CAPÍTULO 8

PRIMERAS CONFRONTACIONES

Hermione bajaba las escaleras con su ahijado, quien protestaba porque lo habían sacado de la habitación de Sirius. A mitad del camino se encontraron con Tonks que había llegado apurada y atropelladamente.

-qué sucedió Herms? No pude llegar antes pues Teddy me demoró.

-sube a la habitación de tu tío y lo sabrás- le respondió mirando al niño en complicidad.

-James?- Dora había mirado al niño de cabellos revoltosos- qué habrás hecho que tu madrina no pudo arreglarlo y mandó a buscar a tu padre y a Remus?

-nada tía, yo no fui, fue…-Hermione había tapado su boca para evitar que revele la sorpresa.

-sube, después te espero en la cocina.

Siguieron su descenso cuando Hermione terminaba su cuenta regresiva ante la mirada divertida de James-cinco, cuatro, tres, dos, uno- y había llegado el grito que estaban esperando.

-Ella no tuvo miedo- inquirió James.

-Yo tampoco- le dijo mientras le hacía cosquillas en la panza- Kreacher podrías preparar una bandeja…- su frase quedó inconclusa pues el viejo elfo ya la tenía lista.

-desea que yo la lleve o prefiere que lo hagamos juntos para evitar más sorpresas?

-Iremos juntos pero antes tenemos otra tarea, jovencito a bañarse.

Media hora más tarde Hermione y Kreacher ingresaron juntos a la habitación donde Sirius aún hablaba con su familia más cercana. Por la expresión de incredulidad en su rostro no dudó en notar que le habían estado relatando parte de lo sucedido desde su desaparición.

-Siento interrumpir pero Sirius necesita alimentarse y descansar, tienen mucho tiempo por delante.

-Mione por favor.

-Harry, él no va a irse a ninguna parte, te lo aseguro.

-Brownie qué te parece si me levanto, comemos juntos y luego regreso a la cama?

-Puedes hacerlo, te duele algo, te sientes cansado?

-Solo la cabeza me molesta un poco, donde me golpeé al caer en la sala y con la poción que me diste recuperé las fuerzas, por cierto dicen los muchachos que estaba sufriendo pero no lo recuerdo solo tenía la visión borrosa y nada más.

-seguramente magia residual pero igual hay que tener cuidado.

-Te ayudo entonces- había interrumpido Remus quien se acercó con una bata.

-Moony, para Uds. habrán pasado más de diez años pero para mí solo fueron unos instantes, estoy muy bien, en serio amigo.

-Sirius, puede que tengas razón pero hasta no saber en profundidad lo sucedido, este viejo amigo va a ayudarte.

Sirius leyó en la cara de su mejor amigo que no podría disuadirlo de su intención, entonces giró hacia las mujeres y habló con cierta sorna- Ladies, si quieren ver un apuesto hombre desnudo pueden quedarse sino me esperan abajo.

-Vamos Tonks, no hay nada que yo no haya visto ya y puedo asegurarte que no es nada de otro mundo- acotó Hermione mientras sus amigos se reían- y por lo visto él no recuerda que fui yo quien lo desnudó- finalizó entre las carcajadas que se habían intensificado.

-Tú yo tenemos una charla pendiente Brownie- agregó serio, algo avergonzado y cuando las alegres mujeres abandonaron la habitación sumó- gracias a Merlín que ya es mayor de edad.

-Vamos padrino- lo consolaba Harry- no sabes con quién te estás metiendo.

Compartían el almuerzo entre comentarios sobre el pasado cuando una furiosa Ginny hizo su ingreso a la cocina. No había notado al grupo sino que solo renegaba en voz alta.

-ya voy a arreglar cuentas con Harry cuando regrese, puedes creer?- miró a Hermione que cerraba la heladera con otra jarra de jugo- lo busco para que almorcemos juntos y me dice Maggie que había salido con algunos Aurores pero que todos habían vuelto y el salvador del mundo mágico no regresó con ellos, es más, Seamus dijo que puso una excusa muy rebuscada para desaparecer sin decir dónde, puedes creerlo?- tenía las manos en la cintura y una expresión realmente atemorizante.

-Ginny- intentó calmarla Hermione pero la pelirroja seguía con la perorata.

-Nada de Ginny- giró y se encontró con sus amigos pero por su enojo no había reparado ni en su esposo y menos en Sirius- hola Lupins qué hacen aquí?

-Yo los llamé pero ahora quiero que te calmes y me escuches detenidamente- Hermione tomó las manos de su amiga y la sentó a la par de Harry.

-Cuándo llegaste Harry James Potter?- elevó la voz.

-Ginny- la medimaga tomó el rostro de la iracunda embarazada- yo los llamé hace casi dos horas, sucedió algo que debes saber pero si no te calmas es imposible que lo aceptes bien.

-Hola Petit Weasley, así que tú atrapaste a mi ahijado- se burlaba Sirius desde la punta de la mesa- y yo que pensé en un primer momento que el despeinado niño era hijo de Harry y Brownie, chicos- añadió mirando a su ahijado y amiga- por el pelo cualquiera puede confundirse.

Ginny giró su cabeza y cuando lo vió enmudeció. Se puso pálida y empezó a hiperventilar.

-Sirius Black, esa no es la forma de darte a conocer, está embarazada, no lo notaste?- agregó Hermione muy enojada.

Tonks le alcanzó un vaso con agua y Remus le acercó un trozo de chocolate, golosina que jamás faltaba entre sus ropas.

Cuando había pasado el susto, Hermione logró explicarle a Ginny lo sucedido.

-lo siento mucho Petit, no fue mi intención, solo quería calmarte un poco, no sé romper la tensión - acariciaba las manos de la esposa de su ahijado- parecía que querías golpear a Harry, pero aprendí la lección, nunca hacer bromas a costillas de una mujer embarazada, eso es suicidio.

La joven Sra. Potter comenzó a reírse a carcajadas y fue suficiente para Sirius, había ganado esta pequeña batalla contra la castaña que lo miraba aún furiosa desde el extremo opuesto de la mesa.

-Bueno ya que todo se aclaró o casi todo, necesito saber qué ocurrió?

Todos miraron a Hermione- alguna sugerencia?- preguntó Harry.

-Tengo que hablar con Víktor y con Dumbledore pero tengo mis sospechas.

-Quieres compartirlas con nosotros?- habló Remus calmadamente- o prefieres hablar con certezas.

Suspirando profundamente Hermione miró fijamente a su antiguo profesor y mentor- creo que mi amuleto es en gran parte la razón por la que Sirius está aquí de nuevo, pero la manera me tiene algo desconcertada.

-No es un amuleto verdad?- la castaña lo negó- lo sabía- golpeó la mesa Remus y casi todos se sobresaltaron.

-Amor, cálmate, anoche no dormiste, creo que todos deberíamos descansar y empezar a buscar respuestas- habló Tonks quien sostenía a su marido de la mano- por qué no empezamos con informar al Ministerio del regreso de Sirius- Harry quería hablar pero la metamorfomaga no lo dejó- ahora que él ya está aquí y fue exculpado de todos los cargos creo que es más fácil.

-No lo creo Dora- aseguró Harry- mi padrino será sometido a distintos pruebas para comprobar su identidad y seguramente querrán determinar la causa de su desaparición y peor aún su regreso.

-Pero soy yo!

-Pero el problema no eres tú Sirius- discutió Hermione- el conflicto será conmigo, es mío el medallón.

-No veo dónde está el conflicto.

-Qué ocultas Hermione?- le inquirió Remus muy serio.

Ella lo miró con algo de culpa, por primera vez se sentía como acorralada- como ya dije no es un amuleto, era un proyecto de Víktor que le llevó casi cinco años para desarrollar, a primera vista parece un giratiempo- Sirius se lo había quitado y lo puso sobre la mesa, nadie lo había tocado- pero actúa como un traslador, supuestamente te lleva hacia un lugar seguro, se activa con una gota de sangre en el círculo central, seguramente esto sucedió cuando te golpeaste durante la lucha.

-por eso fue la luz roja intensa que lo rodeó?- Harry había recordado ese detalle y Hermione asintió.

-A partir de ahí viene mi duda- la castaña no miraba a Remus, ni a Sirius- yo nunca lo usé, Víktor lo había probado antes y dijo que había funcionado sin ningún problema.

-Qué más Brownie?

-la correa de piel de unicornio negro- Hermione lo tomó con delicadeza para continuar su explicación- crea una especie de escudo protector cuando se activa, esa fue la luz roja, además según me había explicado Víktor también se activa cuando estás en peligro de muerte inminente pero nunca creí que podía protegerte de la maldición imperdonable que te había enviado tu prima- miró a Remus como cuando estaba en el colegio y necesitaba respuestas- creí que nada podía detener esa maldición, y por eso corrimos desesperadamente.

-Yo detuve a Harry y Tonks logró detener a Hermione que por poco cae a través del velo a pesar de estar malherida- explicó Remus.

Sirius la miró sin entender- Dolohov me dejó un amargo recuerdo- ella levantó su camiseta y le mostró, sin una pizca de vergüenza, una delgada cicatriz blanca que le cruzaba el abdomen en forma oblícua desde el arco costal izquierdo y se perdía más allá de la cintura del pantalón.

El apuesto moreno había deseado recorrer la blanca cicatriz con sus dedos, acariciarla pero solo bastó una fracción de segundo para recordar que no estaba solo y que la persona que tenía aquel cruel recuerdo era todavía para él una adolescente, aunque casi tenía su edad.

-Por mi madre- se levantó Harry de repente y todos se lo miraron asustados- hoy detuvimos a Dolohov.

-Dónde vas Hermione?- se había levantado Ginny y detuvo a su amiga.

-Debo ir a comprobar que sea él.

-Ya lo comprobamos Mione, quién lo capturó se aseguró que fuera el verdadero- Harry la miró y ella entendió de quién estaba hablando- ven- la tomó entre sus brazos- me pidió que te diera un fuerte abrazo, según él hoy lo necesitas más que nunca pero no comprendí por qué.

-Y no lo sabrás, eso fue un juramento entre Draco y yo- le susurró para que nadie escuchara.

-Ey Uds dos, secreto en reunión es mala educación- les reprochó Sirius, con un dejo de celo en sus palabras.

-Hermione, cuando te reunirás con Albus y Víktor?- le había preguntado Ginny para cambiar el rumbo de la conversación pues era la única que sabía del secreto de su amiga.

-Víktor, llega en un par de horas, debo estar en casa para entonces, Harry puedo tomar tu lechuza?

-Toda tuya.

Hermione se dirigió a la Biblioteca que además hacía de estudio para la familia, cuando ella abandonó la cocina Sirius quedó en silencio y pensativo.

-Qué piensas Sirius?

-Ella vive con el chico búlgaro por lo visto, están casados?

-Viven juntos desde que la guerra terminó - sentenció Harry.

- quién diría que ella se decidiría a romper reglas!

-Te darás cuenta que ella no es la misma mujer que conociste Sirius- comentó Tonks.

-Aunque sigue siendo la misma sabelotodo- comentó Kreacher mientras depositaba las tazas con café para todos.

-Me habré ido por mucho tiempo pero a ella la respetas- le reclamó su antiguo dueño.

-Ud no sabe lo que me une a ella, entonces no me venga con reclamos, soy un elfo libre.

-Y qué haces aquí entonces- le gritó Sirius mientras el elfo salía de la cocina sin responderle

-Él está aquí porque ella le pidió que se ocupara de nosotros cuando descubrí que estaba embarazada, hasta entonces Kreacher vivió con Hermione y Víktor.

-A pesar de servirnos ahora, ese viejo elfo es incondicionalmente fiel a ella y a su pequeño Sirius.

-Gracias por ponerle mi nombre por cierto, Uds. dos me honran- Sirius los abrazó y el matrimonio se miró con incomodidad.

-Quién va a decirle a mi tío que la que eligió el nombre fue Hermione pero que Uds. optaron por ponerle Severus al segundo niño?

Un embarazoso silencio siguió a tan descuidado comentario, Remus ahogaba su carcajada tras la taza de café, Ginny y Harry miraron a Tonks resignados y Sirius se petrificó ante las palabras de su sobrina.

En ese instante Hermione y Kreacher regresaron juntos y al ver tan variado cuadro de expresiones preguntó lo que había sucedido.

-Acabo de enterarme que tú, mi bella Brownie- ella se ruborizó por sus dichos- escogiste mi nombre para bautizar al primogénito Potter pero que ellos eligieron el de Quejicus para el segundo, es que están locos, pobre criatura.

-Sirius Orión Black, no te permito que llames de esa manera a Severus, él es un héroe, deberías enorgullecerte saber que fue él quien cuidó toda su vida a Harry.

-Por Merlín Brownie estamos hablando de Snape un mortífago que quería congraciarse con Brian pero mortífago al fin, además…

La bofetada resonó en toda la casa, los testigos quedaron atónitos ante la reacción de Hermione. Entonces ella tomó su medallón se lo puso y lo guardó entre su ropa, nadie había notado la luz celeste que lo envolvió y menos los cambios de los símbolos rúnicos.

-Jamás, me oyes jamás tratarás a Severus de esa manera tan libremente- las lágrimas asomaron por esos ojos que invitaban a temer- y menos en mi presencia-la enfurecida medimaga giró hacia el matrimonio Potter respirando casi con dificultad, la furia la dominaba- puedo llevarme a Sirius? Víktor quería verlo le trae el regalo que le había prometido.

-Uds. dos consienten demasiado a mi hijo pero si me niego no hay poder sobre la tierra que calme a ese niño- comentó Ginny mientras veía las lágrimas de su amiga fluir sin freno- vamos ayúdame a prepararle algo de ropa para que le lleves.

-No hace falta, en casa tenemos lo que necesita- habló ahogada por las lágrimas y sin mirar hacia atrás agregó- cuando tenga más información se las haré llegar, adiós a todos.

Kreacher miraba a su antiguo amo con el ceño fruncido pero habló a Harry- Sr. Potter me necesitan para algo más o prefiere que vaya con la señorita Hermione y el amito Sirius- remarcó el nombre de su niño mimado.

-puedes ir con ellos no hay problema amigo.

Sirius se había sentado cabizbajo, la marca de la bofetada le ardía pero más le dolía saber que había echado a perder esta curiosa reunión solo por los estúpidos prejuicios.

Una fuerte mano lo sujetó por el hombro, su amigo de toda la vida lo calmó un poco- con el correr del tiempo la entenderás- los ojos grises de Sirius se encontraron con los azules profundos de Remus- ella defiende como una leona a sus seres amados y Severus es uno de ellos.

-Eso pude notarlo.

El pequeño Sirius entró a la cocina apurado con su inseparable peluche- chau papi- lo abrazó y le dió un sonoro beso entonces bajó de sus brazos y se dirigió a Remus- te quedó algo de chocolate abuelito?

-Aquí tienes mi niño- la sonrisa del pequeño merodeador lo derritió.

-Chau enano- Tonks lo alzó y cambió su cabello como el de su sobrino favorito.

-Yo quiero hacer eso pero no puedo tía, a mi me gusta el pelo de Teddy.

-Nosotros nacimos así enano pero no siempre es lindo, en cambio tú no necesitas peinarte y eso es lo mejor o me equivoco?- James había asentido.

-Chau Señor- le extendió la mano al callado Sirius y éste se la agarró- qué te pasó en la cara, te duele?- el niño acarició su rostro al notar la rubicundez de su mejilla tras la bofetada.

-me duele un poquito pero me lo merecía.

-sana, sana, colita de rana, si no sana hoy sanará mañana- dijo James y le dió un suave beso- ya está, ahora te vas a curar, este hechizo me lo enseñó mi madrina cuando a mi Canuto le duele la barriguita.

-Y funciona ya no me duele.

-lo sabía, ella nunca se equivoca, adioooósss- saludó y apresurado dejó de la cocina.

-Apuesto que él es otro de los cachorros de la leona.

-Y nunca adivinarás quiénes son los restantes- finalizó Remus.

I´m back. Les pido miles de disculpas mis queridos amigos, varios motivos obstaculizaron mi actualización. Nada grave, primero: una gripe que aún no me abandona, creo yo que ya es una bronquitis pero nada que unos días más de cuidados no mejore; segundo: contra mi voluntad ( lo juro) me sacaron de casa por unos días de vacaciones (ja,ja,ja,ja, si nos hubiéramos quedado en casita podría haber realizado un buen reposo) y tercero y último, la ansiedad del final, que tampoco pude ver todavía por no estar en casa y además me había bloqueado las intenciones de escribir, porque el capítulo ya estaba en mi mente solo faltaba transcribirlo y ahora recién pude terminarlo. Pero apenas ponga un pié en mi Salta natal voy al cine con tres cajas de pañuelos descartables, para el resfriado aclaro ( ni yo me lo creo).

Mañana emprendemos el regreso y entonces sí las actualizaciones serán más frecuentes.

Un beso a todos y espero que disfruten sus días.

DanielaSOS