Por fin me atreví a escribir el fic AkuRoku. Que no escribía por pereza, pero bueno. Aquí estamos. Pasándonos el 358/2 y con ;_; esa expresión por que ya he jugado al KH2 y sé como acaba la cosa. Y Roxas... y Axel... son to' monos. D: En fin. Aquí lo lleváis. Y perdón si está algo OoC. Pero es que me siento ñoña today.
"¿Qué es el amor?" Mirabas directamente a mis ojos con esos orbes zafiros tuyos. A mi alma, me atrevería a decir. "¿Pueden sentir amor los incorpóreos?" Preguntaste, a media voz.
¿Qué podía responderte yo? Un miembro de la organización XIII. Un incorpóreo. Y un asesino.
Amor…
Sonaba nostálgico. La palabra sabía a helados de sal y acariciaba con la calidez del sol del atardecer. Hacía recordar los viejos tiempos en los que latía un inquieto corazón en mi pecho.
Sonreí cínico para mí mismo: el amor ya sólo era un recuerdo.
–Escuché que el amor… es un poderoso poder que te hace proteger aquello que es importante para ti… Y… no acabo de comprenderlo. ¿Es el amor algo más que la amistad, Axel?
Me rasqué la cabeza distraídamente.
–El amor es algo que entenderás cuando logremos completar Kingdom Hearts, Roxas. –Contesté, sin mirarle. Para salir del paso.
–Axel… –Le oí a mi lado.
–Venga, Roxas, déjalo ya. –Dije antes de darle el último mordisco a mi helado.
–Si tenemos hambre comemos. Si tenemos sueño dormimos. ¿Por qué no podemos amar, si nos sentimos solos?
¿Entonces eran "Amor" las escapadas nocturnas de Saïx al dormitorio de Xemmas? No. Desde luego que no. Aquella palabrería sin sentido no era suficiente para convencerme.
–El amor no tiene esa definición tan tosca. Hablas de impulsos, no de sentimientos. –Dije, girándome a ver como bajaba su mirada, desilusionado.
–Impulsos, ¿Eh? –Murmuró, inaudible.
Sonreí y me acerqué a él. Miré aquellos tristes ojos, y alcé su barbilla con dos dedos.
– ¿Lo captas? –Susurré en sus labios. Entonces acorté aquella molesta distancia que nos separaba.
¿Qué hacía? Seguí un impulso. Buscaba acallarle, explicarle que jamás podría amar. No sin un corazón. Buscaba que sintiera y comprendiera ese vacío que todos los incorpóreos llevábamos dentro. Que no por el simple hecho de desearlo, llenaríamos aquel hueco.
Y en ese mismo momento. En mi cabeza. En mi pecho. En mi alma.
Sentí un latido.
Era débil, era desconcertante… Y cálido. Y tan… familiar.
Nos separamos y volvimos al castillo siendo ya de noche, sin mencionar nada más al respecto.
Roxas pudo responder su pregunta, aunque no fue aquel día.
Mientras que yo jamás entendería por qué Roxas era el único capaz de hacerme sentir... como si tuviera corazón.
Fin~
Y que sepáis que lo único que he inventado yo ha sido lo del beso. ¡SI ES QUE A ESA PAREJA ES LO ÚNICO QUE LE FALTA! Ò_Ó
