Soul's Scars
Summary: Wanda y Melanie han sido separadas, Wanda ya tiene un nuevo cuerpo, pero ¿Podrá Wanda separar los sentimientos de su nuevo cuerpo con el anterior cuerpo que pertenecía a Melanie?
Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, pero la historia es completamente de mi creación por lo que queda prohibida la copia parcial o total del texto, además de cualquier tipo de adaptación. También queda prohibida cualquier publicación en otra página que no sea fanfiction sin mi autorización previa.
Capítulo II.
Primera Misión.
No tienes que ser un ángel para que pueda ver tus alas.
No necesitas ser una viajera para saber que eres un alma
No necesito conocerte más para decir:
Te quiero amiga.
Fanfiction dedicado a: lizzy_liz.
Cuando ya estaba todo listo, Ian comenzó a dudar y no lo culpaba, esta vez teníamos mucho que hacer, además de provisiones para comer teníamos que ir a buscar provisiones para el Doc, Criotanques y de paso uno que otro rehén para liberar, todo eso en un par de semanas. Ian había decidido que yo no debería ir, pero Jared se interpuso diciendo lo necesaria que era, fue entonces cuando Ian lo enfrentó.
—Claro, nuevamente sacrifiquen a Wanda ¿Por qué no dejas que Melanie vaya también? Ella quiere ir —gruñó Ian.
Jared lo miró furioso.
—Lo digo por el bien de todos, si no va Wanda no conseguiremos ni la mitad de las cosas —regañó.
—Ian tiene razón —interrumpió Mel —, si Wanda va, yo tengo el mismo derecho de ir, así que apúntenme.
—Perfecto —intervino Jeb —, irá Jared, Ian, Wanda, Melanie y Jamie.
—¡Jamie no! —dijimos Mel y yo al mismo tiempo.
—Ya estoy grande para ir con ustedes, además Kyle no puede ir porque se tiene que quedar con Sol y es mejor que vaya yo, así podremos levantar menos sospechas al ver que todos son adultos —intentó justificarse, pero nadie le creyó excepto Jeb.
—Está decidido, irán ustedes —dijo Jeb sin más.
Esa tarde Melanie y yo estuvimos lavando ropa en silencio. Era extraño para ambas, pero nos hacía felices poder disfrutar cada una de su vida, aunque muchas veces era incomodo estar ante Ian o ante Jared, sabía que para Melanie los recuerdos de Ian no eran muy agradables, así como mis recuerdos de Jared eran demasiado agradables hasta para mi gusto.
—¿Qué tal estás con Ian? —dijo Mel para romper el silencio.
—Bien, él es muy tierno y cuidadoso —sonreí.
—¿No te has sentido incomoda con él? —añadió.
—¿Incomoda? ¿Por qué habría de sentirme incomoda?
—No lo sé, quizá por lo que aún sientes por Jared —dijo casi en un susurro.
¿Por qué todo el mundo insiste en ese tema? Parecía que mi karma sería ese. Si, es cierto, aún siento cosas por Jared, pero son recuerdos, sólo recuerdos, ya no hay nada más que eso en mí, por lo menos mientras Jared no esté presente.
—Sentía lo que tú sentías por él porque tu cuerpo lo imponía, ahora, si, lo quiero cómo un recuerdo. Estoy enamorada de Ian y siento lo que tú sientes por Jared, pero no por él sino por Ian, esos son mis sentimientos y de nadie más —sonreí.
—No quería que te molestaras —añadió Mel mientras fregaba la ropa.
—No me molesta, Mel, es sólo que ya no quiero darle más vueltas al asunto —sonreí.
Al parecer fue suficiente respuesta para mi amiga, sabía que ella comprendería la situación mejor que nadie, a pesar que a ella le afectaba más que a nadie también.
Cuando llegó el día de la misión, Jeb volvió a insistir que tuviésemos mucho cuidado, al parecer mi nuevo cuerpo demandaba aún más consejos de cómo cuidarse, algo que a Mel le causaba gracia, sabía que me podía cuidar bien sola, aunque muchas veces, como alma, me faltara decisión para ciertas cosas… según ella.
Ian estuvo todo el tiempo a mi lado, nos turnábamos para conducir, otras para descansar. Cuando llegamos al hotel, era la parte de mi trabajo. Me presentaba siempre con un nombre distinto, siempre al caer la noche y luego nos íbamos a la primera hora de la madrugada.
En nuestra primera parada aprovechamos de conseguir alimentos, ahora todo era más fácil ya que no había que robarlos, era cosa que yo los pidiera. En un tiempo más Sol estaría con nosotros en esto y sería aún más fácil.
—Wanda —dijo Jamie antes de irnos a dormir.
—¿Qué pasa? —sonreí al tener que observarlo hacia arriba, algo que aún era extraño.
—¿Puedo dormir con ustedes? Jared y Melanie me dejaron fuera —susurró avergonzado.
Ian me miró resignado admitiendo que no había otra opción, pero sabía que él jamás dejaría a Jamie fuera con el peligro que corría y porque no había motivos para hacerlo. Ian era un alma dulce, una persona tierna y amorosa, pero era fuerte y protector, me hacía sentir segura.
—Vente, pequeño —sonreí.
—¿Pequeño? Wanda soy más alto que tú —me regañó.
—Ya, pero yo tengo más edad —sonreí.
—Mentira, tienes un año —rió.
—Soy un terrible pedófilo —se rió Ian y Jamie.
—¡No es así! ¡Soy mayor que todos ustedes! —me crucé de brazos sintiéndome inofensiva ante esas risas.
—Eres una pedófila, te gustan los hombres menores ¡Qué atroz! —rió Jamie.
—Ya basta, váyanse a dormir —reclamé.
Salí al balcón que tenía la habitación y dejé a Ian y a Jamie en la habitación. Aún me parecía extraño vivir aquí, era hermoso, ver en colores, tener estos sentimientos tan fuertes que seguro dejan marcadas a cualquier alma. No podía pensar en estar en otro mundo que no fuese este. ¿Cómo sería volver a otro? No, no podía ni siquiera pensarlo. Jamás dejaría a Ian aquí, ni a Jamie. Nunca creí que podría llegar a amar así, mucho menos a alguien que no es de mi especie, pero una vez más la vida me sorprende.
—¿Qué piensas? —Ian me susurró al oído mientras me abrazada por la espalda.
—En lo mucho que te quiero como para pensar que no hay otro mundo más hermoso que este —sonreí.
—Agradezco que las almas no puedan mentir —se rió en mi oído y el cosquilleo de su hálito hizo que estremeciera en sus brazos.
Me volteé para quedar frente a frente con él.
—A ti jamás te mentiría —susurré.
—Ya, no me queda más que creerle, señorita —susurró en mi oído haciéndome estremecer.
—Vale—dije fingiendo estar molesta.
Ian me tomó en sus brazos, ya sabía que venía ahora. Un mareo repentino de emociones conjugadas, sentimientos revueltos y sensaciones que sólo Ian provocaba en este cuerpo que ahora era mío al completo. Sus manos en mis pequeñas caderas, sus labios sobre los míos y una lluvia de emociones explotando en mi interior, unas contra otras, me hacían sentir débil en sus brazos, como si no fuese capaz de soportar tanto dentro de mí. Sus labios juguetearon con los míos en una danza ya conocida, sus manos acariciaron mi espalda dejando cada zona de ella al borde de la explosión, cada una de mis células parecía exigir a Ian, este cuerpo era completamente dominado por las hormonas, no existía algún freno que pudiese detenerme. Subí mis manos por su espalda, sus fuertes músculos parecían activos ante el tacto, su cabello suave se enredaba por mis manos, mientras que sus labios se adueñaba más profundamente de los míos, como si nuestros cuerpos no tuviesen límites, como si nuestros corazones se detuvieran a mitad de camino ante tanta adrenalina, ante tanta emoción.
Fue entonces cuando Jamie se aclaró la garganta. Entre el balcón y la habitación sólo había una gran ventana que tenía cortinas que con el viento se movían y con las luces se transparentaban.
—Si hubiese sabido que estaban con esas, me habría quedado puerta fuera —rió.
—¡Duérmete ya! —dijo entre risas Ian.
Sentí el calor de mis mejillas aumentar. Sin lugar a dudas estaba ruborizada.
—Lo siento —le susurré a Jamie, pero este no me escuchó, ya se había dormido.
Mi vida con Ian era fácil, era divertida y feliz, no podía quejarme de la elección de mis amigos, pero no podía negar que por más que dominase todo mi cuerpo había algún pequeño vestigio de lo que sentía por Jared, había algo en mí que se clavaba y punzaba con fuerza, pero intentaba olvidarlo, omitirlo y enterrarlo, así que cuando se trataba de una misión debía ser completamente objetiva y debía estar concentrada, nada podía fallar.
Esa mañana nos fuimos del hotel al alba, todo estaba renaciendo de nuevo y nosotros ya teníamos el lugar previsto, todo estaba dispuesto y ya el plan estaba trazado, era cosa de llevarlo a cabo.
—Cambien los criotanques mientras yo me encargo de vigilar a las almas, ante cualquier señal de peligro aborten la misión y váyanse sin mí —me encantaba decir esa frase melodramática, los chicos ya me conocía y se reían ante eso, pero Melanie permanecía seria.
—¿Hablas en serio? —dijo atragantada.
—Es sólo una broma —sonrió Ian —, aunque no pasará nada.
Me bajé del Jeep y caminé hacía las almas que estaban bastante distanciadas del lugar de descarga, pero aún así me serviría para obtener más información acerca de si había sospechas por las desapariciones de las almas que Ian, Jared y Melanie estaban dejando y cambiando por criotanques.
—Hola —sonreí con naturalidad —, soy water flower.
—Hola —dijo una de las almas —, yo soy Blue Sky y este es cold wind.
—Quería saber si por aquí cerca hay un hostal o algo así, llevo viajando bastante y ando un poco perdida —sonreí.
Blue Sky me sonrió amablemente, mientras que Cold wind no dejaba de mirar los alrededores.
—De seguro al pasar por aquí no te has percatado que un par de calles más allá —señaló el sur —, hay un hotel.
—¡oh! Estoy un poco distraída, me han dicho que debo cuidarme porque ha habido desapariciones en la zona.
—Si, últimamente han desaparecido varias almas sin saber que ha ocurrido, aún estudian las zonas de desaparición, pero no hay rastros de ellas —añadió Cold Wind.
—¡Qué terrible! —añadí —. ¿Qué podrá estar ocurriendo?
—Resistencia —respondió Blue Sky —, aún existe resistencia.
—Tú dices ¿Humanos? —dije sin quitar mi mirada de Cold wind quién miraba hacía todos lados.
—Es probable, es mejor que te cuides Water Flower —sonrió Blue Sky.
—Eso haré, gracias por las indicaciones —sonreí de vuelta.
—¿Quieres que te acompañe a la salida? —añadió Cold wind.
—Eso sería muy gentil de tu parte —dije sin realmente sentir que eso fuera demasiado adecuado, pero después de todo los chicos ya había terminado y podrían ayudarme a reducir a esta alma.
Caminamos cerca de doscientos metros hasta donde estaba el Jeep, Cold wind me hablaba de su trabajo aquí y de lo nuevo que había en criotanques, de vez en cuando hacía preguntas fingiendo interés. Una vez que llegamos al Jeep vi que Jared aún no se había ocultado, pero ya era tarde y Cold Wind ya lo había visto.
—¿Quién es tu acompañante? —dijo lo suficientemente lejos para no visualizarlo bien.
—Un amigo —sonreí sin decir más.
Jared estaba de espaldas ordenando un par de cosas, no sé por qué motivo no se había volteado a mirarnos, ¿Acaso no se daba cuenta que venían dos personas hablando? Cuando lo hizo Cold Wind estaba demasiado cerca para analizarlo.
—¿Quién eres? —dijo Cold Wind.
Jared no respondió lo suficientemente rápido y de inmediato Cold Wind se puso a la defensiva. En mis manos no tenía nada para adormecerlo, era tan pequeña que sin duda no podría contra él. Cold Wind sacó una especie de palo de seguridad, algo así como el que ocupan los policías y estaba dispuesto a defenderse. ¿Cómo se había dado cuenta que Jared era humano si ni siquiera había hablado? No podía ser por la cicatriz, después de todas las medicinas, la de él parecía lo suficientemente real para no saberlo a buenas y primeras.
—No te alteres Cold Wind, es sólo mi amigo Desert sun—sonreí.
Jared me miró incrédulo, se notaba en él algo extraño, su mirada parecía demasiado concentrada, poco natural, era obvio que Cold Wind había notado que era humano, su manera de mirar y su actitud lo habían delatado.
Cuando Cold Wind se decidió que hacer, Jared actuó rápidamente, sostuvo la mano de Cold Wind con fuerza evitando que ese enorme palo golpease su cabeza, mientras ambos forcejeaban, fui al Jeep, tomé el cloroformo, lo desparramé en un pañuelo y corrí hasta donde estaba Jared con Cold wind. Intenté ponerlo en su nariz, pero mi estatura era insuficiente, si no conseguía hacerlo pronto, sin duda conseguiría llamar la atención. Jared no podía ayudarme, él estaba forcejeando con Cold Wind y todo era mucho más difícil así si no dejaban de moverse. Le entregué a Jared el pañuelo, mientras que él intentaba forcejear, no sabía qué hacer, así que intenté forcejear con ese gran cuerpo que era difícil de derribar, caí dos o tres veces en el intento de sujetarlo, cuando Jared al fin logró adormecerlo, el cuerpo de Cold Wind cayó derrumbado sobre una de mis piernas.
—¿Estás bien? —dijo Jared posando su mano en mi espalda y sosteniéndome con cuidado.
—S-Si —me limité a responder ante su cercanía que me era extraña. No sabía si alegrarme por ella o comenzar a temblar. Era incomodo.
—Déjame ver esa rodilla —susurró.
—Es mejor que nos preocupemos de Cold Wind —dije intentando ponerme de pie, pero fallé rotundamente.
—Déjame ver esa rodilla, por favor —volvió a susurrar.
En ese instante sentí como los chicos se movían dentro del jeep, seguramente para salir y ver qué había ocurrido, no había demasiado tiempo y lo sabía pronto comenzarían a extrañar a Cold Wind y estaríamos en problemas.
—Debemos irnos ya —le dije a Jared.
Él me tomó de la cintura, amoldando su brazo a mi estrecha zona media, el calor de su piel traspasó mi ropa y la tensión era evidente. Si Ian sorprendía a Jared sosteniéndome de esta manera lo mataría, pero también tenía que reconocer que esta sensación era placentera, quizá ya no tanto como antes, como lo sentía Melanie, pero aún había algo. Me tomó con delicadeza y fuerza, una extraña combinación y me puso de pie junto a él.
—Deberás abrazarte de mí si quieres permanecer en pie —sonrió Jared.
—Puedo hacerlo apoyándome en el otro pie —añadí intentando separarme de esa cercanía tan peligrosa.
—Bájense si quieren desaparecer de aquí —dijo Jared a Jamie, Ian y Melanie que estaban escondidos.
Ian me miró reprobatoriamente al bajar, no sé por qué antes no lo había hecho antes, pero su mirada me lo decía todo, quizá había escuchado la conversación. ¿Qué diría Melanie? ¿Estaría molesta conmigo? ¡Yo no tenía culpa! Mi cuerpo se mandaba solo, o eso creía yo, pero ahora no sabía cómo explicar lo que sentía por Jared, pero sin duda Ian era mucho más importante que él, era para mí todo, la razón más importante por la que estoy aquí y ahora, eso era certero, jamás lo dudaría, Ian era todo para mí y estaba muy feliz de amarle así, pero por más que ese sentimiento fuerte inundara todas mis células, no podía negar que sentía algo por Jared, sería injusto para Ian mentirle, mentirme a mí y mentirle a Melanie, aún quedaba algo, no sabía cuan fuerte era ese algo que sentía por Jared, pero no lo podía negar y aunque desease controlar esa parte de mi que deseaba no haber salido del cuerpo de Melanie, había un poder extraño que me impedía hacerlo completamente. ¡Qué extrañas eras las emociones humanas! Jamás había sentido esto por nadie y ahora tenía una confusión emocional tan diversa a lo que alguna vez sentí en otro mundo.
No sabía qué hacer ni que pensar, sólo sabía que Ian era todo para mí y que Jared amenazaba demasiado mi felicidad, pero no pude pensar más porque los chicos tomaron rápidamente a Cold Wind y lo metieron en el Jeep, amordazado y con constantes dosis de Cloroformo. En un santiamén, Jared se adueñó del volante y le ordenó a Ian que se fuese atrás conmigo.
—Si no fuese por tu culpa, maldito imbécil, Wanda no estaría así —dijo Ian al ver mi pierna rasmillada y un par de moretones que pronto saldrían no ayudarían a realizar las paces.
—No fue nada, Ian, en serio —dije al ver la magulladura.
—Esta bastante feo —añadió Melanie.
—¡Lo que me faltaba! Se ve así porque este cuerpo es frágil, pero yo no lo soy —dije convencida.
—Sabes que eres frágil, con ese cuerpo o sin él —chilló Melanie escondida junto a mí.
—Dejen a Wanda en paz —añadió Jamie.
—¡Es culpa de este idiota! —chillaba Ian descontrolado.
—¡Ya basta! Estoy bien, ahora Jared aparca cerca de un hospital para ir a curarme, no tardaré nada —dije interrumpiendo las disputas, por el momento.
—Te acompaño —dijo Ian decidido.
—No, sólo conseguiríamos más problemas, quédate con Cold Wind y cuida que no se despierte —le pedí mientras le besaba tiernamente.
—Te acompañaré yo —dijo Jared.
Me di cuenta como Melanie se tensaba a mi lado ante la idea de pensar que Jared me acompañaría.
—No, iré sola —sentencié.
Esto ya era lo suficientemente incomodo como para agrandarlo aún más. Jared condescendiente conmigo, Ian histérico y molesto con Jared, Melanie celosa de mí, confundida y molesta con su novio y el pobre de Jamie que no entendía nada. Menos me entendía a mí y a mis estúpidos sentimientos.
Hola mis queridas trece lectoras ¿Numero prometedor?
Me alegra que les haya gustado este fic.
¡No me maten!
Sobre todo tu lizzy, no me mates, ya sabes que me gusta la tensión y ya sabes que de verdad nuestra Wanda está medio ni que confundida y ambas sabemos
que Ian es un amor, ¿Ya? pero no olvidemos que los fics nos dejan la mente volando y la mía vuela mucho.
Las quiero mis niñas espero ansiosas sus reviews :D
Besitos y cariños
Manne Van Necker.
