Capítulo 5
El Kazekage se levantó del sillón y se disculpó murmurando que necesitaba atender ciertos asuntos. La amiga de Temari farfulló que se estaba haciendo tarde y que mejor se iba a su casa. Shikamaru vio como desertaban y se quedaba con Temari y sus hermanos.
Kankurou ahora llevaba una falda negra y larga, y Gaara vestía una roja con aplicaciones en tonos cremas.
"Así que de verdad usan faldas" pensó el joven Nara. El marionetista estaba sentado en un sillón al lado derecho de la sala y Gaara estaba en uno a otro lado de la sala. Temari estaba a su lado, con aire pensativo.
Shikamaru se dejó llevar por el zumbante vacío auditivo, y de vez en cuando volteaba la cabeza y miraba a los ninjas de la arena. Y en una de esas ojeadas, vislumbró incrédulo un guiño por parte de Kankurou. Confundido, miró a Gaara, y este se agazapó sobre el asiento emitiendo gruñidos salvajes. Se inquietó y miró a Temari, esperando que impartiera orden. Pero esta parecía no haber notado nada.
Se quedó tranquilo y volvió a hacer su ronda de ojeadas. Esta vez estaba claro: Kankurou le había guiñado el ojo con una sonrisa de manera deliberada. Shikamaru, para no parecer demasiado muermo, le devolvió el guiño antes de pasar a mirar a Gaara, el cual rugió y dijo en voz demoníaca: "SHUKAKU". Shikamaru miró a Temari, la cual se estaba mirando las uñas calmadamente, y mientras tanto Kankurou cruzó las piernas y se levantó la falda hasta la rodilla, con una sonrisa que pretendía inspirar lujuria- Shikamaru tuvo que apartar la vista para no vomitar la sopa de hongos- y Gaara se movía como un poseído en torno al brazo del sillón, y cuando Shikamaru se dignó a mirarlo, Gaara se puso de pie sobre el sillón y se dispuso a saltar hacia Shikamaru. Entonces, el ninja de Konoha miró a Temari alarmado, y como esta seguía mirándose las uñas, decidió decir algo:
-Esto… Temari…
-¿Sí?- levantó la vista con gesto angelical
-…Tus hermanos…- susurró- …se están comportando de un modo muy extraño.
-¿En serio?- preguntó ella y los miró atentamente. Y los chicos la miraron sorprendidos, como diciéndole "¿Qué me miras?"- Yo no les veo nada raros. Están un poco tranquilos, pero nada fuera de lo normal, Tutsi.
-Bueno.- aceptó Shikamaru. Observó a Temari con los ojos más cariñosos del mundo durante unos momentos, y luego volteó a ver a Kankurou, que se mordió el labio y pestañó de manera sugerente varias veces. Shikamaru tardó una fracción de segundo en darse cuenta de que el marionetista alargaba los brazos y arañaba en el aire, queriendo tocarle el pecho a Shikamaru. Gaara por su parte se daba porrazos contra los brazos del sillón gritando:
-Nunca escaparás…- con voz satánica
-Ayuda… Shikaku me está poseyendo…- con su voz normal, pero en tono de desesperación, y de un momento a otro se acercó reptando al ninja de Konoha, que chilló, y ambos hermanos volvieron a sus lugares muy tranquilos. Temari levantó la vista con expresión aburrida y dijo:
-¿Qué pasó, Tutsi?
-Pues…- respondió este con voz nerviosa- …Gaara estaba luchando internamente con Shukaku,…- y exclamó incrédulamente:- ¡Y Kankurou está… está… coqueteando conmigo, Temari!
-¿Qué estás tratando de insinuar, Shikamaru Nara de la aldea de Konoha?
-¡Que calmes a tus hermanos, que fingen estar muy tranquilitos pero solo cuando tu miras!
-¡Marica! ¿Cómo se te ocurre que no me daría cuenta de que están haciendo cosas raras?
-¡Pues tú también eres parte del complot!
-¡No!
-¡Sí!
-Shikamaru…- maulló Kankurou suavemente, y cuando éste volteó para hablarle, el ninja marionetista tenía un dedo en la boca, y su otra mano recorría sus piernas, cuan largas eran.
-¿¡Ves a lo que me refiero!?- exclamó Shikamaru a Temari, y cuando ella volteó a ver, Kankurou se había sentado como una persona normal, acción que le tomó una fracción de segundo.
-No entiendo a qué te refieres- respondió Temari aburrida, aunque de fondo estaban los chillidos de poseído de su hermano Gaara.
Gaara reptó por el brazo del sillón, amenazando a Shikamaru con uñas y dientes, hasta que el ninja gritó, y Temari volteó a verlos, dejando a Gaara sin tiempo para volver a su asiento.
-¡¿Ves!?- Shikamaru estaba agazapado contra un brazo de Temari.
-Por Dios, solamente quería servirle unos chocolates.- dijo Gaara, aunque no tenía chocolates.
-¡Claro que no! ¡Ni siquiera tiene chocolates, Temari!
-Ay… qué caprichoso eres, Tutsi. Gaara solamente estaba tratando de hacer un gesto de bondad.
Shikamaru se resintió y se puso de pie bruscamente. Kankurou, que no había comprendido que debían menguar la broma, volvió a maullar sensualmente pero el resultado fue que Shikamaru apretó el paso y cerró la puerta tras de sí.
-Tal vez nos pasamos.- comentó Gaara en cuanto se quedaron solos.- Búscalo, Temari.
Esta se dirigió a la puerta lanzando una mirada de aprensión hacia sus hermanos.
-¡TUTS…SHIKAMARU!
Nadie respondió. Temari se dio media vuelta para volver a la estancia de la que acababa de salir, pero escuchó unos cuchicheos:
-…Y Mister Sprinkles pegado a él…-una risotada por parte de Gaara.
Temari abrió la puerta esperando sorprenderlos, pero cuando los vio estaban muy serios y sin hablar en los sillones. Temari se preguntó alarmada si la broma también se tornaría contra ella, y miró a sus hermanos inquisitivamente. Estaba a punto de hablar, cuando alguien tocó suavemente la puerta. La ninja la entreabrió y vio a su flamante novio con el ceño fruncido, que quería entrar de nuevo. Cuando pasó a su lado, dijo dolido:
-Pensé que ibas a buscarme o algo…
