Bueno... aqui la segunda parte... me ha hecho muy feliz saber que les ha gustado, asíq ue espero que este también sea de su agrado ^^

Este es el 2º drabble de la tabla básica de 30vicios (de lj)

Disclaimer: Hetalia sigue sin pertenecerme... sino que es obra de Himaruya Hidekazu

Título: Para poder ver el arcoíris... primero debes soportar la lluvia

Resumen: Romano está harto que España pase de él así que opta por pasar de él.

Advertencias: la mala boca de Romano, a cada rato diciendo algo que no debe


Oyó un trueno, demasiado cerca para su gusto, pero no le prestó atención. Le daba igual si llovía, nevaba o lo que sea... tenía en claro una cosa, que ese imbécil no había vuelto... ya se iba a enterar el muy capullo cuando entrase por la puerta.

Ya estaba harto de esperar. Habían pasado varias horas desde que Antonio le había dicho un "Dentro de un rato vuelvo, Romano" y se había marchado. Sí... dentro de un rato... y una mierda. No sabía que tenía ese imbécil dentro de la cabeza, pero de seguro que un reloj no.

Le molestaba estar sentado como un idiota sin hacer nada al lado de la ventana. No era que le importase si el español volvía o no, es sólo que se negaba a preparar la cena.

De repente sintió un ruido. Sí, definitivamente, España había vuelto. Corrió hasta la puerta para verle, le había extrañado mientras no estaba, pero el italiano jamás lo admitiría. Disimuló estar enfadado y...

-¿Pero, dónde coño estabas? menos mal que habías dicho que sólo sería un momento...

-Cálmate, Romano... es que fui a visitar a Francia porque ya sabes que dentro de un mes es 14 de julio y es su cumpleaños... y como no se me ocurre que regalarle... y... y luego apareció Prusia y nos arrastró al bar a Francia y a mi...

-Ah... o sea que te fuiste de copas ¿Verdad? Eres un capullo, ojala te hubieses perdido y no hubieses encontrado el camino a casa...

-Lo siento... pero es que...

-Me da igual... además sino te cambias cogerás un constipado y...

Se dio la vuelta, no quería verse preocupado y menos delante del español. Realmente le daba rabia que se fuese de copas con sus antiguos amigos... le molestaba que estuviese en compañía de otras personas que no fuese él, no es que fuese celoso ni nada por el estilo... es que si le pasaba algo a España, ya no tendría a nadie que le cocinase tan bien como lo hacía el mayor.

Se alejaría de él yéndose a su habitación, pero aunque intento subir las escaleras y alejarse del chico, no lo logro. Por cada tres metros que hacía, se daba la vuelta para mirar si su compañero intentaba detenerlo o al menos pensaba preparar la cena, pero no, él no era así. Suspiro. Ya estaba cansándose de la actitud de pasotismo del español y le iba a pegar un grito cuando vio que se levantaba y se sentaba cerca de la ventana en la que Lovino había pasado unas horas antes que llegase él.

-Maldición, mira que eres.

Aveces se preguntaba el porque él tenía que aguantar a ese pesado ¿por qué no su hermano? ¿eh?, que asco daban.

Aún recordaba cuando le había conocido... parecía que había sido hacía más de un siglo... pero ¿Qué decía? Sí que había sido hacía más de un siglo. Aveces olvidaba que ellos no eran como las personas normales, ellos no envejecían.

-Oye imbécil ¿Qué haces ahí sentado mirando el cielo?... ¿Es qué no piensas cocinar nada? ¿Quieres que me muera de hambre?... -pero antes de continuar, su compañero ya se había levantado de la silla y se había dirigido hacia la cocina

-Calmado, Romano... ya te preparó algo de comer... ¿Qué quieres?

-Mientras no sea pescado... cualquier cosa...

-¿Cualquiera?... ah vale~ pues comete unas piedras del suelo y listo.

Comenzó a reír mientras esquivaba las cosas que le tiraba el menor. "¿Quieres piedras? ¡Yo sí que te daré piedras para cenar sino haces la comida rápido!", no le hizo caso, le resultaba más divertido verle rabiar como cuando era pequeño. Pero mientras recordaba sus "momentos felices" con el mayor de los italianos no noto que este le había tirado una botella y no fue capaz de reaccionar a tiempo.

-¿E-E-España?... oye... España... ¿Estás bien?

Se acercó a él y tuvo que agacharse porque el español yacía en el suelo medio delirando. Que bien que se la pasaba con él cuando era pequeño... oh si, que bien~

Luego de eso, no supo cuanto tiempo paso, pero de seguro había sido bastante. De repente sintió algo húmedo sobre su rostro... le costo, pero abrió los ojos para encontrarse al mayor de los italianos con los ojos empapados en lágrimas.

-¿Romano? ¿Estás bien? ¿Estás llorando? ¿Quién eres tú, dónde está mi pequeño, Romano? Él nunca llora...

-¡Muy gracioso! ¡Eres un imbécil, España... no hay quien te aguante! -decía mientras intentaba disimular las lágrimas

-No importa cuánto tiempo pase... tú siempre serás igual, Romano... –dijo con una sonrisa que le saco más de un color al italiano

-Y espero serlo... además... ¿¡Cuando se supone que piensas prepararme algo de comer!?

-Ya voy~

Mientras se dirigía rumbo a la cocina observo por la ventana que ya no estaba lloviendo tan fuerte como hacía unos momentos. Le salió una gran sonrisa, prefería los días soleados. Aveces sentía que la lluvia eran las lágrimas del cielo.

Se dio la vuelta para notar que su compañero estaba con cara de fastidio mirando la ventana. Decidió acercársele y con una de sus manos cogió la del italiano y tiro su cuerpo hacia el suyo. Por su parte, el menor al sentirse tan cerca del ex -imperio se sonrojo un poco.

- Para poder ver el arcoíris... primero debes soportar la lluvia (1) -en ese momento el italiano se soltó del agarre

-O a ti en todo caso…

El español sonrió, su pequeño Italiano siempre tendría el mismo carácter pero eso a él le daba igual. De la nada se le vino una idea, sabía que su compañero no tenía mucha hambre sino que lo decía para fastidiarlo así que daría igual lo que ahora iba a hacer. Lo acercó a él rodeándole la cintura con sus brazos, pero dejando cierta distancia, acercó bastante su rostro y con una sonrisa divertida y a la vez picara le dijo con el tono más sensual que tenía

- Confesé a una gotita lo mucho que te quiero. Ella no supo guardar el secreto y ahora toda la lluvia susurra que ¡Te Quiero! (2)

El italiano se sonrojo y bajo la mirada mientras cogía aire y una pequeña sonrisa se le asomaba en los labios. Levantó su rostro y junto sus labios con un corto beso. Esta vez él que se había sonrojado más de la cuenta era el español, pero este supo disimularlo más cogiendo su mano y acercándose aún más a él abrazándole. De seguro sería una noche muy larga, aunque no le importaba lo más mínimo, ya que estaría con la persona que tanto quería.

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1- Esa frase no es mía, la encontré en una página y aunque el/la autor/a sea anónimo, le doy las gracias por subir tan maravillosa frase ^^

2- Esta tampoco es mía y el/la autor/a es anónimo/a, así que a él/ella también le doy las gracias

Bueno, espero que les haya gustado... por cualquier duda, sugerencia, tomates... lo que se les de la gana... me lo dicen ^^ y muchas gracias por leer!!