Hola! Aki después de siglos son escribir, pero es que la escuela no me había dejado ni un tiempito para escribir la continuación del capítulo pasado.
Era primero de Agosto y los 8 originales se juntarían para recordar el día en el que fueron por primera vez al digimundo y que tuvieron la más grande aventura de sus vidas, donde conocieron a sus mejores amigos humanos y digimons. En una parte de la cuidad una anima castaña se colocaba en la cabeza aquel sombrero rosa que la caracterizara en su primer viaje al digimundo, pero este no era ese sombrero, era un nuevo; diferente y especial, especial porque era el regalo de él, su hermoso adonis personal o al menos en sus pensamientos, termino de arreglarse las coletas y se dispuso a salir con rumbo al parque donde alguna vez se reunieran todos aquella vez que estaban en búsqueda del octavo niño elegido y estaba frente a sus narices, no era nadie más ni nadie menos que Kari, su pequeña hermanita postiza al igual que T.K., si bien ella lo pensaba esos dos hacían una buena pareja desde muy pequeños, Mimi procedió a salir, sin saber que fuera del hotel ya la esperaban Izzy y Matt, quienes habían sido comisionados por Tai para irla a buscar, en sí Izzy deseaba era su mejor amiga y bueno con Matt en su interior quiera verla y ver si seguía con ese look estrafalario que T.K. le había platicado, maldecía en sus adentros que solo su hermanito la hubiera visto y es que en la la mente de Matt mil y un dudas rondaban dentro de él, no sabía cómo actuar frente a la castaña, ya que al ver tan hermosa con ese vestido blanco y lo mejor su sombrero, su sombrero que él le regalo a ella. Matt simplemente sintió algo en él que no sabría cómo explicar, tenía tiempo que la veía, pero su sentimiento por ella seguía intacto y era reciproco ya que Mimi tenía el mismo sentimiento igual de intenso que Matt, cuando sus miradas chocaron fue algo revelador para ambos.
Después de eso los 3 se encaminaron al parque donde se reunirían con los demás, en el camino se encontraron tanto con Tai, Sora y Jyou quienes se emocionaron de ver a la ahora nuevamente castaña.
-Mimi- grito Sora dirigiéndose a ella.
-Sora, te he extrañado demasiado- dijo la castaña.
-Hey y yo ¿qué?-dijo Tai en un tono ofendido.
-A Tai, a todos los he extrañado- dijo ella mientras se percataba de que no estaban los pequeños- ¿y mis hermanitos?- pregunto.
-Ellos están con los nuevos elegidos- contesto Izzy
-Ahh, quiero verlos- grito con emoción.
Los 6 originales caminaron al parque donde vieron a los nuevos 5 elegidos, después de saludarse decidieron tomar un ligero break bajo la sombra de un gran árbol y contar historias de su primer viaje al digimundo, Tai reía al recordar momentos graciosos cuando recordó una de sus anécdotas favoritas.
-Oye Jyou ¿recuerdas cuando Mimi se creía una princesa?- pregunto el castaño entre risas, al oír esto los dos mencionados sintieron un escalofrió y el semblante de Mimi cambio por completo.
-Cómo no recordar eso- dijo con temor el peliazul.
-Tai, por favor no sigas- rogo Mimi.
-¿A qué te refieres Tai?-pregunto Davis curioso.
-Bueno cuando estábamos en lo de la búsqueda de él brillo de nuestros emblemas, una ocasión que no separamos, Jyou, Gomamon, Agumon y yo dimos a parar al castillo de los Gekomons y los Momitamamons- comenzó a decir el castaño mientras la castaña cambiaba de colores en el rostro cosa que no era desapercibida por Matt en lo absoluto- el chiste es que Mimi se sentía toda una princesa, con vestido y todo y Palmon usando vestido era algo que ver- estallo en risas Tai.
-Tai, Palmi se veía adorable- resoplo Mimi, provocando una risa infantil en T.K. y una leve sonrisa en Matt.
-Hey si no fuera por Sora tu emblema no hubiera brillado- complemento Jyou.
-Así, es gracias a Sora mi emblema brillo por primera vez, y si no fuera por el hecho de que mi adorada Palmi se arriesgara por mis papas no conocería a Lilymon- menciono la castaña.
-Cierto, Palmon se convirtió en Lilymon aquí- dijo Sora.
-Sí, esos días sentí mucho miedo por todos, estaba preocupada por mi familia y el hecho de que no sabía quién era el nuevo elegido- decía melancólica- pero cuando supe que era Kari, una esperanza nació en mi corazón, pero al regresar al digimundo sentí miedo por los Darkmasters-
-Yo también tenía mucho miedo – les dijo T.K.- a veces cuando platicaba contigo Mimi tu siempre sabias que decirme para alegrarme-
-Hay T.K. creo que yo estaba igual o más asustada que tú, pero no quería transmitirte mis temores, quería que fueras fuerte al igual que Matt- esto último lo dijo mirando al aludido.
-No sabía que habías sido tan importante Mimi- dijo alegre Yolei- yo siempre supe que tú eras increíble, y ahora esto me lo confirma-
-Gracias Yolei me alagas- le contesto agradecida.
Así siguieron recordando muchas cosas hasta que decidieron retirarse uno por uno del lugar, al final solo quedaban T.K., Matt y Mimi.
-Mimi ¿no tienes hambre?- pregunto T.K.
-Si demasiada- dijo sonriéndole.
-¿Qué les parece si vienes a cenar a casa con nosotros- le pregunto Matt, añorando que si respuesta fuera un sí.
-Matt que lindo pero no puedo, hoy iré a cenar con mi primo y su esposa, ya sabes para tener buenas relaciones familiares- dijo sonriendo- pero ¿podríamos cenar otro día?-
-Pero Mimi- dijo T.K.- yo quería cenar con mi hermanita-
-Lo siento T.K. será para la próxima, además estaré toda la semana aquí, tranquilo; en Estados Unidos las clases comienzan en Septiembre-
-Muy bien, más te vale cenar conmigo- dijo amenazando.
-Takeru Takaishi, ¡¿me estabas amenazando?- lo reto.
-No yo jamás- dijo el pequeño.
-¿Qué te parece si el día que vamos a la torre del canal vas a cenar con nosotros?- pregunto Matt.
-Me parece bien, ese día es tan triste recordarlo- dijo ella cambiando el tono- no quiero cenar sola ese día-
-Entonces yo también iré- dijo autoinvitandose T.K.
-Perdóname hermanito pero tú no estás invitado- dijo entre risas Matt.
-Hey, ella es mi hermanita y tengo todo el derecho de cenar con ustedes- les comento, moderando el tono de su voz para no despertar a Patamon quien ya hacia dormido en sus brazos.
-Está bien, nos vemos ese día; cuídense mucho los dos- se despidió Mimi mientras les daba un beso en la mejilla a T.K.- hermanito no te enojes ahí me tendrás- cuando giro para repetir la misma acción con Matt le dio el beso un poco más cerca de las comisuras de sus labios al rubio mayor – me muero por probar lo que prepares- después de esto Mimi tomo rumbo a la casa de su primo.
Matt y T.K. caminaron con rumbo al departamento Ishida, T.K. iba platicando hacerca de muchas cosas pero su hermano mayo parecía ido parecía ignorarlo.
-Entonces ¿la invito o no a salir?- pregunto.
-Perdón T.K. ¿Qué fue lo que dijiste?-le pregunto Matt.
-Si no te conociera hermano diría que eres un enamorado después de su primera cita- dijo riendo el pequeño que no estaba más que en lo cierto.
-Te equivocas pequeño- le dijo con una sonrisa en sus labios, si estaba enamorado; y de la princesa de todos ellos, la niña de la pureza, la dueña de su corazón, con quien además tendría una cita aunque estuviera su hermanito de entrometido la tendría no podía estar más contento.
Bueno esta fue la continuación, ya se súper chafa sin inspiración pero tengo que continuarle para poder escribir los siguientes capítulos que tengo en mente y el capitulo del concierto que ya tengo preparado y estoy editando así como el epilogo que más que listo pero debo terminar el fic para subírselos, espero me disculpen la demora y les agradezco con toda mi alma que leen mis historias los adoro mucho.
Cuidence.
Besitos con sabor a moras… Cherry M.
