba en la nueva vida de Rosie ahora que regreso a casa. Ya que al parecer los Weasley hacían todo – Lo mejor…
-Scorpius…-lo interrumpió y se acerco a el lentamente –Si debes hacer algo por nosotras…Tienes que regresar al colegio…- Rosie pronuncio las palabras con miedo de las reacciones que pudiera tener.
-Que cosa? – se sorprendió al escuchar la ultima frase, no habia pensado en el colegio en ningún momento, ni ahí ni encerrado, y pensarlo ahora era complicado con todo – Colegio?, Pecosa si te das cuenta que estamos atrasados por meses, estamos febrero, solo quedan 3 a 4 meses de clases, no podremos ir…
-Yo no puedo ir…- aclaro la chica -tu si puedes… fuiste secuestrado tienes derecho a comenzar ahora, claro que tendrás que hacer horas extras en la tarde para igualarte, la directora me explico que si aparecías antes Marzo, era un hecho que podías terminar igual que todos- le explico sus averiguaciones -Tu sabes que en 7mo no se aprende nada nuevo, solo esperas notas viejas y rendir los últimos exámenes…
-Y tu que vas hacer mientras yo este en Hogwarts?
-Esperar a que salgas, escribir todos los días para mandarte cartas con fotos de las niñas- explico sin dejar contento a Scorpius con eso -Si te preocupa el tema del estudio, gracias a la directora estoy inscrita ya desde hace 3 meses en un instituto de adultos, esos donde van los que no pudieron terminar el colegio, me recomendó en el mejor de los lugares y con mis buenas notas de Hogwarts he logrado una muy buena aceptación, tanto que mi historial educativo no bajara de categoría por ser graduada de instituto…
- Rosie, no puedo dejarlas más tiempo, te acabo de prometer que nunca mas me ire de tu lado… y eso hare, al igual que tú con mis notas de Hogwarts lograre tener un buen historial en el mismo instituto…
-Scorpius Malfoy, yo se que me lo prometiste, pero Yo también te estoy pidiendo esto- le dio a entender que el caso era diferente -Además que crees? Que voy a dejar que te vayas y nos dejes completamente?- le sonrió con complicidad – Todos los sábados, muy temprano estaremos aquí, esperando que llegues por la chimenea que tiene permiso para ir y venir del castillo, y si consigues igualarte rápidamente, vendrás desde los viernes…
-Si no tengo otra opción- acepto al fin, ya que las facilidades lo ayudaban mucho – pero debo añadir algo…- sintió que su garganta le quemaba por lo que iba a decir. – todos las noches, las iré a dejar a tu casa, y al siguiente día yo seré el que muy temprano las vaya a ver…
-Y ahora que bicho te pico!- se enojo Rosie por la locura que escucho -No entiendo porque sales con eso, te recuerdo que ya hasta tengo dos hijas tuyas, que mas puede pasar?- fue directa en sus palabras -te estás complicando, ahogándote en un vaso de agua… dime Malfoy de que tienes miedo?
-Yo no tengo miedo… no tengo de que tener miedo… yo te amo con toda mi vida, y a las enanas también, pero quiero hacer las cosas bien- pidió compresión a sus ideas –Recuerdas que hace poco minutos me interrumpiste?- ella afirmo en silencio- Entonces comenzare desde esa línea…- le dio un beso corto- Lo mejor sería volver hablar el tema que se cerró en tu cumpleaños- sonrió y la tomo de la mano – Rosie…- se arrodillo – El tiempo nos ha corrido de una forma que no lo puedo creer aun, todo fue tan rápido, pero se lo que quiero, y estar contigo de por vida… el día de tu cumpleaños me dijiste que cuando llegue el momento serias una Malfoy… yo por mi parte creo que llego, pero necesito saber si tu piensas igual..- saco su varita, y con el movimiento del accio vino a el una cajita. – Hoy, en el cuarto de nuestras hijas, no tengo más palabras para decirte que te amo… Rose Weasley Granger, no te voy a decir el típico "te casarías conmigo" porque nosotros estamos mucho más avanzados…- dijo tocando el anillo de los Greengrass de la mano de Rosie – por eso aquí, arrodillado como nunca lo he hecho, te pregunto…- tomo aire – Quieres comprometerte conmigo oficialmente?- dijo abriendo la cajita y mostrando el anillo Malfoy, que como el mismo se lo había dicho era mucho mejor que el primero.
-Scorpius…- comenzó a decir Rosie, trayendo algo de seriedad al rostro de Scorpius -Claro que quiero… era un hecho que iba a ser una Malfoy, y ese día, como lo dijiste ha llegado, así que si! Cambiemos nuestro pre compromiso, al compromiso normal…- contesto entre risas
-Me dijiste que si?- se levanto del suelo sin creerlo.
-Claro que te dije que si tontito- salto a los brazos de su rubio – Te amo demasiado y me voy a casar contigo- repitió decidida, sin pensar en nada y nadie, sus padres debían saber que esto iba a ir así de rápido, ya que ellos no tenían más una relación de chiquitos, ya era imposible tenerla después de todo lo vivido.- Ya bésame!- ordeno Rosie desesperada.
-Pecosa te amo demasiado para contradecirte…- dijo obedeciendo y besándola tiernamente, para poco a poco ir aumentando la intensidad.
-No quiero interrumpir, pero hay algunos que están aquí sin permiso de sus superiores, esperando poder saludar a su mejor amigo, aunque su prima ya normal hormonalmente, o eso espero, me quiera matar por meterme he interrumpir su "apasionado beso" en el sofá del cuarto de sus pequeñas bebes…- entro bromeando como solo Albus Potter lo podía hacer.
-Albus!- salto Scorpius al escuchar la voz del moreno. – Me has hecho falta…- lo abrazo, de tal forma que si alguien aparte de ellos y Rosie estaban en el cuarto hubieran pensado lo peor, cosa que a Rosie ni se le paso, por que era consciente que ellos no solo eran mejores amigos, eran cómplices, prácticamente como hermanos, y estaba segura que la separación de los dos, había sido igual que dura que la de ella.
-Rubio…- bromeo el moreno – Yo se que me quieres…- se solto con una gran sonrisa -No sabes los malos ratos que nos has hecho pasar!-lo despeino como siempre lo hacia. – Otra vez me disculpo por venir- ahora se dirigió a su prima querida, que enseguida corrió a abrazarlo, como Albus estaba en el colegio no se habían podido ver –Yo también Rosie… yo también- Albus interpreto el abrazo como un " te he extrañado muchísimo".
-Me conoces bien…
-Nos conoce bien…- corrigio Scorpius sonriendo.
-Exacto…por eso mismo, los desesperados de abajo votaron que yo era el mas indicado para llamarlos…será posible que me ayuden a cumplir mi misión?
-Claro que si…es mejor bajar ya- dijo Scorpius tomando la mano de Rosie para darle un beso.
-Tenemos algo que contarles…- se sonrojo Rosie.
-Es muy fácil para mi imaginar que puede ser…- con mucha habilidad ya había notado el segundo anillo en la mano de su prima. – Y estoy seguro que entro los que están en la sala, muchos lo sacaran enseguida…- dijo tomando la delantera a la pareja – Malfoy, no te preocupes que yo te cubro si mi tio Ron se te viene encima o trata de hacer cualquier cosa que se le ocurra - dijo aumentando el paso para darle espacio a la pareja.
-Que te parece si mejor guardamos tu anillo nuevo en el estuche, y solo vamos a contarle que regreso a Hogwarts…- no pudo evitar sentir nervios.
-No me digas que te estas echando para atrás? Miedo de mi papa?
-De tu papa exactamente no- dijo preocupado de decir algo equivocado -Tengo miedo de que me pueda pasar algo, y no cumpla la promesa de estar contigo y las niñas siempre…- explico de cierta manera que Ronald Weasley podía ser capaz de cualquier cosa.
-Sabias que Estoy marcada…- dijo alzando la manga de su blusa y por primera le mostro algo que era muy intimo para ella, y que muy pocos la habían visto.
-Yo lo se…- dijo con toda la culpabilidad posible.
-No Scorpius, no lo sabes… si lo supieras no te sintieras mal, sonreirías y estarías feliz…
-Que estás diciendo pecosa…!- dijo serio – Quieres que me alegre a ver esa cosa en tu brazo?- respiro profundo, para tranquilizarse no quería enojarse, solo notar que no estaba de acuerdo con esa –Sabes que estás loquita… casi te pierdo por eso, casi las pierdo a las tres…
-Tienes razón… si lo ves desde ese punto de vista, pero cuando yo veo esta marca, te veo a ti…- dijo acariciándole el rostro dulcemente -Me recuerda el gran amor que te tengo, es la prueba de lo que fui capaz de enfrentar por ti- dijo declarando de otra forma su amor –Scorpius te tengo que confesar algo, la primera vez que la vi, por alguna razón me dio miedo… el mismo miedo que acabas de tener, pero poco a poco descifre ese miedo, era verdad que lo tenía, miedo a perderte, pero este fue tapado por algo más grande nuestro amor, yo se que cada vez que vea esta marca me acordare de ti, nunca hubieras dejado de estar a mi lado… gracias al destino no paso eso, y tu estas aquí conmigo, no te perdí y puedo ser feliz…- Scorpius paso sus dedos por la marca, nunca lo hubiera visto de esa forma, el estaba siendo un ridículo teniendo miedo a Ron Weasley, ya que como su pecosa, su amor era más grande y tranquilamente lo tapaba. – Malfoy me marcaron por amarte, eso es un orgullo que llevare siempre y no tendré que esconder o ocultarla, podre gritar con todas mis fuerzas que Fui marcada por amor… y no me arrepiento ni un segundo de todo lo que vivimos aunque haya tenido demasiado sufrimiento…
-Te amo pecosa…- la beso. –Gracias…- ahora estaba seguro de lo que iba hacer, tomo la mano nuevamente de Rosie y continuo su camino hacia la sala, al irse acercando pudieron oír que se quejaban con Albus por haberlos dejado otra vez solos.
-Estamos aquí…- dijo Scorpius apenas pudo verlos, tomo con mas fuerza la mano de Rosie, pero sabía que tenía que hacer algo primero, le dio un beso en la mejilla a su pecosa, y le soltó la mano, acción que nadie incluyendo Rosie la esperaba.
Scorpius respiro profundo, y fue acercándose al pelirrojo elegantemente vestido, que lo miraba fijamente, sin un solo gesto de emoción hacia él, como los demás de la habitación lo estaban haciendo, lo miraba con ese mismo color celeste de su pecosa, eso podía ser de gran ayuda al hablar con él, ya que iba a sentir que Rosie lo veía desde ahí.- Puedo hablar con usted…?- pregunto nervioso y decidido.
-En privado?
-Si usted prefiere que lo sea…- contesto rápidamente dando a entender que no le molestaba que todos los de la habitación escuchen lo que quería decir. Ron asintió con la cabeza dándole apertura de que comience – Primero quiero disculparme por todo lo que cause señor Weasley- sus primeras palabras salieron sin temblar -Se que mis acciones no fueron del todo correcta, desde el principio me equivoque, tener una relación escondida por tanto tiempo fue un grave error, y yo soy el único culpable, fui un cobarde al no enfrentar la realidad enfrentar a todos, también quiero dejar claro que nunca fue mi deseo que su hija se enoje con usted o que de cierto modo usted como padre se sienta afuera, peor aun que ella decida huir de su familia, por un lado mi mente se negaba a esa locura pero mi corazón no, y todos aquí saben quien fue quien gano…- hizo una pausa de un segundo y continuo seguro de todas sus palabras – gano por el gran amor que le tengo a su hija, un amor que comenzó a crecer desde que tengo doce años…- se dio cuenta que acababa de decir una parte importante -Yo amo a su hija, amo a Rosie Weasley, y no puedo decir que con toda mi vida, ya que yo no tengo una, la que siempre uso me la presta ella…- no pudo evitar ver la sonrisa de su mama a verlo hablar, y como su papa tenía la parada de orgulloso, hasta pudo ver a Hermione sonrojarse por lo tan profundo que era con sus sentimientos. – Pecosa, tu eres mi vida…- ahora se lo dijo a ella, que se había acercado lentamente a su papa - lo supe al despertarme todos los días sin saber si era dia de noche, sin sentir ni hambre ni sueno, mientras sentado solo pensaba en ti, y recordaba cada uno de nuestros momentos…Por eso señor Weasley…- volvió a la seriedad del principio – Y con su debido respeto quiero decirle que me quiero casar con su hija... y espero que esté de acuerdo con eso…
-Aunque no lo este…- trato de meterse Rosie, pero su papa la detuvo.
-Si fuiste cobarde, dejaste que pasara mucho tiempo, pero entiendo que no era el prototipo perfecto de 'padre de la enamorada', desde el principio te mostré desprecio…- dijo lentamente acentuando cada una de sus palabras – No sabía que te podía ver mi hija… si eres un huron rubio y pálido…
-Ron..- trato de meterse Harry esta vez, pero Ron le pidió gritando a todos en la sala que se callaran y dejaran terminar de hablar.
-La cosa que hasta el dia de hoy, supe ese porque… y tienes mucha razón eres un cobarde, pero no es tu culpa, esta en tus genes – no perdió la oportunidad de burlarse de Draco. – Trate de oponerme, no podía creer que mi única hija se haya fijado en un Malfoy, pero no puedo negar que me sorprende tu actitud, ya que no te estás presentando como el chico secuestrado que acabo de salir, el cual esta aprovechado su estado de salud para causarme pena, la cual sinceramente no tengo…- dijo serio pero finalmente sonrio levemente – Llegaste como un hombre decidido, que esta dispuesto a dar todo por lo que quiere, en este caso mi hija- dijo dándole un golpesito en el hombro – No creas que ya eres mi amigo, pero te respetare al igual que tu lo deberas hacer, pero por el momento puedo decir que estoy feliz de saber que eres el padre de mis nietas y que mi hija al igual que su hermosa madre- dijo tomando la mano de Hermione -No se equivoco en escoger al hombre con quien pasara el resto de su vida…
-Papa…- Rosie corrió a abrazarlo, como no lo había hecho desde hace mucho – Te quiero demasiado…Gracias por entender al fin…- le susurro la ultima parte, para que nadie mas escuche.
-Yo tengo unas preguntas…- ahora hablo Draco Malfoy - Matrimonio me parece algo muy bueno, pero tenemos que dejar en claro algunas cosas… no es inmediato verdad?- se metió preocupado por otros detalles de su hijo principalmente. – Primero Iras a Hogwarts?- le pregunto a su hijo el cual asintió con un movimiento de cabeza. – Y tendrás permiso para salir a ver a tus hijas y a Rosie obviamente?
-Todos los Sábados y si llego a igualarme rápido podre hacerlo desde el viernes.
-Y después de Hogwarts?- ahora fue Hermione quien pregunto.
-Trabajare de reparador mágico, ya que tengo mucha habilidad para eso.
-Entonces para cuando regreses las ninas y Rosie podrán ya acomodarse en la mansión…
-Mansion! Te equivocas Malfoy, mi hija y nietas no se iran de mi casa…
-Si se casa con mi hijo, lo hara, y lo mas lógico es que se casen apenas terminen el colegio, o es que quieres tener a mis nietas en un ambiente familiar dividido.
-No claro que no quiero Malfoy- le contesto enojado -En mi casa no hay un ambiente dividido asi que estarán en casa hasta que se casen… y eso si no decido coger al huron en la mia..
-Por favor, no discutan por eso...- detuvo Rosie a los dos hombres que se peleaban la custodia de ella y sus hijas, y se acerco a Scorpius y le dijo algo en el oído.
-Pecosa...segura?
-Si demasiado, tu?
-Hemos decidido algo con Rosie…- dijo aceptando inmediatamente lo que su pecosa le propuso. - Nos casaremos inmediatamente después de que regrese del colegio…
-Y nos iremos a nuestra casa…- continuo Rosie.
-Su casa?- Astoria pregunto confundida.
- Estados Unidos…- dijeron los dos al unisonó, sacando caras de sorpresa, y otras de decepción de todos.
Capítulo final, lo siento por el atraso solo que estaba en exámenes y no tenía tiempo. Espero que les haya gustado…Gracias por los reviews y a todos los que siguieron este fic. Cualquier cosa opinen, ya que ustedes pueden inspirarme un Epilogo…
Nanda
