Buenas! perdon por no actualizar! es que estaba de vacaciones, y este capitulo lo hice en el autobus muriendome de frio jaja, aunque en Barcelona (que es donde estuve) fue muy bonito, pero igual... me mori de frio jaja, ahora con el capi: no me gusto! lo odio! en mi cabeza se veia mas bonito... jo~. Los proximos capitulos son: #16 Insecto y #18 Escalera... creo que deberia decir un dia y todo ya si decidir hacer un capitulo por semana pero eso me aburre jaja

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Disclaimer: Hetalia sigue sin pertenecerme... sino que es obra de Himaruya Hidekazu. Creo que ya lo saben.

Título: Más vale tarde que nunca ¿no?

Resumen: Lovino decide hacerle una broma al español que terminará en todo lo contrario

Advertencias: Tonteria? nose... no em gusta este capitulo u_u, ligero PrusiaHungria...

Tema: #17 Pimienta

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-Maldito español de los cojones ¿es qué no sabe hacer nada por el mismo o qué?... que asco… y ahora además me manda a hacer la comida… ¿cómo se atreve? Ya se enterará

Pensaba el italiano mientras se dirigía a la cocina a la vez que se ponía un delantal para no mancharse. Ese día no había sido como siempre. Antonio se había levantado más temprano de lo normal y se había dedicado a hablar por teléfono casi toda la mañana, no más bien, toda la mañana, y ni siquiera le hizo el desayuno a Lovino, este sorprendido por la acción se enfado y empezó a maldecirlo. Y, para enfadar más al chico, el español le dijo que hiciese la comida que él estaba ocupado.

-Sera… ahora no le prepararé nada… pero ya tengo puesto el delantal así que… -recorrió la cocina con la mirada- ¿qué hago de comer?

No es que se le diese mal la comida, es sólo que estaba acostumbrado a que el mayor se la hiciese, por lo que no se le ocurría nada. Hasta que su vista su cruzo con algo que le hizo sonreír.

Al final, luego de varias excusas, el ex-imperio había logrado colgar, le estresaba hablar tantas horas. Comenzó a caminar hacia la cocina, por si tenía suerte y el italiano había hecho algo, y al entrar se quedó completamente paralizado. Ver a su italiano con delantal y sirviéndole la comida había sido uno de sus grandes sueños, sólo que nunca se imaginaría que pasaría.

Se dio la vuelta, salió y volvió a entrar ante la mirada confusa del menor. Sí, definitivamente no era una ilusión.

-¿L-Lovino…?

-¿Qué?

-N-no… no es nada…

-O-Oye… no es que me moleste pero… ¿desde cuándo me llamas por mi nombre completo? –preguntaba mientras se sentaba en la mesa

-Es que siempre te quejas –decía imitando a su compañero- y dices que no te gusta que te llame así, por lo que he decido decirte Lovino… o si quieres Romano…

-¡No! –grito y luego se tapo la boca dándose cuenta de su error- olvídalo…

-Vale~ ¿y cómo se llama esto? Es que me resulta familiar…

-Se llama Fajita (1)… y ahora cómelo…

El español miro extrañado al pequeño, ese día estaba muy extraño. Primero obligarle a cocinar y luego verlo con un delantal y ¡haciéndole caso! Era demasiado bueno… demasiado…

Aún así, el mayor decidió probar pero antes de meterse la comida a la boca, señalo hacia la cocina, que aún seguía yendo ya que el italiano había olvidado apagarla. Este al darse cuenta, se levantó de la mesa, la apagó y luego volvió a sentarse, observando como el ex-imperio se llevaba un bocado a la boca.

También observó como este escupía, literalmente, la comida y cogía un vaso de agua rápidamente y se tomaba todo su líquido, cuando este ya no tenía más, cogió la botella, que había en la mesa, y se la bebía, aunque la mitad del contenido se le cayó a la ropa. Todo esto era visto, con bastante gracia, por el italiano que se sentía orgulloso de haberle puesto tanta pimienta y ese "poco" de chimichurri que se había encontrado, debería de agradecerle a México por ese regalo.

Siguió observando como el otro seguía tirándose lo poco de agua que quedaba y luego se desmayaba y caía al suelo. Al principio se quedo en la misma posición del principio, pero al ver que el español no se levantaba, comenzó a preocuparse. Se acercó hasta donde estaba el mayor y lo vio acostado en el suelo con las mejillas rojas y respirando dificultosamente.

-¿A-An… to… nio…? O-oye… no… no… es… pa-para… tanto… -decía nervioso el italiano mientras sacudía al español que no se movía - ¿Q-qué… ha-ha-hago… ahora…?

El pequeño comenzaba a desesperarse, por lo que optó por coger al español y llevarlo hasta el sillón más cercano. Lo acostó en el mientras pensaba en la tontería que acababa de hacer.

No dejaba de comerse la cabeza, sabía que le había puesto un poco… bueno… demasiada… pimienta y chimichurri, pero era un país no un humano ¿¡Entonces cómo podía estar así! Aunque también era verdad que ellos también podían sufrir enfermedades y cosas por el estilo, pero no igual que los humanos… entonces… no había nada que explicase el comportamiento del mayor.

Mientras el pequeño seguía buscándole el por qué a la situación. El español, que seguía acostado, pensaba si estaba bien lo que estaba haciendo. Era verdad que el otro había intentado que comiese una comida muy pero que muy picante pero…

-… Debo admitir que gracias al estadounidense y sus películas he aprendido a actuar bastante bien… aunque el inglés no se queda atrás… -pensaba el ibérico mientras oía al pequeño caminar por todo el salón- … pero es su culpa… fue él quien casi me mata… sino hubiese sido porque México me contó como reconocer cuando te pasas de picante, creo que no lo habría contado…

-¿A-Antonio… estas… bien? –preguntaba preocupado mientras se acercaba hasta el sillón y se sentaba en el suelo a su lado

No podía dejar de mirarlo, esta vez sí que se había pasado y bastante. Ya le pediría perdón luego, no mentira, a quien iba a engañar, él nunca pedía perdón y menos a ese bastardo. Seguía caminando de un lado a otro… ¿qué debería hacer? No podía llamar a un médico ¿qué le iba a decir? "oiga es que estaba enfadado con él y quería darle una lección y le puse casi todo el pote de pimienta pero no se preocupe, también le metí chimichurri y del bien picante…" no, definitivamente no podía llamar a un médico, pero tampoco podía quedarse ahí sin hacer nada.

-Ya basta, Lovino Vargas, es su culpa por obligarme a hacerle la comida… ¡y no pienso ayudarle!

No habían pasado ni cinco minutos, que el italiano había llamado al mexicano para preguntarle una manera de curar al español.

Este mientras tanto, se cuestionaba el porqué estaba haciendo todo eso, sabía que el menor estaba enfadado pero no entendía porque, sí lo único que le había pedido era que le preparase la comida.

Suspiró, había veces que no lograba entender las actitudes del pequeño. Habían convivido juntos durante años, pero aún así, no llegaba a comprenderlo aunque quisiese. Volvió a suspirar.

-Y si… esa es su forma de decirme que no quiere estar conmigo… -abrió los ojos y miró hacia un costado– capaz que todo este tiempo estaba diciéndome que me apartase de su lado y yo por puro egoísmo no lo hice…

Se sentó en el sillón y de repente oyó como el italiano gritaba un "¿¡qué! ¡Vale, ya lo busco!" y se oía el ruido de la puerta abriéndose y acto seguido, otro golpe que indicaba que se había vuelto a cerrar.

El español intrigado por el comportamiento del menor, optó por ir hasta el lugar donde anteriormente se encontraba el pequeño, al llegar miró el teléfono, ya que el otro parecía que estaba hablando a través de el. Observó la última llamada y se quedo atónito

-¿México? ¿Por qué Lovi ha llamado a México?

Se quedó un buen rato intentando comprender a que se debía la llamada, si hubiese llamado a un médico lo entendería ¿pero al mexicano? Esto se le hacía muy raro, demasiado. Primero le cocinaba, luego casi lo mata y ahora estaba hablando con México, no, definitivamente, hoy no debía ser su día de la suerte.

Entonces un ruido en la puerta hizo que volviese en sí. Oyó como la abrían y rápidamente corrió hasta la sala donde supuestamente estaba dormido y se acostó en el sillón otra vez.

Y en ese momento recordó que se había dejado el lector de llamadas encendido

-¡Joder! Me olvide…

Y se dio cuenta de su gran error y se cubrió la boca, pero eso no impidió que el italiano le oyese y apareciese en la sala con cara de pocos amigos.

-¿Qué te has olvidado, bastardo? ¡¿Te das cuenta de que me has hecho correr hasta el puñetero supermercado para comprar limón (2) para ver si así te recuperabas porque me lo dijo México, y tú maldito bastardo sólo estabas actuando?

-No entiendo porque te enfadas, Lovino ¡Debería ser yo el enfadado! ¡Casi me matas!

-¡El único que aquí puede gritar soy yo!

-¡Lovino Vargas, vuélveme a levantar la voz y…! –pero antes de terminar, el recién nombrado le interrumpió

-¿Y qué? ¿qué me harás, eh?

-Va, ya paso de discutir contigo… no llegaré a ningún sitio –se rendía el ibérico

-Como quieras… maldito bastardo, ojala te hubieses muerto… pero ¿cómo sabías lo de la comida y como hiciste para que no te afectase? Recuerdo haber puesto mucha pero que mucha pimienta y chimichurri…

-¿Te tengo que recordar quién descubrió América? –sonreía orgulloso de sí mismo- Ellos son mis pequeños –en ese momento, el italiano puso una mueca de asco, odiaba que el otro hablase de "sus niños", pero la cambió para aparentar indiferencia-por lo tanto sé y conozco sus comidas y como reconocerlas tan solo por el olor… por eso supo el exceso que le habías puesto, además estabas muy feliz por lo que no era buena señal…

-O sea que prefieres al Lovino que siempre protesta, que nunca esta de acuerdo contigo, que te insulta, te golpea…

-Lovi no quise decir eso… lo siento… bueno siguiendo, descubrí tu plan para envenenarme, entonces cuando te diste la vuelta porque te habías olvidado no se que, yo aproveche para cambiar mi plato, el mío lo escondí debajo de la mesa y me serví rápidamente otro, ya que tu aún no te habías servido, por lo que supuse que sólo el mío estaba super condimentado.

Sentenció el español, a lo que el italiano se quedó con la boca abierta, no sólo le había engañado a él haciéndole pensar que si lo había comido, sino que hasta había descubierto que sólo su plato era el que estaba excesivamente condimentado, no podía creerlo ¿Cuándo habían cambiado al ex-imperio por una persona tan inteligente?

-La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde (3)

-Eso debería de decirlo yo ¡Idiota!

-Eres tú quien fue engañado pequeño Lovi~

-¡A partir de ahora no volveré a prepararte la maldita comida! Das asco…

Decía mientras salía de la habitación aliviado, pensaba que le había pasado algo malo, y no podría perdonarse si el culpable había sido el mismo

-Joder, Lovino ¿por qué eres tan tsundere? Sólo tienes que ir y decirle lo muy preocupado que estabas por él y que te hubieses muerto si le hubiese pasado algo y más si tu eres el culpable –se recriminaba a si mismo- si le dijese eso… ¿cambiaría algo?

El menor empezó una guerra interna sobre lo que debía hacer, mientras era observado por el mayor que se había acercado hasta él para pedirle perdón y ahora lo único que hacía era reírse a causa de las diferentes caras de Lovino. Hasta que el otro se dio cuenta y su rostro se tiño de un ligero color carmesí.

-¿Q-qué haces a-aquí? –intentaba decir enfadado sin mucho éxito

-Esta es mi casa, cariño.

-A-a-ah… es verdad…

-Lo siento, Lovi, no quería preocuparte

-¡No estaba preocupado!

-Vale~ ¿gracias por no preocuparte por mí?

-De nada…

Se hizo un incómodo silencio para el menor, odiaba no poder demostrar sus sentimientos como hacía el español. Aunque no era su culpa, es que el otro era demasiado abierto, en Italia la gente no era así, no señor, la gente era más cerrada, más desconfiada. ¿A quién quería engañar? Era él el tsundere, no el resto de italianos, no el resto del mundo, bueno no, mentira, el inglés era casi tanto como él. Decidió dejar de discutir consigo mismo porque no llegarían a ningún acuerdo y no podían pegarse entre ellos.

-A-A-Antonio… oye… mmm… -el nombrado lo miro- eres un imbécil

Se odio a si mismo por la burrada que acababa de soltar, el español sólo le sonrió, ya estaba acostumbrado, y luego se fue del lugar. Lovino ya no pudo aguantar más y salió tras él, cuando lo tuvo lo suficientemente cerca le cogió del brazo y le dijo algo que cualquiera quisiera oir del mayor de los Italia pero que nadie se imagino alguna vez eso

-Lo siento… y no pienses que te lo volveré a decir ¿entendido?

El mayor lo rodeó con sus brazos y le dio un beso en la frente, lo que hizo que el italiano se sonrojase más con el contacto. Luego los interrumpió el sonido del teléfono, por lo que el español le dio un beso en los labios y se fue a contestar el aparato. A su vez, el italiano se había quedado embobado mirando la puerta por la que el mayor acababa de pasar. Al darse cuenta, se recriminó mentalmente, y se dirigió a la cocina, definitivamente debía de hacerle otra comida y esta vez una de las buenas que tanto le gustaban al ibérico.

El español observó quien le estaba llamando y dio una sonrisa mientras cogía el teléfono

-Funcionó, ahora esta en la cocina haciéndome la comida –decía feliz

-Les dije que no fallaría, es que soy genial, Toni deberías estar feliz de tener un amigo como yo, algún día serás tan genial como yo, te lo asegura el gran Gilbert

-Ya está bien, Gilbo, que parte del plan fue mío también –protestaba el francés

-Bueno… -interrumpía el español- México también nos ayudó mucho y eso que no sabía nada del plan…

-Sí, es que el gran Prusia con su super poder de leer mentes le envió un mensaje mental diciéndole que debía hacer.

-Gilbert deja de decir tontería, Mon dieu! (4) Mira que eres~

-Soy genial, lo sé.

-Bueno ya, que sino Lovi sospechará un poco…

-No me puedo creer que funcionase, o sea hay que agradecerle a Hungría por la ayuda, yo puedo ir personalmente~

-Olvídalo Francis, no dejaré que te acerques a Elizaveta ¿entendiste?

-Huy, Gilbo se nos pone celoso~ -decía divertido el amante de los tomates

-¡No estoy celoso!

-Sí claro, y Francis es virgen –se empezaron a reír los tres- pero de en serio, sabía que si yo le obligaba a hacer la comida, él se enfadaría y le haría algo, si me pasaba algo comiéndola, él se preocuparía por mí, y cuando yo me recuperase… él me haría la comida ¡Dios, tengo que regalarle algo a Hungría! O… Gilbo, dale algo de nuestra parte~

-Olvídalo, yo a Elizaveta no me acercó…

-Y entonces ¿si tanto la "odias" por qué la llamas por su nombre, eh, gran Gilbert?

-Bloody Bastard! (5) Ahora les dejaré sin mi maravillosa presencia, y se arrepentirán –se escuchó un bufido y luego a alguien caminando enfadado alejándose

-Jaja, se ha enfadado, bueno, Francis creo que mi Lovi ya tendrá dentro de un rato la comida, asi que me voy. Ah, por cierto, dile a Gilbert: Hungría es muy mona cuando se pone el bikini rosa ¿verdad? –se escuchó una risa desde el otro lado y luego un saludo. Cortó el teléfono y se fue hasta la cocina haciendo como si no supiese nada -¿Qué haces, Lovi?

-La comida… y cómo protestes o digas algo, te quedas sin tus zonas vitales ¿entendido' –él otro asintió con una sonrisa (6)

El español se quedó observando cómo su pequeño le preparaba la comida, se sentía tan feliz viendo que hacía algo por él, bueno más bien lo hacía porque se sentía culpable por lo que había hecho antes y quería sacarse ese cargo de conciencia, pero el caso era que le estaba cocinando ¡Y para él!

Suspiró mientras pensaba "Más vale tarde que nunca ¿no?" (7), y sonreía por lo adorable que era su pequeño.

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1_Fajita: es una comida mexicano, es como el burrito. Es que a mi madre se le ha dado por reemplazar nuestra comida argentina e italiana por comida mexicana, asi que me venia muy bien para este capítulo~

2_ Limón: mi madre me contó porque ella fue a México de visita, que cuando comes demasiado picante no debes beber agua porque te da más sed, lo que debes hacer es hecharte unas gotas de limón en la boca.

3_La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde : esta frase pertenece a Miguel de Cervantes Saavedra

4_ Mon dieu!: ¡Dios mío! en francés

5_Bloody Bastard!: ¡Malditos bastardos! en alemán

6_No tiene nada que ver pero es que estaba escuchando el MKC de España y justo iba por la parte donde decía: Hai Hai, Doitsu, sonrisa~ xD. Eso es lo que pasa cuando uno esta viajando en el autobús mientras escribe en el portatil jaja.

7_ Más vale tarde que nunca ¿no?: Esta frase es muy conocida pero su autor es anónimo.

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Este capítulo me ha quedado largo~. Ahora respondere a los reviews:

-MomokoBoom: Jaja, es que las peleas siempre son las mejores, y mas cuando viene la reconciliacion~ no te preocupes que ya no falta tanto para que llegue, nose muy bien en que capítulo será, pero aparecera. Y si, Lovi-love es tan mono~ jaja

-Moonplata: Jaja muchas gracias! me alegra muchisimo que te guste como escribo, y no te preocupes que aun me quedan 16 drabbles para terminar ^^, espero que este te guste :D

Habria más pero la gente ultimamente lee y no me dice los errores. Me hace muy feliz que mucha gente me ponga su historia en favoritos, porque supongo o que les gusta o que simplemente la ponen por poner jaja. Aun asi me gustaria recibir criticas, tomates, sugerencias, preguntas... o lo que sea, porque si solo me la ponen en favoritos nose si hubo algún error, pero supongo que les gustará jaja. Bueno nos vemos en el siguiente capítulo :D.