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Metrópolis.

Tiempo después.

Elizabeth sobrevivió. Superman la llevó a un hospital a tiempo y fue por eso que sus heridas fueron tratadas prontamente por los médicos que la vieron.

Tom fue a visitarla. Le interesaba bastante su estado de salud.

-¿Cómo estas? – le preguntó.

-Los doctores dicen que sobreviví de milagro – dijo ella. Tenía la mirada cansada. Recibía analgésicos por vía venosa – Creo que es cosa de las siete vidas del gato… estoy convencida que me trajeron suerte.

-Liz… ¿Por qué lo hiciste?

-Alguien tenía que hacerlo… parar a esos hijos de puta…

-Pero esa no es la forma. No puedes hacer justicia por mano propia.

Elizabeth lo miró un largo rato en silencio.

-Para lo que ha servido – dijo, con amargura – Ese maldito sigue vivo. Me han dicho que presentará cargos policiales en mi contra – cerró los ojos un segundo – Que ironía. La justicia la administran los delincuentes. ¿Qué clase de mundo es este?

-Liz, si necesitas ayuda con el tema legal contra Luthor, puedes contar conmigo – se ofreció él.

Ella suspiró.

-¿Para que? No serviría de nada. Probablemente me den perpetua – se mordió el labio inferior – Digamos que me "desquicié" bastante como Black Cat.

-De todas formas, deseo ayudarte…

-Ya lo has hecho.

Ella lo miró a los ojos. Esbozó una leve sonrisa.

-Gracias por sacarme de ese infierno.

Tom guardó silencio. Desvió la vista incomodo.

-Tu secreto esta a salvo conmigo – le aseguró Elizabeth, para tranquilizarlo – Es mas, se va a la tumba conmigo.

-Gracias, Liz. De verdad, gracias – dijo él, mas aliviado.


Elizabeth escapó del hospital a la primera oportunidad que tuvo.

Cómo una mujer que había recibido tres tiros de bala en un brazo y dos piernas pudo huir de un edificio sin ser vista, fue y será para siempre un completo misterio para las autoridades y el personal médico.

Nadie supo adónde fue, pero se rumoreó que, quizás como posible destino, su ruta la llevaría a Gotham City.

Era sabido que una vigilante enmascarada se sentiría mas a gusto en una ciudad cuyo protector local llevaba no solo su propia mascara, sino también un traje entero de murciélago…