El Arcon de los Recuerdos

Por: Lizzig

Capitulo 5

*** Este capitulo contiene escenas de caracter sexual***

Noviembre22

Que tristeza Neil vino a anunciarme que se ira a América para las fiestas de Acción de Gracias,por que la familia Andley convoco a todos sus miembros obligatoriamente y no pudo evadirlos, aun no se va y ya lo extraño, tal vez no vendrá hasta después de año Nuevo, tengo miedo de que no regrese, aunque me prometió que regresara lo mas pronto posible y mejor que así sea,porque después de lo que paso hoy, no podría volver a levantarme si lo perdiera...a el también.

Flash Back

El timbre de la puerta sonaba insistente, mientras Candy sacaba con premura el pastel que había horneado, calculo el tiempo para que todo estuviera listo a tiempo y lo había logrado, por escasos segundos, su visita tocaba locamente el timbre mientras ella sentía que el calor del horno la bañaba con su calor mientras buscaba buscaba donde colocar el molde de pastel que sostenía sus manos.

-huy que desesperación ...UN SEGUNDO! – gritaba con impaciente la rubia, hasta que logro poner el pastel en la mesa y corrió a abrir la puerta . - que impaciencia - fueron sus palabras antes de estirar su brazos y recibir un abrazo.

-acaso crees que es fácil mantenerse vivo lejos de ti? – Neil apenas sintió que la puerta cedía para abrirse se lanzo a atrapar en sus brazos a la dueña de la casa y de su corazón, la frase la termino entre los labios de la rubia que sonriendo aceptaban su beso y recibía el abrazo desesperado y apasionado de su novio.

-a que se debe todo esto? – decía la rubia mientras cerraba la puerta con dificultad entre los brazos del hombre.

-a que te amo y me vuelvo loco lejos de ti.

-yo también te extraño , por eso te prepare un pastel.

-Me hiciste un pastel?

-de chocolate...

-y estas segura que lo hiciste para mi ?, por que a mi no me gustan tanto los pasteles y menos de chocolate...- la sonrisa alegre y los ojos centelleantes del moreno lograron un estremecimiento en la rubia que solo se sujeto fuertemente a la espalda de Neil.

-que lastima, por que pase toda la tarde en la cocina pensando en ti y preparando ese pastel...

-entonces creo que desde hoy el pastel de chocolate sera mi preferido y preparado por estas manitas aun mas.

-entonces vamos a probarlo...bueno después de la cena que prepare, hice el estofado que tanto te gusta con verduras...

-me estas consintiendo demasiado...pero no voy a negarlo me gusta.

Tras un beso mas completo, Neil se deshizo del abrigo y la corbata para ponerse mas cómodo e ir a la mesa junto a la rubia, en una cena tranquila y de charla amena llegaron al postre para probar el pastel que tanto gustaba a Candy y que a partir de ese momento seria el favorito de Neil.

-esta cena estuvo estupenda, tenia mucho tiempo desde que no cenaba tan bien y dime Candy a que se debe este festín?

-quería sorprenderte

-pues lo haz logrado, estoy gratamente sorprendido y agradecido por el detalle.

-quieres te o algo mas?

-que quieres decir con te? Nosotros solo tomamos café...

-es cierto... quieres café - su risa contagiosa logro hacer que la seriedad de Neil se desvaneciera a su lado y que en su lugar apareciera un rostro dulce y pasivo que ella adoraba.

Juntos levantaron los platos sucios y mientras Candy los lavaba, Neil la admiraba desde la mesa, con cierta culpa en el rostro, amaba a esa mujer y el hecho que ella finalmente le correspondiera era como vivir en un sueño del que tenia miedo despertar, haría lo necesario para vivir su ilusión y amar a esa mujer por el resto de su vida.

-por que me miras asi? – pregunto la rubia una vez que termino de limpiar todo el desastre que había ocasionado con el festín

- admiro lo hermosa que eres, eso es todo, aunque no me gusta verte con esa pañoleta en la cabeza - Neil se puso de pie y con delicadesa quito el trapo que odiaba ver en ella le restaba hermosura y glamour ante sus ojos, bastante era para el tener que lidiar con su profesión sin decir una palabra como para encima dejarla seguir con sus costumbres de gente sin clase.

-es parte del atuendo de cocinera.

-tu no eres cocinera, tu eres una hermosa princesa y estas cosas no te van bien, eres una dama Candy fuiste educada para ello y no me gusta que quieras comportarte como las mucamas.

-no comiences con tus ideas clasistas, que no llegaremos a ninguna parte - la molestia en el rostro de Candy se dejo ver haciendo que Neil retrocediera en su comportamiento y retomara su actitud de novio comprensivo, poco a poco la haría volver al camino que pertenecía.

-esta bien preciosa no te enojes es solo que me gusta tu cabello suelto y reluciente y no sujeto con un trapo.

-Neil...! no me gusta que seas tan arrogante, te preocupas por cosas insulsas y sin importancia, una dama no se lleva en una vestimenta o en una sonrisa falsa, se lleva en los sentimiento y la forma de comportarse con el prójimo.

- esta bien Candy ven aquí no te enojes no arruinemos esta velada que comenzo tan bien, por un trapo sin importancia, - Neil tomo la mano de la rubia para llevarla hasta el sillón de la sala , donde se sentaron uno al lado del otro.- la cena estuvo increíble y el pastel delicioso, a partir de hoy el pastel de chocolate es mi favorito – con delicadeza tomo unos rizos rebeldes y los acomodo detrás de la oreja de Candy para después tomar su mentón y besarla delicadamente, - eres la mujer mas hermosa que conozco. Y quiero que siempre luzcas radiante para mi que hay de malo en eso.

-Neil yo soy así, despreocupada de esas eventualidades, no me pidas que cambie quien soy...

-no lo haré preciosa, así te quiero – los labios del moreno buscaron los de la rubia para dejar atrás las desavenencias, Candy derribo todas las barreras que se habían construido tras los prejuicios de su arrogante novio, dejando que el la llenara de dulces caricias y palabras de amor.

-sera mejor que te detengas – dijo la rubia un tanto sofocada por las sensaciones que las caricias comenzaban a provocarle, los labios de Neil aun besaban su cuello y sus manos acariciaban sus caderas, estaban practicamente recostados en el sofá y Neil encima de ella. – Neil espera, no podemos... – sus palabras se convirtieron en un suspiro entrecortado mas que en una frase.

Sus labios se encontraron nuevamente para callar cualquier duda y continuar con su demostración de amor, Candy casi perdía la cordura entre los brazos y carias de Neil, pero aun le quedaba un rayo de razón, que le gritaba se detuviera.

-espera Neil...detente, - con un hilo de voz y apenas fuerzas para rechazar un beso, la rubia logro que Neil se detuviera.

-lo siento – dijo el con la voz ronca y la mirada enrarecida, se dejo caer hacia tras en el sillón y con los ojos cerrados respiro profundamente un par de veces.

-estas bien? – pregunto la rubia un tanto mortificada.

-...-Neil abrió los ojos y miro extasiado a la rubia que tenia frente a el, con los labios enrojecidos por los besos que le propino minutos antes, el rubor de sus mejillas altero sus sentidos, y su melena revuelta lo hizo perder el sentido otra vez, acercándose a ella y besándola suavemente hasta completar el beso, que Candy detuvo suavemente, con una risa juguetona, ya no se sentía nerviosa ante las demostraciones de Neil así que armándose de valor se decidió a detener el ritual.

-Neil no te conformaste con el pastel de chocolate que me quieres comer a mi? – las palabras inocentemente dichas por la rubia hicieron arder la sangre del moreno que sabia tenia que detenerse o seria muy tarde.

-tu eres aun mas deliciosa que ese pastel, te cometería enterita...

-Neil...- las mejillas de Candy se encendieron a un rojo vivo que hizo que Neil se riera de ella, provocando que la rubia se lanzara contra el cayéndole encima, pero lo único que logro fue que el la acomodara sobre su cuerpo para comenzar a besarla nuevamente.

-eres hermosa Candy, me gustas – su mirada intensa, logro hacer que su corazón se acelerara y sus alarmas sonaran aun con mas intensidad, asi que la rubia se puso de pie y fue a la cocina para traer café, mientras Neil también recobraba la compostura.

-mejor cuentame como te fue esta semana en los negocios.

-de verdad te interesa saber? – pregunto Neil mientras tomaba un sorbo de café

-por supuesto que si, he estado esperando toda la semana para que me cuentes como te fue en la reunión con tus nuevos socios.

-futuros socios y la verdad es que todo fue muy bien...

Neil contó a detalle todo lo que había acordado y hablado con todos los accionistas que querían hacer negocios con el, con mil preguntas Candy le demostraba lo interesada que estaba por sus asuntos y el moreno entusiasmado le contaba a detalle, se sentía tan pleno y feliz de hacer participe a su novia de sus negocios, aunque una mujer no necesitaba saber ni entendería nada de eso, pero por el contrario Neil quería que su pareja se entrometiera en todo lo posible.

-es un mundo fascinante el tuyo, espero que todo te vaya bien y que ...

-y que ... que?- Neil miro los ojos verdes de Candy apagarse momentaneamente – que sucede?

- que .. espero que no seas tu quien tenga que viajar a América a cerrar el contrato, con los inversionistas.

-eres muy suspicaz preciosa y me temo que tendré que romper tus esperanzas, pero no tengo alternativa tendré que ser yo quien vaya.

-como? viajaras a América?

-si Candy, no quería hecha a perder el fin de semana con esta noticia, pero tendré que viajar

-cuando?

-en la semana, tal vez el martes.

-este martes? el grito de asombro de la rubia hizo sentir culpable al moreno.

-si Candy, yo no quisiera ir, pero además de que tengo que cerrar el contrato...tengo que ir a Chicago, habrá una reunión familiar a la que por mas que trate de evadir no pude declinar...

-entiendo... – la tristeza de Candy fue evidente hiriendo el corazón del joven enamorado.

-no te pongas así, creeme que trate de negarme, pero al parecer es muy importante y no pude evitarlo mas – lo que Neil no le confesaba a su novia era que además de haber recibido una invitan de los Andley para celebrar acción de gracias en la familia, también había recibido una carta de su hermana exigiéndole que fuera a América por que ella estaba en problema y necesitaba de su ayuda y si no acudía le contaría al tío William que estaba teniendo un romance con Candy en Londres.

-lo entiendo... – su voz apagada y su mirada decepcionada le indicaron a Neil su tristeza, lo que lo alegro, por saber cuanto le importaba a ella, para después caer en la tristeza junto a ella por que sabia que la extrañaría mucho mas de lo que la rubia pudiera extrañarlo jamas.

-no te pongas asi, sera solo por una semanas y estaré de vuelta cuando menos te imagines.

-no es tu ausencia lo que me preocupa...si no, que no vuelvas...- lo había dicho, finalmente la rubia se había abierto a el, para contarle sus temores.

-que dices? Eso no es una posibilidad, yo hago este viaje por que no tengo otra solución, pero definitivamente no quiero ir y quedarme haya no pasa por mi cabeza ni siquiera como error, no tienes que preocuparte por eso, yo no tengo mas lugar donde estar que a tu lado

-eso dices ahora por que estas aquí, pero las cosas cambiaran cuando estés halla.

-nunca...Candy mirame, yo jamas me ire de tu lado, bien sabes que hace tiempo que renuncie a mi familia y a su poder, y aunque comencé con los negocios de los Legan aquí, pocos a poco he ido creciendo y ahora solo trabajo en proyectos que me pertenecen, estoy trabajando para ser alguien importante que te pueda dar la vida de reina que mereces, todo lo que hago es pensando en ti, en mi futuro contigo, - alargo su mano y acaricio su mejilla con dulzura - si ahora voy a América es para poner las cosa en su lugar y también ellos puedan olvidarse mi.

-...- Candy sonrió aunque aun se veía su melancólica, se puso de pie y miro a Neil incrédula de ella misma y de lo que estaba sintiendo en esos momentos. – sera mejor que prepare el sofá para que descanses, mañana sera otro dia y lo mejor sera que aprovechemos nuestro ultimo fin de semana.

-no sera nuestro ultimo fin de semana, sera solo uno mas de mil que tendremos.

-si... iré por las sabanas y una cobija, hará frío, por que no prendes la chimenea volveré en seguida.

Candy desaparecio por unas pequeñas escaleras que la llevaron a la segunda planta donde estaba únicamente su habitación, en la planta baja Neil pensativo encendió la chimenea como la rubia le indico, el calor de la cocina comenzaba a desvanecerse y el frío apareció lentamente, miro las chispas y después una flama fuerte y anaranjada quemando los troncos, a pesar del tronido de la madera al quemarse escucho un sollozos, que provenía de la planta alta, decidido dio vuelta y subió lentamente para encontrara a Candy sentada en la cama limpiándose algunas lágrimas.

-que sucede preciosa?

-Neil! Me sorprendiste – con habilidad borro los últimos rastros de su llanto y sonrió casi natural.

-por que llorabas. – Neil se sentó al lado de la rubia y le quito las cobijas de las manos para después abrazarla

-no estaba llorando

-te escuche, así que no me mientas y cuentame que pasa por esta cabecita

- es solo que no esperaba que hicieras este viaje y en vísperas de acción de gracias y que tal vez no estes a tiempo para navidad o que quizá nunca mas vuelvas...

-por que no habría de volver, dame una sola razón por la que no tuviera que volver.

-por que ... por que siempre pierdo a la gente que quiero - las palabras de Candy hicieron dar un brinco al corazón del moreno, al fin veía que era importante para la rubia, quería gritar llorar y comerse a besos a esa mujer que le correspondía su amor.

-no preciosa, tu jamas me perderás, yo siempre estaré a tu lado te prometo que este viaje sera el ultimo que haga sin ti y tratare de estar aquí antes de navidad, no necesito mas que un par de semanas para resolver mis pendientes, además no creo que podría estar mas tiempo lejos de ti una semana es bastante no se aun como haré para sobrevivir todo este tiempo sin ti, creo que tendrán que probar mi mal humor nuevamente.

-portate bien y se buen chico...no seas el Neil grosero.

-es el único que puedo ser con ellos, el Neil que tu conoces es solo tuyo.

Neil busco los labios de la rubia para encontrarlos receptivos y entregados como siempre, un beso suave y lento se prolongo hasta llevarlos a otro que igual de suave fue mucho mas prolongado, los brazos de Neil rodearon la espalda de la rubia que se entrego aun mas en ese beso que le quitaba el aliento, sentía el sabor de Neil, cerro los ojos y se dejo inundar por las sensaciones que la arrastraban a un sendero no conocido por ella.

Con lentitud y firmeza Neil la recosto en la cama para continuar sus besos mas profundos y húmedos que antes, sus manos comenzaron a acariciar la cintura de la chica que entre suspiros no dejaba de besar al moreno, en un movimiento Neil se poso encima de ella para besarla mas profundamente, mientras sus manos exploraban sus caderas bajando por sus piernas, lentamente comenzo a subir el vestido de la mujer que solo atino a cerrar los ojos y dejarse hacer, los labios de Neil probaban la suave y cálida piel del cuello de la rubia, para subir una vez mas a sus labios y devorar los labios que le pedían ser torturados por los suyos, las manos de la rubia rodearon al hombre posándose en su nuca atrayéndolo mas aun ha ella, si es que eso era posible, resolvió el cabello masculino en una caricia, enloqueciendo las hormonas de Neil que ya no pensaba, solo sentia el deseo que crecía en el y la pasión que esa fragil mujer le despertaba.

Sin terminar el beso prolongado, en el que sus lenguas habian estado jugueteando negandose a separarse, Neil quito el peso de la mujer apoyandose en su antebrazo, separandose lentamente de ella la miro extasiado, la rubia abrió los ojos lentamente para encontrarse con los marrón que tenían fuego en la mirada.

-eres la mujer de mi vida Candy,.

-Neil...- dijo en apenas un susurro que fue silenciado por la mano del moreno.

-nunca me ire de tu lado, siempre cuidare de ti...

-no prometas nada.

-entonces te lo juro.

-Neil...

-te amo Candy...con toda mi alma y no quiero perderte nunca, peleare por nosotros con uñas y dientes

-yo también te amo Neil.

Las palabras de la rubia enloquecieron al moreno que esperaba cualquier cosa menos esa declaración, sin pensar en nada mas, los dos se entregaron a una odisea de besos y caricias que los llevo a deshacerse de la ropa y bajo las sabanas lucharon por derribar la ultima defensa que estaba en pie.

- detenme ahora Candy, dime que me detenga – la voz ronca de Neil tras desbordar su pasión en el blanco y terso cuerpo de Candy, le pedía que lo detuviera antes de que fuera tarde y no hubiera vuelta atrás, pero ella estaba tan embelesada y envuelta en su burbuja de pasión que no pudo pensar en nada mas, que en continuar lo que había comenzado, durante toda su vida había hecho lo correcto, había actuado con principios y con honor y lo único que habia conseguido era perder a todos los que amaba, ahora tenia entre sus brazos a alguien que la amaba y a quien ella había aprendido a querer y su compañía la hacia feliz y segura, no se detendría a pensar en lo que era correcto, tomaría lo que le correspondía y que el mundo se detuviera si opinaba lo contrario.

-Neil ... – la mirada verde e intensa de Candy le dio la respuesta al moreno, pero no quería tomar nada, que no escuchara de sus labios no le pertenecía, la rubia lo abrazo en señal de aceptacion, pero el moreno quería escucharlo de sus labios

-dime que eres mía ...dime Candy que quieres que te ame.

-soy tuya Neil, -sus labios lo buscaron y el respondió, pero no estaba del todo satisfecho con la respuesta – y quiero ser tu mujer ...- las palabras apenas audibles para Neil fueron suficiente para que el se lanzara a besar el cuerpo de la rubia otra vez llegando a lo mas intimo de su ser y saboreando a placer lo que le había sido regalado, su rito amoroso los llevo a explorar los caminos mas lejanos y desconocidos, la barrera que detenía a Neil de hacer a Candy su mujer fue derribada con lentitud y delicadeza, el estremecimiento y grito ahogado de la rubia fueron consolados por Neil que no podía creer lo afortunado que era y lo maravilloso que era ver su sueño, su gran ilusión vuelta realidad.

Su danza amorosa duro todo el tiempo que pudieron contenerse y no explotar en un estallido que al final los arrastro a los dos al cielo de los amantes, jadeantes y con el alma hinchada de emociones se recostaron uno al lado del otro, Neil abrazaba a candy contra su cuerpo mientras se deleitaba con el olor de su rizos, amaba esa suavidad y abundancia, mientras Candy recuperaba el aliento y con sus manos acariciaba los brazos que la rodeaban, para ellos era un mundo mágico en el que vivían, donde a ninguno le importaba lo pasado , lo único que contaba era el presente y lo que este provocaria, después de recobrar el sentido un poco mas, Neil fue el primero en hablar, tenia que romper el silencio que lo agobiaba, quería saber si ella estaba arrepentida.

-creo que tengo hambre otra vez...- su voz sonaba suave, armoniosa, como jamas la había oído la rubia, se sintió la mujer mas afortunada al escuchar la voz tan varonil de un hombre educado, maduro y que estaba loco por ella, apretándose contra su cuerpo le respondió

-yo también...quieres pastel ?...

-me encantaría, ya te dije que es mi favorito? – Candy comenzo a reír picaramente haciendo que el hombre no pudirea mas con la curiosidad y preguntara – a que se debe esa risa?

-a que ahora no se que pastel de chocolate me gusta mas...si el que esta halla abajo o el que tengo aquí conmigo.

-me estas llamando pastel de chocolate?

-si...eres mi pastel de chocolate...- dijo mientras con sutileza voltio para tenerlo de frente y morder su hombro - muy rico pastel - le dio apenas un mordisco en el mentón y Neil sentía que ya no podía mas, tenia que tomarla nuevamente para estallar con ella .

-pues a mi me gusta mas mi pastel de ...vainilla – el moreno hacia lo mismo con ella, pero no tan sutilmente, sus mordiscos fueron directo a su cuello, a sus senos y de ahí lo demás fue historia, las horas pasaron amándose hasta que Neil decidió ponerse de pie e ir por el pastel que horas atrás Candy le había ofrecido.

-no puedo creer que estemos en la cama comiendo pastel a las 3 de la mañana.

-así serán nuestros fines de semana cuando nos casemos.

-como dices?

-cuando nos casemos, no creerás que me conformare con una rebanada del pastel, yo lo quiero todo, quiero dormir a tu lado y despertar amándote, cuando regrese de América, hablaremos de nuestra boda, por que si quieres ser mi esposa verdad? – por un momento Neil sintió una oleada de terror al imaginar que ella no quisiera y peor aun que desapareciera mientras el estaba de viaje

-claro que quiero, es solo que todo esto ocurrió tan de repente que me sorprende...

-a mi también me parece mágico, pero me llena de emoción, saber que al fin eres para mi

La sonrisa de la rubia lo cubrió de ansiedad al imaginar que la podía perder, pero no echaria a perder su momento de felicidad por miedos estúpidos cuando ella le había demostrado toda la confianza del mundo al entregarse a el, cansados y en un mundo ajeno, se recostaron en la cama para descansar y abrazados los encontró el medio día, la chimenea se había apagado y Neil comenzo a moverse por el frío que sentía en su cuerpo totalmente desnudo, toco a la rubia y pudo notar que estaba helada, con cuidado saco su brazo de debajo del cuerpo de candy y salio de la cama para ir a prender la chimenea, afuera el día estaba nublado y lluvioso en cualquier momento esa llovizna se convertiría en nieve, lo bueno es que no tendría que salir de ahí hasta el siguiente día al anochecer, con una de las mantas que Candy había sacado para que durmiera en el sofá se cubrió y bajo hasta la chimenea, removió los escombros de la fogata anterior y después de poner troncos nuevos prendió fuego, las clásicas chispas lo hicieron alejarse un poco, recargado en la pared sobre chimenea, veía el fuego devorar los troncos, el calor comenzo a quitarle las sensacion de entumecimiento, el crujir de las escaleras lo hizo voltear al instante.

Frente a el tenia la visión mas estremecedora de su vida una hermosa rubia usando nada mas que su camisa, le llegaba a la mitad de la pierna y las mangas le cubrían las manos, su rizada melena revuelta le congelo la sangre, su sonrisa franca y apariencia virginal lo mataban , estiro su mano para invitarla a unirse al calor de la fogata.

-como amaneciste? - pregunto la rubia con una sonrisa esplendida – su rostro había cambiado, su voz era mas sensual y su mirada mas dulce e intensa.

-mas enamorado que nunca, ven aquí que te vas a resfriar - en un abrazo la metió en la frazada que lo cubría a el - estas helada.

-tome tu camisa espero que no te moleste – Candy sentía una lluvia de besos caer sobre la coronilla de su cabeza, haciéndola sonreír.

-molestarme? El simple hecho que la traigas puesta la hace mi favorita

-hablando de favoritos...quieres comer algo?, te ofrecería mas pastel pero lo acabamos ayer.

-eres una comelona, solo piensas en comer, - Candy lo miro casi con un puchero haciendo sonreír a Neil, a veces pensaba que su comportameinto era algo ordinario, pero no podía negar que amaba su espontaneidad.- pero tienes razón yo también tengo hambre.

-preparare unos emparedados , sube a ponerte algo limpio tu ropa esta en el closet.-Neil tenia alguna ropa en casa de Candy para los fines de semana.

-si pero antes quiero un poco mas de este delicioso pastel de vainilla - la apretó contra si para besarla y acariciar sus caderas desnudas, de la garganta de la joven Salío apenas un gemido que se ahogo entre el beso y la lengua del hombre que en cuestión de segundos ya había recuperado su energía y deseo de poseer a la mujer que muy pronto seria su esposa.

Con la llama de la chimenea ardiendo los dos amantes se tumbaron en el sillón para entregarse una vez mas los votos de amor que sentían el uno por el otro, vivían un cuento fuera de este mundo, uno realizando su sueño y la otra encontrando un remanso en su vertiginosa huida a lo que se había convertido en una pesadilla.

Tras las muestras de pasional deseo llego la calma nuevamente en la que Candy se reponía recostada encima de Neil, mientras este con los ojos cerrados acariciaba su melena rizada.

-arreglare todo para que cuando regrese nos casemos, hablare con William y ...

-no ...no quiero que hables con nadie de mi- no quería ser egoísta y meter a Neil en problemas, pero no soportaría sentir el rechazo de aquellos que alguna vez la quisieron – si eso te ocasionara problemas...

-no te preocupes de nada Candy yo me haré cargo de todo, nadie te molestara nunca mas y tu yo seremos felices aquí...

-eso me gustaría mas, no quiero regresar...

-entonces nos quedaremos aquí y seremos felices en este lugar., así sera preciosa...así sera...

las horas pasaron lentas y dulces para los amantes que no pensaban en nada mas que en amarse y entregarse a la locura de enamorarse, aunque la sombra de un viaje y la vuelta de una familia poco amable los amenazaba.

Fin flash back

Wow quien lo dijera, mama se entrego a mi padre tiempo antes de casarse y es ahí donde el "amor " surgió, todo parecía ir bien entre ellos, se amaban y nada parecía ensombrecer su futuro, a no ser que algo en ese viaje haya ido mal...aunque lo que en realidad debería de averiguar es el por que los Andley le dieron la espalda a mama, ella jamas lo dejo saber, de no ser la mención que hizo de una carta que recibió donde le anunciaban que había sido repudiada y le prohibía usar el nombre y le pedían se alejara de ellos, pero el por que de todo eso no lo se, aun cuando regresamos a América nunca escuche nada, tanto mama como papa cerraron las puertas de nuestra casa y nadie nunca entro a romper nuestra armonía, aunque era evidente que esta se rompió fuera de casa, ellos tenían fuertes discusiones y casi no hablaban, se mantuvieron juntos pero no se bajo que premisa.

Diciembre 24

Mañana sera navidad y Neil aun no llega, no me ha escrito y no se nada de el, estos días que han pasado han estado llenos de soledad y amargura, he vuelto a probar el sabor del abandono y me resulta tan familiar y lastimero, quizá los Andley le prohiban volver si saben que esta conmigo, no entiendo como es que Albert cambio tanto y se convirtió en un William que no conozco y que me hecho de la familia, que es lo que menos me interesa, pero nuestra amistad nunca importo nada para el, eso si me lastima y me desquicia, no se que hice para lograr su odio y el de Archie y Annie ...me siento tan sola y abandonada en este lugar, es como si todos me hubieran dado la espalda, desde que me mude de Londres no he vuelto a saber de Alice o su esposo es increíble ver como toda la gente que ha pasado por mi vida me ha dado la espalda o simplemente han desaparecido, espero que Neil llegue pronto o mi desesperacion sera aun mayor.

Enero 4

Dios mio estoy comenzando a desesperarme, aun no tengo señales de Neil y el tiempo sigue pasando tengo miedo que no vuelva y ... tengo la sospecha de estar embarazada, nunca hubiera querido que mis hijos se criaran en un hogar donde faltara alguno de sus padres eso simplemente es impensable para mi, yo quiero darle a mi bebe todo lo que yo no tuve en una familia, pero no se como comunicarme con Neil...el dijo que estaría aquí antes de navidad y ya pasaron mas de dos semanas...

Enero 30

Tengo confirmado mi embarazo cumplí los dos mese y Neil aun no aparece he pensado en buscarlo, pero no se que esta sucediendo, pasan tantas cosas por mi cabeza que no se como lograre poner todas mis ideas en orden para tomar una decisión, lo único seguro es que ahora tengo que pensar muy bien las cosas y no actuar impulsivamente como antes, tengo alguien a quien proteger y haré lo que sea correcto por mi bebe ...

Yo no sabia que mama había quedado embarazada de mi en esas circunstancias, ella jamas nos contó este episodio...bueno bien dice que hará lo que sea para proteger a su bebe y pues si creo que lo hizo tras un mundo de secretos, vaya cada vez descubro mas vividamente que no conocí mas que el rostro de mis padres, al parecer ninguno de los dos son lo que aparentaban ante nosotros.

Me pregunto que fue lo que detuvo a papa tanto tiempo en América...bueno si lo pienso mejor ni mama tenia idea a que había venido, además de los negocios del café y la reunión familiar, pero tardo mucho mas de lo planeado en volver y ...mejor sigo leyendo en vez de especular.

Febrero 5

Al fin puedo respirar tranquila otra vez, Neil regreso sorpresivamente y todo esta bien, algunos contratiempos familiares lo detuvieron mas tiempo de lo esperado, pero al fin volvio y es el mismo conmigo, no le he dicho nada aun de mi embarazo, no quiero que se sienta comprometido, pero fue el mismo hombre cariñoso y amoroso que se fue, aunque pude notar un fantasma de preocupación y ansiedad, quizá solo fue el viaje pero note algo extraño... lo mas importante es que esta de vuelta y todo sigue igual entre nosotros a pesar de su seriedad y sus momentos de ausencia, sentí su amor y protección, quizá la próxima ves que lo vea tendré que contarle de nuestro bebe, no podre ocultarlo para siempre...

Flash Back

-adiós Candy, ve con cuidado – se despidieron sus compañeras del hospital, a ultimas fechas la notaban cabizbaja y meditabunda, estaban preocupadas por ella, pero no querían entrometerse

-las veo mañana. – la sonrisa típica de la rubia salio a relucir, sus compañera habrían creído en su felicidad sino fuera por que la habia visto casi al borde de la desaparición.

Con la mente ocupada hecho andar por las calles, se debatía entre buscar a Neil o dejarlo volar, pero no quería privar a su bebe de su padre...pero y si el había inventado ese viaje para alejarse de ella, había sido una buena broma pero eso era todo, un escalofrío invadió su cuerpo al imaginar las risas de el y su hermana burlándose de ella como cuando eran niños, pero bajo circunstancias aun mas lastimeras y delicadas.

Un velo de terror cruzo su rostro, que tonta era, se culpaba; levanto el rostro para ver cuando faltaba para la esquina de la calle y a lo lejos pudo ver a un elegante hombre enfundado en un casimir finisimo recargado en la pared, detuvo su andar y parpadeo un par de veces para asegurarse que su visión no desaparecía, pero lejos de desvanecerse , el hombre se planto frente a ella con una sonrisa enigmática, el alma regreso al cuerpo de Candy que sintió una felicidad súbita, nunca pensó que volver a ver a Neil Legan le trajera tanta alegría, lo vio como alhombre mas varonil e irresistiblemente atractivo,especialmente cuando estiro sus brazos y camino en direccion a ella, Candy no sintió nada mas que sus piernas correr veloz al encuentro de su amor.

El moreno la recibió entre sus brazos elevándola del suelo, no era un hombre de gran altura pero si aventajaba a la rubia en estatura, con un abrazo por su cintura y los brazos de Candy rodeando su cuello, sus labios habidos de tocarse y reencontrarse se unieron en una caricia que estuvo muy lejos de ser suave y dulce, por el contrario sus labios se unieron hasta sentir el dolor de la ausencia desvanecida por su contacto, los ojos de la rubia comenzaron a dejar huir lágrimas que mojaron las mejillas de Neil dejándole saber de su felicidad por verlo nuevamente, a lo que correspondió con un abrazo mas fuerte, provocando un dolor asfixiante en la rubia del que no se quejo y por el contrario agradeció volver a sentirse viva.

-preciosa te extrañe tanto y me hiciste tanta falta – las palabras las pronuncio entre los labios de la rubia que no lograba separarse de el.

-yo también tenia tanto miedo que no volvieras...creí que te habías fugado y no te volvería nunca mas.

-creeme no tienes tanta suerte y de ahora en adelante estaremos siempre juntos, no pienso dejarte ir nunca.

-de verdad? – las lágrimas de Candy aun fluían de sus ojos, el moreno besos sus mejillas llenandose del salado sabor de sus lágrimas

-de verdad preciosa!, ...- tras dar un beso travieso a su nariz la libero del abrazo lentamente para tomar su mano y comenzar a caminar junto a ella.- anda vamos a casa hace mucho frió y he estado esperándote por mucho tiempo.

-de verdad has esperado mucho?

-por veinte largos años...

-eres un tonto...

en el camino a casa compraron víveres y todo lo que necesitaban, asi como habia llegado a Londres habia montado a su auto y manejado hasta Candy, no habia comido en horas y se moria de hambre, una vez que bajaron del auto y tomaron las bolsas de los alimentos entraron a casa, para Neil fue una bendicion entrar en ese lugar, respirar ese olor familiar y sentir que estaba en su hogar finalmente, las habitaciones grandes y glamorososa de las mansiones Andley resultaban tetricas y sin vida al lado de esa pequeña casa llena de detalles y calor de hogar, ahora era que entendia lo que eso significaba y eso era gracias a la rubia que lo mantenia con la esperanza de seguir vivo.

-sientate debes estar cansado, voy a preparar algo de comer. – Candy ensendia la chimenea habilmente mientras le daba instrucciones a Neil , el la miraba extasiado, era mucho mas hermosa que la imagen mental que había guardado de ella, la veía mucho mas radiante y sus ojos verdes se veían mucho mas dulces, había algo en ella en lo que antes no había reparado y que ahora que lo notaba no solo le robaba el aliento sino el alma.

-estas preciosa mucho mas de lo que recordaba, no se ...mucho mas sensual.- su mirada penetro la de la rubia haciendola estremecer.

-es cómico que lo digas, cuando te vi parado frente a mi en el hospital, creí sentir que nunca había visto un hombre mas varonil y atractivo que tu

Neil estiro su mano y Candy no dudo ni un segundo en acudir a la cita, una vez el moreno sintió la suave mano de la enfermera la atrajo hasta el para abrazarla y sentir que no había sido un sueño lo que había vivido antes de ese horrible viaje que había hecho convirtiéndose en una pesadilla, quería olvidar lo experimentado en esas semanas, pero las imágenes volvían una y otra vez a su mente y no lo dejaban tranquilo, ahora que tenia a su ángel frente a el, se aferraba a ella volviendo a lo que quería fuera su realidad..

Entre sus brazos y envuelto en la miel que ella derramaba fue calmando sus angustias y ahuyentando sus demonios, pero aun así sobrevenian largas ausencias, en las que su mente viajaba hasta América y sus actos en los pasados días. Candy lo noto y perspicaz cual era no se quedo callada.

-Neil ... Neil!...que sucede? Te he estado llamando por horas – le llamaba la rubia desde la cocina.

-disculpame debí quedarme dormido...

-con los ojos abiertos?

-estoy tan cansado que ya ni siquiera recuerdo cerrar los ojos...

-que tonto eres, anda ven a sentarte te prepare algo de pasta y vino para cenar

-me caerá muy bien, ya quería comer algo hecho de tus manos – dijo acercándose a ella y besando sus manos - quitate este odioso trapo de la cabeza que lo odio. – le arranco la pañoleta dejando su rizos al aire -asi esta mejor.

-cuentame como te fue en América

-preferiría no hablar de ese viaje ni de ese lugar, encapsulemos ese tiempo y olvidemoslo quieres?

Para la rubia también habían sido días dificiles, así que no puso ninguna objeción, siguió hablando del hospital y de los pacientes que tenia en esos momentos, Neil la miraba pero parecía estar en otro lado, de vez en cuando sonreía y estiraba su mano para acariciar la mano de la rubia o hacerle cualquier caricia, pero no emitía ninguna palabra.

-te estoy aburriendo con mi platica, verdad?

-no digas eso preciosa, para mi no hay nada mejor que escucharte y estar contigo, es solo que dejo que mis ojos se llenen de ti, ya no podía aguantar un día mas lejos de mi mujer ...- la frase hizo a Candy abrir los ojos, "su mujer" tenia que decirle que estaba embarazada, pero ...no en ese momento tal vez la proxima vez que se vieran pero no podía recibirlo con una noticia así tenia que dejarlo que se asentara antes de explotar con la noticia, después de todo no sabia como lo tomaría.

-yo también te extrañe mucho, comenzaba a convencerme de que no volverías mas y me quedaría sola otra vez...

-perdoname tuve algunos contratiempos que me obligaron a quedarme mas tiempo...-la seriedad de su rostro le indico a Candy que algo estaba mal

-tuviste problemas con los Andley, la señora Elroy? Y W..illiam?

-no...a ellos casi no los vi mas que un par de veces, fue... Elisa la que me distrajo, pero eso ya no importa.

-entiendo, te complico por mi , verdad?

-no preciosa no fue por ti, fue por ella que no puede evitar hacer girar el mundo en sentido contrario...- bajo la mirada y una mirada de terror cruzo su mente para despues de cerrar los ojos , trato de concentrarse y sonreír para Candy. - no iras a trabajar mañana verdad?

-pero es viernes y no avise en el hospital...

-no me vas a dejar solo aquí? Verdad?

-solo ire a avisar por la mañana y regresare.

-no quiero quedarme solo...

-Neil no seas niño.

-por favor...

-esta bien, pero si me despide tendrás que ayudarme a encontrar otro lugar

-no te despedirán, mandaremos al chico de la vecina con una nota de disculpa, pero no pienso separarme de ti al menos de aquí hasta el domingo .

Después de cenar y asegurarse que había suficiente leña en la chimenea se dirigieron hasta la recámara, donde las paredes fueron mudas testigos de los amantes que se rencontraban y volcaban su pasión en el cuerpo del otro, dejando atrás los días de dolor e incertidumbre.

Fin flash back.

Continuara...


Niñas aqui les dejo este capitulo, espero que les haya gustado…hare tooodo lo possible para dejar uno mas el viernes..

Gracias por su tiempo por detenerse y regalarme unos minutos y leer esta loca historia y por regalarme un aliento.

Gema, se que estas haciendo un sacrificio al leer algo de Niel, eres una buena amiga =)...prometo que la era Niel esta casi terminando y en los siguienes capitulos Terry " el inolvidable Terry " prendera su velita...gracias por tu review.

LyricCinema. Gracias por darte una vueltita...se vale no? Niel uso lo que estaba en sus manos para conseguir lo que queria...

Oligranchester. Amiga creo que al final del anime Niel dio destellos no de cambiar, pero si de tener sentimientos fidedignos por Candy, solo que su sangre Legan nunca lo dejo comportarse como un galan, pero...njo creo que sea un chico tan malo... gracias amiga por tu apoyo, un abrazo.

Rebeca.. haaayyyyyy que alegria verte nuevamente, yo tambien te extrañaba, por eso me lance con esta historia, para recuperar un poco de mis amistades que he ido haciendo en el camino.. ... gracias amiga por acompañarme =D, le estoy dando prisa a esta historia para no quedarme a medias, aunque yo creo que despues de esta esta historia me retiro al menos por una larga temporada, rondare como lectora, pero mis dias de autoria estan agotandose...pero mientras tanto disfrutare de tu grata compañia.

Cuidense mucho y las veo por aqui en un par de dias...cuidense. Liz