Segundo Capítulo

Temari hizo a Shikamaru caminar por la calle (a rastras) mientras le preguntaba:

-¿Hay alguien a quien quieras anunciárselo en especial?-Shikamaru no quería responder y se quedó en completo silencio.- ¡Tutsi¡Te estoy hablando!

-…A Chouji.

-Entonces vamos a su casa.

-Pero no creo que le interese… mejor no le decimos.-tragó saliva- Ni a el ni a nadie.

Por desgracia Chouji los encontró y apareció diciendo:

-¿Me llamaban?

Shikamaru tuvo impulsos de decirle a su mejor amigo "No, no te llamábamos", pero antes de que se hubiera decidido a abrir la boca, su novia había empezado a narrar su reciente historia de amor.

-¡Oh, es realmente conmovedor!- dijo Chouji al cabo de media hora de Temari hablando- ¿Por qué no vamos a celebrarlo con una parrilla coreana?

-Creo que no es tan buena idea, Chouji…- dijo Shikamaru con voz cansada.- ¿No quieres jugar al shougi?

-Dile a Asuma sensei.- descartó Chouji, y entró a una tienda.

-¿Tu quieres jugar al shougi?- le preguntó a Temari. No podía creer que su mejor amigo no le hubiera hecho caso.

-Bueno… no.- respondió ella. -¡Mira, es Shino Aburame!

-Oh. No.

Shino venía caminando con una cama de perro en la mano. Ese era un hecho muy extraño, porque hasta donde todos nosotros, fans mortales de Naruto sabíamos, Shino está ligado con los insectos. Entonces Kiba vino corriendo y gritó:

-¡UHHHHHH TEMARI Y SHIKAMARU JUNTOS PARA VARIAR!

Temari se puso pálida y retrocedió unos pasos, porque Kiba y su perro, Akamaru, venían corriendo agresivamente sin intenciones de aminorar su marcha.

-Kiba, detente. Sí es lo que piensas. Temari y yo…- Shikamaru sintió que sus glóbulos rojos se congregaban en su cara y sus orejas, y luego se ponía un poco morado, y luego azul…

-Alguien llame a un ninja médico, Shikamaru se va a desmayar.

-No, no… estoy bien. Solo que esto de anunciar… es muy problemático.

-Bueno el punto es que nosotros somos novios desde ayer en la noche. ¿Nos pueden ayudar a difundirlo por la ciudad?- dijo Temari, y se llevó a Shikamaru a rastras.

-¡Claro que los ayudaremos!- exclamó Kiba desde lo lejos. Shino giró sobre sus talones y se fue, luego de entregarle la cama de perro a Kiba.

Shikamaru caminó bajo el sol, pensando en su desafortunada vida llena de problemas menores pero problemáticos.

-¿No quieres comer algo?- invitó Shikamaru

-Para de ser tan marica- dijo Temari por toda respuesta

-¡Oye¡Yo solo pensaba que tal vez querías comer, como te está sonando tanto la barriga…!

A un lado de la calle, pudieron vislumbrar a dos cuerpos verdes en una mesa, comiendo.

-Mira, Lee. El amor en la primavera de la vida floreciendo por los alrededores- dijo la voz de Gai sensei.

-Gai sensei, ellos son Shikamaru Nara y Temari de la Arena. Eso no es más que compañerismo.

-No, Lee- dijo Temari- Esto que ves… ¡Es amor!

-¿Amor?- preguntó Lee. – Qué sentimiento tan juvenil¿No lo cree, Gai Sensei?

Gai sensei se apasionó, como solía sucederle a él cada día de su vida, se paró sobre la mesa y entonó la siguiente canción, chasqueando los dedos para darse ritmo:

El mundo esta en technicolor

Mientras dura la primavera

Se huele un rico olor

Pues esta es vez primera

Que a mi llega el amor

Entonces llegó Neji y preguntó:

-¿Qué pasa?

-Estamos cantando una canción sobre el amor- respondió Lee- ¿Puedo continuar yo, Gai sensei?

-Claro, Lee- respondió este.

Rock Lee se subió a un andamio y continuó con la canción:

El amor hace girar la tierra

Siempre protege a quienes amas

Pues sin amor hay guerra

Y tu corazón arde en llamas

-¡Bravo, Lee!- exclamó Gai sensei con lágrimas en los ojos. Su alumno lo miró y le mostró ambos pulgares, en señal de que todo iba bien. Neji subió al andamio (luego de haber debatido mentalmente acerca de su imagen social), y cantó:

Nadie escapa de este sentimiento

Todos estamos destinados

La persona que esta en tus pensamientos

Debe saberlo, aun si eres rechazado

Temari y Shikamaru subieron al andamio tomados de las manos (en realidad el segundo no sabía lo que hacía) y entonaron el clímax de la melodía:

El amor también causa problemas

Pero no difundas estas penas

Solo súbete al carruaje

A tu corazón dale un masaje

De cariño y romance

Deja que tu vida dance

Al son de la melodía del amor

Gai sensei, Rock Lee y Neji los vitorearon todo el camino mientras se iban, hasta que desaparecieron en la distancia.

-¿Sabes? Deberías darme un regalo, Tutsi

Shikamaru sintió como si se llevaran sus liguitas para hacerse las colitas.

-¿Qué tipo de regalo?- preguntó, suspirando

-No lo se¿A caso nunca antes habías tenido una novia?

-Es obvio- dijo él por toda respuesta.

-Bueno, unas flores o chocolates no estarían mal.- sugirió Temari.

Shikamaru decidió ir a la tienda de su buena amiga Ino a comprar las flores. En el camino, le preguntó a Temari qué tipo de flores le gustaban.

-Las bonitas.

"Algo me dice que ella no sabe nada de flores. Le preguntaré a Ino qué flores debo llevar" pensó Shikamaru, y en un abrir y cerrar de ojos habían llegado frente a la florería.

Entraron y sonó la campanilla. Ino estaba leyendo una revista y levantó la vista como si fuera a ver si estaba lloviendo.

-¡Shikamaru!- exclamó al verlo- ¡Y la chica de la arena¡Bienvenidos!

-Ino, te presento a Temari.

Temari se inclinó y dijo con voz cómplice, señalándose a si misma y a Shikamaru:

-Somos novios desde ayer en la noche.

Mientras las chicas charlaban sobre el amor color de rosa, Shikamaru atravesaba las duras y las maduras para encontrar flores apropiadas.

Habían varios colores: blanco, rojo, rosado, anaranjado, celeste, violeta (sospechó que estas dos últimas eran teñidas), amarillo, melón, y verde claro. Entonces empezó la psicosis. Necesitaba flores perfectas.

Analizó la vestimenta de su novia, para ver si así descubría su color favorito.

"Ser novio de Lee o de Naruto habría sido menos problemático." Pensó Shikamaru, al notar con horror que Temari tenía un vestido negro con una cinta roja alrededor de la cintura. Tal vez necesitaba pensar un poco más. Su mente voló hasta la batalla del examen chunnin que habían tenido, y recordó que si uno llegaba a ver los tres puntos morados del abanico, tendría muchos problemas. Los puntos morados del abanico. Necesitaba una flor morada. Miró las flores violetas, tomó varias y se las dio a Ino para que las contara y se las cobrara. Ino las contó rápidamente y le pidió a su compañero de equipo una cifra astral. Shikamaru quitó la mitad de las flores y miró a Ino como preguntándole¿Y ahora¿Cuánto cuestan?

Dado que era pagable, Shikamaru se las llevó y se las dio a Temari.

Ella lo miró inexpresiva.

-De nada – dijo Shikamaru.

-Marica. Odio el violeta.

-¿¡QUÉ!?- dijo él- Pero si los puntos de tu abanico son…

-Morados.- Completó Temari.