Antes de empezar: Primero que nada, una disculpa por el enorme retraso que tenia con esta historia, supongo que no tengo mucha disculpa, pero a pesar de que tenia ya trazado todo el argumento, mi cabeza (junto con una docena de antigripales) me hizo cambiar varias cosas, asi que el resultado fue ligeramente diferente a lo esperado. Aparte, un abrazo enorme y muchos besos repartidos para todas las lindas personas que me han dejado un review o alerta de esta historia, con eso de que es mi primer fic de Glee que hago, es bastante emocionante recibir sus opiniones.
Disclaimer: Glee y sus personajes no me pertenecen en absoluto (estarian en HBO de ser asi)
Advertencias: Como podras darte cuenta, estas dentro de una historia en un AU, los personajes ligeramente cambiados y con relaciones de hombre/hombre.
Ahora si, les dejo el último capítulo...
Capítulo 5/5
"Después de que esto termine, quizás quisieras algo de compañía mas adulta"
Podía ser la centésima vez que Blaine Anderson oyera algo así, pero jamás se acostumbraría. Levantó la mirada para sonreírle educadamente a la mamá del niño a quien le firmaba el libro, que lo contemplaba con unos ojos que podrían atemorizar a cualquiera.
"Ahm… gracias," dijo amablemente, pero la mujer aun no iba a cejar en su empeño, apoyando las manos en la mesa tras la cual estaba sentado, haciendo con eso que el busto se proyectara a través de su generoso escote. "Anda… de seguro puedes hacer una pausa para una copa, conozco un lugar encantador cerca," insistió.
Blaine se mordió el labio inferior, recargándose hacia atrás en el asiento, intentando poner el mayor espacio posible entre ellos, buscando con la mirada alguien que le ayudara, aunque solo estaban los últimos empleados y un par de madres y padres ocupados en lo suyo.
Cuando Blaine decidió irse a vivir a San Francisco y seguir una de las metas que siempre había propuesto, y luchó con varias editoriales hasta que encontró una que adoro sus libros infantiles y los publicó, cuando logró ese sueño de poder contar historias que siempre habían revoloteado en su cabeza, de plantearle al mundo su mundo, jamás imagino que el hecho de tener un público infantil implicaba lidiar con las mamás y papas de esos niños... una colección desesperante cuando menos, que abarcaba desde aquellos que le creían disponible para presentaciones de cumpleaños de sus hijos, hasta las mas atemorizantes madres que le acosaban, creyendo que la sonrisa del autor y sus ojos almendras tras las gafas eran lo mas encantador que hubieran visto en mucho tiempo.
"¿Que dices, Blaine?" repitió la señora, ignorando al niño que tiraba de su chamarra pidiéndole atención
Intentaba pensar en una manera de evitar esa situación tan incómoda, cuando como si estuviera enviado por el cielo, llegó su editor a salvar el día
"Cariño, ¿ya estás listo? Los niños nos esperan en casa!"
La señora solo se sonrojó hasta las cejas, con la boca bien abierta. "Debí suponerlo" murmuró en voz baja alejándose sin siquiera despedirse del autor.
El otro hombre soltó la carcajada, sentándose en la orilla de la mesa, mientras jugaba con los rizos despeinados de Blaine
"¿Qué harías sin mi Blaine Anderson? Estarías acosado a morir por cuarentonas con las hormonas desatadas."
"Jesse…. "
"Algún día vas a aprender a decir que no?" Dijo Jesse St. James jugando todavía con el cabello del castaño, sonriéndole divertido.
"Te he dicho que no muchas veces Jesse" respondió con una sonrisa Blaine, estirando las piernas, mirándolo con los ojos entrecerrados. "Aparte, tu sueles decir que si muy a menudo, es una forma de equilibrar todo."
"¿Debo de sentirme halagado de ser el único al que puedas decir que no?" pregunto en el mismo tono de broma
"Supongo… al menos en eso serias mi primero."
Ambos rieron y al ver que los empleados estaban cerrando el local, recogieron el maletín del autor y salieron del establecimiento.
"Bueno Blaine, ¿vamos a la Editorial a que los "jefes" te feliciten por tu encanto con la niñez americana o nos vamos a cenar algo?"
"Tienes que preguntar?" respondió con una sonrisa, encaminándose a su bar de costumbre
Desde hace 2 años que Blaine no se permitía emborracharse, primero, porque su resaca tendía a ser monumental si lo hacía, y segundo (y más importante) porque apenas sentía que su nivel de alcohol subía, empezaba a recordar ciertas Doc Marten y sobre todo a su dueño, esa mirada, esa sonrisa, hasta recordaba sus respuestas sardónicas… y eso no era bueno.
Pero esa noche, junto con Jesse St. James y toda su insistencia acerca de que debían de festejar el éxito de la gira de firmas de libros, no pudo librarse de estar riendo y platicando con su editor, consumiendo primero cervezas, después un par de vodkas que hicieron que su cabeza se sintiera más pesada.
"Espera… tengo que ir…" señaló en dirección a los sanitarios, mientras se levantaba medio inseguro. Jesse solo se rió, pero estaba ocupado coqueteando con un chico sentado en la barra, "Ve antes de que me arruines la oportunidad de la noche".
Afortunadamente y por ser día entre semana, no había tanta gente, así que el sanitario estuvo solo todo el tiempo en que solo se quedo viéndose al espejo, después de mojarse el rostro, intentando recuperar el control de sí mismo por completo, "Estúpido St. James…la cuenta la pagas tu" murmuró entre dientes, saliendo a buscar a su amigo.
En frente de la mesa, se quedó congelado al ver dos vasitos con un líquido verde que reconocía perfectamente. Inmediatamente volteó a ver a su alrededor, solo conocía una sola persona en este mundo que podría tomar de ese liquido amargoso, y a esa persona buscó en el bar, con los ojos abiertos entre sorpresa y asombro.
"Wo, wo… Blainey ya estás aquí… mira que tenemos aquí!" dijo Jesse, agarrando el pequeño vaso con asbinthia
"¿De dónde sacaste eso?" preguntó ansioso.
"Sabes que adoro de mi trabajo? Que apenas les dices que eres editor, y en esta ciudad te encontraras mil aspirantes a escritor con ganas de comprarte un trago" agregó feliz, tomándose la absinthia con gesto estoico "woo… quién demonios toma esta clase de cosas?"
"Poetas torturados" respondió Blaine con una media sonrisa, decepcionado de sí mismo, de haberse emocionado por semejante tontería.
Y como media hora después, aun seguía en ese humor raro, mejor se despidió de Jesse, que feliz de poder concretar las cosas con chico-de-la-barra-2, no lo detuvo mucho
"Ah, llegó paquete para ti en la oficina, lo reenviamos a tu casa porque nunca llegas a la Editorial." Se despidió Jesse dándole un beso en la mejilla, para dirigirse directo a la barra.
El aire lo despejo un poco, aprovechando la distancia para caminar y no pensar. Al llegar a su casa sonrió inevitablemente, porque era justamente lo que siempre había querido, una de esas casas angostas de 2 pisos en una calle empinada, lo que siempre mostraban en las películas y ahora lo tenía, así que la sensación rara que había tenido se redujo un poco, intentando disfrutar todo lo que tenia en ese momento.
Llegó a la casa oscura, recogiendo así el correo, incluyendo el paquete que le habían anunciado, llevándose todo a la recamara, antes de prender las luces de la habitación. Se tiró en la cama aún vestido, dejando cartas y todo en la mesa de noche…iba a intentar dormir pero el mareo era bastante notorio, así que mejor prendió la televisión, empezando a cambiar de canales hasta que una voz reconocida le hizo detenerse
"…ahm no sabría decirlo exactamente, saldrá a final de año...
-Y este libro dicen que es completamente opuesto a "Contracorriente"
-No opuesto en realidad, es mas como… lo que me faltó decir en ese libro, Contracorriente es un libro lleno de angustia y de perdida, situaciones que todos podemos sentir como propias en un momento de nuestras vidas, pero "24/7" es más acerca de… oportunidades, de esperar el momento adecuado.
-¿No tienes miedo de que tus lectores anteriores no estén muy de acuerdo con este cambio de estilo?
-Bueno… escribir nunca ha sido para hacer cosas "bonitas", escribir es contar una historia y las historias no siempre terminan en "y vivieron felices para siempre" si fuera así, seria escritor de libros para niños…"
Blaine se quedó congelado, sobre todo al ver la sonrisa sarcástica con la que dijo esa última frase… Kurt Hummel de nuevo en la escena pública, después de más de 2 años de no querer topárselo, de tener que controlarse a sí mismo para no googlear su nombre, se lo topaba de manera tan aleatoria, en una repetición de un programa de entrevistas local, y estaba seguro que hablaba de él.
Un momento… era un programa local.
Kurt estaba en San Francisco.
No sabía si era el alcohol o simplemente la reacción que ese hombre le ocasionaba, pero se sentía como si estuviera en secundaria, alucinando por un amor platónico de la televisión
"Contrólate Blaine Anderson" se regañó a sí mismo, sentándose contra la cabecera de su cama, viendo ahora el programa que se presentaba algún músico local, sintiendo que gracias a la sorpresa, el sueño y el ligero estado de ebriedad que aun tenia se desvanecía despacio.
Para distraerse tomó el montón de cartas que había recogido, la mayoría eran sobre cosas de la editorial, presentaciones, juntas con el departamento de diseño para la nueva edición de su último libro, había un par de cartas de niños que como siempre le levantaban el ánimo, y por último una invitación dirigida al "Profesor Blaine Anderson"
Intrigado, por no haber sido llamado así en bastante tiempo, abrió la invitación, un diseño simple y elegante en azul y gris, donde se le convocaba a la presentación del libro "24/7" del conocido autor Kurt Hummel.
No sabía que le había llamado más la atención de todo, si el lugar de alto presupuesto donde se realizaría, el que hubiera llegado hasta su casa, justo a ese lugar, o el numero escrito a mano en la parte inferior de la invitación, sin nada más que eso.
Blaine se recostó, los ojos fijos en el techo, sin saber que hacer; podía ignorar todo, simplemente romper la invitación y seguir sacando a Kurt de su vida como había hecho los últimos años. Podía ir a la presentación del libro la semana que viene. Podía hablarle e invitarle a salir por un café. Podía mandarle un mensaje diciéndole que le era imposible asistir a la fiesta. Podía hablar con él y decirle que su pareja estaría encantado de conocerlo, invitar a Jesse a cenar con ellos y montar un show digno de telenovela, solo para aparentar que ya lo había superado.
Podía hacer muchas cosas… pero ninguna parecía satisfactoria y el techo no le daba ninguna respuesta.
Así que término haciendo lo más ilógico, lo que menos le convenía, como siempre parecía ser el caso en lo que se refería a Kurt Hummel.
"Es tu turno ahora Kurt" mandó al teléfono que estaba escrito en la invitación e intentó dormir, situación complicada…
Despertó solo por que el sol le pegaba directo en la cara, hallándose aun completamente vestido, con un ligero dolor de cabeza y con los recuerdos más bizarros de la noche anterior.
Estaba apenas creyendo que todo había sido un sueño o una alucinación más bien, hasta que al revisar la hora en su celular miro el mensaje que había estado parpadeando desde las 4:00am.
"Siempre tienes que complicar todo Anderson?"
Se rascó la cabeza, sonriendo… ¿Qué mas podría haber esperado?
Aun a medio despertar, con esa sensación rara en el estomago que tenía mucho sin experimentar se metió a bañar, agradeciendo la ducha con agua helada para poder despejarse, salió vistiéndose con lo primero que halló disponible, bóxer, jeans y una sudadera, eso sería suficiente para andar por la casa, y así, descalzo y con el pelo rizado sin peinar se dirigió a la cocina para hacerse algo de café, era demasiado tarde para desayunar, así que mejor idea que ordenar una pizza no podría haber tenido, esperándola tirado en el sillón frente a la televisión, con un juego de futbol universitario, a veces la vida era buena y simple para él.
Pero lo simple no siempre es lo mejor y eso lo supo, cuando al levantarse para atender al repartidor, lo primero que vio no fueron unos converse desgastados, si no unas Doc Martin, negras y brillosas.
"Asco de comida que pides! ¿Qué persona en este mundo pide una pizza de pepperoni y piña? En serio Blaine, tienes 30 años y pides comida como si fueras un niño de 4, ¿a que persona en este mundo se le puede ocurrir una combinación mas asquerosa?"
Blaine sonrió ampliamente, mirando con cierta añoranza al chico vestido sencillamente con jeans ajustados bajo sus botas negras de caña alta, una camisa de cuadros blancos y negro con un chaleco a juego.
"Hola"
"¿Hola? Hola? ¿Qué te pasa por la cabeza Blaine Anderson? No solo no contestas mi invitación a la presentación del maldito libro, y se te ocurre mandarme un mensaje digno de una diva pasada la medianoche, si no que ni siquiera eres capaz de arreglarte de manera decente, con esa barba y ese nido de ratones que tienes por cabello, ni siquiera por que no me has visto en los últimos 3 años?
Blaine siguió sonriéndole al chico que seguía hablando y hablando, sosteniendo en una mano una caja de pizza, sin importarle la sarta de ruido que seguía haciendo, como si hubiera estado planeando ese momento por 3 años, simplemente se acercó, tomó la caja de pizza, dejándola de lado y le rodeo la cintura, acercándolo aunque seguía reclamándole cosas que ni siquiera ponía atención. Lo único que puso atención fue en la sensación de esos labios sobre los suyos, o como su aroma parecía haber cambiado ligeramente, o que Kurt era ya más alto que el, o lo bien que se sentía besarlo.
Se separó sin poder dejar de sonreír, pero no dijo nada, simplemente volvió a agarrar la caja de la pizza que se había quedado sobre la mesa de la entrada y caminó a la cocina, dejando a un muy confundido Kurt detrás de él, aun con la puerta abierta y con una expresión de no entender nada.
"¿Quieres comer algo?" pregunto desde la cocina, y eso fue lo que desencadeno el huracán Hummel de nuevo.
"¿Quiero comer algo? ¿Quiero comer algo? Eso dices después de besarme, después de 3 años!
Blaine parecía que se estaba aguantando la risa, mientras sacaba un plato y se servía una rebanada de pizza, buscaba en el refrigerador una botella de jugo, sin hacer caso al incesante barboteo de reclamos que salía de su anterior estudiante
"…3 años Blaine, 3 años y lo único que se te ocurre es seguir comiendo, no tienes una mejor respuesta? Pensé que irías tras de mí! No se te ocurrió ver por qué no fui ese día, no, eres Blaine-maldito-Anderson y eres tan educado que respetas los deseos de los demás, y antes de que me diera cuenta, y antes de que pudiera prever nada, te desapareces del planeta. ¿Sabes que creí cuando regrese y no estabas en la facultad? ¿Sabes que pensé que te habías muerto en la depresión? Porque permíteme decirte Blaine Anderson, pero pareces un cachorro perdido, pensé que te habías tirado a la perdición después de que te deje ahí en la cafetería
Blaine tomó un banco, sentándose frente a Kurt, mirándole con atención, aunque prácticamente ignorando el torrente de palabras.
"Pero estas aquí" dijo sencillamente, tomando un trago del jugo, mirándolo con una expresión que Kurt no podía descifrar
"Si, por que no tengo otra alternativa, después de que ignoras mis mensajes, que ni siquiera eres para buscarme, para …para saber de mi!"
Blaine dejó el vaso de lado, acercándose de nuevo, el otro hombre se hizo un paso para atrás, sin saber que esperar.
"Honestamente Kurt, si te hubiera buscado esa tarde, ¿Qué hubieras hecho?" dijo reduciendo la distancia, "Hubiéramos pasado un buen tiempo quizás, pero no hubiera sido suficiente para ninguno"
"Estas diciendo que YO no soy suficiente.." empezó a reclamarle, pero Blaine le tapó la boca, mirándole a los ojos.
"Ya has dicho muchas cosas Kurt, escúchame ahora," la mirada sorprendida de Kurt fue más elocuente que el asentimiento apenas notorio.
"Tenias razón, y la sigues teniendo" dijo honestamente, "seguí demasiado tiempo sueños que no fueron míos, seguí los sueños de mucha gente nada más porque me resultaban cómodos… pero tenía que buscar que era lo que yo quería, por eso me fui, por eso deje la escuela, deje una vida cómoda para empezar a hacer algo que amara…porque, este soy yo Kurt, así como me estás viendo, no puedo jugar el rol del escritor torturado, quizás no tenga la menor idea de cómo ser seductor, quizás mi vida es aburrida, pero es lo que quiero, es lo que buscaba… aproveche mi oportunidad… y pienso seguir aprovechándolas"
Antes de que Kurt pudiera responder con algo sarcástico, lo volvió a tomar por la cintura, besándolo, más intensamente que antes, pero dándose permiso para disfrutar cada roce de sus labios, de la forma en que su cuerpo parecía amoldarse al del otro, se tomó su tiempo para desfajarle la camisa y poder tocar su piel directamente, se sentía tan suave como recordaba, aunque ahora Kurt estaba demasiado sorprendido como para poder responder, dejó sus labios y empezó a recorrer con los propios la línea de su mandíbula, estirándose para poder alcanzar a morder despacio el lóbulo de la oreja.
Eso hizo que el otro gimiera despacio, como si al fin pudiera reaccionar, "No venía a esto," alcanzó a murmurar antes de que sus labios volvieran a ser reclamados, al fin enredando sus dedos en la maraña de rizos, pegándose a ese cuerpo cálido frente a el
"Si claro" alcanzó a responder Blaine, hubiera sonado sarcástico si no hubiera estado demasiado ocupado besando cada parte expuesta de su cuello, con el brazo alrededor de su cintura, guiándole hacia la habitación.
Entre tropezones llegaron a la cama destendida, y por mucho que Kurt quiso levantar la ceja, queriendo protestar por el desastre que reinaba en el lugar, no podía reclamar mucho si las manos ligeramente rasposas de Blaine se encontraban por debajo de su camisa, su chaleco perdido hace rato y ni siquiera se había dado cuenta.
Todo era definitivamente diferente al encuentro pasado, Blaine parecía mucho más seguro de sí mismo, mucho más en control, al acorralar el joven cuerpo contra el colchón, sin separarse de su boca. Kurt estaba demasiado excitado en ese momento como para que la sorpresa le hiciera reclamar cuando su camisa fue abierta en un movimiento repentino, o cuando sintió como la barba que empezaba a aparecerle raspaba sobre su pecho, menos iba a protestar si sentía una lengua jugar contra sus pezones. Simplemente enredaba mas sus manos en ese nido de pelo rizado, pegándolo contra él, queriendo tomar aire antes de terminar desmayado por falta de oxigeno.
Pero cuando las manos de Blaine empezaron a batallar contra el cinturón y los botones del pantalón de Kurt, este no pudo evitar soltar una risita, haciendo que Blaine volviera a la altura de su rostro, besándole antes de susurrar "¿Tanto entrenamiento de boyscout para nada Blaine?", ahora encargándose el de desabrochar el cierre de la sudadera, y de deshacerse con agilidad de la ropa ajena y propia.
Estar desnudos nada mas avivo más la intensidad de los movimientos, friccionándose lo más que podían uno contra el otro, las manos recorriendo y reconociendo el cuerpo ajeno. Kurt se maravilló de lo sensible que era la espalda del otro cuando recorrió sus uñas dejándole rayas marcadas, haciendo que Blaine proyectara su cadera contra él, los ojos cerrados en completo placer. Blaine seguía sorprendido de la palidez de Kurt, de cómo se sonrojaba cuando lo tocaba, de lo extremadamente sensitivo que resultaba
"¿Dónde …. Donde… las cosas?" preguntó Kurt, mientras empujaba a Blaine contra la cama, quedando el arriba
Los ojos de Blaine mostraron lo que tardó en procesar la pregunta, abriéndose amplios cuando entendió y se dio cuenta de que no había estado para nada preparado para esto
No necesito decir nada, Kurt simplemente se estiro sobre la cama para alcanzar su pantalón tirado al piso, sacando del bolsillo de este un par de condones, regresando con una sonrisa que auguraba muchas cosas para Blaine.
Realmente todo era diferente, no era un encuentro salvaje y primitivo como para liberar emociones, si no una forma de conocerse, desde el principio, dándose tiempo para excitarse hasta el límite casi y regresar. Kurt no podía dejar de besar la piel a su alcance cuando sus dedos se abrieron paso en la entrada de Blaine, sintiéndole tan ajustado que casi se corría sin cumplir lo que había venido a buscar.
Blaine simplemente se dejaba hacer, las manos aferradas a las sabanas, las plantas de los pies plantadas en el colchón para poder empujar más la cadera en cada roce que esos dedos hacían, volviéndole loco, agitando su respiración.
Kurt se acomodó en medio de sus piernas, apoyando su peso en sus brazos, estirándose para poder besarle, "Mírame Blaine" ordenó al ver como Blaine se mordía los labios, como su rostro perlado de sudor reflejaba el placer que sentía, aunque tenía los ojos completamente cerrados. "Mírame Blaine, quiero que veas quien te está tomando de nuevo"
Blaine abrió los ojos solo para gemir con más ganas, sumándole a la invasión de su cuerpo, sus manos sobre la cadera de Kurt, ayudando a guiar el movimiento en una cadencia lenta, acostumbrándose primero a la sensación y después aumentando la velocidad al ritmo que sus gemidos iban marcando.
Los ojos de ambos se oscurecieron de deseo, mas aun cuando la mano de Kurt se coló entre sus cuerpos y empezó a masturbar con pericia al otro, haciendo que su cuerpo se contrajera mas, guiándoles ambos a un orgasmo devastador.
Kurt cayó casi desplomado sobre el fuerte pecho de su anterior profesor, rodando a su lado casi de inmediato, como si no quisiera el contacto. Pero Blaine no parecía tener la menor intención de dejarlo ir esta vez.
"Tengo que bañarme"
"Claro… después"
"Blaine… esta recamara es asquerosa no puedo quedarme aquí!"
"A-ha…" susurró por toda respuesta, acomodándose tras él, pasándole los brazos por la cintura, para poder acurrucarse contra su espalda.
El silencio solo era interrumpido por la respiración de ambos y los ruidos que venían de afuera
"Blaine Anderson, tengo que irme"
"Ok" pero ni siquiera se movía, y Kurt cada vez parecía hacer menos el intento de levantarse
"Blaine, no creas que me quedaré contigo!"
"A-ha"
De nuevo se quedaron ambos adormilados, los labios de Blaine sobre el hombro de Kurt, sus fuertes brazos alrededor de la cintura, como si eso hubieran hecho los 3 años de ausencia.
"¿Te has acostado con alguien este tiempo?" preguntó Blaine casi en un susurró.
"¿Realmente quieres saberlo?" respondió a la defensiva, esperando que con eso se desencadenara la reacción para que le corriera de ahí. Kurt solo esperaba un pequeño gatillazo que le indicara que le iba a dejar de nuevo, como todas las personas a su alrededor, acostumbrados a la compañía a corto plazo, así que Kurt ya iba casi levantándose, esperando oír el discurso posesivo de Blaine, reclamándole cosas y con eso podía tener el pretexto de irse, de desaparecerse de la vida de Blaine de nuevo, antes de darle la oportunidad para que lo dejaran.
"No… realmente no importa" fue lo único que respondió Blaine, haciendo que se acomodara de nuevo con él, y hasta que no sintió que la espalda de Kurt se relajaba contra su pecho, no aflojo ni un centímetro el agarre en su cintura.
Y era que realmente no le importaba, no era una frase hecha solamente… si algo había prendido Blaine esos 3 años, era que las oportunidades no pasan muchas veces por la vida de las personas, que había que tener valor para tomar las decisiones en el momento oportuno, para vivir en el presente, y simplemente disfrutar lo que estaba en sus manos, y lo que en ese momento tenía en sus manos no iba a perderlo de nuevo.
Notas finales:
Ahm... ¿que les pareció? si, la historia original estaba planeada para ser mas angst, mas desastrosa, pero... pero... vean a los ojos de Blaine Anderson y diganme que lo pueden hacer sufrir sin mas? XD lo siento, los antigripales me ponen mas loca que de costumbre
Los avisos oportunos, por el momento, estoy traduciendo 2 historias mas one shots sueltos que me encuentro y me dan permiso sus autores, pero como de costumbre, y teniendo en puerta la temporada 3 (yeiii) de Glee, hago una atenta invitacion a que si tienen alguna peticion, ganas de ver algo escrito, algun oscuro y pervertido deseo fanfiquero que quieran leer, me manden algun mensajito aqui o a mi tumblr (ulovetheblazer . tumblr . com ) y escribiré un one shot con eso.
Y las fotos!
Mas del Profesor Blaine (ahora escritor de libros infantiles XD)
http: / media . tumblr . com / tumblr_lrp9s5m6Cu1qfcpii . gif
http: / 27 . media . tumblr . com / tumblr_lrfwol1zan1qigb2no1_500 . gif
Y si alguien vió los Emmys hoy, ¿no podria parecerse ese look de Darren a mi Profesor Blaine para una gala de la universidad? XD
Besos!
Sam
