El frio viento matinal entro por la ventana, escabulléndose entre la cama enfriando mi espalda.
Había dormido de maravilla, sin ningún temor o pensamiento que pudiera impedir que el dios Morfeo hiciera de las suyas.
Gire un poco adormecida para poder apreciar el cuerpo inmóvil de mi compañero.
Pero no estaba más.
-¿Sasuke?
Mi mirada se enfoco en la ventana, donde lo pude ver. Al parecer estaba por salir.
-No quise despertarte, gracias por dejarme dormir aquí pero es hora de que me vaya.
-Está bien, siento no haberte dejado ir anoche. No pensé en que tu familia se preocuparía por ti.
Algo muy parecido a un bufido salió de su garganta. ¿Se estaba burlando de mí?
-No me espera nadie en casa, porque no tengo una.
-¿No tienes una? Entonces ¿vives en el bosque?
-El bosque es como mi casa temporal.
Era imposible creer que una persona tan atractiva y joven como el pudiera vivir entre los arboles sin un techo, sin compañía o sin alguien que lo esperara cada noche.
-Sera mejor que me vaya.
-Espera Sasuke.
-¿Qué ocurre?
-¿No te gustaría regresar esta noche? Dijo esta seria tu habitación, no tendríamos que compartirla.
-Que hay de tu hombre.
-El no tiene porque saberlo ¿Qué dices?
-Estaré bien en el bosque.
Y se fue por la ventana, corriendo con gran agilidad entre el verde pasto y atreves del rio. Perdiéndose entre el espeso bosque.
Salí de la casa después de avisarle a mi prometido que iría a visitar a Ino.
El había actuado un poco apenado y arrepentido. Pero no pensaba perdonarlo, bueno no hasta divertirme por un buen rato.
-¡¿Durmieron en la misma cama?- Ino levantaba la voz emocionada tras mi relato de la noche anterior.
-Ino, baja el volumen.
-Lo siento, es que no lo puedo creer, tu Sakura la chica virgen durmiendo con un misterioso y atractivo hombre.
-No hay necesidad de que me describas de esa forma.
-Vamos es lo que eres. A no ser que no me estés ocultando algo- guiño el ojo.
-¡Ino! No quiero que Itachi me toque y crees que me voy a dejar seducir por un perfecto extraño.
-Depende ¿Está bueno?
-Si, pero no quiere decir que me acostare con el por eso.
Seguimos tomando el té de manzana y platicando bajo la fresca briza del bosque; la conversación se tornaba sobre su prima Hinata, la cual se había casado con el apuesto rubio emperador de una pequeña pero muy importante nación.
-Sakura ¿Podemos hablar?- Itachi se hallaba de pie a unos metros de la mesa donde conversábamos Ino y yo.
Me levante temerosa después de haber visto a mi amiga, la cual se encontraba igual de alerta que yo.
-¿Qué ocurre Itachi?
-Ayer el ayudante de mi padre vino, dijo que me necesitaban de urgencia en la ciudad.
-Así que te vas ¿Cuándo regresaras?
-Regresare dentro de dos semanas- me abrazo repentinamente- Sakura lo siento mucho, sabes que te amo y que mi intención nunca fue hacerte sentir mal. Esperare el tiempo que sea, hasta que tú te sientas lista.
Resultaba satisfactoria la noticia, pero por otro lado era realmente triste.
Y aunque no quisiera perdonarlo, sentía que Itachi comenzaba a cambiar, el me extrañaría.
Se aparto pero sin alejar sus brazos de mi cuerpo. Y después de vernos a los ojos por unos minutos nos besamos.
"Te amo" Fue lo ultimo que dijo antes de partir rumbo a la ciudad.
Regrese horas después a la casa donde se suponían debía hospedarme por unos días con mi futuro esposo.
Pero ahora estaba aquella enorme casa vacía.
Era increíble el giro que mi vida había dado en esas últimas 24 horas. Primero pude darme el lujo de rechazar dormirme con un hombre para terminar en la misma cama con otro. Y ahora me hallaba sola.
Tome una compa del mejor vino de la reserva y tras escoger uno de mis libros me senté sobre el blanco sofá de la sala.
Cerré los ojos por unos momentos, mi cabeza comenzaba a doler.
-No pensé que alguien pudiera dormir tanto en un lugar tan incomodo.
Abrí los ojos lentamente, aun estaba cansada.
Pero al ver el perfecto rostro de Sasuke a pocos centímetros me sobresalte.
-¿Cómo entraste?
-Por la ventana
Mire a mi alrededor, esperando ver un desastre, pero todo estaba como antes.
Vi la ventana, observe las estrellas y note que había dormido largo tiempo.
-Decidí aceptar tu propuesta.
-¿Qué propuesta?
Me senté y estire mis brazos.
-La de dormir aquí.
-Pensé que la habías rechazado.
-Pero ya no.
-Bien ¿Tienes hambre?
-No
-Bueno yo si, vamos a la cocina.
Me encantaba cocinar. Crear nuevos platillos y jugar con los alimentos.
Sasuke estuvo a mi lado, observando como mezclaba y preparaba la comida.
Era extraño y fascinante que un hombre se preocupara por eso. Y más al verlo, lucia como un pequeño amargado.
Al terminar serví dos platos, uno para el y otro para mi. Me senté a comer.
-Te dije que no tenía hambre.
-Perfecto, más para mí.
Me estire un poco para tomar su plato, pero me vi detenida por el.
-Pero probare lo que hiciste.
Sonreí.
Al acabar subimos por las escaleras, hasta llegar al primer piso, donde lo conduje hasta el cuarto donde el dormiría.
Tome toallas y las dejo en el baño, acomode la cama y en fin prepare el cuarto para que el pudiera pasar las noches que fueran ahí.
-¿Tu esposo no regresara hasta noche?
-Itachi aun no es mi esposo.
-Pero pronto lo será, por que no llamarlo por lo que es.
-Por que…- No encontraba palabras que lo justificaran- El no regresara hasta dentro de unos días.
-Necesito un lugar donde quedarme, estaré aquí hasta que el regrese, si no te molesta.
-No hay problema, deje toallas en el baño por si necesitas ducharte, también hay algo de ropa que Itachi dejo.
-No la necesito.
-Como sea, buenas noches.
Camine hasta la puerta.
-Sakura- Gire ante su llamado-descansa.
