La autopista sexta parte.

La sangre formo entonces una aureola en el suelo. Y casi como si el rojo contenido fuese acido el cadáver corroyó el suelo.

No puedo creer lo que estoy viendo… el cuerpo esta comiéndose la tierra… y lo que hace un segundo era tierra firme ahora no es más que un pozo… miro mi cuerpo lleno de sangre y no lo reconozco propio… después de todo… mate a un ser humano… acabe con un ser humano aun a sabiendas de que era YO quien merecía morir… por perverso y enfermo…

Mientras él se alejaba del hoyo una mano, o un sistema muy similar a una emergió del agujero arrojando el cadáver a escasos metros de donde nuestro semi héroe huía.

Oh por dios! Que s esto?... es el sujeto de recién…

Al voltearse sobre si pudo ver esa cosa gigante acercándose a él… casi como una rama gigante arrastrándose a toda velocidad hacia él. Se arrojo a un lado y la rama lo buscaba centímetro a centímetro mientras sin más opciones se arrastraba nuestro superviviente por la nieve que volvió a ser blanca.

Hasta que sintió dos de esos "dedos" en realidad raíces de más de 30 cm de diámetro tomaron su tobillo derecho.

..

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Esta cosa esta levantándome mientras derruye otra parte del suelo y está saliendo… ¿esta es Martha? La que está naciendo?... ¿ está naciendo?... estas ramas…. En su interior corre algo caliente… ¿sangre?... ¿ Martha?... Martha!...

De la tierra emergió un tubérculo tan enorme como la mano, el cual tenía solo una hendidura que abría ferozmente para emitir rugidos similares a arboles cayendo, y quizás muy en el fondo llantos de nacimiento y muerte. Esa suerte de boca maltrecha se abrió de par en par para arrojarse su bocadillo dentro y alimentarse.

Admito que merezco morir! Pero esta no es la forma! Esta no es… no… no voy a dejarme matar por Martha…. Esta locura se cobro la vida de tres niños… no puedo ser uno más… ¿Qué hiciste Martha?... tienes idea de lo que hiciste?

Mientras estaba en el aire la caída hacia la muerte parecía inevitable; hasta que llego a las fauces y atasco sus manos de una margen y sus pies de la otra, manteniéndose firme ante el insistente sufrir de la criatura… una especie de "lo siento Martha" emergió de sus labios ahora tiesos del frio y del miedo. Convertirse en alimento era una realidad difícil de aceptar… pero que parecía que podía revertirse… hasta que Martha saco de esa precaria cavidad una lengua húmeda y caliente con olor a carne putrefacta y lamio de lado a lado el cuerpo de su presa, como un niño que juega con el dulce atorado en sus dientes. Después de todo "Martha" eran en realidad tres niños…

-:- Tommy!... Tommy! Tú no quieres esto… verdad?... – como triste intento de aferrarse a la vida hablaba con la bestia colosal que enrosco su apéndice flexible y musculoso en torno a la cintura de quien le hablaba pero aun sin halarlo.

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Voy a morir… y me voy a condenar en el infierno… si no es que en verdad morí dentro de mi auto… en la explosión… si… sería lógico… mi choque causo el de los camiones… si… no tengo una idea mejor… esto no puede estar pasando… en realidad… si está sucediendo solo que soy yo quien no está vivo… de lo contrario todos esos golpes… ya me hubiesen matado… no, no voy a dejarte solo Martha!...

Se soltó de manos y de pies. Pero la lengua aun no lo tiraba hacia dentro, sino que ahora lo movía, casi como saboreándolo.

Bajo la premisa de que su vida había acabado. Saco los fósforos de su bolsillo. Estaban los veinte completamente secos y los encendió para contagiar del dios fuego a todas sus vestiduras.

El olor era muy particular… a veces le parecía familiar también… pero las ideas en su cabeza volaban, como el aire calentado por las flamas… y el primer guito no tardo en llegar… su propio grito, estar muerto era igual de doloroso que estar vivo.

Pero por suerte, por suerte… Martha finalmente lo engullo mientras daba un grito que lo dejo sordo, completamente ciego y sordo…

Mama… que cálido se siente en tu interior… ¿me perdonas por haber chocado el auto?... ¿no estás enojada por eso verdad?... ¿entonces? ¿Por qué lloras?... ¿Por qué no puedo hacerte feliz?...

Mamá…. ¿A dónde vas?... espera! Esto cálido… ¿no es tu vientre?... entonces… tengo que salir de Aquí!

Abrió los ojos y a ciegas en medio de toda esa nada llameante tiro golpes de navaja. Hasta que su puntería y sus ganas de escapar dieron con un pequeño corazón que palpitaba dentro de Martha.

A solo centésimas de segundos de la herida sobre el corazón, el monstruo arrojo todo lo que contenía en el interior antes de consumirse por las llamas. En la nieve; que había apagado su fuego todo era confusión para él.

Porque llame a mi madre?... debo estar alucinando… pero… fue tan real… esa angustia.. ¿Dónde está mi madre?... me siento vulnerable como un niño… más aun viendo a Martha quemándose… junto con sus hijos y su esposo… ¿Por qué la llame…? No recuerdo su cara… debe ser por el golpe… pero siento como si su rostro se mezclase con el de muchas mujeres que he conocido… incluso con mujeres de revista… será que acaso no tengo Mamá?

..

Se incorporo y se adentro en la casa. Curiosamente Martha parecía haberse llevado el alboroto junto con su sufrimiento, el living estaba dañado, pero al menos la alfombra estaba en el piso. Primero reviso la casa hasta hallar un botiquín de primeros auxilios, aunque varias heridas necesitarían mucho más que un par de apósitos limpios y analgésicos suaves.

En el cuarto del matrimonio encontró ropa seca, definitivamente vivía allí un hombre sin mujer; las camisas estaban arrugadas y nadie había fregado los puños antes de lavar… además preparo una mochila donde equiparía lo que creyese necesario para continuar su travesía hasta la jefatura de policía… o la frontera…

Se abrigo correctamente y bajo a la cocina, donde se despacho de "butter cackes" y cerveza, quizás lo segundo fue mala idea, porque su estado era muy delicado como para agregar alcohol y se sintió borracho bastante pronto. La culpa n lo inundo aprovechando la susceptibilidad que brinda el alcohol…

Se levanto a los tumbos presentando un serio trastorno en la coordinación y se sentó en el retrete.

Quizás mi error fue haber nacido… haber quedado en este mundo como un residuo de algo… dios… digo… después de todo mate a un perro… ¿Qué enfermo podría matar a un perro… después de todo… solo me mordió… eso sucede todos los días…

Y más tarde… me propase con una niña… soy un monstruo… solo soy un monstruo… es mejor acabar con esto pronto… es mejor que todo acabe ahora…

Saco del bolsillo la navaja y miro aquel espejo arruinado en el cual no podía ver su rostro… no podía siquiera darse el lujo de mirarse a los ojos antes de morir… de saber que estaba acabando con una bestia antes de que fuese muy tarde.

Violentamente golpeo ese compartimento y de detrás de este cayo una sustancia inyectable de contenido incierto. No tenia etiqueta alguna… solo estaba allí la aguja preparada con 7ml de una solución acuosa color cobre obscuro, semi rojizo.

Si de todos modos me voy a morí… no le veo nada de malo…

Pocos segundos de ingresar esa sustancia acida a su torrente sanguíneo sobrevino un debilitamiento en las piernas… y como consecuencia trastabillo y golpeo su cabeza con el borde del lavabo, cayendo rendido al suelo.

….

….

Fin de la sexta parte…

Cuidado con las cosas que encuentran en la calle…

Martha… es el nombre de mi maestra del segundo grado de primaria.. jejeje me daba mucho miedo… no podía dejar de incluirla…

Gracias por esperar mis tiempos…

Nos veremos enseguida.. Lo prometo!

n.n

Gracias por darle un lugar en su tiempo a este sujeto tan particular!