Antes de comenzar este capítulo quisiera ofrecer un sincera disculpa a todos mis lectores por el gran retraso en la actualización, así que para no aburrirlos con una disculpa muy larga o una excusa que podría ser o no cierta mejor iniciemos con el capitulo…
Capitulo 6: Paz Interior
Los cinco bajaban por las escaleras a toda velocidad, siempre estaban preparados para cualquier emergencia, bandidos, piratas, rufianes que venían a alterar la paz en el Valle, ellos siempre estaban listos para enfrentarlos. Zheng el ganso mensajero les informo que el Valle estaba bajo ataque pero debido a las prisas y al caos en la aldea no estaba seguro de que era la amenaza
"No debiste venir Grulla"-dijo Tigresa seriamente-"No estás en condiciones de una pelea"
"No dijiste lo mismo en Gongmen"-respondió con sarcasmo
"Aquella vez teníamos un plan"-replico-"Ahora no se a que nos enfrentaremos"
"Sea lo que sea podemos manejarlo"- añadió Mantis
Al llegar al final de las escaleras…
La prioridad era ayudar a los aldeanos, Tigresa les ordeno a sus compañeros que primero mantuvieran el orden entre la gente, dispersos por la aldea evacuaban a los aldeanos lo más lejos posible del peligro…
"Maestra Tigresa"-grito alguien detrás de ella
"Señor Ping"-contesto conociendo al propietario de la voz-"…este no es un lugar seguro por favor vaya hacia el palacio"
"¿Dónde está mi Po?"-la voz del señor Ping sonaba preocupada
Ella sabía que Po se encontraba aun en la Gruta del Dragón, a donde ella quería ir de no ser por todo el caos que este ataque sorpresa al Valle había ocasionado.
"El está bien… por favor retírese…"
"Pero…"
"Señor Ping le suplico que suba al palacio ahí estará a salvo, le aseguro que Po estará ahí también"-mintió pero debía alejar al padre de Po del peligro
El señor Ping corrió junto a los demás aldeanos rumbo al palacio de Jade intentando ponerse a salvo…
¡Kaboom!
Una fuerte explosión se escucho a lo lejos, los cinco dejaron todo lo que estaban haciendo, esa explosión se les hizo muy familiar. Después de evacuar a la última persona hacia el palacio Tigresa reunió a los furiosos, todos tenían la misma mirada de asombro y preocupación, la última vez que escucharon una explosión así… fue… en Gongmen…
Mientras…
Po se apresuro a llegar a la aldea pero era un camino muy largo desde la Gruta del Dragón hasta la aldea solo deseaba poder llegar a tiempo y ayudar a los otros ya que por alguna extraña razón tenía un muy mal presentimiento como si algo malo estuviera a punto de pasar, pero lo más importante que Tigresa se encontrara bien, tenía que hablar con ella decirle lo que no pudo hacer en su momento, lo que significaba para ella…
De regreso al Valle de la Paz…
Los furiosos se dirigieron al lugar donde se escucho la explosión, varios edificios se encontraban en ruinas, los recuerdos de Gongmen y los cañones de Shen pasaron frente a sus ojos, pero se suponía que todos los cañones habían sido destruidos, fue entonces que los vieron, aparecieron tras una gran nube de humo, eran aquellos dos gorilas guardaespaldas del pavorreal…
"Son ellos"-susurro Grulla-"Los gorilas"
"Me preguntaba donde se habían metido después de la caída de Shen"-añadió Mantis-"No creí que volveríamos a verlos"
"Al fin aparecen Furiosos"-dijo uno de los gorilas mirándolos fijamente-"Los estábamos esperando"
"Sabíamos que vendrían si causábamos un gran alboroto en su aldea"-añadió el otro gorila-"Y les trajimos un regalito"-dio un paso hacia un lado revelando el "regalito". Uno de los cañones de Shen pero más pequeño pero por lo visto con el mismo poder destructivo
"¿Pero cómo?"-dijo Víbora con una expresión de temor-"Po destruyo los destruyo todos"
"Quedo uno"-respondió el primer gorila-"Esto es…"-encendió la mecha-"…por Lord Shen"
"¡Cuidado!"-grito Tigresa
Los furiosos reaccionaron pero ya era un poco tarde, el disparo se dirigía hacia ellos. Los furiosos esquivaron el disparo pero la gran explosión derrumbo un muro cercano cayendo sobre ellos…
Mantis, Grulla, Víbora y Mono yacían debajo de los escombros, algunos se movieron indicando la posibilidad de que seguían con vida. Víbora fue la primera en emerger, al parecer antes de impacto Grulla salto sobre de ella protegiéndola con su cuerpo recibiendo así el la peor parte…
"¿Grulla?"-susurro con un tono de preocupación moviendo el cuerpo de su amigo suavemente hacia un lado
"Cof… ¿es… estas… bi… bien?"-apenas podía pronunciar palabras, el vendaje en su ala se había abierto y varias de sus plumas tenían rastros de quemaduras
"No hables por favor todo estará bien"-miro a Mantis y Mono sus condiciones no eran diferentes a las de Grulla estaban vivos pero gravemente heridos. Movió su cuerpo permitiendo que Grulla se recostara sobre ella, removió su sombrero y limpio las cenizas de su rostro, Grulla reacciono con una sonrisa confundiendo el gesto con una caricia suave. El hubiese querido poder tocarla de igual forma pero no tenía fuerzas ni siquiera para levantar ni una de sus plumas…
"¡Víbora!"-grito Tigresa-"¿Están bien?"
"Estamos…"-trago saliva-"bien… pero…"-no pudo terminar la frase, ella no se encontraba tan mal pero no quería apartarse del lado de Grulla-"¿Cómo estas tu?"
"Bien…"-al parecer Tigresa logro cubrirse antes de la explosión y no recibió tanto daño como los otros-"…escúchame"-grito-"Quédate con ellos… si puedes sácalos de aquí"
"¿Qué harás tu?"-pregunto con un tono de preocupación
Sinceramente Tigresa no tenía un plan, siempre tenía uno pero esta situación se salía de su control, había visto el poder destructivo de las armas de Shen, tuvieron suerte de salir con vida en aquellas ocasiones pero esta vez por primera vez tenía sus dudas…
"No te preocupes… los distraeré"
Víbora dudo un momento pero si volvían a disparar en la misma dirección sería el fin de todos, no tenia mas opción debía hacer lo que le había pedido…
Tigresa salió de su escondite llamando la atención de los gorilas quienes preparaban el cañón con un nuevo disparo, llenándolo con uno de los grandes barriles de pólvora que traían consigo.
Alejándose lo más que pudo de donde se encontraban sus compañeros, siendo seguida por los gorilas, cuando se sintió lo suficientemente lejos se detuvo encarándolos con un expresión seria y amenazadora…
"Tu serás la primera"-dijo uno de ellos cargando una bala, apuntando directo hacia ella y encendiendo la mecha…
Tigresa respiro hondo, dibujo con su pierna derecha un medio circulo en el piso, mientras movía sus brazos dibujando pequeños círculos en el aire, estaba lista para comprobar si había logrado comprender lo que Po le había enseñado…
El cañón disparo con un fuerte boom, la bala se dirigía hacia Tigresa con un velocidad impresionante, imposible de esquivar a la distancia que se encontraba, ella esperaba en posición justo como Po le había enseñado pero por un segundo Tigresa dudo, todo a su alrededor se movía en cámara lenta, cerró los ojos esperando lo peor…
De la nada y en un segundo una figura apareció frente a ella, con gran habilidad desvió la bala sin problemas arrojándola lejos…
Tigresa abrió los ojos sintiendo que algo o alguien estaba frente a ella…
"¿Po?"- incrédula de que el panda hubiese llegado tan rápido y tan a tiempo
"Ese soy yo"-respondió con una gran sonrisa y su respectivo humor-"perdón por la tardanza pero debía saber si mi padre estaba bien"
Tigresa lo miro con una sonrisa, era cierto cada vez que había problemas en el Valle, lo primero que Po hacia era revisar que su padre se encontrara bien, se preocupaba mucho por él y eso era algo que ella admiraba del panda, su amor por su padre, hasta hace solo unos momentos hubiese sentido celos de la relación que tenia con su Po con el señor Ping pero ahora ella compartía esa misma sensación por Shifu…
"Lo encontré en el Palacio… gracias por cuidar de él"-sin dejar de ver a los gorilas
"Solo hacia lo que considere correcto"
"Aun así te lo agradezco… ahora déjamelos a mi"- dijo mientras se colocaba en posición de paz interior, mirándolos seriamente
Tigresa dudo un momento mirando a los dos gorilas con desconfianza, normalmente nunca huiría de una pelea pero en estos momentos Po era el único capaz de hacerles frente. Así que sin decir más se alejo, tenía que asegurarse de que sus amigos se encontraran bien…
Po los esperaba listo para desviar sus disparos pero los gorilas no eran tontos, habían visto lo que el panda era capaz de hacer, no se arriesgarían a que los eliminara con su propio tiro, no tenían otros planes. En lugar de apuntar el arma hacia el panda desviaron su trayectoria, apuntando hacia otra dirección…
Al principio Po no entendió el por qué el cambio de dirección luego como un click en su cabeza lo entendió, no le apuntaban a él si no a Tigresa, giro la cabeza para verla, ella se encontraba a unos metros del completamente de espaldas, distraída sin saber el peligro en el que se encontraba…
Miro de reojo a uno de los gorilas quien tenía una sonrisa maliciosa, se acerco a encender la mecha. Sin pensarlo dos veces Po corrió detrás de ella lo más rápido que sus piernas le permitieron, la bala se disparo cuando el panda solo estaba unos escasos metros de ella, sin embargo sabia que le era imposible salvarlos a ambos, así que hizo lo único que se le ocurrió en ese momento…
El agudo oído de Tigresa la alerto del peligro pero ya era tarde, solo pudo ver la bala a escasos metros sobre ella, sus instintos le decían que se moviera del camino pero su cuerpo no la obedeció, se mantuvo inmóvil e indefensa, un fuerte golpe la movió de su lugar empujándola lejos del peligro. La bala cayo muy cerca creando una gran explosión que la arrojo algunos metros más lejos. Tigresa se recupero lentamente mietras un fuerte zumbido le molestaba en los oídos. Miro entre el humo y jadeo con horror. Po estaba ahí tirado a escasos metros de ella, su brazo derecho tenía quemaduras graves, su estado casi le rompe el corazón a la felina.
Se recompuso lo más rápido que pudo, tambaleándose un poco al ponerse de pie, corrió hasta Po, lo que veía no era nada bueno, el cuerpo de Po estaba cubierto de heridas y quemaduras. Se hinco junto a él, estaba en shock no sabía qué hacer…
"¡Po!"-grito tomándole la mano-"¡Por favor, Aguanta! ¡Quédate conmigo!"
"T…T…Tigresa"-apenas logro murmurar-"D… Duele"
"No hables"- susurro intentando reconfortar al panda-"Todo estará bien"-No hubo respuesta
Po ya había perdido el conocimiento, seguía con vida, pero sus heridas eran graves si no lo atendía un medico rápido podría morir…
"Aguanta Po te llevare con un medico pronto"-lo cargo sobre su hombro asegurándose de que los gorilas no la vieran
"Uno menos"-dijo uno de los gorilas
Los gorilas preparaban su último disparo contra Tigresa y el Guerrero Dragón. La maestra del estilo del Tigre giro las orejas hacia atrás escuchándolos, dio media vuelta mirándolos con furia quería matarlos con sus propias manos pero mientras tuvieran ese cañón no podría ni acercárseles. Bajo lentamente a Po y lo recargo contra una pared cercana, lo miro una vez más acariciando su mejilla…
"Gracias…"-pensó-"Por ser como eres… te debo todo… mi vida, la reconciliación con mi padre, fuiste el primero que me hizo reír, me enseñaste que el no sentir nada no te fortalece solo te hace mas débil… gracias me ayudaste a encontrar mi paz interior"-le dio un pequeño abrazo- "Ahora yo me encargo"-separándose de él, encaro una vez más a los gorilas, colocándose en posición de paz interior…
Continuara…
