CAPÍTULO 9

COMIENZA LA SEGUNDA RONDA

LOS DOS GRANDES DE KONOHA SE VEN LAS CARAS

El descanso de diez minutos estaba llegando a su fin, y mucha gente del público ni siquiera se había levantado de su asiento, deseosos de que empezase ese combate, el que enfrentaría a dos de los mejores ninjas que jamás hubiera dado esa villa en tiempos de guerra.

- Guau… parece que a la gente le interesa mucho este combate, ¿verdad? – Comentó Naruto que llevaba un tiempo mirando las gradas que casi ni se habían vaciado.

- Es una lata que la gente esté tan pendiente de ti, es problemático.

- La maestra me dijo una vez que esos dos pelearon durante uno de los exámenes de Chunin, pero nunca me llegó a decir quién de los dos ganó.

Los ninjas miraron a Amelia, que jugueteaba con su hija haciéndole bromas.

- ¿Es eso verdad, Amelia-sensei? – Quiso saber Naruto, intrigado.

- Si, hace diez años se enfrentaron en la final del examen.

- ¿Y quién gano?

- Secreto – respondió con una sonrisa – Pero, supongo que el resultado del combate de hoy no será muy diferente al de aquella vez.

Salvo Shikamaru que todo eso le daba igual, los estudiantes de Kakashi estaban muy interesados sobre ese combate, sobre todo en cual fue el resultado. Los dos eran grandes ninjas, pero Kakashi contaba con el Sharingan y Shiro por su parte con el Onigan, más el añadido de tener dentro de su cuerpo un dragón. ¿Quién de los dos ganaría?

Finalmente terminó el periodo de descanso, y se lleno de nuevo el estadio. El comentarista apareció en el campo de batalla, listo para pasar a presentar el siguiente combate.

- ¡Damas y caballeros, por fin daremos paso al comienzo de la segunda ronda de este torneo! ¡En el primer combate se enfrentaran Yagami Shiro y Hatake Kakashi, que como bien recordarán ya nos brindaron un increíble espectáculo hace más de diez años! ¡Esperemos que está vez sea igual de bueno! ¡Sin más dilación, que vengan los participantes, por favor!

Dos cortinas de humo aparecieron de pronto en el campo, haciendo aparición los dos participantes al mismo tiempo. Al verlos a los dos juntos, el silencio envolvió todo el recinto de pronto y provocó que apareciese una terrible tensión en el aire.

- ¿Q-Qué pasa…? – Naruto también sentía esa pesada tensión, ¿cómo era posible? Ni cuando se enfrentó a Pain notó algo parecido.

- Este combate va a ser digno de verse – murmuró Sasuke, prestando mucha atención al campo de batalla.

Los dos ninjas no apartaban la mirada el uno del otro, indiferentes. ¿Se estaban estudiando? ¿Se estaban diciendo algo? ¿Estaban pensando en alguna estrategia? ¿Qué demonios les pasaba por la cabeza? Daba igual, la gente tragaba saliva deseando en ver como se iba a desenvolver ese combate.

- Ey, Kakashi – finalmente Shiro rompió el silencio - . Espero que luches en serio, porque si no me enfadaré luego contigo.

- No te sobrepases conmigo, ¿vale? – Le pidió, pero a Shiro le pareció más una provocación.

A la vez, cada uno lanzaron un kunai contra el otro. Ambos pasaron de largo hacía el rival, y ambos lograron detenerlos. A toda velocidad cada uno corrió hacía el otro, y atacaron con la pequeña arma de metal, que chocaron produciendo un ruido metálico ensordecedor.

Al choque le siguió una pequeña onda expansiva, fruto de la enorme fuerza que ambos habían usado para el ataque. Kakashi le dio una patada a Shiro, que no pudo esquivar, y lo lanzó por los suelos. Usando entonces su increíble velocidad para formar sellos, quizás la más rápida de Konoha, preparó su jutsu.

- ¡Doton: Tochi no te! (Elemento tierra: Manos de tierra)

Varias manos formadas de arena y gravilla aparecieron de la nada, parando en seco al ninja y sujetándolo fuertemente, impidiéndole todo movimiento. Kakashi saltó en el aire y lanzó una serie de siete shuriken que se clavaron en el cuerpo de Shiro, seguidamente este se convirtió en un troco.

- ¿Un reemplazo?

Antes de que pudiese reaccionar, le atacó por arriba agarrándole de la cabeza y aplastándosela con la cara, destrozando el suelo. Como con Shiro, su cuerpo también se convirtió en un tronco, cosa que al ninja no le sorprendió para nada y dio una voltereta en el aire hacía atrás para esquivar un shuriken gigante que apareció entre la nube de polvo que se había levantado fruto del golpe.

Ya sabía perfectamente que Kakashi no estaría a simple vista, seguramente escondido en algún lugar. Ahora le faltaba saber cual.

- ¿Ya estamos jugando al escondite, Kakashi? – Dijo en voz alta, aunque sabía que el ninja no le respondería.

Le conocía bien, lo suficiente como para saber que no se abría ocultado en la zona que simulaba un pequeño bosque, pues Shiro podría hacerle salir fácilmente con un jutsu de fuego. Así que seguramente estaría bajo tierra, aprovechando que su rival no sabía ningún jutsu de ese elemento. Pero daba igual, tenía otras formas de hacerle salir.

Cargó su chackra en sus pies y corrió a toda velocidad hacía la pared, que usó para impulsarse en el aire. Rápidamente sacó un pergamino de su mochila de cintura y aparecieron decenas de kunais con sellos explosivos atados a estos.

- ¡Sal de una vez de tu escondite, Kakashi!

Según se iban clavando los kunais en el suelo, los sellos iban explotando, destrozando el suelo en miles de pedazos. Shiro preparó el jutsu que le iba a lanzar nada más saliese a la luz su enemigo, y eso no se hizo esperar.

- ¡Ya eres mío, Honou ryuseiken!

La lluvia de meteoritos de fuego salieron disparados a toda velocidad hacía Kakashi, dándole de lleno y lanzándolo contra tierra. Su estrategia había funcionado, y pensaba dar el golpe de gracia, pero dos dragones de agua aparecieron de la nada, rodeándolo por completo.

- ¡¿Pero qué…?

De nada iba a servir atacarlos con un jutsu de fuego, esos dragones solo apagarían las llamas y usar sellos explosivos tampoco servirían de nada. Cuando le embistieron los esquivó dando vueltas sobre si mismo, logrando salvarse de los pelos, aunque sirvió de poco, porque ambos dragones le atacaron por la espalda y lo lanzaron también contra el suelo.

Sin preocuparse de como estarían los dos contendientes, mucha gente del público se levantaron de su asiento aplaudiendo por el maravilloso espectáculo que estaban dando esos dos ninjas. No estaban fuera de las expectativas ni por asomo.

- Guau… son impresionantes…

- ¿Cómo dices eso Naruto cuándo tú eres más fuerte que ellos juntos? – Le miró con malos ojos Sakura, que sabiendo ya lo fuerte que era Naruto aún le costaba creer que se sorprendiera al ver ciertas cosas.

- B-Bueno… pero eso no quiere decir que no me pueda maravillar su combate, ¿no?

- ¿Estarán papá y el tío Kakashi bien, mamá?

- Si, tranquila María – calmó a su hija - . Ya sabes lo duros que son.

- Y eso que todavía no están luchando en serio…

Sasuke, como todos los participantes restantes lo sabían, ni siquiera habían empezado a tomarse ese combate muy en serio. Quizás tardasen un poco, pero pronto iban a luchar mucho más en serio que nunca, y el combate se pondría aún más duro e interesante.

Entre la enorme cortina de humo se oían explosiones y el choque de golpes, pero nadie podía ver nada, salvo algún que otro ligero movimiento del viento provocando por una onda de choque. Finalmente, precedido de una gigantesca explosión, toda la cortina de humo desapareció y pudieron ver a ambos ninjas.

Ambos estaban muy cerca, pero a la vez separados por una gigantesca esfera azul que giraba entre ambos, y cada uno usaba todas sus fuerzas en conseguir que se lanzase contra el otro.

- ¡¿Están usando el Rasengan a ese nivel? ¡¿Se han vuelto locos o qué? – Exclamó Naruto.

- Como haya una explosión van a salir bastante dañados los dos… - aunque a Shikamaru le daba igual, prefería no tener que vérselas con ninguno de ellos.

- Bah, no os preocupéis, no les va a pasar nada. Esto ya lo hicieron la anterior vez.

Antes de que le pudieron decir nada a Amelia, el Rasengan gigante estalló, lanzando a toda velocidad a Kakashi y Shiro contra la pared, sin poder hacer nada por evitar el choque. A pesar de lo fuete que había sido, ambos se pusieron de nuevo en pie.

- Argh… esta claro que si no nos ponemos serios no acabaremos con esto nunca, Kakashi.

- Tal parece…

Kakashi descubrió su ojo izquierdo, activando el Sharingan de este, mientras que los ojos de Shiro se tornaron rojos como la sangre, activando el Onigan.

Ahora había llegado el momento, los dos ninjas iban a luchar con todo lo que tenían. Iba a ser un combate único y todos estaban ansioso por verlo.