CAPÍTULO DOCE

JARDÍN DE LAS CONFUSIONES

Su día había empezado muy temprano, tenía sueño pues no había dormido bien la noche anterior. Estaba cansado de tantas horas en el Ministerio, fastidioso por haber sido tratado como un bicho raro o una extraña criatura a la que nunca habían visto.

Algunos lo miraban con temor, por su antigua fama de supuesto súbdito de Voldemort, otros con mera curiosidad pero las pocas personas que lo entenderían no estaban en ese momento junto a él. Remus, Dora y Harry no habían podido acceder al Departamento de Misterios o por lo menos a la extraña sala donde se llevaba a cabo su examen.

Pasaron magos de todo tipo, rompedores de maldición, legeremens, pocionistas, por suerte para él Severus no estaba allí, sanadores especialistas en raras enfermedades mágicas y los por supuesto investigadores de ese departamento con Víktor Krum a la cabeza.

Pocos sabían que ese día Víktor estaba asumiendo su puesto como jefe así que mientras lo "inspeccionaban a él" se vió envuelto en miles de saludos y felicitaciones para el búlgaro. Y ya estaba harto, no sabía por qué le molestaba tanto ese hombre, misterioso para él pero tan familiar para su Brownie.

Sirius suspiró ya harto y refunfuñó- le falta mucho? tengo sed, hambre y estoy muy cansado.

-Un momento más señor Black- le respondió la tímida hechicera de largos cabellos rubios y ojos color del cielo, su suave voz logró apaciguarlo un poco.

-Me parece que la conozco, creo haberla visto antes pero no recuerdo dónde- le dijo Sirius.

-Quizás era muy joven en ese momento y el lugar no era el mejor pero yo lo recuerdo claramente Sr. Black-respondió la rubia mientras lo miraba fijamente.

-Si me dices dónde quizás podríamos recordar juntos tomando una taza de té o cenando tal vez- comentó con la intención de distraerla de su tarea de una manera muy merodeadora.

-Le agradezco la invitación- le contestó sin incomodarse en absoluto- pero no creo que sea conveniente o lo adecuado.

-No? Yo pensé que una mujer tan linda como tú se vería mucho más hermosa, aunque no lo creo pues eres un sol, pero luciría más del brazo de un apuesto caballero como yo-Sirius notó su rubor y reía interiormente, sabía que no había perdido el toque con las mujeres- pero aún no me dices tu nombre preciosa.

-Nos conocimos ya hace mucho tiempo, para mí- le recalcó ella, él levantó una ceja interrogante- quizás uno o dos días, para Ud- entonces él frunció el ceño- yo estaba en la Sala del Velo cuando Ud desapareció, formaba parte del Ejército de Dumbledore en mis épocas de estudiante y estaba allí acompañando a Harry junto con Ron, Ginny, Neville y Hermione- hablaba sin dejar de mover su varita por todo el tatuado cuerpo- me llamo Luna Nott, aunque de soltera era Luna Lovegood- ella colocó la bata que cubría a Sirius en su lugar y agregó- listo, ya he concluído mi examen, fue un placer haberlo visto de nuevo Sr. Black.

Y sin esperar respuesta abandonó la sala tarareando una canción, dejando a un aturdido, avergonzado y más mortificado mago.

-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-

Pasaron dos horas más hasta que por fin Sirius Black ya era libre de salir y vivir la vida como le había prometido la noche anterior a Hermione.

-Por favor sáquenme de aquí, no soporto un instante más en el Ministerio- le rogaba a su ahijado, a su mejor amigo y a su sobrina- desfallezco de hambre, apiádense de mí.

- Ya deja de quejarte- le dijo Tonks- te llevaré al lugar más lindo que conozco, podrás comer algo y hablaremos sin que nos interrumpan.

-Es dónde te juntas con tus amigas algunas veces para una salida de mujeres solas?- le preguntó Remus con una sonrisa cómplice.

-Si amor y donde compartimos aventuras amorosas además de la terapia de grupo- ellos reían cómodos con sus bromas.

-Ahh por favor, ya basta Uds dos!- vociferaba Harry mientras Sirius los miraba absorto- dejen sus códigos para la intimidad.

-nada de intimidad Harry, una de mis amigas es tu esposa, así que sé todo- recalcó-todo de ti- las carcajadas no se hicieron esperar, Sirius no podía creer lo que se había perdido en su ausencia.

-Vamos allí entonces, al santuario de las mujeres- agregó Sirius y salieron radiantes por una de las puertas laterales y poco concurridas del Ministerio.

Cuando llegaron al dichoso santuario como había bautizado Sirius le informaron a Tonks que la mesa habitual que solía ocupar no estaba disponible. Los condujeron a la más cercana a ella, solo separados por un delicado biombo hecho con azahares.

-Wooww, con razón Ginny no se pierde reunión este lugar es un verdadero jardín- alabó Harry.

-lo sé, es nuestro preferido, aquí celebramos las buenas noticias con la chicas y el regreso de mi querido tío amerita que estemos aquí- aclaró Tonks.

Pidieron un almuerzo tardío que consistía en bocaditos salados de diversos sabores, colores y texturas y una abundante fuente de frutas, acompañado de cerveza y vino dulce. Lo que se llama un Drunch.

-mmm esto es un manjar, en mis épocas o mejor nuestra- corrigió mirando a Remus- lugares así solo podíamos encontrar en Londres muggle - explicó Sirius- pero esto es solo un aperitivo- rezongó.

-En unas horas cenamos en la Madriguera, celebraremos tu regreso y el del nuevo matrimonio Weasley Ron y Katya la hermana de Víktor- dicho esto y Sirius se ahogó.

-Será mejor que cada nueva noticia me la digan de a poco, si me disculpan- dijo levantándose- voy al toilette.

-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-

Hermione estaba sentada en el establecimiento que tanto le gustaba en el Callejón Diagón, "El jardín encantado", en su mesa habitual, bebiendo su café preferido, acompañado de masas finas, rodeada de plantas y flores de todos colores y con un libro que descansaba sin ser leído. Miraba fijamente a un punto impreciso, perdida en sus pensamientos, ausente de lo que ocurría a su alrededor pero cuando una tibia y suave mano tomó la suya se sobresaltó.

-Parece que el día después te puso peor que otros años- le susurró Draco mientras la besaba.

-Hola dragón, gracias por venir- ella lo siguió con la mirada mientras él se sentaba -espero que no te haya causado algún inconveniente con tu esposa.

-No te preocupes por Astoria- estaba frente a ella y sin soltar su mano le preguntó- qué sucede ahora leona?

-Sirius regresó ayer a Grimmauld Place- Draco se puso más pálido que de costumbre- y no sé qué hacer, ayúdame por favor- le suplicó la castaña.

-Necesito que me cuentes todo Hermione- él todavía asía su mano fuertemente.

Ella le relató todo lo sucedido incluído las conclusiones a las que habían arribado la noche anterior.

-Entiendo que estés en este estado de nerviosismo, estás en una situación bastante comprometida leona pero sabes que tarde o temprano Sirius debe enterarse.

-Draco, nadie sabe las consecuencias de lo que sucedió ese día ni siquiera Dumbledore o Snape- habló en un susurro pues el negocio estaba concurrido.

-Dijiste que el ministro ordenó la restitución de todas las propiedades y riquezas confiscadas- ella asintió- Hermione, te das cuenta que debemos hablar con alguien y contarle que nunca se pudo hacer uso de esas propiedades o de las cuentas?, que Bellatrix estaba enloquecida porque no pudo meter sus garras en la enorme fortuna que sus tíos tenían?

-Lo sé, por eso necesito tu ayuda.

-Hermione, cada propiedad que pertenecía a los Black está protegida y nadie pudo ingresar, ni siquiera mi madre ni mi tía Andrómeda y no sé si mi prima está al tanto de ello, solo tú pudiste acceder a ellas - y recordó él con nostalgia- te acuerdas cuando paseábamos en nuestro tiempo y te llevé a conocer la casa de Alphard Black y el portón de acceso se abrió- sonrío – pensábamos que era por mí.

-La sorpresa que nos llevamos, creíamos que podíamos ser felices y empezar una nueva vida, lejos de todos- acarició la suave pero masculina mano-qué inocentes fuímos en ese entonces- agregó Hermione.

-Ser felices- suspiró él.

-Draco, nunca te oculté mis verdaderos sentimientos, solo tú lo sabes y sin embargo estabas dispuesto a jugarte por mí, yo no merecía ese amor que creías sentir, ahora lo sabes.

-Tienes razón, íbamos a cometer una locura, ahora a la distancia lo noto pero sin embargo fue hermoso mientras duró, fueron dos años maravillosos, libertad, paz, estudios y aventuras a tu lado.

-Ya lo sé Draco, ya lo sé- las lágrimas asomaban en sus ojos chocolatosos mientras se acariciaba la cicatriz que atravesaba su mano derecha- por eso necesito que me ayudes, tengo que explicarle a Sirius.

-Leona, no creo que yo…

-Por favor Draco- lo interrumpió- por el amor que nos tenemos no me dejes sola ahora, te necesito- rogó la castaña y una sombra oscureció la mesa de repente.

-Así es sobrino- Sirius observaba detenidamente al rubio- tu pelo y arrogancia en el rostro me demuestran que eres Draco Malfoy, verdad? – el rubio asintió- no la abandones entonces- entoncespuso una mano en el hombro de la castaña- cómo dijiste Brownie?- preguntó burlón y sus palabras eran puro sarcasmo- por el amor que se tuvieron o aún se tienen?- y añadió- sabrá el Sr. Krum de este encuentro?- y sin dejar de mirar a Hermione confesó- no me imaginé que rompieras tanto las reglas Brownie, sinceramente no te conozco- en los ojos de mercurio del moreno había desilusión y en los de Draco que eran de igual color había desconcierto.

Ella intentó explicar la situación en la que los había encontrado pero Sirius no le permitió- no te molestes Hermione, no tienes nada que explicarme, yo no formo parte de tu vida pero deberías aclarárselo a Víktor no crees?- dirigió su mirada hacia su sobrino- si mal no recuerdo me dijeron que estabas casado y con un niño- Draco asintió- no la ilusiones, por el amor que le tienes déjala ser feliz con alguien más- sin esperar respuesta giró y se retiró a su mesa.

-Qué le sucede a mi tío?- preguntó sorprendido.

-Está completamente confundido- agregó y golpeó su frente con la mesa ya cansada.

El rubio la miró y agregó- además de celoso.

Sirius regresó a la mesa donde estaban sus afectos con un gesto adusto en el rostro.

-Canuto qué ocurre?- preguntó Remus.

-me encontré a Hermione y a mi sobrino Draco muy tomaditos de las manos en la mesa de atrás- señalaba el biombo de azahares.

Los tres amigos se miraron y Tonks fue la que habló- Sirius ellos son muy amigos, aunque alguna vez tuvieron una relación que parecía seria y que iría directo al matrimonio no fue así.

-pero parece que ella aún lo ama, por lo que escuché, le rogaba que no la dejara sola- explicó muy molesto y esto no pasó desapercibido a Remus.

-seguramente escuchaste la mitad de la charla, no es así, ellos …

-pero acaso no está en pareja con Víktor?- el moreno interrumpió la explicación de su ahijado-viven juntos por Merlín! En mis épocas eso era compromiso.

-Canuto ellos viven en la misma casa eso no…

-ya está Remus, no debería importarme lo que hagan de sus vida, es que aún la veo como la chiquilla que conocí, solo es eso, cuando pase el tiempo lo entenderé pero cambiemos de tema- intentó disimular la desilusión y el malestar, y además no entendía la sensación de ahogo que le estrujaba el pecho- a qué no saben a qué hermosa rubia invité a cenar mientras examinaba todo mi hermoso cuerpecito?

Cuando terminó la pregunta levantó la vista y vió a la castaña que salía del local junto a Draco, él caminaba con una mano en la espalda baja de la bella mujer, una señal clara de posesión. Lo que no había notado es que su sobrino lo había hecho solo porque sabía que él los estaría observando. Entonces Draco, Slytherin hasta la médula lo saludó con un gesto burlón.

-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-

En la Madriguera había más personas que durante la boda de Bill y Fleur, la familia Weasley completa, amigos de la pareja, el ejército de Dumbledore y casi todos los integrantes de la Orden del Fénix, Albus y Severus no habían podido asistir. Todos héroes, los que lucharon en el bando de la luz.

Sirius hablaba con su prima Andrómeda, la tenía abrazada pues ella no dejaba de llorar y tocarlo a cada momento para comprobar que en realidad él estaba allí.

Por ratos Ron y Harry se acercaban y Sirius les comentaba algo en secreto entonces el pelirrojo muy ruborizado soltaba las carcajadas.

Hermione y Víktor aún no habían llegado y esto no había pasado desapercibido a Sirius quien miraba la zona de aparición a cada momento.

-Ella vendrá, no iba a perderse esta cena- le habló Remus bajito mientras ponía en su mano una copa de vino rojo.

-No sé a qué te refieres Moony- intentó disimular mientras miraba pasar a las mujeres que no conocía pero que lo comían con los ojos.

-A mí no Sirius, a mí no me engañas- le susurró.

-No me atrevería hermano…- y de repente enmudeció.

Había llegado la pareja que faltaba. La castaña lucía un hermoso vestido negro de gasa sin mangas, con el cuello redondo adornado con cuentas y lo acompañaba con altas sandalias negras. El toque de distinción eran los accesorios, pendientes y pulsera de plata envejecida y turquesa, además del coqueto bolso del mismo color. Sus rizos estaban contenidos en una simple coleta.

-Hermosa verdad?- Sirius asintió- ella siempre está correctamente vestida, siempre impecable, aunque sea un día de campo.

-Seguramente intenta ocultar defectos o secretos- comentó cuando se recuperó de la visión de su Brownie.

-Nadie es perfecto Canuto, ella como todos esconde algún secreto- Sirius lo miró fijamente, sus ojos grises eran tan claros para Remus, solo él podía leerlos perfectamente- y yo creo que descubrí el tuyo- el hombre lobo se fue, lo dejó solo, con la boca abierta.

Podía sentir sus ojos en ella, sabía quién era el dueño de esa mirada, se sentía incómoda pero lo disimulaba bastante bien.

Por suerte encontró a Ron y a Katya y se dirigió hacia ellos mientras Víktor era atrapado por los brazos y besos de Molly. Arthur permanecía a su lado y le dio formalmente la bienvenida a la familia. Charlie se acercó entonces y lo besó por primera vez delante de sus padres y juntos fueron a saludar al resto.

-Mione me imagino el susto que te llevaste cuando viste a Sirius parado frente a James- exclamó Ron que la tenía abrazada mientras su esposa estaba con Víktor.

-Lo reconocí por mi medallón.

-eso me contaron y estás bien ahora?

-si corazón, muy bien.

-dichosos los ojos te ven Brownie- habló Sirius y ella se tensó en los brazos de su amigo.

-Sirius- saludó escuetamente sin mirarlo.

-te la encargo ya vengo, tengo que hablar con mi cuñado- Ron la dejó y salió al encuentro de Víktor.

-No trajiste a mi sobrino- era una afirmación no una pregunta.

-Sirius no es lo que piensas.

-No?, no es una aventura clandestina?- le habló muy serio.

-No tienes idea de lo que hablas- le respondió enojada, ya harta de las confusiones- en otro momento hablaremos muy seriamente tú y yo, no ahora. Disfruta de la cena- lo dejó solo otra vez, dolido por sus palabras y necesitado de sus atenciones, como cuando era aquella joven que se iba transformando en la hermosa mujer que no podía sacar de sus pensamientos.

La hora del brindis había llegado, Arthur tomó la palabra.

-queridos amigos, gracias por venir, no me extraña la presencia de todos aquí, sé cuánto quieren a Ron y Katya. Y ahora le sumamos la llegada de nuestro amado Sirius Black- los aplausos iniciados por los gemelos aparecieron- bienvenido a casa amigo, vamos a disfrutar de tu presencia en nuestras vidas.

Charlie se había levantado, la intención la conocían Hermione y Víktor.

-yo quisiera hacer un anuncio- habló nervioso pero sus padres lo animaban a seguir- desde hace cinco años estoy en una relación con un hombre maravilloso- los amigos de la familia lo miraron asombrados- si mis amigos entendieron bien y no siento vergüenza de decirlo, Uds. no me juzgarán mal, ahora lo sé y creo que llegó el momento de que sepan que vamos a formalizar- Molly sollozó por la sorpresa- Víktor y yo decidimos casarnos cuando inicie el otoño y nos gustaría- el búlgaro le había tomado la mano- que nos acompañaran ese día.

Todos se pusieron de pie y brindaron por la felicidad de la nueva pareja y por el valor que mostraron al anunciar su próximo matrimonio.

El más sorprendido de todos había sido Sirius Black. Buscaba a Hermione con la mirada, la encontró feliz y radiante, abrazada por esos valientes hombres que habían proclamado su amor.

Él deseo en ese momento ser esos brazos que la rodeaban y el destinatario de su amor, de su luz.


Aquí estoy, hola mis amigos, buenos días, tardes o noche, depende la hora que lean.

Les doy las gracias por estar aquí, ya sea comentando o simplemente leyendo, eso ya son mimos para mí.

AzzuMalfoy, lolilla, ChicaSnapeBlack, Perse B.J, jesica-haruzuchia, Emily Hale Smith, gracias por dejar sus huellas en el capítulo anterior, aprecio sus plabras.

Los que leyeron mi otra historia saben que primero aparecen en mi mente las imágenes y solo entonces las plasmo aquí, por eso quiero que sepan que si puedo les dejaré algún link para que vean a qué me refiero. Ahí va el primero, ya saben pongan polyvore.com/cgi/set?id=32672047&.locale=es

Una vez más gracias a todos y seguiremos en contacto =0)