CAPÍTULO 8
EL RECHAZO HACÍA SASUKE
- ¡Damas y caballeros, por fin llega el combate que pone punto y final a la primera ronda! ¡Uchiha Sasuke se enfrentará a Aburame Shino! ¡Por favor, luchadores, al campo!
Sasuke dio un salto desde la grada y se plantó allí. Su rival, Shino, se transportó gracias a sus insectos y apareció a varios metros de distancia de él.
- ¡Por favor, comenzad!
Ninguno de ellos dio el primer movimiento, esperando a que lo hiciera el otro, o al menos eso esperaba Sasuke que, para su sorpresa, vio como Shino levantaba el brazo.
- Abandono – dijo, para sorpresa de Sasuke y de todos los presentes.
- ¿Cómo? – Dijo expectante Sasuke.
- No voy a pelear contra un renegado que no es de la villa – explicó – Abandono.
Dicho y hecho, Shino desapareció del campo de batalla. Se comenzaron a producir murmullos en las gradas sobre el tema, algunos apoyaban la decisión de Shino, otros no la compartían.
Sasuke agachó la cabeza mirando al suelo. Estaba frustrado, pero sabía porque Shino lo había hecho. Aún, a pesar de que habían pasado muchos años, había gente en Konoha que no aceptaba que Sasuke hubiese vuelto. Del mismo modo se produjo habladurías cuando nació su hijo, algo que hasta le hizo tener que enfrentarse a los consejeros de Konoha. Sin embargo, la intervención de Tsunade había calmado los ánimos.
Lentamente abandonó el terreno de batalla, perdiéndose en la oscuridad del pasillo. Desde la grada, Sakura y Naruto lo habían estado observando en todo momento. Naruto le hizo una seña y ambos se dirigieron en su búsqueda.
- Esto… damas y caballeros, permitan que hagamos una pausa de diez minutos antes de comenzar el siguiente que… ¡enfrentará a Yagami Shiro contra Hatake Kakashi!
Encontraron a Sasuke sentado en los escalones que bajaban al sótano, con la mirada perdida en la lejanía.
- Sasuke… ¿estás bien? – Le preguntó Sakura sentándose a su lado.
- No le hagas caso, ya sabes como es Shino – le intentó animar Naruto.
- Tiene razón… no debería haber vuelto a la aldea.
- ¿Pero qué dices hombre? Claro que sí, ¡este es tu hogar!
- Un hogar en el que nadie me acepta.
- A mi tampoco me aceptaron y mira ahora, nadie me quiere fuera de aquí ya. Además, ¿es qué no te agradecieron lo que hiciste durante el ataque de Loki?
- Aún así, ¿no te acuerdas tú de lo que pasó cuando nació mi hijo? ¿Recuerdas la que se armó?
- Si, y la maestra nos cubrió las espaldas – le recordó Sakura – Tarde o temprano nos acabaran aceptando, Sasuke.
- No quiero que mis actos del pasado os perjudique a ti y a Kenji.
- No te voy a dejar solo, te lo dije cuando decidí entregarte mi vida, Sasuke.
- Pero… - iba a protestar, pero cuando Sakura le miraba así, no podía reprocharle nada.
- Además, si Shino no ha luchado contigo mejor para mí, ¡así podré darte una paliza estando tú al 100%!
- Pf… ¿insínuas que crees que me vas a ganar?
- ¡Pues claro! – Dijo animado.
Sasuke sonrió. Sus compañeros de equipo sabían como levantarle el ánimo, pero aún así seguía sintiéndose mal. Tenía una gran deuda con la aldea, una deuda que sabría que tardaría en cobrar, pero aún así no podía rendirse al respecto.
- Por cierto, ¿dónde se habrán metido Shiro-sensei y Kakashi-sensei? Cuando volví de mi combate con Kiba ya no los ví.
- Se fueron antes de que empezará – le respondió Sakura.
- ¿Eh? ¿A dónde? – Quiso saber Naruto.
- Pues… a prepararse… creo que este combate va a ser muy especial.
Tsunade suspiró tras darle un trago a su café. El comportamiento de Shino no había sido nada fuera de lo normal en él, pero Sasuke debía de estar destrozado en estos momentos. Aún no se había recuperado del rechazo que le profesaban algunos ciudadanos de la villa, y era normal, ella lo entendía.
Recordó como se pusieron los consejeros al enterarse de que Sakura estaba embarazada de él. Estuvieron incluso sugiriendo que debía matarse a ese niño para que la historia no se repitiese en el futuro. Tsunade logró "persuadirlos", o al menos eso pensaba ella que había conseguido.
Esperaba que si, porque, por mucho asco que le diesen esos dos, eran los compañeros de su difunto maestro, y no le apetecía nada que tener que ocuparse de esos dos ancianos.
Además, ahora estaba el tema del primer combate de la siguiente vuelta… Kakashi contra Shiro… hacía más de 10 años desde la última vez que esos dos pelearon en este estadio, así que era un combate que prometía y, se preguntaba, ¿acabaría como la última vez?
